"Le pido a Dios un toque de inspiración, para decir, lo que tú esperas oír de mi,

Aquí estoy yo abriendo te mi corazón, llenando tu falta de amor,

Cerrando le el paso al dolor

No temas yo te cuidaré

Solo acéptame.

Dame tus alas, las voy a curar

Y de mi mano, te invito a volar."

Luis Fonsi - Aquí estoy yo.

Su corazón latía a mil por hora, sentir cerca de su pecho las pulsaciones de Milk, lo hacían perder la calma, fue un apasionado beso el que nubló sus sentidos y lo hizo perder la noción del tiempo.

-Señorita Milk Ox, favor de presentarse al área de enfermería- se escuchó una voz por el alto parlante.

- Creo que nos excedimos un poco de tiempo, me tengo que ir Gokú - dijo un poco sonrojada la pelinegra.

- Perdón no quise retrasarte, anda te acompaño de todos modos debo ir a ver a mi padre.- terminaron sus bebidas y se dirigieron a la sala de enfermería, Milk pasaría toda la noche en el hospital pues no tenía clases temprano hasta el medio día, Goku por su parte tenía clase a las 10 AM pero no era tan relevante para él pues se dormía donde fuera. Llegaron al lugar y le explicaron a Milk que había faltado una enfermera así que tendrían un poco más de trabajo de lo normal, ella asintió y tomo los archivos de los pacientes extra que debía atender, Goku la observaba, no podía creer que una chica tan inteligente y bonita pudiera estar con un chico tan despistado y algo torpe como él, sabía que era afortunado, los compañero de Milk también la observaban mucho pero ellos la veían de una forma distinta y él se pudo percatar de ello, eran más grandes y experimentados que él y ella además no tenían buenas intenciones, eran lobos disfrazados con piel de oveja, uno de ellos se le acercó a Milk y la tomo desprevenida, consentrada en sus labores.

- Hola guapa, que tal tu carga de trabajo de hoy?- Gokú pudo escuchar como aquel chico de cabello rubio y ojos color aceituna se le acercaba a su novia con no buenas intenciones, hasta el lugar en el que se entraba podía persibir las feromonas que expedía, como si fuera un macho el celo así como el aroma a menta para cubrir su aliento a cigarro el cual obviamente el pudo distinguir gracias a sus sentidos que eran más sensibles.

- Hola buenas tardes, pues creo que a todos nos dieron un par de pacientes más. Milk Ox, y tú eres?

- Perdón pero que distraído soy, mi nombre es Richard, no te había visto por aquí.

- Estoy haciendo mis prácticas y Molly me pidió apoyo para cambiar horario el día de hoy.

- Mmmm que bien, eres compañera de Molly, así que ya eres mayor de edad?

- Ella es más grande que yo, está por terminar la carrera, yo estoy adelantando mis prácticas y además me salte un par de años, así que NO, para tu información, aún sigo siendo menor de edad.

-Así que aún vives en casa de tus padres?

- El hecho de que sea menor de edad no me quita la madurez y sensatez para vivir independiente, soy una chica fuerte, bueno chico rudo, te dejo, tengo pacientes que atender y la noche será corta.

- Yo te puedo ayudar a que la noche sea más corta y el trabajo más ligero si tú quieres. - Gokú estaba a punto de alcanzar a Milk y golpear en la cara a ese tipo, que a leguas se veía que era un patán que quería aprovecharse de la inexperiencia e inocencia de ella, apretó con rabia sus puños.

- Gracias, eres muy amable pero puedo sola, si tengo dudas me apoyaré en Naru la jefa de enfermeras y tú deberías empezar a atender a tus pacientes. - Estaba a punto de salir cuando Richard puso el brazo frente a ella para obstruir su salida, Milk se puso nerviosa, sentía las malas intenciones de aquel enfermero, el cual estaba acostumbrado a utilizar a sus encantos para embaucar a las lindas enfermeras que llegaban a realizar sus prácticas al hospital, siempre era la misma rutina, les hablaba bonito, coqueteaba un poco con ellas fingía interés por explicarle sus dudas y cuando confiaban en él, Bingo!!! era como un tiburón cazando a su presa esperaba a que mordieran su anzuelo, se divertida con ellas y las botaba, no podía creer que sus trucos no le funcionarán con una chiquilla como Milk.

- Insisto preciosa, si gustas solo te puedo acompañar.

- No escuchaste a la señorita, dijo que no está interesada, sabías que lo que estás haciendo se llama acoso?- apareció Goku muy molesto apretando sus puños.

- Lo siento Doctor, con permiso. - dijo Richard y salió del lugar bastante avergonzado, su rostro se tornó pálido creyó que uno de los residentes lo había descubierto en sus malas prácticas así que huyo para no meterse en más problemas.

- Gracias por su apoyo Doctor- dijo Milk con una sonrisa coqueta -desde cuándo eres médico heee? Cómo conseguiste esa bata y anteojos?

- Un saiyayin al igual que un mago, nunca revela sus secretos señorita Ox.

- Veo que es muy hábil señor Son , gracias por salvarme de ese patán, me puso muy nerviosa, siento que sus intenciones son malas, mi padre me ha advertido sobre ese tipo de chicos, y dime tú eres de fiar?

- Te juro por mi honor, que jamás te haría daño, y siempre velaré por tu bienestar mi hermosa niña, moriría antes de permitir que alguien te toque un solo cabello. - dijo muy convencido Goku mientras acariciaba su cabello y le rosaba la mejilla, confiaba completo en cada una de sus palabras, sabía que no había un solo oponente en la tierra que fuera lo suficiente mente fuerte para enfrentarlo; se miraron profundamente, Milk sintió tanta seguridad en sus palabras que no hubo espacio a la duda, se besaron apasionadamente.

-Tengo que visitar a mis pacientes, será una larga noche, hay mucho trabajo así que debo apresurarme.

- Te puedo acompañar? No quisiera dejarte sola estando cerca ese cretino.

- Soy una chica fuerte, me ato las sandalias yo solita lo siento siempre quise decir esa frse, la escuché en la película Hércules y me causó gracia pero en verdad no doy tan débil como piensas, mi padre siempre insistió en que tomara clases de artes marciales así que puedo defenderme de un tarado como Richard.

- Ok, pero estaré cerca por si intenta algo vale? Bueno voy a ver cómo sigue mi padre, cuídate mucho hermosa.- tomó sus manos y las besó.

- Estoy bien Kakaroto, me cuidan demaciado, podría hacer casi todo lo que hago normalmente, conozco la casa, dónde habitamos y puedo cuidar a tu madre y hermanos aún con los ojos cerrados.

- Lo se papá pero debes reposar, ya casí sales de aquí, no seas terco, mamá está muy preocupada por ti, y los gemelos también.

- Baaaah, está bien ya no exageres.-suspiró derrotado, en el fondo sabía que su hijo tenía razón. - Sabes extraño ver el rostro de tu madre y poder jugar con tus hermanos.

- Debes ser fuerte y por ellos seguir las instrucciones del Dr. Brief para que te repongas.

- Está bien, y no te quejes, te ha convenido bastante que yo esté aquí, ya tienes novia .

- Ok, no te lo voy a negar, Milk me hizo caso gracias a tu ayuda, espero que todo siga como hasta ahora, y por cierto, si ya no necesitas nada

-Anda, ve a buscarla, sabía que si habías venido a "cuidarme" hoy era porque tenías una razón, una razón llamada Milk verdad .

- Gracias papá, si necesitas algo ya sabes, conexión mental.

Goku volvió a tomar la bata y lentes que encontró en la sala médica para que no lo fueran a detener si lo veían atrás de su linda enfermera.

- Hola hermosa, ya terminaste

-Goku, casi me matas del susto, pero sí, ya terminé los pendientes por el momento, hasta que algún paciente me necesite.

- Osea que tenemos tiempo para un par de besos?.

- Gokú, nos pueden ver y me metería en problemas.

- Tranquila tus compañeros continúan sus actividades, quizá alguien les dió un par de pacientes más a cada uno para tener un poco más de tiempo solos.

- eres un pícaro, nunca lo pensé de ti.

- Hay muchas cosas que no creerás de mí. - No lo pensó más y atacó sus labios, ella se rindió a sus encantos, una buena sesión de besos era lo que necesitaba para recargar energías y alejar sus temores causados por el cretino de Richard.

Los besos se tornaron muy apasionado, Gokú comenzó a acariciar su cintura, su mano subió lentamente hasta el nacimiento de sus senos, los comenso a acariciar con la punta de sus dedos, Milk gimió al sentir sus caricias, el momento era muy excitante, estaban empezando a perder el control cuando Goku sintió una presencia desagradable acercarse a la habitación en la que estaban, tuvo que hacer uso de todo su autocontrol para detenerse, Milk se disculpo por su comportamiento tan libertino.

- Lo siento me dejé llevar, yo no soy así. - Goku tapo su boca, y ella se asustó.

- Tranquila es solo que tu amiguito Richard está llegando- susurro en su oído. - perdón por tapar tu boca pero podía habernos escuchado y no quería meterte en problemas o hacerle pensar que eres de esas enfermeras que se van con el primer médico que les habla bonito.

- Y ya se fué?

- sí, le llamó una paciente fingiendo dolor y se fue con ella.

- En verdad tus sentidos están muy desarrollados, yo no pude escuchar nada.

- No puedo bajar la guardia, debo estar alerta en caso de que alguien quiera atacarme. - en ese momento sonó la alarma en el celular de Milk.

- Vaya, que rápido se pasó el tiempo, tengo que ir a entregar medicamento a un grupo de pacientes.

- Vamos, seré tu guardaespaldas, con este disfraz, nadie se atreverá a preguntarme por qué estoy contigo .

-ok pero sólo porque no quisiera lidiar con Richard. - "caramba que me está pasando? Milk vas muy rápido, no juegues con fuego, porque te puedes quemar", se dijo la pelinegra a sí misma.

Las fosas nasales de Goku eran golpeadas por ese delicado y delicioso aroma a mujer exitada, por eso no se detuvo hasta que sintió llegar a aquel tipo desagradable que estaba acosando a su Milk, pero eso no se quedaría así, se encargaría de darle una lección a Richard para que aprendiera a no tocar a la hembra de un saiyayin. Se sentía tocar el cielo había estado tan cerca de llegar al siguiente nivel, por otro lado, también estaba un poco arrepentido, no quería presionar Milk pero sus hormonas no ayudaban, su cuerpo estaba reaccionando muy rápido, debía pedir un consejo pero a quién? A su padre o quizá a su hermano.