Prologo
Llega un momento en el corazón de cada madre, no puede evitar preguntarse "¿Es este realmente mi hijo?" Ya sea por curiosidad al azar, un fetiche particularmente turbio, o un interés legítimo, no dejaba de ser una pregunta de lo más extraña, una que toda madre tiende a realizarse en algún momento. Y este definitivamente era el turno de Moon Butherfly de hacerse esa pregunta.
¿Era posible que el ser que llevo en su vientre por nueve meses, hubiese sido cambiado en algún momento después del parto? ¿Realmente ella había traído a este mundo a un ser así? ¿Cómo era posible que ella se sintiese más relacionada con un chico que apenas si conocía desde hace menos de un año, que con su hija Star, a quien se supone que conoce desde antes de que naciese? ¿Cómo podía ser, que su mente fantasease acerca de la posibilidad de que el chico, muy superior a su hija de sangre, fuese realmente su hijo?
Moon no comprendía lo que estaba pasando, pero estaba consciente de que Marco ya no era el amigo de su hija en sus pensamientos. El chico de la tierra había demostrado un gran intelecto en múltiples áreas, un amplio dominio de las artes marciales, un inmenso control de sus emociones, así como una impresionante capacidad para solucionar las diversas situaciones que pudiesen presentársele de improviso. Siempre que estuviese lejos de Star, porque cerca era otro cuento.
En cambio, su hija, una princesa, entrenada desde la cuna para ser su heredera. Moon no quería pensar a profundidad en eso, pero las palabras no alcanzaban para expresar lo inmensamente decepcionada que se encontraba.
-Me duele la cabeza. - Se quejó Moon mientras trataba de alejar sus pensamientos inoportunos, de la situación que le había llevado a este punto. - ¿Podrías repetir porque deseas mi ayuda Star?
Star bajo la cabeza, sentía la mirada llena de decepción de su madre.
-Yo…
Eclipsa coloco su mano en el hombro de Star, y con una gentil sonrisa tomo la palabra.
-Moon, sé que no estamos en los mejores términos, en especial tras el incidente de mi hija.
- ¿Cómo puedes considerar a ese monstruo de más de cinco metros que come almas, tu hija? –Interrumpió Moon con preocupación. - Ella…continua, no voy a meterme allí, de seguro ya es un lio sin mi ayuda.
Eclipsa asintió satisfecha, el que Moon no quisiese lanzar más leña al problema que ahora tenía en Mewni, era un gesto muy agradecido. Mientras Star se limita a dar una disculpa cobarde pero respetuosa a la mujer que le dio la vida.
-Como ya sabes, soy la heredera legitima del trono de Mewni, y ahora…
Moon levanto la mano con el fin de interrumpir nuevamente a Eclipsa. - Podríamos saltarnos la parte donde tu revives tras 300 años sellada, y mi hija te ayudo a sacarme del reino a patadas.
Star quiso protestar ante la declaración de su madre, pero una fulminante mirada de su progenitora vasto para que se le congelase la sangre.
-Bien…-Eclipsa suspira larga y profundamente, la situación estaba más tensa de lo que esperaba. – Hay varios grupos que no aceptan mi derecho al trono, aunque de momento los esfuerzos de Star los han silenciado, tengo miedo de que esto solo sea la calma antes de la tormenta.
-¿Silenciado? Los constantes balbuceos sin sentido de mi hija solo han servido para que esta farsa se mantenga a flote, la gente no se revelara contra la dueña de la varita, no sin armas al menos. –Se apresuró a corregir Moon.
Eclipsa tuvo que darle la razón a Moon en esa declaración, la situación empeoraba rápidamente, los reinos vecinos estaban cancelando los tratados uno tras otro, la inconformidad se respiraba en el aire, y aunque no era dicho en voz alta, era claro que los caballeros de la guardia real habían comenzado a amotinarse en contra de su reina. Eclipsa ya no sabía en quien confiar, razón por la cual estaba aquí pidiendo apoyo a la reina que ella había desheredado accidentalmente.
-Moon, pese a que no lo creas, esta nunca fue mi intención, yo solo quería saber que le paso a mi hija, que se te negase el derecho al trono de Mewni, o que mi hija regresase transformada en una hambrienta bestia nunca estuvo en mis planes, yo solamente quería… abrazar a mi hija una vez más.
Moon se sintió terriblemente mal cuando la voz de Eclipsa se rompió en las últimas palabras, si la situación no fuese tan desagradable. Ella hubiese comprendido, incluso aceptado que el consejo mágico estuvo equivocado. Eclipsa solo tuvo la desgracia de estar en el momento y lugar equivocado. Lamentablemente la situación no se lo permitía, no sin querer arrancarse las muelas primero.
-Madre, sé que estas molesta, pero cuando sostuviste la varita por primera vez juraste que defenderías a Mewni a capa y espada.
Y nuevamente Star demostraba su incompetencia, ¿Acaso su hija que no sabía cuándo mantener su boca cerrada? Pereciese que su hija solo hablaba cuando así podía echar cualquier progreso a la mierda. Acaso Star había olvidado que; ¡Ella había hecho ese juramento sobre la tumba, ¡Aun vacía!, de su madre, ¡La reina!, recién asesinada! ¿Por qué su hija tenía que traer esa memoria a la conversación en ese momento? ¿Acaso su hija no tenía idea alguna de lo que ese recuerdo significaba para ella? ¡En especial ahora que ella, había sido desheredada!
-Star, guarda silencio. - Las palabras apenas si lograron salir de su boca, eran lo último de paciencia que ella tenía en ese momento.
Eclipsa sujeto a Star y con mano firme la refugio detrás de su persona.
-Por favor, perdona a tu hija, esta tan desesperada como yo, la guerra, parece tan próxima, y no parece haber forma de evitarla.
Moon tuvo que admitir que Eclipsa si tenía cierto don con la palabra, no a un nivel adecuado para la realeza, pero comparado con su hija, era divino.
-Solo, has que guarde silencio. –Comento Moon mientras apretaba el puente de su nariz.
¿Cómo era posible que su hija fuese tan incompetente?
-Moon, por favor, el tiempo apremia, ¿Nos ayudaras a salvar el reino?
- ¿Dónde está Marco? - La repentina pregunta de Moon dejo sin habla a todas. - ¡Respondan!
-Deje a mi hija a su cuidado, está en la tierra. -Contesto de forma apresurada Eclipsa, quien no comprendía porque la situación había dado ese extraño giro.
- ¿Puedes llamarlo aquí, o mi hija lo tiene ocupado en alguna otra tarea inútil?
-Bueno. - Eclipsa regreso a ver a Star quien simplemente asintió con la cabeza. -Sí, si es necesario, puedo solicitar su presencia, pero, ¿Puedo preguntar? ¿Por qué debería hacerlo?
-Por que necesitas a alguien leal, con cabeza fría, que esté dispuesto a meter las manos al fuego, si quieres salir del problema en el que estas metidas. –Contesto Moon a las preguntas de Eclipsa.- ¡Te ayudare! Pero que quede claro, no lo hago por ti, solo no quiero llevar en mi conciencia que permití que una guerra civil comenzase, pudiendo impedirla. Es más, si te ayudo, tendrás que dejarme adjurar.
Eclipsa bajo la cabeza, satisfecha y aterrada con la respuesta de Moon, su ayuda sin duda sería muy gratificante en esta situación, aun así, el precio era inmenso, además no podía evitar sentir algo de curiosidad del porque era Marco a quien ella solicitaba.
-Llamare a Marco, ¿Debo pedirle que traiga algo, o….?
-Solo llámalo. - Moon se levantó, y uso su magia para cambiar sus ropas. - Hare unas llamadas, que este aquí para cuando regrese, ya que explicare los detalles de mi plan.
Eclipsa y Star, se sintieron muy raras, de alguna forma habían obtenido una valiosa ayuda, pero, no se sentía bien, era obvio que Moon ofrecería su guía con un inmenso desprecio.
-Iré a llamar a Marco. - Anuncio Star antes de desaparecer tras un portal dimensional.
-Suerte.
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-Muy bien. Todos escúchenme, porque no pienso volver a repetirlo. Santa Olga es un reformatorio reconocido por corregir el comportamiento indisciplinado de las princesas, impartiendo varios cursos, entre los cuales están; etiqueta, equitación, modales, interacción con la naturaleza y los animales, modales necesarios para una fiesta de té, postura y vestimenta apropiada, etc.
Moon tuvo que detener su descripción del curso cuando vio como las manos de Eclipsa, Marco, y Star se levantaron.
- ¡Preguntas después! El reformatorio se encuentra en un gran castillo que data de una época anterior a las seis líneas de sangre ardiente, tiene grandes torres de piedra y múltiples edificios puntiagudos. La estructura es férrea y prácticamente impenetrable, es el fruto de la combinación de los materiales más versátiles del multiverso, además de poseer un sistema de seguridad que suprime hasta la más mínima fuente de magia. -Moon levanto un mapa del complejo educativo, necesitaba que todos entendiesen lo que era la seguridad del internado. - El edificio está rodeado completamente por una fosa sin fondo, además, para garantizar la exclusividad del acceso, solo se posee un camino para ingresar y salir del recinto, el cual pasa a través de un puente levadizo retráctil. Los muros están hechos a base de piedra Haveltroth, tan fuertes como para resistir el fuego de un dragón y los vitrales se componen de Obsidiatrita, un material que se considera irrompible.
Moon se tomó unos segundos para respirar, además de que necesitaba que Star se callase de nuevo.
- ¡Preguntas después! Los guardias vigilan constantemente las entradas y pasillos a todas horas del día, una Torre estacionada en algún lugar de la entrada resguarda un cristal tramorfidiano, inhibiendo el uso de las tijeras dimensionales y previniendo cualquier fuga o la entrada de presencias hostiles. -Moon se sintió satisfecha cuando termino su presentación, y señalo a Marco para que este hablase.
-Sí, creo que sabemos lo que esa fortaleza es rei..señora Moon, yo…..Star tuvo que entrar allí una vez, salvo a Ponyhead.
Moon asintió satisfecha a esa declaración, entre todas las locuras en que Star había arrastrado a Marco, esta esa por mucho una de gran renombre. -Puedes llamarme Moon, Marco, lo de señora está sobrando, y si sé que entraron en alguna ocasión. La noticia de que un par de adolecentes habían logrado saltarse siglos de defensas mágicas y demás, fue la comidilla en la corte por mucho tiempo.
-Entonces, Moon.- Marco se sintió muy extraño al pronunciar el nombre de la ex reina.- ¿Esto como ayuda a Star y Eclipsa?
Moon no pudo evitar sonreír sinceramente al ver la inmensa lealtad que Marco tenía con su hija, ¿Por qué no podía ser reciprocar esa lealtad?
-Porque, si deseas tener un camino libre para negociar con las potencias vecinas que se están negando a hablar con la reina de la oscuridad, es aquí donde puedes conseguirlo, aquí es donde las futuras reinas son educadas, y ya que no tiene directora actualmente, voy a asumir dicho cargo, ya lo discutí con varios conocidos, y logré hacerme con la vacante de directora general.
- ¡Madre no puedes! -El grito De Star fue interrumpido por Moon, quien le lanzo un hechizo para silenciarla por completo. - Ahoooo gaoooo
-Debes aprender a cerrar la boca Star.
Eclipsa se paró antes de que la rabia de Moon se derramase sobre su asustada e indefensa hija. -Por favor Moon, a mí también me gustaría saber cómo ser directora de este lugar ayudara a evitar una guerra.
Sin embargo, fue Marco quien respondió esa pregunta. -Sí, no podemos hablar con los padres, ¿Las hijas podrían ayudarnos?
-Es bueno ver que uno de los dos tiene la cabeza para algo más que usar sombrero. –Moon se sentó y suspiro larga y pausadamente. - Si logramos congraciarnos, con las jóvenes hijas, sus padres se verán obligados a escucharnos.
-Querida, sé que las cosas han cambiado los siglos que estuve cristalizada, pero estoy segura que ninguna de esas princesas está interesada en ser la amiga de la directora de esa glorificada prisión.
Moon sonrió de nuevo, Eclipsa había dado en el clavo.
-Eso es verdad, por eso es que debemos meter a alguien de incognito, alguien que pueda ganarse la confianza del alumnado, y pueda convencer a las princesas adecuadas para que nos ayuden. Un topo por decirlo de alguna forma.
El plan fue claro para todos en ese momento, una alumna serviría como lazo.
-Es brillante. - Eclipsa sonrió mientras sujetaba el plano del internado. –Es una línea directa a todos esos reyes que se niegan a hablar de otra cosa que no sea guerra.
Moon asintió, mientras retiraba el hechizo silenciador de su hija. - Por eso asumí la dirección, así puedo mover los hilos correctos, y poner a nuestro topo en el lugar correcto, y la hora correcta.
Los tres escuchas estuvieron asombrados, era un plan tremendamente simple, aun así, sus posibilidades de éxito eran inmensas, ningún reino comenzaría una guerra con un oponente que su siguiente generación consideraba un aliado.
-Ahora lo único que realmente necesitamos, es nuestro topo.
Moon se quedó callada y observo a Marco, si el chico no comprendía lo importante de su papel, o se negaba a participar. El plan se iría rápidamente al carajo.
Eclipsa fue la siguiente en darse cuenta de que papel jugaría Marco en todo esto. ¿Aún no entendía porque Marco? Pero comprendía que Moon tenia absoluta confianza en las habilidades del chico.
Marco sintió la mirada de las mujeres mayores, y un desagradable escalofrió recorrió su espalda. - ¿Por qué me ven así? ¡Soy un hombre! No puedo entrar allí.
-Eso no te impidió entrar con Star, causar la expulsión de la directora de turno, así como ganarte una gran reputación entre las princesas…como era que te llamabas, así, Princesa Turlina.
Marco hubiese querido que se lo tragase la tierra. ¿Cómo carajos Moon se había enterado de eso? Se suponía que solo Star sabía de su identidad secreta. Y ella había jurad no revelar nada.
-No pongas esa cara Marco, hasta donde sé, ninguno de mis conocidos sabe quién eres en realidad. De hecho, se ha asumido que eres una princesa de alguno reino no alineado.
- ¿No alineado? -Pregunto Star sin comprender nada.
- Reinos con los que no compartimos fronteras. ¡Star se supone estudiaste eso ¡
-Lo siento, madre.
-Grrrr, no importa, calladita en la esquina, los mayores tienen que hablar… ¿Vas a ayudarnos Marco?
Marco bajo la cabeza, confundido, ¿Por qué el?
Eclipsa comprendió rápidamente que Marco no aceptaría, ¿Y quién en su sano juicio lo haría? Cualquier hombre que se viese atrapado en esas paredes, dios mío, sería un infierno de hormonas y demás.
-¿No pueden enviar a Star?
-Star ya es conocida, de hecho, es tristemente conocida por todos como la princesa que renuncio a su reino. Por otra parte, tu…tu mitad femenina es una celebridad, muy desconocida.
Marco sintió la presión de nuevo. Pero antes de que pudiese negarse de forma más simple, Eclipsa se colocó delante de él cómo su varita en alto.
-Marco Díaz. El día que te hiciste caballero, juraste proteger a Mewni, a cualquier costo.
Moon asintió, Eclipsa había logrado sacar un poco de su realeza en esta situación. Tenía que darle crédito, después de todo desde que ella ya no era reina, no podía llamar a Marco por su juramento.
-Te lo dije Marco. -Se burló Star.- Te dije que debías pensar mejor, cuando tomaron tu juramento.
Marco gruño con enfado. ¿Por qué había jurado proteger el reino de una princesa que….? No, no importaba, estaba atrapado.
-Un pez cae por su propia lengua, está bien, acepto… Pero ¿Qué pasa con mi colegio?
-Deja que me encargue yo. - Moon saco un pequeño cofre repleto de monedas doradas. –Este truco es muy útil en la tierra.
Por supuesto, su director no diría nada si le pagaban tan bien, pero ¿Qué pasaba con su familia?
- ¿Y mi familia?
-Creo que lo mejor será que no sepan toda la verdad, nos ahorrará explicaciones.
Todos asintieron ante la respuesta de Moon.
-Supongo que es todo, ya que. - Marco se rindió cuando sintió que todo posible escape había sido cortado.
-No pongas esa cara Marco, estaré contigo, y te ayudare en todo lo que pueda.
Marco quiso sonreírle a Star, pero Moon la aparto.
-No, tu no harás nada, no podemos permitirnos que la gente sospeche que la princesa Turlina está comprando las lealtades de las demás princesas, por pedido de la reina de la oscuridad.
-No puedes enviar a Marco allí solo, el no comprende como las cosas funcionan fuera de la tierra.
-Tú tampoco sabes cómo funcionan Star.-Moon saco una caja y la puso frente a Marco.- Tu solo resuelves con los puños y patadas todo.
Eclipsa sujeto a Star quien se había desinflado tras el último comentario despectivo de su madre. -No te preocupes Star, Moon va a ayudarle, ¿Verdad?
-Alguien tiene que asegurarse de que no lo descubran.
Marco gimió de forma sonora, en sus manos se encontraba lo que se suponía era su vestido de princesa. ¡Ropa interior incluida!
- ¿Esto es realmente necesario?
-Es parte del conjunto, no te preocupes, son nuevas. Recién salidas.
Varias lagrimas amenazaron con escaparse por los ojos de Marco. Esto era una pesadilla.
Adelanto
Capítulo 1: Bienvenido al Reformatorio Santa Olga para Princesas Caprichosas.
Marco tiene que regresar al internado, el cual ha cambiado mucho sin Meteora como su directora, ¿Podrá hacer un acercamiento positivo con las demás princesas ahora que estas no tienen el cerebro lavado?
Mi viejo foro a vuelto, y varios de los borradores que tenia también, por lo que creo que seré capas de actualizar algunas de mis historias, espero que esta noticia les alegre tanto como a mi
