Sakura

Una pelirosa de cinco años se encontraba muy nerviosa, hoy sería su primer día en su nuevo jardín, no conocía a casi nadie, solo a Ino Yamanaka. La pelirosa observó a su madre que sonreía y suspiró intentando soltar en ese suspiro sus nervios y entró temerosa por la puerta de su sala.

Naruto

Un rubio que parecía tener demasiada energía saltaba de un lado a otro en su casa mientras su madre reía igual de emocionada que el pequeño y su padre los observaba soltando pequeñas risitas que se transformaron en fuertes carcajadas al observar como su esposa y su hijo bailaban emocionados tomados de la mano.

¡Naruto, Kushina el desayuno está listo! —el hombre de cabello bastante largo gritó para que su familia lo escuchara aún sobre las risas de ellos. Cuando su hijo se sentó en su silla realmente emocionado le dijo— Hoy será tu primer día en el jardín ¿estás emocionado?

¡Si! Además iré con el Teme —Kushina soltó una risa al recordar que ella aún llamaba de vez en cuando así a Fugaku— ¡Gracias por la comida! —soltó emocionado antes de comenzar a comer rápidamente su desayuno.

¡Mocoso! ¡No comas tan rápido o te ahogarás!

Minato observó feliz a su familia.

— — —

Naruto observó felizmente la puerta de entrada, a su lado estaba un pelinegro con una leve sonrisa; cerca de ellos había una pelirosa nerviosa que ellos no notaron.

Itachi ¿Nos vendrás a buscar? Lo prometiste.

Si, los vendré a buscar, aunque tal vez llegue un poco tarde —el adolescente sonrió mientras su hermanito— Los llevaré a comer algo por eso ¿si?

¡Si! —soltaron unos felices Naruto y Sasuke.

Sasuke suspira mientras Naruto sonríe aún más.

Vamos Teme —el rubio dice tirando de la remera a su amigo— ¡Hasta luego mamá, papá, Itachi, tío Fugaku y tía Mikoto! —Sasuke solo sacude la mano de su brazo suelto mientras que junto a Sasuke corre adentrándose en lo que sería su nueva aventura.

Los adultos sonrieron mientras los observaban entrar.

¡Adiós! —les grita un Itachi apresurado entrando a un auto negro que arrancó apenas subió.

Crecen tan rápido —suspira Minato recordando cuando su hijo era un bebé y el primer día de jardín de Itachi, al cual él y Kushina fueron invitados a acompañar a sus amigos.

No lo digas tan fuerte, no vaya a ser que se les ocurre hacerlo aún más.

Sasuke

¡Sasuke, el desayuno está listo! —gritó un adolescente de cabello negro y largo avisándole a su hermano que tenía que bajar.

El pelinegro bajó apresurado, sentándose a desayunar junto a su hermano mientras que su nerviosa madre revisaba una y otra vez las cosas que él pequeño llevaría a su jardín. Un hombre de cabello oscuro entró y se sentó al lado de su hijo menor.

¿Estás listo? Recuerda que iremos con los Uzumakis.

Si.

— — —

Ambos hermanos habían quedado solos unos instantes en la cocina.

Itachi.

¿Si?

Creo que no me siento bien —se notaba que el más pequeño estaba más nervioso de lo que demostraba.

Sabes que cualquier cosa puedes hacer que tu maestro o maestra me llame —con su dedo indice y el central le da un leve golpe en la frente.

— — —

El pelinegro estaba junto a su amigo mientras observaba la puerta de entrada. Una pequeña sonrisa se forma en sus labios.

El pelinegro suspira mientras su amigo sonríe aún más.

Vamos Teme —el rubio dice tirando de la remera a su amigo— ¡Hasta luego mamá, papá, Itachi, tío Fugaku y tía Mikoto! —Sasuke solo sacude la mano de su brazo suelto mientras que junto a Sasuke corre adentrándose en lo que sería su nueva aventura.

Luego de que ellos entraran Itachi grita —¡Adiós! —y entra de forma apresurada a un auto.

Vamos a llegar tarde —comenta Shisui Uchiha observando con una sonrisa a su amigo.

Tenía que acompañar a Sasuke y a Naruto —Dice con una sonrisa mientras eleva los brazos.