Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son propiedad de Masami Kurumada y Chimaki Kuori.


Saga le enseñaba a las gemelas a pescar. Era una práctica que había aprendido en la juventud, mientras su hermano iba y venía entre peleas con su progenitor y malas decisiones de vida. Él ya tenía todo planeado, desde niño quiso dirigir al país, tener todo el poder que pudiera en la palma de su mano, era un niño ambicioso, lo sabía, y con el tiempo esa característica no hizo más que aumentar.

Sin embargo y a pesar de todo se tomó su tiempo para aprender cosas fuera de sus ambiciosos planes, como pescar. Siempre quiso llevar a Kanon a pescar.

La imagen del hombre con la camisa arremangada arrodillado frente a sus hijas mientras les explicaba cómo sostener la caña era perfecta, el hombre de familia que él quería mostrar, que en su interior deseaba ser.

— Papá, ¿por qué tío Kanon y mamá pasan tanto tiempo juntos? — preguntó Paradox algo aburrida.

— A las personas les gusta pasar tiempo con las personas que creen amar.

— Papá, ¿Tú si nos amas? — Integra miró a su padre preocupada, él casi no pasaba tiempo con ellas.

— Amo pasar tiempo con ustedes — Saga les guiñó un ojo a ambas, haciéndolas reír — son mis hijas favoritas.

— Somos tus únicas hijas, papá — le dijeron ambas entre risas.

Saga asintió distraído y miró a su hermano acercarse lentamente. Dejando a las gemelas en la orilla del muelle, con su jefe de seguridad a un lado para asegurarse de que estuvieran seguras, caminó hacia donde estaba su hermano, manteniendo su expresión tranquila.

— Es una sorpresa verte con ellas sin una cámara cerca — Kanon estaba lo suficiente lejos como para que las gemelas no los escucharan.

— Es una sorpresa verte sin tu constante expresión de molestia, ¿a qué debemos el placer de tu visita?

Kanon suspiró por lo bajo, adolorido, confundido como un adolescente sin dirección o rumbo y con una sola decisión que le ardía desde el fondo del corazón.

— Ya no estoy con Erda — dijo mirando a las gemelas sentarse en la orilla del muelle.

— Era agradable, me preguntó que hiciste para que eso sucediera…

— Algo horrible… ¿Estás enamorado de Katya?

— Es mi esposa — Saga también miró a Paradox chocar su caña contra Integra poco antes de que la menor hiciera lo mismo.

— Sí, pero… ¿La amas?

— Como la madre de mis hijas, me dio algo que nadie más me dará.

— Y aún así… — Kanon se dio media vuelta para quedar frente a su gemelo, recordaba la ira del momento en que se enteró de su amante, el temblor en las manos ante la premisa de golpearlo — sé lo de Saori Kido — dijo, soltando la bomba que no provocó nada en su hermano — debería de golpearte.

— No te estoy deteniendo — Saga metió las manos a los bolsillos de sus pantalones hechos a la medida.

Las gemelas y el jefe de seguridad dejaron el muelle preocupados cuando escucharon la caída del gemelo mayor al suelo. El hombre estaba por sacar su arma para indicarle a Kanon que se alejara, pero Saga levantó el brazo y murmuró que estaba bien, su nariz sangraba y mientras trataba de levantarse escupió algo de sangre. Paradox corrió a ayudar a su padre, dedicándole una mirada de odio a su tío en el proceso; Integra se quedó congelada en su lugar, sin entender la agresión de su tío favorito, sintiendo que las lágrimas se aglomeraban en sus ojos. Ninguna imagino que esa sería la última vez que lo vería.

— Estoy bien — dijo Saga de pie, acariciando la cabeza de Paradox antes de ver a su empleado — Llévatelas al auto Aldebaran, déjanos solos, es una orden.

Aldebaran asintió y agarró a las hermanas de las manos, Paradox mostró más resistencia, pero al final el trío los dejó solos.

— ¿Alguna vez la quisiste de verdad?

— No me habría casado con ella si no hubiera sido así.

— ¿Y vas a dejarla?

Kanon miró a su hermano a los ojos, no importandole que Saga lo supiera todo a través de la mirada. El mayor comenzó a sacudirse la tierra que se le había pegado a la ropa, tratando de arreglar su camisa y al final se ajustó el nudo de su corbata, sin dejar de ver a su hermano, su otra mitad que le pedía ser honesto con él.

— Katya sabe cuál es su trabajo, somos una familia tradicional, incluso si abriera su jaula ella no saldría por su cuenta — Saga llevó su mano a la nariz y se talló la sangre — no, ya abrí su jaula pero ella todavía sigue arreglando el nudo de mi corbata y me sostiene del brazo para las fotos, no te eligió a ti antes de casarnos y no lo hará ahora, eso ya no depende de mi.

— ¿Lo-lo sabes? — Kanon sintió que su corazón se detenía, sin saber si era por la última frase de su hermano o la premisa de abandono que traía consigo.

— Nada pasa aquí sin que yo lo sepa — Saga suspiró por lo bajo — ¿Qué es lo que quieres Kanon? Ya terminaste con tu novia, ¿Quieres que te asegure que dejaré a Katya? Bien, lo haré.

Saga caminó hacia donde él estaba parado, chocando sus hombros en el proceso. Antes de irse por completo Saga se volvió para mirar a su gemelo.

— Es una promesa como hermanos, no de político, haré lo que ella quiera — dijo, regresando su mirada al frente justo cuando Kanon volteó a verlo — me gustaría hacerlo bien esta vez, tengo todo lo que quiero pero no me siento completo, no con ella… Saori es más cálida.