"Hace frío, es tarde y tienes que volver, pero como en las cartas, dos puntos posdata, se me olvidaba no me presenté, solo fuí testigo por casualidad hasta que de pronto él me preguntó:

- era, bella no es verdad?

- Más que la luna dije yo y él sonrió."

(Alejandro Sanz, siempre es de noche)

Bardock fue al hospital y comenzaron con una serie de análisis, al fin de estos estando en su habitación sintió la presencia del Dr. Brief, tomo aire y se preparó mentalmente para lo peor.

- Lo siento Bardock, esto es un poco más serio de lo que pensé, la buena noticia es que sí te intervenimos a la brevedad aún es posible que puedas recuperar la vista.

- Qué tan serio es?

- De continuar así, en menos de 6 meses podrías perder la vista completamente.

- Debo avisarle a mi familia, se preocuparan si no vuelvo.

-Tranquilo amigo, no te preocupes, mi hija puede avisarle a Gokú y visitar a tu familia para explicarles.

-Tengo miedo, no quiero dañar a Gine y que mis pequeños se preocupen, es mi deber ser el pilar y guardián de mi familia.

- Lo se amigo, pero también tienes derecho a enfermarte y tu esposa es una gran mujer se que te va a apoyar y estará contigo para que salgan a delante hombro a hombro. Toma mi teléfono llámalos sí prefieres darles tu la noticia.

-Gracias Brief. - Bardock llamó a Gine- mi amor, necesito confesarte algo.

-Qué pasa? Me estás preocupando.

-Desde que nacieron los mellizos he tenido problemas con mi vista, no te había querido decir por qué no quería preocuparte, perdoname pequeña. Pero tengo una buena noticia, nuestro amigo Brief ha avanzado mucho desde que se enteró y parece ser que con sus adelantos tecnológicos podría evitar que pierda la vista. Lo malo es que me tienen que operar a la brevedad posible así que no podré regresar hasta que me hayan intervenido quirúrgicamente.

- Y eso cuando será eso?

- Yo no lo se, pero Brief podría explicarte.

- Gine, tranquila querida tu marido está en las mejores manos, sabes que tú y los chicos pueden quedarse en mi casa para que estén cerca de Bardock mientras comenzamos con el tratamiento, ya que será un proceso un poco largo.

- Que pena con usted Doctor pero sabe que los mellizos son muy traviesos y tienen una fuerza que yo aún no puedo controlar.

- Son niños muy sanos, no te preocupes Bulma tiene un carácter muy fuerte, es capaz de controlar capsule corp así que podrá apoyarte s mantener tranquilos a ese par de diablillos. Bueno querida te dejo, en unos momentos mi hija llegará por ustedes yo debo seguir atendiendo a tu esposo.

- Aló, papá que pasa?

- Querida necesito tu apoyo Bulma, tengo un pequeño problema con Bardock- el padre de Gokú, lo voy a tener que operar y él está preocupado por sus hijos y esposa, crees que nos puedas ayudar a traerlos a la casa para que estén cerca cuando tenga que intervenirlo. Podrás ir por ellos s la montaña Paoz??

- Claro papá, no hay por qué preocuparse en este momento voy por ellos. - Bulma llegó como siempre muy alegre y escandalosa a la casa de los sayayín - Hola buenas tardes señora Gine, cómo están los mellizos más traviesos de la capital del Oeste.

- Hola Bulma como estas - gritaron al unísono los gemelos al sentir el ki de Bulma llegar a la casa.

- Hola Bulma, ya estamos listos, en un momento salimos, solo estoy haciendo una maleta para llevarme ropa de los chicos.

- Suban al auto chicos, su mami ya viene.

- Siiiii! Vamos a ver a papá, ya extraño ir a la cuidad. - dijo Turles.

- Papá no nos deja salir, dice que aún no sabemos controlar nuestra fuerza y podemos meternos en problemas, - dijo la pequeña saiyayin con cierto grado de enojo y decepción.

- No imagino por qué? -les respondió Bulma con una risita que indicaba complicidad.

- Quizá tenga un poco de razón, pero no es justo, no me dejan hacer nada, yo también soy una guerrera, tan fuerte como mis hermanos pero mamá y papá me tratan como si fuera de cristal, pfff - dijo con el ceño muy fruncido.

- Eso es por qué eres una chica, y las mujeres somos más lindas y delicadas princesita. - le respondió Bulma.

Salió Gine y cuando todos estaban en el auto, partieron rumbo a casa de los Brief, la cuál era muy amplia y de encontraba cerca del hospital y la escuela de los chicos.

La intervención comenzó, fue bastante larga, la posibilidad de que recobrará la visión menos de 50 % pero Bardock era muy fuerte y haría todo lo posible por recuperarse. Todas las tardes una linda pelinegra iba a visitar a los pacientes que estaban en recuperación para que su ánimo no recayera, les cantaba, narraba bellas historias para hacer volar su imaginación al contarles lo hermoso que era el día y como se despedía cada tarde el sol para darle paso a la hermosa luna.

- Dr Brief, buenas tardes, es un honor verlo- saludo cortésmente.

- Hola pequeña Milk, cómo has estado?? Dime cómo está tu padre? Hace mucho que no viene a verme.

- Está en el castillo, ese hombre siente que su reino se derrumbará si no está un día en casa. - dijo con una risita burlesca.

- Ni lo digas, se que es un testarudo, pero es un gran rey. Saludarlo mucho de mi parte, a ver qué día van a visitarnos a la casa.

- Muchas gracias, yo sé lo saludo Dr. Y por cierto gracias por permitirme hacer mis prácticas aquí, he aprendido mucho.

- Ni lo digas, es un placer ayudarte, te dejo, tengo que ver cómo va mi paciente estrella, es un caso único y debo estar pendiente de su rehabilitación. Compromiso.

- Me traes buenas noticias Brief?

- A caso ya recuperaste la vista?- preguntó el Dr. Brief confundido y preocupado, pues era muy pronto para que se quitará las vendas

- No pero el resto de mis sentidos siguen intactos. Por ejemplo kakaroto acababa de llegar y corrió a esconderse al balcón cuando salió la chica que amablemente me contaba una historia sobre lo hermosa que está la luna.

- Me da gusto que vayas bien y te estés recuperando pero sinceramente será un poco tardado, el implante debe terminar de acoplarse a tu vienes así que no te desesperes. Bueno te dejo debes descansar y alimentarte, Gine vendrá en un ratito.

-Entra kakaroto, por qué te fuiste?

- Creí que estabas dormido padre, lo siento - sus mejillas se tornaron rojas.

- Te conozco bien, a caso fue por esa chiquilla que viene a contarme historias desde que desperté? Admito que tiene una voz muy dulce y por mi olfato intuyo que es muy joven.

- Me atrapaste padre, me agrada mucho pero no sé cómo decirle lo que siento, es muy bella sabes, incluso más que la luna que con su dulce voz te describía.

- No temas a decirle lo que sientes, ya no estamos más en el planeta Vegita y tú siempre has sido tan sentimental como tú madre, al menos aquí no es algo que sea mal visto. Anda no seas cobarde, quizá te lleves una sorpresa, recuerda "el NO ya lo tienes ganado, lucha por un SÍ"

- Gracias papá, te prometo que lo intentaré.

- No te garantizo compatibilidad genética pero quizá puedas tener un buen...

- No lo digas, aún sigo traumado con esa charla.- Bardock rió sonoramente mientras Gokú se ponía rojo cuál tomate.