¡Waoh! ¿Es idea mía o julio se pasó muy rápido?

Estoy seguro que no fui el único que lo sintió así, pero en lugar de discutir sobre percepciones temporales ¡vayamos directamente a nuestro capítulo de hoy!

Veamos, la última vez quedamos con la formación de lo que el canon llama "Ejercito de Dumbledore" pero que en este universo Harry decidió llamar Valhala, ¿a que suena bien? Por otro lado, Natsu comienza a tener una leve pero más cercana idea respecto al por qué de su comportamiento con Harry y terminamos el capítulo con una ominosa bomba de presagio en forma de una visión de Harry a los planes de Voldemort.


Capítulo 25:

"Navidad"

El final del primer trimestre del año escolar era siempre muy esperado, al igual que las vacaciones de invierno. Pero para la mayoría de los miembros del Valhalla significaban mucho más, solo necesitaban las trompetas y el coro angelical para hacer más evidente su felicidad. Incluso cuando Harry les entrego a cada uno una nota de pergamino con la rutina de ejercicios que les correspondía hacer.

-Ah, eso me recuerda…-Dijo Ginny después de la cena del día anterior al comienzo de las vacaciones-Nosotros regresaremos para pasar la navidad en familia, ¿quieren volver con nosotros?

-¿Qué es "Navidad"?-No es de extrañar que toda la sala común se quedara en silencio. Por su parte Harry solo miro a su alrededor extrañado-Oooook…

-¿Es en serio?-Inquirió Ginny pensando que le tomaban el pelo.

-Si sirve de algo, aun no entiendo del todo ese "Halloween"-

Cuando la profesora McGonagall fue para informar de un cambio de última hora en la salida del expreso al día siguiente, encontró a los siete recién llegados sentados en el centro de la sala recibiendo un curso intensivo sobre las festividades por todos sus compañeros. Sin embargo, por mucho que se esforzaran para el final todos los magos de Fiore acabaron pensando que no era algo muy diferente de los festivales de invierno que ya conocían, y que ese tal San Nicolás era un sujeto sospechoso.

Fuera como fuera, las sorpresas aún no habían terminado:

-Nosotras nos quedaremos-Por la mañana las dos pequeñas serpientes de Fiore se habían unido para desayunar, y en cuanto Harry les pregunto si ya habían empacado Wendy les respondió que ellas preferían quedarse en el castillo-Eh, bueno, no es que queramos alejarnos ni nada. Es que… Bueno, eh…

-No queremos volver a limpiar esa mansión-A diferencia de Wendy, Meredy no daba rodeos.

-Esa una buena razón…-Coincidió Gray, dando una mordida a su tostada.

-Aun así…-Comento Erza. Parecía algo insegura, y por fortuna fue Jellal quien la rescató:

-No sabe bien dejarlas solas, y menos con Umbridge en el castillo-Afirmo con seguridad-Alguno debería quedarse también, por si acaso.

-Jooh-En ese momento una macabra idea se cruzó por la cabeza de Harry, disimulando su macabra sonrisa tras una copa de jugo de calabaza-En ese caso…-Dijo con su mejor tono zalamero-Lo más seguro seria que dos se quedaran para vigilar, ¿no creen?

Luego de una larga, y muy sobreactuada votación, todos estuvieron de acuerdo en que fuera Erza quien se quedara para acompañar a Jellal y a las niñas:

-Tsk, supongo que eso me obliga a regresar también…-Murmuro Gray. Él tampoco tenía ninguna gana de regresar a esa polvorienta y sucia mansión, pero si llegaba siquiera a mencionar que él también se quedaría en el castillo seria atravesado por diez espadas antes de terminar la oración-Como sea, el tren parte a medio día ¿no?

Eso les daba unas tres horas extras para hacer absolutamente nada.

Gray decidió pasarlo tumbado cómodamente a la sombra de un árbol junto a Wendy que tarareaba tranquilamente. Meredy había regresado a la sala común de Slytherin para buscar unas cartas de póker, al parecer el juego era muy popular entre las serpientes y quería enseñárselo a sus amigos. Jellal había acompañado a Harry y a Natsu al campo de Quidditch, obviamente se negaba a dejarlos solos. Y Erza, ella continuaba sentada intentando asimilar la idea de quedarse a pasar las fiestas con Jellal.

-¡Escriban todos los días para saber que están bien!-

-¡Si algo pasa estaremos allá enseguida!-

-¡No dejen que Natsu se acerque a las lechuzas!-

Cuando el tren dio la curva no pudieron ver más a sus compañeros despedirse en la estación de Hogsmeade. Era la primera vez que se separaban desde que habían llegado a ese mundo y era difícil no sentirse un poco agrios al respecto. Sin embargo, Meredy tenía razón si algo llegaba a pasar no demorarían en llegar con él otro. Y de todas formas, realmente pocas cosas en ese mundo podían ser realmente una amenaza para ellos.

-O-

El regreso a Grimmauld Place fue tan incómodo como habían esperado.

Con la actitud fría de Gray con los aurores que les escoltaron desde King Cross, Natsu cediendo a sus mareos apenas entraron al corredor y Harry corriendo para ir al baño, era difícil sentir esa dichosa atmosfera festiva:

-¡Harry, Natsu, Gray! Que gusto que llegaron a salvo, pero siéntense, ¡siéntense! ¡Serviré la cena enseguida!-Aunque nada que la efusividad de la señora Weasley y un estofado de ternera no pudiera aliviar. Especialmente para el dragon slayer, quien obviamente tenía el estómago vacío. Y a diferencia de su estadía anterior la cena fue mucho menos concurrida. Solo estaban los estudiantes recién llegados, el señor Weasley quien parecía aun estar recuperándose bajo los cuidados de su esposa:

-Ah, ya llegaron…-Y finalmente el único residente permanente de Grimmauld Place, Sirius fue el último en unirse a la cena. Sus ojos parecían muy animados por la sorpresa, pero su actitud general era algo insegura-Bienvenidos.

-Oss…-El saludo general de los adolescentes fue bastante neutral.

Y del mismo modo lo fue la convivencia.

Para empezar, tal y como habían temido aun debían ayudar con la limpieza sin fin del maldito lugar. Solo que esta vez ninguno tenía la paciencia ni las ganas de lidiar con esas insufribles Doxies, por lo que no fue extraño que las encontraran completamente congeladas en la habitación que le correspondía a Gray o un montón de cenizas en las que limpiaban Natsu o Harry. Aunque lo impresionante era que ya la mayoría de los miembros de la Orden no parecían presionarlos para dar explicaciones, al parecer comenzaban a resignarse. Solo algunos como Ojoloco o Kingsley seguían insistiendo, sin resultados claro.

-Viejo, esto me aburre-No había pasado la primera semana de las vacaciones de invierno cuando Gray hubo llegado a esa conclusión. Habría preferido arriesgarse a ser empalado por Erza, al menos en el castillo podían salir y entretenerse con cualquier cosa; pero no, tenían que pasar los días enclaustrados en Grimmauld Place. Incluso buscarle pelea al cabeza de flama comenzaba a aburrirle.

Aunque claro, también era porque el cabeza de flama estaba más enfocado en otras cosas…

Flash Back:

-Ghh…-Ocurrió en la tercena noche de haber llegado a Grimmauld Place, cuando Gray se despertó a mitad de la noche con la garganta seca. Ni siquiera miro alrededor cuando se levantó, solo quería llegar a la cocina y conseguir un vaso de agua fresca-¿Mmm?-Justamente iba de regreso cuando escucho un leve ronquido provenir de la estancia principal. No era extraño que los miembros de la Orden se quedaran a dormir, ¿pero por qué lo harían en la sala habiendo habitaciones de sobra?

Movido por pura curiosidad decidió averiguarlo. Ni siquiera intentaba ser sigiloso, pero estaba descalzo y la alfombra era bastante gruesa; cosa que agradeció en cuanto se asomó por el umbral que llevaba a la sala y vio que en la estancia no había una sino dos personas:

-Mmm…-La fuente de los ronquidos era Harry, quien dormía tranquilamente tendido en el sofá que ocupaba el centro del espacio frente a la enorme chimenea donde aun ardía un buen fuego. El demonio parecía haberse quedado dormido mientras revisaba su agenda, la cual descansaba sobre su pecho. Sin embargo, lo impresionante era que la segunda persona sentada en el suelo junto al sofá tarareando suavemente mientras jugaba distraídamente con uno de los mechones de cabello de Harry.

-"Jah, ya era hora"-Y con ese pensamiento emprendió el camino de regreso a la habitación. Él no era un entrometido ni un mirón, así que les dejaría tener algo de privacidad. Además, no quería arriesgarse a entorpecer lo que podría ser un momento de claridad para el cabeza de flama.

Fin del Flash Back

Desde esa noche no podía evitar notar ciertas cosas: como que Natsu siempre se quedaba viendo a Harry cuando estaban en la misma habitación, que le arrojaba chicharos a la cara durante las comidas cuando desviaba su atención a alguien más y que tendía a impacientarse cuando no sabía a donde iba el ojiverde:

-¡…!-Cosa que significaba un rotundo fastidio, como ahora. Que el pelirosa se encontraba tamborileando la punta del pie contra el suelo de madera. Gray estaba cavilando entre irse o arrojarle un florero a la cabeza, y estaba a punto de tomar la segunda opción cuando el demonio finalmente apareció al pie de las escaleras:

-¿Están listos?-Iba vestido de forma casual, solo que en lugar de ir descalzo como acostumbraba se había calzado una botas y llevaba una chaqueta colgando de su mano por encima del hombro:

-¿Para qué?-Inquirió el mago de hielo apoyado contra la pared-Solo dijiste que esperáramos aquí.

-Para ir a dar una vuelta, ¡duh!-Respondió con obviedad-No sé ustedes pero yo necesito aire fresco, y se supone que este lugar tiene muchos sitios que visitar…-Agrego levantando un folleto que había tomado en la estación de trenes.

Obviamente su intención no era solo salir a dar un paseo turístico, sino deliberadamente desobedecer la regla de no salir. Se meterían en un montón de problemas si se atrevían siquiera a poner un pie en la escalinata de entrada de Grimmauld Place.

-Podrías haberlo dicho antes…-Respondió el mago de hielo asentándose sobre sus propios pies-Ya memoricé las tablas del techo.

-¿Tú te quejas? Yo tuve tiempo de entrenar un grupo de Doxies para que atacaran durante la noche a Ron-Rebatió el ojiverde pasando frente a él, para entonces girarse hacia Natsu:

-No-El dragon slayer le devolvía la mirada con seriedad, y su tono era adusto.

-¿Disculpa?-Inquirió Harry, genuinamente confundido. Gran parte de su intención era llevar a Natsu a que se divirtiera un poco; y sí, vale, tal vez con algo de suerte podrían tener algo parecido a una cita. Pero que el pelirosa se negara tan firmemente a la primera era realmente inesperado:

-He dicho que no-Solo que no había sido Natsu quien hablo, sino Sirius que estaba de pie tras él. Harry giro levemente el rostro para devolverle una mirada desafiante-Comprendo cómo se siente, pero si sales estarás poniéndote en riesgo innecesariamente…

-Jeh-Para su sorpresa, en lugar de la predecible reacción desafiante recibió una sonrisa mordaz y una mirada condescendiente-Si de verdad lo comprende, podría ir con nosotros-

-¡…!-Esa realmente no se la esperaba nadie-¿Qué estas-

-Iremos de todas formas, así que la acción más lógica seria acompañarnos para protegernos ¿no creé?-Inquirió Harry retóricamente mientras ponía la marcha hacia el corredor de entrada mientras agitaba la mano con el folleto despreocupadamente.

-Jmm-Gran sonrió de medio lado mientras emprendía el mismo camino al igual que Natsu, quien llevaba una sonrisa más ancha y los brazos tras la cabeza. Esa era realmente era una sorpresa, pero parecía que Harry no estaba compadeciendo solo de ellos.

Quince minutos después todo Grimmauld Place resonaba con las voces de sus habitantes llamando a los jóvenes y al metamorfo desaparecidos. Pero mientras todos en la casa se angustiaban, afuera en las calles Canuto seguía de lo más animado al trio de adolescentes. Incluso para los estándares ingleses estaban teniendo un buen clima: nublado, con poca luz y una ocasional brisa fría. Y de alguna extraña forma parecía aumentar el encanto de la ciudad, ¿sería melancolía o nostalgia? Fuera como fuera no estaba mal.

Gray disfrutaba de ver la arquitectura, Natsu miraba con interés las vitrinas por las que pasaban, pero su atención estaba enfocada mayormente en Harry quien simplemente disfrutaba del aire fresco y de la agradable atmosfera que se había formado al salir a pasear. El llamado Londres era una ciudad bastante impresionante, y había cosas muy interesantes por doquier:

-"Al ser una sociedad completamente aislada de la magia…-Pensaba mientras veía los automóviles pasar por las carreteras empedradas-Se han enfocado mucho en su tecnología"-Al principio había creído que no había mucha diferencia entre una lacrimal de visión y un televisor, pero cuando visitaron aquella librería la tapa de sus sesos casi se vuela.

La electrónica era más impresionante de lo que parecía.

-Fue allí arriba donde aparecí la primera vez-Explico señalando la Torre del Reloj-Esa maldita campana casi me rompe los tímpanos…-Aunque tal vez mencionarlo no fue su mejor idea, convencer a Natsu de no hacer subir corriendo fue toda una faena.

También visitaron otros sitios populares: como el Puente de la Torre, Scotland Yard, la estación de trenes y esa enorme cosa que da vueltas:

-Ay que ver que eres masoquista…-Habían subido a una de las góndolas de la rueda gigante, y en ese momento Harry se encontraba sentado en el piso con la cabeza de Natsu en su regazo. La góndola era bastante espaciosa, pero había poca gente ese día así que casi podía sentirse en privacidad.

-Ugh…-Y el dragón solo podía gorgorear a causa de las náuseas.

-Si me vomitas encima te arrojare a través del cristal-Amenazo con una linda sonrisa-Seguro que así te sentirías mejor ¿no? Afff, ase un buen clima. Muchas nubes, podríamos regresar volando-

-Ugh…

-Sí, iremos sobre las nubes… ¿Umm? ¿Es normal que entienda tus balbuceos?

-Significa que su estupidez se te está contagiando-Acoto Gray, quien se les acercaba desde el otro extremo de la góndola; Natsu solo balbuceó algo parecido a un insulto mientras disfrutaba de Harry jugando con su cabello-¿Y cómo planeas despegar en pleno día?

-Casi llegamos al extremo superior del recorrido, saldremos por la escotilla que hay en el techo-Era impresionante la facilidad con la que Harry estudiaba su entorno-Solo necesitamos a un buen amigo que haga una distracción…-Agrego una brillante mirada de cachorrito.

-No te esfuerces-Respondió Gray llevándose las manos a los bolsillos-Lo que sea con tal de no soportar más a ese tonto…-Agrego con sorna mientras se alejaba al extremo opuesto-"Veamos¿Qué clase de distracción será buena?"

Lo gracioso es que ni siquiera tuvo que esforzarse:

-¡Ah! ¡Ese chico está desnudo! ¡Seguridad!-Un pequeño descuido y toda su ropa había desaparecido de su cuerpo. Estaba apenado, furioso y apenado. Y mientras batallaba por volver a vestirse pudo ver brevemente como un pequeño recuadro en el techo se cerraba-"Bueh, lo que sea. Al menos podrán tener su pequeña cita"

Pasaron varios segundos en los que Natsu solo pudo sentir un viento frio y húmedo por todo su cuerpo, pero luego fue reemplazado casi al instante por una agradable calidez:

-Fiuu, esas nubes eran más gruesas de lo que pensaba... ¡Eh, Natsu! Abre los ojos, la vista es increíble-Por supuesto, Harry se refería al azul sobre sus cabezas y al enorme mar de nueves que se extendía bajo sus alas instándolo a querer sumergirse de nuevo o a intentar caminar en su superficie. Era una perspectiva asombrosa y ciertamente hermosa. Pero cuando Natsu finalmente abrió los ojos, lo que tenía ante él no era el cielo azul ni las nubes, sino la expresión sonriente de Harry. Su rostro era enmarcado por la luz del sol a su espalda, por lo que el contraste de las sombras le daban un matiz casi celestial y una calidez sobrenatural a sus ya de por si brillantes ojos.

-…-Y para Harry no estaba resultando tan diferente. Contraria a la opinión popular, siempre había considerado que Natsu tenía ojos grandes como los de un labrador y la sonrisa de un niño, con tendencia a exasperar a los adultos. Era enérgico, ruidoso y muy honesto. Una extraña combinación que resultaba peregrinamente cautivadora. Y si a esa expresión le sumaban ese pequeño tinte colorado en sus mejillas mientras su mirada parecía cautivada por la obra maestra de algún maestro artesano:

-Deja de mirarme así…-Incluso Harry tenía problemas para hacer pensar-Es vergonzo-

-Harry, eres muy lindo-

-¡…!-Estúpido y adorable Natsu con su honestidad. Ahora sentía toda la cara ardiendo y sus alas temblaban un poco nerviosas, seguramente de haber estado de pie sus rodillas habrían estado peor-V-volver será más rápido volando, podemos quedarnos un rato más así-Agregó, permitiéndose un poco de coraje mientras apretaba un poco sus brazos alrededor de Natsu-A no ser que prefieras volver ahora a esa polvorienta y húmeda casa.

-Mmm, esto me gusta más-Y toda la audacia y el valor de Harry se fue en picada contra el suelo cuando sintió a Natsu rodearlo por la cintura con los brazos y dedicándole una sonrisa risueña. Ese estúpido dragón, si sequia provocándole esos lapsus de vergüenza terminarían cayendo.

Y contrario a lo que podría imaginarse estando solos en el extenso cielo se la pasaron bastante bien juntos. Valiéndose de sus llamas Natsu era capaz de evitar caer al vacío e incluso remontarse un poco sobre las corrientes de aire; hicieron carreras, jugaron a las escondidas entre las nubes y cuando su tanque se vació Harry le sujeto de los brazos dejándolo colgar mientras sobrevolaba muy cerca de las nubes y ambos reían a carcajada suelta.

Cuando se dieron cuenta ya les había alcanzado el atardecer. Nunca Natsu había visto un paisaje como aquel, el cielo sobre sus cabezas continuaba siendo tan azul como si fuera medio día, con la invitación de la luna y algunas estrellas asomándose antes de la noche; con las nubes bajo sus pies coloreadas de brillantes tonos naranjas, incluso algunos casi dorados.

-Sabes…-Susurro Harry, apenas consciente de que hablaba en voz alta-Es la primera vez que siento, que este mundo no es tan malo.

-Este… es tú mundo ¿cierto?-Inquirió Natsu con un dejo de preocupación. Harry no pudo evitar sonreír un poco, regodeándose ante lo que significaba ese tono-¡Ey!-De un solo tirón Natsu fue lanzado hacia arriba, aterrizando sobre el pecho de Harry, quien planeaba per sosamente de espaldas muy cerca de las nubes:

-Tranquilo, dragoncito…-Respondió con las manos tras la cabeza mientras Natsu se sentaba al estilo indio-Aun quiero regresar a Fiore, toda mi familia me espera allí-Agregó, para entonces extender su mano y acunar suavemente la mejilla de Natsu. Ya había aprendido que con Natsu no servían las indirectas, primero muerto que cometer el mismo error-Además, aun quiero conocerte mejor. No vas a deshacerte de mí tan fácilmente, Sa-la-man-der-El rostro de Natsu se coloró tan intensamente que termino expulsando unas pequeñas flamas por las orejas.

Harry no pudo haber pedido una mejor reacción.

-O-

Por supuesto, Ojoloco y Shacklebolt les tenían preparado un sermón digno de cualquier anciano gruñón. Gray y Sirius ya habían recibido su parte, solo que ellos habían llegado varias horas antes. El auror no paraba de repetirles la imprudencia que era salir con la actual situación, así como todos los protocolos de seguridad que habían infringido con su pequeña salida turística:

-¡Estarás castigado por el resto de las vacaciones! ¡Aunque tenga que embrujarte!-Espeto Moody golpeando su bastón contra él piso. Por encima de ellos varias cabezas pelirrojas observaban todo.

-Claro, suerte con eso…-Harry ni siquiera escuchó. Estaba muy ocupado asegurándose de guardar los recuerdos de ese día en su memoria sin perder un solo detalle-¿Qué hay de cenar?

-Potter, hemos sido demasiado complacientes contigo y todos tus amiguitos, pero es hora de que comiences a ser consciente lo importante que eres para el mundo mágico.

-¿Ah?-Inquirió Harry deteniéndose bajo el marco de entrada a la cocina, girando el rostro apenas lo suficiente para mirarle de reojo-Pues yo creo que es hora que comiencen a aceptar la idea de que sus problemas no me importan.

-¡Serás irresponsable mocoso ingrato! ¡Tus padres dieron la vida para protegerte!-

-¡…!-En ese momento, harto de los constantes intentos por encasquetarle una responsabilidad que no le interesaba Harry se olvidó de la prohibición autoimpuesta que todos se habían hecho acerca de no revelar su magia. Toda la madera a su alrededor comenzó a deformarse, como si repentinamente hubiera regresado la vida algunas pequeñas ramas y botones de hojas florecieron a su alrededor. Era una visión tranquilizadora, al menos hasta que una veintena de enormes espinas se extendieron desde los muros, las escaleras, el suelo y el mismo techo hasta rodear amenazadora a los aurores-¿Y qué? ¿Quieren que me lance a llorar su heroico sacrificio? Es fácil morir por alguien ¡El deber de un padre es hacer todo para quedarse y cuidar de su hijo! ¿Se supone que arriesgue mi vida solo porque ellos decidieron pelear una estúpida guerra? ¡Bien, que se atengan a los resultados de su decisión!

-Harry-Natsu le trajo de regreso de la ira tomándolo del hombro suavemente. El ojiverde suspiro pesadamente al tiempo que deshacía su magia salvaje.

-Si tanto quieren salvarse háganlo ustedes mismos, es su mundo. Yo regresare a mi hogar a la primera oportunidad-

Continuara…


Damas y caballeros, con esto nos hemos acercado un poco al final de esta historia.

¡CALMA PUEBLO! No significa que se vaya a acabar en el siguiente capítulo, pero si será pronto.

Obviamente este capítulo quise orientarlo a profundizar un poco más la relación de Harry y Natsu (especialmente después del garrafal error de cálculo de Harry en su plan) y también vemos como empieza a perder la paciencia con la Orden, ¿soy el único que piensa que esto se tornara una batalla a tres bandas? ¿siquiera se quedará en Hogwarts el tiempo restante? ¿Cómo estarán pasando los demás sus navidades? ¿Acaso Harry será el único al que el autor piensa emparejar? ¿O tendrá preparada una sorpresa? ¿Cómo podrán regresar Harry y los demás a Fiore? ¿Cuál será la emisión especial de Bellatrix? ¿Tendremos una incursión al Departamento de Misterios? ¿O será una batalla campal en otro lado? ¿Cómo lidiará Harry con la profecía cuando se enteré de su existencia? ¿Dumbledore le dirá toda la verdad? ¿Continuara Umbridge con su reinado del terror? ¿Cuántos capítulos más le quedan a esta historia?

¡Se está armando la gorda! ¡Nos leemos en el próximo capítulo!