Descargo de responsabilidad: No poseo ninguno de los elementos de Overlord aparte de mis OC.
"texto"= personajes hablando.
'texto'= personajes pensando.
*texto*= accion/ruido.
*texto* = hechizo/habilidad.
texto= insinuación.
-OoOoO- = cambio de pov.
Las habilidades serán escritas en ingles, por la gran razón de que las recuerdo mejor de esa forma (y porque se ven genial así)
"P-Perdón..." Expreso Neia al separarse de mí. Sus ojos estaban enrojecidos por el llanto constante y sus mejillas seguían húmedas, pero al menos podía decir que se veía considerablemente más calmada luego de dejar de reprimir sus emociones.
"Ah, está bien, de verdad" Dije despidiendo su preocupación. A pesar de que podía haber perdido una gran cantidad de tiempo durante el cual me gustaría haber explorado los rincones de la ciudad, no era tan desalmado como para alejarme y dejar a una niña llorando a su suerte, en especial después de lo que ella paso. Además, este fue un caso que es poco probable que se repita nuevamente, por lo que bien podría intentar hacer las cosas, por una vez, de la manera correcta.
"En estos momentos estoy más preocupado de que estés sola en este lugar" Hable luego de calmar su preocupación, con el deseo de decir lo que me estaba molestando desde hace ya un tiempo. A pesar de que el parque era custodiado por una buena cantidad de guardias, no era plausible que una niña de la edad de Neia estuviera caminando por este lugar sin nadie que la acompañara. Ella tampoco parecía ser alguien sin hogar, a juzgar por la considerable calidad del atuendo que llevaba, sin mencionar su probable conexión con Pabel.
'¿Un pariente? ¿Tal vez su hija?' Pensé intentando adivinar su parentesco.
"A-Ah sobre eso..." El rostro de Neia enrojeció mientras miraba al suelo avergonzada en respuesta a mi pregunta. Era reacia a explicarme, pero con algo de persuasión y aliento de mi parte, al final se decidió lenta y vacilantemente a contarme lo que la llevo a su situación actual.
Según lo que me relato, le había pedido a su padre acompañarlo en su viaje por estas regiones en su inocente deseo de conocer nuevos lugares. Venia desde la capital donde era un poco solitaria en esos lados. Ella constantemente era alejada por otros niños debido a sus características faciales que la hacían parecer amenazante y por lo tanto se volvió marginada entre los de su edad. Pensó que al ir a otros lugares podría jugar, socializar y hablar con otras personas.
Lamentablemente ese sueño no logro cumplirse.
Al llegar a esta ciudad le pidió a su padre jugar en el parque local, pero este no podía hacerse cargo de llevarla el mismo, porque era necesaria su presencia para ciertos asuntos que requerían su atención inmediata. Por lo tanto, le asigno a uno de sus subordinados que la cuidara mientras él se ocupaba de lo que debía tratar. Al parecer termino cediendo ante la insistencia constante de su hija por querer salir.
Neia al acercarse al parque vio a un grupo de niños jugando, y en su entusiasmo no noto que se separaba demasiado de la persona que estaba a cargo de cuidarla. Para empeorar las cosas, tristemente los niños con los que intento socializar fueron a quienes encontré atormentándola en un principio, lo que no ayudo en absoluto a su situación, llevándola a un estado emocional bastante negativo que fue exactamente como la vi cuando llegué por primera vez a este lugar.
"Se suponía que debería estar cerca, yo no quería-*snif* p-pero me perdí cuando me aleje para jugar..." Dijo de forma casi imperceptible mientras sus ojos comenzaban a lagrimear una vez más, la culpa era palpable en su tono mientras su voz parecía entrecortarse y disminuir con cada palabra. Viéndola en ese estado no pude evitar compadecerme de ella, a su edad es probable que toda esta situación este pasando factura a su mente, si esto continuaba no me sorprendería que callera nuevamente en el llanto estridente de antes. Era solo una niña asustada y perdida después de todo.
Pensando sobre lo que debería hacer, para mí la elección no podía ser más clara.
"Te ayudare a buscarlo" Me exprese con una sonrisa ligeramente cansada mientras interiormente suspiraba en derrota antes de recomponerme. En estos momentos no podía ser egoísta, ya habría tiempo en otra ocasión para explorar todos los lugares de interés. Además, era mi culpa por no dejar tiempo libre para conocer la ciudad con anterioridad, de hecho...
'¿Qué clase de idiota era por no intentar eso antes? Eso es lo que obtengo por volverme un maniaco del entrenamiento' Mentalmente me queje mientras dejaba un recordatorio para golpearme en mi rostro cuando esto acabara. Tenia seriamente que ponerme algunos limites.
"¿Eh?" Parpadeo confusamente Neia antes mis palabras, mientras sus ojos ahora abiertos por la sorpresa enfocaban su atención en mi nuevamente.
"N-No tienes que molestarte, ya hiciste demasiado por mí y-" Continuo mientras su tartamudeo aparecía nuevamente, pero yo ya había tenido suficiente y sabia mejor que dejarla caer nuevamente en sus hábitos anteriores.
"Tonterías" Viendo su intento de negar mi ayuda y previendo que esto podría alargarse demasiado decidí interrumpirla "No me molestas en absoluto. El resto de los niños pueden pensar lo que quieras, pero tú me agradas"
Ante mis palabras su cuerpo se congelo mientras sus ojos se abrían aún más por mi declaración. Su boca permanecía abierta en sorpresa, mientras durante unos segundos se movía como si intentara hablar, pero no sabía que decir. Interiormente comencé a preocuparme de que tal vez la rompí de alguna manera y si había dicho algo incorrecto, hasta que una sola lagrima se deslizo por su ojo derecho. Fue en ese momento en que ella pareció recobrarse de la situación mientras me daba una temblorosa sonrisa.
"E-Es la primera vez..." Dijo con un estremecimiento en su voz mientras sus manos se aferraban con fuerza a su vestido, lo que parecía un intento desesperado de mantener la calma "Los otros niños siempre me alejan, nunca nadie me acepta..." Termino mientras bajaba su vista al suelo en vergüenza.
"Entonces seré tu amigo" Interrumpí viendo su falta de confianza mientras comenzaba a acercarme a ella nuevamente. De ninguna manera pensaba dejarla caer nuevamente en su depresión anterior luego de todo el progreso que habíamos hecho.
"... ¿A-Amigos?" Dijo ella con una impresión que claramente me decía que no sabía cómo reaccionar ante esto. Vi como sus manos se apretaron con aun más fuerza, mientras sus ojos ganaban una pequeña cantidad de brillo en ellos.
"¿No quieres?" Pregunte con confusión y un poco de miedo. Si esto no daba resultado no me quedaría más remedio que quedarme con ella y acompañarla hasta que alguien venga a buscarla, lo cual no sé cuánto tiempo podría tomar.
"¡No! ¡E-Es decir si!" Dijo tropezando con sus palabras mientras se paraba rápidamente frente a mi "Solo que nunca tuvo uno..." Admitió tímidamente en voz baja mientras desviaba su mirada.
"...La verdad, tú también eres mi primera amiga" Admití también en respuesta para tranquilizarla.
Podría empatizar con ella, ya que honestamente tampoco poseía ningún amigo en este lugar. Arthur era más como una figura paterna o mentor que una amistad, lo respetaba profundamente, y aunque nunca lo admitiría abiertamente, también lo apreciaba. Pero él era más como un padre en mi vida que, bueno... mi propio padre.
Sacudí mi mentalmente mi cabeza ante la imagen de ese hombre, mientras volvía a prestar atención al presente.
"... ¿Primera?" Neia me pregunto nuevamente, pero ahora con una mirada llena de esperanza mientras aguardaba ansiosamente mi respuesta. En estos momentos era lo mas atenta que la había visto hasta ahora.
"¡Si!" Le confirme con una sonrisa mientras asentía con mi cabeza. En respuesta sus ojos se abrieron de forma cómica en sorpresa, antes de que lentamente una sonrisa propia y suave se apoderara de su rostro, que ahora comenzaba a reflejar pura felicidad. Viendo esto, interiormente vitoree al lograr sacarla de su tristeza, logrando avanzar tanto ya solo quedaba una cosa mas por hacer.
"Ahora vamos a buscar a esa persona ¿sí?" Le dije mientras me paraba frente a ella y le ofrecía mi mano para guiarla en la búsqueda por el gran parque. Ella asintió con su cabeza mientras tomaba suavemente mi mano y me seguía de forma obediente en la búsqueda de su cuidador.
Desde otra perspectiva probablemente me parecía a un hermano guiando a su hermana menor.
'¿Así es como se siente ser un hermano mayor?' Me pregunte con curiosidad comprándolo por un instante con mi propia situación familiar, algo que por supuesto descarte de inmediato como un horrible ejemplo a considerar. Dudaba de forma significativa que cualquiera de mis hermanos era capaz de mostrar el más mínimo de cariño entre yo y ellos. Eran personas criadas en una competencia constante y tendían a ver todo como una posible amenaza, familia incluida. Para ellos los lazos de sangre valían tanto como pudieran beneficiarse, razón por la cual apenas era considerado por ellos.
Mientras me perdía en mis pensamientos sentí como la mano de Neia se apretó con gran fuerza a mi propia extremidad. Note como su cara, aunque un poco baja y escurecida por su cabello, mostraba una inconfundible sonrisa mientras me seguía.
"...amigo" Susurro tenuemente mientras su sonrisa se agrandaba hasta alcanzar todo su rostro. No creo que debería haber escuchado eso, pero una sonrisa honesta apareció en mi cara en respuesta ante sus felices palabras. Se sintió bien ayudar a alguien más por una vez.
.
Cuando me comprometí a ayudar a Neia a buscar a su cuidador, esperaba encontrarme con una situación normal en la que simplemente encontraríamos a esa persona, estaría preocupado, se disculparía y el día terminaría con todos felices y cada quien camino a su respectivo hogar.
No esperaba encontrar a un hombre en el piso con la nariz rota, a Pabel Baraja gritando obscenidades, y a un par de guardias mirando toda la situación de forma nerviosa sin saber cómo actuar. No los envidiaba en absoluto, no me gustaría ser el receptor de la ira de un hombre reconocido por su destreza en todo el reino después de todo.
En el momento en que nos acercamos al grupo, fuimos notados de forma inmediata por Pabel, quien no desperdicio un segundo en correr hacia nosotros al fijar su vista en Neia quien soltó mi mano para ir a su encuentro.
Aunque mientras hacia su camino hacia nosotros, piso de forma inconsciente (creo) al hombre previamente en el suelo, que soltó un agudo grito de dolor en respuesta, a lo cual yo y los otros guardias solo podíamos hacer una mueca de simpatía.
"¡Neia, hija! Gracias a los dioses... ¿Dónde estabas mi pequeña?" Dijo el miembro de los nueve colores con un suspiro audible mientras miraba a su hija con preocupación, sus brazos se apretaron firmemente a su alrededor mientras la abrazaba con cariño.
"L-Lo siento" Tartamudeo Neia mientras enterraba su rostro en el pecho del hombre, sus ojos comenzaban a arder una vez más mientras algunas lágrimas se escapaban de ellos "Solo quería jugar..." Termino mientras rompía en un fuerte sollozo. Pabel antes la vista pareció reimprimir lo que iba a decir mientras suavizaba sus ojos y comenzaba a calmar a su hija con una voz mucho más suave.
Yo por mi parte podía entender su comportamiento, pero ver un lado tan diferente del normalmente estoico guerrero me desconcertó profundamente. Supongo que incluso alguien como él tiene un lado suave hacia su familia... aunque tal vez algo indiferente hacia los demás a juzgar por el hombre que continuaba sangrando en el suelo. Al menos lo único roto a simple vista era su nariz... espero.
Luego de unos minutos de la reunión de lo que ahora confirme son padre e hija, las cosas se veían mucho más calmadas. Los soldados acompañando a Pabel en un principio abandonaron la escena al ver que sus servicios ya no eran necesarios mientras cargaban al ahora inconsciente guardia que estaba a cargo de cuidar a Neia. Al parecer el miembro de los nueve colores no había tomado muy bien el hecho de que esa persona perdió a su hija por quitarle la vista de encima durante algunos momentos. Orare por que los niños que molestaron a Neia nunca se encuentren con este vengativo hombre...
...
...
...
...Tal vez no.
"¿Eres el aprendiz de Arthur verdad? Joven Julius si mal no recuerdo" Me pregunto Pabel una vez que Neia le había terminado de explicar todo. Su rostro ahora estaba nuevamente recompuesto en la forma estoica y autoritaria que había visto con anterioridad en la tienda de Eldwid. Me miraba de una manera seria y pensativa mientras aguardaba pacientemente mi respuesta.
"¿Sí?" Le dije algo confundido, más como una pregunta que una afirmación. No sabia a ciencia cierta cuál sería su reacción conmigo y tenía muy poca información sobre su carácter como para predecir cualquier respuesta de su parte.
Cuando nos encontramos en la tienda de Eldwid el parecía estar mucho más interesado en Arthur que en mí, de hecho, él no me había dirigido más que una mirada pasajera antes de separarnos. Ahora me estaba observando de una manera indescifrable, mientras sus agudos ojos me hacían sentir algo nervioso por su continuo escrutinio. Neia a su derecha no parecía mucho mejor, mientras apretaba fuertemente la mano de su padre y lo miraba de una forma suplicante.
Unos segundos más tarde de su mirada continua, el hombre se decidió por exhalar un fuerte suspiro mientras cerraba sus ojos.
"Gracias por cuidar de mi hija" Dijo finalmente mientras inclinaba levemente su cabeza hacia mí. Por mi parte, aunque entendía su respuesta, fue algo que simplemente no esperaba del hombre ante mí, incluso podía verlo a el mismo algo incomodo y resignado por la situación actual.
"A-Ah, ¡No no no!" Negue de forma nerviosa mientras sacudía mis manos exageradamente para enfatizar mi negativa. No encontraba necesario que el hombre se inclinara ante mí, además me hacía sentir un tanto raro estar en esta posición.
"Está bien, hice lo que cualquiera haría" La verdad es que dudaba de lo último que dije, definitivamente no era una buena persona, pero solo quería terminar con esto a irme a casa. La situación actual ya era algo que parecía realmente incomodo tanto para mi, Pabel e incluso Neia.
"¿Es así?" Respondió mientras levantaba su cabeza y me miraba nuevamente de forma pensante, aunque fue algo que no duro mucho esta vez mientras su hija lo golpeaba en el brazo para llamar su atención.
"P-Padre... es mi amigo" Dijo Neia en voz baja mientras lo miraba con sus mejillas infladas y el ceño fruncido, al parecer noto lo incomodo que me puso toda esta interacción e intento suavizar un poco las cosas con su padre.
...Aunque debo admitirlo, su puchero era algo adorable de ver, mas bien, estoy seguro de que Pabel sintió lo mismo, a juzgar por como su mirada pareció suavizarse mientras asentía torpemente a su hija.
"*tos* Ya veo, mis disculpas" Dijo de forma algo torpe y nerviosa ante la atenta mirada de su hija. Finalmente poso sus ojos en los míos mientras comenzaba a hablar una vez más.
"Escuche que quieres ser un paladín..." Dijo Pabel para sorpresa mía, no recuerdo que el haya escuchado nada de eso antes en la tienda. A no ser que haya estado espiando mis conversaciones, Arthur o Eldwid tuvieron que haberle dicho algo al respecto, aunque el por qué lo harían está más haya de mí.
"...Y aunque no he sido testigo de tu habilidad, puedo decir que tienes tu corazón en el lugar correcto" Dijo asintiendo con su cabeza en forma de respeto mientras miraba a Neia en busca de aprobación, ante lo cual ella pareció estar satisfecha mientras asentía de forma petulante.
Aunque vocalmente di mis gracias con una cara seria ante sus palabras, interiormente sofoqué una risa al ver como ella lo tenía envuelto alrededor de su meñique. Ese hombre ciertamente tenía una debilidad notable por su hija.
"Muy bien, con eso resuelto creo que nos veremos en otra ocasión. Adiós joven Julius, recordare tu amabilidad en un futuro" Se despidió Pabel mientras se giraba con su hija para irse.
"A-Adiós..." Dijo Neia mientras agitaba su mano en señal de despedida, aunque podía notar como parecía algo desanimada mientras lo hacía. Su sonrisa se veía ligeramente mas tenue mientras comenzaba a alejarse junto a su padre, hasta que finalmente se perdieron por completo de mi vista.
Una vez que me encontré nuevamente solo en el lugar, solo pude mirar al cielo y lamentarme al ver que ya estaba teñido en un tono rojizo simbolizando el atardecer. El sol estaba por ocultarse y con todos los eventos de hoy podía decir con confianza que era uno de los días mas extraños que había experimentado.
...Aunque no podía quitarme el presentimiento de que no sería el peor ni el ultimo.
-OoOoO-
A las afueras del Reino Santo, cerca de la entrada a una cueva oculta entre los árboles, dos figuras oscurecidas por la noche caminaban juntas. Sus cuerpos y rostros estaban ocultos por largas túnicas negras adornadas con intrincados símbolos carmesí. Los pasos de ambos eran silenciosos mientras se deslizaban de una manera sinuosa a través de la maleza, hacia la entrada iluminada tenuemente por la luna. El sentimiento que emanaba de ambos solo podía describirse como peligroso y siniestro, seres que instintivamente serian evitados a toda costa.
"Creo que sobreestimamos la capacidad de respuesta del reino" Dijo la figura mas alta despreocupadamente. Su voz era sorprendentemente elegante y suave para su porte y figura, aunque parecía tener cierto trasfondo indiferente y glacial en su tono.
"Es decir, volamos un poco la tapadera, pero es preocupante como aun no logran atrapar a ninguno de nuestros agentes" Tarareo el ser mas alto mientras reflexionaba de forma casual sobre los recientes acontecimientos.
"A este paso no se si somos afortunados o ellos demasiado incompetentes" La operación que había puesto en marcha, era algo por lo que claramente esperaba más problemas, debido a la escandalosa cantidad de atención a la que el suponía estaría expuesto.
"..." La segunda figura, de un porte más pequeño, solo mantuvo silencio ante sus palabras mientras lo seguía, sabiendo que su superior estaba mas bien divagando que esperando una respuesta real de su parte. Después de todo, no era la primera vez que formaba parte de una conversación unilateral como esta, y probablemente tampoco sería la última.
El lugar dentro de la cueva, estaba iluminado tenuemente por algunas antorchas dispersas, y al tomar algunos pasos más adentro, fueron recibidos por varias figuras vestidas de manera similar a ellos que se encontraban de rodillas ante su presencia. Cada uno poseía una máscara siniestra blanca que se asemejaba a un cráneo humano ocultando sus rostros, algo bastante común entre los miembros de este grupo.
"Mi señor..." Uno de las figuras frente a ellos se adelantó mientras se dirigía con respeto a la figura mayor en busca de atención.
"¿Mmmm?" Su líder solo lo miro desinteresadamente por unos momentos mientras se sumía en sus pensamientos, antes de que se decidiera por escucharlo.
Con un gesto de su mano, despidió al resto mientras avanzaba profundamente por el lugar, esperando que la nueva figura siguiera sus pasos. El grupo parecía moverse de forma perfectamente clara por los sinuosos caminos del lugar, a pesar de la aparente falta de visibilidad.
Luego de que se reanudo la caminata hacia el interior de la cueva, la figura más pequeña se decidió por fin a continuar lo que estaba diciendo con anterioridad ante la afirmación tacita del ser más alto.
"...Las armas y armaduras han sido almacenadas, esperamos su señal para comenzar la preparación de la siguiente fase" Explico el sirviente mas bajo de forma sumisa mientras inclinaba la cabeza en respeto, aguardando la confirmación de su líder de forma temerosa. El conocía a la perfección lo que sucedería si llegaba a desagradar al ser más alto, la muerte no sería un escape para aquellos que osaran fallarle u ofenderle.
Por suerte para él, este no resulto ser el caso esta vez.
"Una estupenda noticia sin duda Khajiit, aunque algo esperada. No, tengo más curiosidad por nuestro más nuevo residente ¿Cómo va su comportamiento?" Dijo mientras asentía en confirmación, antes de cambiar despreocupadamente el tema a su nuevo objeto de interés, ya habiendo adivinado los resultados de sus actividades previas.
"Si, sobre eso..." La figura mas baja entro levemente en pánico mientras dudaba de hablar sobre lo ocurrido con su superior, algo que atrajo la atención de forma inmediata de su líder que se giro de inmediato a enfrentarlo.
"¿Sí?" Presiono mientras se paraba frente a él, su voz parecía superficialmente amable mientras esperaba una explicación de su parte, pero había un tono subyacente que advertía un claro peligro si no encontraba su respuesta satisfactoria.
Khajiit hizo un ruido audible en su garganta, mientras veía como el acompañante anterior de su líder comenzaba a posicionarse de forma tal que podría atacar a la más mínima señal. Sabiendo que no contestar seria igual a su deceso, se decidió por explicar el problema en sus deberes.
"Está probando ser un poco más testarudo de lo que estimamos, lo siento mi señor" Confeso finalmente mientras se arrodillaba mostrando sumisión, esperando que su señor mostrara piedad por no poder cumplir su tarea a tiempo.
El ambiente se volvió tenso durante unos instantes, mientras ambas figuras oscuras fijaban sus miradas penetrantes en el humano frente a ellos. Khajiit podía sentir como el sudor recorría su piel mientras esperaba nerviosamente la sentencia que le seria dada, a juzgar como el cuerpo del acompañante de su líder se tensaba en preparación, ya podía darse una idea de lo que le aguardaba.
"Bueno, no podemos tener eso ¿verdad?" Resoplo su líder mientras se giraba y hacia una señal para seguirlo, ignorando como sus palabras disiparon toda la tención presente "Me siento de buen humor hoy, así que me hare cargo de esto "Dijo la figura inesperadamente alegre, mientras comenzaba a caminar de nuevo con un entusiasmo renovado, su acompañante siguiéndolo de cerca mientras se perdían lentamente en la oscuridad de lugar.
Al ver que ya no estaba en peligro, Khajiit dio un suspiro de alivio al confirmar su salvación, mientras comenzaba a seguir lentamente a su líder una vez más a las profundidades del sitio. A pesar de sentir algo de confusión por el cambio abrupto de humor de su señor, el no iba a cuestionar su suerte por esta vez.
Una vez que llegaron a su destino, fueron testigos de la gran cámara en la que se encontraban. El sitio estaba mucho más iluminado que el resto de los lugares anteriores, lográndose ver como las paredes y el suelo parecían estar adornadas con una gran cantidad de intrincados símbolos en un rojo tenue. Largas hileras de sillas estaban alineadas mirando hacia una elevada mesa de piedra al final de la lúgubre habitación, donde una persona demacrada se encontraba encadenada y siendo inspeccionada por un par de figuras siniestras, que movían toda clase de objetos desconocidos a su alrededor.
"Este lugar es tan espeluznante como siempre" Dijo de forma sorpresiva la figura hasta ahora callada en un tono de desdén al presenciar el deteriorado lugar al que llegaron. Su aguda y despectiva voz era claramente femenina, aunque el mismo tono gélido de su líder se encontraba presente, dando un contraste que causaba escalofríos a todo el resto de los oyentes.
"Supongo que no podemos pedir mucho más lujo de nuestros subordinados, cuando nuestro propósito actual es permanecer ocultos hasta que llegue el momento Yuno" Dijo su líder con diversión goteando de su voz, mientras ignoraba la vista del lugar para enfocar su mirada en la figura presente en la gran mesa de piedra, antes de decidirse por caminar de forma alegre hacia su objetivo.
"Una verdadera vergüenza, mi señor" Resoplo Yuno en respuesta, mientras lanzaba una última mirada desdeñosa al lugar antes de seguir lentamente a su líder.
Al acercarse a la mesa de piedra, las figuras presentes se inclinaron en reconocimiento, mientras se hacían rápidamente a un lado dejándoles pasar de forma tranquila.
"¡Mphhh!" La persona prisionera intento hablar, pero una mordaza firmemente sujeta a su boca se lo impidió.
Al ver a los nuevos seres ante él, intento forcejear de forma desesperada para escapar, pero su cuerpo demacrado ya no poseía las fuerzas necesarias para lograr liberarse. Su piel estaba tan pálida como un cadáver, con múltiples manchas de sangre dispersas en su ser. A simple vista se podían ver rastros de la tortura por la que había pasado: marcas de quemaduras, cortes, cicatrices, hematomas e incluso algunas uñas y dedos faltantes, eran símbolos del lamentable estado en el que se encontraba el hombre.
Aun así, esa persona seguía con todas sus fuerzas intentando liberarse de los grilletes que lo mantenían prisionero.
Sus acciones, por desgracia, no complacieron a Yuno, quien desenfundo con una velocidad cegadora una pequeña daga de los confines de su túnica, antes de enterrarla despiadadamente en el hombro del pobre hombre, cuyos gritos una vez más fueron amortiguados por el objeto en su boca.
"No querida, ¿Qué dijimos de tratar a los invitados de esta forma?" Su líder la amonesto con un tono infantil, mientras sacudía exageradamente su cabeza de forma negativa en fingida reprimenda.
"Lo siento mi señor, pero el prisionero parecía no mostrar respeto ante su presencia" Ante sus palabras, ella simplemente saco su daga sin piedad del agonizante hombre, mientras retrocedía para dar paso a su superior, ignorando los espasmos del prisionero. Su líder solo dio una pequeña risa a su comportamiento, antes de moverse frente al hombre encadenado y retirar su mordaza.
"¡Puaghh! A-Ahh, h-ha" Al retirarse el objeto de la boca, el hombre inmediatamente jadeo por aire, mientras al mismo tiempo escupía una pequeña cantidad de sangre y saliva por toda la mesa. Su respiración era laboriosa y errática, como si hubiera olvidado como respirar con normalidad.
"Bueno mi estimado servidor de la justicia, ¿ya estas listo para decirnos lo que sabes?" Con un tono suave y burlón, la gran figura ante el no escatimo tiempo mientras demandaba respuestas sin importarle en absoluto su estado.
"Y-Yo..." El hombre intento hablar con una voz ronca y seca mientras forzaba su dolorida garganta más allá de sus límites, pero se detuvo de forma abrupta antes de darse cuenta de lo que estaba haciendo.
En los meses que paso encerrado en este lugar se mantuvo firme a sus creencias, pero su mente ya comenzaba a flaquear. La tortura inhumana a la que estos monstruos ante él lo sometieron, debilitaron no solo su cuerpo, sino que también su mente. Pero, aunque el dolor era inimaginable, aunque era casi una certeza de que no saldría con vida de este lugar, el no entregaría fácilmente lo que sabía que ellos buscaban.
"..." Tomando su decisión, cerro abruptamente su boca, antes de que desviara su mirada lejos de ellos. Le desesperanza de la situación aún no se superponía ante el odio que poseía por las figuras que lo mantenían prisionero, ni a la lealtad aun presente a su gente. A pesar de las lágrimas que comenzaron a caer por su rostro, aun cuando cerró los ojos con miedo a su futuro, el jamás diría nada a estas abominaciones.
"¡Bueno, mira nada más Khajiit!" La gran figura aplaudió ante su comportamiento, mientras miraba con sorpresa la resistencia inesperada que poseía.
"Tal parece que subestimaste considerablemente la persistencia y voluntad de quienes se apegan al santo credo" Termino mientras hablaba con un tono de fascinación y entretenimiento.
"O tal vez ha sido demasiado suave mi señor, puedo ver como aún conserva la mayoría de sus dedos y uñas" Hablo Yuno mientras agresivamente se burlaba de Khajiit ante la falta de progreso mostrada.
Khajiit solo podía rechinar sus dientes en odio ante la humillación de esa mujer, queriendo nada más que borrar esa engreída sonrisa en su cara. Lamentablemente el era consciente de la diferencia de poder entre los dos, por lo que cualquier plan de venganza no iba a ver la luz en el plazo cercano.
"No no no querida, no necesitamos hostilidad aquí, todos luchamos por la misma causa" Dijo su líder mientras reprendía externamente su comportamiento, aunque en su interior no poseía creencia alguna en sus propias palabras. El después de todo, era consciente de que la mayoría de los miembros en su organización tenían objetivos que diferían considerablemente de sus planes, pero no iba a señalarlo en voz alta mientras siguieran siéndole de utilidad.
"Si mi señor" Dijo Yuno mientras agachaba su cabeza en obediencia al escuchar las palabras de su líder, ignorando a la figura de Khajiit quien solo apretó sus puños con ira en respuesta a sus palabras. Para ella no tenía sentida de pedir perdón a alguien más débil, por lo que no vio la necesidad de empezar a hacerlo ahora.
"Bueno, tengo algo de tiempo de libre luego de encargarme de la reciente operación y..." Su líder ignoro por completo la tensión entre los dos, más interesado en prestar su atención al testarudo hombre frente el, comenzando a mover sus manos a las herramientas de tortura presentes en el lugar para comenzar lo que se había propuesto.
"...Tengo curiosidad de que tan buen material serian estos guerreros antes de que comencemos la siguiente fase" Termino su idea mientras se decidía por un conjunto de delgadas estacas al rojo vivo. El pobre hombre encadenado que lo escucho, solo podía apretar con fuerza sus ojos, mientras su cuerpo se tensaba en preparación a lo que se avecinaba.
"No, esta vez deja sin obstruir su boca, no hay mejor expresión de los instintos humanos que lo que viene como respuesta natural ante el dolor" Dijo su líder al ver como Yuno se acercaba para poner nuevamente la mordaza en su lugar.
Él quería ver cada momento en que el guerrero frente a el grito en agonía, deseando ver el punto exacto en que su mente se rompiera y la cordura desapareciera para siempre de su persona. Al final, las raras veces que podía sentir alguna emoción de placer ocurría solamente cuando era testigo de como la llama de la vida se extinguía en alguien, y era un placer culpable de su parte.
Pero de nuevo, así era para la mayoría de ellos.
"¿Que tal una prueba de resistencia entonces?" Dijo con un tono de diversión mientras acercaba sus instrumentos cada vez mas cerca de la piel de su víctima, anticipando el sabor de su miedo y sufrimiento.
Esa noche, los gritos podrían oírse durante horas dentro de las paredes sofocantes del oscuro lugar, ante la atenta mirada de las siniestras figuras negras, y varios pares de ojos rojos.
Un poco tarde, pero nunca demasiado. También corregí algunos errores gramaticales en los anteriores capítulos antes de que subiera esta parte.
En cuanto a la pregunta de Danthebossman: Tengo planeado la mayor parte del fic y como dije se volverá bastante AU dentro de poco (Khajiit te observo), ya que seguir solo lo que pasa en canon con un personaje extra me parece bastante perezoso. Esto significa que pueden o no hacer aparición, tener influencia o ser vistos mas personajes del gremio aparte de Momonga, aunque un falta algo de tiempo para llegar hasta ahí.
¡Gracias por leer!
