542 palabras. No pude sacar más o lo destruía u.u
25. Suerte
La imagen obtenida del satélite resultó clave para identificar la camioneta a la que se cambiaron los perpetradores. Gracias a ella pudo seguir su ruta hasta un edificio en desuso a pocas cuadras. Estaba listo para ingresar, pero antes de poder concentrarse de lleno, debía hacer una llamada. Temía que Wufei, al enterarse de lo de Duo, dejara sin cobertura a Relena.
No tenía su número, así que le marcó a ella y le pidió que le pasará con él.
—Quédate en el palacio —pidió apenas contestó—, hasta que regrese.
—¿Qué sucede, Yuy?
—Secuestraron a Duo y voy por él.
—Entiendo, me quedaré aquí —su voz instantáneamente turbada—. Tráelo de vuelta. Le diré a Une.
—No es necesario —dijo con súbito enojo, aliarse con Preventers era lo que menos quería en ese momento—, haré esto por mí mismo.
Cortó la comunicación. El teléfono vibró en su mano casi al instante.
—¿Qué? —contestó de mala gana.
—¿Y qué harás si fallas? —cuestionó Wufei—. ¿Lo dejarás sin más opciones?
—No voy a…
—Piensa fríamente —ordenó interrumpiéndolo—. Por el bien de Duo, dime dónde estás, enviaré refuerzos.
Quiso decir "no tengo tiempo para esto", pero se dio cuenta de que tenía razón. Tampoco sabía en qué estado hallaría a Duo, si estaba herido, era mejor tener una ambulancia ya en camino.
Le dio las coordenadas y volvió a cortar. Cargando un arma en cada mano, entró al edificio. No había nadie custodiando el acceso ni el primer piso. Subió al segundo, lo mismo. Cuando iba en el tercero, se encontró con un grupo de mujeres de frente en las escaleras. Detrás de ellas, venía Duo.
Por supuesto, se había liberado solo. ¿En qué momento pensó que necesitaba ayuda?
—¿¡Qué haces aquí!? —gritó sorprendido, pero se recuperó rápido—. Olvídalo, sácalas de aquí.
—No sin ti.
Duo asintió de mala gana, masculló un "quería detenerlos" e hizo un gesto para que le lanzara una pistola. Sin embargo, obedeció a su voluntad y se puso a su lado, mirando constantemente hacia atrás, manteniéndose en guardia. Notó que cojeaba al andar, pero lucía en buen estado general, aunque había cortes visibles que atravesaban su ropa en todas sus extremidades.
—¿Cómo te liberaste? —preguntó cuando llegaron fuera, casi al mismo tiempo arribaron los vehículos de Preventers, ambulancias incluidas. La expresión de Duo mutó a alivio.
—Tuve suerte, me ataron las manos adelante —sonrió, cerrándole un ojo—. Y yo siempre tengo armas secretas en el pelo para liberarme—. ¿Relena está bien?
Le extrañó la pregunta, pero asintió en respuesta. La sonrisa de Duo se amplió y se alejó un poco a pedirles a aquellas mujeres que se dejaran llevar, diciéndoles que todo había terminado. Enseguida coordinó a los agentes que ingresaban al edificio. Iban sacando a los secuestradores uno a uno hasta que le informaron que eran todos.
—Esto está mal —dijo Duo para sí—. Falta Randall y él no se irá sin ven… —dejó incompleta la frase para empezar a gritarle a todos "¡francotirador!" y que se pusieran a cubierto, irónicamente exponiéndose él.
Entendió de inmediato el riesgo y corrió al trenzado para cubrirlo.
La suerte, como todo, se acaba. Heero lo descubrió cuando el sonido del disparo lo atravesó y derribó a Duo ante él.
