Cap 7: "Los nuevos Blades " (Pt1)
Dentro de una pequeña sala de reuniones, teniendo al frente a una gran cantidad de ejecutivos y jefes de inteligencia, Lindsay se mantenía firme frente a ellos, tratando de expresar con claridad todo aquello que estaba transcrito en un documento especial. Había pasado toda la noche y parte de la mañana junto a su novio para terminarlo y aun así no se miraba cansada ni mucho menos torpe por la falta de sueño, pues tenia una misión: Lograr que se aceptara llevar acabo la investigación en base a una nueva o no tan nueva teoría.
—Existen antecedentes plasmados en antiguos reportes de estudio, no solo reportes arqueológicos, sino también notas en el campo de la física… — continuaba apoyándose en diversos resultados de investigación que mencionaban a las bestias bit, estudios que encabezaron el Sr. Dickens alguna vez, así como los de la Dra. Tate, ahora Granger — En las siguientes imágenes podrán contemplar a estas criaturas desarrollarse en un campo de batalla.
Las luces se apagaron y tras de ella se comenzaron a reproducir fragmentos de los antiguos torneos donde los Bladebreakes y muchos otros equipos se enfrentaron alguna vez, sobre todo las legendarias batallas entre los rivales y amigos, Tyson y Kai.
Una vez que los videos cesaron, los ejecutivos aun permanecían en silencio; esto hubiese intimidado a cualquiera, pero Lindsay no permitió que le encontraran una debilidad a sus argumentos.
—Con respecto al evento suscitado hace un par de días, los satélites registraron las imágenes del fenómeno sobre las aguas del mar —nuevamente hubo otra proyección detrás de ella, esta vez eran impresionantes fotografías tomadas desde la parte superior, y en estas se alcanzaba a percibir una forma extraña.
Finalmente Lindsay fue interrumpida por quien se miraba con el semblante mas duro.
—Usted esta basando su teoría en un seudo deporte de hace años, cosa que dejo de existir y que nunca altero de manera significativa el curso de la vida en la tierra.
Tragando en seco, y respirando profundamente, la chica no bajo la mirada ni mucho menos tartamudeo.
—Tiene razón, en aquel entonces todo se limitaba a enfrentamientos que abarcaban una cierta extension de tierra, algo efímero, podríamos decir — se acomodo las gafas —pero con lo que ha sucedido en el transcurso de estos meses, podríamos decir que estamos enfrentándonos a fuerzas desconocidas que no podemos ignorar, no sin antes mencionar, que hubo testigos de la presencia de estos.
—¿Testigos?
—Si señor. Yo soy uno de ellos…
Aguardando el resultado de la reunión de su novia con los altos mandos, Kenny se dirigía a encontrarse con sus viejos amigos. En el trayecto, sus ojos no pudieron desviarse ante el desastre que había dejado el siniestro previo al ataque de Mel, la trágica escena le causaba un poco de nauseas al pensar en que mucha gente pudo haber muerto en ese instante.
—Me cuesta creer que existan bestias bit que tengan la capacidad de acabar con la humanidad — pensó al mismo tiempo que apretaba ligeramente la bitácora del señor Dickens y se aflojo un poco su corbata de color olivo, que adornaba el cuello de su camisa blanca de mangas cortas.
El punto de encuentro, era un pequeño pero animado local, lleno de gente para la hora, la mayoría hablando en voz alta mientras permanecían atentos a un partido de futbol Soccer, todos parecían animados, todos menos los cuatro hombres mayores y la pequeña que se mantenían en una mesa en la esquina mas lejana.
Después de su encuentro contra Mel Trsitan y su bestia bit, Kyogre; cayeron en la cuenta de que sus blades, aun si los reparaban, no tendrían el poder suficiente para hacerle frente. Había sido una suerte de que el mismo Tristan se hubiese retirado, ya que si la pelea continuaba ellos calculaban que muy probablemente, habrían sido derrotados.
Las caras largar y serias, las charlas espaciadas por los prolongados silencios, se estaban convirtiendo en el pan de cada día. Por la hora, ordenaron comida, pero tan solo Charlotte era la única que disfrutaba de su hamburguesa, los otros a penas si habían bebido un poco de soda o limonada.
—Hermano ¿Por que no comes? — pregunto la pequeña al ver que los demás dejaron que sus almuerzos se enfriaran.
—Esta bien, aun no tenemos mucho apetito — dijo Tate, tratando de obsequiarle una sonrisa fraternal a la otra.
—No te preocupes por nosotros, "Lottie" — dijo Ray que ya le había recortado el nombre de cariño.
—Si, tu necesitas comer por que estas en crecimiento — comento Tyson —Nosotros ya estamos viejos y no vamos a crecer mas.
—No están viejos — respondió la pequeña, llevándose una papa frita a la boca — solo en sus mentes se sienten viejo y acabados.
—Vaya, no se si sentirme animado o insultado por ese argumento — Granger tomo su tenedor y se llevo una porción a la boca, no sin antes dejar salir una leve risita.
En ese momento la campanilla de la puerta se escucho y por esta cruzo el chico de las gafas, que haciendo un escaneo rápido con la mirada logro ubicarlos una vez que Ray levanto la mano para que los reconociera.
—Lamento la demora — se acomodo con algo de torpeza en una de las sillas — parece que acaban de ordenar — comento al ver la mesa servida —o llevan mucho esperando.
Los otros no le respondieron, ya que en realidad, pasaba de veinte minutos que tenían la comida en la mesa.
—¿Hay noticias de tu novia? — pregunto Hiwatari, que apenas si hablaba.
—Aun nada, ella dijo que me llamaría… Me siento un poco mal de que ella fuese quien hablara, pero Lindsay tiene una gran habilidad con las palabras.
—Entonces si Kenny confía en ella, nosotros también deberíamos — dijo Max que acerco su plato para comenzar a comer.
—¿Lograron averiguar algo de ese sujeto? — Kenny se quito la chaqueta y la coloco sobre el respaldo de la silla, junto con su mochila.
—No mucho, al parecer el tipo mantuvo un perfil bajo después de retirarse como nadador, nunca cambio su dirección y no se sabe que tuviera relaciones personales formales— Kai saco un par de hojas que contenían la información reciente de su oponente y casi las arrojo a la mesa —tampoco hay datos sobre quienes son sus padre o si tuvo hermanos.
—Es como buscar una agua en un pajar — dijo Kon.
—¡GOL! — gritaron los presentes que se levantaron de su mesa para vitorear al delantero con el numero 11 en su espalda.
—¡Rayos! ¡¿tienen que ser tan escandalosos?! — exclamo el de cabello azul.
—¡Tyson tu estas siendo igual de escandaloso! — Charlotte se burlo.
Los cinco hombres y la niña, se quedaron con los ojos puestos en la televisión, contemplando por unos segundos el partido entre dos grandes y populares equipos. El narrador terminaba por agotar todo el aire en sus pulmones con cada jugada que relataba, principalmente al vanagloriar a uno de los jugadores, el goleador principal de uno de los equipos, Marcos Olvera.
—No puedo creer como las personas pueden mirar de manera tan ordinaria la televisión, sabiendo que sus vidas pueden estar en peligro ante cualquier evento — dijo el de los ojos dorados.
—¿Y que quieres que hagan? — pronuncio Kai, con los dedos entrelazados a la altura de su mentón, en su característico tono de voz — quizás están consientes del peligro, pero saben que no tienen a donde correr, lo mejor para ellos es tratar de pasar sus días de la manera mas ordinaria y tranquila posible, por que podría ser el ultimo… ¿ a caso no querrías pasar tus últimos momentos siendo feliz al lado de los que amas? — miro fijamente al de china.
—…Kai — pronuncio impactado por el peso dela mirada de Hiwatari —… por supuesto — respondió en un tono nostálgico, bajando la cara para sujetar a "pink Driger" por debajo de la mesa.
Ray se echo el cabello hacia atrás, para que este no le estorbara y procedió a comer el filete de pescado que había ordenado.
Con un "ring, ring" del teléfono de Kenny, todos cambiaron su expresión por un instante y esta comenzaba a empeorar cuando vieron que Kenny, no podía sacar el móvil de su chaqueta.
—¡Viejo contesta! — el de cabello azul se exaspero.
—¡Si! ¡Si! — decía el nervioso Kenny tratando de enderezar el aparato que parecía tener vida propia —¡Bueno! ¡Lindsay!…
Se hizo silencio.
—Aja… si, estoy con ellos ahora mismo…
Los otros se mantenían a la expectativa.
—Es así… de acuerdo, hiciste lo mejor…
Con lo ultimo, se sintieron desanimados.
—Te enviare la ubicación, muy bien, adiós —Kenny colgó y coloco cuidadosamente el móvil boca abajo —Lindsay viene en camino, y traerá los nuevos diseños para sus blades.
—¡¿Que?!
—Pensé que las cosas no habían salido bien — menciono Max.
—Todo lo contrario, aprobaron el proyecto y el mismo departamento se encargara de la elaboración de las nuevas piezas, harán los moldes basados en las piezas que tenia Mel Tristan, pero como ustedes son los beyluchadores, quieren que les echen un vistazo a los diseños y los materiales.
—¡No puedo creerlo! — la sonrisa felina de Kon se dibujo de inmediato.
—¡Excelente por fin tenemos mas aliados! — Max abrazos a su hermanita que intentaba tomar su espumosa malteada de chocolate.
—¡Hombre tenemos que celebrar! — Tyson se paro y alzo la voz para ordenar al camarero una ronda de bebidas para todos.
Una ráfaga de dicha recorrido el cuerpo de "El Jefe" al ver como los demás habían cambiado drásticamente su actitud, y pronto una pesada mano cayo sobre su hombro.
—Gracias Kenny — dijo Hiwatari...
Tratando de abrir una de las cajas que estaban sobre la mesa, Hilary comenzaba a desempacar las pertenencias que había llevado al hogar de su "cuñado".
—Esta es la ultima ¿donde quieres que las ponga?
—Oh, ahí esta bien, muchas gracias Daichi.
—Ni lo menciones, es lo menos que podía hacer después de dejarte en el hospital sin poder ayudarte.
—No te preocupes por eso, hiciste lo correcto.
El de melena roja e indomable, contemplo las dos maletas y el trio de cajas que la chica había llevado consigo.
—Son muy pocas cosas ¿segura que será suficiente?
—Solo es lo necesario y lo mas importante.
La joven dama comenzó a poner en orden algunos utensilios de los que carecía el lugar. Apoyándose en un pequeño escalón para alcanzar la alacena, no se percato de lo endeble que podía ser y repentinamente los sostenes comenzaron tambalear.
—¡Hilary! — dando un salto y una barrida, Daichi logro evitar que ella recibiera algún tipo de daño.
—¡¿Estas bien?! — pregunto ella al saber que el otro resintió el impacto.
—S, si… ¡¿Que pasa contigo tienes que tener cuidado?! ¡Tienes un bebé adentro!— la reprendió —¡Se mas responsable… — Daichi se detuvo al notar que Hilary parecía atónita.
—¡N, no! ¡No quise decir que…
—Un bebé… yo tengo un bebé dentro de mi — dijo colocando sus manos sobre su vientre.
Aun cuando lo sabia desde hace un tiempo, no se había hecho a la idea concretamente, tal vez por los nervios o por todos los eventos que llegaron de manera repentina, todo eso no le había dado tiempo a la chica de comprender que ahora daría luz a una vida. Y dejando caer un par de lagrimas, la de cabello castaño deseo con todo su corazón, ver a su novio.
—Tyson… susurro.
El contemplar a su amiga dejando al descubierto sus emociones, provoco una gran empatía en Daichi.
—Esta bien Hilary — la puso en pie con cuidado — te ayudare a desempacar — sonrío confiadamente.
—Gracias — se limpio con el ante brazo, tratando de recuperar su semblante.
Continuaron como si lo otro no hubiese ocurrido y terminaron de acomodar las cosas que Hilary había traído consigo, las horas se les pasaron tan rápido que les causo un ligero sobre salto el oír que el cerrojo se abría.
—Estoy en casa — dijo Hiro quitándose los zapatos.
—¡Bienvenido! — respondieron al unísono. Provocando que el mayor de los Granger abriera los ojos de golpe al hallar a Hilary en La Cocina, con el mandil puesto y en una actitud muy relajada, charlando con el pelirrojo que estaba sentado sobre la barra.
—¿Por que esa cara? — pregunto la alegre chica — pareciera que viste un fantasma.
—Es solo que me sorprendieron… generalmente cuando vuelvo a casa nadie responde.
—Pues mas te vale que te acostumbres ya que Hilary estará por aquí — tomando un pequeño impulso, Daichi se bajo de la barra y comenzó a estirar los brazos —Bueno, ahora que llegaste me sentiré mas tranquilo de irme.
—¿No te quedaras a cenar?
—Gracias Hilary, pero es mi turno de volver al edifico de la BBA y monitorear como esta todo.
—No te duermas en tu turno — comento Hiro que se estaba terminado de ponerse cómodo.
—¡Eso solo fue una vez!
—Si, claro…
Antes de que el pelirrojo se fuera, la novia de Tyson se apresuro y puso en sus manos, algunos recipientes con comida, a manera de gratitud por la ayuda que le había estado proporcionando.
—Ya que vas a desvelarte, lo mejor será que lleves algo contigo — sonrío.
—¡Gracias Hilary! — dijo el un conmovido Daichi — no recuerdo cuando fue la ultima vez que como una comida casera.
—Ja, ja, ja, no seas tan dramático.
Aquella atmósfera de calidez y amistad que se propiciaba entre Daichi y Hilary, desapareció de repente una vez que el pelirrojo cruzo la puerta y ella se quedo a solas con Hiro. Es mas, pasaron varios segundos antes de que uno de los dos pronunciara alguna palabra.
—Ustedes se llevan tan bien que me hace creer que jamas pasaron tanto tiempo sin hablar.
—Daichi ha cambiado, aunque a veces tiene momentos en que parece ser ese pequeño irritante, ha madurado mucho su actitud. Si hubiera tenido un hermano, me habría gustado que fuese como él.
Hiro no respondió, permaneció reflexionando las palabras de la chica, pensando en la relación que él tenia con su propio hermano. Y de pronto, su atención fue atrapada al percatarse que su apartamento estaba reluciente, las revistas y libros apilados en la mesa estaban en perfecto orden, la ligera capa de polvo que se formaba sobre ciertas superficies había desaparecido y un ligero aroma que le recordaba la brisa fresca del mar, le provocaba sentirse realmente a gusto de estar en su casa.
—Sabes, no es necesario que hagas estas cosas — comento mientras los dos comían uno frente al otro — me refiero a limpiar y a cocinar, no te propuse que vivieras aquí bajo ninguna condición, tu solo deberías descansar…
—Lo se, tan solo es que no me agradan los lugares sucios — dijo sin medirse — tu y Tyson se parecen en eso, tan solo un par de días y ya tienen todo hecho un chiquero — exhalo al recordar sus días en el dojo de los Granger— y bueno, la comida era principalmente para agradecer tanto a Daichi como a ti, por todas las molestias que les he causado.
—No eres una molestia, Hilary.
Nuevamente hubo mutismo por parte de ambos, siendo el sonido de los utensilios chocando entre ellos y el sorber de la sopa lo único que acompañaba el ambiente.
Era difícil, pues prácticamente eran extraños, salvo por el escaso tiempo en el que se toparon años atrás, nunca habían convivido. Añadido a esto, las asperezas de aquel entonces donde el mayor de los Granger había dado la espalda a su hermano para trabajar con Boris y BEGA, no fueron limadas del todo, y aunque Hilary no era del tipo de persona que guardara rencor o algo así, sentía que debía estar del lado de su novio.
—Entonces ¿Sabes algo de los chicos? — pregunto para a manera de aligerar el ambiente.
—Lo ultimo que supe por parte de Kai, es que llegaron a Florida después de un siniestro, y hace un momento que estuvo en el edifico de la BBA, se registro un evento en la costa, detectamos la energía de bestias bit, cinco en total.
—¡¿Cinco?!
—Así es, y una de ellas… esta por sobre los niveles registrados.
Hilary pestañeo, esperando que el otro fuera mas explícito en su narración.
—Los Beyblade con Bestias bit mas poderosos que se registraron a lo largo de la existencia de la BBA, fueron Dragoon, Dranzer y Zeus, a partir de ello comenzamos a clasificar el poder de cada blade por categorías —tornando su expresión bastante seria, Hiro prosiguió. —Los Beyblade de tipo "A" donde englobamos la capacidad para formar parte de un equipo de liga, los de tipo "B" cuyo poder seria comparado al de los capitanes de los White Tigers y al de los All starz, los de rango "C" como Strata Dragoon, Wolborg, Drasil y Driger, y por ultimo están los "S" donde se clasifican Dragoon y los otros.
La chica se mantuvo atenta a cada palabra de su cuñado, mientras recuerdos de los torneos y de los diferentes beyluchadores a lo largo del mundo utilizando su poder, cruzaron por su cabeza. Imaginando que podría ser mas poderoso que eso.
—Hiro ¿crees que ellos puedan lograrlo?
—… Tengo la esperanza de que sea así — miro fijamente a la chica y su semblante de consternación —Lo lamento, no quería angustiarte…
Ella no respondió, al menos no sobre el tema en especifico.
—Ya veo, así que eso es lo que haces todo el día — cambio el tema liberando una pequeña risita.
—¡¿Que?! ¡Claro que no! Si me dedicara solo a eso moriría de hambre.
—¿Eh?
—Bueno, es verdad que cuando el Beyblade estaba vigente me iba bien, sin embargo, al cambiar todo, tuve que adaptarme. Tengo un trabajo al mismo tiempo que tengo que vigilar los asuntos que atañen toda esta situación.
—¿A que te dedicas?
—Soy profesor.
—¿Que materia impartes?
—Gimnasia.
Hilary arrugo el entrecejo.
—¿Por que esa cara?
—No me mal interpretes, es un trabajo digno y honesto, es solo que el abuelo Granger siempre estuvo buscando que alguien fuese su sucesor como sensei del dojo, y al final ninguno de sus nietos se hizo responsable… pero bueno, fue admirable por parte de él respetar sus decisiones.
El hombre volvió a mirarla con detenimiento.
—Yo creo que el abuelo encontró al mejor sucesor, pese a no poseer la misma sangre, si tienen el mismo espíritu, y estoy muy seguro de que él sabia que terminaría siendo parte de la familia como un miembro muy importante — sonrío.
Las creía, estaba segura que las palabras del mayor eran ciertas y provocaron que su corazón golpeara fuerte en su pecho. Una mezcla de sentimientos se estanco como un nudo en la garganta de Hilary, se sentía dichosa de que la familia de su novio la viera de esa manera, y al mismo tiempo le dolía que Tyson no fuera visto de igual forma por sus propios padres.
—¿Todo bien?
La de cabello castaño acento con la cabeza mientras tomaba la suficiente cantidad de agua para disolver ese nudo que le impedía hablar.
—Dime Hiro — coloco el vaso con cuidado — ¿Crees que si le llamo a Tyson seré imprudente?…
Sosteniendo el móvil en su mano, después de haberlo contemplado tras un largo rato, Max respiro profundamente y tomo valor para marcar un numero que tenia registrado bajo el nombre de Judy.
El tono no llego ni a sonar tres veces cuando una voz se hizo presente del otro lado de la bocina.
—¡Hola! ¡¿Max?! — pregunto un tanto alterada —¡¿Estas bien?! ¡¿Charlotte esta bien?! — insistió al no tener una respuesta inmediata.
—Si, estamos bien —dijo con frialdad.
—Que alivio — suspiro — lo lamento, es solo que tu nunca eres el que me llama, generalmente…
—La razón de mi llamada, es para informarte que he dejado la ciudad y Charlotte viene conmigo.
—¿Iran a Japon?
—Es probable, todo depende del itinerario, pero mi intensión es llevarla ahí para que este con papá en lo que yo termino con lo que tengo que hacer.
—Max si es por trabajo, puedo hacerme cargo de Charlotte por un tiempo.
Esas ultimas tres palabras irritaron al rubio, pues sentía que su madre hablaba de su propia hija como si fuera una mera responsabilidad con menor importancia que su propia carrera. Y así, por un mero impuso, aunque manteniendo un tono de voz sereno, respondió:
—No te preocupes, papá puede cuidarla mejor por que tendrá el tiempo suficiente para ella— dijo con la total intensión de lastimar a la otra —ademas, puede que sea confuso para Charlotte ver a tu esposo.
Un fuerte y prolongado suspiro se percibió del otro lado del aparato, Tate había logrado su objetivo.
—Comprendo…
—Te estaré avisando con frecuencia sobre como se encuentra Charlotte, así que no es necesario que llames.
—Tengo derecho a escuchar la voz de Charlotte ¿no crees?
Max apretó los dientes para evitar perder los estribos.
—Le dire que te llame a una determinada hora para no interrumpir tu trabajo… es todo lo que quería decirte así que…
—¡Espera Max! ¡También quiero saber como te encuentras tu!..
Un único y contundente sonido proveniente de la linea del movil, le indico a la Dra. Judy Granger, que su hijo había finalizado la llamada.
Con una expresión melancólica, en la oscuridad de una habitación ligeramente iluminada por la luz de la calle, Max levanto la vista hacia la segunda cama donde yacía su pequeña hermana descansando de su largo día y sin dejar salir un solo chillido, limpio las lagrimas que intentaban brotar de sus ojos.
—¿Tu lo sabias? ¿Sabias que la mamá de Max y mi padre…
Pasadas las horas y después de la corta celebración, los Bladebreakers, una vez que la chica de su amigo arribo, se trasladaron hasta el hotel donde se hospedaban con toda la intención de examinar los planos de los diseños de sus nuevos blades. No tenían idea de que les llevaría tantas horas tomar las decisiones adecuadas para cada uno de sus modelos. Pronto hicieron una de varias pausas para beber y comer algo, un rastro que se hacia presente con las latas, botellas y empaques de comida que abundaban en la mesa, causando una mueca de desagrado de Hiwatari, tan solo aliviado de que al terminar, el podría retirarse a su propia habitación.
Así y con la ausencia temporal de Tate en la alcoba, Tyson aprovecho para arrojar la pregunta al joven hombre de las gafas.
—Si, pero no fue por boca de él, es decir, sabia que algo raro ocurría, por que Max cambio drásticamente durante las veces que nos vimos. Cuando le pregunte "que era lo que ocurría" el me dio una excusa poco creíble así que intuí que no quería hablar del tema. Tiempo después me tope con algunos artículos de la Dra. Judy y bueno, si te preguntas por que no dije nada, es por que pensé que era un asunto entre la familia de Max y la tuya Tyson.
—¿Sabes como se dio la relación entre el padre de Tyson y la Dra Judy? — pregunto Hiwatari, a manera de probar a Kenny.
—N, no.
Con eso Kai envío un vistazo a su amigo y rival de cabello azul, dandole a entender que Kenny realmente era ajeno al núcleo de la problemática.
—¿Que pasa? —dijo un confundido Kenny.
—Nah, olvídalo — Granger volvió a su actitud relajada y levanto uno de los tantos papeles para continuar con lo que debían hacer —Por cierto ¿cuanto mas haremos esto? Bostezo.
—Tenemos que asegurarnos de que los Blades estén a la altura de sus oponentes, sino, no servirá de nada — argumento Lindsay, mientras continuaba revisando un extenso plano.
A lo que Kai exhalo con fuerza a manera de sentirse frustrado.
—El problema es que no sabemos nada de nuestros oponentes — murmuro con el entrecejo arrugado —Bueno, casi nada.
—¿Por que lo dices? — intervino Tyson.
—El debe decirlo por Mel Tristan y la demostración que nos hizo con su beyblade — respondió Kenny — Aunque tiene razón, no es suficiente información — se rasco debajo de la oreja.
Los demás no lo notaron, tan solo el de reflejos felinos se percato que Hiwatari había permitido que Kenny respondiera en su lugar, algo que no iba en absoluto con Kai.
—¿habrá querido desviar el tema? — dijo para si mismo, posando los ojos en el empresario que se mantenía sobre su portátil.
—Creo que esto funcionara para Dragoon — comento Lindsay, y tomo otro plano que llevo hasta el de cabello largo —Bien, veamos ahora a Driger, sus puntos fuertes son…
—Gracias, pero yo no haré cambio alguno a mi blade.
—¡¿Que?! — Tyson y Kai se pusieron de pie al mismo tiempo.
—Este blade no me pertenece, sin embargo, es importante para mi, es por eso que quiero conservarlo tal y como esta — lo apretó entre sus manos como si fuera un tesoro.
—¡Espera! ¡Ahora que recuerdo! ¡¿Ese no es el blade de Galux?! ¡Es el de Mariah! —Kenny acerco la cara para mirar mas de cerca el blade que aun tenia Kon entre sus manos.
—¿Quien es Mariah? — pregunto Lindsay.
—Es la esposa de Ray y madre de su hija, una ex-beyluchadora que participo en varios torneos — aclaro Hiwatari.
—¡Una chica beyluchadora! ¡Eso es genial!
—Si, Mariah es genial — Ray sonrío, mientras contemplaba a "Pink Driger"
—Ray, se que le tienes valor sentimental a ese blade, no obstante, si volvemos a enfrentarnos a un oponente como Tristan, podría recibir grandes daños, incluso ser destruido, si lo prefieres, puedes guardarlo como amuleto de buena suerte — le propuso el empresario, a manera de razonar con él.
Por su parte, Ray Kon escucho a su amigo meditando su consejo por un poco, mas fue en vano.
—Lo lamento Kai, pero tiene que ser este blade, ya que no me creo capaz de enfrentar a nadie si no es con este beyblade rosa.
Ante la negativa del otro, Hiwatari no dijo nada mas, se mantuvo con el ceño fruncido pensando en otra forma de hacerlo entrar en razón.
—¡Rayos Ray pon de tu parte! —exigió Tyson —¡Es una situación critica! ¡A Mariah seguramente no le importara que no uses su blade!
—¡Tyson! — Kai llamo su atención para tratar de evitar que su lengua provocara un problema mayor. Sin embargo, Granger ya había sembrado la dolorosa idea en la cabeza del que llevaba el yin y el Yang en la frente.
—¡Con mas razón! ¡Quiero demostrarle que para mi aun es!.. ¡que ellas son lo mas importante! — Un lastimado Kon elevo la voz —¡Tu no lo entiendes por que tu relación la tomas a la ligera!
A modo de que Ray comenzaba a tocar terrenos personales de Tyson, el otro decidió responderle de la misma manera, pero sin pensar dos veces antes de hablar, algo muy característico de él.
—¡No comiences a trasladar tus problemas maritales a nuestra misión! ¡Si no hacemos bien las cosas no solo Mariah no te perdonara que hayas sido infiel sino que no volverás a ver a tu familia, ninguno de nosotros lo hará!
—¡¿Que?! — susurro Kenny, sin saber a quien mirar por todo lo que se acababa de revelar por la discusión entre el peliazul y el proveniente de China.
Con sus ojos cual tigre encolerizado, Ray tomo aire para vociferar su respuesta a Granger, pero se vio interrumpido por el cuarto miembro de los beyluchadores, el que acababa de dejar la otra habitación.
—¡¿De verdad traicionaste a Mariah?! —Impactado, Max vio reflejada la acción de su madre en los ojos dorados de su amigo.
Por su parte, Ray vio en los ojos de Max, la expresión de decepción que le había visto a su esposa, la noche en que cometió el error de su vida y tan solo pudo bajar la cara por vergüenza.
Lindsay y Kenny permanecían mudos y apenados ante la situación, tratando de no mirarlos, deseando que la tierra se abriera y los tragara por completo.
—O, oye Max….
Tyson, en un intento de solucionar lo que acababa de provocar quiso explicar a su amigo, mas no le fue permitido; por que Kai aporreo las manos con fuerza sobre la mesa.
—¡Es todo por hoy! — recogió los papeles con brusquedad y se los arrojo a Kenny —Vayan a casa y descansen.
Hiwatari fue hasta el rubio que se mantenía impávido y lo jalo por el hombro.
—¡Max regresa con tu hermana no la dejes sola! —y al mismo tiempo arrojo su llave a Ray, a manera de que durmiera separado de Tyson —¡Tu también vete a dormir Ray! ¡Hablaremos mañana!
—¿Que hay de mi? — pregunto el peliazul, una vez que Kai había despachado a todos —¿Me vas a golpear?
Kai exhalo y le arrojo una mirada filosa.
—Limpia este chiquero — tiro la basura que estaba sobre la mesa, tomo su computadora y salió del lugar sin decirle mas.
Solo, Tyson dejo caer sus posaderas en la cama mas próxima y saco un cigarrillo de su bolsillo para colocarlo en su boca.
No era como si no se hubiera dado cuenta de lo que había dicho y hecho, pero aquella escena lo llevo a la conclusión de que a pesar de que se habían vuelto a reunir y que pasaban momentos como los mejores amigos que eran todos, no podían dejar atrás el hecho de que eran adultos con problemas de la talla que cualquier hombre de su edad llevaría consigo.
—…Salvar al mundo… ¿como diablos vamos a salvar al mundo si no podemos si quiera mantener las riendas demuestras propias vidas.
En ese momento, el teléfono de Granger comenzó a sonar, una llamada que por un momento pensó que era divina.
—¡Hola Tyson! —Era la voz de Hilary, que se sentía como un alivio.
—¡Hil! ¡Que bueno es escucharte!
—¡¿Estas bien?! No sueles decir cosas así de la nada.
—Creo que lo estropee, hay mucho que tengo que contarte, veras…
Tyson trataba de buscar consuelo y consejo en su novia, no obstante una tercera voz entre ellos lo hizo olvidar lo que estaba por decir.
—¿De quien es esa voz? ¿Es Hiro?
—Si.
—¿Por que Hiro esta en casa de tus padres?
—No estoy en casa de mis padres.
—¿Por que estas en ese edificio viejo de la BBA?
—No, no estoy ahí… en realidad, estoy en casa de Hiro.
—…Ah… ¿de visita?
—Sobre eso quería hablarte, eso y muchas cosas mas, pero primero que todo, Ty estoy viviendo con Hiro…
El humo salió por los orificios nasales de el de cabello azul que se quedo mudo al escuchar las nuevas por parte de su chica.
—¡¿Ty?! ¿Sigues ahí…
—¡¿Que diablos haces viviendo con Hiro?!
