Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, Ranma ½ es la obra magistral de la gran Rumiko Takahashi. Yo sólo los tomo prestados para esta historia.
Advertencia: Escenas Lemon explícito
DESENGAÑO
Capítulo 7: "Nuestro Futuro Juntos"
AKANE
Siento la fuerza imparable de su mano golpearme antes de que lo haga el mismo puño, logró darme en la boca del estómago impulsándome lejos hacia la duela del cuadrilátero. Caigo de espaldas y suelto un quejido de dolor, eso ha sido fuerte. Levanto la cabeza para mirar a mi contrincante enojada mientras me tomo del estómago, sus ojos púrpuras me observan destellando fuego. Escucho los vítores y las exclamaciones desenfrenadas del público que presencia nuestra pelea alrededor, para ellos es un espectáculo asegurado.
Sin embargo, escucho dos voces fuertes nombrarme hacia mi derecha, me encuentro cerca de una de las esquinas y dirijo mi vista hacia allí. Ranma se encuentra parado y me mira con mucha preocupación reflejada en sus zafiros, noto que está apretando con fuerza sus puños con claras intenciones de meterse. Yo lo miro directo a sus ojos y niego, esto recién está comenzando. A cada lado de mi prometido están Hiro y Ryoga que me ven preocupados también, noto que Ryoga está amarrando a Ranma de su camisa, seguro para evitar que cometa una locura y me descalifiquen por eso. Más atrás la diviso a Nabiki sentada en las bancas con aparente calma, aunque sus ojos no dicen lo mismo.
Mientras estoy echada no puedo evitar repasar los últimos tres días, las imágenes corren por mi mente sin permiso y recuerdo los sucesos que me llevaron hasta éste momento. Las eliminatorias femeninas habían sido un reto, pero me había desenvuelto con algo de facilidad, aunque mi primer combate había sido algo tosco hasta que pude adaptarme a la situación. Si bien mi experiencia en éste tipo de torneos era nula, había logrado llegar a las semifinales sin problema, al igual que Shampoo desde luego. Ranma, Hiro, Ryoga y mi hermana habían presenciado cada una de mis peleas y me habían acompañado sin descanso dándome ánimos, me sentía afortunada por tenerlos a mi lado. Luego del último enfrentamiento que me dio el pase a semis, que reconozco me había costado un poquito más, tanto mi prometido como Ryoga me elogiaron enormemente sorprendidos mientras Hiro sonreía a más no poder, él había visto cuánto había aprendido y mejorado éste último tiempo, aunque antes de haber huido de casa mi nivel ya era alto por el constante entrenamiento que mantenía con Ranma. Yo me sentía orgullosa con mi desempeño y sentía que finalmente podía demostrar mi valor, aunque eso sería logrando enfrentarme a Shampoo en la final, lo que había conseguido con creces.
La prensa y la multitud también estaban locas con mi presencia y lamentablemente mi nombre se había vuelto popular junto con el de Ranma, ahora entiendo su aversión y también la comparto, pero por fortuna Nabiki se había hecho cargo de los anuncios oficializando mi regreso y mi compromiso con él, fue como darles carne cruda a los perros, se había corrido la voz por todos lados. El nombre del Dojo Tendo y del Dojo Higurashi resplandecían por lo alto y yo con eso me sentía contenta, había logrado mi cometido de darle una mano a Hiro.
A pedido de Nabiki había telefoneado a casa la noche que pasé a semifinales para hablar con mi padre y con la tía, puesto que ya habían visto mi aparición en la televisión, además hacía rato ansiosa con escuchar a mi papá después de tanta ausencia. Fue un momento muy amargo y muy dulce a la vez, lloré al escuchar sus voces y sé que ellos lloraron de emoción también, la promesa de volver a casa se había hecho muy fuerte y yo ya quería volver a verlos. Ranma también habló con su madre feliz de haberme encontrado al fin y yo me sentí completamente plena. Me había alojado en la habitación con Ranma éstos tres días, pero no habíamos vuelto a hacer el amor puesto que yo caía rendida del cansancio, fueron días duros y él simplemente se limitaba a acunarme entre sus protectores brazos con besos, caricias y palabras amorosas, para luego caer dormida cual bebé.
Después de los dos días de enfrentamientos, ayer los combates femeninos habían hecho su pausa para que se llevaran a cabo las semis y la final (que ocurrían el mismo día) de la categoría masculina. Ranma se había enfrentado en semis con un alemán que me dio un poco de coraje, su forma de pelear fue bastante tramposa pero mi hermoso ojiazul había podido sortear todos sus trucos y vencerlo limpiamente. Ryoga también había vencido a su oponente por lo que ambos se disputaron la final del torneo.
Ver pelear a Ranma otra vez en vivo y en directo fue maravilloso. Si bien había visto sus peleas en la televisión, nada se comparaba con poder apreciar con mis propios ojos la facilidad y agilidad de sus movimientos, y la ferocidad de sus ataques, él siempre me cautivó con sus peleas y entiendo que por la misma razón la prensa lo idolatra tanto. Ryoga había mejorado mucho también su forma de pelea, lo veía más centrado y más controlado, no tan emocional como cuando adolescente. Observar el combate de esos dos había sido increíble, hubo un par de veces en que me puse ansiosa, pero a mi lado estaba Hiro que sonreía como niño con dulces por estar presenciando todo y no dudaba en darme alguna palabra de aliento cuando me veía nerviosa. Había apreciado que ninguno de los dos utilizaba ninguna de sus técnicas especiales de ki y yo realmente no sabía si es porque estaba prohibido o por otra razón, aunque pienso que hacer el dragón volador en una arena llena de personas no era lo más recomendable. Tampoco había visto a Shampoo hacer uso de sus bomboris. Finalmente, después de un enfrentamiento que también asemejaba a una demostración magnífica del arte, Ranma logró arrinconar a Ryoga dejándolo fuera de combate. Los aplausos fueron enloquecedores, la gente aclamaba el nombre de Saotome como locos y yo aplaudí gritando feliz su nombre mientras él recibía su premio, había logrado mantener su título una vez más. Luego había hecho algo que me dejó completamente muda, había corrido hacía la esquina del cuadrilátero donde estábamos Hiro y yo para levantarme en brazos y plantarme un poderoso beso en los labios, no dudé en corresponderle con ahínco sim importarme la reacción de la gente, que volvió a estallar en vítores ensordecedores.
Y aquí hoy me encontraba finalmente con lo que quería, había pasado las semifinales y me encontraba enfrascada en la final con Shampoo, que ni bien había comenzado el encuentro se había lanzado hacia mí con fuerza descomunal dejándome poco margen para bloquear sus ataques y propinándome semejante golpe, golpe por el cual estaba ahora en el piso.
Vuelvo mi mente a la pelea y destierro mis pensamientos justo a tiempo cuando mis sentidos se activan, la siento encima antes de que llegue lista para darme una patada, pero yo soy más rápida y ruedo hacia un costado evitando que me toque, escucho la potencia de su pie clavarse en el suelo a centímetros de mi cabeza. Esta loca iba en serio… y yo también. Me levanto veloz y vuelvo a tomar posición de combate, ella me mira estudiándome.
-No ver por qué tanto revuelvo por chica violenta, no ser tan impresionante- me dice evidentemente tratando de hacerme enojar.
-Aún no has visto nada –
Su rostro se ladea para mirarme fijamente mientras comienza a caminar en círculo, yo la imito y comienzo a caminar hacia el otro lado, nos retamos con la mirada – no ser mejor que Shampoo, yo vender fácilmente– me dice la muy descarada así que no pierdo más tiempo y me lanzo hacia ella con mi puño en alto que obviamente bloquea con sus brazos en cruz a la altura de su pecho, pero no pierdo el tiempo y con mi otra mano golpeo su rostro con fuerza descomunal lanzándola al suelo y finalmente me siento más tranquila.
- ¡Eso es Akane! – grita Ranma atrás mío y yo sonrío, pero sé que esto no es nada aún. Shampoo se recupera rapidísimo y con un impulso de sus potentes piernas pega un salto y se dirige hacia mí con su pierna extendida, buscando devolverme el golpe en mi rostro. De un ágil movimiento me agacho a tiempo para verla pasar por encima de mí, pero antes de toque el suelo gira su cuerpo completamente en el aire y me golpea en mi espalda mandándome otra vez al piso. De inmediato siento que me toma por uno de mis pies y me levanta sin esfuerzo para girar conmigo y lanzarme hacia el otro extremo, veo que estoy a punto de salirme del cuadrilátero y bajo mi torso para dar una vuelta en el aire y caer sobre mis pies agachada derrapando unos centímetros, pero logrando frenar mi salida. La miro rauda y sin pensarlo corro hacia ella con fuerza que me espera en posición de combate. Nos enfrascamos en golpes y contragolpes con nuestros puños a una velocidad pasmosa, probablemente más de la mitad de la gente que está aquí no puede realmente observar los movimientos. El último golpe que nos damos tiene tanta fuerza que nos impulsa a ambas hacia atrás en el aire y caemos de pie apartadas, pero nunca dejamos de retarnos con la mirada.
-No sé por qué no te has ido a China aún – le digo enojada – ¿no te parece suficiente sufrimiento el que causaste? -
Ella me devuelve una mirada rabiosa y triste a la vez, y afloja su posición de combate, lo que me hace trastabillar – No más del que por tu culpa causar –
- ¿Yo? – pregunto verdaderamente sorprendida - ¿A qué demonios te refieres? – le pregunto furiosa.
Shampoo me mira con ojos destellantes y sé que me va a decir algo que me va a sacar de quicio – Ser sencillo, tú estropear planes y eso no perdonar – me responde mientras mira sus uñas con fingida inocencia, algo trama.
-Si por planes te refieres a querer quitarme a mi prometido con tus sucios trucos eres una maldita Shampoo, sabes bien que él nunca te correspondió- hiervo en coraje, quiero darle todos y cada uno de los golpes que se merece, pero ella detiene el estúpido escrudiño que está haciendo sobre sus uñas para mirarme ferozmente.
-Nunca interesarme Ranma de verdad- confiesa y yo suelto un jadeo de pura y absoluta impresión, noto atrás de ella la cara también anonada de Ranma, mi hermana y mis amigos. Shampoo es consciente de lo que causó y aprovecha la distracción para arremeter contra mí. Yo atino a protegerme, pero ella logra traspasar mi barrera y es capaz de conectar un par de golpes, uno de ellos en mi rostro… siento la sangre bajar por mi labio. Me separo dando un salto para atrás para esquivar sus ataques, pero no me amedrento y me lanzo hacia ella, esta vez pienso usar uno de los trucos que tengo bajo la manga, y dejo que el truco de las castañas calientes se manifieste en mis puños. Ella jadea con sorpresa, sé que no se lo esperaba y logro conectar varios golpes, uno de ellos la manda al suelo a unos metros de mí. Miro a Ranma que me observa atónito y noto la sonrisa surcar sus labios, él nunca me lo enseñó, pero yo había aprovechado estos años para poner en práctica la teoría que sabía de algunos de sus más célebres movimientos.
Vuelvo mi atención hacia Shampoo que ahora tienen un corte arriba de su ceja y me mira con sus ojos llenos de odio, se levanta para enfrentarme – ser odiosa Tendo, si no ser por intromisión en la biblioteca, a esta altura estar tranquila en aldea con descendencia –
Parpadeo varias veces para asimilar lo que me dijo - ¿Qué? – le pregunto y entonces entiendo – Espera… ¿Lo único que querías de Ranma era un hijo? – ni bien suelto esa pregunta la ridiculez de ella me deja sin palabras, pero Sahmpoo no lo niega, lo que lo hace mucho peor.
-Las amazonas deber tener descendencia fuerte, de los mejores hombres ser, y Ranma era el candidato indicado para mí – no puedo creerlo, ¿Entonces nunca tuvo un genuino interés en él? ¿Usó ese vil truco para intentar acostarse con mi prometido y quedar embarazada? escucho un revuelo en el lugar donde estaba Ranma y veo que tanto Ryoga como Hiro lo sostienen y le dicen algo que no alcanzo a escuchar, aparentemente para convencerlo de que no intervenga, la pelea aún no ha terminado. Shampoo sigue con su relato – No negar que ser atractivo y al principio gustarme, pero al ver su tonto enamoramiento por ti y tras escuchar confesión de chica violenta con amigas en el parque, solo querer llevarme su descendencia a la aldea y de paso destruir a ambos, nadie se niega a Shampoo –
Recuerdo aquella tarde en el parque con Yuka y Sayuri cuando les conté que había estado con Ranma, así que mis sospechas habían sido ciertas y era la ella la que había estado en el árbol. No puedo más de la bronca con esa revelación, pego un grito de ira y me voy a la carga, no puede ser tan… tan… la sangre corre por mis venas y nuevamente aplico el truco de las castañas calientes, pero Shampoo consigue bloquearme e igualar mi velocidad. Me siento arder del coraje y un instinto asesino comienza a crecer en mí, tanto daño causó que solo quiero vencerla de una vez.
-Eres despreciable Shampoo… – le digo no sin esfuerzo, después de todo la velocidad y ferocidad que le imprimíamos a los movimientos era letal.
-Mousse odiarme y yo no perdonar – me dice con dolor y furia, y logra conectar algunos golpes más en mí, debo tener el cuerpo lleno de moretones… rompo el contacto con ella y me separo. Noto que mi respiración está agitada y no sólo por la pelea, pero ella está igual – Yo solo querer hijo fuerte para llevar a la aldea y estar con Mousse a quien realmente querer, pero cuando él se enteró despreciar a Shampoo y no volver a hablarme, y yo matar por eso – sus ojos se vuelven gélidos – todo este tiempo esperar que chica violenta aparecer para dar merecido, por eso competir, saber que tarde o temprano Ranma atraerte – y la verdad de sus actos me golpea duramente. Ya no escucho los vítores y cánticos de la gente, ya no escucho si Ranma o los demás dicen algo, solo siento aflicción, tristeza, furia… todo lo que ella hizo fue imperdonable, tanto sufrimiento causó cuando ni siquiera era porque sentía algo por Ranma, todo siempre fue abuso de su parte. Ella y sus estúpidas leyes, maldita amazona.
Me lanzo cual bólido envuelto en fuego y pego un salto. Ella también se lanza y nos encontramos en el aire, enfrascadas en una lucha salvaje, ya no es por el título del campeonato, aunque nunca lo fue en verdad, pero ahora es más, mucho más. Con el duro entrenamiento había aprendido a que la ira no domine por completo mis movimientos y a utilizar la energía que ésta me proporcionaba y mi ki para controlar mis ataques. De pronto ambas chocamos nuestras piernas en una poderosa patada que nos lanza en direcciones contrarias. Ni bien tocamos el suelo volvemos a arremeter sin piedad, sin descanso. Ésta es la etapa final, ambas estamos cansadas y yo siento que no puedo permitirme perder. Me agacho y me impulso hacia arriba, logrando que ella también se despegue del suelo y me siga, noto que su cansancio la hace menos ágil y voy a aprovechar eso, si hay algo en lo que siempre me caractericé es en mi resistencia. Mientras la espero suspendida los milisegundos que puedo estar en el aire pienso que, si bien no puedo utilizar ninguna técnica de energía, bien puedo valerme de una última jugada que sé que no va a lastimar a nadie, pero que espero la deje fuera de combate. Así que junto mis palmas y trato de concentrar toda mi energía en ellas, pronto siento el calor y la vibración anticipatoria entre ellas. Shampoo ya está cerca y yo la miro determinada, con esto todo se termina. Cuando llega hacia mí me impulso hacia abajo y extiendo mis palmas hacia ella. La técnica no requiere de contacto, solo requiere lograr manejar la energía a voluntad y dirigirla hacia algo o alguien, pero para ello es necesario estar cerca, eso sí. Para mi fortuna, la energía no es visible para los demás, sólo puede ser apreciada por quien la recibe o por alguien acostumbrado a manejar energías, no es como el rugido de León o como el Huracán de Tigre. Y entonces lo veo, la sorpresa desmedida en sus ojos cuando siente cómo mi ki choca con ella como un tren en marcha, la fuerza la golpea de forma tal que se precipita hacia el suelo y veo que se desmaya antes de llegar. La arena se ha quedado muda de la impresión y yo aterrizo grácilmente sobre mis pies, victoriosa.
….
RANMA
Me encuentro desquiciado, no puedo creer lo que esa maldita mujer confesó, finalmente todo era porque quería un hijo fuerte para llevar a la aldea, nunca realmente se interesó por mí, no es que eso me importase, pero definitivamente lo hace peor, estoy hecho una furia. Los brazos de Ryoga y Hiro me detienen mientras observo como Akane la ataca sin piedad, seguramente tan colérica como yo me siento. El aura de combate de mi prometida está al máximo y su fuerza es avasalladora.
Nabiki se ubica a mi costado, la veo que también mira enojada la pelea -No puedes intervenir- me dice y eso ya lo sé así que bufo molesto y me libero del agarre de los dos, pero no me muevo – Akane le dará lo que se merece – y yo me hago eco de sus palabras.
Escucho como la gente aclama el nombre de mi prometida, en tan pocos días se ganó su afecto, pero agradezco que no hayan podido escuchar todo. El público general se encuentra bastante apartado del cuadrilátero de la pelea, aquí solo estamos nosotros, el referí y el jurado que no parecen interesados en la charla de las mujeres, solo miran atentos los movimientos de la pelea.
Ahora entiendo por qué Mousse se marchó a China y no quiso saber nada más de ella, realmente Shampoo lo lastimó y siento mucha pena por él, no puedo entender cómo estando ella enamorada de él haya hecho todo esto igual. Nos vimos todos traicionados de alguna manera por ella. Me pregunto si la vieja momia también estaba al tanto, aunque recuerdo que hace rato que no la veo.
Vuelvo mi atención a lo que ocurre en el combate y noto que Akane está desplegando unos ataques increíbles, ya me vi sorprendido cuando uso las castañas calientes, pero ahora está en otro nivel por más cansancio visible. Las veo aterrizar y volver a saltar para encontrarse con Shampoo en el aire cuando Hiro me habla – Observa bien Ranma, Akane está a punto de noquearla – sus palabras me llaman la atención y concentro mi vista en ella. Inmediatamente noto que va a lanzar un ataque de ki pero no es como los que estaba acostumbrado a ver, no es una bola de energía visible, más bien parece como si lograra imprimirle al aire de alrededor su fuerza y direccionarlo. Observo con los ojos como platos como la fuerza descomunal de sus manos golpea a Shampoo y la deja inconsciente en el piso.
El tiempo se detiene, un silencio sepulcral se instala en el recinto y yo giro mi rostro para mirar a los jueces con el corazón en la boca temiendo que la descalifiquen por haber utilizado ese tipo de ataque, pero veo con alivio que no se dieron cuenta y de inmediato la proclaman vencedora haciendo que la gente estalle en un grito ensordecedor y el tiempo vuelva a fluir. Veo que los paramédicos se acercan a asistir a Shampoo que aún está inconsciente y se la llevan en camilla.
Escucho los aplausos de Hiro y de Ryoga al lado mío y veo la sonrisa amplia de Nabiki, y yo necesito correr a abrazarla. Así que no me contengo y lo hago, corro hacia ella llamándola por su nombre, cuando ella se gira la tomo en mis brazos y la alzo del piso, estrechándola con fuerza.
-Ranma… no puedo creerlo- me dice y entiendo que no es por haberla vencido, acaricio su cabeza.
-Lo sé amor… yo también…- le digo y la bajo para mirarla a los ojos y acariciar su mejilla. Ella me mira entre contrariada y feliz por haber ganado – Concéntrate en tu victoria, el resto ya no importa – le digo y ella me sonríe al fin, así que sin más bajo a besar sus labios con devoción. Me pierdo en su contacto, pero nos vemos interrumpidos por uno de los jueces que la busca para otorgarle su premio y nombrarla como la nueva campeona de la categoría femenina.
Una vez hechos los honores, nos dirigimos hacia donde estaban nuestros amigos y familia, sin soltarnos de la mano.
- ¡Bien hecho Akane! – le dice Ryoga feliz, no para de reír.
- Te luciste hermanita, ya era hora de darle su merecido a esa arpía – Nabiki está contenta, pero sé que también se vio afectada por las revelaciones de las intenciones de Shampoo.
- Gracias – responde mi marimacho algo más relajada – gracias por apoyarme a todos, me hizo muy bien contar con su aliento – yo aprieto aún más su mano en la mía.
-Akane – la llama Hiro – excelente uso del Furyokuhatsuden*, realmente te luciste- le dice alegre y yo hago una nota mental para preguntarle luego sobre la técnica.
-Gracias Hiro, creo que era la única forma de derrotarla –
-Bien- dice Nabiki de pronto juntando sus palmas en un sonoro aplauso – Vamos a obviar que escuchamos unas perturbadoras declaraciones de una horrorosa mujer, que si bien esclarecen sus oscuros motivos pasados, la verdad hoy quiero olvidar y concentrarme en que mi hermanita es la mejor y yo soy la representante de los dos artistas marciales más exitosos de todo Japón – nos quedamos atónitos ante sus palabras pero Akane se distiende y se hecha a reír, pronto todos lo hacemos y el ambiente se aligera un poco.
Lo que Shampoo hizo no tienen perdón, y si bien nos dejó son un sabor amargo Nabiki tiene razón, es hora de dejar todo atrás y concentrarnos en lo que importa… estrecho a Akane contra mí y ella me devuelve una sonrisa. Yo me siento atraído por ella como abeja a la miel y busco nuevamente sus labios, ansioso.
- Ya, ya – interrumpe mi cuñada – eso déjenlo para después, ahora vamos a festejar, ¡Yo invito! – es la segunda vez en menos de 5 minutos que Nabiki me deja con la boca abierta.
….
Luego de que Akane se aseara y cambiara en los camerinos de la arena, y de que Nabiki haya dado una entrevista por los títulos obtenidos de ambos a la prensa, mi cuñada había propuesto de ir a un restaurante elegante para festejar la victoria de su hermana, pero ella se opuso y prefirió en vez comprar comida en su lugar favorito e ir todos a cenar a la casa de Hiro, así que los 5 así lo hicimos. Debo reconocer que fue una velada amena y tranquila, que nos permitió conocer más a Higurashi y la vida también que Akane había mantenido en esta ciudad. Por suerte había podido poner al tanto a Ryoga mientras esperábamos juntos los combates de las eliminatorias de Akane, así que pudo participar de la charla sin quedarse atrás.
Descubrí con júbilo que Akane era muy querida por sus alumnos, sobre todo los más chiquitos y cómo no, también sucedía eso en casa cuando ambos nos encargábamos del Dojo. Noté cierta tristeza de su parte al hablar de nuestra inminente marcha a Nerima, sé que había creado lazos fuertes en éste lugar y con él, pero yo le había prometido que vendríamos a visitarlo cuando ella quisiera y le dijimos a Hiro que él también podía venir a Nerima a quedarse con nosotros. Después de todo, Higurashi terminó por caerme bien y eso se lo hice saber a Akane que me sonrió con felicidad.
Cuando ya se hizo muy tarde nos despedimos del dueño de casa, quedamos en que al otro día partiríamos a la nuestra y Akane le hizo prometer a Hiro que iría a despedirse al aeropuerto. Volvimos los 4 al hotel sin prisa y disfrutando de la brisa reconfortante de la noche. Ryoga y Nabiki caminaban adelante y yo iba con Akane abrazada a mí detrás.
- ¿Estás bien? – le pregunto, sé que está algo triste y cansada también por los combates.
Ella abandona sus pensamientos y me mira – Sí, aunque me da nostalgia marcharme – dice suspirando – no me malinterpretes Ranma, deseo con todo mi ser volver a casa y comenzar nuestro futuro juntos, pero no me gustan las despedidas –
Yo asiento con entendimiento, la última semana fue un sube y baja emocional – prometo hacerte muy feliz – le digo conmovido y la estrecho más a mí.
Ella ríe como niña pequeña – no te pongas celoso, sabes que te amo –
Yo sonrío ante sus palabras – Lo sé –
De pronto llegamos al hotel, gracias a dios es tarde y los reporteros no están en la entrada, así que nos despedimos de Ryoga y Nabiki, y nos dirigimos a nuestra habitación. Al entrar, ella se acerca a la cama y se queda parada mirándola, creo saber lo que cruza por su mente y eso dispara un hormigueo por mi cuerpo. Cierro la puerta y apago la luz, dejando la habitación iluminada únicamente por la luz de la luna que entra por el ventanal.
Akane se da vuelta y me mira sorprendida pero lo que ve en mis ojos hace que los abra en una clara señal de que captó mi indirecta. Está hermosa, la observo bañada por la luz de la luna y veo su angelical rostro resplandecer. Me siento afortunado, ella es una mujer increíble y me muero por volver a hacerla mía y demostrarle todo lo que me hace sentir, todo lo que la amo.
Ella se quita su ligero abrigo y lo deja sobre la cama, quedando con su hermoso vestido azul de tirantes que le llega hasta por debajo de los muslos, resaltando su perfecta figura. La recorro entera con mi vista y siento que mi cuerpo comienza a palpitar de anticipación, esa mujer algún día me va a volver loco. La veo caminar decidida hacia mí, que no me he movido de la puerta aún, sus ojos reflejan deseo y los míos se hacen eco de lo que ven en los suyos. Cuando llega hasta mí sin perder tiempo envuelve sus brazos en mi cuello y estampa con desesperación sus labios en los míos. Yo la estrecho hacia mí por su cintura y me pierdo en su boca, en su sabor… busco con mi lengua la suya para entrelazarla e iniciar una guerra cargada de anhelo, de pasión. Me doy vuelta con ella y la apoyo contra la puerta para aprisionarla con mi cuerpo, ella suelta un gemido que me hace temblar y la tan conocida descarga eléctrica me enciende… ella me enciende.
Con mi mano izquierda tomo su cintura y acaricio su figura hacia abajo, hasta traspasar la tela del vestido y tocar su tersa piel. Sigo viaje pasando por su muslo hasta llegar a su rodilla, levanto su pierna y hago que me abrace por la cintura con ella, recorro su muslo y subo mi mano hasta su glúteo, el cual acaricio por debajo de la tela de su braga hasta llegar a agarrarlo por completo con mi mano y la aprieto con fuerza contra mí, haciendo que mi erección choque con su vientre. Gruño de placer y ella suelta un gemido, pero nunca abandono su boca. Muerdo sus labios y los chupo con devoción, pego aún más mi cuerpo con el de ella y la aprisiono completamente contra la puerta. Ella empuja su cadera contra la mía y yo muevo la mano que tengo en su trasero para acariciar el espacio entre sus dos cachetes bajando hasta su vulva para luego volver a subir, en un movimiento repetitivo. Está mojada y utilizo esa humedad para recorrerla.
Akane se separa de mis labios – Ah… Ranma… - gime en mi oído y mi miembro salta en mis pantalones… la necesito. Recorro la adictiva piel de su cuello con lamidas y succiones, y voy bajando hacia el nacimiento de sus redondeados y apetecibles senos. El vestido solo me da acceso a una parte y meto mi lengua en el espacio entre ambos. Dejo mi cometido en su hermoso trasero y con mis dos manos bajo los breteles del vestido y de su sostén, el vestido cae a sus pies. Beso la nueva zona expuesta de su pecho y con mis dientes corro la tela del sostén y libero uno de sus pechos. Inmediatamente paso la lengua por su despierto pezón para luego meterlo por completo en mi boca y succionarlo. Pronto hago lo mismo con su otro seno, cuando tengo los dos libres para mí, los aprieto con mis manos y me pierdo en ellos, pasando mi lengua por uno y otro pezón alternadamente en un movimiento que sé que ella le encanta y sus gemidos no se hacen esperar. Amo su sabor, sus senos son tan perfectos que me vuelven loco, todo en ella me vuelve loco. Yo no paro de chupar sus senos e introduzco una mano entre sus bragas para acariciar su intimidad, meto dos dedos entre sus pliegues y acaricio su clítoris.
-Ah… Ah… – los gemidos de Akane se intensifican y noto que está a punto de llegar al orgasmo, así que acelero mis lengüetazos en sus pezones a la par que acelero el movimiento de mi mano en su vulva. Pronto la siento palpitar y su cadera se mece acompañando su éxtasis – Cielos, eso fue intenso – me dice y yo levanto mi vista para verla, está sonrojada y sus ojos brillan satisfechos. Me acerco a sus labios y le doy un profundo beso.
Despacio nos deslizamos por el largo de la pared hasta topar con la mesa de la habitación, yo aún quiero más de ella, quiero toda de ella. La tomo de sus caderas y de un movimiento la siento arriba de la mesa, me coloco entre sus piernas y presiono mi endurecido miembro contra su cavidad simulando una penetración. A través de la tela noto cuando mojada está, Dios… voy a morirme. Sin dejar de besarnos, Akane me quita mi camisa china roja y la tira al suelo, acaricia mis pectorales y mis abdominales arrancándome oleadas de placer. Abandona mi boca y lame mi cuello, me besa, me muerde, me lame y lo mismo hace en mi torso desnudo. Con una de sus manos acaricia mi falo erecto por encima de la tela y yo muevo mi cadera en respuesta.
Le quito su sostén y masajeo sus pechos mientras hago que se recueste sobre la mesa y vuelvo a devorar su boca desenfrenado. Nos retamos con nuestras lenguas y ahogo un gemido en su boca cuando ella introduce su mano en mi pantalón y me acaricia directamente, me rodea con sus piernas para atraerme hacia ella, pero yo tengo otra idea en mente.
-Alto ahí, todavía no terminé- le digo despegándome de sus labios, que están rojos e hinchados… se ven totalmente apetecibles. Ella me mira con la mirada cargada de deseo, lujuria, pasión y amor. Sé que quiere que la tome, pero aún no voy a complacerla con eso. Yo le sonrío de costado y bajo por entre medio de sus pechos, su abdomen y su vientre, lamiendo todo a mi paso. Le quito las bragas, tomo sus piernas por debajo de sus rodillas y las levanto hacia ella, dejando su vagina completamente expuesta para mí. Se me hace agua la boca y doy de lleno con mi lengua en su cavidad.
-Ranma… - gime ella mi nombre cuando la invado. Recorro sus pliegues con lamidas de abajo hacia arriba y me detengo a chupar su clítoris con vehemencia. Ella se retuerce de placer y yo imprimo más velocidad a mi cometido. También introduzco mi lengua en su cavidad y comienzo a entrar y salir de ella. Combino los dos movimientos, su sabor me encanta, me llena y siento mi erección doler de la excitación. Me entretengo invadiendo su intimidad mientas escucho sus hermosos gemidos, pero de pronto necesito hacer algo más así que me detengo y hago que ella se incorpore, bajando sus piernas al piso. La volteo dejándola de espalda y acerco mi erección hacia su trasero mientras beso sus hombros. Su respiración está agitada. Con delicadeza hago que baje su torso y apoye sus pechos en la mesa, quedando parada con sus piernas separadas y su hermoso trasero levantado para mí. Voy besando su bella espalda hasta llegar al final de su columna vertebral, siento que ella se agita con anticipación por lo que voy a hacer. Así que sin más separo sus nalgas con mis manos y paso mi lengua caliente por entre medio de ellas. Akane gime fuertemente y sé que le gustó, por lo que vuelvo a hacerlo esta vez abarcando más extensión. Si lamer su vuelva me enloquece, su perfecto culito es delicioso. Chupo con ganas y pronto doy una lengüeteada desde su vagina hacia su trasero y repito el movimiento varias veces. Akane se enloquece y apura su cadera hacia mí, yo respondo acelerando el movimiento y siento su segundo orgasmo, exquisito y placentero, sus gemidos fuertes son música para mis oídos.
….
AKANE
Lo que Ranma acaba de hacerme es extraordinario, jamás pensé que me iba a gustar tanto algo así, quedé extasiada. Me incorporo aún agitada y doy vuelta para hacerle frente, su mirada oscurecida de deseo hace cosquillear mi vientre. Me lanzo otra vez a sus labios, lamiéndolos como posesa. El me estrecha entre sus brazos y yo me siento plena. Con mis manos bajo sus pantalones con bóxer y todo, que caen a sus pies. Quiero darle algo de todo el placer qué él me hizo sentir así que, sin más preámbulos, me despido de sus labios y voy pasando mi lengua por su perfecto torso musculoso, hasta llegar a su marcado abdomen y a la zona donde se forma su V. Ranma gime ante mi contacto y yo me detengo cerca de su miembro para succionar esa zona. Con una de mis manos tomo su grosor y comienzo a acariciarlo con un movimiento desde la base que sé que le gusta. Mi lengua finalmente acaricia la punta y me dedico a lamerlo como si de un helado se tratase.
-Akane… - gime mi nombre y yo me siento poderosa, el saber que él disfruta tanto como yo hace que me moje toda así que lamo desde la base hasta la punta para luego metérmelo entero en la boca – Ah…- Ranma gruñe y yo comienzo deslizar mis labios por toda su extensión, lamiendo todo a mi paso.
Ranma acaricia mi mentón y apoya su mano en mi cabeza, sé que quiere que acelere el movimiento así que así lo hago y escucho que comienza a gemir más fuerte, llamándome. Con los labios y mi lengua alterno el movimiento mientras que lo acompaño con mi mano, el falo de Ranma es realmente grande. Su respiración se agita y sé que está a punto de llegar al clímax, pero él me detiene y se agacha para tomarme de la cintura y levantarme para sentarme sobre la mesa, sé lo que quiere hacer así que abro mis piernas invitándolo y él busca mi boca desesperado a la par que de una certera estocada se introduce en mí desesperado. Yo gimo en su boca encantada con su intromisión y el comienza a entrar y salir de mí con movimientos constantes y rápidos. Me toma de mis piernas como cuando me lamió mi vulva y me penetra con fuerza, yo apoyo una de mis manos en la mesa y con la otra lo abrazo por su cuello. Nos devoramos mutuamente mientras gemimos incontrolablemente en la boca del otro.
-Te amo Akane… - me dice entre jadeos.
-Yo también Ra… Ranma…- sus estocadas son cada vez más rápidas y más profundas, siento el cosquilleo concentrarse en mi zona sur pero aún no quiero terminar, quiero prolongar éste encuentro tan placentero con él. Hago que frene y me mira confundido, pero yo le sonrío pícaramente y lo empujo suavemente para que salga de mí… me bajo de la mesa y lo miro con deseo mientras me muerdo el labio. Me doy vuelta y subo una de mis rodillas a la mesa, apoyando mis manos en ella inclinándome suavemente, de modo que mi trasero queda ligeramente levantado y mi vagina queda expuesta hacia él. Volteo el rostro por sobre mi hombro para mirarlo y lo veo totalmente embelesado y excitado mirándome, su vista choca con la mía y sin pensarlo dos veces me toma de las caderas y se hunde en mí otra vez, haciendo que ambos soltemos un suspiro de placer. Rápidamente comienza a embestirme con fuerza otra vez, saliendo y entrando de mi mientras me sostiene de mis caderas y posa sus labios en mi hombro.
-Me vas a matar Akane… - me dice seductoramente cerca de mi oído con su respiración entrecortada y yo paso uno de mis brazos para tomarlo de la nuca y pegarme más a su musculoso pecho. Con una de sus manos toma uno de mis senos y lo acaricia con pasión mientras que su falo se entierra cada vez más profundo en mí. Giro mi rostro y busco sus labios ansiosa, él me devuelve el beso con la misma intensidad. De pronto, desacelera su movimiento y comienza a entrar y salir despacio de mí, deliciosamente despacio. Abandona mi boca y se dirige hacia mi oído. Lo que me dice mientras me penetra y me tiene a su merced hace que una poderosa descarga me recorra y mi corazón lata con fuerza en mi pecho.
-Cásate conmigo…- su voz es grave, seductora y firme. Siento que muero, y la emoción me embriaga, tanto tiempo espere para escucharlo pedírmelo que mis ojos se humedecen.
-Sí – le contesto totalmente conmovida – Sí Ranma, quiero ser tu esposa- y eso es suficiente para que la locura se desate nuevamente y comience otra vez a penetrarme con fuerza y velocidad. Busca mis labios ansioso y nos besamos con desenfreno, su mano en mi seno acaricia mi pezón y lo aprieta. Sus embestidas son salvajes, animales y me vuelve completamente loca de placer. La fricción es tal que no resisto mucho más y siento mis paredes contraerse en el más exquisito y poderoso orgasmo. Gimo con fuerza en su boca y siento como él también explota de placer derramándose dentro mío.
Sus movimientos se desaceleran, pero nunca dejamos de besarnos. Al cabo de un rato sale de mí y yo me giro para rodearlo con mis brazos por su cuello y besarlo con amor. Él me levanta en brazos y me conduce a la cama mientras me dice lo mucho que me ama y estoy completamente segura de que a pesar del cansancio que siento esta noche no voy a dormir. Voy a amarlo como lo haré por el resto de mis días.
FIN
….
¡Hola! ¡LLORO! No puedo creer que lo terminé, ¡estoy muy feliz! Pego saltitos por todos lados. Ya quiero saber qué les pareció éste último capítulo. Intenté hacer lo mejor que pude en la pelea con Shampoo, escribir escenas de este tipo me cuestan así que espero haberlo logrado. ¿Qué les pareció la confesión de Shampoo? ¿Se lo esperaban? Jejeje pido perdón a sus fans de nuevo, pero me pareció un muy buen motivo para los fines de mi historia. Además, trate de atar todos los cabos sueltos que quedaban. Respecto de la técnica que utilizó Akane para vencerla, me la inventé y también me inventé su nombre, por lo que no sé si está bien escrito, sepan disculpar jejeje
¿Qué tal el lemon suculento y ese pedido de matrimonio? Disfruté mucho escribir esa escena, de nuevo, no sé si es algo que se esperaban. Me pareció muy de ellos y que en un momento de tremenda pasión Ranma se sintiera tan completo que quisiera pedírselo. Después de todo, ese es su mayor deseo y el de Akane también, después de haber estado separados tanto tiempo.
Al final, se empezaron a llevar bien con Hiro y les tengo una sorpresa que voy a subir a continuación, espero que les guste.
Nuevamente, muchas gracias a todos los que leyeron mi historia, le dieron like y me dejaron comentarios. ¡Me hacen muy feliz! Me han dicho que les gustaría leer otra historia, no les prometo nada, pero lo voy a intentar. ¡Muchas gracias!
Ahora sí, ¡Gracias por acompañarme en esta hermosa aventura! Les mando un abrazo y espero que se estén cuidando mucho.
¡Nos vemos! En el epílogoooooo
