Cap 7: "Los nuevos Blades " (Pt2)

Buscando apartarse de sus compañeros a manera de enfriar sus pensamientos, el CEO de las empresas Hiwatari, bajo hasta el bar del hotel, donde solo se encontraban una o dos almas que al igual que el, buscaban la soledad para lograr conciliar el sueño o sobre llevar sus penas.

Creyó que la mejor manera de regresar a la serenidad y a el estoicismo, era: trabajando.

Con la amplia diferencia de horario, sabia que en ese preciso momento en la tierra del sol, todos estarían en horario laboral, a sabiendas, coloco su portátil sobre la barra e inicio una video llamada con su asistente, la cual no demoro mas de tres segundos en responder.

—¡Señor!— Se sobresalto al notar que su propio jefe iniciara el contacto —¡¿Se encuentra bien?!— dijo mientras trataba de enderezar sus gafas al haber torpemente aterrizado en su escritorio en cuanto escucho el timbre.

—Esa pregunta debería hacerlo yo.

—¡¿Que?! N, no, no señor, por favor no se preocupe por mi, no es nada— respondió tratando de retomar la compostura y alisando su cabello que siempre usaba en una simple coleta.

—Lamento no haber podido estar en contacto directo, tan solo quiero saber si hay algo de extrema relevancia de lo que no haya sido informado.

—En general, todo en la empresa se encuentra en orden, agradezco mucho que se tome la molestia de responder a los correos, debido a ello he logrado resolver todos los problemas pendientes, Le estaré enviando al fina de cada semana un resumen completo de como se encuentra cada área de la empresa.

—Bien.

—… Ah, y sobre su correspondencia directa…

No le tomo mucho tiempo a Kai y a su aguada visión, percatarse que la chica parecía ansiosa ante la cámara, más no de una manera tímida.

—Miura ¿Ha sucedido algo?— la cuestiono con esa mirada fría que lo caracterizaba.

La joven, que consideraba terrible ocultar algo a su patrón, fue traicionada por su propia moral y termino por decir lo que la mantenía inquieta.

—… El presidente ha insistido en que le muestre su agenda, esta muy interesado en saber lo que esta haciendo actualmente y aunque he logrado mantener esa situación bajo control, cada vez pierde mas la paciencia, incluso, la ultima vez dijo que no le daría los seis meses sino se reportaba con él.

La chica bajo la mirada, un tanto apenada por no sentirse lo suficientemente fuerte para proteger a su jefe del constante asedio de Voltaire.

—Le pido disculpas señor— prosiguió— por mi ineptitud…

—Para ya con las disculpas, esos son asuntos personales a los que ese viejo te ha arrastrado, soy yo quien debería pedirte disculpas por dejarte en el medio de tal situación.

Con esas palabras, Sachi Miura, trato de retener la expresión de asombro y nerviosismo que le provoco el saber que el hombre a quien admiraba, la tenia en consideración.

—Escucha con atención, Voltaire intentara amenazarte a ti y a quien pueda para obtener lo que quiere, pero el único que puede despedir a alguien directamente, soy yo, si el quiere tomar partido, necesitaría organizar una junta de inversionistas de emergencia, la cual no puede proceder sin mi, por que también soy accionista y el director, así que no temas Miura. Dile que si tanto desea saber sobre mi, que me llame, tiene mi numero después de todo.

—Si señor ¡L, le prometo que de ahora en adelante seré mas firme!

—Esta bien, no tienes que exagerar, por ahora será todo.

—Señor ¿Esta descansando y comiendo apropiadamente?

—Enfócate en la compañía.

La joven empleada suspiro, por fortuna, Hiwatari no pudo detectarlo tras la pantalla.

—De acuerdo señor.

Habiendo cortado la comunicación con su empleada, y sabiendo que su abuelo le estaba pisando los talones, Kai comenzó a tamborilear los dedos sobre la mesa.

—¡Maldición! ¡Ese desgraciado!.. Seguramente debe saber algo sobre toda esta situación, probablemente sospecha cual es mi plan— pensó y al mismo tiempo hizo una señal al cantinero para solicitar un escocés, y pidió dejar la botella— Intentar disuadirlo o tratar de engañarlo será inútil — se empino el vaso como si fuera simple agua— Lo ideal seria, acelerar las cosas, pero…

Navegando entre las paginas de la red cibernética, había una que guardaba entre sus favoritas, dentro de una carpeta con caracteres propios del idioma Ruso, allí, al abrirla, se quedo contemplándola por varios minutos, con una expresión melancólica que pintaba muy bien con la segunda copa que terminaba por vaciar.

No se decidió a cerrarla, lo único que aparto sus ojos de esta, fue la notificación de un email que al principio pensó se trataba de su asistente, sin embargo, el remitente lo dejo un tanto perplejo…

El resto de los Bladebreakers permanecieron en sus habitaciones, cada uno reflexionando sobre lo ocurrido horas atrás, aquella pequeña discusión provoco que se volvieran a dar de frente con la realidad que habían dejado atrás en sus respectivos hogares.

Max se lleno de preguntas sobre las acciones de su amigo, así como un pequeño sentimiento de desagrado hacia él y dando vueltas sobre su cama, luchaba contra este, sintiéndose dividido entre el cariño a su amigo y lo que le parecía correcto.

Tyson se encontraba recostado, con la ropa puesta y los brazos a la altura de la cabeza, escondiendo las manos detrás de su cuello; mirando al techo dentro de la oscuridad, con el entrecejo fruncido, recordando la llamada con Hilary.

—¡Tranquilo Tyson! ¡No grites! ¡Tu fuiste quien le pidió a Hiro y a Daichi que…

—¡Una cosa es que ellos estén pendientes de ti y otra que vivan bajo el mismo techo! ¡Se suponía que estarías con tus padres!

—¡Y así era pero…

—¡Yo no confío en Hiro! ¡¿Que tal si te hace algo?!

—¡Oye Ty, se que tienes problemas con tu hermano, mas no creo que él sea esa clase persona!

—¡¿Por que lo estas defendiendo?!

—¡Solo digo lo que pienso!

—¡Hilary eres una ingenua! ¡No confíes en todos tan rápido!

—¡No soy ingenua…

—¡Cierto, no eres ingenua, eres TONTA! ¡Regresa a casa de tus padres…

—¡NO! ¡Yo no recibo ordenes de ti! ¡Es mas! ¡No tengo realmente que hacer todo por ti! ¡Ni siquiera soy tu novia!

—¡¿Que?! ¡¿Que estas diciendo?! ¡¿Estas terminando conmigo?!

—¡No puedo terminar lo que nunca me pediste!

Al ver que la discusión solo se ponía peor con cada segundo que pasaba, Hiro, en un movimiento rápido, tomo el móvil de la chica y procedió a continuar con la llamada.

—Hola Tyson, podrías por favor moderarte al hablar con Hilary, a las mujeres no se les habla así.

—¡Tu! ¡No te entrometas! ¡¿Por que carajo tienes a Hilary contigo?!

Hiro ignoro el hecho de que la de cabello castaño le pidió de vuelta el teléfono y tan solo le hizo una seña de que todo estaría bien, desplazandose hasta el balconcito para poder hablar con un poco mas de privacidad.

—Escucha claramente hermanito, no es nada de lo que te imaginas, Hilary estaba buscando rentar un lugar por que no puede vivir en el dojo por ahora y no quiere estar con sus padres, para ella tampoco ha sido fácil y esta llevando todo por su cuenta, si la invite para quedarse fue para ayudarla y que no permanezca sola en su estado…

—¡¿Estado?! — aspiro profundamente una bocanada de su cigarro —¿Cual estado?

El mayor de los Granger, apretó los labios y se viro para contemplar a su inquilina que estaba parada detrás del cristal de la ventana larga, a la expectativa de la situación, en sus ojos se podía percibir la angustia y con eso, Hiro se hizo su complice.

—…Estrés, ella ha estado preocupada por ti y ha descuidado un poco su salud, pero esta bien ahora.

Tyson permaneció en silencio unos segundos, llevándose de manera nerviosa el cigarro a la boca, dejando que el otro hable.

—Mira, fui yo quien le insistí en que viniese conmigo, ella se negó al inicio— continuo —por eso te llamó, para aclararte la situación y no tomaras a mal las cosas.

—Agradesco tu "preocupación" mas no estoy de acuerdo con esto, lo mejor seria que Hilary regrese con sus padres.

—Lamento escuchar eso, por que aquí la que decide es ella y te recomiendo que reflexiones las cosas y te serenes antes de hablar con tu novia…oh, cierto, no es tu novia por que resulta que nunca se lo pediste ¿o si?—ese ultimo argumento dejo sin palabras al peliazul —Imagino por tu silencio que es verdad, muy mal hermanito, yo pensaba que incluso estaban comprometidos, deberías darte prisa, puede que ella no espere por siempre, alguien mas podría ver la gran chica que es y robártela.

—¡¿Alguien mas?! ¡¿A quien diablos te refieres?!

—No lo se, podría ser cualquiera— dejo salir una leve risita.

La noticia le había caído como un balde de agua helada, todavía podía sentir el enojo que le provoco aun más el que su hermano colgara el teléfono sin poder volver a hablar con Hilary. Deseaba salir del lugar y tomar el primer avión de vuelta a Japón para confrontar la situación por si mismo, pero al encender el tercer cigarrillo de aquella noche, sus pensamientos se fueron pareciendo mas a un verdadero adulto, al menos por un instante, y creyó que lo mejor era darle tiempo ella.

Aunque eso no evitaba que su imaginación se hiciera presente, quitándole el sueño.

Por su parte, Ray, se deposito en la cama, sentado sobre está, revisando su móvil y todos los mensajes que le había escrito a su aun esposa desde que habían partido. Procuro desde el inicio relatarle todo lo que hacia durante su trayecto y le enviaba fotos del paisaje, no obstante, ella solo respondía cuando el de los ojos dorados preguntaba por su pequeña, una respuesta breve, y mayormente monosílaba. Con tristeza y un profundo suspiro, contemplaba la ultima vez que Mariah le había dado replica.

Indudablemente, la expresión de Max en aquel momento, removió toda la escena de la noche en la que cometió su error mas grande, haciendo dudar a Kon sobre su decisión de haberlos acompañado.

—Estoy perdiendo tiempo, tiempo para luchar por Mariah— murmuro y volvió a suspirar…

—¡Uff! ¡Que día!— expreso Kenny, echándose a la cama, justo después de haber tomado una ducha caliente para relajarse—Estoy física y mentalmente agotado.

—Bueno, no es como que hayas hecho mucho esfuerzo físico— bromeo su chica, que estaba sentada con la rodillas recogidas, y al igual que "el jefe" vestía una comida pijama, de esas que usaban las parejas para combinar.

—Eso es por que no estoy acostumbrado, el ejercicio no es lo mío, eso se lo dejaba a los chicos— se viro para quedar boca abajo— jamas imagine que Ray hubiera hecho algo como eso, es decir, siempre fue el popular entre las chicas pero Ray solo tenia ojos para Mariah— comento en un tono melancólico.

—¿Ellos se conocían desde antes?

—Si, crecieron juntos, es por eso que fue una sorpresa, o mas bien, una terrible noticia.

—Hmmm… ahora comprendo, el debe estar muy arrepentido.

—¿Que? ¿Como estas segura?

—Es sencillo, el atesora ese blade rosa, por que es de su esposa, si realmente no le importase, habría cambiado por uno nuevo y mejor; parece estar consiente del valor de las personas.

—Eso no cambia el hecho de que lo que hizo esta mal.

—Es verdad, mas no nos corresponde juzgar esa parte… Kenny, yo no conozco a tu amigo, pero si tu lo elegiste para ser tu amigo, quiero creer que el es una buena persona.

—Las personas buenas no lastiman a otros.

—Las personas son personas, y no somos perfectos— la joven estiro la mano para apartar el cabello de la frente de su novio y revelar sus ojos detrás de las gafas— tu y yo nos hemos lastimado a veces, pero hemos sabido arreglarlo.

—Eso es por que somos buenos trabajando en equipo— sonrío

—Si, y estoy segura que encontraremos una solución para que Ray acepte mejorar su blade.

—¡Es verdad!— se levanto de repente, para re-acomordarse en una posición mas seria, cual pensador—¡Lo tengo! ¡¿Que tal si le pedimos a Mariah que hable con el?!

—No, eso no esta bien, es como si lo manipuláramos, ademas, no creo que su esposa este feliz de saber que todos estamos enterados de lo que paso entre ellos.

—Cierto… será mas complicado de lo que pensé…

Del otro lado del mundo, como por arte de magia, un estrepitoso y repentino estornudo, resonó proviniendo de la nariz de la beyluchadora de rasgos felinos.

—Salud, Mariah— dijo su hermano y extendió un pañuelo.

—Gracias— se sono con fuerza— que raro no me siento resfriada.

—Quizás vas a resfriarte, deberías mantenerte lejos de Lin.

—Nah, no creo que sea nada grave, es probable que alguien estuviese hablando de mi— bromeo.

—¿Cuanto mas vamos a tardar? — pregunto Kevin, como siempre, pegado a Lee.

Desde la partida de Kon y consiente de la situación, Mariah, había tomado la decisión de mantenerse informada sobre los eventos a los cuales se enfrentaba su aun esposo, ademas, su intensión era de entrar en comunicación con el mayor de los Granger, para que este le diera información mas detallada. No obstante, como el pueblo en el que vivían no tenia tiendas muy modernas, aprovecho la presencia, amabilidad y el vehículo de su hermano, para que la llevara junto con su pequeña a la ciudad.

—¡Kevin acabamos de llegar! ¡No te quejes!— lo reprendió la de cabello rosa brillante— Ademas, tu te incluiste solo.

—Habías dicho que querías comprar una computadora nueva y otras cosas.

—Si, por eso vamos al centro comercial, ahí hay tiendas muy modernas.

—De acuerdo, de acuerdo— respondió su hermano.

En ese momento, Lee percibió a su hermana como antes de todo lo ocurrido aquella noche con Ray, se veía un tanto animada, mas que preocupada y de repente cayo en la cuenta de que todo eso lo estaba haciendo por el ex miembro de los White Tigers, sin embargo, Lee decidió no hacerle ningún comentario al respecto, esperando que ella misma no se hubiese dado cuenta.

Aunque no tenia ningún pendiente y la pequeña Lin parecía tranquila, Mariah no era una compradora que vacilara entre los escaparates, logrando obtener su objetivo en un corto tiempo.

—¡Vayamos a probarlo!

—¡¿Ahora?!

El grupo que resaltaba por sus ropas bastante tradicionales, tomaron un bocadillo en el área de comida, mientras que la joven señora no paraba de teclear y "picar" en su nueva adquisición.

—¡Escuchen esto! ¡Es un mensaje de Hiro! ¡Vaya, respondió muy rápido, apenas si le envié un e-mail con los datos que me dejaron!… dice que los chicos estaban en florida, America…

—¡Oh! ¡Escuche en las noticias que hubo un siniestro!— comento Kevin.

—Si, Hiro, también dice que estuvieron a punto de recibir un tsunami, y que al parecer los chicos lo evitaron ¡Excelente!

—¡¿Como es eso posible?! ¿Y mas con sus blades?

—No tengo idea, pero suena a que se debieron haber visto geniales.

Una vez mas, la sonrisa en el rostro de su hermana, incomodo al de cabello negro.

Con un pie fuera, rumbo a la siguiente tienda y contenta de saber que los bladebreakers estaban bien, o al menos Hiro así lo hizo parecer; la sonrisa de la chica se transformo drásticamente al frenar de golpe, pues sus ojos habían capturado una silueta familiar.

—Es, es ella— murmuro Lee.

A tan solo unos escasos metros, se encontraba la chica que fue empleada en su restaurante, la mujer con la que Ray había tenido su desliz.

Mirándose uno al otro y previendo alguna situación incomoda, Lee y Kevin, intentaron guiar a la de cabello rosa hacia otro lado.

—M, Mariah, es por aqui…

Pero ella los ignoro por completo.

—Lin, quédate con el tío Lee y espera por mamá— indico recibiendo una risita de la pequeña como respuesta.

—¡¿Que vas a hacer?! ¡Mariah!

—Solo esperen aquí— les dijo, mirándolos por sobre su hombro, con sus felinos y afilados ojos.

Los otros permanecieron en su lugar, viéndola llegar hasta aquella persona, esperando que Mariah no perdiera la cordura y terminara como un gato salvaje.

—¡Oye! — llamo a la chica, en un tono serio, mas no elevado.

—Que sorpresa— respondió la otra— señora si piensa hacer una escena, gritare por los guardias.

—No soy esa clase de persona, si hubiera querido, te habría acabado en ese momento.

—¿A si? ¿Entonces que quiere?— la mujer parecía hablarle en un tono de indiferencia, mientras buscaba algún cosmetico en su bolso, claramente era a propósito.

—Cuando ocurrió…

—Querrá decir cuando tuve sexo con Ray— nuevamente la ataco verbalmente, disfrazando todo en un tono apático.

Cosa que Mariah se trago en seco para continuar.

—Esa noche no te desafíe, ni siquiera te busque, no quería ver tu rostro por que sabia que si lo hacia, perdería los estribos, ahora puedo verte a la cara y si lo he hecho es por una única cosa— se mantuvo firme— ¿Por que? ¿Por que nos traicionaste? Éramos tus empleadores ¿por que Ray?

La mujer tan solo se la quedo viendo un instante y luego libero una carcajada.

—¡Pfff! Ja, ja, ja.

—¡¿Fue por dinero?! ¡¿El te coqueteo?!

—¡Muy bien se lo dire para que me deje en paz!— cerro el estuche de polvo— Fue por envidia y por que realmente me desagrada.

Ambas se miraron fijamente.

—Cuando entre a trabajar a ese restaurante, mi novio y yo habíamos terminado; era un patan, todos mis novios resultaban ser de esa forma, creí que en un pueblo pequeño encontraría a alguien mas decente y fue cuando los conocí, siempre contemple como Ray era tan devoto a usted, era un buen hombre sin duda y muy atractivo, realmente me molestaba el hecho de que un sujeto así estuviera con una mujer de pueblo y pensé, "¿por que si yo soy mas joven y bonita no puedo aspirar a tener a alguien como Ray?" Luego estaba el hecho de que eras tan amable conmigo que me enfermaba, las mujeres no son amables entre mujeres, son hipocresías…

Mariah no decía nada, con una expresión que se iba descomponiendo ligeramente, escuchaba la terrible manera de expresarse de la otra.

—No paso mucho tiempo para que las discusiones se hicieran presente entre ustedes y aproveche mi oportunidad— prosiguió—Para ser honesta, quería que nos viera, y pensé que el local era el mejor lugar, aunque me sorprendió que fuese en la primera y única noche que apareciera, que mal, no pude disfrutar mas.

Con cada palabra dicha con toda la intención de herirla, las escenas del pasado le dieron vuelta en la cabeza una y otra vez a la beyluchadora.

—¡¿Como puedes ser tan horrible?! ¡Eres mujer! ¡¿No piensas el daño que le haces a otras con tus acciones?!

—Eso es lo que mas me enferma de usted, con esa expresión de que todo debe ser positivo, de que hay que hacer lo correcto, le tengo noticias, el mundo real es muy diferente y las personas son malas por que son egoístas, las infidelidades ocurren con mas frecuencia de lo que se imagina, nada es color de rosa y podrá decir y pensar de mi lo que quiera, no me importa, a mi solo me interesa buscar mi propia felicidad; por que al final la única persona que se preocupara por mi, soy yo misma.

Se hizo silencio entre ellas, y el bullicio de los consumidores que iban de una tienda a otra entre los pasillos se escucho muy fuerte durante ese instante.

—Oh ¿Enserio? Imagino que ahora eres muy feliz ¿no es así? ¿Haz conseguido a esa persona "decente" que querías? ¿Tienes tu trabajo soñado? ¿Haz cumplido tus metas? ¿Obtenido algún logro legitimo?— Apunto la de cabello rosa.

La expresión de la antigua camarera se hizo amarga.

—¿Sabes por que todas tus parejas son patanes? Por que son el reflejo de la clase persona que eres, si eres una basura solo atraerás basura. Dices que buscas tu propia felicidad, pero nunca lo lograras si cimientas tu supuesta felicidad sobre el dolor de otros, tu tienes lo que mereces, estas sola y con esa expresión de amargura, riéndote de la desgracia que causaste, ¿cuanto puede durar tu risa? ¿Dos o tres segundos? ¿Esa es la felicidad que quieres?

—¡Usted no sabe nada!

—Es verdad, no se nada acerca de la maldad y el egoísmo del que hablas, por que no pisotearía los sentimientos de otras personas sin la mas mínima empatía, no quisiera ser esa clase de modelo para mi hija. Y bueno, ahora mas que nunca te compadezco, tu situación es muy lamentable, ya que tienes un gran peso sobre tus hombros.

—No me compadezca, yo no la compadezco a usted, en realidad la odio mucho.

Mariah sonrío y comenzó a virarse para regresar con los suyos.

—Tu odio me es indiferente, seguiré sintiendo pena por una mujer que no es capaz de ser feliz por si misma y por ello jamas podrá encontrar ni hacer feliz a nadie mas— Cuando Mariah dio su ultimo argumento, sintió que algo se desprendía de ella, algo frío que desconocía haber estado llevando por tanto tiempo.

—¿Todo bien?— pregunto Lee una vez que hermana estuvo de vuelta.

—Si, vamos a casa.

La de cabello rosa brillante, trato de esbozar su mejor sonrisa ante los demás para no preocuparlos, sin embargo, el confrontar a la otra la dejo en un estado de reflexión. Siempre temió que en el fondo, su esposo hubiese tenido sentimientos hacia esa chica, ahora comprendía que Ray había sido un idiota impulsivo. Podía perdonarlo y aliviar su propio corazón en ese aspecto, pero, eso no reparaba su confianza…

Agobiado por sus propios pensamientos, Max se decidió a dar una caminata por el hotel y evitando ser impertinente entre los pasillos, bajo en busca de algo para beber.

—¡Señor! ¡usted vino con el señor Hiwatari!— dijo uno de los empleados del bar que lo intercepto en cuanto el rubio puso un pie dentro.

—Ah, si…

—El señor ha bebido demasiado y ahora no quiere despertar, estábamos a punto de llamar a una ambulancia.

—¡¿Que?!— rápidamente, Tate llego hasta donde estaba el empresario y trato de sacudirlo —¡Kai! ¡Oye Kai! ¡Despierta!— checo sus signos vitales, principalmente su respiración y fue cuando lo escucho balbucear, lo que lo hizo sentir un poco mas aliviado.

—¡Llamare a una ambulancia! —dijo el cantinero.

—No, no lo haga, no creo que sea tan serio, solo necesita agua y descansar tendidamente, dejare a Kai a su cuidado unos minutos, iré por mis compañeros y lo llevaremos a la habitación.

—Nosotros podemos ayudarlo.

—Se los agradezco, pero estoy seguro que mi orgulloso amigo Kai, lo preferiría de este modo— les sonrío como cuando estaba en su papel de modelo, ganando con eso a todos los que estaban a su alrededor.

Al igual que Max, Kon, dejo atrás el descanso gracias a sus pensamientos ansiosos y se dispuso a abandonar la habitación, encontrándose con Tyson en el pasillo al mismo tiempo que cerraron las puertas.

—Tampoco duermes ¿eh?— comento el peliazul apretando un cigarrillo apagado con sus labios.

—¿Quieres hablar?

—Hmmm… no soy una buena compañía para eso ahora, pensaba ir por mas cigarros.

—Esa cosa te va a matar…

—¡Chicos!— interrumpió el rubio que venia corriendo por el pasillo— ¡Que bien que están los dos aquí!

—¡¿Que rayos pasa?!— pregunto Granger.

—¡Es Kai!

Ray y el antiguo campeón se miraron uno al otro.

Los tres miembros de los bladebreakers se apresuraron para asistir a su compañero, siendo Ray quien lo levando con ayuda de Tyson, y Max quien se encargo de recoger sus efectos personales.

Recostaron a Hiwatari a manera de que no se ahogara al dormir, mas no lo dejaron solo, se mantuvieron presentes.

—Esta peor de lo que te encontramos a ti en tu pueblo— comento Tyson.

—Aquí— Max le extendió un vaso con agua al de los ojos felinos y entre los tres, lo enderezaron para que el liquido le corriera por la garganta, obteniendo algo de tos por parte del empresario. Una vez que lograron hidratarlo un poco, le permitieron seguir durmiendo.

—¿Por que habrá bebido tanto?— pregunto Max—o quizás ¿no es bueno con el alcohol?

—No estoy seguro— Ray se levanto de donde estaba apoyado y camino hacia la cama para mirar detenidamente a su compañero dormido— De las veces que hemos consumido alcohol, Kai es el único que no bebe, es mas, siento que parece evitarlo a toda costa.

—Entonces no es muy bueno en ello— dijo Tyson.

—Pienso que Kai puede tener algún problema con la bebida, eso o puede haber ciertos motivos que lo hagan perder el control de esta manera.

Los tres se quedaron callados unos segundos, contemplando a Hiwatari.

—Pobre Kai— pronuncio Max, consternado— El realmente se esta esforzando en todo esto y nosotros solo estamos sumergidos en nuestros propios problemas, ignorando la posibilidad de que el tenga los suyos, que egoístas hemos sido.

—Mas que una posibilidad, realmente creo que Kai debe estar pasando por algo muy serio, y a pesar de ello, el se las arregla para ayudarnos y apoyarnos a todos.

Tyson también se acerco a su rival y le dio un golpecito con los dedos en la frente.

—Estupido Kai, nuevamente te guardas las cosas, creyendo que puedes luchar solo— suspiro— Debería obligarte a hablar— aunque Granger parecía estarle reprochando, sus palabras transmitían pena por su amigo.

—No podemos forzar a Kai a hablar, el debe ser quien se abra con nosotros, lo único que podemos hacer, es escucharlo cuando ese momento llegue.

—Ray tiene razón, por ahora lo mejor será concentrarnos en esta misión y dejar a un lado los problemas personales para no agobiarlo mas.

Los tres concordaron verbalmente y pasaron el resto de la noche, tomando turnos para cuidar del mayor de todos, parecía que las cosas se habían serenado entre los bladebreakers, mas no tenían idea de que el posponer sus asperezas, solo se convertiría en una bomba de tiempo…

Con un gran bostezo por parte de Tyson, que contagio a Ray y a Max, los bladebreakers se levantaron temprano por la mañana para proseguir con las adecuaciones de sus blades.

Impresionantemente, Kai lucia como si nada hubiera pasado la noche anterior, una ducha y ropa limpia fueron suficientes para que volviera a su imagen brillante y sofisticada.

—Como te odio— dijo Tyson, que apenas y pudo atar su cabello como de costumbre.

—¿A caso no durmieron?— Hiwatari noto los círculos obscuros bajo los ojos de cada uno de sus compañeros.

—¡No te atrevas a preguntar!

Sí, solo Kai y Charlotte se miraban frescos tras la problemática noche.

—¿Ya te sientes mejor?— pregunto Charlotte al empresario— mi hermano me dijo que te enfermaste ayer.

El frío y siempre serio, escucho con atención a la pequeña y luego les dirigió una mirada a los otros, quienes no le comunicaron los detalles de lo sucedido, pero no era algo que tocaría frente a Charlotte.

—Ya estoy mejor, no fue nada grave.

—Me alegra— le sonrío— pero si te sientes mal, todos te cuidaremos ¿verdad?— se viro esperando la respuesta de los tres restante, que solo pronunciaron un balbuceo ininteligible.

De nuevo, acompañados por Kenny y Lindsay, terminaron por revisar los detalles restantes, esta vez la pareja les tenia una sorpresa, una proyección casi real de como se verían sus nuevos blades, así como las mejoras que obtendrían por cada una.

—Trataremos de darle un equilibrio en cuanto a los tres requerimientos principales: ataque, defensa y estabilidad.

—¿Que hay de la velocidad?— pregunto Max.

—La velocidad podremos aumentarla al mejor sus lanzadores— intervino Lindsay —Desarrollamos el concepto de nuevos lanzadores que brindaran un impulso extra a cada uno de los blade.

—Los nuevos Beyblades y sus partes, se construirán con el mismo material que se hacen los cohetes espaciales, para que puedan resistir temperaturas extremas y una gran presión.

Se miraban fascinados y bastante emocionados de poder tener pronto los Beyblade con los que enfrentarían a sus nuevos oponentes, así como a la cantidad de detalles que tanto Kenny como su chica, tomaron en cuenta para las mejoras. Incluso hicieron cálculos basados en lo que habían visto ante la pelea con Mel.

No obstante, aunque todos estaban emocionados, en ninguna de las imágenes se miraba a "Pink Driger" y mientras, Tyson, Kai, Max y Charlotte se aglomeraban junto a la pareja de desarrolladores, Ray tan solo se dio la media vuelta para aclarar su mente.

—¿Estas bien?— pregunto Kenny, logrando alcanzar a Kon cerca de las maquinas expendedoras de uno de los pasillos.

—Si… solo creo que no seré de mucha ayuda esta vez, con esas mejoras, creo que ni seré necesario para ellos.

—Si no fueras necesario para nosotros, los chicos no te habrían buscado, es como Kai dijo, todos somos un equipo y todos somos valiosos.

El de cabello largo, tan solo sonrío.

—Ah, no es como que hayamos dejado de lado a Driger, tu mencionaste que no querías un nuevo blade, pero de todas formas necesitara reparación.

—¡Cierto! ¡Ayer olvide dártelo para eso!— le extendió su valioso Beyblade rosa— Debo decir que estoy muy impresionado de todo lo que hicieron en tan poco tiempo con los blades de los chicos, de alguna manera, aun cuando les harán un cuerpo totalmente nuevo, no me parecen tan diferentes.

—Al modificar un blade no necesariamente pierde la esencia de este— comienzo a observar detalladamente, el blade de Kon— Escucha Ray, con respecto a lo que paso entre tu y Mariah, no necesitas decírmelo o darme detalles, ni Lindsay ni yo vamos a juzgarte, se que tu amas a Mariah y deseo que ustedes puedan arreglarse para volver a ser una familia.

—Gracias Kenny, significa mucho para mi escucharte decir eso— exhalo— Realmente espero que así sea, deseo recuperar a mi familia, pero, justo ahora siento que todo esta roto por muchas partes, pienso que no debí venir aquí y que debería regresar para reparar las cosas.

—Ray, a veces aun que repares un blade, existe la posibilidad de que pueda volver a dañarse o romperse en el mismo sitio, aunque por fuera parezca intacto, el daño interno es irremediable en muchas ocasiones, la reparación, tan solo te dará un tiempo antes de que se haga añicos…Ayer comprendí el por que atesoras tanto ese blade, para ti es una representación de tu relación en los mejores tiempo, sin embargo, tan solo arreglar las cosas de manera superficial no evitara que tu blade se destruya, lo mismo pasara con tu relación con Mariah, lamento decirte esto, pero tu relación no volverá a ser lo que era antes por que la confianza entre ustedes esta dañada, y eso no se repara con un perdón, un perdón no hará que se olviden las cosas; a veces lo mejor es iniciar desde cero, con paciencia y prestando atención a esos detalles que necesitan reforzarse.

Las palabras de su amigo lo dejaron paralizado, Kenny había explicado todo de una manera tan sencilla y concisa, que Kon comprendo de inmediato, que no estaba manejando la situación de manera adecuada.

—Volveré primero, quiero que Lindsay revise también a Driger, ella tiene buena vista para los pequeños detalles…

—¡Espera Kenny! Yo… he cambiado de opinión…

Finalmente y después de cinco días de arduo trabajo por parte de todos, Kenny y Lindsay les entregaron sus nuevos Beyblades, los cuatro se miraban contentos y agradecidos al contemplar el reluciente metal brillante del que estaban hechos; Dragoon, predominando el color blanco en este, con vivos en tonos azules y plata; Dranzer, que había dejado atrás el azul y el negro, destellaba en un sumamente atrevido rojo con vivos en oro y bronce, lucia tan poderoso como sofisticado, al igual que su portador; Drasil, con su tono verde cual esmeralda y algunos toques en negro que pertenecían a la coraza que lo armaba del centro a las orillas, y finalmente "Pink Driger, con un rosa mas brillante, como el cabello de Mariah, que al girar lucia bellamente con los toques en dorado y blanco que tenían en los bordes, uno en cada lado, como una pareja de luces que bailaban juntos. El nuevo aspecto de los blade, incremento un poco la confianza de sus dueños, que se había mermado tras el encuentro con Tristan.

—¡Ahora si que se prepare ese tal Tristan! ¡Pateare su firme trasero!— dijo Granger, haciendo reír a Max y a Charlotte—¡Vayamos tras él para la revancha!

—No creo que sea posible, hasta ahora no ha habido desastres que tengan que ver con maremotos o tsunami— comento el del yin yang.

—¡¿Entonces que haremos?!

—Seguiremos la pista de los eventos sobrenaturales mas próximos, por lo tanto, debemos dirigirnos a Europa.

—¿Rusia?— pregunto Ray a Hiwatari.

—No, antes de eso, tenemos una parada en Inglaterra donde las tormentas eléctricas no han cesado, ademas— Hiwatari se coloco sus lentes oscuros— nos estarán esperando ahí.

Todos se miraron confundidos pues ¿Quien ademas de ellos y sus amigos en Japón y China, podrían estar al tanto de todo?

—Garland y Brooklyn— prosiguió el mayor de ellos— me contactaron hace unos días, dicen que tienen información importante con respecto a todo, pero que prefieren una reunión cara a cara.

—Si te contactaron, es por que ellos saben que estamos en esta misión ¿a caso Hiro les habrá dicho?

—No me proporcionaron detalles sobre eso.

—Creo que cualquier tipo de información nos servirá justo ahora— comento Lindsay.

—Espera, hablas como si fueses a venir con nosotros— comento Tyson.

—¡Exactamente! ¡No olvides que tengo que rendirle cuentas al departamento de investigación!— respondió con su dedo indice en alto— ademas, deseo ver sus Beyblade en acción.

—Kenny ¿estas bien con esto?

A lo que el de lentes solo sonrío como respuesta.

—Lindsay nos ha ayudado muchísimo en esto, como podríamos dejarla atrás— argumento Max— ahora es parte del equipo.

—Que bueno, ya me estaba cansando de que todos fueran chicos aquí— dijo Charlotte— solo se la pasan peleando como niños.

—¡Calla tu también eres una niña!

—Así es Tyson, yo soy una niña pero ustedes son adultos, no tienen justificación, jo, jo, jo.

Entre bromas y ligeras discusiones, se prepararon para abordar nuevamente el avión, esta vez llevaban dos pasajeros mas y mucho mas equipaje, el duo conformado por Kenny y su novia, se aseguraron de llevar las refacciones necesarias para evitar contra tiempos.

Mientras esperaban que el avión despegara, Ray envío un ultimo mensaje a su aun esposa, la foto del nuevo Pink Driger:

"Hoy nos estregaron los nuevos blade, utilizaron el metal del antiguo cuerpo de Galux y lo fundieron con el nuevo material, así que mantendrá su esencia… Mariah, comprendo tu silencio y lo respetare, solo quiero decir que si tu llegas a perdonarme, estoy consiente de que no significa que olvides todo de la noche a la mañana y esta bien, no pretendo solo poner una bendita a la herida de te cause, así como este blade, quiero fundir tu corazón con el mío para que sean uno mismo, y crear un nuevo amor por esta relación, mas fuerte que antes. Toma todo el tiempo que necesites para decidir, yo las llevare siempre conmigo".

—Ray, apaga tu teléfono, pronto despegaremos— Indico Hiwatari que iba sentado a su lado.

—Estaba terminando por enviarle un mensaje a Mariah— el otro no respondió— Oye Kai— comenzó a hablar en un tono bajo—Los chicos y yo estamos un poco consternados por lo que paso contigo el otro día, aunque no te vamos a presionar para que nos hables al respecto…

—Olvídate de eso, realmente no es algo que haya llegado muy lejos, aun tengo control.

—Entonces ¿por que lo evitas? O ¿Fue por lo que sucedió entre Tyson, Max y yo?

—No, en absoluto, ustedes no tienen la culpa de nada, simplemente es… por que soy humano Ray— suspiro— A decir verdad, no había sentido la necesidad de tocar una bebida desde que iniciamos con todo esto, incluso con todos los problemas que hemos tenido que resolver, las cosas se mantenían bajo control de alguna manera. Quizás, fue el encuentro contra Tristan lo que me hizo flaquear, eso y un problema que no les atañe.

—¿Tendrá algo que ver con "Hilde"?

Arrojando una mirada penetrante a su compañero, Hiwatari le otorgo su atención con el semblante descompuesto.

—¡¿Como es que...

—Cuando te llevamos a tu habitación, susurraste ese nombre un par de veces ¿Quien es Hilde, Kai?