Capítulo 6:

— ¿Podrías solo tirarlas al fuego?— se quejó el pelinegro mirando la cantidad de propuestas de matrimonio que se acumulaban en su escritorio.

—Perdóneme su alteza, pero no creo que sea bueno quemar las cartas de los nobles sin antes leerlas, su deber es responder a cada una, así lo dijo el emperador— repitió Jeremiah, mientras traía otra bandeja de cartas— pero en el caso de vizcondes para abajo— agarró una pila de cartas— no creo que sea necesario— y así, cientos de cartas fueron incineradas bajo las llamas de la chimenea, parecía que el fuego se alegraba al quemarlas porque rápidamente todas ellas fueron destruidas.

—Oh que bien— dijo Lelouch, abriendo la treintaisieteava carta que tenía en la mano, el papel era de la más fina calidad y las letras doradas la hacían ver mucho más formal, pero ha Lelouch realmente no le importaba admirar el pedazo de papel. — si tan solo todas fueran escritas a máquina.

"Querido príncipe Lelouch Vi Britannia"

—Se ve aburrida— dijo el príncipe tomando una taza de té. — al menos no mencionó mi actual posición… me degradaron cincuenta puestos, ¡Cincuenta puestos! Ahora soy el sesentaisieteavo a la línea del trono, jajaja, la palabra omega sí que arruina todo.

"Fue la primera vez que me sentí tan embelesado, puede que no pueda hacerte feliz, pero…"

—Entonces no escribas nada— dijo el pelinegro arrugándola y arrojándola al fuego y sacando un pedazo de papel— ¿Qué dijo Schneizel? Ah sí, empecemos con las formalidades.

"Conde Goleen del (pequeño) condado de Goleen, lamentablemente tendré que rechazar su oferta de matrimonio. Lelouch Vi Britannia"

—Al menos debería poner un poco más de empeño— dijo el peliazul mirando el poco entusiasmo de su príncipe— ni siquiera le vio el rostro.

—Claro que vi su rostro y no es muy apuesto— se burló el príncipe, recordando como el conde de unos treinta y uno se acercaba para beber con él— el conde Goleen, no tiene ningún logro aparte de participar económicamente en la pequeña conquista del área 23, no hay nada bueno en su historial, adquirió el título por sus padres y es completamente un inútil, en unos cinco meses puede que terminé perdiéndolo todo. Además, por fin hemos logrado terminar a los condes.

—Bueno, la siguiente viene del hijo del ministro de salud, Johaness Guliard Leonard Relish del marquesado de Relish, parece comprometedor. Obtuvo tres premios internacionales en el área de la medicina neuronal, además de ser el hijo de un marqués, recibió el título de barón por su participación en la conquista de la extensa área 21. — dijo Jeremiah mirando todo lo que podía de su base de datos.

—Te olvidaste de que es un mujeriego de primera categoría— se burló el príncipe, mientras que sus dedos presionaban rápidamente las teclas de su computador adquiriendo la información del hombre; Jeremiah suspiró agotado, estar con su príncipe más de siete horas tachando las cartas de solo los condes, lo hacían ponerse más viejo— bueno al menos no es corrupto y eso ya es algo, pero no estoy dispuesto a casarme con un tipo así— dijo el príncipe, mientras que de un formato carta escribía el nombre de Leonard Relish, para que luego se imprimiera y Jeremiah procediera a sellarla y ponerla con las demás.— ¿Quién sigue?

Antes de que Jeremiah pudiera hablar algo, una cabellera pelimarrón con un sombrero de color rojo se asomó detrás de la puerta tocando ligeramente.

—El segundo príncipe, Schneizel El Britannia quiere una audiencia con el primer príncipe omega, Lelouch Vi Britannia— dijo Kanon Maldini.

—Schneizel está aquí, rápido Jeremiah, abre la puerta— dijo el pelinegro sonriendo tan tiernamente, que ha Jeremiah le dio diabetes.

~La emperatriz tenía razón, mi príncipe está enamorado otra vez, espero que esta vez no terminé en un fiasco, porque si no terminaré ejecutado por traición al matar al segundo príncipe~ pensó Jeremiah.

—Sí, su alteza— el peliazul abrió la puerta y se llevó una mirada coqueta de Kanon, antes de que pudieran decirse algo. Una cabellera rubia avanzó tranquilamente hacia el lugar donde se encontraba la persona que tenía sus afectos.

—Lelouch ha pasado un tiempo. — dijo el rubio abrazándolo hasta que tuvo que separarse de ese dulce aroma a lavandas que había llegado a enamorarlo en tan poco tiempo. La apariencia pulcra de Schneizel y la belleza de Lelouch parecían perfectas para un retrato, cada uno tan refinado y noble.

—Hermano, no codicio tu tiempo, pero realmente, tengo que ocuparme de esto— dijo Lelouch señalando la pila de cartas que tenía en la mesa. En las que se agrupaban caballeros, marqueses, duques y un sinfín de títulos, que solo lograban cansar más al príncipe.

—Oh, veamos— dijo Schneizel despreocupadamente, mientras agarraba una carta— Luciano Bradley… basura— dijo tirándola con su típica sonrisa, por otro lado la cara de Gottwald se deformaba.

~ ¿Es realmente este el famoso primer ministro que tenía un gran temple helado cuando ordenaba un ataque? ¿El quién pudo negociar exitosamente con China? ¿Él que tiene en sus hombros el peso del gran imperio? ¿El que acaba de destruir una carta de uno de los caballeros de la mesa redonda?— pensó Jeremiah viendo lo que acababa de pasar, pero su novio lo calmó asintiendo como si eso fuera lo más normal del mundo. Jeremiah no pasaba mucho tiempo con su novio, pero si intercambiaban información todos los días con sus amos, pero ahora que veía al primer ministro del imperio apodado como el más perfecto, no podía creerlo. Claro que las ideas salvajes que realizaba sin vacilación a uno podían ponerlo en aprietos, pero siempre lo vio como alguien que no destruiría ningún documento oficial con sus propias manos.

—Oh, otro— la mirada de Schneizel se heló y la temperatura de la oficina se bajó muchos grados, miró la carta de una manera tan despreciable y sin demora la tiró al fuego de la chimenea, solo cuando quedaron cenizas de la carta, el rubio tuvo los ojos de nuevo calmados y su persistente sonrisa adquirió más brillantez.

— ¿Quién era Schneizel?— preguntó el pelinegro al ver la sonrisa falsa de su hermano, Lelouch a diferencia de muchos podía ver la verdadera expresión de Schneizel, y la que tenía en ese momento era una llena de odio, más que todo era ¿Resentimiento? ¿Celos?

—Un bastardo— dijo el rubio agarrando las demás cartas que estaban en las mesa, lanzándolas al fuego— no te preocupes por padre, yo hablaré en tu lugar acerca del final de estas cartas.

Kanon a pesar de estar al lado de su novio, estaba estupefacto, era la primera vez que veía a Schneizel actuar tan infantilmente y mostrar un ápice de su verdadera naturaleza en esos momentos. La primera carta que arrojó no le dio mucha importancia, solo una vez conoció a Luciano Bradley, nunca más quiso volver a interactuar con un tipo así. Pero las demás, todas esas cartas estaban llenas de marqueses y duques, además de los caballeros de la mesa redonda, ¿Dónde está su príncipe? Además algo le llamó la atención, hubo una carta que el odio, odio más que todas, tendría que preguntarle luego.

—Bueno Lelouch te he robado mucho tiempo, solo te quería invitar a tomar una taza de té, pero viendo que estás ocupado, tendré que retirarme, aunque me encargué de las cartas, estoy seguro que vas a enviar cartas de rechazó, envíalas sin nombre de destinatario, Kanon sígueme— y así como vino, Schneizel se retiró, Lelouch en ese momento solo quería saber quién era la persona que había hecho que Schneizel perdiera su completo control, de alguna manera Lelouch se sentía oprimido y angustiado.

~ ¿Era su ex? Imposible, Schneizel nunca ha salido con nadie, nunca me lo dijo… ¿Lo mantuvo en secreto? ~ pensó el pelinegro viendo como las demás cartas se quemaban en la chimenea.

—Aunque sea su hermano, no creo que esa es la forma en la que debería comportarse con las cartas.— se quejó Jeremiah tirando un vaso de agua a la chimenea.

—Bueno no es que envidie su trabajo actual, ahora que estamos en paz, el trabajo del primer ministro después de la guerra no es nada fácil— dijo Lelouch recordando como Schneizel permaneció más de siete días dentro de la oficina del primer ministro, hace unas semanas que Lelouch tuvo que encargarse del trabajo por solo un día cuando Schneizel se enfermó, y con eso decidió nunca más volver a molestar a Schneizel con algún juego de Ajedrez.

—Ya lo creo— dijo el caballero, arrojando las cartas que aparecían— si dice que se hará cargo, que se haga cargo.

—Jajaja, voy a dar un paseo por la villa. — dijo Lelouch abriendo con una sonrisa la puerta de madera, los sirvientes bajaron la cabeza, y el par continuó hasta salir de la estructura, Lelouch esta nostálgico, a pesar de haber regresado de la guerra, no pudo pasar mucho tiempo con Nunally, después de todo se iba a casar con su hermano y tenía que hacer su entrenamiento de esposa.

~ ¡Maldito Clovis! ¡¿Cómo se atreve a codiciar a mi dulce hermanita?!~ pensó Lelouch mirando alrededor del vacío jardín.

Su madre había tomado unas vacaciones con el emperador hacia una isla lejana, mientras que le dejaban todo el trabajo a Schneizel, que malos padres. Además de un mes para que Lelouch se comprometa, solo un mes tenía para poder conseguir una pareja adecuada, sino su padre lo iba a obligar a un matrimonio arreglado con algún desconocido. Lelouch había llegado a recordar mucho acerca de su pasado, cuando todavía vivía felizmente en la villa Aries, pero tampoco quería llegar a esa parte, esa parte que todavía no sanaba, y no pensaba sanar. También tuvo que recordar aquellas batallas que tuvo, la UFN fue una gran piedra en el zapato, hubo una mujer que estaba a punto de matarlo, tenía los ojos azules metálicos, cabello dorado y cuando ella murió, juraría que tenía ojos dorados cuando caía del cielo en picada. El diablo de la UFN murió en una invasión a la india. Todo fue más sencillo con China de nuestro lado, no hubo mucho que perder, solamente que el príncipe heredero se casara con la emperatriz, ahora los dos viven felices en China. ¿Cuántas veces estuvo a punto de morir? Muchas ¿Cuántas veces lo maldijeron por su máscara? Demasiadas, pero de eso se trataba la guerra, nadie gana, todos pierden, pero ¿Quién es el que sale perdiendo menos? El único que sale perdiendo menos es el conquistador, y eso lo aprendió desde muy joven.

Lelouch seguía perdido en sus pensamientos y no se dio cuenta de que había salido de la villa, Jeremiah tan solo en unos segundos lo había perdido de vista y se lamentó mucho al no ver a su príncipe. El peliazul empezó a gritar su nombre alarmado, pero Lelouch cada vez se alejaba más, parecía encantado de alguna forma, no escuchaba solo miraba, miraba rosas, lavandas, claveles, margaritas, azucenas, orquídeas, lilas y girasoles… girasoles, girasoles.

~ ¡Q-qué!~ el príncipe cayó al suelo al ser absorbido por el aroma de la flor, su cara se empezó a deformar, parecía estar presa de pánico y empezó a agarrar sus oídos con fuerza sin darse cuenta de que lo lastimaba~ ¿Por qué se ríen? ¡Dejen de reírse!~

Lelouch estaba en shock, mientras gritaba de dolor en el suelo, no se dio cuenta de había una figura que lo miraba con una sonrisa maliciosa a lo lejos. Esa figura sonreía de gusto al ver que había funcionado todo lo que había planeado. Mientras que el príncipe perdía la consciencia, la figura se acercaba cada vez más y más, y cuando llegó, Lelouch ya había perdido la razón.

La cabeza de Lelouch daba vueltas y todavía seguía en un estado de nulidad de sentidos, solo hasta que vio un color rosa, fue que sus instintos de supervivencia se activaron. El lugar en donde se encontraba era oscuro y pequeño, ni siquiera había una ventaba, solo gracias a la pequeña lámpara es que podía ver un poco alrededor. Lelouch movió sus manos, pero se dio cuenta de que estaban atadas, aparte de eso Lelouch sentía que su boca tenía rastros de un sabor desconocido.

—A la hora que despiertas, querido her-ma-no— desde el otro lado, en un sofá estaba una mujer, una mujer que a simple vista pareciera la pureza en persona, pero también si te fijabas bien, verías su verdadera personalidad disfrazada.

—Tú… ¿Qué me hiciste… Euphemia?— dijo Lelouch con dificultad, mientras que sentía que se ahogaba si seguía hablando.

— ¿¡Esa es la forma de hablarle a tu hermana?!— gritó la mujer, a Lelouch solo le dolía la cabeza seguir escuchando, trataba de ver alguna forma de escapar, pero su cuerpo no le respondía como quería. La mujer se paró del sofá rápidamente y agarró la mandíbula caída del príncipe, la trajo en frente de su cara y sonrió perversamente— Mírate, tan débil, ¿El conquistador del este? ¿Cayendo por simples girasoles?

—Esos… no eran solo girasoles… ¡ah!— corrigió Lelouch, pero de nuevo algo le dificultaba respirar.

—Tan perspicaz, pero suponiendo que ahora estás consciente y puedes hablar, tienes razón, no eran solo girasoles, no soy buena en el área de química, pero ¿Conoces a Nina Einstein?— dijo con una sonrisa la princesa, mientras soltaba la mandíbula del príncipe y lo echaba en el sofá.

— ¿Quién?... ¡Ah!— Lelouch decidió no volver a hablar, suficiente tenía con el dolor de cabeza y sería peor si volviera a hablar.

—En fin, Nina Einstein es una buena amiga, se parece a un perro como tú, pero cuando eras todavía un niño estúpido— se burló la pelirosada, mientras agarraba un cuchillo de la pequeña mesita de noche— creó una linda fórmula, y se la aplicó a una planta, girasoles, ¿No te parece lo más hermoso? ¿Lulu?— rio de nuevo, Lelouch solo trataba inútilmente de liberarse y eso lo vio su hermana— no trates de liberarte Lulu, no quisiera dañar ese lindo y estúpido rostro tuyo— dijo la pelirosada, mientras pasaba el cuchillo en su piel.

~Loca~ pensó Lelouch al ver la cara de Euphemia, parecía estar drogada y su sonrisa solo le causaba escalofríos.

—No me mires de esa forma, odiaría matar al hermano favorito, dime Lelouch, ¿Por qué tú?— preguntó la mujer, ella guardó el cuchillo en su bolsillo, mientras que Lelouch solo apartó la mirada hacia el otro lado tratando de ver si había algún medio de escape— ¿Por qué tienes el amor de padre? ¿¡Eh?! ¿Por qué todo el mundo está encaprichado contigo? ¡Si no eres nadie! Madre tenía razón, debí haberte matado en cuanto pude, dime Lelouch ¿Por qué Suzaku te tiene afecto? ¿Por qué no yo?

Lelouch ya ni siquiera la escuchaba, solo le importaba liberarse, las cuerdas que lo ataban empezaban a aflojarse, por lo que seguía haciendo presión en esa zona.

—Pero no te preocupes, no te tengo odio, Lelouch— Euphemia de nuevo agarró su mandíbula, y a la vez, tenía en su mano un pequeño frasco. Abrió la boca cerrada de Lelouch y vertió todo el contenido de la botellita dentro de la garganta del príncipe, Lelouch trató de escupirlo, pero la mano de Euphemia sujetaba fuertemente, luego de una lucha, Lelouch al final tragó un poco de la mezcla. Cuando Euphemia lo soltó, Lelouch trató de escupir lo que quedaba de la mezcla.

— ¡Ah! ¡Qué era… eso!— dijo Lelouch, pero dentro de poco se dio cuenta de lo que era, un afrodisiaco, y fue también ese momento en que se dio cuenta de que su collarín anti violación había desaparecido. El terror invadió su cuerpo al igual que un fuerte calor. Su respiración empezó a cortarse y escucharse agitada, y su cuerpo empezaba a botar feromonas en el aire, olor a lavandas.

— ¿Lavandas? Oh al igual que ese tipo molesto, dime ¿Por qué Schneizel siempre está detrás de ti? Es tan fastidioso, no me deja hacer lo que quiero, me pregunto que debería hacer para deshacerme de él— dijo la mujer, pero Lelouch se empezó a poner más resistencia.

~Schneizel, no, a él no~ pensaba Lelouch tratando inútilmente de soltar la soga que lo sostenía, pudo aflojarlas más.

—Así como buena hermana que soy te voy a presentar a un candidato a matrimonio, Schneizel no lo hubiera querido, pero como no está aquí, jejeje— dijo la pelirrosa sonriendo— sabes algo Lelouch, él es un buen tipo, fuerte, valiente, tiene una gran reputación— Lelouch al fin pudo soltarse de la soga, pero cayó al piso y empezó a temblar. — Increíble, pudiste liberarte, Nina me dijo que sería imposible para cualquiera, pero tú no eres cualquiera, ¿No Lulu? No te preocupes por tu pareja una vez que quedes preñado, te casarás con él y vivirán felices para siempre— Lelouch se arrastraba por el suelo alejándose de su hermana y esta lo seguía tranquilamente, cuando él estaba a punto de alcanzar la puerta de atrás, la pelirrosa sin remordimiento piso la mano de Lelouch, haciendo que él sufriera más— ¿No quieres conocerlo?— dijo la chica, recibiendo una respuesta negativa—, pero si él ya está aquí.

La puerta en frente de Lelouch se abrió de par en par, mostrando a un hombre, un hombre al que Lelouch le tiene miedo.

—Estás aquí, Bradley— dijo la pelirrosa con una sonrisa.

Bueno jajaja, este capítulo no es de relleno, este capítulo es como el inicio del infierno, como ven mi categoría es M o +M, es decir que, bueno tenía que llegar y está a punto de llegar, la pregunta es ¿Bradley violará a Lelouch? Pues no lo sé, todavía no escribo esa parte, jajaja, pero muy probablemente halla por fin lemon en el siguiente capítulo.

World321 fuera.