-Capitulo 9: A espera de la tempestad-

Nueve meses, ya pasaron nueve meses desde el cumpleaños de Naruto e Ikari, era impresionante que tan rápido pasaba el tiempo entre mis aventuras con mi dúo de amigos y el entrenamiento.

Hablando de eso ultimo, actualmente me hallo en el lago que se termino volviendo mi zona de entrenamiento, en ambas manos tenía tres hojas entre los espacios en mis dedos, era una etapa más avanzada de mi primer entrenamiento, el objetivo era simple: al aumentar los puntos en los que te tienes que enfocar, debes controlar una mayor cantidad de chakra y dividirla en los diferentes puntos, lo que te obliga a controlar chakra en diferentes puntos, a su vez dado a que no todas las hojas tienen el mismo tamaño se deben controlar diferentes cantidades de chakra de manera instintiva.

Rápidamente solté las hojas, y extendí mis manos con las palmas apuntando hacia abajo a pocos centímetros de las hojas que estaban cayendo, estas se suspendieron en el aire y tensaron unos instantes, solo para después dispararse a mis palmas, pegándose en ellas.

Este era el segundo entrenamiento que realice, consta en liberar chakra desde los tenketsus de la palma e ir filtrándolo por la misma poco a poco en dirección a la hoja cayendo, después se debe frenar el flujo de chakra al exterior y retraerlo. La primera parte de este ejercicio te obliga a moderar la cantidad de chakra que expulsas y la fuerza con lo que lo haces, ya que si es demasiado terminaras impulsando la hoja más lejos, la segunda parte te enseña a como cambiar correctamente el flujo de chakra, ya que si no frenas el flujo y directamente lo retraes, el cambio brusco de movimiento partirá la hoja, por ultimo cuando la hoja se adhiere a tu palma realmente es una variación del primer ejercicio ya que en realidad lo que se estás haciendo es tensar la hoja contra la palma de tu mano.

Moví mis manos para que ahora la palma quedara mirando al cielo, esto era un pseudo-ejercicio, básicamente te acostumbra a adaptar el control de chakra mientras te estás moviendo y a las nuevas condiciones que el movimiento genera.

Tome aire y las hojas salieron volando de mis manos como si una ráfaga de aire las hubiera impulsado desde mis palmas, este era el tercer ejercicio real, básicamente se debe retraer el chakra de las hojas que se estaba usando para tensarlas contra las palmas, esta retracción hace que las hojas se mantengan en tus manos sin estar tensadas, y justo después el chakra debe ser expulsado de golpe, ya que si esto se hace mientras las hojas están siendo tensadas las mismas se partirán.

Por último me quede esperando que las hojas caigan, acercándose nuevamente, mientras caían exhale lentamente, una vez las hojas estuvieron lo suficientemente cerca empece a liberar chakra girando en una dirección (izquierda y derecha desde los brazos de esos lados respectivamente) por cada brazo desde el hombro hasta los dedos , haciendo que las hojas giren en el aire al rededor de mis brazos.

Este fue el cuarto ejercicio y el ultimo que tenía que realizar, también es el más difícil, básicamente consta en expulsar chakra desde ambos brazos mientras gira, para hacer girar las hojas, eso sería relativamente fácil, pero un detalle volvió este ejercicio un verdadero infierno, este detalle es que al tener que hacer girar el chakra en dos direcciones se necesitaba un control y enfoque excepcional, mas aun ya que para generar el mismo efecto de giro el lado al que gira naturalmente tu chakra necesita mucha menos fuerza y cantidad que el opuesto.

Me mantuve quieto haciendo girar las hojas por al menos un poco mas de 17 minutos, cerré los ojos dejando que mis brazos cayeron a un lado, todo mi cuerpo sudaba haciendo que mi ropa se pegue a mi cuerpo en formación, aunque mantuve mi respiración relajada gracias a mi constante practica en la misma, el entrenamiento agoto mis reservas de chakra casi al completo lo que hizo que mi cuerpo se esforzara al máximo, pero al final lo logre... "Rompí el récord de mayor tiempo haciendo girar las hojas... JAJAJAJAJAJA..."

-20:46 / Calles del clan Uchiha-

Puedo sentir como la luz del sol golpea mis parpados y una frisa de aire pasa por mi cuerpo aun mojado de sudor haciendo me estremezca por el frió, pero esto no era suficiente para despertarme totalmente. "Te desmayaste al mantener el último ejercicio ¿No? Eso es bueno, quiere decir que realmente lo dominaste, pero podrías haber parado un poco antes de tu limite..."

Sin duda Itachi me estaba cargando de vuelta a casa "Jejejeje no solo lo complete ¡Rompí el record, estuve 17 minutos haciendo girar las hojas!"

"Oh... Eso es impresionante Otouto(1)" La sorpresa de la voz de Itachi fue remplazada por orgullo y felicidad absolutas. "Ahora será mejor que descanses, mañana es tu día especial."

Mmm... Cierto sería bueno dormir... Solo un rato...

-Departamento de Naruto / Barrios rojos -

Un par de ojos azul cerúleo se reveló al oscuro apartamento en el que había estado residiendo durante los últimos nueve meses. Nueve meses desde que había sido echado del orfanato y se le dio este departamento en la zona roja de la aldea.

Cuando movió la parte superior de su cuerpo hacia arriba, permitió que su salvaje y descontrolado cabello puntiagudo cayera de nuevo a su lugar habitual. Frotándose los ojos, dejó escapar un largo suspiro de cansancio.

Miro por la ventana el cielo nocturno tapado por nubes, su cara apenas se veía, iluminada por la tenue luz de la luna, en esta se podía ver que ya estaba plasmando su sonrisa de marca registrada, pero al contrario que sus labios sus ojos parecían bastante neutros, prácticamente apáticos.

A la vez que una nube tapo la luna escondiendo su rostro en la oscuridad cerró los ojos para reflexionar sobre su vida, más específicamente el último año.

Todo cambio mucho para él desde hace un año, cuando conoció a sus mejores amigos, Sasuke e Ikari, ellos lo cambiaron de manera fundamental, incluso si el mismo no se daba cuenta, también cambio el trato de muchas personas y con esto la manera en la que vivía.

Ahora eran pocos los que se atrevían a realmente hacer algo contra él, no era que lo quisieran mas ahora, pero nadie quería lastimar al amigo cercanos del hijo del jefe del clan Uchiha y por ende también el jefe de la policía militar de Konoha. Esto se reflejo en que su vida fue, sin lugar a duda, más tranquila, los aldeanos ya no molestaban, le vendían cosas con normalidad e incluso pudo hacer algún que otro amigo, pero ninguno al nivel de Sasuke o Ikari.

Esto y juntarse tanto con sus amigos Uchihas hizo que cambiara un poco, esa amistad con los Uchihas genero en el mucha más confianza y elimino un poco la necesidad de llamar la atención del pueblo y tener su aceptación.

Solo había unas pocas personas en el mundo con las que realmente amaba estar, prácticamente podía contarlos con una mano.

La interacción social era algo que temía, debido a lo terrible que era en eso. Sus primeros, y únicos grandes amigos, se hicieron sus amigos únicamente por que los dos fueron con toda la intención de llevarse bien con él desde un principio, después de todo el era alguien muy excitable e intenso, cosa que siempre intimido mucho a los pocos que interactuarían con el a pesar de lo que dijeran los adultos.

Otra cosa es que el dúo de Uchihas era bastante solitario, eran... Excéntricos en sus gustos para relacionarse. Sobre todo Ikari que no se juntaría con nadie sin Sasuke o el en su defecto.

Era como si todo lo que hicieran fuera sumar tres solitarios para formar un trió. Un simple uno más dos es igual a tres...

Puso la mano en el collar que tenia puesto, sonriendo un poco, era el que Sasuke le regalo a Ikari y a él para su cumpleaños doble, era un vinculo único entre ellos tres .

Levantándose de su cama, reveló su cuerpo infantil, pero bien cuidado. Después de todo Sasuke con ayuda de Mikoto e Itachi le obligaron a una dieta saludable y siguió los ejercicios simples que los pergaminos que le regalo Sasuke recomendaban para cuidar su cuerpo y poder empezar bien físicamente su entrenamiento ninja, lo cual era en poco más de un año. También hacia los ejercicios de control de chakra que Sasuke le dijo, originalmente intento los que decía el pergamino, pero le fue imposible, según Sasuke esto se debía a sus altos niveles de chakra, así que le dio algunos que se adaptaran a sus necesidades.

Al acercarse al baño, la primera forma de luz que encontró fue en la forma de una luz LED que resonó con un molesto zumbido, al que jamás podría acostumbrarse. Al no poder verse a sí mismo por la altura de la encimera y el espejo, colocó un escalón al que subió.

Mirándose a sí mismo, incluso si no lo sabía era un calco perfecto de su padre, cabello rubio soleado que se elevaba en todas direcciones, con la única diferencia de que no tenía flequillos a la altura de la mandíbula enmarcando su rostro. Si bien tenía los mismos ojos azul celeste de su padre, su rostro se parecía al de su madre con marcas como bigotes.

Sonriendo un poco para sí mismo, lanzó un par de golpes al aire de una manera juguetona.

"¡Hah! ¡Wah! ¡Waha!" Grito efusivamente. "¿Quién tiene esto? ¡Tú tienes esto!" terminó mientras flexionaba su brazo izquierdo en un uppercut, levantando su playera revelando un tatuaje en su estomago.

Es una espiral negra, dos símbolos de ocho sellos rodeando la espiral, este era el Shiki fuijin(2) y el Hakke no Fūin Shiki(3).

Golpeando la palma abierta de su mano, se dio a sí mismo un asentimiento confiado.

Okey, tal vez se haya visto realmente idiota. La primera vez que alguien lo vio haciéndolo fue... vergonzoso por decir lo menos, mas aun considerando que fue Ikari la que lo encontró haciéndolo. Al menos ahora se aseguró de verificar tres veces para ver si la puerta del baño estaba cerrada.

Aplaudiendo, se las frotó antes de volver a golpear su mano.

Dejando escapar un suspiro, salió del baño y entró al resto de su apartamento de dos habitaciones, su cuarto que estaba separado de por una puerta corrediza de la cocina que se separaba del living comedor por una barra desayunadora. Colocando sus manos en sus caderas tuvo la audacia de sudar una gota por el estado en el que se encontraba. En pocas palabras, era un desastre.

Tazas de ramen instantáneo por todas partes, libros, revistas y pergaminos que había reunido se acumulaban en el suelo o en el estante desorganizado que tenía acumulando polvo. Acercándose a su cama, agarró una de sus posesiones más preciadas. Un artículo con el que amenazaría a alguien si incluso le pusieran la mano encima.

Era el regalo que Ikari le dio para su cumpleaños, dos estuches de cuchillos de combate únicos, cada estuche con dos cuchillos, incluso si no hubieran sido únicos, para el serian únicos porque eran un regalo de Ikari, pero eran realmente únicos y especiales, nunca en su vida vio un kunai o arma shinobi con esta forma en particular ¡Y vivía en la mayor aldea shinobi!

El cuchillo tiene filo por ambos lados, un lado es de filo normal mientras que el otro lado es un serrucho, tiene un filo de unos 25 cm de largo aproximadamente, con una espiga gruesa. Tiene un hueco, que permite que este tenga alambre ninja que puede usarse para recuperarlo si se cae, es lanzado e incluso sirve para manipularlo en el aire. (4)

Tenía una parte importante de su alma con todos los primeros regalos que sus amigos le dieron. Estaban en su mano ahora cuando era un niño, y estarían en ella cuando muriera.

Coloco cada estuche en un lado de su cadera, estiró los brazos mientras dejaba escapar un pequeño bostezo. Mirando el reloj, sorprendentemente ya eran las nueve y cuarto de la noche.

"Huh ..." soltó.

Por lo general, se quedaba durmiendo siestas casi todos los días que no se juntaba con sus amigos hasta que alguien o su hambre lo despertaran. Un lujo que tenía, ya que literalmente no tenía nada más que hacer.

TIMBRE

TIMBRE

TIMBRE

Agarrando rápidamente una de las muchas camisas blancas con el símbolo Uzumaki de manga corta que había en el suelo, cortesía de Itachi y Sasuke, luchó un poco por ponérsela, lo que le hizo caer al suelo. Finalmente, metiendo sus brazos a través del tubo corto que eran las mangas, su cabeza asomó por el otro extremo de la camisa.

Obviamente era un tamaño demasiado grande para él, pero ese era el punto.

Rápidamente fue corriendo a la puerta para ver quién era. Una vez abrió la puerta se encontró al Sandaime Hokage(5), su supervisor y abuelo adoptivo. Era un hombre ya mayor, que desprendía ese aire inherente ese aura de abuelo jovial y amable, pero poderoso. Solía visitarlo en el orfanato, pero nunca se acerco realmente a él hasta que lo echaron, lo respetaba por ser el Hokage, pero había aprendido a no confiar en la gente de primeras, solo confió en el cuando Sasuke le dijo que era una buena persona en serio.

"Holaaaa Jiji ¿Como estas? ¿Ocurrió algo? ¿Acaso tienes una misión ultra secreta para mí? ¿quizás ya está listo para darme el sombrero?" Las preguntas salieron como vomito a máxima velocidad de la boca de Naruto.

Dejando escapar un suspiro, el hombre más grande hablo con afecto en su voz. "No paso nada Naruto, y no, todavía no te daré el gorro, solo lo obtendrás cuando me puedas vencer." Con esta última declaración se río un poco antes de continuar. "En realidad solo venia a preguntarte si querías venir a comer algo de ramen con este viejo anciano."

Naruto asintió rápidamente y se fue a su habitación donde se quitó los pantalones de pijama blanco que tenían el diseño de ramen y los arrojó en la dirección general donde pensaba que estaba su cesto de ropa sucia.

Se puso unos pantalones deportivos negros holgados con dos finas rayas de color naranja quemado a los lados, sobre su remera se coloco una sudadera sin capucha negra y naranja quemado, luego de asegurar nuevamente los dos estuches a sus costados agarró las sandalias con correas que estaban al lado. Deslizándolos en ambos pies, movió los dedos de los pies un poco antes de finalmente sujetarlos. Sonriendo con satisfacción, metió los extremos de sus holgados pantalones negros en sus sandalias.

Girando sobre sus talones, colocó sus manos en sus caderas y se miro en el espejo. Todavía estaba oscuro por dentro, pero sus ojos se habían acostumbrado hacía mucho tiempo a la iluminación, o bien, la falta de esta.

Dando un asentimiento volvió con el Sandaime. "Oye viejo ¿Podríamos pasar a buscar a Ikari?"

El Hokage sonrió y asintió, aunque por dentro su ceño se frunció un poco, el sabia de los amigos que hizo Naruto, nunca los vio juntos directamente, su maldito papeleo no lo dejaba, pero recibió informes de sus Anbu sobre esto, así que esta sería una buena oportunidad para ver a estos amigos Uchihas de primera mano. Sobre todo con esta chica, Ikari, después de todo ya sabía lo que tenía que saber de Sasuke por Itachi... Era triste pensar que los Uchihas más radicales podrían planear usar a Naruto como su As contra Konoha en la revolución.

Caminaron por un buen tramo de la aldea hasta llegar a las puertas del recinto Uchiha, y claro está el no era tan tonto como para intentar pasar, ni los Uchihas tan amables como para dejarlo pasar. "Ve a buscarla yo te esperare aquí mejor." Naruto pareció confundido, pero no le tomo más importancia y se dirigió a la gran puerta doble.

Fue curioso para el Sarutobi ver como los Uchihas de guardia le abrían la puerta y lo saludaban con tanta amabilidad y naturalidad, sin duda podía decir que eran sentimientos reales, a diferencia de los de los aldeanos que simplemente lo trataron bien para no tener problemas justamente con la policía militar. Si lograba llegar a un acuerdo pacífico con los Uchihas, Naruto tendría una gran base de poder para crecer en su carrera shinobi y bastante comodidad en su labor como Hokage, porque él no lo dudaba con la ascendencia de Naruto el estaba destinado a ser Hokage.

-Casa de Ikari / Clan Uchiha -

Ikari se encontraba en su habitación mirándose en un espejo, estaba usando unos shorts deportivos y top deportivo ambos negros, no es como si tuviera nada que cubrir en su parte superior aun, pero ella a su corta edad sabia y entendía cosas que los niños no deberían gracias a la nula discreción sobre esos temas de su intento fallido de madre, así que realmente incluso cuando todavía su busto no se había desarrollado, ya se hizo una costumbre cubrirlo con un top deportivo.

Mirando su cuerpo era fácil ver que al igual que Naruto estaba haciendo algún ejercicio mínimo para estar en forma. Aparte de eso se podían encontrar diferentes cicatrices de varias formas y tamaños por todas partes, sobre todo en sus brazos y espalda. La mayoría solo parecían pequeños rasguños, sin embargo, había algunos que contaban una historia diferente, marcas de quemaduras leves, cortes mal cicatrizados y hematomas realmente feos.

La mayoría fueron culpa de su madre o sus parejas, no le importaban como para avergonzarse por ellas, pero inconscientemente le generaban inseguridades físicas, aunque uno de esta sí le importaba... La que era... autoinfligida. No pudo evitarlo cuando su brazo inconscientemente frotó el área de su brazo izquierdo donde la vena cefálica y basílica se unían con la mano, esos no eran buenos momentos. Odiaba esos tiempos.

Sacudiendo la cabeza, ya no eran esos tiempos para pensar en eso...

El rechinar de una cama, acompañados de choques de madera contra madera, gritos de su madre, gritos los cuales aprendió a identificar no eran de dolor, la saco de sus pensamientos.

Quizás no haya mejorado tanto su situación en esta casa, pero fuera de aquí todo era mejor. "Yayyy..."

Nada podía estropear lo que seguía, solo tenía que aguantar unos años más, podría empezar la academia policial a temprana edad si demostraba ser capaz y podría irse a vivir al barracón de la academia.

Nada podía salir mal, excepto por un pequeño detalle tenso.

Finalmente tuvo que socializar con extraños que no podían importarle menos.

Su primer amigo y por mucho tiempo el único lo consiguió porque se conocían desde que ella nació, y su segundo amigo fue realmente hecho gracias a Sasuke.

Dando un vistazo rápido hacia abajo pudo ver su collar rojo. Sonrió un poco, este era su vínculo con esos dos idiotas.

Escucho como alguien golpeaba la puerta dado a que se volvió realmente buena en ignorar el ruido que hacia su madre, si su madre ya estaba en casa no era un invitado de ella, ya que siempre venían con ella directamente, así que era para ella, lo que se resumía en Sasuke, o alguien de su familia o Naruto y considerando la hora seguramente era este ultimo.

Agarrando una remera negra de manga larga que había en su cama, pocos segundos después se encontró vistiéndola.

Obviamente era un tamaño demasiado grande para ella, pero ese era el punto.

"La gente no puede encontrar tus inseguridades si no puede verlas." Mirando uno de los libros desorganizados en el pequeño estante cuyo título decía "Cómo ser social para tontos."

Uno de sus consejos que se tomó en serio fue no mostrar inseguridades, y bueno... ya que tenía algunos, era mejor cubrirlos. Al menos hasta que se sintiera cómodo compartiéndolos.

Rápidamente bajo las escaleras hasta la entrada y abrió para revelar a Naruto. "Hola Ikari ¿Quieres venir a comer?"

"Hola Naru- ¿Eh?" Cuando reacciono a lo que Naruto le había dicho se quedo confundida antes de encogerse de hombros "Si ¿Por qué no?" De cualquier forma no pareciera que su madre fuese a cocinar hoy...

-Yo Soy Sasuke-

-NOTA DE AUTOR-

Bueno entretenido de escribir, pero largo, así que sin duda fue un pequeño dolor en el costado tardar tanto. Planeo actualizar Shinobi Quirkly en algún momento de la siguiente semana si es posible así que pasen por ahí si quieren.

Este capitulo fue bastante curioso y tiene las primeras escenas un poco oscuras de este Fanfic, supongo que a algunos pueden no gustarle este tipo de escenas, pero quiero ir avisando que habrá bastante de estas en algunos tramos de la historia sobre todo en y luego de los exámenes chunin.

Ya estoy acercándome al final de este arco, que enmarca todo lo que pasa hasta la masacre, el siguiente capitulo sera el ultimo de esta saga y luego de eso vendrá un interludio que mostrara un poco lo que pasa en los 6 años de academia y después tendremos un Time Skip hasta la graduación.

Por favor comenten y reseñen esto me motiva a escribir mejor mas rapido.

-ITEMS ENUMERADOS-

(1): Otouto; Un hermano que es más pequeño que tú.

(2): El Shiki Fūjin (Sello Consumidor del Demonio de la Muerte) es un jutsu desarrollado por el para llamar y utilizar el poder de un . Es una técnica del más alto nivel y uno de los más poderosos de todos.

(3): Hakke no Fūin Shiki (Estilo de Sellado de los Ocho Trigramas), consta de dos símbolos de los cuatro sellos. Este sello fue diseñado para contener un sello de usuario (así como el chakra de él y otras más personalidades de personas que él sellador elige) como un mecanismo de seguridad.

(4): Básicamente es una combinación de un cuchillo militar y de supervivencia, bastante parecido a lo que es el cuchillo de supervivencia Rambo.

Los cuchillos de supervivencia o cuchillos multiusos son destinados a la supervivencia en un entorno silvestre, a menudo en una emergencia cuando el usuario ha perdido la mayor parte de su equipo principal. Las unidades militares emiten algún tipo de cuchillo de supervivencia a los pilotos en caso de que su pueda ser derribado. Los cuchillos de supervivencia se pueden utilizar para la captura, desollado, corte de madera, tallado en madera y otros usos. Los cazadores, los excursionistas, y los entusiastas al aire libre del utilizan cuchillos de supervivencia. Algunos cuchillos de supervivencia son pesados y gruesos. Otros cuchillos de supervivencia son ligeros o se doblan con el fin de ahorrar peso y volumen como parte de un kit de supervivencia más grande. Sus funciones a menudo incluyen servir como un cuchillo de caza. Las características, tales como los huecos que se podrían utilizar como espacio de almacenaje para los o artículos pequeños similares, comenzaron a ganar renombre en los 1980.

Este tipo de también es llamado el cuchillo de Rambo, debido a que el protagonista de dichas películas los utiliza en todas estas.

(5): Sandaime (Tercer) Hokage (Sombra de fuego).

-Última Actualización: 26/05/2021-

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