Llevaron al anciano a un hospital cercano para curar sus heridas, el pequeño saiyano dormía plácidamente por la pérdida de energía, al ver que atendían al pobre hombre maltrecho su conciencia se alivió un poco, Bardock regreso con su familia, estaban a punto de irse del planeta pero sus planes tuvieron que cambiar, sintió un fuerte dolor de cabeza y su vista comenzó a nublarse, Gine tuvo un mal presentimiento.

Flashback

- Señora Gine hay algo que debo comentarle, a pesar de que la intervención quirúrgica fué todo un éxito, su esposo tiene un alto riesgo de presentar secuelas y quizá perder la vista por el daño en la retina.

Fin del flashback

Estas palabras taladraban su cabeza, mi esposo no puede perder la vista, debe haber alguna opción.

- Quieres más agua? Cómo te sientes amor?

- Tranquila solo fue un mareo por el agotamiento.

- Preferiría que te revisen nuevamente para estar seguros que estás bien.

- Entiende mujer aquí ni siguiera tienen la tecnología necesaria para atender a un saiyayin, pero tienes razón, debemos descansar un par de días aquí.

Lejos de ahí, en un hermoso castillo una Reyna daba a luz a una pequeña princesa.

- Gran Ox satán, puede entrar a ver a su esposa, su pequeña ya nació.

- Debemos advertirle que su esposa se encuentra un poco delicada ha tenido perdida de sangre y su RH es un poco difícil de conseguir.

En eso empiesan a sonar la alarmas de los aparatos que se encontraban conectados la esposa de Ox satán.

Todos entraron corriendo a la habitación.

- Promete que cuidaras de nuestra hija.

- Claro que sí, pero por favor no te esfuerzos, necesitas reposar.

- Solo prometelo y déjame ver a mi hija una última vez, -en ese momento entraron las enfermeras con su bebé en brazos, la pusieron en su cama, -mi pequeña Milk, serás una mujer muy fuerte, cuida de tu padre mi hermoso ángel, recuerda que tu madre siempre te amara- ella le dió un beso y su corazón sucumbió ante la hemorragia que tenía, dejo de latir, todo fue inútil su cuerpo no soporto el parto.

El rey despidió a su amada y se aferró a su pequeña con todas sus fuerzas.

- Te prometo hija mía que mientras yo siga vivo nadie te hará daño.

- Mira padre, ya casi termino valió la pena las clases que tomé con el príncipe Vegeta, la casa aparentemente será resistente, casí se parece a la que teníamos en nuestro planeta.

- Estoy muy orgulloso de tí, gracias por estar pendiente de tu madre y hermano mientras yo me sercioraba que el viejo siguiera con vida después del ataque que sufrió a manos de Kakaroto.

- No sean tan duros con él, también hacia rabietas a su edad, además estaba solo y confundido, aparte era la primera vez que de encontraba en estado de ozaru y era muy pequeño para controlarse.

- Tranquilo se que no estaba conciente, se librará de una buena reprimenda esta vez. Vamos te ayudaré a terminar para tener un refugio para poder descansar antes de partir.

- Gracias padre.