Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son propiedad de Masami Kurumada y Chimaki Kuori.
Su nombre era Shaina.
La conoció cerca de su nuevo trabajo en Francia; ella trabajaba en el edificio de enfrente y todos los días a las dos en punto salía de su oficina para hablar con una joven casi adolescente por media hora, después abrazaba a la chica y esta se iba rumbo a la parada del autobús; Shaina nunca entraba a su trabajo de nuevo hasta que estuviera segura de que la joven se subiera al autobús número 12, el que la llevaría a su vecindario.
Shaina era malhumorada, trabajadora y siempre sabía lo que quería, nada de indecisiones o de depender de otros, ella funcionaba a la perfección sola, pero lo que más le llamó la atención a Kanon de ella era que también tenía el corazón roto.
Shaina había conocido a Milo a los quince, ambos iban a la misma escuela, estaban en el mismo grupo y ella se sentaba frente a él; al año siguiente ya eran novios y para los veinte ya se habían casado. Era la vida perfecta, que se volvió aún más perfecta cuando Sonia apareció, fruto del amor que se profesaban el uno al otro.
Y entonces todo se derrumbó.
Shaina y Milo siempre fueron honestos el uno con el otro, era la regla principal; además eso Milo sabía todo de Shaina y ella creía saberlo todo de él porque nunca imaginó que un buen día de febrero él le diría que había conocido a alguien más e inexplicablemente se había enamorado de esa persona.
La mujer entonces se enfrentó a grandes problemas, un matrimonio acabado, una relación fallida, un esposo que había salido en el momento menos esperado del closet. Sí, Shaina aún no sanaba esas heridas, era difícil para ella ver al que consideró el hombre de su vida reiniciar todo al lado de otro hombre.
Kanon la admiraba porque ella no huyó de sus problemas, no, Shaina se enfrentó a las habladurías, mudanzas y reestructuración de su vida completa.
Si Kanon había imaginado un escenario hipotético dónde él y Katya estuvieran juntos, Shaina tuvo que eliminar el escenario que parecía real.
Ella le había contado todo antes de pasar su primera noche juntos, aún había heridas abiertas, era difícil para ella ver a su ex-esposo caminar de la mano de alguien más. Kanon decidió también ser honesto, algunas veces despertaba deseando empacar todo de nuevo y regresar a Grecia, a los brazos de Katya, soñaba mucho con ella en esos días.
Sin embargo, después de casi un año de citas y algunos fines de semana en casa de ella o en su departamento, después de conocer a Sonia y Milo, los sueños con Katya habían disminuido y Kanon comenzaba a disfrutar de Francia.
— ¿Y qué tal todo? ¿Se están divirtiendo? ¿Cómo ven el lugar? ¿Las decoraciones?
— Shaina, ¿quieres acabar con mi suplicio y decirle al señor Sargas que los centros de mesa son magníficos? Si no lo haces al final de la noche sólo escucharé quejas sobre cómo nadie dijo nada de eso.
Shaina rodó los ojos divertida y miró a su ex esposo con seriedad.
— Me gustaron las flores, te aviso que me las llevaré.
— Eres tan falsa mujer, ni siquiera tu novio te creyó.
— Tiene un punto Shaina — Kanon asintió con una sonrisa — en realidad ella dijo que eran la cosa más horrorosa que alguna vez vio en su vida.
— ¡Eso no es cierto! — se quejó la mujer antes de voltear a su derecha para mirar a su hija — Sonia, dile a tu padre que me gustaron los centros de mesa.
— Papá, ya sabes que a mamá no le interesan esas cosas — la adolescente le sonrió con cariño a su madre antes de levantarse para caminar hacia su padre — a mí sí me gustó, ella no se llevará el centro pero yo sí lo haré.
— Esa es mi pequeña — Milo abrazó a su hija, que de inmediato se separó cuando la música en la pista de baile cambió.
— ¡Es mi canción! — dijo Sonia emocionada — ¡Camus, bailemos! — gritó agarrando la mano de su nuevo padrastro para arrastrarlo a la pista.
Milo los miró partir antes de sentarse en el lugar que ocupaba su hija y mirar a la pareja.
— Milo, no…
— Debo de hacerlo — el recién casado puso una mano sobre las de su ex y miró a Kanon — a pesar de todo, Shaina es una de las mujeres más importantes para mí, también es la mujer que más he amado y amaré, sin contar a Sonia, claro, así que creo que debería de decir que espero que seas decente y la trates como se merece, el amor es imprevisto, a veces crees que ya lo tienes todo, a veces crees que una persona es tu destino pero entonces un día te das cuenta que no siempre es así y no porque algo haya durado mucho tiempo tiene que hacerlo para siempre, puede acabarse, incluso si no quieres.
Kanon asintió en silencio y Shaina tomó las manos de Milo entre las suyas dándole un fuerte apretón antes de sonreírle con cariño y soltarlo.
— Ahora, si me disculpan, debo salvar a mi esposo de los pies danzarines de mi hija, la última vez que lo jaló a una pista de baile lo mantuvo rehén en ella por casi dos horas.
Cuando estuvieron solos en la mesa, él tembló un poco nervioso antes de levantar el brazo para abrazarla por los hombros y jalarla a él. Shaina cerró los ojos y se dejó llevar; Kanon sonrió antes de besarle la punta de la nariz con ternura y amor.
Amor, podía existir amor después de Grecia.
