Primero, el deseo que se pidio era el más razonable. Marinette sabía como se ponía Adrien cuando sabía que ella era Ladybug, o podría pasar de nuevo a lo que pasó en CAT WHITE. Mi Marinette pensaría igual que la Marinette de la serie, mis historias suelen inclinarse a la realidad. Si Marinette no hubiera pedido el deseo, Cat Noir hubiera intentado acabar con Felix con su cataclis e incluso con el mismo mundo. Desde mi perspectiva, Adrien es demasiado inestable para ser Cat Noir.
En respuesta a Manu, claro que he visto la serie, las gemelas de Sesshomaru son mis favoritas, Towa sobretodo.
Agradezco a todos a los que le han gustado esta serie, a mi me ha apasionado esta historia. Y va a ver más, claro.
Capítulo 14
Marinette tenía cosquillas, se rió aun dormida mientras sentía las manos de Felix por su cuerpo, intentaba despertarla con el mejor buenos días. Hoy era el día en que por fin estarían solos. Después de una semana, Derek por fin se marchaba de la villa y Marinette debería a Felix toda para él. Tampoco podía quejarse, también le gustaba las escapadas nocturnas de Felix. El pasado viernes, en medio de luciernagas, Marinette con un vestido lila de vuelo, con tacones corría hacia el invernadero. En medio de la oscuridad, su amado la esperaba. Las siluetas de ambos acercándose y besándose se veía gracias a las luces de afuera. Felix le hacía el amor de pie, la ponía sobre el mastil del invernadero y ella a veces tapaba su boca por miedo de que alguien a fuera les oyera. Derek se pasaba la mayoría del día con Felix y Marinette ya había terminado por fin su colección ante tanto tiempo libre. Ahora, solo quedaba unas semanas hasta septiembre y podría estar con Felix.
En el presente, Felix había dormido con Marinette su septima noche y estaba encantado. No dejaría que su novia, ahora que era oficial, le cerrase las puertas solo porque su amigo Derek se iba. Por fin podría llevarla al lago y ... Solo de imaginarlo se puso duro. Le dio la vuelta Marinette, se colocó encima de ella y con una sonrisa radiante dijo- Buenos días- Empezó un rastro de besos por todo su rostro y ella rio más, abrazó la espalda de Felix y lo acercó aun más.
-Buenos días- Ronroneo ante los lamios de Felix demandando su cuello. Ya no podía quejarse, ella ya tenía hecho uno de hace tres días y había tenido que llevar un pañuelo en su cuello. Derek se había quejado y Amelie se quejó con la mejor respuesta posible- Marinette ponte lo que quieras, no dejes que un hombre cuestione tu estilo de vestir. Felix quería mucho a su madre y con la forma que defendió a Marinette se ganó un abrazo de su parte en sus habitaciones para evitar que Derek se mofase- Tenemos que bajar, hoy es el gran día ...
-Mi gran día empieza a las 11- Dijo con una sonrisita maliciosa pensando. Ella se rió y lo tiró a un lado, saltó de su cama y fue al baño privado. Felix, con su pantalón corto negro por las rodillas y sin camiseta de pijama, bloqueo el sol sobre sus ojos con el brazo y sonrió con felicidad. Escuchó a Marinette tararear una canción y una idea pasó por su mente, se levantó de la cama y corrió al baño. Marinette soltó un grito de sorpresa cuando terminó de lavar su cara y notar las manos de Felix en su cintura.
-¿Felix? ¿Qué ocurre? -Preguntó dándose la vuelta y besar su boca. Él aceptó el beso y la atrajo a él. Le dijo algo al oído y Marinette se puso roja de tomate por todo su cuerpo- ¿Ahora? ¿Nos dará tiempo? Tenemos que bajar a despedirnos de Derek. Los ojos de Felix destellaban seguridad, se bajó el pantalón, quedando solo en boxer negros.
Ella no se resistió ,, lo miraba mientras caminaba hacia atrás, se quitaba el pijama y entraba desnuda totalmente a la ducha con chorros de masajes. Felix miraba a Marinette como un lobo hambriento con una sonrisa torcida. Cerró la puerta de la ducha aún con sus boxer puestos. Ella le preguntó con la mirada y él miró abajo y luego arriba. Descaradamente, delante de Marinette se quitó los boxer y lo tiró al aire, saltando la ducha y acabando a fuera. Ella rió tanto y se apoyó en él. Comenzaron a danzar en círculos, Felix aprovechó para encender la ducha.
Miles de gotas de agua caían al segundo sobre ellos, mojándolos. Él no podía dejar de lavar las mejillas de ella, parecían que miles de lágrimas rodaban en ellas. Felix no podía creer que hace tres meses no tenía Marinette en su vida y que ahora, un mes después del incidente en aquella fiesta, ella era suya. Y él era de ella. Así se sintió. Cogió champu cuando ella se dio la vuelta. Él comenzó a masajearle el cuero cabelludo. Ella se relajó en las manos de su amado.
Ella cogió gel de ducha en sus manos bajo la atenta mirada de él, creo burbujas en sus manos y comenzó a desplazar las burbujas por el pecho de Felix, él respiraba como podía, porque ella le robaba el aliento. Sonreía cuando ella bajaba más y más. Pero él no la dejó, ella volvió a mirarlo a los ojos pensando que había hecho algo más, pero la atrajo a él y la besó. Accionó la ducha con la mano y el agua corrió por sus cuerpos.
Cuando terminaron de entregarse el uno al otro y ducharse de nuevo eran ya las 9: 30h-¿Ahora como salimos sin toallas? - Preguntó ella. Marinette no lo sabía pero los suelos de la masión no eran resfaladizos. Él aprovechó de su ignorancia para sacarla en brazos de la ducha- Para Felix, no cabemos por la puerta- Él no le hizo caso y como pudo, doblándose pudo como, la sacó. Sin pudor salió a la habitación, depositó a Marinette mojada en la cama desecha- ¡Felix estoy mojando la cama! ¿Qué pensarán?
-Shhh quedate ahí- Ella observaba mordiendo su labio inferior la silueta de su novio de espalda, comenzó a pensar que años de torpeza estaban justificados con ver esa escena. Cuando él volvió, llevaba las toallas. Él se estaba secando la cara, ella pensó que él le daría la toalla para secarse. Se sorprendió cuando él le paró, y comenzó a secar los pies de ella.
Desde el otro lado de la habitación, Tikki salió de la caja de miráculous y se volvió a meter dentro, Plagg le preguntó que pasaba, por qué Tikki estaba más roja de lo normal.
-No Plagg no salgas- Aclamó Tikki, pero era tarde, Plagg volvió con cara de asco- Buah, almenos podría vestirse, si un queso camberbet podría quitarme la vista que acabo de contemplar.
Los demás miraculous se preguntaron que pasaba, pero ningun salió porque Tikki y Plagg se los prohibieron o todos necesitarían un psicologo. Afuera Marinette, estaba secando su pelo mientras observaba a Felix secarse. Le preguntaba si había dormido bien y él respondió con una sonrisa afirmativo. Caminaron a la comoda donde estaba la ropa de Marinette, al parecer también había ropa de Felix desde hace dos días. Cuando una mañana tuvo que salir con el pijama y su madre le pillo soltando una exclamación, Marinette solo pudo ver a Amelie asomándose a su puerta, ella esperaba un regaño pero Amelie le levantó el pulgar y le dijo: Benditas seas.
Nunca entendió porque dijo eso. Volviendo al presente, bajaron a desayunar vestidos, Derek tomaba el croissant con pena. Felix lo conocía y sabía que era una táctica para que le invitarán una semana más, pero no estaba dispuesto a picar y ya había advertido a Marinette. Durante el desayuno, Derek lanzó tantas indirectas dramáticas.
-Voy a echarte de menos amigo, una semana no es suficiente.
-Para mi sí- Le cortó tajante, los demás siguieron su lunch. Derek intentó de nuevo.
-O la lluvía de estrellas es mañana en la noche, sería agradable quedarme aquí para ...
-Solo una semana dijiste- Le devolvió una mirada seria cargada de nobleza. Marinette sabía que Felix solo era así para no dejarse almendrar y Amelie no se preocupó porque conocía a la perfección a Derek. Él puso cara de perrito mojado e hizo un puchero. Y de repente se recuperó.
-Bueno se ha intentado, pero esto no es un adios eh Marinette, nos veremos mucho seguro cuando estés en Londres- Ella dejó de beber su taza. Felix se sintió frio, como si una jarra de agua le hubiera mojado, Amelie había dejado el tenedor en el aire, alertada de que lo Derek quería hacer.
-¿Londres? No entiedo- Dijo ella mirando a los lados.
-¿No lo sabes? Allí viven, en Londres. ¿No te lo había dicho? - Preguntó con burla esto último. El asa de la taza que Felix tenía en su mano, se partió. Marinette seguía mirando a Derek atónita.
Muerto de miedo, Derek sabía que había enfadado a Felix porque lo estaba mirando igual que aquella vez que se había burlado de su equipo de fútbol, el liverpool. El claxón de un coche afuera, lo salvó- O vaya hay está mi coche, me voy volando. Besos pareja.
-Creo que voy a acompañarlo- Dijo Amelie dando las fuerzas que tenía para no sacar una fusta en ese momento.
Se quedaron solos, Felix tenía la mirada baja al igual que Marinette, ella pensaba confusa: "Es cierto, el verano se acaba y Felix tendrá que marcharse a Londrés- ¿Será que lo que yo temía sucedería?"
En algún momento entre sus pensamientos, ella giró el rostro a Felix, él no la miraba, tenía aún la cabeza agachada. Estaban tan concentrados en el presente que no tuvieron en cuenta el futuro de ellos. Marinette quería hablar pero no sabía que iba a hacer, el reloj empezaba a sonar en el vestíbulo, eran las 11.
-Felix- Él no respondía, ella se levantó y se inclinó. Cogió su mano- Felix- Él no reaccionaba- Felix ... ¿Estas bien?
-Nos separaremos ...- Concluyó él en el mismo estado de siempre.
-¿What?
-No podemos estar juntos, al final del verano te vas a ir ...
-Felix no sigas ...
-¡QUE NO SIGA QUE! ¡Marinette! Soy de Londres, al igual que mis antepasados.
-¿Y qué mas da? - Preguntó ella asustada, no le gustaba por donde iba la conversación.
-¡LAS RELACIONES A DISTANCIA NO FUNCIONAN! - Gritó él levántándose, ella seguía agachada. Se levantó y lo enfrentó. De repente, hubo un duelo de miradas que no dejaron hasta que Amelie llegó.
-Oh, chicos que pasa ... ¿Chicos?
-Señora Graham de Vanilly- Amelie se puso blanca ya que Marinette siempre la llamaba por su nombre y su puso aún más blanca cuando vio que ninguno dejaba de mirarse. Felix enarcó la ceja izquierda- Llame a un taxi, vuelvo a París.
Felix dejó de respirar, agrandando los ojos. Marinette bajó la cabeza y pestañeo pasando a su lado. Él la siguió con la mirada atónito con la respiración lenta y pesada.
-¿Un taxi? Pero si aun no ha terminado el verano, tu profesor- Exclamó Amelie sorprendida intentando hacerla cambiar de opinión. Marinette no se había girado en ningún momento, fue a su habitación con prisas.
La señora Amelie había preparado el coche familiar para asegurar de que Marinette llegaba bien a casa. Ella bajaba la escalera su maleta, se negaba a que nadie se la bajara. Felix ya no estaba en el comedor, Amelie aguardaba en el vestíbulo.
-Por favor recapacita, aún puedes quedarte Marinette.
-Lo siento señora Graham de Vanilly, pero ya es tarde. Mandaré a recoger los vestidos para el desfile- Respondió ella sin poder mirarla a la cara. Amelie seguía anodada con su traje azul maldivas, con sus tacones caminó hacia las ventanas, ejecuta a Marinette irse.
Marinette se corrige bajando las escaleras, el chofer cogió su maleta. Solo un momento se dijo a si misma mientras se daba la vuelta. Otra vez ... un enfrentamiento de miradas que echaban fuego sin estar cerca. Felix la observaba desde la ventana del estudio, la estaba retando. Pero ella recordó que no estaba dispuesto ni siquiera a saber su opinión de ir a Londres. Ella hubiera aceptado, pero él no le había preguntado, había asumido que ella no le importaba tanto y ahora ella se sintió dolida.
Al girarse de nuevo al auto de los Vanilly, Felix cambió la postula, ahora tenía cogido por sus manos el mastil de la ventana con los brazos por encima de su cabeza, estaba rabiando. Ella se había ido ... le estaba dejando. La puerta del despacho se abrió de manera ruidosa. Se giró a Amelie, su madre, se veía furiosa.
-¡TÚ NO ERES HIJO MIO! ¡ES QUE NO ME LO PUEDO CREER! ¡LA DEJAS IR! ¿SIN MÁS? ¿QUE TOME YO DURANTE MI EMBARAZO PARA QUE SALIERAS ASÍ? -Preguntó ella histérica. Felix la enfrentó.
-¡ELLA SE HA IDO SIN INTENTAR HABLARLO!
-¡TÚ LA HAS ECHADO HIJO! ¿Tienes serrín en la cabeza o qué?
-¡YO NO LA HE ...
-MIRALA, MIRA COMO CAMINA CABIZBAJA HACIA EL COCHE- Le gritó Amelie señalando la ventana, pero era tarde el coche estaba arrancando.
De camino a París, Marinette miraba por la ventana, suspiraba de vez en cuando, estaba dolida. Tikki salió de la caja de Miraculous ante tanto movimiento.
-¿Marinette? -Se encontró en el maletero de un coche, avanzó hacia la parte posterior, la encontró sentada- ¿Marinette que ha pasado? - Preguntó preocupada.
-Tikki- Dijo como pudo antes de llorar, Tikki se dejó abrazar, tratando consolar a su amiga.
El sol brillaba en todo París, en la estación más cercana al museo de historia, Marinette pidió que la dejarán y entregarán su maleta en su casa. El chofer lo hizo. Ella caminó con su vestido sencillo, no se había cambiado desde que bajó al desayuno. Entró al museo y caminó donde debería estar. Se quedó ahí una hora delante de aquel altar de nuevo, cuando pensaba en Adrien hace más de un mes. Tikki se mantuvo con ella, cuando escuchó unos pasos cerca, había un grupo de gente que estaba pasando de largo y cuando pasaron, Felix estaba delante de la puerta.
Había salido una hora después que Marinette, cuando fue a su cuarto de ella, vio un zapato que había quedado entraviado en medio de la habitación, era de plástico que podría ser de cristal si pudiera. Entonces pensó durante largo rato y dio con la conclusión de que había sido el imbécil más grande que había conocido. Corrió a por las llaves de su coche y condujo a Paris. Llegó a la casa de Marinette cuando el chofer dejaba la maleta de ella en el suelo.
-Vuelve inmediatamente a poner la maleta en el coche y volver a la mansión- Ordenó.
-Pero señor- Titubeo y luego obedeció. Felix estaba observando el vacio de los asientos y lo miró- La he dejado en el museo señor.
Rápido como un gato condujo al museo, aparcó fatal y corrió a la sección donde sabía que ella estaría.
Y ahí estaba, tan hermosa en el altar como hace más de un mes. Se acomodó el pelo como pudo y caminó hacia ella con las bambas que no hacían ningún ruido. Tikki observaba desde lejos la escena con sus manos en la boca. De repente Marinette sintió una mano a su lado, se giró y dejó de respirar al ver a Felix arrodillado a su lado.
-Perdoname por favor- Dijo adolodido- Fui un imbécil- Ella seguía sin hablar pero tampoco quitaba su mano y dijo lo que había pensado durante su viaje a Paris- Voy a comprarme un piso en París.
-¿What? -Soltó ella en un suspiro anodado.
-No voy a dejarte Marinette- Dijo mirándola con dolor- Una hora sin tí casi me ha matado y matado a algunos animales de camino aquí- Se refería a los animales que se han cruzado por su camino y que huyeron de él al ver que el coche no frenaba- Me mudo a Paris.
-¿Por qué? - Preguntó ella por fin volviendo en sí al asimilar las palabras de Félix. Bajó el escalón que lo separaba de él sin soltar su mano, no estaba arrodillada como él. Se miraron unos segundos y él soltó un suspiro mientras que con su mano libre sacaba algo del bolsillo. El sonrojo en las mejillas de Marinette se notaron más al ver un anillo en la mano de Felix. Ella tragó saliva, anodada, mientras Felix colocaba el anillo en su dedo anular, le quedaba perfecto.
-Porque te quiero Marinette Dupan Chen- Dijo al momento que metía el anillo en su dedo. Ella comenzó a respirar hondo, como si le faltara el aire. Él se levantó y cogió su otra mano, se miraron el uno al otro y volvió a decir- Porque te quiero Marinette Dupan Chen.
Ella comenzó a caer, sus rodillas fallaron de tanta emoción, él la sujetó y la estrechó sobre su cuerpo- Te quiero- Dijo de nuevo delante de ella. Marinette comenzó a llorar al notar que aquello no era un sueño. Lo abrazó desolada de emociones.
Tikki sonreía desde su posición. Aquello si le pareció una escena digna de ver. Al parecer, Felix le dijo algo al oido de ella y ella asintió. Se disponían a irse cuando ella se volteó.
-Tikki sal nos vamos- Tikki obedeciente salió de su escondite y se situó dentro del bolso de Marinette.
Felix y Marinette caminaron juntos hacia el coche de él, donde ya había una multa de aparcamiento. Pero a él no le importaba, cogió su coche y condujo junto a su amada de nuevo a la mansión donde las semanas que faltaban para su gran día. Como si de día se tratase, Marinette se sorprendió de lo rápido que pasó las semanas entre los besos y abrazos de Felix. Amelie estaba encantada, celebró un baile de máscaras, muchos picnic y se alegró de que su hijo se quedara en Paris. En la pasarela más moderna de Paris, Marinette pondrá sus diseños entre miles de luces en la oscuridad. Y lo más importante entre los invitados estaba Felix aplaudiendo como los demás el final de desfiles. Sentía que porfin, comenzaba su vida.
FIN
Espero que os haya gustado. Esperad noticias mias, seguro hago un especial de como Gabriel y Emilie se conocieron y enamoraron. Saludos.
