Renuncia de derechos: Date a live y Saint Seiya son propiedad exclusiva de: Tachibana Koushi y Masami Kurumada, respectivamente este fic no tiene fines de lucro.
Shidou de Bennu. Capítulo 21: Ascendencia
En la destruida y convertida en un enorme cráter instalaciones de DEM en una localización cercana a Tenguu City, Los dioses gemelos Hipnos y Thanatos estaban intentando convencer de regresar a su discípulo, Shidou… Quien estaba teniendo dudas de si creerles, ya no estaba seguro de poder confiar al 100% en ellos ni en nadie del inframundo, la duda había logrado ser sembrada en su mente por Isaac Wetscott, quien le había dicho que Hades, el dios del inframundo era su padre biológico, pero ¿Sería verdad? ¿Estaban intentando jugar con su mente? ¿Lo estará pensando demasiado? Después de todo, no podía creer en las palabras de Isaac quien era su enemigo y actual objetivo a destruir.
—Creo que fui muy ingenuo, dejar todo tranquilo sin deshacerme de las molestias de mi pasado, esta puede ser la causa de mis problemas actuales… Y si Isaac que no es ningún tipo de problema pudo hacer esto… Murasame Reine podría ser mucho más peligrosa. Quizás deba darle casa una vez todo esto termine. —piensa—. Sin embargo, no debo ocupar mi mente en esto ahora. Debo priorizar el rescate de las chicas, pero… ¿Puedo confiar en que realmente ninguna me ha mentido? Maldita sea, odio tener este tipo de pensamientos, pero creo que es inevitable pensar en algo así… Después de todo, cuando ni mi madre me llego a querer ¿Quién podría hacerlo? Y desgraciadamente hay algunas cosas de mi pasado que reafirman ese pensamiento… Odio admitirlo, pero creo que si deseo rescatarlas sanas y salvas, necesito ayuda por muy fuerte que yo sea, no creo que poder con todos a la vez, puede que este sujeto sea él más débil de ese grupo. —concluye—. Está bien, no creo que sea una buena idea intentar algo sin planearlo la situación ya está bastante complicada.
—Al menos esta parte será sencilla, pero ¿Cómo reaccionaras a la verdad de tu ascendencia, Shidou? —se preguntan, aunque sabía bien que las cosas se podían poner bastante feas, saben bien de que Shidou no le tiene ni un poco de estima al hombre que es su padre biológico, pero… ¿Cómo reaccionara al saber quién es realmente?
—Vamos entonces, mientras menos tiempos nos tardemos, más rápido se podrá hacer una estrategia referente al rescate. —dice Hipnos.
Por lo que los 3 son teletransportados al castillo Heinstein por los poderes de los dioses gemelos y proceden a pasar… Para Shidou el ambiente era bastante extraño, las miradas de los esqueletons eran diferentes, de curiosidad, sorpresa.
—Algo esta raro… ¿Siempre me miran de esa manera? Creo que la única manera de quitarme esa probable mentira de la cabeza es preguntándole a Hades-sama, después de todo dudo que realmente sea capaz de abandonar a su único hijo y menos tampoco creo que engendre a un bastardo estando casado con Perséfone-sama… Aunque la falta de un hijo/hijo heredero del inframundo siempre me pareció algo extraño y curioso, pero ¿Por qué demonios me preocupo? Dudo que el hombre y dios que admiro sea ese miserable bastardo. —se termina de convencer y trata de ignorar las miradas de los esqueletons.
El cambio de ánimo aparente logro calmar un poco los nervios de los dioses gemelos, pero… Sabían de sobre del temperamento explosivo de su discípulo, el camino fue tranquilo hasta que llegaron a la sala del trono del inframundo…
—Hades-sama, estamos de regreso con Shidou. —dicen al unisonó los dioses gemelos.
Hades y Perséfone se sintieron tranquilos al ver al joven en perfecto estado, después de sentir como su cosmos se elevó de tal manera, pensaron que podría estar enfrentándose a la diosa del inframundo nórdico, Hela…
Mientras…
En Tenguu City, con Tonomachi y Kurumi quien había ido a hablar con el caballero de bronce que estaba en la azotea de un edificio de al menos 35 pisos, respecto a la pelea que sostuvo en lo que ahora eran ruinas, era claro decir que la sorpresa de Kurumi fue enorme al saber del nuevo poder de Shidou y sus alcances abismales, y mayor fue la sorpresa cuando ella confirmo el estado de la zona…
—Tonomachi-san.
—¿Vienes a buscarme para ir a donde esta Shidou? Lamento decirte que ahora su ubicación es muy obvia, creo que debemos ir…
—No es necesario, la pelea termino con la victoria de Shidou-san. —le responde deteniéndolo—. Realmente no puedo creer que destruyera una zona tan grande y que acabara con tantas vidas sin piedad, kihihihihi esta es una nueva faceta de Shidou-san que me sorprende y luego yo soy el monstruo.
—Espera, espera… ¿Cómo sabes eso?
—Hm… Digamos que tengo mis métodos si quieres ir a ver, supongo que no puedo detenerte, pero solo quedan ruinas y chatarra ahí…
—¿Sabes si logro rescatarlas?
—Me temo que no, los secuestradores huyeron con todas a una nueva locación desconocida, pero creo que Shidou-san pudo conseguir alguna pieza de información.
—… Esto se complica demasiado para mis gusto, me iré a con…
—No tienes que ocultarlo, lo sé, iras al santuario en Athenas a contarle al patriarca las novedades…
—…
—Te lo dije, tengo mis métodos es muy difícil ocultarme cualquier cosa, kihihihi.
—… Muy bien, antes parecía solo una chica bastante bonita, pero ahora me pareces una psicópata de cuidado…
—Jo… ¿Creo que no sabes cómo tratar a una dama? —le pregunta apuntándole con su arma.
—Mejor guárdate esa cosa, que no podrás hacerme ni un solo rasguño. —le responde con fastidio.
Kurumi se toma eso como un reto personal… por lo que invoco a varios de sus clones para comenzar a dispararle a Tonomacahi, quien evade como si nada y luego.
—«Puño fantasma» —con una velocidad bastante cercana a la de la luz, logro conectar su técnica psíquica.
Y dentro de la misma, él espíritu apodada Nigthmare estaba haciéndole frente a un grupo de humanos… Bueno, no era eso exactamente, eran como no-muertos que buscaban venganza por ser usados como combustible para ella y sus planes… Pero, el verdadero problema eran los espíritus imperfectos que ella mataba antes para Takamiya Mio… Y su amiga a quien ella mato en aquella ocasión, la vez que casi se invierte de no ser por su propio ángel…
—¿Qué demonios? ¿Cómo es esto posible? —piensa disparándoles con todos su clones, pero sin hacerles rasguño alguno.
—Hm… Ya veo porque eres apodada Nightmare, lastima pudiste irte sin problemas, pero como no hiciste caso a mi advertencia, tienes que hacernos frente a todos juntos. —dice Tonomachi desde otro lado…
Tonomachi en la realidad al ver que estaba totalmente inutilizada decidió irse sin más…
De regreso a la sala del trono del inframundo.
—Hm... Qué raro hay 2 personas más aquí. —piensa Shidou viendo a una hermosa mujer alta de cabello amarillo y algo voluminosa de piel blanca y ojos azules… y otra más baja, pero bastante voluminosa para su estatura, piel blanca y ojos azules—… Hades-sama….
—Shidou, lo que has hecho es más que imprudente y tonto, pero me alegra que estés bien ¿Tienes alguna información respecto a la situación?—pregunta Hades.
—Lo sé, pero no puede esperar que me quede tranquilo siendo que parece que esto paso por mi culpa… —le responde algo incómodo—. Ellas parecen que están en algún lugar de Asgard, lo sé porque el secuestrador me lo dijo. Supongo que debe ser alguna trampa…
—Asgard… Esto confirma mis sospechas, pero esto significa que no está actuando sola, seguro está usando a alguien de marioneta para hacer su voluntad…—piensan Hades—. Es un alivio ver que la situación no ha nublado tu juicio… Bien, tengo que hablar contigo, pero te pido me escuches.
—Usted me dirá, Hades-sama, pero debo hacerle una pregunta una vez me explique la situación.
—Bien, creo que todo esto está siendo orquestado por Hela, la diosa del y regidora del Hellhein, el lugar final de descanso de los muertos nórdicos que no mueren en batalla y creo que está usando humanos para sus fines, pero no sé quiénes pueden ser y que buscan.
—Tengo la respuesta a su segunda incógnita, Sir Isaac Pelham Wetscott, director de la empresa armamentista que surte a las fuerzas anti-espirituales a nivel mundial DEM, un antiguo adversario y enemigo mío personal.
—Así que supongo que es una alianza entre nuestros enemigos…—piensan Hades y Perséfone.
—¿No sabes dónde están de manera más específica? Sería mejor intentara un asalto. —dice Perséfone.
—Me temo que no, cuando me dijeron dónde podría encontrarlas también me dijeron que tendría que derrotar a todos los guerreros restantes, ya me encargue de uno de ellos.
—¿Cuántos son? Y más o menos que nivel pueden tener… —pregunta Hades.
—No estoy seguro a un 100%, pero yo diría que deben tener un aproximado a un juez del inframundo, pero pueden ser más fuertes…
—Esto se pone muy difícil, mandar a todo el ejército no es viable, quizás solo a los jueces… —menciona Perséfone.
—Con "las relaciones" que tienen ahora puede ser como agitar un pote de nitroglicerina. —responde Hades, haciendo referencia a Suikyo.
—¿Qué paso? —pregunta con curiosidad.
Bennu resopla de rabia y disgusto de solo recordar como ese idiota se refiero a su hermana menor y lo peor era que no lo dejaron darle su merecido… Eso llama la atención de Perséfone quien entendió en ese momento que era mejor no tocar ese tema… Tomando en cuenta que lo mejor era que Shidou estuviera lo más calmado posible.
—Veo que las cosas no están tan calmadas como esperaría de ti, hermano. —menciona Hestia que se había mantenido callada hasta el momento.
—Tomando en cuenta lo que paso, es normal que las cosas estén tan tensas, a mí no me agradaría para nada que dijeran cosas que no son de mi hermana en su caso, o de mis hermanas en el mío, Hestia por favor, evita tocar ese tema. —le responde de manera calmada, pero firme.
—Ma, ma vamos niños que como están las cosas lo mejor en la unión familiar. —dice Rea.
—Hai, Okaa-sama. —responden ambos.
—… Este, ¿Puedo hacer mi pregunta, ahora? —pregunta algo incómodo de ver la interacción entre hermanos y madre frente a él.
—Sochi, los adulos están hablando no interrumpas. —le regaña Perséfone.
—Perséfone, solo está preguntando no le veo lo malo. —le responde Hades—. Está bien ¿Cuál es tu pregunta? ¿Por qué Hela hace esto? ¿Por qué sospecho que es ella?
—… Todas son dudas que tengo en la mente, pero no, mi pegunta es: ¿Acaso usted es mi padre?
La pregunta cayó como balde de agua muy cerca del punto de congelación de todas las preguntas que podía hacer… ¿Tenía que ser esa?
—¿Por qué preguntas? —le pregunta Perséfone para intentar darle algo de tiempo a su marido para reponerse de la sorpresa.
—… Sé que es tonto, pero fue durante mi enfrentamiento reciente con los secuestradores, Wetscott me lo dijo. Sé que es algo descabellado y no me parecía muy creíble, pero eso me ha estado rondando la cabeza… Así que, por favor Hades-sama confirma mi sospecha de ese intento de jugar con mi mente.
—… Me temo que no puedo hacerlo, porque es verdad Shidou. Yo soy tu padre biológico... —le responde sin opción, de todos modos tenía que decírselo para que pueda entender toda la situación realmente como era, bueno si quería escucharlo.
—Yo soy tu padre, yo soy tu padre, yo soy tu padre... —esas palabras se le quedaron grabadas en su mente.
Una sensación de vació lleno su estómago, se sentía como en una caída libre… Realmente lo que dijo Isaac era verdad… Un nuevo sentimiento, ira surgió de lo más profundo de su ser… Se sentía timado, ¿Por qué? ¿Por qué? ¿¡Por qué demonios tenía que ser verdad!? ¿¡Por qué tenía que ser el siempre timado, engañado!? ¿¡Por qué demonios tenía que enterarse por medio de su peor enemigo!?
—Ki-samatachi… ¿Ustedes sabían algo de esto…? —pregunta dejando que su largo cabello cubriera sus ojos al bajar la cabeza…
—Shidou… —dicen los dioses gemelos.
—Jovencito, no permitiré que uses ese lenguaje. —dice Perséfone.
—¡Urusai! ¡Tú no eres mi madre! —le grita mirando con rabia a Perséfone.
—… Shidou, cálmate que con enojarte…
Shidou ya se había lanzado a golpear a Hades con su puño en llamas, lo golpeo justo en la cara, pero este no se movió ni un solo milímetro, la cara de enojo y el desborde de cosmos era enorme, pero justo los dioses que estaban viendo esto lograron notar como en la mejilla de Hades había algo de color negro que evito el daño del golpe…
—¡Urusai! ¡No quiero oír nada de ti! Tú, tu maldito me dejaste a mi suerte todos estos años… 2 veces, 2 veces pase por la infancia sin tener a casi nadie que me diera apoyo y algo de afecto… Solo logre seguir adelante en la primera por Mana, el deseo de proteger, cuidar y darle a mi hermana lo que yo no tuve en esa vida… Luego, fueron los Itsukas quienes me dieron cabida en su familia, sino fuera por ellos… No, no puedo detenerme a pensar en eso… Se supone que eres un dios ¡No se supone que ustedes pueden hacer lo que deseen! Y me dejaste solo…
—… —la mirada de Hades para Shidou era vacía sin sentimientos, pero realmente era una remordimiento lo sabía, sabía que había dejado prácticamente a su suerte a su único hijo, sabía que no fue un padre o al menos no uno bueno…
—¡No te quedes callado, maldito! ¡Al menos ten la decencia de responderme por qué! —lo iba a volver a golpear.
Los dioses gemelos iban a intervenir, pero…
—No se metan, esto es personal… —responde Hades.
Con solo expulsar su cosmos logro mandar a volar lejos de él a Shidou, quien estaba prendido de la rabia, pero entonces sintió que perdía la fuerza, cayó al suelo sin fuerza y con alguna forma de gravedad aumentada…
—Tu… ¿Qué demonios hiciste? —pregunta sin quitar su mirada de ira…
—… Solo te incapacite para pelear… Shidou, yo… Sé que no tengo el derecho de llamarme a mí mismo tu padre, sé que falle en eso, pero… Yo, no lo hice porque…
—Al menos eres capaz de razonar eso, en efecto. No eres mi padre, eres como ese maldito que se casó con mi "madre" y me golpeaba y me hacía trabajar desde edad temprana… bueno, al menos eso no fue tan malo, me preparo para cuando se fue y que mi "madre" enfermera de no ser por eso, quizás Mana hubiera muerto de hambre… Ahórrate el discursito de arrepentimiento, lo hecho, hecho esta no puedes cambiar eso…
—Lo sé… Pero, ahora lo que importa es la situación con Hela, ella las tiene a ellas…
—Ya se eso, idiota solo suéltame para que las salve… Ya no se en quién demonios puedo confiar, justo cuando creí que había encontrado otro hogar, otra familia… Justo tiene que pasar esto, parece que mi existencia es un mero chiste.
—No puedes ir sin un plan, la situación se puede poner compleja, no es como otras veces, tú mismo lo dijiste vas a la trampa de una diosa Nórdica de la cual no tienes ni idea de sus poderes o habilidades… Déjame…
—Olvídate de que te pida ayuda, no te necesite antes, no te necesito a ahora, las salvare por mis propios medios y me largare de aquí, ya no quiero saber nada de ustedes, de este castillo, de los olímpicos, nada de nada. —sentencia.
—… Es cierto, no me necesitas ¿Verdad? Antes no lo hiciste ¿Por qué has de hacerlo, ahora? —menciona Hades algo melancólico—. Pero, tú eres una cosa, pero ¿Qué hay de ellas…? Vas a una trampa, puede que las maten cuando intentes salvarlas…
—Eso no pasara, lo lograre, sin duda alguna, yo las traeré de regreso sanas y salvas…
—Puede que tengas que hacerle frente a un ejército de usuarios del cosmos, quizás seas muy fuerte, pero no podrías con algo así, lo sabemos. —dice Hipnos.
—Solo cállense, no quiero oír nada de ustedes… —les responde.
—No seas terco, sabes muy bien que durante tu pelea con Loki podías hacerle frente, pero no derrotarlo sino hubieras estado con nosotros… —dice Thanatos.
—… Eres muy terco, Shidou entiendo lo que me dices, estas en todo tu derecho de estar enojado, de odiarme, pero… ¿Te parece justo que ellas paguen por mis faltas? Y déjame recordarte que estamos hablando no solo de tu hermana, estamos hablando de la reencarnación de la diosa Athenea, de la representante de Odín en la tierra y de mi representante en la tierra. Esto no es algo que solo te incumba a ti, tú sabes bien lo que un dios de la muerte puede hacer, sabes lo difícil que seguramente será abrirte paso para llegar a ellas. Sé que me oídas, pero creo que lo más beneficioso para ambas partes es unir fuerzas, al menos temporalmente para traerlas de regreso ¿Qué me dices?
—… Odio que tengas razón, odio mi falta de fuerza bélica en esta situación... No me queda de otra, está bien acepto el trato… —le responde de muy mala gana.
—Bien. —responde.
Desde la posición de todos los demás presentes, se veía que debajo de Shidou había algo que se podría denominar como una mancha negra debajo de sus pies… que ahora que el trato había sido aceptado, simplemente despareció dejando en plena libertad al joven espectro.
—Espero que te quede claro lo siguiente, una vez que esto termine, me largo no quiero volver a saber nada de ti.
—… Está bien, no puedo obligarte a estar donde no quieres estar. —le responde.
—Bien, estaré en los elíseos avísenme una vez lleguen los demás, dudo que esto se quede solamente entre este ejército y Hela. —responde para retirarse, iba recoger sus cosas y dejarlas en el castillo para irse y no volver una vez todo terminara.
Los dioses ven como el joven se retira, ninguno dice nada para no provocar más su ira, que estaba a flor de piel.
—Perséfone… —dice Rea.
—… Yo, fui muy ingenua al pensar que al fin tendría la familia que siempre quise. —dice triste al ser rechazada de esa manera por quien veía y consideraba un hijo y ahora sabía que al menos legalmente así era…
—Lo siento, esto es mi culpa. —dice Hades acercándose a ella—. Sí tan solo yo…
—Urusai, Otoutonobaka no digas nada de lo que te puedas arrepentir. —dice Hestia.
—Es cierto, creo que las cosas no están tan mal como crees. —dice Rea.
—¿No están tan mal? Está furioso y me ataco, le alzo la voz a Perséfone, le grito que era ruidosa y que no era su madre, cosa que nunca antes había hecho. —responde Hades.
—Es cierto, pero ¿Notaste su mirada? Era una mirada de dolor, creo que lo que más le duele y afecta es que se enteró de esto ahora y de paso por parte de un enemigo, se siente engañado y puede que hasta timado, pero hay algo que dijo que fue clave para saber que las cosas no están tan mal y que pueden regresar a como estaban antes. —dice Hestia.
—Él dijo que creía había encontrado otra familia, los ve como tal, solo está confundido y enojado y teóricamente aun es un adolecente, solo hay que darle un tiempo y espacio y seguro recupera la razón. —dice Rea—. En las familias hay desacuerdos y descontentos, pero todo regresa a como era al menos hasta cierto punto, mírense a ustedes mismos ¿No tiene mucho tiempo de matrimonio? Y ¿Cuántas veces no se han peleado y reconciliado?
—¿Creen que podamos regresar a como era antes? —pregunta Perséfone.
—Quizás no en su totalidad, pero en los momentos más difíciles con el apoyo correcto, logran fortalecer los lazos. —responde Rea.
—Además, no estamos seguros si ya ha recuperado a su 100% sus recuerdos del pasado, según nos contaste hermano, si estuviste presente, pero no de manera corpórea y tampoco todos los días, pero creo que tus palabras lo han marcado.
—Yo no estaría tan seguro de eso…
—Según pude averiguar con ese muchacho Orfeo que parece tener cierta amistad con mi nieto, él le conto que en sus sueños había alguien que le daba ánimos y le dio una filosofía de vida y esta: «No importa las cicatrices que te de él pasado, no dejes que el rencor te convierta en un desalmado, porque las personas fuertes le sonríen al dolor y hacen de ese infierno un paraíso de gran esplendor»
—Esas palabras…
—Veo que recuerdas el mantra que le diste a tu hijo, eso es bueno. Seguro que una vez escuche la historia por completo quizás pueda entenderte, quizás no estuviste presente de manera física, pero lograste marcar su vida de manera positiva, puede que sin ti, él hubiera caído en un abismo de oscuridad. —le dice Rea.
—Es un poco irónico que lo menciones, después de todo él tiene el potencial de poder controlar la oscuridad tal y como lo hace, Hades. —menciona Hestia—. Por cierto, ¿No crees que exageraste? Crear un agujero negro que lo mantuviera en ese lugar mientras le sustrae energía para inmovilizarlo quizás fue demasiado.
—… Se note que no lo conoces… —dicen los dioses gemelos con ojos como puntos negros.
—¿Tan poderoso y peligroso puede ser?
—Recuerda que el cosmos puede elevarse hasta el infinito y si tiene una voluntad lo suficientemente fuerte se puede llegar a ser casi invencible y creo que con todo lo que sabemos de él, creo que puede llegar a los niveles de poder de cualquiera de los 6 olímpicos originales.
—Y tomando en cuenta su procedencia puede que sea tan fuerte como el más fuerte de nosotros durante la titanomaaquia…
—Hipnos, Thanatos quiero que lo vigilen, no vaya hacer algo imprudente… De nuevo.
—Hai.
Con Shidou.
Él estaba en los Elíseos en su cuarto sentando en su cama con su collar de contención en su mano acariciándolo con el dedo gordo de su mano derecha.
—… Esta cosa no es más que un maldito recuerdo, pero es necesaria si quiero traer de regreso a Mana, tch tampoco tengo ni siquiera tengo un bolso o algo para guardar la ropa e irme… —piensa con fastidio—… ¿Por qué tuvo que ser verdad? Y lo peor fue que me entere por ese bastardo de Isaac, ¿Mí reacción hubiera sido diferente de enterarme de todo esto apenas llegue aquí? Probablemente sí, quizás no fuera una de alegría, pero sí seguramente una más neutra y en este momento las cosas serían bastante diferentes. Debo dejar de pensar en esto, él hubiera no existe, las cosas son como son y debo concentrarme en recuperar a Mana y a las chicas… Quizás ellas sabían algo de esto, pero ellas fueron secuestradas por su relación conmigo…
Toc, toc, toc…
—Shidou… —logro escuchar la voz de cierta pelirroja.
—Vehemont, déjame en paz y vete no estoy de humor…
—… Sé que te debes sentir culpable por los secuestros de ellas, pero no es tu culpa… Vamos a intentar trazar un plan con el resto de ejército y…
—No, no hay un haremos un plan. Esperare a que todos los ejércitos se reúnan para trazar un plan, se rescatara a las secuestradas y me iré y espero no volver a saber nada de este lugar, ni de todas las personas que hacen… "Vida" en este lugar, incluyéndote. —dice con un deje de desprecio
—¿Qué demonios te pasa? Nunca fuiste el señor afectuoso, pero siendo que estás diciendo todo como si de alguna manera… Ahora odiaras este lugar y… A mí.
—Tu apreciación no está muy lejos de la realidad… Ya no quiero estar en este lugar, no quiero saber nada del mismo, y… Ya no puedo confiar en nadie del mismo. —sentenció.
—Tu… ¿Acaso estás jugando? ¿Con todo lo que has vivido aquí? ¿Luego de todas nuestras vivencias juntos aquí no puedes confiar en mi…? Usakenda, sino fuera por mi intervención capaz que no fueras quien eres ahora…
—… Es cierto, de no ser porque no fuiste la persona más cordial, de que me amenazaras con matarme, con matar a todo lo que es importante para mi… Puede que no hubiera encontrado esa chispa que me permitió controlar el cosmos… Pero, te equivocas en que estoy jugando, más bien ustedes, todos ustedes que estaban aquí desde antes me ocultaron la verdad, sabían que Hades es mi padre biológico y lo ocultaron para que no me enojara y no quisiera unirme a este ejército, realmente no sé qué es lo que quiere de mí, pero eso ya no importa me iré y no regresare jamás.
Las palabras de Shidou causaron que Jessica no tuviera otra cosa que no expresión entre: Duda, curiosidad, extrañeza y quizás… algo de compresión, después de todo no era muy creíble que fuera mandado a entrenar con Hipnos y Thanatos porque sí, ahora una luz sobre el asunto se deslumbro, pero… Otra duda se le presento en la mente ¿Por qué él cree que ella lo sabía?
—Shidou, no sé de qué me hablas yo no sabía nada de eso, te lo aseguro.
—Sí, claro como no y que vengas a hablarme justo después de enterarme de todo es pura casualidad… ¿Crees que soy tonto? Seguro se te mando a intentar que yo recapacite o algo así, no voy a caer.
Jessica por un momento pensó en entrar y hacerlo entrar en razón a punta de golpes, pero sabía que pelear con él no era la solución y ahora, lo mejor era ir a ver a los dioses del inframundo e intentar obtener información de primera mano, pero en ese momento noto a los dioses gemelos que estaban llegando, quienes le hicieron señas para que no hiciera ruido. Luego Hipnos puso en un sueño profundo a Shidou.
—¿Ustedes, saben que paso? —les pregunta Jessica.
—… Hicimos señas para que no hicieras ruido, bueno al menos ya está dormido… Sí, no se tomó nada bien la revelación de que Hades-sama es su padre biológico.
—Así que era verdad lo que me dijo, por lo que veo ustedes sabían de esto… ¿Por qué no le dijeron? Ahora desconfía de todo en el inframundo o al menos eso dice…
—… Nosotros nos enteramos hace no mucho, Vehemont y aunque lo hubiéramos sabido antes hubiéramos respetado la voluntad de Hades-sama, porque podría enojarse mucho si se enteraba por 3ras personas. Como termino pasando. —dice Hipnos.
—¿Quién se lo dijo? —pregunta con curiosidad.
—El secuestrado de Mana, Hilda-san, Athenea y Pandora. —ahora responde Thanatos
—¿Cómo el sabia…?
—Solo son conjeturas en la práctica, pero parece que es la diosa del inframundo Nórdico, Hela. —responde Hipnos
—¿La hija del dios que derrotaron hace algún tiempo en Asgard?
—Sí… La historia es muy larga y no conocemos del todo los detalles y se nos ordenó vigilar al joven príncipe del inframundo.
—¿Ya le dieron el titulo? Pero si parece no querer nada de esto…
—Es su derecho y si las cosas mejoran seguro toma su puesto, después de todo hasta Perséfone-sama lo mira y parece querer como a un hijo… Es una suerte que no sea como Hera.
—… Esto es complicado, bueno creo que debo hablar con Hades-sama para poder entender todo al 100%... Vigílenlo bien, saben que puede ser muy persistente mejor que nadie ustedes lo saben.
—Al igual que tu…
Jessica toma camino hacia la sala del trono…
Continuara…
