1063 palabras. El conteo se fue al infinito y más allá XD


31. Felicidad

Duo era imposible de contener en una cama. Heero lo descubrió después de conseguir su historial médico durante la noche y enterarse de las consecuencias que arriesgaba sin el debido reposo.

—No voy a quedarme acostado —rezongó apenas se lo sugirió—, si hubiese sido mi intención seguiría en el hospital de Preventers.

Heero reunió toda su paciencia para decir:

—Tampoco puedes caminar a gusto. Tu pierna puede quedar con daño permanente.

Los cortes que había recibido en esa zona habían comprometido músculos importantes. Sin mencionar que había pasado solo un mes desde su cirugía para tratar su daño interno que incluía un riñón hecho pedazos, su estómago remendado y una, no menor, cirugía a corazón abierto.

Al final, había logrado que aceptara trasladarse en una silla de ruedas. O mejor dicho, lo había obligado amenazándolo con que lo besos suaves fueran a más.

—Me haces sentir como un inválido —repitió Duo por vez mil.

—Duo —dijo terminante, se inclinó hacia él, poniendo sus manos en ambos reposabrazos—, solo quiero que sanes bien.

—¿Para tener sexo conmigo? —se burló el trenzado.

—No —dijo avanzando hasta su oído, susurró—: para que tú tengas sexo conmigo.

Cuando se separó, Duo estaba rojo y tosiendo, pero al menos dejó de reclamar como lo había hecho durante toda la mañana. En cambio, mientras lo seguía en su ronda perimetral, comenzó a lanzarle preguntas al azar:

—Oye, Heero, ¿de verdad estabas enamorado de mí?

—Sí.

—¿Hasta cuándo duró eso?

—Hasta ahora.

Su respuesta bastó para tener media hora de conmocionado silencio. Uno que no podría decir que no disfrutó.

—¿Dices que pasaste cinco años sintiendo algo por mí y no hiciste nada?

—Ya te lo dije, pensé que te interponías en mi deber. Hice mi elección, lo que no quiere decir que no pensara en ti a diario.

Escuchó a Duo mascullar un "Relena tenía razón" que no entendió, ya tendría que preguntarle a ella sobre eso.

—¿Sabes? Si me hubieses pedido entonces que trabajara contigo, no te habría dicho que no.

Heero entrecerró los ojos, temiendo que fuese el principio de una negativa. No estaba en sus planes permitir que Duo regresara a servicio activo en Preventers, quienes eran capaces de enviarlo a morir como carnada. Defender a Relena no era el trabajo más seguro, también se perdían vidas, pero al menos estaría junto a él para cuidarle la espalda.

Sobre su cadáver el trenzado sería herido de nuevo.

—Mi prioridad era establecer una relación sólida contigo —confesó Duo, ajeno a sus preocupaciones, siguió hablando—. Me avergüenza decirlo, pero la verdad es que a pocas cosas me habría negado por esos días.

—¿Cómo a qué? —preguntó por curiosidad.

—A un trío con Relena.

Heero negó con la cabeza, juzgando no solo su humor, sino que se riera de su propia broma y luego se medio ahogara de dolor.

—No se me ocurrió —se sinceró y se apuró en aclarar a qué se refería, antes que Duo le dijera "¿el trío?" o algo por el estilo— invitarte a trabajar aquí, hasta el día en que fui a verte al hospital.

—Vaya —soltó Duo, honesto como siempre—, sí que te pegó fuerte la broma de mi amigo.

—Puso las cosas en perspectiva —admitió Heero con serenidad, sin ofenderse por la burla implícita.

—Mmm… ¿De verdad me darás todo el tiempo que necesite para pensarlo?

Al menos lo estaba considerando. Eso lo hizo sentir aliviado.

—Así es —confirmó.

—Bueno, entonces lo meditaré con calma. Después de todo no tengo prisa y tus cuidados saben a felicidad.

Quizás se refería a que le había llevado desayuno a la cama o al baño de esponja que le había dado antes de lograr que aceptara moverse en esa silla. Hasta se había dado el trabajo de vestirlo, para evitar movimientos innecesarios de su parte.

Ver su cuerpo lleno de cicatrices no había sido fácil. Le recordó gráficamente lo cerca que estuvo de perderlo.

—Tú no me has hecho ninguna pregunta —señaló Duo—, ¿no hay nada que quieras saber?

—Sí, una cosa —reconoció, estrechando los ojos—. Tú sabías que irían por ti, ¿por qué no me pediste ayuda ese día? Podría haberte respaldado.

Duo detuvo el rodar de las ruedas y se posicionó de forma en que lo miraba directamente.

—¿No confías en mí? —agregó, sin rehuir que sus ojos se encontraran.

—Piénsalo con atención —empezó el trenzado con seriedad—. Yo tenía que dejar que me llevaran, era mi única oportunidad para poder recuperar a las chicas que tenían en su poder. Como ya había sido revelado como un agente preventivo, era obvio que intentarían matarme —acotó, haciendo una pausa—. Respóndeme sinceramente esta pregunta, sabiendo eso, ¿me habrías dejado ir?

Heero recordó de golpe ese día en el hospital en que Duo le preguntó si habría ido a hablar con él si no fuera porque lo creyó agonizante. Quiso decir que sí, pero se sintió obligado a responder con la verdad. Ahora le pasó lo mismo al soltar un rotundo "NO". Jamás lo habría dejado ir a una misión suicida. De haberlo sabido, habría boicoteado los planes de Preventers sin dudar.

—¿Ves? —preguntó Duo, sus ojos violetas brillando con diversión—. No tiene nada que ver con la confianza. Independiente de todo lo que pasó entre nosotros, te confiaría mi vida en cualquier circunstancia, pero sabía que ibas a tratar de detenerme.

No tuvo oportunidad de replicar. Sus hombres llegaron corriendo hasta ellos. No parecían sorprendidos de ver a Duo ahí, quien los recibió con un "Díganme, ¿cuánto tardaron en detectarme ayer?".

—Tres minutos —informó uno, orgulloso.

—Vaya, me impresionan. ¿Por qué nadie salió a saludarme? —quiso saber.

—Reconocimos sus movimientos, pero pensamos que estábamos viendo un fantasma —admitió otro. Los demás confirmaron con asentimientos que era cierto—. Luego notamos que iba a la habitación del jefe y creímos que a él le gustaría la visita.

—Además, nuestro trabajo es proteger a la reina Relena, no a nuestro jefe —agregó el que había respondido primero.

Heero levantó una ceja en dirección hacia ellos cuando todos explotaron en carcajadas escandalosas. No estaba acostumbrado a ser embromado y les dio la espalda, secretamente aliviado de verlos sonreír otra vez.

Antes de alejarse, lo último que vio de reojo fue a Duo partirse de la risa hasta llorar y deseó con todas sus fuerzas que aceptara su oferta.

FIN


Subiré unos cuantos extras para cerrar mejor algunos detalles, pero sí, este es el final porque no hay más días en Mayo haha~

Muchas gracias a todas las que me dejaron comentarios y a las que lo harán.