Aclaraciones: Sin POV definido

Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial

.

Disfruten la lectura

.


.

Capítulo 35. Consuelo

.

.

Se había despertado y de una vez pensó que llevaba mucho sin dormir así de bien, y eso que estaba acostada en el suelo usando como única almohada las piernas de Temari. La sacudió ligeramente para que se despertara también y tras intercambiar un ligero beso abrió la puerta del lugar en el que se habían escondido, viendo de lado a lado para estar segura que no había nadie y luego yendo a prisa a la habitación que tenía designada y que compartía con Kotetsu. Al girar en la última esquina se quedó quieta pues escuchó una puerta ser abierta y alguien que salía intentando no hacer ruido, era un hombre de cabello rubio y piel morena, un shinobi de Kumo que al parecer no notó su presencia.

En silencio fue al cuarto, Kotetsu todavía dormía y no faltaba mucho para que todos tuvieran que presentarse al comedor para desayunar e iniciar los ejercicios del día. Se metió a bañar de una vez y al salir para buscar su uniforme pudo ver que el hombre la analizaba como si se preguntara si ella se había dado cuenta o no de su acompañante. Sus superiores no habían mencionado nada sobre si estaba o no permitido fraternizar entre ellos, o si lo habían hecho ella no había prestado atención porque no le era relevante, aunque bueno, capaz que ellos solo estaban pasando el rato y tratando de quitarse la tensión que acumulaban a diario. Mientras se peinaba pensó en que Baki estaba en las instalaciones, no sería bueno que el hombre supiera al respecto, solo por eso iba a prestarles un poco de atención, para poder advertirles de ser necesario.

Iban empezando el segundo mes de lo que supuestamente serían tres meses, a la fecha habían desistido cinco ninjas, uno de cada país. Les quedaban un par de días en el exigente desierto antes de partir para Kumo, ya había sobrevivido la mayor parte, eran solo unas cuantas semanas más para terminar y saber si su esfuerzo había valido o no la pena.

.

Había cenado con sus hermanos por su cumpleaños, el día anterior del pergamino había sacado una pequeña bolsa de castañas de las que vendían en las ferias y un mensaje corto de Tenten diciendo que lo sentía pero no había tenido tiempo de buscar un mejor regalo y de paso le contaba que el entrenamiento había terminado, ahora lo único que quedaba era esperar el resultado final de esa travesía. Tenía un viaje programado a Konoha en poco tiempo así que le escribió para confirmar que se iban a ver.

Se desconocía a sí misma al estar sentada en la cama de la castaña, había llegado a Konoha pasado el mediodía y llegó directamente al departamento de esta, tras tener un más que anhelado y necesario reencuentro la estaba escuchando hablar y hablar, parlotear sería una palabra mucho más apropiada. A cualquier otra persona ya le hubiera dicho que se callara, pero no a la condenada kunoichi que le relataba con pelos y señales todo lo que los habían puesto a hacer durante esos meses de entrenamiento intensivo. Había creído que el desierto había sido la peor parte por el excesivo sol y calor, pero no había contado que el tener que ejercitarse en la cima de una montaña haría que el oxígeno escaseara y los primeros días incluso doliera respirar.

Muchos desertaron, siendo al final solo catorce los que terminaron el entrenamiento completo. Dos mujeres, contándola, claro que había orgullo en su voz y no era para menos, aunque ella no lo diría en voz alta. Esa noche la pasaron juntas pero a la mañana se alistó para salir, tenía varios asuntos que atender con la Hokage.

- ¿Lo harás algún día? — la castaña todavía estaba adormilada y la veía desde la cama

- Trataré de hacerlo en este viaje

- ¿En serio? — los orbes chocolate se abrieron por completo

- Haré lo posible, no es tan sencillo — después de todo llevaba algunos años con él y no le parecía tan simple como solo decirle adiós, eso era cruel incluso para ella

La cuestión era encontrar el momento para hacerlo y cómo plantear el tema, ellos nunca habían discutido más allá de sus debates de estrategia y como había pensado antes, su relación se podía clasificar como buena ¿qué decirle del porqué ya no quería seguir? No podía explicarle el motivo real, independientemente que su infidelidad era algo deplorable y más si tenía en cuenta que era con alguien de su mismo circulo social, estaba la cuestión que era una mujer y que si alguien lo llegaba a saber el rumor podría llegar a Suna y si el consejo se enteraba sería su fin.

El Nara estaba en el despacho de la Sannin, así que la saludó con un beso suave y le recibió la maleta para llevarla a la casa, ella solo asintió antes de entrar a la reunión que tenía. Al salir fue a almorzar y finalmente se fue para la casa, todavía tratando de pensar en un plan, ella era una estratega brillante y reconocida, y aún así no se le ocurría nada.

- ¿Te quedarás hasta mi cumpleaños? — revisó en su mente el calendario, faltaba una semana para tal día y un nudo se formó en su estómago de pensar en terminar con él preciso para esa fecha.

Claro que había visto a Tenten decepcionada cuando se reunieron todos en el restaurante de comida de mar y luego en el bar al que fueron pues Ino cumplía años al día siguiente, así que lo celebrarían de una vez. La castaña usaba un corto vestido de color cereza que se le pegaba como una segunda piel mientras bailaba y reía con el hombre con el que compartió habitación en el cuartel. Su ceño se frunció al verla, obviamente molesta porque estuviera con alguien más

- Para una vez que consigues una cita por tu cuenta — empezó a reclamarle la Yamanaka a Tenten que acaba de llegar a la mesa sola a tomar agua — ¡Y es un hombre gay!

- Por eso vine con él — contestó la castaña con una sonrisa

- Así como vas pareciera que te quieres quedar solterona toda tu vida — siempre era gracioso ver los pucheros de la rubia porque trataba de no arrugar la cara

- No le veo lo malo a eso

- Vas a volver a ser virgen a este paso

- ¡INO! — fue Sakura quien gritó — aunque igual esconde algo, ¿no has visto sus pendientes y el costoso llavero que ahora tiene?

- Por favor dime que no es yasabesquién y te está comprando con regalos

- ¿Qué? No, definitivamente no

La conversación terminó ahí, la pareja de baile de Tenten había llegado a la mesa por lo que la mujer regresó a la pista y ella por su parte vio de reojo al Nara que solo para variar estaba hablando con Sai sobre una misión o algo así. Chasqueó la lengua antes de darle un sorbo largo a su cerveza, al ir al baño se cruzó a la castaña, decidiendo irse juntas del lugar.

.

Un mes pasó y estaba buscando si podía encontrar una misión que llevara a la castaña a Suna o un nuevo viaje en su trabajo en el que pudieran coincidir, con poco éxito. Shikamaru le había enviado una carta sobre pedir vacaciones e ir a estar con ella unos días y al principio pensó en no contestarle para que pensara que estaba de viaje, pero podría descubrir que era una mentira y por eso le contestó que estaba desbordada de trabajo. Algo que también era mentira pero eso no lo podía comprobar él.

Había discutido una última vez con Tenten antes de dejar Konoha precisamente por no haber hecho lo de terminarle y debía hacerlo de una buena vez, pero seguía pensando en el consejo y que en medio de todo al aprobar su relación con el Nara no solían meterse mucho más a su vida privada, bueno, excepto en lo insistir en que se comprometiera pronto, pero eso era lidiable. Por eso mismo no sospechaban lo que ocultaba y que jamás podría revelar. Era una condenada mierda esa situación y le molestaba que la castaña no entendiera la gravedad del asunto.

Solo había pasado una semana más cuando una nueva carta de su novio llegó y pensó en no revisarla, probablemente era él insistiendo en lo de verse. Con desgana abrió el sobre mientras alistaba el bolígrafo para contestarle que seguía ocupada y una maldición salió de sus labios al leer las palabras allí escritas.

"Temari,
Sé que me dijiste hace unos días que estás ocupada, pero por favor, es urgente verte.
Mi padre falleció ayer y de verdad te necesito.
No te escribiría si supiera a quien más recurrir.
Por favor,

Atte. S N."

Al igual que cada viaje ella se había sentado con Shikaku a tomar algunas cervezas mientras estuvo en Konoha ¿muerto? ¿cómo? Era un hombre que se dedicaba a cuidar los ciervos y a ayudar en el consejo cuando su cargo de comandante lo requería, desde que era pareja con Shikamaru jamás lo había escuchado mencionar de alguna misión de riesgo.

"Lo siento mucho, te espero.
Dale mi sentido pésame a tu madre

Atte: T"

A su mente llegaba el recuerdo de la anterior vez que había tenido al Nara llorando en sus brazos, que había sido tras la muerte de Asuma. Por una vez Kankuro no lo vio mal ni lo trato con desagrado, ella solo lo abrazó mientras trataba de entender lo que le decía, hablaba a muy bajo volumen e hipaba por momentos. Un paro cardiaco, Yoshino había despertado porque escuchó algo como un quejido y notado que el hombre a su lado no se movía, por lo que empezó a sacudirlo con fuerza y luego lo bajó al suelo para intentar reanimarlo mientras gritaba desesperada, eso era lo que lo había sacado del sueño a él que por una vez no pensó que su madre era problemática sino que corrió a ayudarla y luego a fue a buscar a Ino que vivía muy cerca y era ninja médico. Lamentablemente no había nada que hacer, su madre se había ido a quedar con los Yamanaka pues no podía estar en casa y él había ido con ella.

Correspondió el beso necesitado que él le dio, no podía negarle el consuelo que buscaba aunque el mal sabor de boca por querer terminar la relación se conservara, no quería volver a discutir con la castaña en la que estaba pensando mientras Shikamaru la desvestía. Pero sabía que volvería a pasar.

Fin de flashback

.

.

No se había equivocado al pensar que iba a volver a discutir con Tenten, de hecho se había vuelto algo común. No quería decir que la castaña era insensible al no entender que no hubiera sido capaz de terminar con Shikamaru inmediatamente después de la muerte de su padre, pero la verdad es que sí había sido un poco falto de tacto. La castaña fue a Suna tras una misión que le logró conseguir, una fortuna que los astros siempre se alinearan para que Kankuro no estuviera cuando la mujer iba, y sí, habían vuelto a discutir al despedirse.

No podía negar que la condenada kunoichi era más paciente de lo que lo hubiese sido cualquier otra persona en esa situación, ese diciembre que estaba empezando cumplían dos años de ese viaje a Nadeshiko que empezó lo que tenían y a saber cuánto tiempo más desde que empezaron a acostarse cada tanto, no quería perderla, de eso estaba segura, pero de nada más de lo que podía hacer.

Su novio le escribió para decirle que su madre la invitaba a pasar navidad con ellos, Yoshino seguía devastada y solo por eso aceptó ir. Estuvo recorriendo Suna en busca de los regalos, para Tenten había mandado a hacer un arma a un reconocido armero de Ishi hacía muy poco y no estaría lista a tiempo, igual esperaba dársela tan pronto se la entregaran. La pequeña "T" que colgaba de su collar se sentía pesada mientras avanzaba en su viaje. Odiaba por completo su vida y a todos en ese momento.

.

Había aprendido a no congelarse más y a insultar a Neji cada vez que se lo cruzaba en la aldea, que entre más tiempo estaba más pasaba. Diciembre se caracterizaba por la escasez de misiones y no quería renegar de la aldea que la vio crecer, pero cada vez la soportaba menos. Lo peor es que de nuevo estaba a la espera del resultado de lo de la nueva fuerza a ver si por fin tenía algo en lo que ocupar su mente y tampoco llegaba nada. Aunque la última vez se habían tomado algunos meses para hacerlo, no perdía todavía las esperanzas a pesar que el motivo inicial por el que había decidido hacerlo se estuviera desdibujando.

Temari era protectora con su familia, eso no se podía poner en duda, el problema es que al parecer consideraba a los Nara parte de esta y por eso directamente había dejado de hablar de terminar su relación con Shikamaru y solo le pedía que la entendiera. No quería volver a llorar por la frustración que le producía el tema, es solo que a ese paso nunca iba a pasar y al igual que con el Hyūga en su momento, su relación o como sea que se llamara lo que tenían se iba a devolver al principio y ser solo sexo y ya, cosa que ella no quería. No quería seguir sintiendo que era lo único que podía ofrecerle a una pareja, un par de horas de distracción y relajación para luego ser dejada de lado a su suerte y completamente sola.

Muchos en la aldea se habían volcado en atenciones hacia los Nara y eso le dolía también, si algo recordaba con claridad es que cuando ella regresó a Konoha tras ese fatídico naufragio en el que perdió a sus padres es que nadie la había volteado ni a ver. Había llegado frente al Hokage Sarutobi y este solo le dijo que se fuera a la casa, que alguien le llevaría comida, aunque por comida se refería a cosas para que cocinara cuando a sus siete años escasamente sabía hacerlo. Eso había sido todo, muchos la trataron como si fuera invisible y jamás había recibido algo parecido al consuelo. Bufó en su mente, también estaba harta de sentir lástima de sí misma, así que se fue a la mansión de la Hokage, no perdía nada con volver a hablar con Shizune, de pronto hubiera llegado algo que la sacara de la aldea por esa época.

- ¿Tenten? — estaba por llegar a su destino cuando una voz la detuvo

- Capitán Darui — saludó al reconocer al hombre que había sido uno de los entrenadores cuando estuvieron en las montañas del país del Rayo

- Solo Darui, por favor — ella sonrió y asintió

- ¿Ya están los resultados del proceso?

- Ya casi, faltan algunas firmas de aquí y allá... vine a traer la documentación para que Tsunade la revise, de aquí será enviada a Suna — por su mente pasó que podía ser la misión que estaba esperando, pero no quería ir a esa aldea específicamente — ¿Cómo has estado?

- Bien, iba a ir a preguntar si hay alguna misión que me saque de aquí

- ¿O sea que de nuevo vas a rechazar mi invitación a salir?

- Yo... — se mordió el labio y negó con la cabeza. El hombre la había invitado el día que terminó el entrenamiento y ella solo pensaba en que necesitaba descansar — lo siento

- Buenos días Tenten — ahora era Ino quien se unía — Buenos días...

- Darui — el hombre le extendió la mano y la rubia la tomó

- Ino — se presentó — ¿interrumpí algo? — preguntó con curiosidad mal fingida

- Solo a Tenten rechazar de nuevo mi propuesta de tener una cita

- ¡Tonterías! A Tenten le encantará salir contigo — maldijo para sus adentros, ¿cuál era la única forma de hacer que ella aceptara una cita con alguien? Que la hicieran frente a la Yamanaka que siempre aceptaba a su nombre — ¿Cierto Tenten?

- In... — los ojos azules la vieron con reproche — está bien, supongo que sí

- ¡Perfecto! ¿A dónde invitarás a mi amiga?

- Pues... no conozco muchos lugares, ¿alguna sugerencia? — siempre era bueno sentirse pintada en la pared

- Ahora que lo dices, todos iremos a cenar juntos en la víspera de navidad al nuevo restaurante que abrieron cerca al hospital

- ¿Qué dices Tenten? — el hombre la veía fijamente y ella asintió con la cabeza — entonces paso por ti mañana para que vayamos juntos.

- ¿Puedo no comprar un nuevo vestido? — preguntó tan pronto quedaron ellas solas — No estoy de humor para ir de compras hoy

- Solo por esta vez — un ligero alivio que aceptara — usa el verde menta o el cereza

- Hecho — a pesar del indecente escote, prefería el verde pues no era tan corto. Por eso pasó a comprar el brasier necesario y se fue para su casa a seguir maldiciendo a todo, al día siguiente se vistió y se maquillo ligeramente antes de recoger su cabello en la acostumbrada coleta que era parte del atuendo. Muy puntual la puerta de su departamento fue tocada y ella respiró profundo, solo esa vez en Nadeshiko pudo decir que había disfrutado de esas celebraciones, quería creer que ese año lo haría también pero en cuanto llegaron al restaurante supo que no sería así. A pesar que todos sus amigos estaban presentes, estaban divididos por mesas y en una pudo ver que Temari estaba sentada junto al Nara, ni siquiera sabía que estaba en la aldea pues no le había escrito ni ido a verla. A ellos también los ubicaron en una mesa solos como pareja y no le pasó desapercibido que el ceño de la rubia se fruncía a lo lejos.

- Sin presiones — dijo el hombre a su lado y ella ladeó la cabeza sin entender — es una cita sin presiones ni nada parecido, solo un par de viejos conocidos poniéndose al día

- Gracias

Eso aligeró el ambiente y los dos empezaron una conversación amena, ella había ido muchas veces a Kumo y si bien no conocía a detalle la aldea, al menos se ubicaba lo suficiente para reconocer algunos de los lugares que le mencionaba. Él la recordaba de su vieja misión y le había sorprendido gratamente encontrarla entre los postulantes, recordando de paso lo que fue esa misión que estuvo cerca de fracasar porque Killer B había intervenido y lo de pasar desapercibido no era lo suyo. Estaba esperando que el postre fuera servido cuando supo que el Raikage había firmado personalmente la postulación de todos los que se quisieran presentar en su país y de varios shinobis extranjeros, por lo que le contó que entre esos había estado precisamente ella. Sin esa firma no habría completado los requisitos y no hubiera participado.

- Pudiste buscarme, con gusto te habría avalado

- Lo pensé... pero me dio vergüenza, no nos habíamos visto en años

- Excusas, ahora sabes que cualquier cosa... — el sonido de una copa que era golpeada para llamar la atención hizo que todos guardaran silencio

- Tsk — empezó Shikamaru que era quien había pedido la palabra — quiero agradecer a todos por hacer esto, aunque no es una obligación me han apoyado en este difícil momento — vio a su alrededor que todos estaban tan sorprendidos como ella porque el Nara diera un discurso — lo que pasó me ha hecho pensar mucho en lo efímera que es la vida y que debemos apreciar cada momento en el que estamos con los que amamos — se giró para ver de frente a Temari — eres una mujer problemática, pero aun así eres la mujer que amo ¿te casarías conmigo?

Los vítores sonaron a su alrededor y ella desconectó sus oídos, incapaz de escuchar la respuesta pero sin despegar sus ojos de la pequeña caja de la que fue extraído un anillo que luego fue puesto en el dedo anular de la rubia sin que esta hiciera nada por detenerlo. Recordaba perfectamente la opresión que había sentido en su pecho y que le impedía respirar el día que el Clan le dijo que no era apta para Neji, y lo hacía porque era exactamente la misma que estaba sintiendo en ese momento.

Se puso de pie y se fue corriendo del lugar, quedarse en Konoha mucho tiempo nunca le traía nada bueno.

.

.


.

.

¿Se acordaban que estábamos en flashback? Un flashback cortito de 32 capítulos jajajajajajajajajaja.

Bueno, ahora en una nota de autora más larga de lo usual:

Hice un ajuste chiquito al primer capítulo para que encajara mejor con este y siempre he tenido una duda (porque eso no lo modifiqué) ¿Se habían dado cuenta en el capítulo 1 que Shikaku estaba muerto? No sé si fue obvio desde el principio o no, porque precisamente desde que lo hice planeé cómo se iba a morir y aquí por fin el porqué era importante para la trama.

Y pues eso, ya solo faltan 4 capítulos para el final.

.

Sin más les recuerdo que los reviews siempre nos ayudan a motivarnos y que se pueden ir a dar una vuelta por mi twitter (idamariakusajis) a ver en qué ando y a mi instagram (idamariakusajishi) en donde subo historias de los capítulos que voy terminando y a veces fotos de mis gatos.

.

Att: Sally K