Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son propiedad de Masami Kurumada, Chimaki Kuori y Toei Animation.


Estando en Australia Kanon descubrió parte de la razón por la que Saori no era su persona favorita.

Era la segunda semana, el grupo había tocado dos días seguidos, Julián había dado entrevistas, adelantando ideas para un segundo disco, alimentando rumores sobre la participación de Mime en él, de Sorrento, tal vez una colaboración con Specters, un grupo con el que había tocado en Los Ángeles y con los que había aparecido en su concierto en Tokio, a invitación de Minos, el cantante.

Mientras la banda ensayaba para su tercer concierto Kanon había salido a hacer las compras, Erda tenía dolores menstruales y Mime antojo de papas fritas. Tenía años desde la última vez que hizo algo tan común como ir de compras, de repente se había vuelto casi tan famoso como sus jefes, en Argentina una chica le había pedido su autógrafo después del concierto en São Paulo.

Saori quiso acompañarlo, Kanon no podía hacerle el feo, como casi todos, a veces la chica le daba lástima.

Recordaba cuando estaba en la escuela, cuando era la sombra de Saga, la gente lo miraba mal cuando se percataban de que era el gemelo menor y no su popular hermano. Le molestaba sentir lástima por Saori, sentía que los demás la sentían por él.

En el auto ella le hizo plática, le preguntó por su familia.

— Vi en internet que tienes un hermano gemelo que es político en Grecia.

Cuando llegaron cada quien se fue por su lado; Kanon recogió tampones y papas, llevó chocolates dobles porque sabía que eso haría sentir mejor a Erda y Julián tenía un sexto sentido con ellos, si alguien comía en un radio de cinco metros del chico siempre se daba cuenta.

Cuando llegó a la caja Saori se acercó, lo agarró del brazo y lo pegó a ella, demasiado cerca, íntimo. Kanon la miró con una sonrisa tensa y ella no dijo nada, pero lo sugirió con la mirada.

En la noche se lo comentó a Erda, siempre la verdad, completa honestidad. Ella se molestó, nunca había visto a su novia tan molesta.

— Debes decirle a Julián, debe de saber la clase de... la clase de mujer con la que se casó; sé que no es como si él no hiciera lo mismo, vi que una chica se acercó a él para "hacerle una entrevista" y el idiota se fue con ella toda la tarde, pero es lo correcto.

— En ese caso alguien debería de decirle a Saori que Julián pasa las tardes en "entrevistas" — Kanon sonrió un poco — y también alguien debe de decirle a Baian que Julián no está ensayando bien.

Erda trató de mantenerse seria, pero al final terminó sonriendo.

Kanon nunca le dijo a su jefe lo que había pasado esa tarde.