Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, Ranma ½ es la obra magistral de la gran Rumiko Takahashi. Yo sólo los tomo prestados para esta historia.

Advertencia: Escenas Lime

DESENGAÑO

Capítulo 6: "Al fin juntos otra vez"

AKANE

Mientras transito aquel vago momento que ocurre cuando te encuentras entre la inconsciencia y la conciencia, aquel momento en el que no sabes ni qué día es ni dónde estás hasta que despiertas… siento que soy deliciosamente invadida por unos suaves besos y un cálido aliento rozando la piel expuesta de mi cuello. Más pronto que tarde soy plenamente consciente de que es la boca de Ranma la que me regala esas exquisitas caricias que arrancan un suspiro suave de la mía, mientras siento mi cuerpo despertar de su letargo.

Y de repente recuerdo todo lo que pasó, nuestro reencuentro y posterior momento de entrega…tan pasional y tan nuestro que no puedo evitar que mis mejillas se coloreen y una sonrisa boba se instale en mis labios. Al fin, después de tanta agonía siento la dicha que sólo él podía brindarme. Al fin pude volver a sentirme completa en sus brazos. Al fin puedo sentir que la sensación de ahogo que me acompañó todo este tiempo comienza a mermar.

Ahora me encuentro echada de costado en la cama de la habitación de Ranma, con su musculoso torso y algo más pegado a mi espalda, haciendo presión, con sus fuertes brazos aprisionándome contra él y sus dulces besos erizando mi piel.

- ¿Te desperté? – me pregunta roncamente en mi oído mientras que con su nariz acaricia el hueco entre mi cuello y mi oreja, haciéndome estremecer.

- ¿Y a ti qué te parece, baka? – le respondo juguetona mientras paso mi brazo libre por detrás de su cabeza para acariciar su nuca y me pego más a él, siento su sonrisa chocar en mi oreja.

-Lo siento… me desperté con hambre, pero tenerte así hace que ahora tenga hambre de otra cosa...- me responde tomando uno de mis senos con su fuerte y callosa mano, acaricia con un movimiento circular mi despierto pezón y la descarga va directo a mi zona sur.

-Ah… Ranma…- me doy vuelta y estampo mis labios en los de él, su lengua pronto acaricia la mía en un beso cargado de deseo y anhelo. Mordisqueo su labio inferior arrancándole un gruñido de placer. Dios, cuánto lo extrañé…

Siento sus manos recorrer mi figura con posesión y yo lo atraigo hacia mí tomándolo de su cuello, jugando con su trenza… esa que tanto añoré. Después de enfrentarnos en una acalorada sesión de besos, sé que él está buscando más y yo también para ser franca, una caricia suya ya me tiene más que dispuesta y lista, pero es cierto que me gustaría hablar con él para poder de alguna forma sentir que somos capaces de cerrar este capítulo tan angustiante en nuestras vidas. Así que a regañadientes me separo de sus adictivos labios y hago presión con mis manos en su musculoso pecho.

- ¿Qué hora es? – pregunto ya que aún está todo oscuro, pero Ranma pasa a mi cuello y no parece estar dispuesto a frenar, así que lo tomo de sus brazos con mis manos y hago que me preste atención –Ranma… por más que yo también desee estar así contigo, necesitamos hablar- le digo lo más suave que puedo.

Él me mira con esos ojos azul océano intensamente, su mirada tan penetrante hace que me estremezca de placer, sé que está haciendo un esfuerzo para contenerse, pero comprende y noto que su mirada pasa de estar oscurecida a ser reemplazada por una de ternura y amor que me conmueve. Desvía con parsimonia su vista hacia el reloj de la mesa de noche.

-Son las 5 de la mañana… nos quedamos dormidos – me responde para luego volver a besar mis labios, pero de forma pausada y amorosa. Yo me dejo llevar nuevamente por la sensación en mi pecho, fueron 3 años que quiero dejar atrás. Pero el ruido de mi estómago nos sorprende y de pronto me encuentro riendo fuertemente, como hacía rato no hacía. Él acompaña mi risa, contagiado por mí, y yo me siento completamente feliz, como en casa.

De un salto se levanta de la cama – Anda, vístete y ponte cómoda, iré a comprar algo de comida al buffet del hotel – me dice mientras toma sus pantalones del suelo, yo no puedo evitar recorrer su espectacular cuerpo desnudo con mis ojos y su aún erecto miembro bailando en el aire, lo que él nota enseguida y detiene lo que estaba haciendo para sonreírme de costado – Si no dejas de mirarme así no habrá charla y me lanzaré a ti como lobo feroz –

Río nerviosa ante sus palabras y me levanto grácilmente envuelta entre las sábanas – El lobo tendrá que esperar…- y me encierro rápidamente en el baño con el corazón latiendo fuertemente en mi pecho, cual niña que ha hecho una travesura. Escucho su risa al otro lado y al rato siento la puerta de la habitación abrirse y cerrarse.

Diez minutos después ya me encontraba aseada, vestida y lista esperándolo sentada en la cama. No pasó mucho cuando él entra con una charola de comida en sus manos.

-No había muchas opciones, traje lo que encontré – me dice mientras apoya la charola en la mesa que estaba en el rincón de la habitación. Me acerco curiosa y se me hace agua la boca con los maravillosos panes japoneses humeantes, después de todo no habíamos ni cenado. Ranma toma una de las sillas y me la ofrece caballeroso para que me siente. Él hace lo mismo con la otra colocándola cerca de mí y nos disponemos a comer en silencio y en paz.

Por fortuna no es un silencio incómodo, parece que ambos estamos disfrutando de algo tan sencillo como compartir una cena, o desayuno, dependiendo de cómo se vea. Siento que disfrutamos de la compañía del otro, que nuestras auras reflejan armonía y tranquilidad. ¿Ya dije que amo a éste bobo presumido con todo mi ser?

De todas formas, siento que no quiero alargar más el momento así que con delicadeza poso una de mis manos en su muslo cuando termino mi pan.

-Ranma…- lo llamo bajito, él se detiene con un gran trozo de pan en la boca para mirarme, lo que me hace sonreír tiernamente- sobre lo que dije antes…- cierro los ojos y tomo una bocanada de aire – realmente siento mucho haberme ido así sin más y sin haber pedido o esperado explicaciones de nada – le digo apenada, necesitaba reafirmar lo que le había dicho antes de nuestro fogoso encuentro.

Él traga y me devuelve una mirada cálida, su presencia me envuelve y me reconforta –Akane, no pidas disculpas, yo de verdad lo entiendo – de pronto su rostro se ensombrece – estoy seguro que no fue una visión fácil de digerir –

-No, para nada – le contesto haciendo una mueca de disgusto – fue lo peor que vi en mi vida…- la imagen me asalta nuevamente y cierro los ojos con violencia apretando con fuerza el puño de la mano que tenía sobre su pierna arrugando su pantalón, no entiendo por qué aún me torturo con ella.

De pronto siento los brazos de Ranma pasar uno por mi cintura y otro por debajo de mis piernas, me levanta con delicadeza de la silla y me deposita suavemente sobre su regazo, para estrecharme luego entre sus brazos con fuerza –Lo siento… - me dice compungido – tendría que haber estado atento… sabía que ella podía hacer de las suyas y yo…- me dice bajando su voz – Akane, siento mucho haberte lastimado, para mí fue una tortura cuando desperté de la alucinación… realmente creí que eras tú-

Tomo su rostro entre mis manos y hago que me vea, su brillante mirada azulina estaba opacada por el recuerdo – Lo sé Ranma, lo sé… los dos sufrimos mucho por un engaño vil y muy cruel- lo acerco hacia mí con delicadeza y le deposito un corto beso en los labios. Cuando nos separamos, el baja su cabeza hasta apoyarla en mi pecho y yo lo acuno con mis brazos.

-No sé cómo es que Nabiki te encontró, pero no te imaginas lo feliz que soy ahora… finalmente- me dice mientras me estrecha con más fuerza.

Yo medito unos minutos sobre sus palabras antes de responder – Fue una sorpresa de veras impactante enterarme de todo, y no hablo solo de lo nuestro –

Él levanta su vista curioso – ¿Te refieres a nuestro futuro sobrino producto de la extraña relación de Nabiki con Kuno o al casamiento de Kasumi? - me dice sonriendo y yo no puedo más que soltar un suspiro nostálgico.

-Lo de Nabiki es increíble, sí- le respondo con una sincera sonrisa – Pero… me atormenta no haber presenciado la boda de mi hermana, jamás voy a poder perdonármelo-

-Oye, no, no digas eso- con una de sus manos acaricia mi mejilla- ahora que has vuelto podremos hacer otra fiesta, Kasumi va a estar encantada con eso, ¡ya verás! porque…- de repente veo la duda reflejada en sus cristalinos ojos- volverás conmigo, ¿verdad? -

Me acerco a su rostro lentamente y cuando nuestros alientos chocan causándonos una sensación placentera a ambos le respondo con todo el amor que soy capaz de sentir por él – Por supuesto bobo, ya no te vas a librar de mí- y acorto la distancia entre los dos en un profundo beso que nos corta la respiración. Ranma me aferra por mi nuca, ahondando el beso y buscando mi lengua con la suya con desesperación. Jamás, jamás me voy a cansar de lo que él provoca en mí, su esencia me llena y me vuelve completamente adicta.

Cuando nos falta la respiración y cortamos el beso, él apoya su frente en la mía y suspira – Akane, ¿Qué fue de ti todo este tiempo? - me pregunta anhelando saber, cuando de repente lo siento tensarse –Y… ¿Quién es él? – me pregunta incómodo con su voz grave masculina que me eriza. Mi bobo celoso.

Me separo para observarlo entre divertida y molesta, aún recuerdo cómo es que se enfrentó tontamente a Hiro – Es alguien a quien le debes una disculpa, fue muy tonto de tu parte haberlo retado Ranma, podrías haberlo dejado muy mal herido – el achica los ojos y me escrudiña de costado.

-Oh, ¡Vamos! Si lo reté es porque se notaba a la legua de que es artista marcial, además estaba con sus brazos sobre MÍ mujer – me dice molesto también y yo le doy un leve coscorrón a modo de regaño, que claramente no le hace nada.

- ¡De todas formas! Hiro será un excelente artemarcialista pero tú eres más fuerte – lo reprendo pero él deja su actitud celosa y me sonríe fanfarrón.

-Eso es porque soy el mejor- su sonrisa ególatra me hace fruncir el ceño y me muerdo la lengua porque a pesar de que nunca se lo voy a decir, reconozco que también extrañé esa faceta suya.

-Mejor o no, aún le debes una disculpa, no estaría aquí si él no me hubiese alentado a que corra tras de ti- le digo severa lo que él hace que suelte un suspiro.

-Bien, en cuanto lo vea prometo disculparme con el tal Hiro, lo juro – me dice mientras rodea los ojos y eleva sus manos con fingida inocencia – Ahora, cuéntamelo todo, quiero saber- me vuelve a preguntar demandante.

Yo asiento y comienzo a relatarle todo, tal cual lo hice con mi hermana cuando me encontró. En la parte en la que cuento como Hiro me rescata lo siento tensarse y de inmediato me abraza con fuerza, pero en ningún momento me interrumpe y me escucha atento. Sé que le duele escuchar de mi sufrimiento, de la misma forma que a mí me dolió saber lo que él había sufrido cuando hablé con Nabiki. Pero también sé que es necesario sacar todo para dejarlo todo atrás. También le digo que nunca pude olvidarlo, por más que lo intenté. Decido obviar, sin embargo, la parte del beso con Hiro, no necesita saber de eso, es algo que no tiene importancia para mí, pero sé que si se lo cuento va a ser para peor.

Cuando llegué al momento actual y termino de hablar, él se queda pensativo y taciturno, pero nunca me suelta de su abrazo, me estrecha como si no quisiera dejarme ir jamás… noto mucho abatimiento en su postura, sé que no es fácil para ninguno de los dos. Sin embargo, estar sentada en su regazo me genera calidez y el haberle contado todo hace que el peso que cargué en mis hombros por tanto tiempo se aligere. Ranma me hace bien.

-Una disculpa y un agradecimiento – dice de improvisto y yo lo miro curiosa – A Higurashi, por haber cuidado de ti todo este tiempo… debí haber sido yo y no él el que te rescatara – me dice teniendo una pelea interna consigo mismo y apretando su mandíbula fuertemente, veo dolor reflejado en su semblante – Perdón Akane, perdón por no haber estado para ti…- su voz se va diluyendo y su mirada se esconde tras su flequillo, lo siento temblar. De coraje, de ira, de dolor, de todo.

Con mis dos manos lo tomo de su hermoso rostro y hago que me mire, veo sus ojos húmedos con lágrimas -Ranma, eso pasó hace mucho ya, no te atormentes por algo que ninguno de los dos puede cambiar… ahora que ya conocemos la verdad, sólo quiero ser feliz a tu lado nuevamente- y es cierto, ya no quiero más tristeza y soledad.

Ranma se resiste, la culpa lo carcome, lo veo en sus ojos, pero de todas formas se acerca a mí y me deposita un cálido beso en los labios, mientras acaricia una de mis mejillas con su mano – Nunca más te dejaré ir Akane…- me dice entre besos y sus palabras son una promesa que hace que un calor recorra agradablemente todo mi cuerpo.

- ¿Qué hay de ti? – le pregunto ligeramente para sacarnos de este estupor, no quiero que se sienta de ésta forma - No puedo creer que seas famoso – le digo riendo suavemente, lo veo hacer una mueca de desagrado.

-No es algo que me guste, pero participar en torneos es una fuente muy buena de dinero pero trae eso como consecuencia - veo sus hombros levantarse resignadamente – Además, también le hace bien al Dojo y era una forma más de buscarte-

-Lo sé… Nabiki está feliz de ser tu representante – respondo y él suelta un suspiro cansado.

-Tu hermana y yo ahora nos llevamos muy bien, pero créeme que como representante es temeraria-

Me echo a reír con ganas con ese comentario, ya me la imagino a Nabiki… por más adulta que sea hay cosas que jamás van a cambiar.

-Cuánto extrañé escuchar tu risa – me dice sonriendo nostálgicamente.

Y de pronto siento la necesidad de agradecerle -Gracias por buscarme y hacer de todo para encontrarme Ranma… también le agradecí a mi hermana por eso, los dos hicieron tanto y yo…- le digo culpable y desvío mi mirada.

Siento su mano en mi mentón y hace que lo vuelva a mirar – Ey, Dijimos que no más remordimientos, cada uno hizo lo que pudo con la verdad que tenía entre sus manos – y sus palabras son un bálsamo a mi alma, tiene razón, ya no más.

Me tiro a su cuello y lo envuelvo con mis brazos enterrando mi cabeza en entre su hombro y su cuello, aspiro con fuerza su aroma, huele a madera y sándalo. Todo en Ranma es tan varonil que su hombría me deleita y me seduce. Me siento completamente segura con él y su calor me enloquece. Siento sus musculosos brazos estrechar mi cintura apretándome contra él, y nos quedamos así, disfrutando de la calidez del otro por unos momentos.

-Te amo- le digo conmovida, no se lo había vuelto a decir. Siento su agarre más fuerte.

-Yo también, demasiado – me responde y yo sonrío risueña.

- ¿Sabes? No me perdí ni uno de tus encuentros televisados – le confieso, pero no lo suelto y él tampoco lo hace, sin embargo, deposita un suave beso en mi hombro. La sensación de sus labios queda marcada en mi piel.

-No sabes lo feliz que me hace eso, te dediqué silenciosamente cada una de mis victorias-

-Gracias- le contesto y deposito yo esta vez un beso en su cuello, lo que hace que se estremezca. Siento la imperiosa necesidad de lamer su piel y rogarle que me vuelva a hacer suya, pero aún hay algo más que debo decirle. Aunque también tengo algo más que preguntarle por lo que me separo de él para mirarlo a los ojos – Quiero saber, ¿Qué fue de Ukyo y de Ryoga?… También de mis amigas Yuka y Sayuri, hasta de Hiroshi y Daisuke-

Ranma me devuelve una mirada sorprendida antes de responder – Creí que Nabiki te lo había contado, Ukyo y Ryoga son pareja hace ya como 2 años y medio-

- ¡Wow! - exclamo con asombro - ¡Lo sabía! Sabía que esos dos iban a terminar juntos – mi sonrisa es realmente grande.

-Lo mismo les dije cuando me enteré, que tú ya lo habías intuido antes que ellos mismos se dieran cuenta- me dice divertido, lo que me hace recordar algo…

-Ranma, Ukyo se había enterado de lo nuestro… aquella noche me increpó antes de que… bueno, ya sabes…-

-Sí, lo sé… esa noche Shampoo la apartó y le contó de nosotros, Uchan dice que Shampoo le pidió que unieran fuerzas para separarnos, pero ella se negó, no quiso y le dijo que nos dejara en paz… Ella se sintió realmente fatal cuando se enteró de todo, se culpó por no haber visto que Shampoo ya tramaba algo y no haberlo impedido- su confesión me dejó sin palabras, recuerdo la angustia de Ukyo aquella noche, después de todo pienso que estaba en lo correcto al haber considerado que quizá podíamos ser amigas. Se lo voy a proponer cuando la vuelva a ver.

Ranma siguió hablando ajeno a mis pensamientos – Hiro y Dai han estado para mí todo este tiempo, son muy buenos amigos… Incluso Yuka y Sayuri cada tanto pasan por el Dojo a ver cómo estoy y preguntar si teníamos novedades de ti-

Sonrío satisfecha al pensar los grandes amigos que tenemos – cuando vuelva voy a agradecerle enormemente a cada uno de ellos – le digo convencida.

-Ryoga está aquí para participar del torneo, llegó a las semifinales junto conmigo – eso no lo sabía, no había visto las noticias referentes al torneo éstos dos últimos días.

-Bien, empezaré con él… fue un lindo gesto de papá que permitirá a Ryoga representar al Dojo también-

-Bueno, es un excelente contrincante, además ha ayudado en el Dojo con algunas clases últimamente… aunque ya te dije que el mejor soy yo- me dice y comienza a hacerme cosquillas en mis costados, haciendo que largue sonoras carcajadas.

-Ya, ¡Basta! Jajaja – me retuerzo entre sus brazos, el muy condenado recuerda exactamente a dónde tocarme, pero a pesar de la risa y el esfuerzo logro formular la pregunta que me quedaba– Ranma… ¿Qué sucedió con Mousse? –

Él se detiene de golpe y me mira con una seriedad extraña, un reflejo surcó sus preciosos zafiros, veo la duda en su semblante antes de responder – Mousse me vino a buscar al otro día…de aquel día en que casi pierdo el control con Shampoo- hace una pausa como queriendo buscar las palabras, pero me mira con la pregunta en sus ojos.

-Lo sé, Nabiki me lo contó -

Ranma aprieta su mandíbula y asiente – Bien, Mousse vino a decirme que lo que Shampoo había hecho no tenía nombre pero que yo había actuado con completo deshonor y falta de hombría al haberla atacado de esa forma - sus palabras se cargan de amargura – esperaba que me retara o algo, pero no, simplemente me dijo que a pesar de todo esperaba que te encontrara a ti pronto y se marchó… supe después que volvió a China y desistió de querer casarse con ella, no sé más pero aún me da pena-

-Ranma…- le digo bajito, siento su amargura– escucha, no creo que Mousse haya dicho eso en serio – intento decirle, pero él me corta.

-No, Akane, lo dijo de verdad, pero lo peor es que yo nunca logré sentirme mal por haberla enfrentado así, es más, creo que si se repitiera todo, lo volvería a hacer – me dice cerrando sus puños con fuerza – aún el día de hoy cuando me la cruzo en algunos torneos, una ira se apodera de mí, a veces…- deja de hablar para irse con su mirada – me cuesta controlarme-

Yo tomo sus puños con mis manos buscando que se relaje – No te sientas mal Ranma, somos seres humanos…lo que ella nos hizo fue muy cruel, jugó con nuestros sentimientos y casi abusa de ti, si vamos al caso-

-Aun así, sé que no está bien-

Yo vuelvo a acariciar su mejilla con mi mano tratando de transmitirle confianza – No más remordimientos, ya podremos dejar todo atrás– vuelvo a repetirle y él tras mirarme un rato logra finalmente asentir y se tira a abrazarme otra vez. Se nota que nos hizo mucha falta el contacto del otro, no podemos dejar de estar pegados y eso me genera una sensación de bienestar.

Recuerdo me queda decirle algo muy importante y dado que ya no tengo más tiempo me veo en la obligación de sacar este tema hora.

-Ranma, tengo algo más que decirte y es urgente-

- ¿Qué sucede? – me pregunta inquieto.

Cuando logro encontrar el temple necesario se lo digo – Escucha, voy a unirme al torneo… y la voy a enfrentar – le digo de lo más segura que soy capaz.

Ranma abre los ojos como platos y endurece su mirada, lo que hace que de un respingo sobre sus piernas. Se para de pronto de un rápido movimiento para dejarme en el suelo de forma suave pero algo tosca a la vez, sé que está molesto, hecho una furia más bien. Se acerca hacia la ventana para correr las cortinas y mirar hacia afuera, los primeros rayos del sol comienzan a asomarse a lo lejos y se reflejan en su rostro, iluminando su mirada azul, que en este momento es fuego.

-De ninguna manera- me responde tajante sin mirarme.

-No te lo estaba preguntando- le respondo tranquila, sabía que iba a reaccionar así. Él me devuelve la mirada enojado para luego manifestar un semblante de preocupación.

-Akane, ella podría lastimarte, no sabes de lo que es capaz…no puedo permitirlo-

-Y tú no sabes de lo que yo soy capaz Ranma, no me subestimes, he entrenado muy duro los últimos años-

- ¡Eso lo sé! – me responde exasperado – me di cuenta ayer cuando entraste por la ventana, has mejorado mucho, además lo siento en tu aura, pero…- sus ojos se llenan de miedo, lo reconozco. Pero yo no voy a ceder.

-Es algo que tengo que hacer, la voy a vencer y así finalmente podré poner fin a todo lo que nos hizo… yo quiero la oportunidad de enfrentarla y sentir que puedo redimirme, por favor, entiende…que ella esté compitiendo es algo a mi favor-

Ranma cierra los ojos con fuerza y se toma con una mano del puente de la nariz, pensando y sopesando mis palabras. Lo veo luchar internamente, sabe que tengo razón, soy una artista marcial y tengo derecho a enrolarme en el torneo si es mi deseo.

-Bien – dice tenso luego de una larga pausa – supongo que Nabiki podrá inscribirte como representante del Dojo, después de todo eres su legítima heredera- me dice en un tono más conciliador pero rígido, sé que detesta la idea, pero sabe que no puede oponerse.

-No – le digo y me mira confundido – ésta vez representaré al Dojo Higurashi, se lo debo a Hiro después de que me haya permitido ser una sensei en su Dojo tanto tiempo… si las cosas salen bien, puede ser una publicidad magnifica para él, después de todo yo volveré a casa contigo y será la última ayuda que pueda darle- le digo mientras me acerco a él tanteando el terreno despacio y de forma conciliadora, sé que mis últimas palabras hicieron efecto y noto que relaja un poco su postura. Pongo mis manos sobre sus brazos en un intento de calmar este momento tan duro.

-No me gusta, pero lo entiendo- me dice devolviéndome el gesto y posando cada una de sus manos en mi cadera, ya más calmo. Me recorre con la mirada y veo cómo ésta se va cargando de deseo a medida que va subiendo hacia mis ojos, una descarga anticipatoria me recorre, lo mejor de "pelearse'' son las reconciliaciones – las eliminatorias de la categoría femenina comienzan a las 9am-

Miro el reloj y veo que son las 6.00am – Perfecto, hay tiempo entonces – le respondo con un hilo de voz y tal como hice hace tantos años atrás, sin ningún tipo de pudor me quito la parte de arriba y dejo mis senos completamente al descubierto. Sus ojos se abren de sorpresa, su mirada se oscurece y siento nuevamente al fin sus ansiosos labios apresar uno de mis pezones y yo me pierdo en un mar de sensaciones deliciosas que solo él puede darme.

….

RANMA

Acabo de hacer mía a Akane otra vez, no una sino dos veces, y no puedo creer el torrente de emociones que estoy viviendo desde que nos reencontramos anoche. Se nota a la legua la falta que nos hicimos mutuamente, no hemos podido dejar de estar en contacto con el otro de alguna u otra forma. Tomarla en la ducha, sin embargo, fue una de las experiencias más excitantes de mi vida. Aún no puedo creer la felicidad que me embarga... siento como si flotara. Si bien nuestra charla fue difícil, me enteré de muchas cosas dolorosas y complicadas de asimilar, haber hablado así con ella hizo que me sienta más ligero y la angustia que viví todos estos años parece que finalmente comienza a disiparse. Ella tiene razón, no tiene sentido seguir en el pasado cuando podemos construir nuestro futuro juntos. Amo a esta terca y hermosa mujer con todo mi ser y no la voy a dejar ir, nunca más.

Mientras bajamos al salón a desayunar tomados de la mano, no puedo evitar que una sonrisa boba se instale en mis labios, el recuerdo de su hermoso cuerpo contra el mío me enloquece. Menos mal que no les permiten a los periodistas entrar al hotel, ya estaríamos en la primera plana… algo que va a pasar en breve.

Entramos al salón y diviso a Nabiki sentada en una mesa con Ryoga desayunando, nos dirigimos hacia allí cuando ellos nos ven. Nabiki sonríe a más no poder y Ryoga nos observa como si hubiese visto un fantasma, bueno… casi.

Akane se suelta de mi mano y corre hacia su hermana para estrecharla en un fuerte abrazo, yo me quedo a una breve distancia observando la escena enternecido, sé que ambas se extrañaron mucho y la sensación de que todo vuelve a estar bien me invade cual droga. Ryoga se aleja de ellas para darles privacidad y se acerca hacia mí con un semblante totalmente de sorpresa, sus ojos están desorbitados.

-No puedo creerlo – me dice estupefacto.

Yo sonrío ampliamente - lo sé –

- ¿Cuándo? –

-Nabiki la encontró hace dos días, pero yo me enteré recién anoche –

- ¿Anoche? – me pregunta confundido Ryoga cuando de pronto hace un gesto de asentimiento y una sonrisa pícara invade su rostro – No perdieron el tiempo –

Su comentario debería molestarme, pero tiene el efecto contrario, hincho mi pecho orgulloso y me cruzo de brazos – Y no lo volveré a perder –

Ryoga se ríe feliz ante mi comentario cuando Akane deja de abrazar a su hermana y se acerca a él para envolverlo también en un abrazo cálido, que corresponde enseguida. Debería sentirme celoso, pero en realidad estoy contento, por fin todo comienza a estar como siempre debió.

- ¡Ryoga! - exclama Akane con júbilo cuando se separa – Me da mucho gusto verte, ¡Felicitaciones por lo tuyo con Ukyo! -

Ryoga se sonroja como un adolescente y ríe nervioso posando una de sus manos en su nuca– Gracias Akane pero, ¡no puedo creer que de verdad estás aquí!, a mí también me da mucho gusto verte… al fin- mi amigo me mira con todas las preguntas en su rostro y yo con la mirada le respondo que ya le contaré, paso a paso.

-Gracias – le responde ella siempre tan amable y le regala una de sus hermosas sonrisas, veo por el rabillo del ojo a mi amigo ponerse nervioso… supongo que algunas cosas nunca cambiaran.

Me acerco hacia ella y la tomo de la cintura para conducirla suavemente a la mesa para sentarnos, no… no soy celoso. Ella se sienta al lado de su hermana y yo tomo la silla al lado del cerdo, digo… Ryoga. El camarero nos trae nuestros desayunos y nos disponemos a comer una vez más. Eran las 7am y realmente volvía a tener hambre, ''pero claro, después de todo el ejercicio hecho…'' pienso al recordar y es inevitable que me sonroje.

- ¡Dios! – exclama Nabiki de forma exagerada – Sí que recuperaron el tiempo, el olor a sexo se huele a kilómetros – dice de forma sarcástica y filosa la siempre oportuna de mi cuñada. Akane se quedó de piedra y mi amigo se atragantó con el té… sin embargo yo veo esta escena tan familiar que me acuerdo de cuando éramos adolescentes y Nabiki nos picaba para que reconozcamos nuestros sentimientos, lo que me trae felicidad y me haga sentir como en casa… Akane estaba conmigo otra vez así que en vez de enojarme y protestar me echo a reír fuertemente, dejándolos perplejos. Pronto siento a Nabiki y Akane reirse conmigo. Se respira un ambiente de felicidad.

-Bien, bien… eso no salió como esperaba – dice mi cuñada – era más divertido cuando podía hacerlos enojar- sin embargo, su sonrisa dice todo lo contrario.

Akane se acerca su hermana y posa suavemente su mano en su bajo vientre, sonriendo como nunca, su gesto me enternece. Nabiki posa su mano sobre la de Akane.

-Nabiki, necesito que me inscribas en el torneo – dice de pronto mi linda marimacho y su hermana no se sorprende.

-Ya está hecho – responde tranquila. Akane la mira con sorpresa y niega suavemente con la cabeza mientras sonríe.

-Bien, pero no representaré al Dojo Tendo, esta vez será en nombre del Dojo de Hiro-

Nabiki la mira incrédula – Eso sí que no me lo esperaba- parece meditar un momento – Bien, entiendo el por qué… tu aparición tendrá mucha publicidad…. Está bien, pero entonces debo acercarme cuanto antes para hacer el papeleo-

-Bien, mientras tú haces eso yo debo primero pasar por lo de Hiro a buscar mis cosas – su mirada se cruza con la mía, Akane se iba a quedar éstos días conmigo en la habitación… mis manos hormiguean de anticipación. Soy un pervertido.

-Akane – interrumpe Ryoga la línea de mis pensamientos – Oye, ¿Estás segura de querer competir? – pregunta cauteloso – Digo… ¿sabes quién está participando? – el recuerdo de eso me pone tenso y mi rostro se desfigura. Akane me lanza una advertencia con su mirada antes de responder.

-Lo sé Ryoga y es por eso que voy a entrar-

Mi amigo la mira asombrado y luego me mira a mí, yo niego con la cabeza, frustrado, otra cosa más que luego me preguntará. Sin embargo, sonríe amistosamente y le responde.

-Bueno, estoy seguro que la vencerás sin ningún problema – sé que se lo dice para darle ánimos y no ponerme peor a mí, aunque él no sabe lo que ha mejorado en realidad, hasta pienso que tiene fuertes chances en contra de Shampoo.

-Bien- dice mi prometida poniéndose de pie – debo apresurarme o no llegaré a tiempo para comenzar con los combates –

-Anda – le digo imitando su gesto – te reto a una carrera-

….

Nos movemos por los tejados cual gacelas, fue una excelente idea haberla retado a correr así también puedo admirar su desenvuelto andar, realmente ha mejorado muchísimo y eso me deja algo más tranquilo. No va a ser fácil verla pelear, siempre voy a querer salir al paso para defenderla, pero literalmente en un torneo es algo que no voy a poder hacer. Cierro mis puños con fuerza, no sé cómo me voy a contener si la veo lastimada.

Rápidamente llegamos al Dojo Higurashi y aterrizamos los dos en el jardín. Se ve preciosa con su respiración agitada por la carrera y me permito admirarla en silencio. Ella no pierde el tiempo e ingresa a la casa, yo la sigo silencioso por detrás. Llegamos a lo que parece ser el salón y allí está el dueño de la casa tomando un té, al vernos se pone de pie de un salto.

-Akane… - dice ansioso, probablemente estaba preocupado por ella… yo estaría igual.

- Hola Hiro – responde ella con una enorme sonrisa, pero de pronto me mira de reojo nerviosa por lo que pueda yo hacer, trato de trasmitirle confianza y me pongo a su lado – Nabiki me inscribió en el torneo y vengo a buscar mis cosas, representaré al Dojo Higurashi – le dice observándolo nuevamente,

-Ya veo, me alegro que hayas accedido a lo que te pedí – responde él de forma amigable, pero noto que está tenso. Akane también se da cuenta.

-Bien, voy a pasar a buscar mis cosas… con permiso – y desaparece por el corredor, dejándonos solos e incómodos.

El silencio se prolonga unos minutos más hasta que mi interlocutor decide hablar – ¿Deseas tomar algo, Ranma? - que sea tan amable me descoloca, debería estar molesto conmigo.

-No Hiro, muchas gracias- le contesto lo más amistoso que puedo. Ya sé que no debería sentirme celoso, se lo había prometido. Veo que el comienza a caminar hacia el corredor, pero yo lo detengo – Espera – él se detiene para observarme curioso, intento dejar mi ego a un lado… qué difícil - quería pedirte disculpas… por el enfrentamiento de ayer, estuve mal… me dejé llevar por mis instintos sin pensar –

Hiro esboza una sincera sonrisa, ¿acaso este hombre es de marte? – No hay problema Saotome, entiendo el por qué lo hiciste… si yo encontrara a mi prometida en brazos de otro, también lo hubiese hecho –

Su comentario me crispa, pero no voy a dejar que los celos me dominen otra vez, sé que no lo dijo con intención – Bien, me alegro que eso haya quedado saldado – le respondo. El asiente y noto que otra vez quiere marcharse, pero lo detengo nuevamente – También… también quería agradecerte-

Eso lo descoloca y me mira confundido – No te entiendo –

Me revuelvo el flequillo frustrado y miro hacia abajo, me cuesta decirlo – Por… por cuidar de ella cuando yo no pude… - digo bajito, pero pronto lo miro a los ojos, le debo la vida de la mujer que amo – Akane está bien gracias a ti, está viva gracias a ti… eso es algo por lo que te voy a estar eternamente agradecido – le digo lo más sinceramente posible.

Hiro me mira unos segundos y luego vuelve a asentir con su cabeza, me devuelve otra vez su sonrisa amistosa – Entiendo que fue muy difícil para ustedes y no tienes nada que agradecer, lo volvería a hacer mil veces si fuera necesario… Akane es una mujer que vale la pena salvar, siempre –

Lo observo unos momentos y me doy cuenta. Mi interior quiere rugir con todo, pero me contengo, confío en Akane y ella me ha dicho y demostrado que yo siempre fuí el único…

-La quieres, ¿verdad? - no obstante le pregunto, necesito saberlo.

Su rostro se ve surcado por una triste sonrisa – Es obvio, ¿no?... –luego me mira fijo – Sin embargo, ella nunca me dejó entrar en su corazón, nunca pudo olvidarse de ti… y dado lo que pasó creo que fue mejor así, se merecen ser felices juntos –

No puedo evitar asombrarme con sus palabras, enseguida me doy cuenta que mi aversión por este sujeto es equivocada, no es como era Kuno, Ryoga, Toma, Kirin o todos lo que alguna vez quisieron quitármela, se ve que es un hombre de honor, buena persona y ahora realmente siento más agradecimiento e intento dejar el rencor de lado.

-Gracias Hiro, ahora entiendo por qué Akane te estima tanto – le respondo y me acerco hacia él para darle lo que llevaba en mi bolsillo – Ten, es un pase libre para todo el torneo, para que puedas ir a alentarla y estar presente, sé que a ella le hará bien –

Hiro me mira estupefacto y en un gesto sorpresivo apoya su mano fraternalmente en mi hombro – Muchas gracias Ranma, ahí estaré – yo le devuelvo el gesto con la mirada – Por cierto, es un honor conocerte, eres realmente el mejor artista marcial de los últimos tiempos – ¡Demonios!, el sujeto definitivamente ya me empieza a caer bien.

-Gracias, tú también eres bueno, tienes un par de movimientos muy interesantes – le digo sinceramente cuando Akane hace acto de presencia con un bolso echado al hombro, se detiene y nos mira extrañada.

-Oigan… ¿Está todo bien? – pregunta desconfiada.

-Claro, Ranma me acaba de dar un pase libre para asistir al torneo – responde Hiro entusiasmado.

Akane sonríe mientras yo me acerco a ella para quitarle el pesado bolso de su hombro, noto que lleva puesto su gi de entrenamiento. Me mira con una luminosa sonrisa en los labios – Gracias Ranma – yo le doy un beso en la frente – Bueno, nos vemos entonces más tarde Hiro –

-Cancelaré las clases y allí estaré – le dice él sonriendo.

Y sin más, nos marchamos hacia la arena del torneo con prisa para que ella pueda comenzar con sus combates del día. Van a ser unos días muy largos.

….

El revuelo que causó la aparición de Akane fue gigante, Nabiki tenía razón. No sólo por ser la heredera del Dojo Tendo que se había fugado y misteriosamente ahora había vuelto, para nada más ni nada menos competir por primera vez en un torneo de ésta categoría, sino porque para los periodistas y la gente del lugar no pasó desapercibido que yo estaba con ella. Una vez que le dieron su pase y corroboraron su registro, cuando pasamos por el sector de la prensa, los chupasangres nos abordaron desesperados queriendo saber de nosotros, de si habíamos retomado el compromiso, de por qué nos habíamos separado y no sé cuántas preguntas más. Pienso divertido que cuando vean todo esto en casa les va a agarrar un ataque. Por fortuna Nabiki hizo acto de presencia y nos sacó del apuro, negando el pedido de entrevistas y sacándonos pronto de allí.

-Nabiki, no quiero hablar con la prensa – escucho a Akane decirle preocupada, echando a andar al lado de su hermana.

-Lo sé hermanita, confía en mí, no tendrás que hacerlo – yo las seguía detrás cargando el bolso de mi marimacho, sabía que no podría ingresar al sector de los vestidores femeninos, pero la iba acompañar lo más que pudiera – Escucha, hoy tienes 3 combates, no te agotes rápido y asegúrate de vencer – Nabiki no podía con su genio, allí estaba la representante.

- Bien, no pensaba hacerlo y sí, voy a vencer – Akane le devuelve una sonrisa luminosa que me hace sonreír a mí también. Estaba seguro que ella sería la vencedora. Pero lo bueno a veces puede verse interrumpido por situaciones desagradables.

-No poder ser, ¡Chica Violenta! – esa voz… me quedo tieso cuando escucho la voz sorpresiva de Shampoo al frente, miro atentamente adelante y la veo paralizada mirándonos a los tres, su cuerpo esta rígido y duro de la impresión. Era de esperarse. Mi cuerpo y mi mirada se endurecen, mis puños se cierran. Doy un paso al frente irrumpiendo por entre medio de las hermanas para colocarme protector delante de ellas, que Shampoo se atreva y ya verá. Siento el aura de combate de Akane crecer a mi espalda, su fuerza es descomunal.

-Shampoo… no puedo decir que sea un encuentro agradable – escucho a Nabiki decir tras mío.

-Ser igual chica Tendo – la mirada de furia en sus ojos me pone sobre alerta.

-Creo que recuerdas a mi hermana, ¿no? La prometida de Ranma – las palabras de mi cuñada son jugadas, no creo que sea una buena idea retarla así, pero internamente me preparo por si acaso – Akane va a participar del torneo y te aseguro que ella será la ganadora –

Shampoo suelta una risa irónica y siento el aura de Akane crecer cuando intenta dar un paso hacia el frente, pero en un movimiento sigiloso estiro mi brazo hacia atrás para indicarle que se quede en su lugar. Ella entiende y acepta a regañadientes, la conozco y puedo sentirla.

-Intentar y ya ver – escupe Shampoo con sorna, sus ojos están desencajados, pienso que de verdad no se esperaba encontrarla aquí y yo sonrío maliciosamente ante eso, finalmente algo de justicia. Shampoo observa mi cambio de expresión y sus ojos se vuelven más fríos – yo destrozar – y eso me lo dice a mí queriendo provocarme.

-No podrás conmigo, no esta vez – las palabras de Akane son firmes y yo noto su determinación. Mi sonrisa maliciosa aumenta mientras veo cómo Shampoo nota el aura de mi prometida, su postura flaquea imperceptiblemente.

-Bien – dice Nabiki retomando el paso, adelantándome y pasando por al lado de Shampoo – ya veremos cómo mi hermana te quita nuevamente el primer puesto- el rostro de Shampoo se desencaja y lo veo, veo su mano queriendo formar un puño, veo su intención de hacer algo imperdonable hasta para ella y antes de que pueda hacer algún movimiento me planto delante cortándole el paso, imponente y letal.

-Ni se te ocurra – le digo con gravedad y ella se detiene, me mira retadora pero también noto miedo, mira a Akane y finalmente se da vuelta y se aleja por el pasillo. Yo me quedo como una roca observándola irse, mi cuerpo hirviendo de rabia, con ganas de destrozar algo. De repente siento la mano de Akane cerrarse en mi puño y tirar de mí levemente, me había quedado completamente duro.

- Ranma…- la voz preocupada de Akane me trae devuelta.

-Estoy bien – le contesto y comienzo a andar, tomando su mano con la mía. Nabiki camina al lado nuestro.

Cuando llegamos a los vestuarios femeninos me detengo y envuelvo a Akane en un abrazo fuerte. Me acerco a su oreja – prométeme que serás cuidadosa…–

-Ranma… lo prometo – Akane me devuelve el abrazo y yo la separo brevemente de mí para asaltar sus labios con devoción. Necesito transmitirle lo mucho que la amo, lo mucho que confío en ella y lo mucho que la necesito. Ella me responde con la misma intensidad y pronto nuestras lenguas se reconocen ansiosas, siento la necesidad de hacerla mía otra vez.

Un carraspeo nos devuelve a la realidad - ¡Vaya! Es la primera vez que los veo besarse, realmente necesitan volver a la habitación – dice Nabiki riendo.

- ¡Ya, Nabiki! – respondemos los dos a la vez, rojos como tomates.

-Bien, bien – Ella muestra las palmas de sus manos inocentemente – Anda, vamos Akane, se hace tarde-

Estrecho la mano de mi prometida – Suerte, amor – es la primera vez que le digo esa palabra y me sonrojo cual adolescente.

Sus mejillas se colorean y la veo sonreír dulcemente – Gracias, mi vida – y un calorcito inunda mi pecho. Le doy un último beso en los labios y la veo desaparecer radiante por la puerta de los vestidores. Y yo siento una presión en el pecho, ella es fuerte, lo sé, pero me da ansiedad que salga lastimada. Sin más, me doy media vuelta y me dirijo hacia las bancas para presenciar las peleas, con el corazón en la boca.

….

¡Hola! Acá va el penúltimo capítulo, ya voy llegando al final de mi historia, en esta loca aventura que me propuse. La verdad, me pasan cosas raras con este fic: por un lado, me enacnta escribirlo y por el otro me cuesta, siento que nunca es suficiente y a veces pienso que no llego a plasmar la idea que realmente se me cruza por la cabeza con tanto detalle en cuanto a lo que sienten los personajes. En fin, espero que este capítulo sea de agrado, quizá un poco pesado con tanta charla y tanta vuelta, pero aunque me quisiera adelantar y escribir la pelea y la jugosa escena lemon final que tengo en mente (¡chan!) tenía que cerrar algunas ideas y ellos dos se debían la esperada charla. Siento que son ellos pero que a la vez han madurado, a buena hora después de lo que vivieron.

Pido disculpas para los fans de Shampoo, no siempre la veo con como la mala, a veces pienso que podría llegar a ser una buena amiga de ellos una vez dejada de lado su obsesión por Ranma, pero a los fines de esta historia su maldad me vino bien jajajja

Ya casi tengo el capítulo final así que prontito prontito lo subo y doy por terminado mi reto personal: volver a escribir una historia de ellos que los amo desde hace años (no, no soy obsesiva con RanmaxAkane). Pido perdón si encuentran errores de ortografía, estoy escribiendo lo más rápido para actualizar pronto.

Muchas, muchas gracias a todos los que leen mi historia, le dan like y me dejan comentarios. Quiero que sean que los leo todos y me deleito con lo que me dicen, ¡es un incentivo hermoso para seguir adelante!

Ahora sí, ¡nos leemos más pronto que tarde!