Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son propiedad de Masami Kurumada y Chimaki Kuori.
Antes de la boda Kanon visitó la casa de su hermano, nervioso.
Esperó en la sala mientras su gemelo aparecía. Lo poco que había visto estaba muy cambiado, ya no había ese ambiente familiar que Saga tanto se esforzó por aparentar; el lugar era sobrio, parecería un lugar donde los niños están prohibidos si no hubiera sido por algunos juguetes regados en el suelo y los sillones lo habría creído.
Esperaba ver a Katya, pero la ilusión desapareció cuando Saga entró a la habitación en silencio, sentándose frente a él con una gran sonrisa.
— Miren a quien trajo el viento, temí que no volvería a verte.
— ¿Lo temías? ¿En serio?
— Eres mi otra mitad Kanon, no importa cuánto compitamos, nos ataquemos o todas esas cosas, eres lo único que me complementa.
Kanon desvío la mirada, todo ese tiempo y nunca se había detenido a pensar en él, su gemelo, el hijo favorito que se peleaba con otros por defenderlo, la única persona que se plantó frente a su padre porque Kanon nunca pudo hacerlo.
— Me alegra verte — dijo después de un tiempo en silencio, con honestidad — te ves bien para haber sido un desgraciado.
— Tu pareces bastante estable después de haber sido un deprimente desastre.
Ambos intercambiaron una mirada cómplice; Saga inició con las preguntas, sobre a dónde había ido, su trabajo, el lugar donde vivía y las personas en su vida.
— Así que padrastro, quien lo diría.
— Me gusta, Sonia es un desastre en matemáticas e igual de dramática que su padre, pero es buena chica.
— Y adolescente.
— Un desastre hormonal, sí, como cualquier adolescente.
Kanon se mordió el labio inferior, su garganta estaba seca y por su mente sólo una cosa pasaba, una pregunta que murió en su garganta cuando un torbellino entró a la habitación, llamando a su padre mientras alzaba en lo alto un muñeco de Batman.
— Kanoncito, mira tu ropa niño — murmuró Saga sentando al niño en su regazo, sin importarle mancharse del chocolate que aún estaba en sus manos y boca.
Kanon abrió los ojos, sorprendido, miró al niño con detenimiento y este le regresó la mirada, tímido y avergonzado, pero también sorprendido al ver una copia casi exacta de su padre.
— Tienes otro hijo.
— Sí, también es el más latoso de todos, ¿verdad? — Saga miró al niño y le señaló con la cabeza a su hermano — sé un buen chico y saluda a tu tío.
El niño agitó la mano y ocultó su rostro contra el pecho de su padre. La charla continuó por otro rato, Kanon incluso se quedó a cenar, sorprendiéndose al no ver a las gemelas o Katya, no, en su lugar Saori apareció para acompañarlos.
Se quedó hasta altas horas de la noche, imaginando que a esas alturas Shaina ya debería de estar dormida, abarcando todas las cobijas. Antes de despedirse, recargados en su auto, Kanon soltó sus últimos comentarios.
— Aún no me has dicho qué sucedió con las gemelas.
— Fui un pésimo padre, creo que dijiste desgraciado — Saga metió las manos al bolsillo de su pantalón y miró al cielo — Integra se fue a un internado, en América, no he hablado con ella después de que se enteraran de lo de Saori, dijo que me odiaría toda su vida… Paradox no fue tan radical, odia más a su madre que a mí, eso es un hecho, creo que ahora está en Japón, dejó la escuela apenas se emancipó.
— Lo siento…
— Me lo busqué, al menos ninguna me deseó la muerte — bromeó, mirando a Kanon con una leve sonrisa — ¿Algo más que quieras preguntar?
— ...Nunca hice lo correcto con Erda, ni siquiera me despedí después de dejarla.
— Puedo preguntar en las embajadas, aún tengo algunos contactos, muchos de ellos me deben favores.
Kanon asintió, se rascó la nuca y desvió la mirada mientras abría la puerta de su auto.
— No estaré aquí mucho tiempo, cuatro días más — dijo en voz baja, aún sin ver a Saga — no regresaré — sentenció, Saga se alejó del auto y asintió sin decir una palabra.
No volverían a verse, pero todo lo que sucedió entre ellos, el rencor, las traiciones e incluso el amor fraternal se evaporó como si nunca hubiera existido, lo único que terminaron compartiendo era el parecido físico y la fecha de nacimiento.
