Los rayos del sol iluminaban el aún dormido cuerpo del aventurero, comenzando a despertarse cuando la luz se filtraba por su visor y le pegaba directamente en los ojos. El ahora despierto enmascarado comenzó a pararse lentamente teniendo cuidado de no caerse, una vez parado comenzó a observar sus alrededores, Un camino en una zona montañosa ¿Acaso había caminado tanto?, olfateando sus alrededores capto lo típico de un escenario de guerra; Fuego tierra, metal, sangre y huevos podridos... ¿Huevos podridos?. La sangre y el metal eran algo normal en cualquier lugar, es posible que haya una guerra civil o alguna pelea pero huevos podridos... El hedor provenía de entre las montañas, la curiosidad obtuvo lo mejor de él y se decidió por investigar cuál era el origen de ese hedor. Entre más se acercaba más escuchaba los ruidos de la batalla, metal chocando con metal, explosiones, gritos de guerra y al final estando cerca lo vio eran unas criaturas pálidas con piel tan carcomida que no poseían rasgos faciales humanos, carentes de párpados y labios, vistiendo cotas de malla y placas de hierro y emanando ese fétido olor a huevos podridos. Se notaba que estas criaturas eran todo menos amigables, sus suposiciones fueron confirmadas cuando sin aviso estos monstruos comenzaron a cargar contra él, con un alarido alrededor de 13 de ellos corrieron hacia Z'abir por un camino estrecho en casi una línea recta con armas en manos. Antes de que se pudieran acercar demasiado el Khajita rápidamente saco su arco y con tres flechas bajo a 3 de las bestias con certeros tiros entre las cejas, uno de los monstruos estando lo suficiente cerca se abalanzó sobre él, en respuesta Z'abir dio un paso para atrás esquivando fácilmente donde procedió a darle un potente rodillazo directamente en la cara, destruyéndola completamente, este acto de fuerza y brutalidad pareció dejar impresionados a las criaturas quienes por un momento se frenaron, este momento fue suficiente tiempo para poder guardar el arco devuelta, dos monstruos aprovecharon al ver al aventurero desarmado para atacar, uno con la maza levantada con sus dos manos por encima de su cabeza y el otro corriendo con su espada en ambas manos buscando acertar una estocada al estómago. En un movimiento veloz Z'abir esquivó la estocada y desvió la espada con su mano izquierda agarrándolo de la muñeca y tirándolo al suelo detrás suyo golpeando su cabeza para dejarlo mareado por un par de segundos, tiempo suficiente para interceptar el mango de la maza de su segundo enemigo. Cuando intento golpearlo desde arriba Z'abir se movió a su derecha evitando que lo ataque y al mismo tiempo respondiendo con su contraataque al mismo, un potente arañazo al rostro, filoso y letal, los suficiente como para desollar todo su rostro a la fuerza dejando a la criatura gritando y desangrándose en agonía, rápidamente se dio vuelta y sacó su espada de cristal con su mano derecha decapitando al otro monstruo en el piso quien se encontraba de rodillas tratando de pararse, mientras trataba de desenvainar su daga con la mano izquierda otro enemigo aprovechó de atacar por la espalda, contraatacando con un codazo izquierdo al mismo tiempo que la cristalina daga celeste era desenvainada la criatura fue golpeada tan fuerte que su cabeza giró 180 grados, matándola al instante. Con 5 enemigos aun de pie y ambas armas desenvainadas el khajita no dudo en correr hacia ellos abrumándolos con su superior velocidad, cada movimiento cortando, lacerando y esquivando en un ballet de sangre y vísceras, corrió entre ellos hasta que todos estuvieron a sus espaldas, y para el momento que se dio vuelta todos estaban ya muertos en el piso. Guardando sus armas tomó un gran suspiro tranquilizándose.

-Débiles... similares a un draugr, pero más rápidos- murmuró a sí mismo, sus pensamientos fueron interrumpidos por los gemidos de un hombre, siguiendo el sonido se encontró con un anciano gravemente herido, pálido y con venas negras subiendo por su cuello recostado sobre unas rocas, el hombre apestaba a huevos podridos.

-¿Hay alguien ahí? ¡Quien quieras que seas acaba con mi sufrimiento por favor, no quiero terminar siendo un engendro tenebroso!- Gritó el anciano. Z'abir no lo comprendía, su idioma era muy diferente a cualquiera que él haya escuchado, pero podía notar el miedo y desesperación en su tono y expresión corporal. Sacó uno de los pergaminos que Mora le otorgó y lo apoyó en un charco de sangre al costado del hombre, no tardó ni un segundo en levantarlo y leerlo, instantáneamente el léxico del hombre, su idioma y su ortografía estaban engrapadas en su mente.

-Por favor- repitió el anciano.

El hombre estaba muy malherido como para que Z'abir lo comience a interrogar, si curara sus heridas podría hablar tranquilamente con él. Los ancianos suelen tener bastante conocimientos de las tierras en las que viven debido a las experiencias acumuladas a lo largo de sus vidas.

-Este ayudara en lo que pueda señor, Khajita tiene unas pociones que sanaran cualquier daño- Le contestó

-No no no muchacho... no hay poción en este mundo que pueda salvarme, esos bastardos me acorralaron, y un poco de su sangre entro en mi boca mientras trataba de defenderme- Esta respuesta dejo intrigado a Z'abir, ¿Conque ingerir la sangre de estos monstruos conllevaba una enfermedad incurable? El anciano continuó hablando -Por favor acaba con mi sufrimiento, quiero que mis últimos momentos sean como un ser humano fiel a Andraste, y no como un vil engendro tenebroso-

-Como usted desee- Contestó, el anciano cerró los ojos esperando su final, Z'abir agarró el mango de su espada y procedió a sacarla de su funda a altas velocidades cortando la cabeza del hombre con el desenvaine de manera tan rápida que ni dejó sangre en la hoja. Este encuentro lo dejo con algo de información de este mundo; "Los monstruos con los que había peleado eran llamados "Engendros tenebrosos", por el aroma a guerra que capté al despertar se puede deducir que los humanos están en guerra con estas criaturas, su sangre es tóxica al ser ingerida, transformando al que la ingiera en otro engendro tenebroso y por último "Andraste", probablemente una deidad viendo la manera a la que el hombre se refería siendo un seguidor de este individuo" Sus pensamientos se vieron interrumpidos por el ruido de batalla , ocultando sus garras en los guanteletes, su cola dentro de la túnica y sacando su daga empezó a correr hacia esa dirección, si ayudaba a los humanos en su batalla probablemente podría hacerles una par de preguntas más que aclarara su mente.

En una zona no muy lejana 3 hermanos y una pareja estaban luchando por su vida contra la horda de engendros tenebrosos, y cuando pensaron que esto no podía estar peor el destino les tiro un pedazo de mierda enorme en la forma de un Ogro colérico corriendo a toda velocidad, empujando a todos a su alrededor hasta postrarse amenazadoramente frente una canosa señora y una joven pelinegra con un bastón en manos.

-Hacedor dame fuerza- se dijo a sí misma la joven, disparando una pequeña bola de fuego hacia el imponente Ogro, el hechizo hizo poco y nada de daño al acorazado portador de la ruina y en los ojos de la maga se podía ver el miedo. "Por el Hacedor ¿Acaso este es mi fin?" sus pensamientos fueron cortados por un abrumador ruido acompañado de una onda de choque "Wuld Nah" seguido por el chillido de dolor por parte del ogro, una figura en una túnica se encontraba por detrás empuñando una espada y una daga cristalina. El ogro cayó de rodilla sus tendones de Aquiles habían sido rebanados y ya no podía mantenerse de pie, y antes de que sus manos tocaran el piso como apoyo, esa misma espada cristalina atravesó a la bestia por la espalda, dejando salir la hoja por su pecho, retirando la espada el intimidante ogro cayó derrotado.

"3 mujeres; Pelirroja, su escudo y espada la delatan como guerrera, no parece muy vieja 20-25 años de edad. Pelo negro y por ese hechizo es obvio que es una maga, joven, diría que entre 17-20. Canosa, desarmada y con rasgos faciales muy similares a la maga, viendo como la protegió diría que son familiares. 3 hombres: Pelo castaño, armadura pesada adornada y con un símbolo en el pecho, probablemente alguna facción local y está herido, se lo ve pálido así que probablemente esté infectado, también huele a huevos podridos, debido a ese estado es difícil catalogar su edad. Otro mago supongo, ese bastón no parece estar hecho para golpear, pelinegro, una pintura de guerra roja por encima del puente de su nariz y una barba bastante poblada, también joven pero definitivamente mayor a la maga. Y por ultimo un joven de pelo negro con un mandoble, físicamente muy similar al mago pero carente de bello facial. Y un perro... mierda."

Todos estaban conmocionados, el silencio se volvió abrumador y la tensión era palpable en el aire, tratando de romper el hielo el hombre de la barba se acercó con un aura amigable a Z'abir.

-Bueno supongo que sería de mala educación no agradecerte extraño- Dijo el Hombre del vello facial.

-No seas tan precipitado hermano, él podría ser más peligroso que los engendros tenebrosos, en mi vida he visto una máscara o túnica de ese estilo- Dijo el joven del mandoble mientras sostenía el mango de su espada enfundada en su espalda

-Carver por favor, este hombre acaba de salvarnos a mi y a tu hermana, podrías tratar de ser un poco más considerado- Alegó la mujer canosa, "Así que el del mandoble se llama Carver". La hermana en cuestión se encontraba en un estado de shock, aún tenía la idea de que este iba a ser su fin grabado en su mente, pero el hecho de que alguien lo hubiera evitado y sobre todo un completo extraño vestido de manera tan particular la dejaban aún más anonadada.

-Perdona a mi hermano, una ves jugando a las escondidas nos olvidamos de buscarlo y lo dejamos dentro de un tronco por un día entero, así que es normal que tenga problemas para confiar en la gente, Soy Garrett Hawke por cierto, la maga con cara de haber visto un fantasma es Bethany, mi hermana menor y el niño emberrinchado es mi otro hermano menor, Carver- Dijo el mago extendiendo la mano.

-¡Hey!- Reaccionó Carver ofendido

-Este está encantado- Respondió el Khajita devolviendo el saludo con la mano.

-Ese acento ¿Acaso eres de Antiva?- Preguntó el hombre en armadura pesada mientras cojeaba hacia Z'abir.

"¿Antiva?" Se preguntó a sí mismo -Este teme que no- Respondió

-Entonces de dond...Ugh- se quejó del dolor agarrándose el costado derecho de su armadura, donde un gran corte se encontraba.

-Wesley deja de esforzarte o no la contaras- Lo reprimió la pelirroja en un tono autoritario

-Este tiene algunas pociones que podrían ayudar- Intervino el Khajita.

-No... esta herida probablemente requiera ser atendida por un curandero- Respondió Wesley -Pero gracias por el detalle- Agregó -Soy Wesley un guerrero de la orden de los templarios, y esta - Dijo señalando a la pelirroja -Es Aveline mi esposa- Z'abir asintió con la cabeza en respuesta.

-Eh muchachos no quiero ser un aguafiestas pero unos engendros tenebrosos se están acercando y no creo que sea para hacer amigos- Interrumpió Hawke

se veía en la lejanía como por dos caminos diferentes grupos de engendros tenebrosos cargaban hacia ellos, todos se pusieron en posición de combate esperando a las criaturas, Z'abir se posiciono detrás de los guerreros quienes estaban resguardando las únicas entradas que los engendros tenían disponibles, guardó sus armas y sacó su arco para poder bajar a los monstruos antes de que llegaran y poder aligerar la carga a los guerreros. Flecha tras flecha eran menos de la mitad los que llegaban a enfrentarse cuerpo a cuerpo, cada flecha era lanzada con precisión y velocidad y con la ayuda de los magos los guerreros apenas tenían que enfrentars engendros malheridos. Todo parecía ir bien, pero las hordas eran cada vez mayores y todos menos Z'abir se veían agotados, "Si esto sigue así tendré que usar el Thu'Um, lo importante sería tener una buena coartada para cuando lo haga" , Una enorme horda de engendros tenebrosos se acercaba por el camino del norte sus números probablemente en los cientos, Z'abir apartó a los guerreros del camino y se preparó para abatirlos, por más débil que su don se pueda llegar a encontrar un "Yol Toor Shul" o dos deberían de ser suficientes. Y entonces un rugido se escuchó por detrás suyo antes de que pudiera hacer algo, un gigante dragón rojo y cuadrúpedo se encontraba en la cima de una colina.

-Deja vú- se murmuró a sí mismo.

El dragón sobrevoló por encima del khajita y el resto de viajeros escupiendo fuego a los engendros tenebrosos, tirándose al suelo para evitar ser chamuscados todos estaban boquiabiertos viendo que de todas las posibilidades nadie esperaba que fuera un dragón quien se enfrentará a los engendros, Z'abir por otro lado estaba intrigado, un dragón físicamente diferente a los de su mundo y aún más diferente era el hecho de que el fuego que expulsa no era obra del Thu'um, parecía ser simplemente fuego común y corriente. El dragón se postró victorioso en la tierra abatiendo a los engendros restantes con sus garras y cola, una vez que no quedaba ni uno solo lanzó un rugido al cielo mientras un aura dorada lo rodeaba, o más bien LA rodeaba. Donde una vez se encontraba el dragón emergió una mujer anciana vistiendo un ajustado traje rojo carmesí decorado con unas hombreras de plumas negras como la noche y unas adornadas botas y guanteletes de un acero reluciente, un cabello plateado adornado por dos cuernos de cada lado de su cabeza y una pequeña tiara. La dama se acercaba lentamente hacia el grupo, sosteniendo el cadáver de un chamuscado engendro tenebroso soltándose a medio camino y con una mano en la cadera en una pose orgullosa comenzó a hablar.

-Vaya vaya, ¿Pero que tenemos aquí?- Dijo con sus labios carmesí en un tono airoso. Todos se acercaron para investigar a la misteriosa mujer, todos a excepción de Wesley y Aveline debido a que Wesley era incapaz de mantenerse de pie, probablemente fatigado y sucumbiendo a sus heridas. -En mis tiempos no teníamos a nadie que nos hiciera compañía por aquí, pero se ve que ahora vienen en hordas- Agregó.

-Impresionante. ¿Dónde has aprendido a transformarte en dragón?- Preguntó Garret en un tono amigable.

-No lo se, Tal vez yo sea un dragón- Respondió en un tono burlón. "¿Acaso aquí también tienen su versión del Dovahkiin?" Se preguntó él intrigado Khajita, y con esta duda en mente dio un paso adelante llamando la atención de la mujer dragón

- Rul hi los aan dovah hi fod kos mindoraan zu'u- Interrumpió Z'abir en un tono firme haciendo que todos los presente lo miren confuso.

-¿Acaso asuste tanto a tu amigo que está delirando?- Preguntó la anciana después de soltar una pequeña carcajada.

-Este se disculpa Madam, Khajita pensó que hablaría su idioma- Respondió en un tono seco mientras realizaba una reverencia.

-Oh pero qué idioma tan particular, en todos mis años de vida jamás lo e escuchado. De igual manera yo solo les vengo a decir que si desean escapar de los engendros tenebrosos están caminando hacia la dirección incorrecta-

-¿Y acaso piensas dejarnos aquí?- Intervino Carver

-No todavía, observe algo de lo más curioso: un poderoso ogro siendo dominado como si fuera juego de niños, ¿Quién es capaz de tal hazaña? me pregunté. Y por más que ustedes están a salvo, mi curiosidad sigue insatisfecha, resulta que la misma persona que acabó con el Ogro lleva ropas y porta armas que nunca he visto y tiene un idioma que se me es completamente extranjero- Terminó diciendo la anciana mirando al Khajita.

-Perdón por interrumpir, pero excepto que yo pueda convertirme en dragón no creo que seamos capaces de atravesar la horda de engendros tenebrosos por nosotros mismos- Interrumpió Garret en un tono sarcástico

-Están por todos lados, o al menos pronto lo estarán. ¿A dónde es que planean huir eh?- Respondió la misteriosa mujer.

-Iremos a Kirkwall, en las marcas libre- Intervino Carver.

-¿Kirkwall? Vaya vaya, semejante viaje tienen por delante. Muy lejos, simplemente para escapar de los engendros tenebrosos- Respondió

-¿Alguna sugerencia? escuché que los caminos de las profundidades están alquilando unas hermosas habitaciones- Dijo Garret aún más sarcástico que antes. La mujer se rió al escuchar esto.

-Oh, tu me caes bien- Dijo -Se ve que la fortuna nos sonríe a ambos hoy... En cuanto a ti- Dijo señalando a Z'abir -Tengo la pequeña sensación de que buscas otra cosa, no mi protección o siquiera escapar de los engendros tenebrosos. Me pregunto que ansiara tu corazón...-

-Usted se ve como alguien que conoce bastante sobre estas tierras, este estaría más que interesado en hacer unas preguntas- Respondió Z'abir.

-En ese caso tengo una propuesta para ambos.-

-Espera. ¿Deberíamos confiar de alguno de los dos?- Preguntó Carver preocupado -Siquiera sabemos qué o quiénes son estas personas-

-Carver, por favor el ya nos a ayudado bastante, hasta me a salvado la vida, ¿Por el Hacedor podrías parar de ser tan paranoico?- Dijo Bethany quien ya parecía haber superado su estado de shock -Pero sobre esta mujer...-

-Yo sé lo que ella es- Interrumpió una arrodillada Aveline quien atendía las heridas del malherido Wesley -Es la bruja de la espesura- Agregó con veneno en su tono

-Algunos me llaman así- Dijo la bruja casualmente -También Flemeth, Asha'Bellanar o si no 'Una vieja bruja que parlotea mucho'- Agregó con una pequeña carcajada. -¿Acaso importa? Te ofrezco lo siguiente: Escoltar a ti y tus amigos hacia su destino, y a cambio tendrán que hacer un pequeño envío a un lugar no muy lejos de su destino ¿Harías esto por una pequeña "Bruja de la espesura"?.

-Cocina un par de engendros tenebrosos más y haré todo lo que pidas- Respondió un alegre Garret.

-Y tú...- Señaló Flemeth a Z'abir -Estoy más que dispuesta a intercambiar preguntas contigo- Terminando de decir esto comenzó a ver directamente a Wesley -Pero antes tenemos que atender otros asuntos-

Aveline se paró rápidamente enfrente de su esposo a la defensiva -¡No! ¡Déjalo en paz!- Comandó a la bruja-

-Lo que le han hecho a tu hombre ya se ha escabullido hacia su sangre- Respondió Flemeth en un tono fúnebre.

-¡Estas mintiendo!- Protestó rápidamente la pelirroja

-Ella tiene razón Aveline- Interrumpió la débil voz de un pálido y demacrado Wesley. -Puedo sentirla... La corrupción está dentro mío-

-¿Este tipo de corrupción es de la permanente supongo yo?- Le preguntó Garret a Flemeth.

-La única cura que yo conozco es convertirse en Guarda Gris- Respondió.

-Y todos murieron en Ostagar- agregó Aveline.

-No todos. Pero los últimos están fuera de tu alcance- Respondió Flemeth nuevamente.

-Por favor Aveline escúchame ...-Empezó el corrompido templario.

-No puedes pedirme esto- Interrumpió una desolada Aveline -No puedo-

-Por favor, la corrupción es una muerte lenta, yo no puedo...-

Z'abir sabía bien por lo que pasaba la pelirroja, en sus años de vida él también a tenido que pasar por lo mismo, aun con todo su poder ver cómo sus camaradas sufren y mueren ante sus ojos y con la única ayuda que uno puede otorgar es una muerte piadosa. Presentía que para Aveline esto era una primera vez, y para empeorar las cosas era su amado, no era algo con lo que alguien pudiera mantener su conciencia limpia, pero para la suerte de Aveline la conciencia de Z'abir ya estaba infestada.

-Este entiende que esto puede ser difícil, nunca es fácil ver morir a un ser querido. La vida de Z'abir ha estado repleta de estas situaciones y comprende el sentimiento que está pasando, no sería justo que cargue con la muerte de su amado, si lo desea este podría darle una muerte instantánea e indolora- Interrumpió en un tono respetuoso.

Aveline cerró los ojos soportando las lágrimas y asintiendo levemente con la cabeza comenzó a levantarse, alejándose de Wesley dándole espacio al khajita.

-Gracias... ¿Z'abir?- Dijo Wesley

Z'abir asintió -Que tus caminos te lleven a arenas cálidas- Y con estas últimas palabras Z'abir penetro el corazón del templario con su daga, no hubo ningún sonido por parte de Wesley, ninguna reacción o queja, solo el sonido de la carne siendo atravesada y luego... paz.

-Sin un final no puede haber paz- Dijo Flemeth. -Ustedes pónganse en camino, primero tengo que discutir algo con su misterioso compañero- Agregó haciendo que el resto del grupo se vaya retirando, Carver y su madre se iban visualmente decaídos tanto física como emocionalmente, Garret trataba de consolar una deprimida Aveline quien reprimía sus lágrimas y dolor pero Bethany se acercó al khajita antes de partir.

-No tuve la oportunidad antes ¿Z'abir verdad?- El khajita solo asintió con la cabeza -Pero... gracias por todo- Y con esas últimas palabras Bethany se retiró con el resto del grupo dejando a Z'abir y Flemeth solos.

-Hoy me siento caritativa, te dejare hacer la primera pregunta- Comenzó Flemeth.

-Este esta buscando un lugar con altos niveles de magia residual, ¿Conoces de algún lugar con estas características?- Preguntó Z'abir

-La torre del círculo, pero dudo que puedas entrar, escuché que tienen un pequeño problema con los magos de momento- Respondió Flemeth -Ahora me toca a mí, ¿Cuál era esa lengua que hablabas antes?-

Z'abir dudaba si debía de responder con la verdad, daría igual, ya que probablemente la bruja no podría hacer nada con esta información, de igual manera Z'abir decide dar la verdad para evitar inconvenientes, algo de la bruja no cerraba bien con él, su postura, su forma de hablar, parecía ser la de una persona bastante familiarizada con el antiguo arte del engaño y picardía. Además de que no sería buena idea hacerla enojar y posiblemente tener que pelear con una mujer dragón -Dovahzul, el lenguaje de los dragones-

-No estaba enterada de que los dragones tuvieran su propio lenguaje y aún más uno que parece ser tan refinado como el tuyo- Dijo una algo sorprendida Flemeth.

-Ahora le toca a Z'abir, ¿Hay alguna forma de que este pueda entrar al Círculo?-

-Probablemente, si recuerdas que antes he mencionado a los Guardas grises, uno de sus objetivos requiere de los magos del círculo, y ellos poseen los medios para entrar.-Respondió

-¿Y dónde puede este encontrarlos?- Preguntó rápidamente.

-Tranquilo muchacho, todavía falta que te pregunte algo, vamos a ver... Esa ropa, de donde es.-

Otra vez Z'abir decidió decir la verdad -Se le fueron otorgadas por el maestro Hermaeus Mora, señor del conocimiento-

-Conozco a varios señores que se hacen pasar por maestros y amos del conocimiento, nada más que charlatanes, aun así nunca he escuchado de este tal Hermaeus Mora... pero no percibo mentira en tu voz. Y con respecto a tu pregunta, los guardas están de camino a Risco rojo-

-¿Podrías indicarle el camino?-

-Te propongo algo mejor. Tengo un mapa al que ya no le encuentro utilidad, podría obsequiártelo... si te quitas tu máscara- Terminó de decir con una sonrisa en su cara.

Z'abir tomó un largo suspiro, esto iba a ser muy raro e incomodo, no suponía que los Khajiitas o cualquier especie animal están presentes en este mundo. Comenzó a desabrochar su casco, una vez libre lo levantó lentamente de su cabeza hasta que salió por completo dejando su peluda cara expuesta, sosteniendo el casco debajo de su brazo derecho aguardó la inevitable reacción de la bruja de la espesura.

La cara Flemeth al principio era de esperarse, estaba como si hubiera visto un fantasma, ¿Quién o qué era esta criatura? Un gato capaz de hablar una lengua supuestamente proveniente de los dragones y siervo de un esotérico señor del conocimiento. Una vez el segundo de impresión pasó Flemeth regresó a su postura y expresión airosa soltando una pequeña risa.

-Pobre gatito, perdido y lejos de casa, atravesando calles que no le pertenecen- Dijo burlonamente -Un trato es un trato, pero espero que entiendas que esto solo genera mas preguntas de las que responde... si es que acaso responde alguna la verdad- Terminó de decir mientras soltaba una pequeña risa entre dientes.

Z'abir volvió a colocarse su casco con un suspiro y tomó el Mapa de Flemeth.

-Este le agradece por la ayuda y se despide.- Dijo

-No me agradezcas, solo esperemos que hagas este mundo más interesante de lo que ya es- Respondió -Ahora si no me disculpas tengo unas personas que escoltar- Y con estas últimas palabras Flemeth dio media vuelta en dirección a Hawke y el resto.

"¿Conque Risco Rojo y Guardas grises eh? Tendré que crear algún tipo de coartada con la información que poseo ahora si es que quiero unirme a ellos, hablar con los lugareños y gente que llegué a cruzarme en el camino para más información también me va a ser útil... Pero por ahora solo falta saber donde estoy y seguir el mapa".