Aclaraciones: Sin POV definido, seguimos en flashback
Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial
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Disfruten la lectura
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Capítulo 28. Enlace
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Posó una de sus manos sobre la boca de Tenten quien de inmediato empezó a succionar sus dedos con ahínco a la vez que ella seguía el masaje que hacía en su intimidad. El viaje a Nadeshiko había servido para muchas cosas, entre esas para conocer mucho mejor las reacciones de la castaña y cómo llevarla al límite según el tiempo que tuviera disponible. El cual en ese momento dependía de qué tantas horas quisiera dormir, aunque la verdad es que valía la pena sacrificar un par de estas, consiguiendo de paso que el estrés que tenía acumulado gracias al maldito consejo desapareciera.
Se recostó sobre el pecho de la castaña al terminar y esta se dedicó a acariciar su cabello mientras regulaban su ritmo cardiaco hasta que la somnolencia la venció. No admitiría en voz alta que le había hecho demasiada falta volver a dormir así, aunque probablemente era innecesario hacerlo, después de todo y en contra de lo que había pensado en el pasado, había caído en lo de enviar una carta por voluntad propia. Si es que podía llamársele así a la nota chapucera que hizo, pero que afortunadamente cumplió su propósito.
Porque tras esa mañana en que se despidieron solo con una mirada, se había sentado en su esquina a escuchar a Baki seguir gritando varios improperios atacando a la pareja de kunoichis cuya única falta había sido darse un beso en público. Una de ellas se defendía mientras que la otra solo parecía buscar ayuda bien fuera en ella o en su hermano que lucía impasible ante la situación, hasta que les dieron el ultimátum. Como era de esperarse la que no bajaba la cabeza dijo que se iría, pero la otra dijo que estaba confundida, se corregiría y no volvería a cometer esa falta.
Así que la siguiente reunión con el consejo empezó con ese tema y el claro recordatorio de lo que le podría pasarle a ella misma si admitía que era parte de esos "desviados" y lo que había estado haciendo con la condenada kunoichi de Konoha. Revisaron el acuerdo que hizo con Nadeshiko y aunque no estuvieron del todo de acuerdo con un par de puntos igual reconocieron que era una nueva ruta comercial que sería beneficiosa para Suna. Kankuro había llegado unos días después y estuvo comentando varias veces que debieron enviarlo a él a esa asignación, una isla solo con mujeres era cuando mínimo paradisíaca.
Y el sinfín de órdenes sin sentido empezaron, nuevamente revisar algunos libros, ver en qué iba el nuevo mamotreto, revisar que los cuatro kages restantes habían emitido un concepto sobre la posibilidad de hacer unos exámenes chunin teniendo en cuenta las aldeas intermedias y la posibilidad de empezar entonces a organizar eso. Igual no iba a ser algo de un día para otro, faltaban varias firmas y un par de puntos por definir, pero claramente nadie había tocado su trabajo en el tiempo que estuvo ausente y se había acumulado además de la nueva idea del Tsuchikage por la que tendría que ir en un futuro no muy lejano a Iwa. Esa fue su respuesta a Shikamaru tras leer las dos cartas que le había enviado "Feliz navidad atrasada. De regreso con trabajo por montones. Atte: T", esperaba esas palabras hicieran que no insistiera en que se vieran pues no se sentía capaz de encararlo aún, menos cuando directamente no había definido nada con Tenten y quedaron en una especie de limbo.
Por lo que las semanas fueron pasando y empezó a desesperarse, no solamente por el creciente estrés de su trabajo sino porque odiaba por completo que la castaña no le hubiera escrito o nada parecido, tampoco es como si hubieran quedado en que lo harían, pero, ¡agh! Era una mierda y punto. Todas las mañanas se acercaba a Matsuri con la esperanza que hubiera correspondencia que no fuera laboral, pero lo único que obtenía de la secretaria de su hermano eran sobres de otras aldeas con temas referentes a los tratados bien fuera a los militares o a los comerciales. Por ejemplo la líder de Ishi que pedía una reunión personal, así que lo habló con el consejo y definieron esa fecha.
En su cama estuvo viendo el techo un rato, una vez habían coincidido por accidente con Tenten en esa aldea ¿podía llegar a pasar de nuevo? No, eso era tentar demasiado a la suerte, pero podría hacerle saber que estaría. La nueva duda era ¿cómo hacerlo? No podía decirle a Matsuri que enviara una carta sin que levantara algún tipo de sospechas, pero entonces ¿qué hacía? Debía tener en cuenta también que la condenada kunoichi parecía amar estar fuera de su aldea y siempre estaba en alguna misión, por lo que ni siquiera sabía a dónde escribirle. Y la respuesta apareció cuando estaba a punto de dormirse, por lo que se levantó con esa determinación en mente.
Tan pronto terminó su jornada fue a una carnicería y compró un horrible roedor grande y aunque no era común en el desierto se había popularizado por ser fácil de criar y de buen tamaño, haciendo que fuera una proteína asequible para muchas familias de bajos recursos. Conteniendo su asco lo puso en un plato desechable y sirvió agua. En su habitación puso eso sobre la cajonera y fue hasta su abanico, tras morder su dedo para que la sangre apareciera, hizo una línea roja sobre este, un segundo después una nube de humo apareció y de esta salió su invocación, una comadreja blanca con un parche cubriéndole uno de sus ojos y con una guadaña en la mano, evaluando todo a su alrededor en busca del peligro del que se debía encargar y por el cual había sido llamado. Al notar que no había nada la vio con curiosidad y movió su nariz, atraído por el olor de la comida, subiéndose a la cajonera pero sin probar nada.
- ¿A qué se debe esto? — sonrió de lado, Kamatari era desconfiado y casi tan altanero como ella, por eso se llevaban bien
- Tengo un favor que pedirte
- Ya decía yo que la hospitalidad nunca ha sido lo tuyo — dio un par de lengüetazos al agua antes de empezar a morder la carne — ¿Qué quieres?
- Necesito enviar un mensaje a alguien
- No soy un ave mensajera — le replicó — seguro que puedes hacerle llegar el mensaje a Shikamaru por otros medios
- El mensaje no es para él... — el único ojo visible se enarcó — además no sé si la persona esté en Konoha y es necesario rastrearla
- ¿Tienes algo con su olor? — dudó por un momento pues no estaba segura — no soy un rastreador, pero mi hijo mayor es un experto en encontrar personas. Ya regreso — en un puff desapareció y tan solo un segundo después estuvieron dos comadrejas frente a ella, el nuevo animal era de color naranja y blanco — Temari, te presento a Kamaichi
- Un gusto — el menor fue hacia lo que quedaba del roedor, empezando a comer de una vez. Así que ella fue a buscar los libros que le había prestado a Tenten durante el viaje — ¿esto sirve?
- Huele bastante a ti — le dijo y siguió olfateando — aunque puedo oler algo más, es una mujer — ella asintió y aclaró cual era su nombre — la tengo ¿qué debo llevar? — era un buen momento para sentirse tonta, no había escrito nada, pero bueno, primero tenía que resolver si podía o no enviar un mensaje
- Un momento — buscó entre su escritorio una hoja pequeña, nunca había escrito una carta personal o nada parecido más allá de sus respuestas exactas al Nara. En la cajonera las comadrejas habían terminado de comer y se estaban acicalando durante todo el tiempo que le tomó hacer un mensaje decente, o eso creía — gracias — los dos animales desaparecieron y ella se mordió el labio, ¿Y si decía que no?
El tiempo hasta que tuvo que partir a Ishi se le hizo eterno por estar pendiente de una respuesta que nunca llegó, pero Kamaichi dijo que sí había entregado el sobre y describió a la mujer a quien se lo entregó para que quedara claro que efectivamente era la castaña. En el país de la Piedra estuvo el primer día pendiente de cualquier aldeano que pasara cerca, bufando después molesta por estar actuando como una estúpida adolescente enamorada. Porque al parecer no era suficiente con dejar que la Temari estúpida se volviera algo normal, para colmo tenía que agregarle esa actitud. Estaba sentada en un restaurante cenando cuando la silla a su lado se movió y antes de protestar por el atrevimiento se encontró con un par de orbes chocolate y una sonrisa.
Tan pronto terminaron de cenar se fueron a la posada en la que la castaña había reservado una habitación por no estar segura si se la encontraría o no. Maldijo todo pues se tuvo que levantar más temprano para ir a su propia posada, Tenten se podía quedar esa noche también pero nada más, no podía extender su misión y aun así le alegraba ver que había hecho lo posible porque se pudieran ver.
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Otro mes pasó antes que volviera a recurrir a Kamaichi, había estado un tiempo en el país de las Montañas y dudaba que una misión desde Konoha alcanzara a abarcar hasta allá, pero Kusa sí se encontraba medianamente cerca para que la castaña pudiera desviarse. La comadreja le contó que le había entregado el mensaje en Tani y otra vez no tuvo respuesta, pero Tenten estuvo de nuevo en el lugar citado cuando la noche empezaba y de nuevo se habían ido para la posada de esta. El Nara le había escrito para contarle que se iba para Kiri acompañando una misión diplomática y estaría lejos un tiempo, ese era un tema en el que no quería pensar todavía, porque eventualmente se volverían a ver.
- ¿Por qué no contestas mis mensajes? — era absurdo pensar que ahora era ella quien estaba del otro lado de la comunicación, esperando una respuesta que no llegaba. La castaña se estaba quedando dormida y se giró para verla
- No supe cómo hacerlo... — parecía apenada — y no iba a enviar una carta al despacho de tu hermano
- ¿Por qué no la enviaste con Kamaichi?
- No es mi invocación, además que solo come un poco y desaparece tras decir que cumplió su asignación
- Son unas comadrejas con un humor propio — la castaña se empezó a reír — y tienes razón, no es buena idea un mensaje que pueda leer Matsuri...
- He estado trabajando en algo, aunque no sé si pueda funcionar...
- ¿En qué? ¿Harás una alianza para tener tu propia invocación?
- No... o no creo, no quise hacerla con Ningame — no tenía ni idea de quién le hablaba — en lo que estoy es en un jutsu en el que he estado entrenando desde hace ya un tiempo, pero no le había dado prioridad
- ¿Un jutsu?
- Sí, con mis pergaminos ¿quieres ver de qué se trata? — asintió, así que la castaña se levantó y fue a su maleta para sacar dos rollos más pequeños de los que normalmente usaba — es una variación de un ninjutsu espacio-temporal, pero en lugar de recurrir a lo que está sellado dentro del mismo pergamino lo que he estado intentando es que pueda invocar un arma aunque esté guardada en otro rollo
- ¿Eso se puede?
- Sí y no, hay que hacer un enlace específico y no lo puedo replicar a más de 2 pergaminos al tiempo, además tiene muchas fallas en cuanto a capacidad de almacenamiento... pero creo que nos puede servir — extendió los dos pergaminos, en los dos estaba escrito exactamente lo mismo aunque los círculos estaban vacíos — la idea es que si se sella algo dentro de alguno de los dos, sin importar cual sea, se pueda invocar también desde uno u otro sin diferencia — vio todo alrededor, no había llevado nada más por lo que tomó una de las almohadas e hizo los movimientos respectivos. En cuando desapareció los kanjis con la palabra almohada aparecieron en los dos rollos
- Así que podrías sacarla de cualquiera
- Sí, y ya no estará disponible en el otro — cambió al otro pergamino para invocar el objeto, de inmediato en ambos desaparecieron las letras — al ser un ninjutsu espacio-temporal la teoría dice que no debe afectar que los rollos se separen
- ¿La teoría?
- No lo he probado a grandes distancias... lo máximo hasta el momento es desde el departamento de Ino hasta el mío, todavía dudo si algún día me será útil en el campo de batalla si no he dejado todo debidamente preparado pero... — se encogió de hombros — es lo único que se me ocurre para responderte, tendrías que aprender los sellos
- No puede ser tan difícil, tú lo haces — sonrió de forma altanera
- Debí dejar que tu espalda sufriera — le reprochó Tenten
- Creo que nos puede servir — una sonrisa se posó en los labios de la castaña por el plural — anda, explícame al menos cómo saco lo que esté guardado y ya luego hablamos si aprendo también a meter cosas
Su orgullo le impedía decir en voz alta que la idea en la que estaba trabajando Tenten era en realidad muy buena, no solo como medio de comunicación para ellas, sino en general. Tampoco podía decir que los sellos no eran tan sencillos como había creído y el hecho que la castaña hubiera decantado toda su carrera de kunoichi a ser una experta en estos era remarcable. No quería pensar en que era práctico tenerla cerca por su casi infinita capacidad de carga pues no era una herramienta para describirla de esa forma, pero sin duda sí era una gran adición a cualquier equipo por ese motivo y porque sabía dominar un gran arsenal de armas.
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Regresó a Suna teniendo la duda de si los pergaminos funcionarían o no al estar tan separadas, por lo que revisaba a diario en busca de algún cambio, sorprendiéndose una semana después al ver que el círculo estaba lleno con unas letras que significaban comida. Decidió por esa noche no hacer nada, escuchando a los ancianos que tras todo el compendio que llevaban hasta el momento y los diferentes acuerdos militares a los que habían llegado los cinco kages y los demás líderes, se harían unos nuevos exámenes chunin y la aldea designada como sede para esa primera versión era Konoha, que ya estaba al tanto y ella al haber sido una ficha clave en todo lo que estaba pasando y ser algo así como la líder de los diferentes delegados, debería ir a ayudar a organizar toda la logística correspondiente, además de recibir a las comitivas que asistieran.
También había tenido que controlar sus ganas de decirle a los viejos que se metieran en su propia maldita vida cuando volvieron a mencionar que ya que estaría en el país del Fuego podría hablar con su novio sobre formalizar su relación. Llevaba literalmente desde el cumpleaños de él el año anterior sin siquiera verlo y ¿pretendían que de la nada le insinuara que le pidiera matrimonio? Con desgana fue al pergamino y trató por primera vez sola de sacar lo que allí había, sonriendo con un nudo en el estómago al ver el contenido.
Así que se fue a la cocina para agarrar una cerveza de la nevera y se sentó a tomársela al tiempo que iba mordisqueando las castañas, tenían una cobertura de caramelo salado y estaban simplemente deliciosas lo que solo acrecentaba su nudo. El consejo jamás aprobaría que terminara su relación con el Nara y de hacerlo no les tomaría mucho antes de empezar a insistir en que saliera con alguien más que le fuera de provecho para Suna, obviamente pensar en que Tenten pudiera llegar a ser dicha persona estaba descartado. El problema es que le gustaba pasar tiempo con ella y no quería dejar a un lado lo que tenían hasta el momento. Bufó, su vida era una mierda y tenía que conformarse con esas pequeñas dosis de felicidad, como que la mujer le hubiera enviado una de sus comidas favoritas.
- ¡Castañas! — Kankuro acababa de entrar a cenar pues como cosa extraña no tenía alguna cita esa noche y de una vez envió la mano a la bolsa para tomar algunas a lo que ella frunció el ceño — nunca había visto que las vendieran así — fue a sacar otras y ella no se lo permitió – espera, todavía no es temporada de castañas ¿de dónde las sacaste?
- Las traje de Kusa en mi último viaje — inventó pues al tener caramelo no podía decir que eran de las que había llevado de Nadeshiko
- ¿Cuántos kilos trajiste para que todavía te queden? — trató de tomar más y ella volvió a alejarlas — anda, sé buena con tu hermano favorito
- Vas a dejar de serlo si te comes mis castañas — le hizo cara de perro regañado y de mala gana le extendió la bolsa para que agarrara otras — ¿una cerveza?
- Claro, hace rato que no nos sentamos los dos a beber — ella le entregó la botella — gracias, ¿ya estás lista para el viaje?
- ¿Irás?
- No, aunque estaré en la frontera supervisando que los genin y chunin que se van a presentar de este lado del continente puedan atravesar el desierto a salvo, aún tenemos un par de células por neutralizar
- ¿Chunin?
- ¿No te dijeron que será una ocasión única en la que se permitirá que los que se crean capaces opten de una vez al cargo de jōnin? — negó con la cabeza, no llegaba ni a polvo lo que tenían los ancianos en la cabeza al omitir ese dato — buscarán nivelar de esa forma todo lo que sea posible y que las aldeas intermedias puedan presumir el tener al menos un jōnin en sus filas
- Será una maldita pesadilla logística, serán cientos de postulantes
- Sí, no quisiera ser del comité organizador — empezó a reírse a carcajadas — seguro que te divertirás
- Claro, planeando diferentes formas de asesinar a los malditos ancianos
- Debiste interesarte por los venenos
- Ni me lo digas
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El rumor que se acercaban unos nuevos exámenes chunin y jōnin llegó a sus oídos primero por Ino y luego dejó de ser un rumor cuando Shizune le dijo que estaban considerando su nombre para ser de las observadoras del bosque de la muerte. Aunque bueno, la verdad es que el evento que se aproximaba era tan grande que todos los jōnin activos estaban siendo considerados para las diferentes posiciones dentro del mismo pues los chunin se iban a presentar como participantes.
Tan solo un par de semanas después empezaron a llegar las indicaciones y el cargo que le había sido asignado a cada quien. Sakura e Ino por ejemplo también estarían en el bosque pero como parte del equipo médico en caso de tener que intervenir para rescatar algún herido. Ella estaba con el grupo de observadores, no recordaba haber visto jamás un observador dentro del lugar cuando ella presentó por primera vez su examen, pero igual podía ser porque ellos como equipo supieron valerse por sí mismos.
Por sus amigas también supo que Shikamaru se estaba quejando de lo problemático que era tener que diseñar un examen escrito que funcionara tanto para genin como para chunin, pues dado el hecho que las aldeas intermedias no tenían chunin propiamente se les daría la oportunidad para que quienes se presentaran obtuvieran los dos ascensos, si es que aprobaban todo. También que estaba a la espera del arribo de Temari pues nuevamente entre los dos se encargarían de supervisar la aplicación de las pruebas, aunque el equipo se había ampliado dada la cantidad de postulantes y esta vez no estarían ellos dos solos en un cuarto de observación como en el pasado.
Si bien era cierto que se seguía viendo con la rubia, lo suyo seguía sin tener nombre y por eso mismo no debería sentarle mal el saber que la relación con el Nara se mantenía, pero la verdad es que sí le dolía un poco. Pero bueno, era una mujer madura y lo importante es que tenía que enfocarse en su nueva asignación, era algo sin precedentes lo que iba a pasar y requería que todos dieran lo mejor de sí. Por eso mismo cada grupo se estaba reuniendo para conocer a los que serían los líderes y acoplarse a las órdenes que les fueran dadas. La cita era en la academia y se levantó con el tiempo suficiente para no llegar tarde, no pensaba dar una primera mala impresión.
Pensar en dichos exámenes le traía a la mente a cierto compañero de equipo que luego fue su pareja por varios años y en quien trataba de no acordarse. No se había vuelto a cruzar con él y le gustaba que fuera así, aunque la aldea no era tan grande y ahora que estaría allí quieta mientras estos no finalizaran iba a aumentar las posibilidades de verlo. Pero bueno, eso era llamar a la mala suerte y tentar innecesariamente al destino, lo mejor era seguir enfocada de lleno en su trabajo. Con esa determinación llegó a la academia cuando todavía faltaban varios minutos para la hora acordada y se dirigió al salón en el que se reuniría con los demás observadores y conocería quién era el líder de escuadrón. Abrió la puerta y se quedó congelada al ver a la persona que estaba de pie junto al escritorio y que clavó sus ojos en ella.
- Buenos días Tenten — la saludó Neji con su tono de voz normal y ella solo pudo maldecir en su mente por haber salido tan temprano, no había nadie más todavía. Era casi obvio que en una situación de observación iban a asignar a alguien de esa maldita familia para liderar
- Hyūga — contestó tratando de mantener su compostura y de paso marcar una barrera entre ellos. No olvidaba que había intentado ahorcarla, pero igual le era difícil no sentirse de cierta forma vulnerable frente a él.
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Att: Sally K
