Flashback de la batalla en Shiganshina. Se escuchan explosiones fuertes y llantos de desesperación a lo lejos. Sangre y cadáveres en todos lados. El grito de un hombre retumba en toda la ciudad.

—¡Reiner!

Se escucha un corazón palpitar aceleradamente, la respiración profunda y rápida.

Reiner despierta asustado y desorientado la camilla de un hospital. Mira alrededor, trata de levantarse de la camilla, pero pierde el balance y se cae. Observa hacia la puerta y ve en el pasillo a la enfermera ayudando a caminar a una chica. Ella se asusta al verlo en el suelo y llama al doctor.

—Joven, quédese recostada en la pared, vengo enseguida, necesito ayudarlo a levantarse —Le indica la enfermera—

Llegan más enfermeras y el doctor. La chica aún sigue en la pared observándolo. Reiner también la observa; ella es alta, de tez blanca, ojos azules con una mirada delicada y penetrante, cejas un poco prominentes y cabello marrón largo. Él la sigue mirando mientras lo levantan del suelo y lo acuestan a la camilla.

—¿Dónde estoy? —Reiner pregunta aún desorientado—

—Está en un hospital en Mare —Dijo el doctor—

—¿Mare? Imposible, yo estaba en Paradis —Intenta levantarse de nuevo, pero le da dolor de cabeza— Yo no recuerdo nada más —Siente ansiedad y respira rápido—

—Cálmese, estuvo dos días en coma, su cuerpo tardó en regenerarse

—¿Y mis compañeros?

—Luego el General le contará, ahora mismo necesita descansar

El doctor le inyecta un tranquilizante y lo calma. La enfermera sale del cuarto y se dirige hacia la joven.

—Disculpe este mal rato... Acaba de salir de un coma

—No hay problema —La chica entra a su habitación—

La enfermera la ayuda a recostarse y se va. Llega un soldado a visitarla. Conversa con ella en voz baja.

—Diana ¿Pudiste sacarle la información?

—No

—Maldición ¿Que vamos a hacer ahora?

—Seguir con el plan que teníamos... Podría acercarme más a él

—Tu haz todo lo necesario, necesitamos terminar esto de una vez

—Si —Diana se entristece—

—Sé que lo lograremos. Tranquila, por ahora descansa… No olvides lo mucho que te extraño —Le agarra la mano y le da un beso—

—Y yo a ti, Roy —Sonríe un poco forzada—

—Nos veremos luego, recupérate pronto —Roy se va de la habitación—

Diana comienza a recordar cuando casi pierde la vida hace unos días.

El General grita.

¡Disparen!

General, son demasiados Un soldado le responde

Tenemos que atacar con todo —Reafirmando su orden—

Comienzan a caer bombas enemigas. Diana intenta cubrirse, un soldado la empuja para salvarla, pero la bomba cae cerca de él y lo mata.

¡No! —Ella grita y corre hacia su compañero, pero es muy tarde. Comienza a llorar y se desespera.

¡Diana, vámonos! Roy grita a la distancia

Diana no le presta atención. Ella ve que vienen soldados enemigos, comienza a dispararles y los mata. Cuando ella se gira una bomba le cae cerca.

¡Diana! Roy grita desesperado mientras corre hacia ella

Ayúdame por favor —Ella se queja de dolor—

No puede ser... Estás sangrando demasiado

Diana tiene quemaduras en el abdomen y un pedazo de bomba incrustado en la pierna derecha creándole una herida profunda.

Me voy a morir —Ella llora—

No digas eso, vamos resiste

Tengo que hacerlo aquí

No Diana, no al frente de ellos... Vamos, te llevaré al médico

No creo que resista, me estoy desangrando mucho.

Roy carga a Diana lejos de la zona donde hubo la explosión. Grita por auxilio.

¡Médico!... ¡Que alguien me ayude!

El médico corre donde ellos. Al verla gravemente herida da la orden.

Traigan una camilla... ¡Rápido!

Diana estarás bien, resiste... —Roy le susurra— No lo hagas aquí, por favor

Diana comienza a ver oscuro a su alrededor y a escuchar lejos a la gente.

Unos días después, ella despierta en el hospital. Roy se encuentra a su lado.

Me alegra que hayas sobrevivido

Si... Pero Karl no lo logró, él me salvó la vida, pero yo no pude salvarlo —Diana llora—

No fue tu culpa, también estuviste tan cerca de perder la vida... Lo importante es lo que vayamos a hacer ahora —Él le acaricia el cabello—

De momento se escucha un bullicio. Diana trata de mirar hacia la puerta al ver unos soldados acercarse.

¿Qué sucede?

No sé, iré a investigar —Roy al salir ve muchos soldados entrar a la habitación del frente

Pasa Zeke caminando junto a una camilla con un hombre mal herido.

¿Quién está en la camilla? Roy le pregunta a un soldado

Es uno de los Guerreros de Mare, el Titán Acorazado

Roy se sorprende y va donde Diana, le dice en voz baja.

Llegó el Acorazado

¡¿Qué?! —Ella lo dice sorprendida. Trata de levantarse, pero le da dolor en el abdomen y pierna, perdiendo un poco el balance—

Quédate quieta mi amor —Roy la sostiene—

Ese desgraciado —Diana siente coraje—

Tenemos que aprovechar que ya está aquí y vengarnos

Pero antes tengo que sacarle información

¿Cómo?

Recuerda que tengo el mismo poder que él... Debe haber una manera de conectarme a sus memorias. Como las que vi en algunas ocasiones que me conecté a él sin darme cuenta

Haz todo lo que puedas, y si logras sacarle información lo matamos. Luego usamos su poder para atacar a Mare

Si, estos malditos no se van a salvar

Descansa... Si consigo más información te aviso

Diana se queda descansando. Comienza a tener recuerdos raros, que no son de ella sino de Reiner. Logra entrar a la mente de él y altera sus recuerdos para que no la reconozca del pasado. Intenta sacar la información que ella necesita, pero no lo logra del todo. Así estuvo tratando por dos días, hasta que logra ver unas imágenes de algunas bóvedas.

Diana termina de recordar. Unas horas después ella se da cuenta que Reiner ya se ha despertado. Escucha una conversación.

—Braun, no sé si me recuerdas... Soy el General Benton

—Claro que le recuerdo… Eras el Teniente que me ayudó de niño en mis entrenamientos cuando adquirí el Acorazado

—Me alegro de que aún me recuerdes… El doctor me informó lo sucedido cuando despertaste del coma

—Disculpe por mi comportamiento... ¿Dónde están mis compañeros?

—Zeke y Pieck están bien. Bertholdt está desaparecido

—No puede ser —Reiner se entristece— ¿Lo buscaron?

—Se intentó, pero fue imposible encontrarlo... Cuando se sienta bien, nos dará el informe de todo lo ocurrido

—Si mi General

Benton cruza hasta el otro cuarto para ver a Diana. Ella está arreglándose ya que le han dado de alta. Él se le acerca.

—Me alegra verte bien... Me sorprende lo rápido que te recuperaste

—Soy fuerte, mi General, nada me va a detener para seguir sirviendo a Mare

—Me gusta tu actitud... Espero verte pronto en los entrenamientos —Benton la mira a los ojos y le sonríe— Adiós

—Adiós General —Ella se queda viéndolo hasta él irse de la habitación. Suspira sonriendo un poco triste, luego frunce el ceño—

Diana sale del cuarto y ve a Reiner muy triste. Al principio lo mira con odio, pero luego siente lástima. Ya estando afuera del hospital, ella se encuentra a Roy y sus compañeros.

—¡Diana! Que alegría verte de nuevo y que estés bien —Arla se emociona y la abraza—

—Me alegra al fin verlos, los extrañé

—Roy nos dijo lo que hiciste —Jeff se le acerca— ¿Lograste algo?

Diana mira a todos lados.

—No del todo... —Dice en voz baja— Pero tengo sospechas, y lo poco que logré ver en sus recuerdos, lo que buscamos, lo guardan en bóvedas y los mueven de cierto tiempo a diferentes bóvedas... Hay que estar pendiente a cuando muevan equipos, tal vez ahí estén los planos e información de Mare

—¿Sabes de alguna en específico? —Roy pregunta esperanzado por una respuesta positiva—

—En la capital hay una... Es lo más que pude ver, él no sabía mucho

Arla coloca su mano en el hombro de Diana.

—Lo importante es que estamos más cerca de regresar a casa

Roy se queda pensativo.

—¿Y qué harás con Reiner?

—Seguir acercándome a él... Creo que lo mejor es hacerme de su confianza... Él tiene una mente muy débil y puedo seguir manipulándolo como ya lo hice

—¿Y cómo lograste hacer todo de meterte en su mente y manipularlo? —Jeff pregunta sorprendido—

—Ni tengo idea como manipulé sus memorias, antes pensaba que sólo podía verlas. Tal vez es por compartir el mismo poder... Aproveché su debilidad, como dije, y le metí recuerdos falsos, también le hice olvidar los recuerdos conmigo... No fue fácil, pero creo que hice buen trabajo.

Roy le sostiene el mentón y la mira a los ojos.

—Recuerda disimular tus ganas de venganza

—Si lo sé, pero le tengo mucho odio, tú sabes muy bien por lo que pasó mi familia y la de muchos... También vengar a Karl —Diana se enoja—

—Tendrás tu tiempo de vengarte... Pero creo que lo mejor por ahora es que disfrutemos, y celebremos tu salida del hospital y brindar por la memoria de nuestro héroe, Karl

—¡Si!... Alégrate, Diana —Jeff la abraza—

Se van a darse unos tragos en una cantina cerca de la base.

Al día siguiente Diana y Roy están terminando de limpiar un equipo militar cuando Reiner viene caminando y ve a Roy. Él se paraliza y comienza a ver a Eren. Reiner pierde la noción de la realidad y va directo donde Roy. Lo agarra y lo golpea fuertemente cayendo al suelo. Diana se sorprende y se molesta.

—¿Por qué lo golpeas? —Diana empuja a Reiner—

—¡Maldito desgraciado! —Reiner lo dice con furia—

—¡¿Qué te pasa?! —Diana lo vuelve a empujar—

—Te odio Eren

—¿De qué hablas?... ¿Quién es Eren? —Diana se queda confundida—

Reiner cae en razón.

—Per… dón

—Lárgate por favor —Diana levanta a Roy—

Reiner sale corriendo. Benton se les acerca.

—¿Que sucedió?

—No sé, sólo vino y me golpeó —Roy se toca el pómulo—

—Él está un poco mal de la cabeza —Diana sigue molesta—

—Hablaré con él... ¿Ustedes ya terminaron su trabajo?

—Si —Ambos responden a la vez—

—Pueden retirarse

—Cómo diga mi General —Ambos se retiran—

Diana lleva a Roy a su cuarto. Busca su kit de primeros auxilios y comienza a curar la herida que le dejó Reiner en el pómulo. Cuando Diana le hecha alcohol Roy se queja.

—Auch

—Tremendo golpe que te dió

—Fue cómo si me hubiera golpeado contra un muro... ¿Por qué lo habrá hecho?

—Por lo que logré ver de sus memorias, Eren fue su compañero en Paradis. Al Reiner revelarse hubo un enfrentamiento entre ellos. Eren es un titán cambiante. ¿Quién lo diría que el pequeño Jaeger tendría un titán en su interior?

—¿En serio?

—Además, físicamente te pareces un poco a Eren

—Ahora entiendo... Creo que me odiará por buen tiempo… —Roy mira a Diana— Hey cariño

—¿Qué?

—Hace tiempo que no estamos solos… Te extraño mucho... Si sabes a que me refiero —Roy le guiña—

Diana ríe. Roy la agarra, acercándola a él.

—Te amo Diana... Eres la mujer más hermosa que he conocido

—Mi querido Roy, tu eres él que me mantiene cuerda en este maldito lugar

—Algún día saldremos de aquí, y regresaremos a casa

—Eso espero

Roy besa apasionadamente a Diana. Tienen su momento de intimidad. Al terminar Diana se sienta en la cama, se queda pensativa mirando a Roy descansar. Suspira triste, se levanta y se va.

Tiempo después están en una guerra. Diana y Roy están dentro de una trinchera atacando a los enemigos. De pronto cae un rayo cerca de ambos. Es el Titán Acorazado, comienza a atacar. Diana al verlo le trae malos recuerdos de su pasado y le da coraje. Va corriendo detrás de él. Roy la detiene.

—Diana, tienes que calmarte

—Déjame, Roy... ¡Tengo que matarlo, aquí mismo!

—Diana no lo hagas, vas a dañar nuestra misión, piensa en tus compañeros que ya quieren regresar a casa

Diana se calma, pero sigue mirando furiosa al Acorazado.

—Tienes razón

Continúan batallando. Cuando se termina la batalla Reiner sale del Acorazado. Diana está cerca de él. No hay ningún compañero a sus alrededores. Cuando él se tira del cuerpo del Acorazado, se paraliza al ver a Diana apuntándole con un rifle.

—¿Qué haces?

Diana se queda en silencio. Comienza a recordar un momento similar que tuvo hace años, donde apuntaba con su rifle y en vez de ver a Reiner ve a un niño. Ella dispara. Reiner se asusta, pero se da cuenta que Diana le disparó a un soldado enemigo detrás de él. Roy al ver lo que Diana hace corre donde ella.

—Diana ¿Qué…? —Roy ve el soldado enemigo muerto—

—De nada —Ella mira a Reiner de mala manera y se va—

Están en el tren, se dirigen de regreso a casa. Diana está durmiendo en uno de los vagones al lado de donde está Reiner, que también está durmiendo. Ella comienza a balbucear, está sudorosa. Sus compañeros se acercan.

Arla se encuentra preocupada.

—¿Qué le pasa?

—Creo que tiene una pesadilla —Roy toca a Diana—

Ellos empiezan a entender lo que ella está hablando. A la vez Roy escucha desde el otro vagón a Reiner hablar y ambos están diciendo lo mismo.

Ya no sé lo que es correcto... pero... sé que tengo que enfrentar las consecuencias de mis acciones... y llevar a cabo mi deber como guerrero hasta el final

Diana comienza a enojarse. Roy escucha a Reiner quejarse de dolor. También Diana se queja de dolor y Roy ve como comienza a correr la electricidad por su cuerpo. Jeff intenta sacudirla para despertarla, pero no funciona, él la toma en brazos, pero de momento Diana abre sus ojos. Jeff los ve blancos y brillantes, como en su forma titánica. Del susto Jeff la deja caer al suelo y ella se despierta desorientada. A la vez se escucha a Reiner caer al suelo y quejarse de dolor. Roy se acerca al otro vagón, ve a Reiner en el suelo y Zeke intentando de levantarlo.

—¿Necesita ayuda Jaeger?

—Si, ayúdame a levantarlo

Ambos lo levantan y lo recuestan en la silla. Reiner se ve aturdido.

—¿Que le pasó?

—Al parecer tuvo una pesadilla

—Oh... Si necesita ayuda no dude en avisarme

—Bien, gracias

Diana observa todo a escondidas desde el otro vagón. Se sienta y Roy se le acerca.

—¿Que te pasó?

—Creo que me conecté con él sin darme cuenta... Estaba teniendo una pesadilla

—Nos diste un susto tremendo... Por poco los demás te ven —Jeff suspira aliviado—

—Gracias por despertarme

—Diana me preocupas, llevas días teniendo pesadillas desde que Reiner está aquí. Hace buen tiempo no te sucedía —Roy se sienta a su lado—

—No puedo dejar de ver sus memorias, sólo veo su dolor... Siento odio y lástima a la vez

—No dejes que esto te afecte y te aleje de la misión principal, tú lo odias, no puedes sentir lástima por él

Diana se queda sentada todo el viaje pensando en Reiner, y en el dolor que él siente en su corazón. Ella se queda triste y comienza a hablarse a sí misma en la mente.

\A quien engaño, yo lo amo por más que trate de odiarlo. Él está tan conectado a mí que no me lo puedo quitar de la mente. Me duele tanto sentir su sufrimiento... Maldición, fui tan cruel al abandonarlo en aquel tiempo, quizás no habría hecho todo lo que hizo... Yo soy quien tiene el corazón acorazado con todo este odio que cargo contra Mare y contra él... De alguna manera tengo recuperar ese tiempo perdido, pero rayos, también tengo que terminar mi misión... Es él o mis compañeros... Bueno, intentaré hacer ambas cosas... Yo quiero ver a Reiner sonreír y que sea feliz, pero también haré todo lo posible por hacer que mis compañeros regresen a casa... Sé que puedo/

Llegan a su base al mediodía y van directo al comedor a almorzar. Hacen fila, Diana está detrás de Reiner, pero él no le habla. Diana se sienta en una mesa lejos de Reiner, pero lo puede observar desde su silla. Reiner está sentado junto a Zeke y Pieck. De vez en cuando ambos cruzan miradas. Reiner termina de comer y se va. Un soldado sale detrás de él. Diana siente un impulso y se levanta para seguirlo, pero cuándo va de camino a botar los residuos de comida ella presiente algo malo y deja caer la bandeja. Todos la miran. Diana corre detrás de Reiner y ve a un soldado caminando cerca de él con una cuchilla en mano. Ella corre y golpea al hombre. El hombre intenta apuñalarla, pero Diana le esquiva y le rompe la mano, luego lo golpea hasta tirarlo al suelo. Reiner se queda asombrado. Diana se tira encima del hombre y sigue golpeándolo cada vez más fuerte. Entre cada golpe el hombre ve que el semblante de ella cambia, sus ojos se vuelven blanco brillantes, como los del Titán Acorazado. El hombre se asusta y comienza a gritar.

—¡Ella es un demonio, un demonio!

Roy viene corriendo hacia ella. Diana lo sigue golpeando hasta dejarlo inconsciente. Reiner reacciona, la agarra y la separa. Todos se acercan dónde ellos. Diana está más calmada, pero le tiemblan las manos. Benton mira los nudillos de Diana y mira el rostro del hombre.

—¿Que sucedió aquí? —Pregunta un poco molesto—

—Este hombre intentó matar a Reiner

—¿Reiner es cierto lo que ella dice?

—Es cierto General, él intentó agredirme con ese cuchillo que está en el suelo y Diana me salvó

—Ambos los quiero en mi oficina, ahora

—Si General —Diana y Reiner se van—

—Soldados, llévenlo al hospital, lo interrogaremos cuando se despierte —Benton se va—

Diana en la oficina de Benton está muy nerviosa. Reiner intenta calmarla. Llega el General y se sienta. Mira a Diana fijamente.

—¿Sabes las sanciones que conllevan el agredir a otro soldado?

—Lo sé

—No es la primera vez que te metes en problemas… Si se descubre que todo fue un malentendido, podríamos desde llevarte a la cárcel nuevamente, bajarte de rango e incluso expulsarte

—Pero yo le salvé la vida a Reiner... No lo hice con mala intención

—Es cierto... Ese soldado, creo que se llama Jon, fue compañero mío cuando era candidato a guerrero... Él no logró entrar y desde ese entonces él me envidia y me odia... Tal vez se recordó e intentó lastimarme

—Ahora todo tiene un poco de más sentido, pero lo que me deja pensado fue lo que gritó... Diana, ¿por qué lo escuché gritar, que tú eras un demonio?

—No sé, tal vez lo golpeé tan fuerte que comenzó a alucinar

—Tal vez, pero como quiera le interrogaremos... Y que conste que este incidente va para tu récord

—Si General —Diana lo dice desanimada—

—Reiner ya puedes irte, necesito hablar con ella en privado

—Si mi General —Reiner se va—

Benton se levanta de la silla y se acerca a Diana.

—Yo no puedo estar salvándote el pellejo a cada rato. Van a pensar que tengo preferencias contigo y un día me lo van a reclamar

—Discúlpame, no es mi intención meterle en problemas —Diana se levanta para irse, pero Benton la detiene—

—Hace tiempo no te acercas a mí en privado, que no sean asuntos del ejército

—No lo he hecho porque no has solicitado mi presencia

—Entonces quiero que vuelvas a ser mi escolta

—¿De verdad lo necesitas o es para volver a usarme para tus… asuntos personales?

—¿Estás molesta conmigo? ¿Es por lo de aquel día que te obligue a…? —Se entristece—

Diana camina hasta la puerta y se queda pensativa. Él se acerca detrás de ella y la sostiene de los brazos.

—No te vayas otra vez de mi lado, por favor… Te necesito

Diana contiene las ganas de llorar mientras disimuladamente toca su vientre.

—Búscame cuando me necesites, pero que sean para asuntos del ejército... Con su permiso tengo cosas más importantes que hacer

Diana se va de la oficina. Benton se queda triste y molesto a la vez.

Diana se dirige a su habitación, ella está furiosa, pero a la misma vez nerviosa. Reiner se va detrás de ella y la llama.

—¡Diana!

Ella se paraliza, intenta calmarse y se gira.

—Tienes que alejarte de mi

—¿Qué? —Diana se queda confundida—

—Todos los que están a mi alrededor de alguna forma terminan lastimados por mi culpa

—Reiner, yo solo te salvé la vida

—Lo sé, y gracias por eso... En el poco tiempo que llevo aquí ya te has buscado un problema por mi culpa... Diana, te vi pelear en esta última batalla y eres muy buena, tienes un gran futuro en la milicia, pero si yo estoy cerca tuyo sólo provocaré sufrimiento para ti

—No digas eso Reiner...

—Lo siento —Se va—

Diana se queda sorprendida. Ella comienza a llorar y le da coraje. Se dirige a su habitación.

Durante la noche está lloviendo fuertemente y tronando. Diana se despierta asustada al caer cerca un relámpago. Mira hacia el lado, ve a Roy acostado y sus otros compañeros. Ella se percata que tiene sangre en sus manos. Se pone nerviosa y sale corriendo al baño. Enciende la luz y se ve en el espejo que tiene sangre en su rostro y camisa.

—¡No, no, no!... Es sangre... ¿Que hice?... No recuerdo hacer nada... Yo... Yo

Se lava las manos y la cara. Se quita la camisa y la hecha al zafacón. Se vuelve a acostar tratando de recordar que sucedió.

A la mañana tocan fuertemente a la puerta.

—¿Diana Smith?

Diana abre la puerta. Rápidamente la arrestan.

—¿Que hice?

—¿A dónde la llevan? —Roy esta confundido—

—Esta arrestada por sospecha de asesinato

—¿Qué? —Arla se sorprende—

La llevan a la morgue del hospital, donde se encuentra Benton al lado de un cadáver que está cubierto por una sabana.

—¿General que sucede? —Diana pregunta confundida y nerviosa—

—Esta madrugada encontraron el cuerpo sin vida de Jon, el soldado que golpeaste ayer

Levanta la sábana. Diana ve la cabeza de Jon totalmente hecha pedazos. Ella se queda paralizada

—¿Qué?... ¡No puede ser!

—¿Tuviste algo que ver?

—No mi General... Yo sé que lo golpeé fuertemente, pero sería incapaz de luego haberlo matado… —Llora— Parece como si un titán lo hubiera aplastado

Benton la lleva al pasillo de afuera, donde está Reiner, Zeke y Roy.

—¿Diana dónde estuviste anoche? —Benton la mira a los ojos—

—En mi habitación con mis compañeros... Le puedes preguntar a Roy

—Si, ella pasó toda la noche con nosotros

—¿Y tú Reiner?

—Anoche estuve en una reunión junto a Zeke

—Es cierto lo que él dice

—Diana, ¿acaso tienes alguno de los nueve poderes titánicos? —Benton la vuelve a mirar a los ojos—

—No —Diana suda un poco por los nervios—

—Pero si fuera cierto, ¿Que titán sería?... —Zeke mira a Diana— Porque dudo que ella sea una Tybur

—No lo soy

—Además, si alguien se hubiera convertido en titán ¿No creen que la habitación se hubiera destruido? —Reiner se queda pensativo—

—Tal vez Jon sabía algo y lo mataron para callarlo ¿Y si era un soldado infiltrado? —Diana los mira a todos—

—Tienen razón... Seguiremos investigando este asunto... El doctor Lucas le hará exámenes de sangre a cada soldado, para excluir la opción de que haya un titán cambiante infiltrado... —Benton se dirige a Diana— Mientras tanto, quedas libre, no hay ninguna evidencia para acusarte por el momento... Soldado, quítale las esposas

—Gracias mi General

Roy se la lleva deprisa para su habitación. Sus otros dos compañeros están esperándolos. Diana entra, pero se queda parada mirando a la pared, dándole la espalda a ellos.

—¿Diana nos puedes decir que pasó? —Roy está molesto—

Ella no contesta.

—Tuve que mentirles a ellos para salvarte, anoche tu no estabas en la habitación... Jeff encontró tu camisa manchada de sangre en el zafacón

—¿Diana tu mataste a Jon? —Jeff está preocupado—

—¡Diana responde! —Roy grita furioso—

Ella comienza a hablar, pero en un tono de voz diferente. Sus compañeros se asustan.

—Yo hice lo que tenía que hacer... Callarlo... Él sabía lo que soy, y no podía permitir que dañara nuestra misión

—Diana... Tu hace mucho dejaste de ser una asesina... De un tiempo para acá te he visto cambiar mucho, y me preocupa —Roy la mira con un poco de miedo—

—¿Diana?... Ella murió aquel día, ¿No lo recuerdas?

—¿De qué hablas? —Roy se confunde—

—Ya esa Diana no existe —Ella se gira dónde ellos, sus ojos han cambiado de color; de azul se ponen miel con un poco de rojo alrededor de la pupila; tiene una sonrisa cínica—

Roy y sus compañeros se asustan al verla.

—Yo soy un guerrero... Yo soy una reina, una diosa

—Mentira... Tu eres Diana —Arla lo dice con autoridad—

—No lo soy —Habla como si otro ser la hubiera poseído—

—Tu eres Diana Smith —Roy también le habla con autoridad—

—No —Ella lo dice confundida—

—Tu eres soldado de Paradis, y tienes una misión aquí —Jeff se acerca—

—No, mentira —Se confunde más—

—Es cierto Diana, tú eres nuestra líder... Nuestra misión es buscar información importante de Mare y regresar a Paradis —Roy intenta tocarla—

—No... No... —Se tira al suelo. Recupera la razón, sus ojos vuelven a ser azules y comienza a llorar— ¿Que me pasa?

—Es tu poder, que te ha dominado mentalmente... Tienes que ser fuerte, Diana, tú debes controlarlo y no él a ti —Roy coloca su mano sobre su hombro y la acaricia—

—Perdónenme... Yo no quise golpear tan fuerte y menos matar a Jon —Llora—

—Está bien Diana, lo importante ahora es seguir con la misión —Jeff también la acaricia—

—Ya quiero regresar a casa —Diana sigue llorando—

—Sé que muy pronto lo haremos —Arla la abraza—

Diana se levanta y los mira.

—No permitiré que les pase lo mismo que a Tiffa y Karl... Les prometo que haré todo lo que sea necesario para volver a casa. Encontraremos esa maldita información y regresaremos como héroes —Hace el saludo militar de Paradis—

Sus compañeros también hacen el saludo. Diana se queda pensativa.

—Yo tengo que confesarles algo... Estuve en Paradis después de haber ingresado al ejército

—¿Cuándo y cómo? —Arla pregunta sorprendida—

—Fue la vez que intenté matar al General. No sé si recuerdan, pero él me castigó. Me azotó frente a todos, pero me perdonó la vida

—Si recuerdo ese día. Estuve tan molesto que sólo quería matarlo con mis propias manos —Roy se enoja—

—En la noche, luego del castigo, cuando iba a regresar a mi cuarto me arrestaron otra vez, el oficial Krauel dijo que Benton cambió de opinión y me condenó a vivir como un titán puro en el Paraíso

*Meses después de ingresar al ejército de Mare*

Temprano en la mañana el ejército de Mare llega al muelle en Paradis. Los soldados llevan a los prisioneros a la parte alta del muelle y los arrodillan. Diana está un poco nerviosa y débil por las heridas recibidas por el General Benton, tiene el tabique de la nariz lastimado y varios golpes en todo el cuerpo. Los soldados le quitan las vendas a cada uno de los prisioneros, pero les dejan las mordazas. Diana ve varias personas arrodilladas.

—Algunos de ustedes están aquí por haber traicionado a nuestra nación y otros por insubordinación al ejército... Pero todos hoy al fin conocerán el paraíso y serán libres de este mundo cruel y vivirán como lo que son, unos monstruos. Al fin se reunirán con su amada Ymir Fritz —Krauel camina detrás de cada uno—

Krauel da la orden. Todos están asustados. Comienzan a inyectar los sueros de titán en el cuello de cada eldiano. Luego de inyectarlos, los empujan al vacío, cayendo y transformándose en titán. Diana está asustada y pensativa.

\Rayos, no sé si ese suero me afecte. ¿Y si me transformo con mi Titán delante de ellos? Tendría que matarlos a todos, pero ¿Si me convierto en titán puro y pierdo el Titán que ya poseo?... No sé qué hacer, no puedo quitarme estas esposas y huir/ —Diana ve que se acercan a ella—

—Es una lástima tener que perder un soldado como tú. Tienes mucho talento, pero no tienes disciplina alguna... Ese ataque al General no fue porque perdiste la razón, estoy seguro de que tú eres aliada enemiga e ibas a matarlo —Krauel saca la jeringa y le inyecta suero en el cuello. La patea lanzándola al vacío—

Diana cae y rueda hasta el suelo. Se queja de dolor y convulsiona.

—Que extraño, el suero se ha tardado en hacer efecto —Krauel mira confundido la jeringa—

—Tal vez el suero está dañado o no es una eldiana como pensamos —Un soldado mira a Diana—

Ella se retuerce en el suelo. Siente en su interior una corriente recorrer todo su cuerpo y siente más fuerza, ya que ha logrado regenerar sus heridas internas. Logra romper las esposas. Se quita la mordaza y se queda mirando de mala manera a los soldados.

—Imposible —Un soldado lo dice sorprendido—

—¡Disparen! —Krauel grita—

Diana logra huir de los disparos, va corriendo a toda prisa hacia las murallas. Esquiva los titanes en el camino.

—Déjenla ir, no creo que sobreviva y llegue hasta las murallas —Krauel se percata que se acerca un barco de Mare— ¿A qué demonios vienen? —Baja al muelle junto con sus soldados—

Rápido que el barco atraca, Benton sale corriendo. Él al ver que no hay prisioneros arriba se molesta. Agarra a Krauel de la camisa y lo alza.

—¡¿Por qué demonios te llevaste a Diana?!

—Ella es una insubordinada, había que darle la lección... Pero no te preocupes logró salvarse del suero

—¡¿Dónde está ella?! —Benton grita furioso—

—Huyendo hacia las murallas... Dudo mucho que sobreviva

Benton lo suelta. Mira a sus soldados.

—Saquen los vehículos, iremos a buscarla

Krauel se ríe.

—¿Vas a usar el ejército para buscar un demonio?... No pierdas el tiempo, ella ya debe estar muerta

—Ruega a los dioses porque aún ella siga con vida porque si no te juro...

—¿Que vas a hacer? ¿Matarme?

Benton lo mira de mala manera, frunce el ceño. Se va hacia el barco.

A la distancia cae un rayo, pero nadie se percata de la luz.

Los vehículos bajan del barco rápidamente. Benton da la orden al Teniente Davis y a sus soldados de custodiar a los demás y no dejarlos huir. Con otros soldados se montan en cuatro vehículos y van directo tras Diana.

Benton y sus soldados buscan por todo el camino alguna señal de ella. Van a toda prisa disparando con sus rifles anti-titán para matar a los titanes en el camino. El Sargento Gardner le habla a Benton.

—¿La habrán devorado? Dudo que haya corrido todo esto tan rápido, las murallas están bastante lejos

—No lo creo, debe estar viva... Lleguemos hasta las murallas y si no encontramos nada damos la vuelta... Ella debe estar escondida en alguna parte

Diana se desconecta del titán y deja su cuerpo escondido entre unos árboles para no llamar la atención si alguien la estuviese vigilando. Ella entra por Shiganshina. Ve la puerta destruida por el Colosal. Corre dentro de la ciudad y se esconde de los titanes entre las casas destruidas.

Benton y sus soldados se asombran al ver las murallas de cerca.

—Increíble, es cierto lo que han dicho de ellos por años. Estos cobardes se esconden detrás de grandes muros

Diana está corriendo por la ciudad, ya casi entrando a la puerta que destruyó el Acorazado. Al estar cerca un vehículo se acerca por detrás. Benton se baja rápidamente.

—¡Diana! —Corre hacia ella—

Ella se paraliza al escucharlo, pero se molesta.

—Aléjate de mí —Ella lo ignora y sigue caminando—

—Diana por favor ven

Ella se gira enojada.

—¡No, tú me mandaste a matar! —Grita furiosa—

—Diana yo no ordené nada. Krauel lo hizo por su cuenta

—Él me dijo que cambiaste de opinión y lo ordenaste

—Si quisiera matarte no hubiese agarrado a mis soldados y no hubiera viajado hasta aquí arriesgando nuestras vidas por sólo venir a buscarte

—¿Sólo venir a buscarme? —Diana se queda sorprendida y calma su coraje—

Benton se le acerca lentamente.

—¿Cómo pudiste llegar tan rápido hasta acá?

Diana se pone nerviosa.

—Vine... en un... caballo que me encontré en el camino

—¿Entonces por qué cabalgaste hasta aquí?

—Sólo buscaba refugio

Benton extiende su mano.

—Ven Diana, hay que irnos... Te prometo que no te haré daño otra vez y perdóname por haberte golpeado, nunca fue mi intención lastimarte así

Ella se queda pensativa.

\Si me transformo ahora podré matarlos a todos y huir hacia mi hogar... Pero estaré dejando a mis compañeros solos en Mare. No puedo ser egoísta y dejarlos desamparados allá… ¡Maldición! ¿Qué hago?/

A la distancia escucha varios disparos fuertes. Los soldados en los otros tres vehículos están disparando a los titanes que se están acercando.

—¡General, es hora de irnos! —Grita Gardner—

Benton se desespera.

—¡Diana vámonos!... Aquí no tienes porqué buscar refugio. No en este infierno. Mira cómo está este lugar, ¿Que te puede esperar allá adentro? —Aún sigue con su mano extendida—

Diana sigue pensativa.

\¿Debo matarlos a todos y huir a casa o debo regresar a Mare y estar con mis compañeros para robar la información y poder regresar a casa?/ —Diana acerca poco a poco su mano a la de Benton, pero a la vez la va desviando un poco hacia su boca para morderse—

En ese momento el cielo se despeja un poco, permitiendo que el sol entre y los rayos de luz iluminen cerca de ellos.

—Regresemos a Mare... Mein engel —Benton le sonríe—

Ella al verlo sonreír se paraliza por dentro. Los rayos de luz han hecho que a Benton le brille su cabello negro, a la vez que sus cejas prominentes y arqueadas junto a sus ojos color miel resaltan de su rostro. El corazón de Diana comienza a latir rápidamente. Se queda pensativa al escucharlo hablar otro idioma, se cuestiona que le habrá dicho. Sin razonar le da su mano a él. Benton la agarra y la abraza. Pega su cabeza a su pecho y acaricia su cabello.

—Todo va a estar bien

Diana escucha su corazón latir. Hace tiempo ella no siente un abrazo tan sincero y controla las ganas llorar. A la distancia se escuchan los disparos. Los soldados gritan que es hora de irse, pero como si el tiempo se hubiera detenido para los dos, ambos siguen abrazados frente a la puerta de Shiganshina. El lugar que fue de sufrimiento para Diana hace unos meses, ahora es el lugar donde comenzó a sentir algo hermoso en su corazón. Benton la toma de la mano y la monta en el vehículo. Mientras se van, se quedan observando la muralla con las puertas destruidas. Benton y Gardner hablan.

—Los Guerreros lograron entrar

—Espero que pronto den con el Fundador y lo traigan de vuelta

Diana se queda en silencio viendo como cada vez se alejan de los muros.

Llegan de nuevo al muelle. Se reúnen con Davis y los demás soldados.

—Lleven a Diana al barco

—Si General —Un soldado escolta a Diana—

Algunos soldados suben los vehículos de nuevo al barco en que llegaron. Benton se acerca a Krauel que está en el otro barco.

—No puedo creer que hayas arriesgado tu vida y la de los soldados de Mare por una chica, porque estoy seguro de que ella aún no es ni una mujer

—Y lo volvería a hacer las veces que sean necesarias

—Esto que hiciste es un delito y lo puedes pagar muy caro el movilizar un ejército para asuntos personales... Conociéndote bien y por tus rumores en los pasillos de la base no me sorprendería que sean asuntos hasta románticos

Benton lo ignora.

—Si hablo a los altos mandos puedo quitarte tu rango por siempre y vas a perder todos los beneficios que hayas adquirido —Krauel lo dice molesto—

El hombre sigue hablando y amenazándolo con hablar. Benton lo sigue ignorando, pero se desespera y en su interior se enfurece, toca varias veces el arma que tiene en la baqueta de su cintura. Krauel sigue y sigue hablando. De pronto retumba un disparo en el lugar, haciendo que mucha sangre se esparza en el aire. Krauel cae muerto a suelo con un disparo en la cabeza que le propinó Benton. Los soldados de Krauel le apuntan a él. Benton da la orden a sus soldados y rápidamente los matan. Salen más soldados del barco y los fusilan a todos.

—No dejen evidencia —Benton se regresa al barco donde vino, mientras guarda su arma en la baqueta y se arregla el uniforme—

Diana está sorprendida al escuchar los disparos, ella no sabe el motivo. Él se le acerca.

—¿Por qué los matas? —Diana no sale de su asombro—

—Iban a matarme, no tuve opción... Mis soldados me defendieron

Todos los soldados se montan al barco. Se van del muelle. Diana se queda sorprendida y paralizada al ver el otro barco quemarse y hundirse lentamente. En todo el camino Diana observa a Benton y no demuestra ninguna señal de arrepentimiento o miedo por lo que hizo en Paradis. Diana se queda pensativa y sonríe levemente.

Llegan de madrugada a Mare. Al bajarse del barco Benton detiene a Diana agarrándola del brazo.

—No le comentes lo sucedido a nadie. Ni que te llevaron a Paradis y menos lo que hice por ti ¿Entendido?

—No diré nada, lo prometo

La suelta del hombro. Diana lo mira a los ojos.

—¿Por qué hiciste todo esto por mí?

—Diana yo... Ni sé por qué lo hice. Fue un impulso que sentí en mi interior

—¿Tan importante soy para ti?

Benton se sorprende con la pregunta.

—Eres... —Titubea—... Eres una gran soldado... No iba a permitir perderte. Veo en ti mucho potencial —Benton se aparta de su lado—

Diana se queda aún con dudas. Gardner se acerca a Benton.

—¿Valió la pena hacer todo esto? Arriesgarnos así por Diana

—Ella... lo vale todo

Se regresan a la base.

*Presente*

—Nunca supe por qué los mató... Ustedes son los primeros en saber esto. No le digan a nadie

—Lo prometemos —Arla y Jeff lo dicen al unísono—

—Aún estoy sorprendido —Roy se toca la cabeza tratando de procesar todo—

Diana se queda triste.

—Deberías descansar —Roy la ayuda a acostarse—

Una hora después ella está profundamente dormida. Jeff se queda observándola con tristeza.

—Siento que le hemos dejado mucha carga a ella

—Es cierto, ya mentalmente se siente agotada —Roy se entristece—

—Debemos buscar urgentemente esa información

—Tiene que estar en alguna bóveda cerca de aquí… —Arla se queda pensativa— Tenemos que estar pendiente al movimiento de equipo militar

—Si, tal vez muevan todo junto —Jeff se toca la barbilla— ¿Recuerdan aquel día cuando llegamos aquí, que hubo un accidente con un camión?

—Recuerdo que fue cuando encontramos el suero

—También había equipo militar... Si ese suero, tan importante, estaba ese día, estoy seguro de que lo que tanto buscamos lo transportan junto —Jeff se gira mirando a sus compañeros—

—Tendríamos que ganarnos el que podamos vigilar bóvedas... Por qué en los almacenes no guardan lo importante, ya Diana estuvo custodiando uno y nunca vió nada de valor más allá de mapas militares —Roy se rasca la cabeza— ¿Que haremos para poder llegar a las bóvedas?

—Tenemos que hacer algo heroico para que nos suban de rango —Arla golpea su mano con el puño de la otra— En la próxima guerra, daremos el máximo

Todos se dan la mano en señal de apoyo.

Pasan unos días. Diana va camino al gimnasio. Entra y encuentra a Reiner haciendo ejercicio sin camisa. Ella lo ignora y comienza a calentar el cuerpo. Reiner se acerca para hablarle.

—Disculpa por lo que te dije ayer —Lo dice refiriéndose a un combate cuerpo a cuerpo que habían tenido el día antes—

—No te preocupes

—¿Podemos ser amigos?

Reiner le da mano y ella le contesta.

—Eres de las mejores soldados que tenemos, estoy seguro de que hubieras sido una excelente candidata a Guerrero. Lástima que llegaste luego

—No era mi tiempo, además sé que habían mejores candidatos que yo

Ella comienza a golpear un saco de boxeo. Reiner intenta seguir la conversación.

—Me enteré de que hace años este lugar explotó

Diana se paraliza. Recuerda la explosión, que ella misma provocó golpeando un saco de boxeo, cuando no controló su poder y del coraje transformó su brazo en titán.

—Si, es cierto... Nunca se dijo la causa

—Que extraño ¿No?

—Fue muy raro

Reiner la observa con sospecha.

Ambos pasan el día conversando y ejercitándose.

Durante varios días, ellos se pasan juntos. Su amistad crece cada vez más. Diana siempre está detrás de él cuidándole sus espaldas y haciéndole compañía.

Hay otra batalla. Su misión es encontrar el laboratorio militar del enemigo. Diana, Roy, Jeff y Arla van caminando por una zona alejada, cuando encuentran una entrada secreta sospechosa. A Jeff le da curiosidad.

—La última vez que estuvimos cerca de este lugar no recuerdo ver esta entrada

—Tal vez, sea el laboratorio —Diana mira con detenimiento la entrada—

—No creo, hubiera soldados vigilando, además se ve abandonada —Roy abre la puerta—

—Tal vez salieron o están en el combate —Arla desenfunda su rifle—

—Para salir de dudas creo que lo mejor es entrar —Jeff recarga el arma—

—Jeff entra con Roy... Yo me quedo con Arla vigilando la entrada

Jeff y Roy entran, acabo de unos minutos regresan corriendo. Roy les dice lo que vió.

—Diana tienes razón... Es una entrada vieja al laboratorio. No nos tomó mucho encontrarlo... No hay mucho personal adentro... Debemos aprovechar y colocar explosivos

De momento sienten explosiones más cercanas a ellos.

—Ya se acercan... Es ahora o nunca… Vamos —Diana da la orden—

Cuando Diana había entrado un poco al túnel, ella presiente algo. Se detiene.

—¿Que te pasa Diana?... Vamos, no perdamos tiempo —Grita Arla—

—Algo anda mal

Ella corre de nuevo a la entrada y ve que están atacando al Titán Acorazado con explosivos aéreos.

—¡No, Reiner! —Diana grita desesperada—

—¡Diana! ¡Vamos! —Roy grita—

—Sigan ustedes

Sus compañeros continúan. Diana siente un impulso de proteger a Reiner y correr dónde él. Un explosivo cae sobre el Acorazado, le destruye la coraza y parte de la nuca del titán.

—¡No! —Ella corre más rápido—

Siguen cayendo bombas a su alrededor. El lugar casi no se puede ver por tanto humo y polvo. Ella encuentra a Reiner aun sujeto al Acorazado. Saca la cuchilla y va cortando lo que une a Reiner con el Titán.

—Vamos, sal —Ella nota que Reiner no responde—

Cae otra bomba muy cerca de los dos y hace que ambos vuelen en el aire. Diana choca con el suelo y se golpea un poco la cabeza. Al girarse se percata que Reiner esta boca abajo y no se mueve. Sale corriendo hacia él y lo gira. Ve que tiene varias quemaduras fuertes.

—Reiner… Reiner… ¡Despierta! —Lo sacude varias veces. Pega su oído al corazón y se da cuenta que no está latiendo— No, no, no... Reiner, despiértate, ¡vamos!... Te tienes que curar —Lo sigue sacudiendo. Ella comienza a darle compresiones en el pecho y dos respiraciones boca a boca— No te mueras ahora —Vuelve a poner el oído en el pecho y aún sigue sin latir—

Ya el rostro de Reiner se ve pálido y los labios morados. Diana se desespera e intenta darle energía de su poder titánico, pero no resulta. Luego comienza a gritar.

—¡Ayuda!

Pero como están lejos, nadie la escucha. Aún continua el humo y el polvo bloqueando la visibilidad. Diana se hecha a llorar y sigue dándole compresiones en el pecho.

—No te puedes morir, Reiner yo te necesito... ¿Me escuchas? ¡Yo te necesito! —Se detiene, sigue llorando y lo abraza— No te puedo sacar de mi mente y de mi corazón... Por favor, regresa, ¡te amo más de lo que te imaginas! —Comienza a gritar de coraje. Sigue dándole compresiones. Cuando le toma el pulso, lo siente muy débil y lento. Ella se pone a pensar como ayudarlo a tener un ritmo normal. Se mira la mano y mira el cielo. Se muerde y la otra mano la mantiene en el pecho, recorre una corriente por su cuerpo y cae un pequeño rayo. Diana se transforma en su modo titán-humano, pero a medias—

En ese instante él reacciona.

—¡Reiner! —Ella se sorprende. Vuelve a colocar su oído en el pecho y escucha los latidos normales, ella llora de emoción. De pronto siente que se acercan soldados enemigos. Ella coloca a Reiner a un lado, él sigue sin despertar—

Como están en un hoyo creado por las bombas ella da un salto y se termina de transformar. Sus ojos brillan a través del humo y polvo. Los soldados comienzan a asustarse.

—¿Qué es eso?

—Se parece al Acorazado

—No puede ser

Diana se acerca y ahora ellos pueden ver que era un Acorazado, con el tamaño y la apariencia de un humano. Ellos gritan del susto, nunca han visto algo semejante. Diana comienza a atacarlos uno a uno. De momento se escucha una explosión grande y la tierra tiembla. Son los compañeros de Diana que han logrado explotar el laboratorio. Ella mata al último soldado y se dirige a Reiner. Ella vuelve a su estado humano. Verifica que esté bien, ya él está comenzando a regenerar sus heridas. Lo abraza.

Varios minutos después ella siente que viene otro Titán. Llega el Carguero.

—La Unidad Panzer —Se emociona—

Suben a ambos al Titán y los llevan hasta el área que improvisaron como hospital. Cuando Diana llega ve que la batalla ha acabado. Ella sigue a Reiner en camilla, pero no la dejan pasar hasta cierto lugar. Se queda afuera esperando alguna noticia.

Una hora después. Aún Diana sigue con su uniforme sucio. Llega el General Benton y ella rápido se le acerca.

—¿Cómo está Reiner?

—Él está bien, ya se regeneró por completo. Lo salvaste de nuevo, fue muy heroico de tu parte

—Hice mi deber, que era protegerlo

—Lamento que nos hayamos tardado mucho en rescatarlos, el humo y el polvo nos tapaba la visibilidad

—¿Y mis compañeros?

—Son nuestros héroes, gracias a ellos se destruyó el laboratorio que tanto buscamos... Los felicito

Diana se alegra. Benton le agarra la mano a Diana.

—Ya puedes ir a ver a Reiner

Diana lo suelta de la mano y camina rápido hasta Reiner. Lo ve acostado en la camilla. Él le sonríe.

—Me salvaste de nuevo... Gracias

—De nada, y lo volvería a hacer

—Fue tan raro, sentí que estaba en otro lugar, con mis compañeros, vi a Marcel y Bertholdt. Sentí todo tan real... A la vez sentía tu voz gritándome a los lejos... Y luego cuando desperté vi que estabas a mi lado abrazándome

—Pensé que te había perdido —Ella le acaricia el rostro—

—Diana tu eres especial —Le besa la mano—

Ella se sonroja.

—Ya me tengo que ir, aun ando con esta ropa sucia —Diana le da un beso en la frente—

—Nos vemos —Reiner sonríe—

Al día siguiente Reiner va a la habitación de Diana y toca a la puerta. Ella abre.

—Buen día Diana

—Reiner, que sorpresa verte aquí

—Compré unos panecillos y quise saber si querías comerlos con un café mientras hablamos

—Seguro que si... De casualidad ahora mismo estaba preparando café... Pasa

Reiner entra.

—¿Y tus compañeros?

—Salieron... Siéntate a la mesa —Diana sirve el café en las tazas—

Reiner al sentarse ve una foto de sus compañeros con otro que él no había visto.

—¿Quién es él? ¿Él que está a tu lado?

—Es Karl, él era como mi hermano

—¿Y qué le pasó?

—Falleció hace un mes... Murió salvándome la vida

—Lo lamento, yo también perdí a un compañero salvándome la vida

Diana le da la taza de café. Se queda pensativa un rato y sonríe tristemente.

Están varios minutos hablando.

—¿Roy es tu pareja?

—Es más bien mi amigo con privilegios, mi paño de lágrimas cuando me siento sola

—Qué suerte tiene

—¿Por qué?

—Por tener a su lado a una mujer tan hermosa como tú

Diana se pone nerviosa y se le cae al suelo un platillo.

—Discúlpame si te incomodó

—No, está bien —Cuando recoge el platillo roto, a la vez Reiner lo hace también, y se rozan las manos. Ambos quedan paralizados y se miran a los ojos tímidamente y sonríen—

—Disculpa... Sólo quería saber si me querías acompañar en la noche al teatro, obviamente después que terminemos nuestro turno en la base

—Sería genial... Nunca he ido al teatro, pero ¿cómo conseguiste taquillas? Son bastante caras

—Me las regalaron y en agradecimiento por haberme salvado la vida, tantas veces, pensé llevarte conmigo

—Gracias... No tenías que hacerlo —Sonríe—

—¿Entonces te veré a las seis?

—Sí

—Bueno, tengo que irme, hay mucho trabajo que hacer, gracias por el café

—Ah, de nada... También me tengo que ir... Nos veremos entonces

—Te veo luego —Le sonríe—

Se miran como queriendo decir algo más, pero los nervios no se lo permiten. Reiner se va. Mientras Diana recoge las tazas, Roy entra a la habitación al ver a Reiner salir.

—¿Que él hacía aquí? —Pregunta un poco molesto—

—Sólo vino a hablar —Diana le da la espalda—

—Sé que vino con otras intenciones… Diana no confíes en él. Sabes muy bien de lo que es capaz, además te hizo sufrir tanto en el pasado. Él no se merece tu protección, ni tu atención y menos tu amor. Él no te merece y punto

Diana lo ignora.

—Aunque no me lo quieras decir sé que aun guardas sentimientos por él… Diana él ya no es aquel niño…

Ella lo interrumpe.

—Roy no te metas en mis asuntos —Lo dice molesta— Aprovechando que te tengo aquí, quiero hablar seriamente contigo —Suspira profundo— Por el momento daré por terminado nuestra relación

—¡¿Que?! —Roy está sorprendido— Es por Reiner, ¿verdad? —Se enoja—

—Tengo que acercarme a Reiner, tengo que hacer lo que sea para poder conseguir esa información y estando a tu lado pondré en riesgo poder conseguirlo. No quiero que sospeche que tengo una relación de pareja contigo a la vez que estoy con él

—No puedo creerlo —Golpea la mesa con fuerza— ¡No puedo! —Roy se va molesto de la habitación—

Diana se queda triste y pensativa.

—Roy, lo lamento

Durante el día todos los soldados están trabajando en la base. Preparando sus equipos, limpiando armas y arreglando los vehículos de transporte. Ya su turno terminó y varios soldados se dirigen a las duchas. Diana sale después que los demás, no encuentra espacio en las duchas y ya se le hace tarde para salir con Reiner. Por la prisa ella va a otras duchas que son para los de alto mando, y entra muy rápido pensado que no hay nadie. Cuando en los cambiadores se encuentra a Reiner totalmente desnudo ya que se va a bañar también. Diana se paraliza y él se asusta. Ambos se giran para no verse.

—Qué vergüenza... Perdóname, Reiner

—No te preocupes

—Pensé que no había nadie... Las demás duchas están ocupadas

—¡Ja! ¿También saliste tarde?

—Sí... Discúlpame debí preguntar si había alguien... Iré a buscar otro lugar

—No tienes que disculparte tanto... Te puedes bañar aquí... Yo me doy la vuelta y prometo no mirarte —Ríe—

—Está bien —Ella se va a otra parte de las duchas—

Ambos siguen en sus asuntos sin mirarse. Se meten a bañar y hay un silencio incómodo. Reiner se ríe en voz baja. Diana sigue avergonzada. Ella sale de la ducha y va rápido a un banco cerca del casillero a recoger su ropa. Reiner también sale. Ella sigue nerviosa y se viste rápido. Reiner al abrir su casillero, con el espejo de adentro puede ver a Diana vestirse. Él suspira.

El silencio aún es incómodo. Reiner intenta hablar.

—Emm —Tose—

Diana a la distancia.

—¿Me quieres decir algo?

—Ah, no te sientas mal por lo de horita, es la primera vez que una chica me ve desnudo... —Murmura— ¿Porque rayos dije eso? —Se golpea la frente con la mano—

—Oh vaya... Dato... Entonces, benditos sean mis ojos —Ríe—

Reiner comienza a reírse.

—Al menos sabes que tengo un buen trasero

Ambos se reían tan fuerte que se puede escuchar hasta afuera de las duchas. Diana termina de vestirse y ya iba a salir, pero Reiner se acerca por detrás. Ella puede sentir la respiración de él en el cuello y se pone nerviosa.

—Reiner... ¿Sucede algo?

—Ya estoy ansioso por salir contigo, prácticamente es la primera cita que tengo con alguien

Diana se gira, lo mira a los ojos y le sonríe. Ella comienza a tocar lentamente sus abdominales. Él la acorrala en el casillero.

—Diana yo, yo...

Ella lo pega a su cuerpo y lo abraza. Sus respiraciones y latidos aumentan cada vez más mientras sus cuerpos rozan. Él la mira a los ojos, le agarra el rostro y cuando la va a besar escuchan que abren la puerta. Ellos se asustan y se separan. Reiner termina de ponerse la camisa. Diana da la vuelta por los casilleros para evitar que la vean allí y se va.

Ella llega corriendo a su cuarto. Arla se asusta al verla entrar.

—¿Dónde estabas? No te vi en las duchas

—Me tuve que bañar en la de los oficiales, ni tienes idea de lo que me pasó

—¿Qué? Cuéntamelo todo

—Por la prisa entré rápido a las duchas y vi a Reiner desnudo

Arla grita emocionada.

—Me han dicho que su cuerpo es como si fuera tallado por los mismos ángeles... Bueno, eso dicen algunas.

—¿En serio dicen eso?

—No les hagas caso... Que envidia —Ríe— ¿Y qué pasó?

—Por poco nos besamos

Arla vuelve a gritar emocionada.

—Hoy que vas a salir con él, ustedes van a terminar haciendo... —Pone cara de pervertida y le hace señas—

—No digas eso —Se pone nerviosa—

—Tu si que eres una suertuda, recuerdo cuando hace años me contaste que viste al General, en esas mismas duchas. Tu estabas que no podías ni hablar —Se ríe y habla en un tono de burla— Es... la primera vez... que veo un hombre... desnudo... ¡Por Ymir! Que no puede ser tan perfecto... y bla bla bla

—¿De qué hablas?... Yo no dije nada de eso —Controla la risa y mira a otra parte—

—Voy a tener que pedir un permiso para ducharme ahí... Me conformo con ver a Magath

—¡¿A quién?! —Diana se ríe a carcajadas—

Ambas se ríen.

—Al menos ahora si tienes para comparar —Arla le guiña— Aunque aquel día no me contaste detalles de él

—No hay nada que contar... Desde aquella noche en la casa del Gobernador no he querido saber nada de él —Se entristece— Es un egoísta y egocéntrico, sólo piensa en complacerse a sí mismo y no piensa en lo que pueden sentir los demás... Me ilusioné tanto tiempo para nada —Diana se queda pensativa recordando, algunas lágrimas bajan por sus mejillas—

Arla le seca las lágrimas.

—Mejor cambiemos el tema... Vamos, ve arreglándote

—No sé ni qué ponerme, sabes que no soy muy femenina

—No importa, yo te presto de mi ropa... Ya escogí uno para ti —Arla va al armario y saca un vestido rojo—

Diana se lo pone.

—¿No me queda muy corto? —Se avergüenza—

—Te queda perfecto... Tienes que verte elegante en el teatro... Ten, toma estas zapatillas que encontré en tu armario. Las que te regaló el señor ególatra

—Ni lo menciones a él, ya es suficiente con recordarlo y verle la cara todos los días… Me imagino que él irá también al teatro y tendré que seguir viéndole la cara de idiota —Se molesta. Diana comienza a maquillarse mientras Arla la peina. De momento se pone triste—

—¿Que te sucede?

—No sé si sea lo correcto hacer esto con Reiner

—¿Por qué lo dices?

—Hace un tiempo lo odiaba a muerte por todo lo que hizo, pero desde que él está aquí no he podido sacarlo de mi mente. Puedo sentir todo lo que él siente, todo su dolor, todo su arrepentimiento, todo su vacío. Es triste ver sus memorias... No sé si es amor o lástima lo que siento

—¿Qué dice tu corazón?

—Que lo amo... Hoy corté mi relación con Roy, le dije que era para sacarle información a Reiner... Le mentí y me siento mal por eso... Tampoco quise decirle que desde hace un tiempo dejé de ser feliz a su lado. Roy es hermoso en todos los sentidos, pero como hombre ya no me llena, también es muy descuidado conmigo y poco tiempo despues de comenzar nuestra relación ya no hace nada por enamorarme. Caímos en una monotonía que fue apagando mi amor por él... Roy ha estado a mi lado desde hace años y me duele mucho haberle hecho esto, es más desde siempre. Yo utilicé nuestra relación para poder olvidar cuando el innombrable me rompió el corazón... Pero es que no puedo ser hipócrita con él y seguir a su lado cuando de verdad amo a otro, o sea a Reiner

—Ya había notado que algo pasaba entre ustedes. Se amaban, pero ya no veía esa conexión como lo tenían antes... Aunque te duela has hecho lo mejor. Algún día él lo va a entender... Definitivamente Reiner es el hombre de tu vida, él ha sacado esa sonrisa que habías perdido desde hace un tiempo

—Con Reiner desde que lo conozco siempre he sentido un impulso por cuidar de él y protegerlo. Es algo que no puedo explicar

—Tu nos contaste que lo conociste después de la caída del muro

—Si, pero jamás pensé que él había hecho lo que hizo... Eso tan terrible

—No fue tu culpa el no saberlo, nadie iba a imaginar

Diana para de maquillarse, se queda mirando al espejo y su mano comienza a temblar.

—Hablo de él, pero yo hice cosas peores teniendo dieciséis años. Al menos él era un niño de doce con la mente lavada —Diana comienza a escuchar gritos de terror de hombres y mujeres— No he cambiado nada. Ya ves lo que le pasó a Jon... Sigo siendo un monstruo

—Pero en el pasado todo lo hiciste por tu hermana y lo de Jon fue por prevenir que dijera la verdad y dañara la misión

—No es excusa para haberles quitado la vida... Nunca debí acercarme a mi padre biológico

—Al menos dentro de todos tus errores, tienes una familia que estoy segura de que te espera, igual con Roy... Lamentablemente Jeff y yo no tenemos a nadie. Aún no puedo creer que nuestros padres hayan muerto. Fue algo muy difícil de entender aquel día que Weider nos lo dijo, al menos Jeff me consoló, no sé qué sería sin mí hermano —Suspira triste—

—Les he dicho que el día en que regresemos mi casa será su hogar, no los voy a dejar en la calle

—Gracias Diana, tú tienes un buen corazón, aunque no lo creas... Desde la primera vez que te vi deseaba ser tan fuerte y valiente como tú. Sólo llegaste a salvarnos la vida

—Mi fuerza física es sólo por herencia y luego por lo que adquirí... En mi interior soy una cobarde, con un corazón muy malo

—No digas eso, tú eres mejor persona, y sé que con tu fuerza liberaremos a Paradis... Olvida lo que hayas hecho en el pasado. Sólo vive el presente, disfruta y ama a Reiner, que él ha sido el único capaz de sacar la bondad y amor que hay en ti

Diana sonríe.

—Cada vez que lo ves tú rostro cambia y brilla... Nunca te había visto tan feliz —Arla la abraza—

Tocan a la puerta.

—Ya llegó —Lo dicen al unísono. Ambas gritan en voz baja, están emocionadas—

Diana termina de arreglarse y se prepara para salir. Arla la detiene por un momento.

—Sé feliz —Arla la vuelve a abrazar—

—Te quiero como una hermana

—Yo igual

Diana suspira y abre la puerta. Se sorprende al ver a Reiner tan diferente, afeitado, bien peinado, vestido con su uniforme de Guerrero. Él también se sorprende al verla, tan femenina, parece otra persona.

—Te ves hermosa —Le brillan los ojos—

—Gracias, también te ves muy apuesto —Se sonroja—

Arla los observa muy emocionada desde adentro.

—Ven, salgamos antes que sea tarde —Reiner le da su brazo y salen juntos de la base —

Todos los soldados los observan sorprendidos. Reiner y Diana están un poco nerviosos.

Jeff se acerca donde Arla.

—¿A dónde va Diana tan elegante?

—Va al teatro

Roy entra molesto a la habitación sin hablarle a nadie. Arla lo ve y siente lastima.

Reiner y Diana llegan al teatro. Hay muchos marleyanos de clase alta. También los Guerreros están allí.

—Hola Jefe de Guerra —Diana extiende su mano para saludarle—

—Hola Diana, aquí no tienes que ser formal conmigo, sólo dime Zeke —Mira a Reiner, le da unas palmadas en la espalda y se van a hablar aparte—

Diana se queda.

—Hola Porco... Pieck

—Hola —Ambos la saludan—

Pieck se acerca a Diana.

—Te ves muy hermosa vestida así... Reiner está muy enamorado. Desde que te vió la primera vez no ha parado de hablar de ti. Se ve muy feliz a tu lado

Diana se sonroja.

A los Guerreros se le acerca el General Benton que viene acompañado de una mujer. Diana al verlo se gira, dándole la espalda. Él se le acerca a ella.

—Que sorpresa verte aquí

—Reiner me invitó

—Que afortunada eres... —Benton agarra de la mano a la mujer que lo acompaña— Michelle ella es Diana, mi escolta

La mujer le da la mano a Diana, ambas se saludan. Michelle la reconoce.

—La recuerdo, ella es la chiquilla del restaurante... Que mucho has cambiado y has crecido hasta de alto, wow —Lo dice sorprendida—

Diana mira a Benton, luego a Michelle y sonríe un poco forzada. Benton pone su mano sobre el hombro de Diana.

—Ahora ella es la mejor soldado de Mare, quien lo diría —Él sonríe—

Reiner se acerca a ellos. Benton le presenta a Michelle. Reiner le da un beso en la mano a ella. Diana mira seriamente a Benton. Él disimula las ganas de reír y tose.

—Vamos a entrar, tenemos un área reservada para todos

Todos suben hasta una sección privada para ellos. Diana y Reiner se sientan junto a los Guerreros y al General. Pasan los minutos, todos disfrutan de la obra. Diana y Reiner se miran de reojo, hasta que deciden agarrarse de mano y sentarse más cerca. Benton disimuladamente los observa, se siente molesto y también le agarra la mano a Michelle.

En el intermedio de la obra van hasta la barra a beber vino y comer de los entremeses. Diana y Reiner se van aparte a hablar.

—Ser marleyano te da tantos privilegios —Reiner come— Desearía vivir así todos los días

—Por suerte nos dejaron entrar —Diana bebe del vino—

—Porque somos Guerreros —Reiner se le acerca— Por cierto, no me cansare de decirte que hoy estás más hermosa que nunca —Le acaricia el rostro—

Diana se sonroja. Benton los ve desde la distancia. Reiner se le acerca más a ella, le besa la mejilla. Diana sonríe. Cuando ambos se van a besar Benton los interrumpe.

—Reiner, necesito hablar contigo —Lo agarra y se va aparte—

Diana se molesta. Benton se le acerca a Reiner.

—¿No crees que vas muy rápido?

—Usted mismo me ordenó hacerlo. Que me acercara más a ella y eso estoy haciendo

—Tsk, tienes razón —Se siente molesto y frunce el ceño—

—¿Sucede algo más con ella?

—No —Benton le acomoda la corbata a Reiner—

—Por cierto, gracias por el traje y por las taquillas. Nunca había venido a un teatro tan lujoso

—De nada… ¿Necesitas que te pague algo más? De lo que vayas a hacer después

—No, ya sé dónde iré

—Sólo avísame lo que necesites

—Entendido

Regresan a la obra. Hora y media después acaba. Los Guerreros, Benton, Michelle, Diana y Reiner salen, se dirigen juntos a comer en un restaurante. Se sientan en la misma mesa. Hablan, cuentan relatos, ríen, pasan un buen rato juntos. Michelle nota que Benton no deja de mirar a Diana, cada vez que la ve cariñosa con Reiner, él se molesta.

Ya es hora de regresar, es muy tarde en la noche. Todos se despiden. Diana y Reiner se van solos caminando. Benton se va con Michelle. Él sigue un poco molesto. Ella lo mira.

—Esa mirada me dice mucho sin tener que hablarme nada... ¿Sientes celos al verla con él?... Puedes decirme en confianza

—Yo... mandé a Reiner hacer esto, pero nunca pensé sentirme así. Me consumen los celos y la envidia. No soporto verla con nadie más —Frunce el ceño—

—¿Desde cuando tienes sentimientos por ella?

—Desde hace mucho, casi desde que la conozco

—¿Ella te ha correspondido?

—Lo hizo, pero yo mismo la alejé por idiota que soy... Además, de que vale que me ame si ante todos no podré tener una relación con ella. Mare nos condenaría al ver un marleyano y una eldiana juntos... Nos matarían si fuese necesario

—Ella es la mejor soldado, debe haber alguna manera de que pueda ser marleyana honoraria... Estoy segura de que habrá opciones, además tú tienes privilegios que otros marleyanos no tienen

Benton se queda triste. Michelle se le acerca.

—Tommy, no viajé hasta acá para verte triste —Le acaricia el rostro— Olvídate de ella por ahora y vamos a recordar esos viejos tiempos —Se alza y le da un beso en la mejilla—

—Michelle, no deberías hacer esto. Estás casada y no quiero meterte en problemas

—Que importa. Además, él no está aquí y no tiene por qué enterarse —Lo hala de la corbata y le habla al oído— Sabes que lo extraño y lo necesito —Se muerde sus labios—

Benton la mira y se ríe.

—Mujer que habilidad tienes para convencerme —La besa, la agarra de la mano y se van juntos—

Diana y Reiner llegan hasta una parte del lago que hay cerca de la base. Están hablando.

—No puedo dejar de mirarte... Eres como un ángel —Reiner le acaricia el rostro—

—Reiner... Yo quería decirte... que me gustas mucho

—Tú también me gustas... Desde que te vi aquel día en el hospital no he dejado de pensar en ti

Se miran el uno al otro. Se acercan. Él le agarra el rostro.

—Sé que es muy pronto para decirlo, pero siento que te amo... —La mira a los ojos— Eres la chica más hermosa que he tenido a mi lado… Gracias por tu amistad y tu compañía. Conocerte ha sido lo mejor que me ha pasado —Reiner la besa con delicadeza, luego se comienzan a besar con deseo. Se miran a los ojos y sonríen—

—Al fin nadie nos interrumpió —Diana se ríe—

Igual Reiner ríe.

Siguen caminando echados de brazos por un pequeño camino que rodea el lago.

—Recuerdo este lugar, hay un área muy bonita. Yo venía de niño a estudiar aquí cuando era candidato a Guerrero... Ven —Abre un camino entre las plantas—

Llegan al lugar, es privado, con un árbol enorme y frondoso.

—Que hermoso este lugar —Diana está maravillada—

—Me encantaba acostarme en la grama, y luego tirar piedras al lago —Agarra una piedra y la lanza—

Ambos se sientan en la grama, viendo el reflejo de la luna en el lago. Se acercan y comienzan a besarse. Sus corazones palpitan cada vez más rápido y sus respiraciones aumentan. Ambos se desean. Reiner le va quitando la ropa poco a poco, observando y besando con amor cada parte de ella. Diana comienza a quitarle la ropa a él.

Ahora quedan desnudos, el uno frente al otro, contemplándose. Reiner la recuesta, rozan sus cuerpos. Aprietan sus manos y consuman su amor bajo la luna y las estrellas. El tiempo no parece pasar para ellos. Ambos hacen una conexión, mucho más que la física. Diana puede escuchar en su mente el latir del corazón de Reiner. Él sonríe porque de igual manera puede sentir todos los sentimientos de Diana. Él se alza un poco para contemplar su rostro, la comienza a embestir con fuerza varias veces. Diana grita de placer. Reiner gime y termina dentro de ella. Ambos se miran a los ojos y sonríen.

—Llevaba mucho tiempo que alguien no me hacía sentir así, tan feliz —Diana llora de felicidad—

—Te prometo que siempre lo haré, esto es sólo el comienzo —La besa—

La noche pasa. Ahora solo quedan sus cuerpos descansando.

Reiner se levanta, se viste. Diana sigue dormida, se puede ver la paz que siente reflejada en su rostro. Él se queda mirándola un rato y luego se acuesta a su lado para despertarla. Le acaricia el rostro y ella se despierta.

—Oh, Reiner —Dice confundida— Ya es muy tarde o más bien muy temprano

Ya es de madrugada.

—No te preocupes por eso... Vamos, vístete

Ella se viste rápido mientras Reiner la observa con mucho amor.

—Creo que es la primera vez en mucho tiempo que puedo descansar tranquila. Siempre tengo pesadillas y no suelo dormir por mucho rato

—Espero que a mi lado no las vuelvas a tener. Prometo siempre velar tus sueños —Le acaricia el rostro y la besa—

Ambos salen del lago agarrados de manos. Se dirigen con prisa a la base. Entran por un pequeño portón. Antes de irse a sus cuartos, Reiner la agarra.

—Gracias por darme la mejor noche de mi vida

—Gracias a ti por hacerme tan feliz

Se besan, se abrazan y se van corriendo a sus cuartos. Diana entra en silencio y ve sus compañeros dormidos. Ella se acuesta para disimular. Roy la ha visto llegar, se gira en la cama y llora.

Durante el día les llega una invitación para una reunión en la noche. Donde van a ir los cuatro.

Ya es de noche. Llegan al lugar de reunión. Hay muchos soldados. Está el General Benton. Al entrar todos comienzan a aplaudirles. Diana y sus compañeros se emocionan. El General Benton da sus palabras.

—El día de hoy los hemos reunidos aquí para darles las gracias por su valentía y esfuerzo al destruir el laboratorio enemigo en la última batalla. Sabemos que estuvimos meses largos buscando ese lugar, durante ese tiempo se perdieron muchas vidas, y ustedes lograron que ese día no falleciera ningún compañero más... Como recompensa, y también porque son excelentes soldados, les subiremos de rango y los nombrare parte de mi Escuadrón Especial Elite.

Todos aplauden más fuerte.

—Esto conlleva varios privilegios, como aumento de sueldo, y si desean cada uno tendrá su propia habitación privada en la base

Diana y sus compañeros se emocionan, se abrazan entre sí. Diana les susurra.

—Lo logramos

Benton se les acerca.

—Felicidades a todos... Pero sin antes olvidar... ¿Diana?

—Si mi General

—Sabemos que Reiner es una persona de interés para el enemigo y en el poco tiempo que lleva de vuelta ya lo has salvado varias veces... Ya que eres la mejor soldado que tiene Mare, quiero nombrarte escolta personal de Reiner Braun

Todos aplauden menos Roy. Diana y Reiner se miran entre sí y se emocionan.

Termina la reunión. Algunos se quedan festejando. Diana va caminando con Arla.

—Al fin logramos subir de rango... Estamos más cerca de regresar a casa —Diana le echa el brazo sobre su hombro—

Reiner se acerca y la llama.

—¡Diana!

Ella se gira.

—Benton me envió a decirte que mañana tú y tus compañeros comenzarán un entrenamiento especial... Para que les digas y se preparen

—Bien, yo les aviso a Jeff y a Roy —Le sonríe—

—Adiós —Le sonríe y se va—

Arla los mira con cara de amor.

—Ustedes se traen algo

—No, para nada

—Ujum... Dime la verdad... Nunca me contaste lo que pasó ayer en el teatro

—Nada, sólo vimos la obra y luego salimos a comer

—No me mientas, llegaste super tarde

Diana se pone nerviosa. Arla se ríe.

—No me digas que ya... —Pone cara de pervertida—

Diana se pone nerviosa y se ríe.

—Bueno si, pasó algo —Se sonroja— Fue hermoso

—¡Lo sabía! —Arla se emociona—

—Pero por favor no le digas a nadie

—No diré nada, te lo prometo

Ambas se van abrazadas y riendo hacia su cuarto.

Al día siguiente. Están en un bosque, en un área solitaria. Benton les está hablando.

—El día de hoy comenzarán un entrenamiento especial... Reiner trae el cajón

Él busca el cajón, lo trae y lo abre.

—¿Qué es eso? —Jeff pregunta sorprendido—

—Es un equipo de maniobras tridimensional que en Paradis se utiliza para matar titanes. Yo mismo lo utilice en mis días de soldado en esa nación

—¿Un qué? —Jeff se queda confundido para disimular su desconocimiento—

—¿Cómo trajeron uno? —Diana mira el equipo asombrada—

—Fue robado cuando me rescataron en Paradis

—Sé que no es un equipo práctico para nuestros tipos de combates, pero será bastante útil en ataques sorpresa. De este equipo nadie puede saber de su existencia, no podemos dejar que los soldados de Mare conozcan que los demonios de Paradis tienen este tipo de tecnología. Así que se usará sólo en misiones secretas. ¿Entendido?

—Entendido mi General —Todos al unísono—

—Necesitamos a uno de ustedes que sea voluntario

Los compañeros de Diana la señalan a ella.

—Tsk... Me lo imagine. Siempre todo yo

—Yo amo mi hermoso rostro y no quiero estrellarlo contra un árbol —Jeff ríe—

Sus compañeros se ríen. Reiner se acerca a Diana.

—¿Estas dispuesta a utilizarlo?

—No creo que nadie más se atreva

Reiner saca todo el equipo, comienza a enseñarle cada parte, su nombre, uso, como se monta y desmonta. Luego le enseña equilibrio, le coloca las correas a Diana, comienzan a elevar y tensar los cables. Diana se tambalea, pero mantiene el equilibrio. Sus compañeros le aplauden y ella se emociona.

Ya es tiempo de utilizar el equipo completo. Comienza a colocárselo.

—El entrenamiento para esto conlleva tiempo, pero lamentablemente ese tiempo no lo tenemos, por eso te estamos dando unas clases rápidas. Para mi fueron tres años de entrenamiento arduo

—Yo aprendo rápido

—Eso es bueno... Esto ejerce mucha fuerza recuerda mantener el equilibrio... Diana tú puedes —Reiner le sonríe—

Diana se prepara. Se concentra, respira profundo y dispara los ganchos, se dirige a un árbol. Ella se asusta un poco y casi llegando a la rama, se estrella contra el árbol, pero queda anclada. Todos se asustan y se ríen.

—¿Estas bien? —Reiner grita—

—Sí… Tremendo golpe —Ríe un poco nerviosa—

Ella lo intenta de nuevo y le sale bien. Luego le enseñan a manejar las espadas. Continúa practicando todo el día.

Al día siguiente siguen practicando. Todos están corriendo con el uniforme, mochila y sus armas. Diana y Reiner llegan primero a la meta, Benton viene detrás animando a Jeff, Arla y Roy, que están agotados.

—Vamos chiquillas, ya ellos terminaron y a ustedes les falta una vuelta más… ¡Vamos!

Los tres vienen casi arrastrando los pies, pero siguen corriendo sin ánimos.

—¿Que pasa que no los oigo cantar? —Benton se va corriendo detrás de ellos—

Todos empiezan a cantar.

—El Escuadrón Élite es el mejor… Y el General Benton es un… —Siguen corriendo hasta que no se escuchan más—

Diana y Reiner se ríen mientras se van quitando el arma, mochila y algunas cosas del uniforme.

—Esas treinta vueltas si que me dejaron sin aliento —Reiner bebe agua—

—Los chicos van a llegar muertos —Diana se seca el sudor—

Reiner se le acerca y la abraza, alzándola un poco, Diana se ríe. Luego la intenta besar, pero ella se aparta.

—Reiner, estamos sudados

—Está bien —Pone cara triste—

Ella lo agarra y lo besa. Reiner la recuesta contra un árbol. Están un rato besándose y sin darse cuenta alguien se les acerca corriendo.

—¿Les pago una habitación de hotel? —Benton suelta el arma y mochila—

Diana y Reiner se asustan, se apartan avergonzados.

—Esas necesidades fisiológicas las dejan para otro momento… ¿Qué esperan para ir calentando mi almuerzo?

—De inmediato —Ambos lo dicen al unísono y se van a calentar la comida—

Roy, Jeff y Arla llegan sin aliento. Jeff se tira exhausto al suelo.

—Princesas, vayan a descansar, dentro de una hora continuamos los entrenamientos

—Entendido General —Lo dicen al unísono. Sueltan la mochila y arma—

Todos están descansando después de almorzar e hidratarse. Reiner le habla a Diana.

—En algunas ocasiones vas a tener que salvar a alguno de nosotros si estamos en aprietos. Tienes que practicar el cargar a alguien en brazos o en la espalda con el equipo tridimensional puesto

—¿Con quién practico?

—Con el General, es el más alto y pesado, si puedes con él, vas a poder con cualquiera de nosotros

—Yo pensé que el más pesado era Jeff —Roy ríe—

Jeff se gira y lo mira mal.

—¿Te crees muy gracioso Rogers?... Tienes suerte que el General está aquí, porque si no...

—Ajá, ¿Qué me vas a hacer?

Roy y Jeff se miran de frente. Luego se golpean jugando. Se ríen todos.

—El descanso está por terminar, así que vayan preparándose para continuar los entrenamientos

—Si mi General —Todos al unísono—

Benton se prepara para que Diana entrene con él. Se quita la chaqueta y la camisa, se recoge el cabello. Diana y él se cruzan miradas, pero ella se voltea para evitar verlo.

Arla murmura.

—Uf cielos... Que calor hace

Diana la mira sorprendida y le murmura.

—¿No me digas que aún te gusta?

Arla la hala detrás del árbol.

—Shh no digas nada

—Está bien, me callo

—Tu siempre tienes suerte —Arla le golpea el hombro—

—Aquello fue sólo una vez... Bueno, fueron dos veces

—¿Dos veces? Nunca me contaste de esa segunda

—Fue una semana después. Me gustó, pero no fue muy agradable porque me obligó un poco —Diana se entristece—

—Te entiendo... Pero te quiero preguntar algo, he escuchado rumores de que... —Arla le dice algo al oído—

Diana se ríe, luego le dice algo al oído, Arla se sorprende. Ambas se ríen a carcajadas.

—Chicas, se acabó el descanso... Vamos Diana, a entrenar —Reiner se les acerca—

Diana se quita la camisa y se queda en camisilla. Reiner se sonroja al verla e intenta disimular para que nadie lo observe así. Diana se para a su lado, ella está bebiendo agua.

—Primero vas a practicar caminando y luego con el equipo tridimensional puesto... Tu eres de mi estatura, así que no veo problema para que cargues al General

—Benton debe pesar como una tonelada —Diana toma un poco de agua—

—Una tonelada de puro músculo —Benton le guiña y ríe—

Diana se ahoga y escupe el agua. Todos se ríen a carcajadas. Diana y Arla se miran, también ríen.

—General, nunca imaginé que usted hacía chistes —Jeff se seca las lágrimas—

Roy murmura.

—Tan serio que se ve

—A veces puedo sorprender

Reiner ve sus cicatrices.

—Nunca pensé que tuviera tantas cicatrices en su cuerpo

—No todos nos podemos regenerar, Reiner... Todas estas marcas son desde que entré al ejército. Son cicatrices de guerra

—La del abdomen se ve que fue profunda

—Me apuñalaron en una batalla... Por suerte tuve quien me cuidó en lo días en que me recuperaba —Disimuladamente mira a Diana—

Diana ignora lo que él dijo, se prepara y calienta el cuerpo. Agarra al General por el hombro y lo carga en la espalda. Todos se sorprenden.

—Esta mujer si es que fuerte —Jeff lo dice sorprendido—

—Diana puede cargar con el ejército entero si quiere —Arla comienza a estirar el cuerpo—

Roy murmura un poco triste.

—Ella es la mejor —Suspira y disimula las ganas de llorar—

Reiner se acerca a Diana.

—Da una vuelta, hasta donde puedas y regresas

Diana se va caminando. Ya está bastante retirada de sus compañeros. Ellos siguen entrenando entre sí. Diana y Benton están callados. Él no deja de mirarla.

—Este silencio es un poco incómodo

—Si hablo pierdo el aire

—Lo sé... Es la primera vez que una mujer me lleva en su espalda. Me siento un poco raro... Eres muy fuerte, más de lo que imaginaba, tienes la fuerza de un titán

Diana se detiene. Ambos se miran. Ella continúa caminando. Regresan donde sus compañeros. Lo suelta y ella se tira al suelo, casi sin aire.

—Creo que se me rompió la espalda

—No te rindas, debes continuar... Tu eres la mejor y eres fuerte, así que continúa —Reiner le sigue dando ánimos—

Diana se levanta de nuevo. Vuelve a agarrar a Benton en la espalda y sigue caminando con él. Llegan hasta una parte retirada, cerca de un riachuelo. Diana lo baja para descansar y tomar agua. Él va a un árbol a orinar, Diana lo mira de reojo. Luego Benton se acerca y se lava las manos, se hecha agua en el rostro y en el cuello. Ambos se sientan en el suelo un rato. Ella evita hacer contacto visual con él. Benton tose para llamar su atención. Diana se voltea a verlo.

—¿Qué quieres?

—Aunque no me lo quieras decir, sé que andas molesta conmigo... Perdón por ser un idiota

Diana se queda callada. Benton se le acerca.

—Sé que te nombré escolta de Reiner, pero aun así te voy a necesitar

—Sólo es una excusa para tenerme a tu lado

—Tienes razón, pero también es una forma de poder cuidarte —Suavemente le acaricia el cabello—

—Yo no necesito que nadie me cuide —Diana se levanta y se aparta de su lado—

Ella sigue caminando, Benton la agarra del hombro y la lleva hasta un árbol donde la acorrala con sus brazos.

—Diana —La mira a los ojos casi llorando— Perdóname por lo de aquella noche en la habitación con las dos mujeres. Perdón por ilusionarte y estar contigo sólo para complacerme... Tenías razón en todo lo que me dijiste. Ni tienes idea de lo mucho que me arrepentí luego. No encontraba como acercarme y pedirte disculpas —Le acaricia el rostro— Du bist die Frau meines Lebens... Te amo Diana —Benton la va a besar, pero ella lo detiene—

—¿Por qué me haces esto?... Tú mismo me dijiste que no buscara amor en ti, que no eres ese tipo de hombre... Ahora que estoy siendo feliz con Reiner, te apareces —Diana intenta apartarse, pero él no le deja—

—No soporto verte con nadie más

—Pues tendrás que aprender a soportarlo —Ella lo dice molesta—

—Diana, al menos déjame sentirte, aunque sea una vez más —La agarra de la cadera y la pega a su cuerpo— Por favor —Sigue acercando su rostro lentamente hasta comenzar a besar con suavidad su cuello, sigue besando hasta la mejilla—

Diana suspira fuerte, se relaja y va perdiendo el control. Ella le acaricia la cicatriz de su ojo izquierdo, baja su mano lentamente, roza con fuerza el pecho y abdomen. Luego Diana se incómoda.

—Benton... No quiero, detente

Ya puede sentir su aliento y como los pelos de su barba comienzan a rozar sus labios, luego siente como sus labios gruesos y firmes la besan con tanta delicadeza. Diana se mueve e intenta irse de nuevo, pero él no la deja ir. Diana se queda frente al árbol, dándole la espalda a él. Ella llora un poco.

—No llores por favor… Sé que en tu interior quieres, aunque te hagas la difícil —Comienza a darle besos en la nuca— Yo fui el primero y sé que aún me amas —Con una mano le acaricia la parte baja del vientre—

Diana agarra su mano y la aprieta. Sigue llorando pensativa.

\Nunca voy a superar este dolor. Cada vez que lo veo o lo tengo cerca de mi recuerdo aquello tan preciado que perdí/

Varios minutos después. Reiner grita.

—¡General... ¡Diana! —Busca de lado a lado sin verlos—

Benton se detiene y se ríe en voz baja.

—El karma —Se aparta de Diana, se cierra el pantalón y sale de detrás del árbol— ¿Que sucede Reiner?

—Pensé que algo les ocurría, llevamos un rato sin verlos

—Estábamos descansando y conversando

Diana sale de atrás del árbol. Está un poco molesta. Agarra la mano de Reiner.

—Vámonos, hay que continuar el entrenamiento —Ella sigue caminando—

Benton se va detrás de ellos. Reiner se queda confundido y le susurra.

—¿Todo bien con el General? —Pregunta preocupado—

—Si, sólo estábamos hablando unos asuntos personales —Diana mira de mala manera a Benton mientras camina cerca suyo—

Diana sigue entrenando. Ya luego de controlar el peso de sus compañeros, se coloca el equipo tridimensional. Sigue practicando con cada uno de ellos, va de árbol en árbol. Reiner se transforma en titán y Diana practica anclando su equipo a él. Luego cargando a sus compañeros. Reiner se sale del titán y Diana lo carga hasta el suelo.

—Eres muy fuerte y ágil, eres como un tanque de guerra... Nos vas a ser muy útil —Reiner le da varias palmadas a Diana—

Mientras tanto Benton se toca la barba pensando unas ideas. Él observa a Diana emocionado, el Escuadrón que siempre quiso al fin está haciéndose realidad.

Durante la semana les dan más entrenamientos para perfeccionar sus técnicas. Le dan combate cuerpo a cuerpo, manejo de armas, entrenamiento físico, estrategia, etc., todo de manera intensiva. También les entregan uniformes nuevos y diferentes a los que se usan en el ejército de Mare, estos son exclusivos del Escuadrón Elite. Uno es para combate, completamente de color negro, con estilo táctico y casco redondo. El otro uniforme es de servicio, también de color negro y con sombrero. El de Benton es ligeramente diferente por su posición de General.

Diana y Reiner cada vez están más juntos, comparten, van a comer, pasan días a solas.

Luego de ir a su primera misión como Escuadrón, Reiner tiene una crisis nerviosa, fue diagnosticado con trastorno de estrés postraumático. Diana se mantiene a su lado, dándole apoyo, pero ambos viven unos días muy difíciles. Ella está cansada mentalmente. Luego de una discusión, Diana se siente herida por las palabras y actos de Reiner, ella se molesta y se aparta de él por un tiempo, encontrado consuelo en otros brazos. Reiner se entristece y comienza a darse cuenta de sus verdaderos sentimientos.

Diana fue secuestrada por marleyanos traidores que la llevaron hasta la nación enemiga. Benton, Roy, Jeff y Arla salen a su búsqueda en el dirigible del ejército, mientras Reiner y otros soldados la buscan aparte. Benton y sus compañeros la encuentran en la frontera luego de ella escapar y comunicarse con el ejército de Mare. Por la situación ocurrida Reiner y Diana logran reconciliarse, prevaleciendo su amor, ante todo.

En una mañana Diana ha salido bien temprano a reunirse con un antiguo conocido en el muelle para civiles. Ya de regreso a la base, está por entrar cuando ve a un niño cerca de la puerta llorando.

—¿Que te sucede? ¿Por qué lloras?

—Le quería entregar esta carta a mi hermano, pero llegué tarde, el soldado que recoge las cartas ya se fue

—Oh, que mal... Yo la puedo entregar si quieres

—¿Enserio? —El niño la mira con sus ojos brillantes de emoción—

—¿Cómo se llama tu hermano?

—Colt Grice

—¿Colt? Yo lo conozco... Me ha hablado mucho de ti. ¿Así que debes de ser Falco?

—¡Si! —Dice emocionado—

—Dame la carta y en cuanto lo vea se lo entregó personalmente

Falco le da la carta.

—¡Gracias! —La abraza y se va corriendo muy emocionado—

Al Diana entrar comienzan a sonar las alarmas de la base. Ella sale corriendo. Se dirige a un área de reunión. Escucha a Benton hablar.

—Nos han informado de que hay soldados enemigos cruzando las fronteras y se encuentran en una de nuestras antiguas bases... Enviaremos a nuestro Escuadrón Elite primero... Partimos en media hora

Diana y sus compañeros se preparan. Ella ya tiene su uniforme puesto y comienza a ponerse las correas del equipo tridimensional. Reiner entra al área donde Diana se está preparando. Ambos están solos. Diana se encuentra nerviosa y casi no puede amarrar las correas.

—Tranquila... Lo harás bien

Ella está de espalda mientras él ajusta la correa de la cadera. Reiner se queda pensativo, sonríe y la abraza.

—Este tiempo a tu lado me ha hecho muy feliz a pesar de los días difíciles que tuvimos... Sé que todo fue por mi culpa y no me cansaré de pedirte perdón

—La culpa fue de ambos, pero ya eso es pasado —Diana se queda pensativa y triste—

Reiner le ajusta la correa del pecho.

—Aunque hemos tratado de llevar esto a escondidas... Pero a quien puedo mentirle. Tú me tienes enamorado... Aunque, a veces me da miedo perderte como a mis antiguos compañeros —Le acaricia el rostro—

—Yo voy a estar bien, te lo prometo

—Te amo Diana... Eres una chica muy fuerte y sé que no te pasará nada

Se besan y abrazan. Un soldado los llama y ellos salen. Diana y Reiner van caminando al frente, atrás esta Roy, Jeff y Arla. Benton los espera en el dirigible, sonríe al verlos tan determinados a cumplir su misión. Todos suben y se van. Varios minutos después llegan cerca de la zona donde están los soldados. Diana ya tiene su equipo tridimensional colocado. El Escuadrón Elite se prepara para saltar. Reiner está al frente. Diana se coloca sus gafas y se prepara colocándose en posición para correr. Abren la compuerta. Reiner la mira, le sonríe y le guiña, Diana sonríe también. Reiner se coloca sus gafas y saca su cuchilla. Benton les grita para que salten.

—¡Ahora!

Reiner salta, varios segundos después saltan sus compañeros. Diana antes de correr mira a Benton.

—Acaba con todos —Él le sonríe—

Ella asiente con su cabeza, corre y salta del dirigible. Todos van cayendo de prisa. Reiner se transforma, y cuando el rayo cae cerca de Diana, a ella se le refleja en su rostro su Titán Acorazado. Abren los paracaídas y llegan a tierra. Reiner recoge a los compañeros y los lleva en la mano. Diana se engancha a su espalda. El Acorazado comienza a correr. Los soldados enemigos al verlo comienzan a atacar lanzando bombas. Reiner corre más rápido para romper el muro, y protege a sus compañeros cubriéndolos con la mano. Al destruir el muro, muchos soldados salen volando por los aires. Reiner deja a sus compañeros en el suelo para que se infiltren rápido. Diana se queda con él. El Acorazado vuelve a correr y se dirige al otro muro. Los siguen atacando con bombas. Reiner se detiene y Diana se prepara para saltar. Ella saca sus espadas, corre por el brazo del Titán. Reiner sonríe y dice:

—Vamos chica

Ella salta y comienza a atacar a los soldados, decapita a varios. Reiner rompe el otro muro. Diana usa el Acorazado para anclarse. Sus compañeros también atacan, Arla dispara a distancia con su rifle, Roy y Jeff disparan al enemigo desde más cerca y lanzan granadas. Reiner se encarga de destruir los tanques y cañones. Diana se engancha en un muro con el equipo tridimensional y sube corriendo la pared mientras mata a dos soldados que están arriba lanzándoles las espadas usadas y las cambia rápidamente por nuevas. Antes de llegar arriba del muro se impulsa bastante alto, antes de ella caer el Acorazado corre debajo, Diana se ancla en el titán, cruza entre sus piernas y toma otro impulso, comienza a girar rápido matando a varios enemigos. Ella corre hacia el Acorazado, esquiva una granada, y se engancha en el Titán. Sus compañeros matan a los soldados que huyen. Reiner destruye lo que queda del lugar. Luego de un enfrentamiento corto los soldados enemigos son derrotados.

Diana se trepa en el hombro del Acorazado. Reiner sale de su titán. Ella lo recoge y lo lleva hasta sus compañeros. Comienzan a celebrar su victoria y se chocan las manos. Diana y Reiner se miran emocionados. El dirigible llega a recogerlos. Los soldados que le acompañan están festejando la victoria. El General los recibe muy feliz.

—Ha sido el combate más corto que hemos tenido... Gracias por su valentía

Regresan a la base y en las afueras los esperan la prensa. Están entrevistando a Benton, mientras el Escuadrón lo acompaña. Varios periodistas le están haciendo preguntas.

—¿Seguirán usando el Escuadrón Elite para las misiones difíciles?

—Es correcto, para eso fue creado

—¿Que lo motivó a la creación del Escuadrón?

—Como General encargado de la seguridad de nuestra nación me fijé que teníamos deficiencia en varias áreas de la milicia, especialmente cuando íbamos a batallas, por eso me encargué de elegir a los mejores soldados que tenemos y darles entrenamientos especiales, teniendo como líder a uno de los Guerreros de Mare, el Titán Acorazado

A Benton le siguen entrevistando. Mientras él habla, varias veces cruza miradas con Diana. Ella le sonríe. Reiner se percata y los mira a ambos con sospechas.

Lo terminan de entrevistar y los periodistas se acercan a Diana.

—Nunca se declaró a la prensa que fue lo que sucedió en los días en que usted estuvo desaparecida. Fue una búsqueda bastante grande en todo Mare... Sólo supimos que estuvo secuestrada en otra nación ¿Qué fue lo que le ocurrió?

—Ya di mis declaraciones de lo ocurrido ante el Tribunal Militar... No tengo nada más que comentar al respecto

Benton se acerca y la hala de entre la gente. Los periodistas entrevistan a Reiner y los demás compañeros. Benton pone su mano sobre el hombro de Diana y la mira, ve que esta pensativa.

—A ellos no les debe importar lo que te pasó en esos días... Tú tranquila —Él le hecha el brazo por la cintura y disimuladamente la acaricia—

Los fotógrafos les toman varias fotos a todos. Diana aún sigue pensativa. Comienza a escuchar gritos de terror de hombres, mujeres y niños. Recuerda cuando venían de regreso en el tren, ella le confesó a Benton lo que hizo.

Intentaron matarme, pero logré escapar... Luego... —Su mirada se enfurece— Los maté... Sin piedad, ni lástima —Mira a Benton y él se sorprende— Hombres, mujeres y niños... Los maté a todos

Terminan las entrevistas. Benton le dice algo en el oído a Diana y se va. Reiner se acerca a ella.

—Vi que te incomodó la pregunta que te hicieron

Diana se queda callada, aún sigue pensativa.

—No dejes que esto que pasó te afecte. Ya van dos semanas de eso... Yo leí tu informe y estoy seguro de que no contaste todo, sé que algo más sucedió

—Reiner yo...

—No tienes que decírmelo... Aún lamento no haber estado en el momento en que el Escuadrón y el General te rescataron —Se pone triste—

Diana y Reiner entran a la base. Benton se les acerca mientras se suelta el cabello y se lo acomoda.

—Reiner, olvidé decirte que me reuniré contigo más tarde

—¿Diana puede venir?

—Claro que sí... Arréglense y los veo luego

Diana y Reiner se dirigen a sus habitaciones. Luego de ella ducharse y colocarse otro uniforme decide salir a las afueras de la base, aprovechando las tres horas que le queda para la reunión. Reiner al verla irse va detrás de ella sin que se dé cuenta. Diana llega al bosque donde dan entrenamientos, camina por una vereda recogiendo las flores que encuentra. Llega hasta un pequeño risco. Se arrodilla frente a un árbol y deja las flores. Reiner se esconde detrás de unos arbustos para observarla, ve que está hablando sola y llorando. Luego de unos minutos ella se levanta, cuando se gira ve a Reiner acercándose.

—¿Qué haces aquí?

—Te seguí porque usualmente no sales a solas fuera de la base y me preocupé

—Hace casi dos años planté este árbol y suelo venir aquí en ocasiones

—¿Por qué le dejaste flores y le hablabas?

Diana se queda en silencio y varias lagrimas bajan por sus mejillas.

—En poco tiempo fui capaz de amar alguien con todo mi corazón… Su partida ha sido una de las experiencias más dolorosas de mi vida

—¿Aquí hay alguien enterrado? ¿Perdiste a alguien además de tu compañero?

Diana asiente con su cabeza mientras llora sin consuelo. Reiner la abraza.

—No tienes que decirme quien era, puedo sentir tu dolor… Lo lamento mucho

—Lo planté con la esperanza de algún día dé sombra y albergue vida, sería mi único consuelo

Reiner la sigue abrazando, le da un beso y toma su mano para llevarla de regreso. Diana se va llorando. Antes de irse Reiner mira el árbol y suspira triste. Luego le echa el brazo encima.

—Te invito a comer para que distraigas la mente un rato antes de la reunión, hoy haré un anuncio importante y quiero verte bien

—Gracias —Le besa la mejilla—

Ambos se van a cenar y mientras conversan Reiner no puede dejar de mirar con amor a Diana. Sonríe al verla reír luego de contarle algo gracioso.

Una hora después están en la reunión, quedando en acuerdo de que utilizarían al Escuadrón Élite junto a la Unidad Panzer en combates más grandes. También tocan otros temas de misiones futuras. Antes de terminar Reiner pide un momento.

—Saben bien que tengo que buscar sucesor para mi poder... Y quería anunciarles que mi candidata a usuaria del Acorazado será Diana

Ella se sorprende. Benton y Diana se cruzan miradas, él le sonríe.

—¿Aceptas ser candidata? —Reiner la mira a los ojos—

—Para mí es un honor

Los guerreros de Mare, los Generales Benton y Magath aceptan la decisión. Diana se emociona y abraza a Reiner.

—Gracias, ha sido un gran día

Benton se levanta.

—Felicidades Diana... Bueno, damos por terminado la reunión... Diana, tu equipo está en el pasillo. Límpialo y déjalo preparado en el almacén —Le da unas palmadas en la espalda—

—Como diga mi General —Ella se va—

—Yo la ayudaré —Reiner la acompaña—

Ambos recogen el cajón donde está el equipo. Se dirigen al almacén. Hay un soldado joven custodiando la puerta. Diana le habla.

—Hola, vengo a dejar este equipo y a prepararlo

—Pasen

—Espera... ¿Tu eres Colt?

—Si

—Tu hermano me dejó una carta para ti

Diana saca la carta del bolsillo de su chaqueta y se la entrega. Colt se emociona y comienza a leer la carta. Diana y Reiner entran. Comienzan a limpiar el equipo, mientras hablan.

—Vigilar este almacén fue de mis misiones en un tiempo en que estuve rebelde en el ejército

—¿En serio?

—Si... Tengo muchos recuerdos aquí

—Mi primera misión fue vigilar la entrada de soldados por los portones. No me gustaba, pero tenía que hacerlo

—Te entiendo, hay misiones aburridas —Ríe—

—Cambiando el tema, hoy te luciste. Me sorprende mucho el buen manejo que tienes con el equipo tridimensional en tan poco tiempo de uso

—Me motivé a dar lo mejor de mí

—Parecía que ya lo habías manejado antes

—Como te dije aquel día, yo aprendo rápido. Además, me gusta usarlo. Se siente genial

—Si hubieras estado en Paradis, sí que serías de las mejores

—Ni para tanto

—Yo fui el número dos en la tropa ciento cuatro... Fueron días buenos de entrenamiento —Suspira —

—Cualquiera diría que sientes cariño por los demonios

—No, no, para nada... Sólo que extraño esos buenos tiempos antes de que comenzara todo el caos

—Esos demonios recibieron lo que se merecen. Además, fuiste a una misión. No tienes porqué sentirte mal por ellos

—Tienes razón, pero Diana, a la verdad que los de Paradis no son lo que nos hacen creer

—¿Por qué lo dices?

—Ellos son personas como nosotros, tan normales. Cada uno con su propia personalidad especial. Que viven su día a día luchando por su libertad... De verdad que lamento mucho las cosas que tuve que hacer —Se pone triste—

—Ya eso no importa Reiner, lo hecho, hecho está. Vive el presente, piensa en nuestro futuro —Le agarra la mano—

Ambos siguen trabajando. Diana se queda pensativa.

Luego de varios minutos terminan de limpiar el equipo tridimensional. Cuando lo van a guardar se rozan las manos. Diana lo mira a los ojos.

—Me he quedado pensando en lo que hicimos aquel día en el lago... Quisiera más momentos así

—Yo te daré todos los que quieras —Sonríe—

Diana se sonroja. Reiner la acorrala contra unos cajones y la besa. Diana lo agarra y lo pega a su cuerpo. Se besan con deseo. Él comienza a subirle la falda de su uniforme, la besa en el cuello y le agarra el muslo.

—Reiner... No sé si debamos hacer esto aquí, nos podrían ver

—El chico de afuera ni se enterará que aún estamos aquí

—Ven, conozco un área donde podemos estar

Diana mueve un cajón, y entran por el espacio. Es un área privada, que el mismo equipo militar guardado tapa. Se acercan y siguen besándose. Diana lo lleva hasta la pared. Le desabotona la camisa, comienza a besarle el pecho y abdomen, le abre el pantalón y mete su mano. Reiner no puede contener su placer, la agarra y la recuesta en el suelo. Le desabotona la camisa, le sube la falda y quita la ropa interior, él se termina de bajar el pantalón, comienzan a intimar apasionadamente. Ambos gimen de placer, pero lo hacen lo más bajo posible para que no los escuchen.

Luego de varios minutos, terminan, están vistiéndose cuando de momento abren la puerta del almacén. Diana corre a devolver el cajón a su lugar para que no los vean.

—¿Diana? ¿Reiner? —Benton los está buscando—

—Creo que no están —Jeff busca entre los cajones—

—Les juro que estaban aquí, yo no los vi salir —Colt está nervioso—

—General, tal vez ambos salieron por la puerta trasera

—Inspeccionemos el área

Diana y Reiner siguen escondidos, mirando entre los pequeños espacios de las cajas. Inspeccionan el almacén. Jeff se acerca hasta el área donde están, pero sigue caminando. Benton se sospecha lo que está pasando y decide irse.

—Jeff, vámonos... Tal vez estén en otro lugar

Diana susurra.

—Ya se van

Pero lo que ambos no se dieron cuenta es que Jeff los había observado desde otra área. El General, Jeff y Colt se van del almacén.

—Por un momento pensé que nos iban a encontrar —Reiner suspira aliviado—

—Te lo dije

—Ajá, me lo dijiste, pero no me detuviste

—Es que yo... —Gaguea—

Reiner se ríe.

—Lo que importa es que lo disfrutamos —Él le acaricia el rostro—

—Eso sí... La próxima vez vamos a otro lugar, más seguro

—Claro... Vámonos, antes que entre alguien de nuevo

Ellos se van por la puerta trasera, que sólo abre hacia afuera.

—Nos vemos mañana —Reiner la besa y se van corriendo—

El General Benton los observa desde lejos. Él se enoja.

El Escuadrón tiene varias misiones haciendo hazañas, derrotando al enemigo sin tener bajas. También destruyen un imperio de contrabando ilegal, la gente del pueblo los nombra "Los Héroes de Mare" apareciendo hasta en los periódicos locales. Esto sube su reputación y cada día los activan para diferentes misiones, de transportar equipo militar o ser escoltas de personas importantes.

Una tarde Benton se monta molesto en un vehículo militar. Está en un lugar apartado de la ciudad mientras observa algo quemarse en el suelo. Él se ríe. Enciende el vehículo y se va.

A las horas Diana y Reiner van caminando por la ciudad cuando ven movimiento militar. Unos soldados se le acercan y les piden que vayan con ellos. Llegan hasta un lugar apartado. Encuentran un cadáver desmembrado y calcinado. Diana y Reiner se sorprenden.

—¿Que psicópata habrá hecho esto? —Reiner esta asqueado— El cuerpo quedó completamente irreconocible

Diana se acerca a los restos ya que ve un poco de humo.

—Al parecer fue hace unas horas... Además, hay restos de ropa que al parecer no le pertenecen... Quien lo hizo fue muy meticuloso, no dejó rastros y quiso destruir la evidencia. Lo más seguro no es la primera vez que lo hace —Diana ve que hay sangre salpicada en la grama, bastante lejos de los restos. Al acercarse para analizar, ve que hay varias hojas de grama con cortes rectos. Examina al rededor y observa el mismo patrón— Quien hizo esto utilizo un objeto con bastante filo, hay rastros de los cortes en la grama... Fue con una espada o un hacha. También es la única forma de poder descuartizar un cuerpo así

—Quemó su ropa, pero se llevó el arma que utilizó. Extraño que no la quemó también —Habla un soldado—

—Tal vez si lo dejaba era revelar su identidad —Reiner se aparta e investiga otra área. En la tierra ve unas marcas. Le pregunta al soldado que está a su lado— Antes de traernos ¿Ustedes vinieron hasta acá?

—No, para nada... Un civil nos alertó de los restos y cuando los recogimos a ustedes fue la primera vez que llegamos hasta acá... ¿Por qué?

—Hay marcas de neumáticos en el suelo... Me parecen que son de un vehículo militar

El soldado se sorprende. Reiner mira a Diana.

Ella sigue buscando evidencia. Un poco apartado de los restos encuentra un dedo con un anillo. Lo agarra, lo reconoce y se sorprende. Recuerda cuando estuvo secuestrada y un hombre la manoseaba. El mismo hombre que vio en un restaurante, una de las veces que fue escolta del General Benton. Reiner la ve sorprendida.

—¿Que encontraste?

—Un dedo índice con un anillo —Le muestra a Reiner—

—Tal vez con eso alguien lo pueda identificar... Entrégalo a los soldados

Diana se lo da a un soldado y este lo envuelve.

Al rato llegan más soldados y un oficial. Luego de tomar fotos en la escena, se ordena levantar el cadáver. Los soldados intentan recoger los restos con palas, pero se les hace difícil de tan descuartizado y calcinado que se encuentra el cadáver.

Diana se va aparte y se queda pensativa. Recuerda ver al General discutir muy molesto con ese hombre en el restaurante. Recuerda haberle dicho a Benton quien la secuestró.

Nunca te conté, pero uno de los responsables de mi secuestro fue el hombre del restaurante

¿Que? —Benton se sorprende—

Ella recuerda ver la grama cortada con algo filoso, justamente hace varias horas atrás ella estuvo buscando una de las espadas de su equipo tridimensional, que de manera extraña desapareció. Diana se acerca a un vehículo militar y comienza a reírse nerviosa. Ya sabe quién fue el responsable de la muerte de ese hombre.

\Él es capaz de matar por mí/ —Sigue riéndose—

Reiner desde la distancia la observa reírse sola. Esto le da sospechas a él ya que hace unas horas él estuvo buscando a Diana en la base, pero no dió con ella hasta un rato después. Él piensa que ella tuvo algo que ver. Igual que la muerte de Jon, el soldado que le destrozaron la cabeza estando en el hospital.

Al terminar de examinar la escena y recoger los restos, todos se marchan en los vehículos militares. Reiner no para de ver en Diana una leve sonrisa, como si supiera y ocultara algo.

El Escuadrón Elite es activado para el rescate de soldados de Mare que permanecen como prisioneros en otra nación.

Benton, Reiner, Diana, Roy, Jeff y Arla van en el dirigible. Se están colocando los paracaídas. Mantienen unos eldianos amarrados ya que los usarán para convertirlos en titanes y distraer al ejército. Diana termina de colocarse las correas de su paracaídas. Benton se le acerca.

—Aun no me traes los planos del nuevo equipo tridimensional

—Discúlpame... Llevo un tiempo un poco distraída y a la vez me estaba asegurando nuevamente que hubiese los materiales necesarios

—No te preocupes... Envíalo lo más pronto posible —Coloca su mano sobre su hombro—

—Como diga mi General —Le sonríe—

Benton se acerca a otros soldados y van desamarrando los eldianos prisioneros. Abre la compuerta del dirigible.

—Ya nos estamos acercando —Benton da la orden y traen varios sueros de titán—

Primero hieren a lo eldianos. Diana y Reiner están encargados de colocar los sueros y lanzarlos del dirigible. Diana está un poco pensativa con la encomienda. Comienzan a inyectar el suero y a empujarlos. Cada vez que Diana lo hace recuerda el día en que estuvo en Paradis y vió como soldados de Mare fueron haciendo lo mismo. Ella llora disimuladamente. Benton se percata.

—Déjame hacerlo

—Lo lamento mi General —Diana se aparta—

Benton inyecta los últimos sueros. Los eldianos al caer se convierten en titanes. Benton da la orden de prepararse para lanzarse. Se acerca a Diana y le susurra al oído.

—Recuerda no sentir piedad ni lástima por nadie —Él camina hasta la compuerta—

Los seis se colocan las gafas y los cascos. Diana ve a Benton hablando con Reiner, al verlos juntos sonríe levemente. Benton le da varias palmadas a Reiner en la espalda. Luego se acerca a Jeff, Arla y Roy. Los golpea en los cascos.

—Espero no verlos llorar igual que niñitas como en su primera batalla

—No mi General —Los tres lo dicen unísono. Luego se ríen—

Diana recuerda ese día y sonríe.

—Soldados ya es hora —Benton se gira de espalda a la compuerta, mirándolos a ellos— Los espero abajo —Mira a Diana y le guiña. Se lanza de espaldas—

Reiner corre y se lanza. Igual Roy, Arla y Jeff. Por último, Diana. El dirigible se desvía para no llamar la atención. Al todos aterrizar al suelo llegan hasta una zona apartada. Rápidamente se reúnen y cargan sus armas. Benton abre un pequeño mapa y señala a donde tienen que ir.

—Tenemos que llegar hasta la zona indicada, es donde están los soldados... Los tienen bastante alejados de la base

—¿Por qué no usamos el Acorazado? —Roy mira a Reiner—

—Sería llamar su atención desde lejos y los podrían matar antes que lleguemos —Diana mira el mapa—

—Además, no sabemos exactamente dónde están y podríamos matarlos sin querer —Reiner se aparta un poco para ver el camino que van a tomar—

—Exacto —Benton guarda el mapa en el bolsillo—

—Es hora de movernos, veo movimiento militar y mucho —Arla observa con binoculares—

Todos se adentran a un pequeño bosque. Se esconden entre los árboles en lo que soldados enemigos pasan de prisa hacia la base que está siendo atacada por los titanes.

—Se están moviendo fuera del búnker, es el momento perfecto para entrar ya que no tienen mucha seguridad —Jeff señala la puerta—

Benton da la orden. Se acercan cautelosamente hasta el búnker. Se acercan a la puerta y se esconden pegados a la pared. Benton les hace señas de que estén preparados para disparar si es necesario, le dice a Diana que ella entrará primero usando la cuchilla para así no hacer ruido. Benton da la orden a Reiner de tocar la puerta. Reiner toca fuertemente. Escucha pasos y le hace señas a Diana. Ella prepara su cuchilla. El soldado abre una pequeña rejilla, pero no ve a nadie, abre la puerta completamente para confirmar. Diana se abalanza sobre él y lo apuñala en el cuello. Lo tira al suelo y se adentra sigilosamente. Los demás entran detrás de ella. Se meten a un cuarto vacío. Ven dos soldados salir al ver el cuerpo de su compañero tirado en el suelo. Benton da la orden de atacar. Jeff y Arla disparan a los dos soldados. Diana, Reiner y Roy se adelantan, ven soldados acercarse y disparan. Benton y Arla se quedan atrás disparando a distancia. Arla se sorprende al ver la excelente puntería del General, no falla ningún disparo. Se separan nuevamente, ahora Diana, Roy, Arla y Jeff miran entre las celdas buscando a los prisioneros. Benton y Reiner les cubren las espaldas disparando a los soldados que se acercan. Los demás encuentran una celda enorme, totalmente sellada. Roy se alza hasta un hoyo en la pared y ve los soldados.

—Están aquí

—Pero la puerta es muy gruesa, ¿Cómo vamos a entrar? —Jeff mira los goznes—

Diana mira fijamente a Jeff y a Roy.

—Tsk... Muévanse, vigilen que Reiner y Benton no me vean

Se apartan. Diana se transforma en titán-humano y embiste la puerta. Antes de caer al otro lado ella rápidamente se vuelve humana. Los soldados se asustan. Diana se va a avisar que los encontraron.

Benton y Reiner escuchan soldados enemigos escondidos dentro de una sala sellada. La puerta es bastante grande y la tienen cerrada desde adentro. Ambos se miran y asienten con la cabeza. A la vez patean con mucha fuerza la puerta, sacándola de los goznes. Benton la embiste y la termina de romper, la usa como escudo y entra. Algunos soldados disparan, Reiner da una patada fuerte a la puerta y la tira sobre ellos. Aprovechando la distracción ambos disparan y matan a los soldados escondidos. Ellos salen y ven a Diana sorprendida.

—Wow... Ya encontramos los soldados

Los tres van hasta los soldados.

—Nos dijeron que tienen a un oficial en una celda diferente —Roy señala hacia donde puede estar—

—Esto nos cambia los planes... Roy, Arla y Jeff llévenlos afuera y escóndanse en el bosque. A la que nos vean salir disparan la bengala... Diana y Reiner vengan conmigo

—Si General —Todos al unísono—

Roy, Arla y Jeff llevan los soldados hasta afuera.

Reiner y Benton caminan delante de Diana. Ella no deja de mirarlos a los dos, de arriba para abajo. Se muerde los labios, seca el sudor, suspira y sonríe casi riéndose. Reiner se gira y la ve. Los tres se esconden detrás de una pared antes de llegar a un pasillo largo. Hablan en voz baja.

—¿Por qué estás sonriendo sola? —Reiner la mira a los ojos—

—Nada, sólo recordé un chiste muy malo, mejor ni lo cuento —Controla la risa—

Benton la mira y contiene las ganas de reírse al entender a lo que se refiere. Reiner se asoma por la esquina. Siguen hablando en voz baja.

—Veo movimiento de soldados, están custodiando la celda

—Iré como carnada, tú y el General ataquen de sorpresa

—Mejor voy yo —Benton se va a levantar, pero ella lo detiene—

Diana mira el techo.

—No vayas, tengo una mejor idea, quédense aquí —Diana se va por otra parte—

Benton y Reiner se cubren las espaldas. Diana entra a una sala vacía y se mete por el techo. Entra al sistema de ventilación y llega hasta donde están los soldados. Ella saca una bengala, la activa y la lanza a los soldados. Bloqueando la visibilidad. Benton y Reiner entran al pasillo y disparan, matan los soldados. Diana sale de techo. Reiner la ayuda a bajar.

—¿Creen que hayan más soldados? —Reiner mira por el pasillo—

—El búnker es muy pequeño, ya los habríamos visto —Benton se acerca a la puerta de la celda y la abre—

Encuentran al oficial marleyano encadenado a la pared. Reiner rompe las cadenas. Los tres lo custodian hasta afuera. Roy al verlos salir dispara la bengala dando aviso al dirigible que está rondando la zona. Los cuatro llegan al bosque junto a los demás. Los soldados que fueron liberados están felices.

—Estén con los ojos bien abiertos, aún no cantemos victoria —Benton recarga el arma—

El dirigible comienza a descender rápidamente. Todos se acercan a través del bosque. El dirigible aterriza en un llano. El Escuadrón escolta a los soldados. De pronto se acercan soldados enemigos.

—Suban rápido —Benton les da la orden—

Los soldados enemigos disparan. El Escuadrón dispara para contraatacar. Diana y Benton se apartan un poco mientras siguen disparando. Reiner manda a los demás a subir y defender el dirigible. Un soldado lanza una granada cerca de Diana y Benton, haciéndolos caer al suelo por la explosión. Sin ellos percatarse un tanque militar enemigo se acerca. Reiner ve a Diana y a Benton desprotegidos, corre hasta ellos. Benton al ver que le van a disparar agarra a Diana y la cubre con su cuerpo, sin que él se percate ella está lista para morderse la mano para transformarse en titán. Reiner se acerca corriendo, se muerde la mano, brinca sobre ellos y se transforma al momento en que el tanque dispara el misil y con el Acorazado bloquea el disparo. Diana y Benton son empujados en el suelo por la onda expansiva provocada al Reiner transformarse. Ambos se miran asustados. Roy y Arla corren hasta ellos y los escoltan hasta montarse en el dirigible. Reiner ataca los soldados que vienen. El dirigible alza vuelo y se acerca al Acorazado. Reiner sale del Titán y sube por la escalera del dirigible. Jeff lo ayuda a subir dándole la mano. Diana y Benton aún siguen nerviosos. Se miran a los ojos.

—No puedo creer que estuvimos a punto de morir

—Gracias por protegerme —Diana sonríe casi llorando—

Ambos se abrazan fuertemente. Benton agarra a Reiner que va pasando por el lado y lo une al abrazo. Los tres se quedan abrazados un rato.

—Gracias Reiner, te debemos la vida

—Es mi deber siempre proteger a todos mis compañeros, especialmente ustedes que son lo más valioso del Escuadrón

Benton ve a los soldados celebrando que al fin fueron liberados. Él también se emociona y grita de felicidad. Diana y Reiner se ríen al verlo tan feliz. Entre todos se abrazan dándose las gracias. Al pasar cerca de la base militar ven que aún siguen batallando con los titanes. Roy mira sorprendido.

—Van a estar ahí peleando por buen rato

—Deberíamos darles una mano —Jeff mira a Roy—

Arla y Roy se cruzan miradas.

—¡No! —Ambos gritan a la vez—

Los tres se ríen.

En la noche todos llegan hasta su base militar. Reiner luego de encontrar a Diana en la oficina del General, la lleva hasta su habitación. Al entrar comienza a darle muchos besos por todos lados.

—Cariño, cálmate —Diana ríe—

—No sabes el miedo que sentí pensando que te iba a perder... No vuelvas a arriesgarte de esa manera —Reiner le acaricia el rostro y llora un poco—

Diana lo abraza.

—Pero no pasó nada, aquí estoy

Reiner se seca las lágrimas.

—Si hoy te hubiese perdido, sería el mayor dolor que mi corazón pudiera sentir. Preferiría darle mi poder a otro que vivir lo que me reste de vida sin ti

Diana se sienta en la cama, está pensativa recordando lo que Benton le dijo hace un rato.

Benton le acaricia el rostro.

Te juro que prefiero mil veces morir antes que vivir un día sin ti —Lo dice mientras la mira a los ojos—

Reiner se sienta a su lado y la abraza.

—Te amo demasiado y nunca lo olvides —La besa—

Al día siguiente Diana se despierta primero. Ve a Reiner aún dormido mientras está acurrucado detrás de ella. Diana se levanta con cuidado para no despertarlo. Se viste. Lo arropa un poco, le da un beso en la mejilla y se va. Diana llega hasta su habitación, ve que aún sus compañeros están durmiendo. Se sienta en el escritorio, aún sigue pensativa. Se queda observando los planos del nuevo equipo tridimensional. Los guarda en un sobre grande. Se levanta y va a prepararse para el día.

Continuará…

(Volumen 1 Parte 2)