Aclaraciones: Sin POV definido

Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial

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Disfruten la lectura

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Capítulo 36. Fractura

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Había aceptado resignada que fueran a cenar al restaurante que había sugerido Chōji, sus amigos querían que por primera vez pasaran juntos la víspera y Yoshino había estado de acuerdo. Por un lado se iban a reunir todos los padres y por el otro ellos. Había llegado el día anterior a la aldea y se había cruzado con el Nara prácticamente en la entrada, por lo que su idea de ir primero donde Tenten había quedado descartada.

Al restaurante llegaron temprano y ella pidió una cerveza de una vez mientras esperaban que otros llegaran, estaba siendo una noche muy lenta. Su ceño se frunció no solo al notar que Tenten iba acompañada de un hombre que no era Kotetsu y que claramente por la forma en que la veía no era gay, sino lo peor es que los hubieran sentado a solas evidenciando que estaban en una cita. Desde ahí su atención se había ido a ver la forma en que la castaña sonreía y hablaba. Siendo regresada a su propia mesa cuando escuchó a Shikamaru tintinear con la copa.

Había leído la cantidad suficiente de novelas románticas para saber lo que seguía y por eso también vio todo pasar en cámara lenta, la forma en que los orbes chocolate se abrían y luego se llenaban de dolor. Todos habían empezado a aplaudir y celebrar antes que diera una respuesta, cosa que por cierto no hizo, pero igual le fue puesto el anillo que le parecía completamente irreal en su mano. Cuando volvió a buscar a la castaña ya no estaba en la mesa y el hombre que la acompañaba se notaba confuso por la forma en que fue abandonado.

¿Si se pellizcaba despertaría de la pesadilla en la que se sentía atrapada? ¿Sentiría algo más que solo el hecho que otros decidieran por ella? Los más cercanos a su mesa eran la pareja de rubios, abrazándola cada uno con demasiada fuerza, seguidos después por uno a uno de los presentes que la abrazaban mientras por dentro ella solo quería gritar, no solo para que dejaran de tocarla sino para detener ese sinsentido.

El día de navidad escuchó a Yoshino feliz por su compromiso, hablando con su hijo sobre posibles fechas, flores y hasta nombres para sus futuros hijos, ella solo estaba en silencio con una cerveza al frente pensando en la mirada de la castaña y que tenía que hablar con esta. Así que esa fue su parada al día siguiente antes de irse, pero no encontró a Tenten en el departamento, conociéndola tenía dos opciones, el campo de entrenamiento o ya se había ido de la aldea en alguna misión por debajo de su nivel pero que se la llevara a cualquier lugar lejano, la respuesta fue el primer lugar.

- Felicidades por tu compromiso — la saludó automáticamente sin verla

- Tenten...

- No me expliques nada, gracias por recordarme mi lugar

- Sabes que no quiero casarme con él

- ¿A quién le mientes Temari? — le preguntó con ironía

- ¿Qué?

- ¿Me mientes a mí? Lo cual no tiene mucho sentido porque ya casi ni te creo... — dijo con ironía y luego la señaló con una kunai — ¿o te mientes a ti misma?

- Tenten...

- No encontraras ninguna respuesta mágica repitiendo mi nombre varias veces, ¿qué sigue según tú?

- No lo sé

- Yo sí, me dirás mil excusas para que siga aquí disponible para ti... pero te casarás de todas formas — le siseó — luego no sé, tendrás un hijo idéntico a él mientras me intentas convencer que pensabas en mí mientras lo concebías — en un movimiento rápido la castaña se limpió una lágrima que se había asomado

- No quiero tener hijos todavía — la paciencia con los infantes no era lo suyo — menos con él

- Dile eso a tu consejo ¿cuánto tiempo crees que pasará para que empiecen a insistir con el tema así como insistieron en que te comprometieras? — hizo un par de sellos y todas las armas que estaban regadas por doquier, en lo que debió ser su forma de descargar su enojo, regresaron a su lugar. Procediendo a avanzar para irse y dejarla allí

- Tenten... — ella la tomó de la muñeca para que se detuviera

- No Temari, no me pidas que no haga nada y soporte de nuevo en silencio ver como la persona que amo se casa con alguien más — la soltó de una vez sintiendo todo el dolor y amargura que había en su voz con esas palabras y solo la vio alejarse.

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Había aparecido una misión a Kumo y partió de la aldea en compañía de Darui sin importarle ni un poco que no iba a asistir a la fiesta de Hinata, si de ella dependía que todos los Hyūga se murieran, punto. El hombre pareció entender su humor nublado y no preguntó nada ni le coqueteó, aunque sí le hablaba de cualquier cosa para llenar el silencio lo que debía admitir le sirvió para no sumergirse en los oscuros pensamientos que la rodeaban, porque definitivamente quería gritar y llorar, aunque se había prometido no volver a derramar ninguna lágrima por Temari.

En su ir y venir entre misiones escuchó a Ino decirle que harían una reunión en un bar de karaoke hacia mediados de febrero, ella negó de una vez y solo por la insistencia de la rubia escuchó la fecha y prometió que trataría de estar ese día en la aldea, pero no era fijo. Como siempre, mantener ocupada se había vuelto su modo de sobrevivir a la opresión en el pecho que se rehusaba a irse, al vacío que sentía cada día y a la voz en su cabeza que le repetía incesante que de nuevo era ella quien había dejado que las cosas evolucionaran así, era ella quien a sabiendas de la situación de Temari primero había decidido acostarse con esta en repetidas ocasiones y luego involucrarse sentimentalmente, siendo completamente ingenua y crédula, algo que ahora estaba pagando.

Era una desazón demasiado familiar que a veces se transformaba en molestia. Molestia contra la rubia y contra sí misma, la mujer no era la única que se había mentido a sí misma, ella también al elegir creerle cuando muchas de sus acciones mostraban lo contrario.

Había llegado a la aldea la misma mañana que tendría lugar la susodicha reunión, estaba particularmente de mal humor e irritable ese día y tras entregar su reporte pensó en quedarse encerrada en su vivienda y ya, pero luego estaba el tema que si Ino o Sakura se llegaban a enterar que había faltado a propósito le reclamarían y resultaría explotando para posteriormente discutir con sus amigas, que obviamente no tenían ni idea por lo que estaba pasando ni entenderían que lo hiciera. Por eso de mala gana se metió a bañar antes de abrir su armario y revisar los vestidos que había ido coleccionando gracias a ellas y que tenían a lo sumo tres posturas.

Todavía era invierno así que descartó el morado strapless, no quería usar el verde menta de nuevo, estaba entre el rojo escarchado y uno color azul oscuro que ni siquiera recordaba haber comprado, decidiendo al final por el rojo pues si bien era igual de corto al azul, al menos tenía las mangas largas. Tenía el cabello demasiado largo y tendría que cortarlo pronto, pero de momento lo que hizo fue después de tenerlo en la coleta alta optar por enrollarlo para hacer un bollo y ya, aplicó el maquillaje estrictamente necesario para que se notara que lo usaba y tras respirar profundo varias veces salió en dirección al bar sin la menor prisa en su camino, haría lo posible por devolverse temprano.

Llegó tarde al lugar en donde habían acordado la reunión y vio a sus amigas hacerle señas con alegría porque hubiera asistido desde el grupo de mesas que habían juntado para que se acercara. Casi todos estaban con su respectiva pareja, incluyendo a Temari y a Kankuro que no sabía estaban en la aldea, aunque bueno, ella no lo había estado y por lo visto a la rubia ya ni siquiera le importaba avisarle. Como no estaban seguros si iba a presentarse, no había una silla para ella, pero se apresuraron a conseguir una y la acomodaron junto al otro soltero del grupo, es decir junto al marionetista que no disimulaba ni un poco que le gustaba la forma en que se veía y aún más que se sentara a su lado. No quería rodar los ojos, de no haber asistido se habría salvado de un nuevo intento del hombre por flirtearle y este a su vez probablemente se habría ido con cualquiera de las otras mujeres solteras presentes en el bar.

Mientras avanzaba hacia la silla trató de estirar un poco el vestido, sin importar cuantas veces sus amigas insistieran en que se ataviara de esa forma, ella siempre intentaba que la cubriera un poco más. Los oscuros ojos del hombre no se perdían ni un movimiento, probablemente pensando que le quería quitar la prenda, por otro lado también sentía los orbes aguamarina fijos en ella y expresando que tenían una conversación pendiente, además que debía recordar la anterior vez que se habían cruzado mientras ella lo usaba. Contó hasta veinte lentamente al sonreír a modo de saludo a todos antes de sentarse junto al marionetista que de una vez se reacomodó de la forma en que estaba sentado para quedar más cerca y que pudieran hablar. Temari del otro lado del hombre también se sentó de otra forma para que su hermano no le diera la espalda ni la ignorara, pues sus intenciones no eran un misterio difícil de descubrir.

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La noche fue avanzando y pronto las risas de todos se escuchaban a medida que la larga mesa se iba llenando con botellas y copas vacías de licor. La conversación con las personas que tenía cerca era amena, admitía que nunca había hablado tanto con Kankuro y la verdad es que era entretenido charlar con él, especialmente porque de alguna manera le gustaba ver la mirada cada vez más furiosa de la rubia entre ella más se reía de alguna de las tontas bromas o anécdotas que le contaba y le contestaba contándole algo propio, ¿estaba bien o mal lo que hacía? No le importaba, solo quería que el dolor en su pecho disminuyera un poco y eso estaba funcionando, por lo que también empezó a no apartarse o rechazar cuando él le hacía ligeros roces en el brazo, aunque sí se había apartado disimuladamente fingiendo que preciso quería un sorbo de su coctel las dos veces hasta el momento en que había intentado besarla. El hombre no se iba con mucha sutileza y era fácil ver porqué se había ganado su fama de casanova y que pocas se resistieran a sus encantos.

- Tenten, ¿te anotas al karaoke? — fue Chōji quien le preguntó pues por fin les iba a llegar el turno a ellos como grupo y ella lo pensó por un segundo, asintiendo, a fin de cuentas a eso habían ido a ese bar específicamente, además que la estaba pasando bien y cantar con sus amigos siempre era un gran plan — perfecto — escribió su nombre en el papel — vas después de Sakura e Ino

- ¿Van a pasar juntas?

- Así es, ya las conoces — buen punto — a ti ni te pregunto — le dijo a Shikamaru que obviamente no lo haría — ¿Qué dices tú, Temari?

- Prefiero lacerarme la piel — dijo solo moviendo los labios pero ella le entendió perfectamente

- ¿Disculpa?

- No, pero gracias por preguntar

- ¿Kankuro?

- No, mis habilidades artísticas son con las manos — se lo dijo casi de forma sugerente — no con la voz — el Akimichi se dio la vuelta para ir a entregar el listado y antes que el marionetista dijera algo más sobre las habilidades que no estaba segura de estar interesada en conocer se excusó porque necesitaba ir al baño. Entró al pequeño cubículo y al salir se encontró con la mirada furiosa de Temari

- ¿Te vas a acostar con mi hermano? — su risa fue automática, la rubia ya había demostrado antes que era posesiva, solo que en ese momento su reclamo estaba completamente fuera de lugar

- No lo sé — la retó mientras se lavaba las manos — pero deberías bajar la voz, no querrás que TU PROMETIDO escuche algo

- Tenten

- Temari

- No es un maldito chiste

- Claro que no, tu prometido también está en el bar — se llevó la mano a la barbilla como si pensara en algo — hasta donde recuerdo está sentado junto a ti

- Tenten — volvió a llamarla, pero ella ya le había dado la espalda y salido del lugar para regresar a la mesa. El karaoke de su grupo de amigos había empezado así que centró su atención ahora en la forma cruel que grandes canciones eran destrozadas por las desafinadas voces de todos mientras se reía y daba ligeros sorbos a su coctel.

En toda la noche apenas llevaba cuatro copas pues era consciente de lo mucho que su humor oscuro e irritación podían empeorarse cuando estaba alcoholizada en exceso por lo cual lo estaba evitando. Cuando fue el turno de Naruto a la tarima todos se taparon los oídos, incluida Ino quien solo comentó que definitivamente no estaba con él por su habilidad para cantar, casi parecía que estaba masacrando un gato en lugar de estar cantando, era completamente imposible distinguir la canción original en medio de sus aullidos que por poco y les destemplaban los dientes a todos los presentes en el bar. Fue un consuelo verlo bajarse mientras varios aplaudían como si lo hubiera hecho de forma espectacular y entonces como si de un bálsamo sanador se tratara, fue el turno de Sakura e Ino, las dos cantaban bien y solían hacer duetos hermosos. Subieron a la tarima y se acercaron a la máquina, cuchicheando entre ellas mientras varios hombres de otras mesas silbaban y gritaban cosas indecentes, ignorando las miradas enojadas del Uzumaki y el novio de la ojijade que ese día sí había podido asistir. Ellas sonrieron y la música comenzó, por su parte solo parpadeó sin poder creer la canción elegida.

All the things she said / Todas las cosas que ella dijo
Running through my head / Corren por mi cabeza

Todos sus amigos empezaron a reírse diciendo que sí, que la canción se les ajustaba a las dos mujeres que a veces parecían casi un par de novias.

Being with you has openedmyeyes / Estar contigo me ha abierto los ojos
Could I ever believe such a perfect surprise? / ¿Alguna vez podría creer tan perfecta sorpresa?

Ella solo se quedó en silencio, bebiendo más rápido su copa y fijando su atención en la rubia, pues sin duda la letra se le ajustaba demasiado a ellas.

And I'm all mixed up / Y estoy confundida
Feelling cornered and rushed / Me siento acorralada y agobiada

Pidió una nueva bebida que fue servida casi de inmediato ¿la canción siempre había sido tan larga?

'Cause I'm feeling for her / Porque yo siento por ella
What she's feeling for me... / Lo que ella siente por mí

Sus ojos se encontraron, aguamarina contra chocolate y podía ver la disculpa por lo que pasaba así como todo el conflicto interno que todavía se desarrollaba dentro de la mujer por no poder ser libre y tener que elegir entre lo que de verdad sentía y esa situación en la que estaba porque era un lugar seguro y de reconocer lo que era se arriesgaba a un castigo y perder a su familia.

Daddy looking at me / Papá, mírame
Will I ever be free? / ¿Alguna vez seré libre?
Have I crossed the line? / ¿He cruzado la línea?

Con esa última frase el contacto visual se rompió, y ella resopló en su mente mientras bebía casi la mitad de su nuevo trago, sabía que esa escena con su padre la había marcado para siempre, por eso la recordaba con claridad y seguía estando todo el tema del consejo y las leyes que la exiliarían. Estaba distraída por lo que no reaccionó a tiempo al beso que le fue robado por Kankuro, quien se encontraba completamente ajeno a lo que pasaba por la cabeza de su hermana, aunque tampoco lo apartó, pensando que tal vez eso era lo que debía hacer, no pensar más en ese asunto, seguir su vida y ya, o por lo menos descargar un poco del estrés que últimamente la cobijaba e intentar que su pecho dejara de doler. El ruido de una botella romperse contra el suelo los hizo apartarse.

- ¿Estás bien hermana? — Shikamaru junto a la rubia ya estaba revisándole la mano y asegurándose que los cristales rotos en el suelo no le habían hecho nada

- Se resbaló, creo que la maldita botella estaba untada de algo — espetó la mujer con molestia nada disimulada

- ¿Te sientes bien? — el Nara había notado el tono pero no entendía nada — nos iremos cuando digas — le dio un beso ligero en los labios y se levantó para ir a buscar a alguien que limpiara el desastre

- Deberías descansar Temari, mañana se van de Konoha ¿no? — la provocó con lo que había escuchado del marionetista, había sido un viaje corto de la delegación

- Así es, todos nos vamos mañana — recalcó la mujer viendo directamente a su hermano

- Ya lo sé hermanita ¿alguna vez he faltado?

- No me hagas empezar — le siseó y el marionetista pareció sorprendido por el enojo ahora dirigido a él — creo que te están llamando — la canción había terminado y le señaló en dirección a donde Sakura e Ino estaban cantando solo unos segundos atrás

- ¡Cierto! — se puso de pie y tras estirar hacia abajo todo lo posible su vestido de nuevo, se subió a la pequeña tarima, sintiendo como ahora todos los presentes en el abarrotado lugar la veían con detenimiento y varias miradas lascivas aparecían, hizo lo posible por ignorar ese hecho mientras veía la pantalla de la máquina, intentando escoger una canción que le gustara y se supiera, lo cual no era tan sencillo pues no escuchaba mucha música normalmente y su gusto musical se había quedado una década atrás. Se mordió el labio por un momento al ver que esa canción tan poco conocida, pero que a ella le encantaba y se ajustaba como un guante a esa noche, preciso se encontrara allí. No lo pensó con mucho detenimiento, era más un impulso lo que la dominaba cuando decidió seleccionarla y cerrar los ojos, dejando que las notas iniciales de la canción invadieran sus oídos

Cansada, Desarreglada,
Salgo a la calle con la cara tapada
Quiero jugar a ser otra
Quiero ser dueña de mí sin que nadie me diga...
Loca

Había desconcierto en la mayoría de los presentes, tal y como había pensado antes, era una canción poco conocida por lo que pasó saliva y empezó a mecerse lentamente ante lo que para ella era una melodía casi sensual, no quería pensar en lo que hacía. No se definiría a sí misma como una cantante, pero sabía que no se le daba del todo mal, en especial porque la canción no requería mayor habilidad, podía sentir que ahora que estaba bailando al ritmo lento las miradas solo parecían enfocarse más y más. Especialmente la de los hermanos

Cambiada, desordenada
En el espejo me miro con la boca pintada
Yo ya no soy esa nena
Y ya no puedo fingir que sigo siendo esa niña...
Buena

Dibujó una sonrisa y clavó sus ojos en el marionetista. Sí, le dedicaba la estrofa que seguía a él y este pareció notarlo porque se inclinó ligeramente hacia el frente como para escuchar mejor lo que estaba por pronunciar.

Podría darte tres vueltas si me diera la gana
Lo que quieres de mí
Que no te tiemblen las piernas cuando saque las garras lo que temes de mí
Que no te llenes de miedo... si me quito la mascara
Si de repente una noche...

Aumentó su sonrisa a algo casi burlón antes de seguir con la letra

Me levanto a tu hermana
Y le quito las bragas
Yo le quito las bragas

Temari se puso roja de inmediato y Kankuro empezó a reírse, resonando su risa casi por encima del ruido del bar.

Podría darte tres vueltas si me diera la gana
Lo que quieres de mí
Que no te tiemblen las piernas cuando saque las garras lo que temes de mí
Que no te llenes de miedo... si me quito la mascara
Si de repente una noche... me levanto a tu hermana
Y amanece en mi cama
Con la boca pintada
Toda desarreglada
Y le doy tres nalgadas

La música terminó y todo el lugar estalló en un aplauso lleno de silbidos y gritos de hombres diciendo que tenían hermanas disponibles. Avanzó por el lugar sin saber si empezar a reírse como posesa por lo que acababa de cantar o solo salir corriendo y luego fingir que no recordaba nada culpando a las pocas copas que había bebido. Sus amigos la felicitaron porque no recordaban que tuviera buena voz pero no mencionaron nada por la letra de la canción propiamente, la rubia solo la veía fijamente claramente enojada pero sin pronunciar ninguna palabra, levantándose de la mesa y yéndose de ahí, el Nara al parecer seguía buscando quien limpiara los trozos de botella del suelo

- Te diría que no me molestaría que te levantes a mi hermana — fueron las palabras del marionetista cuando volvió a sentarse a su lado — pero la verdad es que prefiero que sea a mí — ella sonrió sin saber qué contestar exactamente, no tenía que haberse dejado llevar por ese impulso idiota, había sido un error cantar esa canción y había sido un error más grande verlo mientras cantaba — ¿quieres que nos quedemos mucho más?

- No, ya estoy un poco cansada — se reprochó de una vez por haber contestado al plural usado por él y buscó en su cabeza un plan, era obvio que se entendía que se irían juntos pero tras pensarlo con más detenimiento, de decidir seguir con su vida alguien con una clara fama de mujeriego no era la mejor opción y definitivamente no tenía ni la más remota intención de acostarse con el sujeto que retomaba las caricias a su brazo — ¿no debes madrugar mañana para el viaje?

- No necesito muchas horas de sueño, ¿nos vamos entonces?

- Claro — de algo le servía haber mejorado su habilidad para hacer estrategias y es que ya tenía un plan, lo dejaría entrar a su casa sí, pero tal y como había hecho con su protegido intenso de tiempo atrás, usaría uno de sus venenos de los que solo tenían alta concentración de somnífero, así que le ofrecería un trago o algo de tomar que tuviera el sedante, básicamente lo iba a drogar para que durmiera y ya

Se levantaron de la mesa y él la abrazó por la cintura mientras le susurraba algo en el oído que la voz de la persona que ahora cantaba no le permitió escuchar, pero podía hacerse una idea de lo que le había dicho. Kankuro le abrió la puerta para que salieran a la calle, ella pasó primero y se frotó ligeramente los brazos al sentir el frío del ambiente, por lo que presto en su labor de galán la abrazó para calentarla un poco, habían dado apenas un par de pasos cuando alguien les cortó el paso.

- ¿Para dónde crees que vas con él?

- ¡Y a ti que mierda te importa! — definitivamente ya no se congelaba frente a él, aunque sí maldecía en su mente porque tuviera preciso ese turno de guardia — ¿no deberías estar con tu esposa y tu hijo? — reclamó sin importarle saber que estaba trabajando

- Tenten

- Ningún Tenten ni una mierda Hyūga, lo que yo haga con mi vida hace mucho que no es de tu maldita incumbencia — Kankuro no la había soltado, por lo que ella hizo el ademán para que siguieran caminando

- No vas a ir a ningún lugar y menos con él

- Oye, creo que la dama ya ha hablado

- No estoy hablando contigo — lo cortó — Tenten, suéltalo, te llevaré a casa

- NO

- Ella ya decidió Hyūga, acéptalo

- Tenten está tomada y no está en sus cabales. No está en capacidad de decidir nada o de negarse

- ¿Me estás diciendo abusador?

- Tómalo como quieras imbécil, Tenten, vámonos — Neji la agarró del brazo para jalarla y ella se sacudió de inmediato

- ¡Dije que no!

- Creo que sabe muy bien como negarse. Entiende que no se irá contigo y vete — el ojiblanco fue a intentar agarrarla de nuevo pero fue la mano del marionetista la que se interpuso

- Bien, te quitaré a ti del camino

- Cómo si pudieras — Kankuro sacó de una de sus mangas un pergamino y Neji tomó posición de combate. Ella veía a los dos hombres, nunca se habían caído bien y al parecer esa iba a ser la noche en que ajustarían cuentas

- ¡Kankuro! — lo llamó la rubia que acababa de salir y ver la escena, era obvio que corrió a buscarlos, probablemente al regresar a la mesa y enterarse que ellos dos se habían retirado juntos

- Dame un minuto hermana, tengo que encargarme de algo

- Kankuro, mañana nos vamos temprano. Deja esta tontería

- En un minuto — ella se había quedado a un lado

- Déjalo Kankuro, no vale la pena tener un problema en Konoha por esto — el aludido solo chasqueó la lengua pero no cambió su posición — ¿en serio hermano? ¿Quieres arriesgar la paz del continente y crear un conflicto entre países solo por luchar por la que fue el juguete y ahora no es más que las sobras del Hyūga?

El silencio se hizo presente, podía jurar que la música dentro del bar había dejado de sonar y hasta los grillos habían decidido callarse, eso o ella había desconectado momentáneamente sus oídos ignorando a los demás mientras daba los pocos pasos que las separaban y lo único que se escuchó después de eso fue su mano estrellándose con toda su fuerza contra la mejilla de la rubia en una certera cachetada que la hizo voltear la cara

- Púdrete, Temari

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Las canciones del capítulo: 1. All the things she said - t.A.T.u y 2. Las bragas - Verónica Orozco.

¿Conocían la segunda?

Ahora una confesión: Cuando empecé esta historia tenía algunas ideas claras de lo que quería hacer, como por ejemplo el primer lemon entre ellas y el motivo por el que Tenten estaba en Suna, que Temari no aceptaría en un principio sentirse atraída por Tenten y más con el atenuante de cómo era el consejo, el nombre del primer capítulo que contrastaría con el del último capítulo y... este capítulo casi completo. Porque sí, la mayor parte de este capítulo está escrita desde enero cuando apenas iba en el 3 de la historia y estaba esperando en que momento llegaríamos a este para hacerle un par de ajustes, sabiendo que luego serían 2, o 3 más para dar por concluido todo. Y ya, hace rato que no hacía nota tan larga por aquí... ¡nos leemos el viernes!

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Sin más les recuerdo que los reviews siempre nos ayudan a motivarnos y que se pueden ir a dar una vuelta por mi twitter (idamariakusajis) a ver en qué ando y a mi instagram (idamariakusajishi) en donde subo historias de los capítulos que voy terminando y a veces fotos de mis gatos.

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Att: Sally K