Cap 8: "El fantasma de la Abadia"
Con su estrepitoso y agudo sonido, el silbato que pendía del cuello del director técnico hizo saber el cambio de ejercicio, los mas de veintidós miembros que pertenecían al famoso club XX de primera división estaban en el medio de su entrenamiento. Con los ánimos por encima, debido a su reciente victoria, los jugadores de Soccer se sentían llenos de energía.
Desde las gradas, escasos presentes, mayormente del personal de apoyo, observaban a los atletas.
Fue durante uno de los descansos que el delantero estrella y capitán del equipo, se dirigido hasta los asientos superiores, quedándose de pie junto a otro que lo esperaba pacientemente.
—¡Vaya no esperaba tu visita en este lugar!— dijo efusivamente— Luces bien, te daría un abrazo pero he transpirado demasiado…
—¿De que hablas Marcos? Tu fuiste el que me contacto— respondió con los brazos cruzados y mirando al campo— Estaba a punto de acabar con esos sujetos ¿sabes?
—Ah, si, los Bladebreakers— se secaba el sudor del rostro con la ayuda de una toalla que tenia por detrás del cuello.
—Ellos creen que pueden hacernos frente, pero sus blades no tienen la capacidad de resistir un enfrentamiento de lleno contra ninguno de nosotros, a penas si los cuatro lograron evitar uno de mis ataques y eso ya es decir mucho.
—Si, si, también supe sobre eso— Marcos continuaba sereno, la única agitación que tenia, era por el desgaste físico debido al entrenamiento.
—Creen que por que fueron los campeones de torneos en los cuales enfrentaron a rivales mediocres, son invencibles.
—Nadie es invencible, Mel… —dio un trago a la botella que traía consigo— Y dudo que ellos piensen de esa manera.
Arrugando el entrecejo, Mel Tristan se sintió un tanto irritado por la actitud del futbolista.
—¿De repente los estas respaldando?
—No, pero no pienso tomarlos a la ligera y esa es la razón por la cual te detuve y solicite tu presencia— por un instante el semblante del delantero y su voz, se transformaron levemente, dando un aire de seriedad— Escucha con claridad, las bestias bit que ellos poseen, son primigenias como las nuestras, están totalmente vinculadas a ellos, a diferencia de las bestias bit de otras generaciones o que han sido alteradas por las manos de los hombres, al igual que los herederos de la espiral, los bladebreakers son uno con su bestia bit, solo que ellos no tienen idea hasta que punto y por lo tanto, tampoco saben como utilizar su poder oculto.
—¡Eso es imposible! todas las bestias bit primigenias están regidas por la voluntad de la espiral!
—En efecto, así es como debería ser, pero estas bestias bit parece que se han vuelto autónomas, lo cual me parece interesante.
—¡¿Que?! —Tristan se viro para contemplar la porción de rostro que el sol sobre sus cabezas le permitía.
—Debemos ser cautelosos y tomar la ventaja, aun no saben quienes somos al menos no la mayoría de nosotros, debido a eso le he pedido a los demás que cesen las actividades por el momento, para confundirlos, una vez que se encuentren sin pista alguna, será el momento preciso para acabar con ellos— Sonrío— Claro que todo esto se llevaría a cabo en el caso que pudiesen arreglar las cosas en Rusia.
Se escucho a la distancia el sonido del silbato indicando que el descanso estaba por terminar.
—¿A caso Hilde se rehuso a tomar una pausa?
—Hmmm, para ser honesto, esta fuera de control, ya no puedo razonar con ella claramente.
—¿No debería preocuparnos?
Marcos se froto el mentón, a manera de indicar que estaba reflexionando la situación.
—Me preocupa mas el que los bladebreakers puedan sobre pasar a Hilde, todas y cada una de las habilidades de nuestras bestias bit son necesarias para extinguir a la raza humana y llevar a la tierra a una nueva era en la cual le devolveremos su gloria.
—Yo no creo que sea posible— Tristan sonrío confiado— Hilde es la tercer rango, si no pudieron con Kyogre, no podrán contra una bestia bit que es capaz de causar una era de hielo.
Marcos libero una risita burlona.
—A veces no necesitas un choque de poderes para ganar, si usas bien la cabeza, hasta el oponente mas poderoso puede caer.
—No me gusta como estas hablando, pareciera que estas de lado de ellos.
—Nah, simplemente no los voy a subestimar, Mel, ten por seguro que los quiero con sus narices fuera de esto, a como de lugar.
Con un ademan, el entrenador, solicito la presencia del jugador, a lo que este le respondió con otro.
—Tengo que regresar— comenzo a bajar las escalinatas para reintegrarse con su equipo, pero se detuvo después de dar tan solo unos pasos—¿Que tal si te quedas por aquí un rato mas? Te invitare algo de comer, conozco un buen lugar.
—El mundo se va a terminar ¿y tu continuas haciendo las cosas como si nada y pensando en comida?
—Ja, ja, ja. El mundo no se va acabar, Mel, para eso falta mucho, son los humanos quienes tienen las horas contadas— levanto la cabeza para contemplar el cerúleo sobre ellos—. Como les encanta ser el centro del universo, creen que el al dejar de existir, todo lo demás lo hará también.
La manera en la que Marcos Olvera expreso sus palabras, no coincidía con el peso de las mismas, su expresión, su risa, todo daba la impresión de que para él, la situación era algo natural.
—Nos vemos mas tarde ¿Si?— El que portaba el numero 11, le arrojo un gesto al aire para finalmente continuar con sus compañeros de equipo.
Tristan no respondió y permaneció sentado, observando el resto del entrenamiento…
El avión de la compañía Hiwatari, había arribado al aeropuerto de Bristol, sus pasajeros aun que sanos y salvos, se miraban agobiados al encontrarse con que la terminal estaba atestada de gente. Entre empujones, roces y algunas pisadas en los pies, se abrieron paso para tratar de llegar a un punto en el cual pudiesen ponerse de acuerdo.
—Creí que iríamos a Londres— dijo Charlotte que no se soltó de su hermano durante el tumulto. —El piloto dijo que recibió un mensaje, aparentemente todo es culpa de la actividad eléctrica en la ciudad, están desviando las rutas aéreas por que puede ser peligroso ya que hay zonas sin energía— comento Kai.
—¿Como llegaremos a Londres?— pregunto Tyson.
—Nuestra única opción es tomar un autobús— respondió revisando su móvil.
—Kenny y yo conseguiremos los pases— propuso Lindsay.
—Iremos con ustedes— se agrego Tate.
—En ese caso, nosotros traeremos el equipaje—dijo Kon.
Parecían estarse coordinando de manera adecuada, lo que los hizo creer que pronto estarían en la capital, mas no contaban con que no eran los únicos que iban en aquella dirección.
—¡Rayos!— exclamo Kenny al ver la larga fila para comprar los boletos de autobús—. No lograremos conseguir para la siguiente salida.
—¿No seria mejor rentar un vehículo?— propuso la novia de "el jefe"
—Nuestro equipaje es mucho y ya de por si somos siete, ademas de que no conocemos la carretera.
No les quedo otra manera mas que aguardar y continuar en la fila.
Por su parte, los otros tres miembros de los bladebreakers, no la tenían tan fácil. Pese a que habían llegado en un avión privado, el equipaje había sido retenido debido a las piezas y el equipo especial que cargaron en America, sumado a eso estaba el hecho de que se encontraban en la misma situación que una gran cantidad de personas que estaban tan irritadas y cansadas como ellos.
—¡¿Cuanto mas tenemos que esperar?!— se impaciento Granger. Que solo recibió de Kon y Hiwatari, una respiración profunda— ¡Vamos! ¡No hay que quedarnos aquí! ¡¿Que pasa contigo, Kai?! ¡¿Que no eres un V.I.P.? ¡Usa tu influencia!
—No seas ridiculo Tyson, estamos en otro país y no es como que este por sobre la ley.
—¡Mierda no te cruces de brazos!
—Estoy tan molesto como tu, sin embargo, hacer un alboroto no servirá de nada.
—¡Dilo por ti!
—Estoy con Tyson, pero Kai tiene razón— murmuro el de ojos felinos.
Fueron alrededor de dos horas y media que les llevo poder lograr sus objetivos y reunirse de nuevo en la sala de espera.
—Me duelen los pies— dijo Max, frotándoselos por sobre los calcetines.
—Estoy tan agotado, que no me importa el olor de tus pies— comento Tyson, casi desparramado sobre el asiento— cuando salga de aquí fumare una caja entera, cruzo los brazos para cubrir sus ojos de la iluminación del lugar.
—El autobús llegara en cuarenta minutos— dijo Kai revisando su ostentoso reloj y los demás dieron una respuesta similar a un quejido— Será mejor que comamos aquí, cuando lleguemos al hotel probablemente estaremos cansados.
—¡¿Probablemente?! ¡Estamos cansados ahora!— reprocho el peliazul y de inmediato su estomago hizo un sonido de agonía— Ugh… necesito comida, pero no puedo moverme mas.
—Iré por algo para todos— Lindsay se puso de pie, mas fue Hiwatari que desde el inicio no se había sentado, quien levanto la palma de su mano indicando a la otra que se detuviera— No te preocupes, eso nos corresponde a nosotros.
—Pero están cansados.
—Tu también debes estarlo.
El mismo Kai, Kenny, Max y Charlotte conformaron el grupo que traería los alimentos hasta Granger, la pareja y Kon que estaba a cargo de vigilar el equipaje.
—Me sorprende la calma que ha tenido Kai ante todo esto, yo estoy tan tenso como un gato.
—Te equivocas, Ray, Kai esta muy estresado, el mismo lo dijo hace un rato cuando estábamos peleando por el equipaje, es solo que ese desgraciado preferiría estar muerto que mostrarse vulnerable, ya sabes como es.
—No me parece bien, debemos evitar que se repita lo del bar.
—Acordamos no presionarlo y aun si lo hiciéramos, pienso que el realmente no cedería, sino todo lo contrario, se cerraría de nuevo y bueno, sabes lo que nos costo a nosotros y a él mismo llegar hasta este punto.
Las palabras de Granger, le recordaron la conversación que había tenido con el empresario poco antes de que el avión dejara suelo americano.
"¿Quien es Hilde, Kai?"
Al haber formado esa pregunta, Ray pudo ver como los labios de su amigo se despegaban en el intento de dar una respuesta impulsiva, sin embargo, estos temblaron ligeramente y volvieron a unirse, quedando en silencio y volteándole la cara.
—Seguramente el no lo noto, pero su rostros cambio drásticamente por un segundo— pensó el cabello negro.
—¡Hermano mira!— Con entusiasmo, la pequeña Charlotte señalo directamente ante lo que estaban transmitiendo las pantallas en la sala de espera— ¡Es el Starlight!
—¿Que es eso?— pregunto Tyson, mientras masticaba el emparedado que le habían traído.
—Es un espectáculo de renombre mundial, una especie de circo conformado por acróbatas, ellos generalmente interpretan actuaciones acompañados de malabaristas, acróbatas y muchas luces— Explico Tate, ya que la niña seguía con los ojos pegados a los televisores— tal parece esta vez presentan su acto en Londres.
—¡¿Podemos ir?! ¡Por favor hermano!— lo tomo del brazo.
—Lo siento Charlotte, tenemos otras cosas que hacer.
—¡Anda, aun que sea un rato!
—No estamos de vacaciones, te lo mencione antes— Debido al cansancio y la tensión, al ver que su hermanita estaba insistente, Max termino por perder un poco la paciencia.
—¡Pero!
—¡Charlotte! ¡Estamos en una situación importante no podemos perder el tiempo en niñerías!— levanto la voz, atrayendo la atención de todos.
La pequeña no tuvo mas remedio que guardar silencio y obedecer al mayor, con un nudo en la garganta ya que este casi nunca le hablaba de esa manera.
Una vez en el autobús, Tyson aprovecho para revisar su teléfono y al verlo su primero reacciones fue pegar el grito.
—¡No puede ser!— se levanto abruptamente, causando molestia al pasajero que tenia al lado.
—¡¿Que sucede?! — pregunto Ray que estaba en el asiento de atrás
—¡Mira! ¡Mira!— le acerco su móvil a la cara, casi estrellándoselo.
—Oye que bonita foto de…
—¡Eso no! ¡No hay mensaje! ¡Ni llamadas perdidas! ¡Nada!
—¿Y que con eso?— pregunto Kai, que estaba al lado del de China.
—¡Esa tonta de Hilary, cree que al no contactarme voy a disculparme!
—¿Por que lo dices? ¿A caso ustedes pelearon?— pregunto Ray.
Al darse cuenta que no le había comentado a sus amigos sobre la discusión que tuvo con su novia, comenzó a bajar un poco el tono de su voz.
—Si tanto te urge saber de ella, entonces llámala tu— Kai se viro con la intensión de ignorar a su amigo y descansar un poco la vista.
—¡De ninguna manera! ¡Eso es lo que ella quiere, no perderé mi dignidad, ademas, es culpa de ella!
—¿De verdad? ¿Hizo algo indebido?
Tan solo con las simples preguntas del ex-whitetigger, dejo a su amigo sin argumentos lo suficientemente contundentes para apoyarse.
—¡¿Que es esto?! ¡¿una entrevista?! ¡Ya me canse!— se volvió a acomodar en su asiento, dandole un empujón al pasajero de al lado una vez mas— ¡Despiertenme cuando lleguemos!
En el momento en el que entraron a la capital, la sorpresa los hizo a todos pegarse a la ventana de un costado, pues la mitad de la ciudad estaba completamente a oscuras, de extremo a extremo, excepto por un único lugar, una enorme carpa que resplandecía intensamente en el medio.
—¡Starlight!— exclamo Charlotte.
—¿Como es que ese lugar tiene luz?— pregunto Tyson
—Debe tener sus propios generadores— respondió Kenny, empujando sus gafas— me asombra que se atrevan a dar espectáculos en semejante situación.
—Viven de su espectáculo, es evidente que traten de seguir— argumento Kai.
—¿Y por que rayos no han arreglado las conexiones si se trata de apagones?
—No es tan sencillo— hablo uno de los pasajeros en respuesta al ex campeón— cada vez que se logra restablecer la electricidad, ocurre una terrible tormenta eléctrica.
—Sí, al principio eran unas cuantas zonas, ahora ha sido media ciudad— añadió otro— y escuche que esta comenzando a suceder lo mismo Hertford.
—¿La tormenta apareció de la nada?— pregunto Lindsay.
—Si, comenzó desde meses atrás, la primera vez el cielo estaba completamente cubierto por densas y largas nubes de color grisáceo, pero no llovió, tan solo caían rayos por doquier.
—La ciudad sufrió muchos daños…
No hubo mas que decir y preguntar en ese instante, el tono de voz de aquel desconocido fue suficiente para comprender la gravedad de los daños. Y se hizo silencio, por la desgracia ocurrida.
El equipo de los Bladebreakers, contemplo la entrada del hotel como si de las puertas del mismo cielo se tratasen, incluso Hiwatari exhalo en alivio.
—Quiero tomar un baño— dijo Max.
—Quiero recostarme en una cama suave— dijo Kenny.
—¡Quiero comeeeeeer!— exclamo Tyson, por que aparentemente lo que consumieron en la terminal no le fue suficiente.
Con un paso al frente y la idea de tomar un descanso dibujada en sus cabezas, fueron detenidos por la voz de Kai, justo antes de cruzar la puerta giratoria.
—Pueden tomar un baño y cambiarse, nos veremos dentro de una hora en el bar del hotel.
—¡¿QUE?!— reclamaron al unísono— ¡¿Es broma cierto?!
—Garland y Brooklyn estarán aquí para entonces— continuo, ignorando su queja— mas les vale estar a tiempo.
Intentando "negociar" con su amigo y rival, el de cabello azulado, lo tomo por el hombro y se dirigió a el en un tono familiar.
—Escucha— sonrío— ¿Por que no vas tu en nuestra representación y nos das el resumen?
Con una mirada tan fría que podría cortarlo, el empresario respondió:
—Si no te apareces en una hora, te cobrare todos los gastos que me haz generado, Tyson.
—… Si, si, esta bien— torció la boca.
Siguieron las indicaciones del mayor de ellos, tomando el tiempo exacto para prepararse, aun que realmente ninguno desempaco mucho, solo lo que necesitaban tener a su alcance.
—¿Por que no puedo ir?
—Lo siento Charlotte, en el bar no se permiten niños— dijo su hermano, mientras de colocaba el calzado —ademas ya pasan de las diez, deberías dormir hicimos un cambio de horario de cinco horas.
—No estoy cansada ni me siento mareada ¿puedo al menos recorrer el hotel?
—No, no creo que sea prudente, estamos en otro país…
—¡Es el mismo idioma! ¡Puedo cuidarme…
—¡Dije que no! ¡Estas muy caprichosa últimamente! ¡¿Y así quieres que te trate como adulto?! ¡Eres una niña! —¡No quiero estar encerrada!
Llevandose la mano a la cara, y respirando profundamente a manera de no perder los estribos, Tate dejo salir algo de sus labios que en ese momento no pensó con claridad.
—Sabia que esto seria un problema, hubiera sido mejor que te llevara con papá primero y me reuniera después con los chicos.
—…Problema?— murmuro Charlotte.
—Solo espera aquí y se buena niña.
Max no cayo en la cuenta de como sus palabras habían sido recibidas por su hermana y de la manera en que estas la hirieron, tan solo tomo su chaqueta y dejo la habitación que compartía con esta, sin mirarla a la cara.
El primero en llegar fue Kai, mas no demoraron en aparecer, Kenny y Lindsay junto con Ray, teniendo unos minutos de antelación a la hora pactada. Max apareció trotando ligeramente por el pasillo, al ultimo minuto y topándose de frente con dos figuras que no habían cambiado demasiado con los años.
—¡Ustedes!
—A pasado un tiempo, Max Tate…
Uniéndose a la mesa reservada por Hiwatari, Garland y Brooklyn traían consigo un nuevo aire, dos presencias que al transformarse en adultos, se tornaron imponentes por su aspecto dejando atrás esa faceta juvenil, aunque sus rostros se conservaban casi iguales.
—Bienvenidos— dijo Ray.
—Esa debería ser nuestra linea— dijo Brooklyn, quitándose el sombrero y el abrigo— después de todo somos nosotros quienes vivimos aquí.
—¿Cuanto tiempo ha sido?— pregunto Max —¿Donde fue la ultima vez que nos habremos visto?
—¿Habra sido la boda de Ray?…— Garland apoyo su rostro con la mano y comenzó a cavilar—. No, fue al poco que la BBA termino sus operaciones.
La voz del duo había adoptado ligeramente el acento del lugar, casi imperceptible e incluso sus modales eran tal cuales de las personas que residían ahí. Garland se había recortado ligeramente el cabello, pero aun podía atarlo con una coleta y sus músculos estaban aun mas definidos, resultado de seguir su entrenamiento. Por su parte Brooklyn, tenia el cabello un poco mas claro y tan revuelto como de costumbre, el blanco se mantenía como su color predilecto y lo reflejaba con el traje del mismo color, que le ajustaba perfectamente.
—Antes que nada será mejor introducir a…
—¿Presentación? Pero si ya los conocemos a todos— inicio Brooklyn señalando verbalmente a cada uno— El es Max, nos lo acabamos de topar, Ray, el chico de lentes que no recuerdo su nombre…
—Kenny— le susurro Garland.
—¡Ah si Kenny! y ahí esta Hilary, ¡Hola Hilary te quedan bien los lentes!— sacudió la mano —¿Donde esta Tyson?
—Ah, Em— Lindsay tartamudeo al ser confundida en un intento de aclarar las cosas sin ser grosera.
—Ella no es Hilary—intervino— Esta señorita se llama Lindsay, esta a cargo de un proyecto de investigación por parte de la NASA que surgió a raíz de los recientes sucesos y es la novia de Kenny, el cual también trabaja en el mismo proyecto. Fueron ellos quienes nos ayudaron a mejorar nuestros blades y son nuestro "equipo de inteligencia".
—Si que eres bueno para las presentaciones, Kai.
El otro no respondió.
—En ese caso disculpa— dijo Brooklyn y se reclino para darle la mano a Lindsay en cortesía—Entonces, ¿Donde están Hilary y…
—Hil esta en Japón— una voz provino por detrás, respondiendo directamente a la pregunta del pelirrojo— ¿Por que preguntas tanto por ella?— agitado por la prisa de llegar antes de que su rival le cobrara los gastos generados durante el viaje. Granger se apareció justo detrás de los recientes, con los ojos entrecerrados.
—¿Eh? Iba preguntar por ti también, justo como lo hice antes, Tyson. No te pongas celoso— hizo un ademan ligero—. Como sea, es bueno saber que están vivos y completos, ah y que son útiles.
—Brooklyn, no hagas esos comentarios— lo reprendió el de cabello claro.
Todos ordenaron algo sencillo para beber, solo para que pudieran continuar en la mesa sin ser interrumpidos.
—Seria agradable charlar sobre los viejos tiempos, pero debemos ir al grano— Inicio Garland— Nosotros los citamos en este lugar para intercambiar la información que tenemos al respecto. La ultima vez que contactamos a Hiro, nos comento acerca de su misión…
—No sabia que ustedes estaban al tanto y mucho menos que compartían comunicación con Hiro.
–Asi es Tyson, ¿Quien crees que recibió el mensaje de los Saint Shield y lo re-transmitió?
—¿El de Salima?— pregunto el de dorados ojos— ¿que saben sobre ellos?
Mientras la conversación avanzaba, Kenny le susurraba los detalles a su novia para que estuviera en sintonía con todos.
—Lo mismo que ustedes, están desaparecidos.
—Como si los hubieran borrado de la faz de la tierra— añadió Brooklyn, que jugaba con el borde de cristal de su bebida.
—Hiro dijo que los Saint Shield estaban al servicio de los "guardianes de la espiral" y que ellos saben quienes eran exactamente— comento Kai— es probable que por eso los hayan silenciado, quieren tener el elemento sorpresa.
—No están siendo muy inteligentes ya que se han manifestado los eventos sobre naturales, solo es cuestión de seguirlo— comento Tyson.
—¿Te parece?— dijo Brooklyn —¿No se han percatado que los desastres han ido disminuyendo desde que ustedes estuvieron en Florida?
Los ojos de Ray se deslizaron hasta los de Hiwatari, como si telepáticamente se estuvieran comunicado, ambos pensaron los mismo: Brooklyn y Garland estaban siguiendo sus pasos mejor de los que esperaban.
—Los únicos eventos que persisten son aquí y en Rusia, mas no podíamos permitirles ir a Rusia directamente, ya que hay otros que están al tanto del poder de los guardianes de la espiral— ahora fue Brooklyn quien arrojo una mirada a Hiwatari.
Aun que estaban jugando de esa manera, Granger, que se dio cuenta perfectamente, decidió poner todo sobre la mesa interrogando a su amigo.
—¿Sabes algo que nosotros no sepamos, Kai?
—Si, Kai, ¿por que no les haz contado, sobre Hilde?— Brooklyn sonrío pícaramente.
Con eso y el rumor que ya se había dispersado entre los amigos, todos se viraron para escuchar atentamente lo referente a su capitán, el cual suspiro antes de comenzar.
—Supongo que tarde o temprano esto iba alcanzarnos… ¿Por donde empiezo?— Tomo un trago a su bebida, dejándola casi por la mitad— Seiji Date, el hombre que menciono Hiro, aquel que trabajo en la BBA y fue alumno del señor Dickenson, también trabajo para Boris y Voltaire, en realidad, ese fue su primer empleo al poco de graduarse de la especialidad, tenia la recomendación de Dickens y de muchos otros profesionales, ademas de que era un erudito en su campo, prácticamente Boris le ofreció el trabajo. Fue Seiji Date quien estuvo a cargo de la tecnología que se uso en la abadía, la misma que se uso para destruir la vida de otros chicos…
—¡¿El estaba al tanto?!— pregunto Max, con un semblante de angustia.
—Probablemente no… Durante el tiempo que Date estuvo en Rusia— prosiguió— Conoció a una bailarina de bolshoi de nombre: Katerina Volkov, al parecer hija de Boris. Ellos tuvieron un romance y cuando Boris se entero, despidió a Date y lo envío hacia Voltaire y las empresas Hiwatari; esta situación deprimió a Katerina quien se suicido tras ser encerrada en la abadía, sin embargo… — hizo una pausa para tragar la saliva que le supo un tanto amarga y contemplar ligeramente el semblante de todos— Del fruto del amor de ellos, nació una niña, a quien se le conocía como "El fantasma de la abadía"…
Se hizo silencio, nadie estaba dispuesto a interrumpir a Kai y mucho menos por la manera en la que había planteado la historia.
—Cuando mi abuelo me llevo a la Abadía, ya se corría el rumor…
Las palabras de Kai lo transportaron a un pasado que por un tiempo había estado difuso, pero tras conocer a Tyson y enfrentar a Boris, había terminado por afrontar.
Llego a la edad de diez años, poco después de que su padre hubiese renunciado a dirigir la compañía de Votaire, fue entonces que este, comenzó a envenenar la mente del pequeño para criarlo y manipularlo a su antojo. Pero aunque Kai Hiwatari, se llenaba de odio día tras día pensando que su padre lo había abandonado por lo que consideraba en ese entonces como: "un juego". No dejaba de ser un niño, al igual que todos los que habían caído presa de las infames garras de Boris.
No fue el mas pequeño, ni el mayor de todos, algunos lo miraban con recelo por ingresar directamente sin las pruebas u ofrecimiento del mismo Volkov; sabían que era alguien de una familia adinerada, lo que provoco que lo odiaran aun mas, pues en un país donde la pobreza y el hambre tocaba la puerta no era raro que la empatía fuese remplazada por la envidia. Aun así, intercambiaban escasas palabras con él o simplemente coincidía en escuchar las conversaciones de otros, fue de este modo que se entero, que dentro de los muros fríos y grisáceos de aquel edifico de piedra, existía una presencia que solía aparecer cuando mas vulnerable se encontraban.
—Ayer lo vi, al fantasma, justo después de que Boris me envío a mi habitación sin comer— murmuro uno de los mas pequeños a los otros—. Como no había podido pasar la prueba llevaba dos días sin cena, pero el fantasma me llevo un plato con pan, salchicha y queso, ademas de leche.
—¡¿De verdad?! ¡¿Hablo contigo?!
—¡Si!— intento bajar la voz—. Me pregunto si me sentía mejor y me dio ánimos para la prueba.
—¿Pudiste verlo?— pregunto otro.
—N, no… aun que, por su voz creo que era una niña.
—¡No hay niñas aquí!
—¡Yo les digo lo que vi!
—Bueno, puede que por eso sea un fantasma.
—Yo escuche que es el fantasma de una niña que murió aquí en la época de la guerra...
Los cuchicheos continuaron, y del fantasma se habían inventado muchas historias, lo único real, era que solía confortar a los mas pequeños y a aquellos que todavía no habían cedido ante la maldad de Boris Volkov.
Por su parte, Kai disfrutaba escuchar de las historias, era un ápice de fantasía en su mundo de oscuridad. Fuera verdad o no, el imaginar que algo así vivía en ese lugar lo mantenía siendo un niño…
El abrupto cambio entre "El país del sol" y "La madre Rusia", aunado a los arduos entrenamientos y la hostilidad del lugar, provocaron que la salud de Kai se debilitara al no poder adaptarse todavía. Solo un día, un día le permitieron descansar y eso tras ver que la fiebre era tan alta que le impedía sostenerse, seria una de las noches mas duras y largas para el pequeño Kai, o eso pensaba, pues entre los pestañeos logro percibir una silueta a su alrededor.
La sensación fresca sobre su frente, una bebida hidratante que se deslizaba cuidadosamente por su garganta, tras el sabor del medicamento; una gentil mano y susurros que se convertían en canciones de cuna, lo hicieron sentir mejor con forme la horas pasaban. Aquella noche, el pequeño no tuvo miedo.
—Estarás mejor por la mañana, Kai— con esas palabras y una caricia sobre sus mejillas, la sensación de que alguien había estado a su lado, desapareció.
Al abrir los ojos sabiendo que era de mañana, la fiebre se había desvanecido, así como la mayoría de sus síntomas, su desayuno estaba en la puerta y no por ordenes de Boris.
—¿Habra sido un sueño? — esa pregunta la cargo consigo el resto del día.
El tiempo paso, y Kai seguía escuchando sobre el fantasma y cada que lo hacia sentía mas curiosidad.
Un segundo encuentro entre la entidad y Hiwatari se suscitó, debido a que las torturas del director de la abadía, estaban por romper el inocente espíritu del pequeño.
En esa ocasión, Hiwatari se encerró en su habitación, temblando y temiendo a lo que le harían al siguiente día, confundido de la razón por la cual lo habían echado a aquel agujero olvidado de Dios, rompió a llorar en la soledad y la penumbra, tratando de cubrir su boca para no ser escuchado, pues ya sabia lo que sucedía a los que dejaban salir su tristeza.
De repente, escucho una voz suave tras la puerta.
—Esta bien si lloras, aun no han regresado a este piso.
La reconoció de inmediato, la misma voz de cuando estuvo enfermo.
—¡El fantasma!
—Oh, tu también me llamas así— rió levemente.
—¡¿No eres un fantasma?!— se detuvo de llorar y se viro a la puerta para escuchar mejor.
—… No lo se, puede que de alguna manera si lo sea… pero no te preocupes no estoy aquí para asustarte, Kai— su voz sonaba un tanto melancólica.
La curiosidad del pequeño pudo mas que su tristeza en ese instante y con cuidado, se arriesgo a abrir un poco la puerta, con la esperanza de ver un rostro tras de esta.
—¿Como sabes mi nombre?
—Se el nombre de todos, de los que van y vienen.
La persona que se sentaba contra la puerta, efectivamente era una niña, quizás un año y tanto mayor a él, y aunque no pudo ver su rostro en ese momento, diviso ligeramente su perfil enmarcado por un cabello lacio en negro profundo.
Había tantas preguntas que el pequeño deseaba hacer, sin embargo, algo le decía que no tenia mucho tiempo.
—Mañana ellos harán lo mismo que hicieron hoy, no hay manera de impedirlo, lo siento… sin embargo, hay una manera en la que no te afectara mucho— suspiro—. Aférrate al mejor recuerdo que tengas, depende tanto de el que lo sientas real, solo así tu mente lograra fugarse de donde estés, sonara cruel, pero es una manera de sobrevivir aquí.
—Yo, no se si quiera recordar— parpadeo lentamente y la imagen de los días felices con sus padres vino a él, seguido del momento en que su papá se marcho sin mirar atrás.
—Todos tenemos algo que no queremos olvidar o algo que deseamos alcanzar, es por eso que si nos aferramos a eso seguimos viviendo, habrá quienes nos intenten destruir una y otra vez, solo la fe en aquello que anhelamos nos permitirá seguir adelante.
El se quedo en silencio por unos momentos, repitiendo esas palabras en su mente, una y otra vez para tratar de memorizarlas.
—Kai es diferente a los niños que he visto llegar.
—¿Diferente? ¿Eso es malo?
—No— se viro ligeramente y le obsequio una sonrisa— Kai es un niño bueno, su corazón no cederá tan fácilmente.
Aun que estaba oscuro pudo ver un poco mas del rostro de la otra, cubierto por un velo nocturno, logro notar el ligero brillo de sus ojos gracias al reflejo de la escasa luz, no era un fantasma, estaba viva.
—Ya vienen de regreso— susurro y se comenzó a poner en pie, con la intención de marcharse, no sin antes empujar un poco la puerta para que se cerrara y no le causara problemas a Kai.
—¡Espera! ¡¿Como te llamas?!— Kai volvió a abrir la puerta, mas ya no la encontró ahí…
—Tiempo después, yo fui llevado de nuevo a Japón y con el paso de los años indague un poco sobre Hilde, en aquel entonces vivía en la abadía, en una habitación lejos de todos, la que solía ser de su madre, no se le permitía tener contacto con nadie o esa era la regla que claramente rompía, toda su infancia la paso ahí desde que fue un bebe hasta que logro ingresar a su primera competencia, por que ella era una patinadora del hielo muy hábil— Kai saco su móvil y rápidamente lo extendió para que todos contemplasen, una foto de la chica, con su atuendo blanco bordado en lentejuelas plateadas y doradas— Esta fue de su primera olimpiada.
—¡Wow que linda!— expreso Lindsay.
—¡Pregunta!— Max alzo la mano— si estaba encerrada ¿como podía patinar?
—Si, eso suena extraño ¿que paso con su padre?— añadió Tyson.
—¿Como estas tan seguro que ella tiene que ver con los guardianes de la espiral?
Fueron estas y mas preguntas las que llovieron sobre el capitán que apenas y se recuperaba mentalmente de sus propios recuerdos.
—Tranquilos no agobien al hombre— dijo Brooklyn— de por si, Kai no es el tipo que hable mucho sobre estas cosas, deberían estar agradecidos.
Tomando un respiro, Hiwatari se dispuso a continuar para responder los cuestionamientos de sus compañeros, pero la mano de Garland se dejo caer sobre el hombro de este, tomando las riendas de la charla.
—Esa es la versión que se conoce superficialmente sobre la chica, es verdad que habito en la abadía durante muchos años y es verdad que es una destacada patinadora olímpica, sin embargo, tambien es una fugitiva— las palabras de Garland atrajeron la atención del empresario— La realidad es que Hilde, no es nieta de Boris, Katerina Volkov es un nombre falso, la verdadera madre de Hilde era Katya Petrova, una chica huérfana víctima del gobierno a la que Boris adopto teniendo quince años; para ese entonces, Voltaire y Boris habían escuchado sobre los guardianes de la espiral y de aquella generación, Katya era una de ellas, su intensión era usar a la chica para saber mas acerca de estos y el poder que poseen.
—¡Rayos! ¡¿Desde cuando esos sujetos han estado ambicionando poder?!—dijo Ray.
—Es verdad que tras ser separada de Seiji Date, Petrova se suicido— prosiguió el de cabello platinado—. No obstante, Boris se encargo de que tanto ella como Seiji creyeran que su hija había muerto al poco del parto, incluso falsifico documentos al respecto.
—Hasta de un cuerpo se hizo el maldito, para que Katya lo enterrase— comento Brooklyn, con una expresión un tanto apática.
—A Hilde se le hizo creer que su madre era una bailarina, Boris, le pinto una historia en la cual el resultaba ser su único familiar y de quien ella debía depender enteramente, el sabia que Hilde heredaría la bestia bit de su madre, pero el beyblade de Katya desapareció poco antes de su muerte, tiempo después supimos, que a manera de cumplir con su deber como guardiana, escondió su bestia bit en lo profundo de un lago de hielo.
—Eso responde algunas preguntas— murmuro Kenny.
—Y formula otras— agrego Lindsay.
—Entonces, Kai ¿Estabas al tanto que esa chica pertenecía a los guardianes?— intervino su rival y amigo.
—No, mi conocimiento sobre ese asunto esta al mismo nivel que ustedes, comencé a sospechar desde los sucesos de Rusia y por que… bueno, el padre de Hilde me dejo un mensaje.
—¿Cual mensaje?
Kai no respondió, ignoro la pregunta y se dirigió a quienes una vez fueron sus adversarios.
—Ahora quiero saber ¿por que ustedes…
—Ya te lo dijimos, es una fugitiva, Hilde paso mucho tiempo escapando de Boris, y después de su ultima presentación en publico, decidió cambiar de identidad, y entre sus idas y venidas, un día el señor Dickens junto con ella y otro chico, se pararon a nuestra puerta, solicitando asilo para Hilde.
—Esa mujer— dijo Brooklyn en un tono un tanto indiferente— vivió con nosotros unos años, ahí supimos sobre los guardianes de la espiral aun que ella nunca quiso hablar sobre eso, sabemos que tenia contacto con sus compañeros y que eran un grupo algo numeroso.
—Tras la muerte de Boris, Hilde regreso a Rusia, meses mas tarde, nos envió una carta de escasas lineas diciendo que estaba bien y que no nos preocupáramos…
—…Como si me fuera a preocupar— murmuro el de cabello naranja.
—Hilde fue nuestra amiga durante un tiempo, pensamos que estaría bien en Rusia ya que en la misma carta comento que estaba viviendo en un lugar agradable— Tanto Garland como Brooklyn se miraron uno al otro. Garland hizo una pausa, entre abrió los labios y suspiro como si buscara una manera de expresar lo que seguía— Dios sabe que cosas le hizo Boris a Hilde mientras estuvo bajo su tutela, por que esta claro que ella fue usada como ustedes, solo que la tortura de Hilde fue diferente en algunos aspectos.
Lindsay fue la primera que capto lo que Garland trato de decir y solo alcanzo a cubrirse la boca antes de dejar salir un grito.
—El mantener guardado el dolor y toda la oscuridad que lastima el alma y el corazón, afecta demasiado, se muy bien eso— Brooklyn sonrío y miro a Kai, sabiendo que este compartía su pensar—. Todos lo manejan de manera diferente y en consecuencia, esa mujer desarrollo una personalidad para "protegerse".
—Tenemos la teoría que es exactamente eso, lo que afecto a los guardianes de la espiral, por que bien lo dijo el señor Dickenson cuando nos confío a Hilde: "Es realmente una pena, todos los guardianes de la espiral de esta generación, son niños rotos"…
Se hizo tarde, la charla se había extendido mas de la cuenta y aun así había mas cosas que aclarar, no obstante, decidieron despedirse momentáneamente y continuar al siguiente día. La información que llevaron sobre la patinadora, confirmo el hecho de que pertenecía al grupo que estaba causando los estragos, lo que le dio la idea a los bladebreakers de como obtener mas información.
—Si nos dirigimos a Rusia y logramos enfrentar a la esa chica ¿crees que podamos convencerla de que nos diga quienes son los otros?— Pregunto Ray, una vez que se encontró a solas con Hiwatari— ¿Kai? ¿Me estas escuchando?.
—Si…— pronuncio con las manos sobre el barandal de la ventana de su habitación, contemplando las escasas luces y la inmensa oscuridad que se cernía tras de estas.
La actitud del empresario no paso desapercibida para el de los ojos felinos y decidió, presionar un poco, lo suficiente para que su amigo pudiera irse liberando.
—¿Como lo supiste? ¿Como supiste que su nombre era Hilde si ella nunca te lo dijo?
Como el aire que agitaba sus cabellos y refrescaba su nuca, nuevamente la mente de Kai se fugo en otro recuerdo, uno no tan lejano, poco antes de ir al torneo como miembro de los blitzkrieg boys, de una parada que hizo en una de las residencias Hiwatari…
Había llegado temprano ese día, era un compromiso al que fue presionado para ir; vestía de traje con corbata, impecable. Y al cruzar la puerta de la casa de estilo antiguo y tradicional, lo hicieron pasar a la habitación mas amplia, la que daba directo al jardín. Ahí, Kai descubrió que no había sido el primero en llegar por que justo en frente, dandole las espaldas, se encontraba una joven que contemplaba el hermoso jardín, era la chica que su abuelo había elegido para su Omiai.
Kai demoro unos segundos en hablar, primero se centro en la perfecta postura que mantenía la fémina, envuelta en un kimono blanco con detalles en rosa cerezo y el obi en color rojo; su cabello parecía ser largo a como estaba recogido, dejando ver su delicado cuello.
El shishi odoshi golpeo una y vez y la jovencita se viro, revelando su rostro por completo. Sus ojos se encontraron uno con el otro, el violeta de los de él contra el gris de los de ella que en movimiento de sus tupidas pestañas lo miro de arriba abajo.
—Hola, Kai— pronuncio y fue suficiente para que el supiera que se trataba de "el fantasma de la abadía"
El abrió la boca y se quedo mudo hasta que recordó la tarjeta que tenia el nombre de aquella chica, la que le había dado su abuelo.
—…¿Hilde?
Ella sonrió de manera gentil.
Había ido a ese lugar con una idea en mente y al ver a quien escogió su abuelo para ser su esposa estaba mas seguro de su decisión.
—¡No me casare con ella!
Ray se mantuvo atento al semblante de su amigo, pero antes de que pudiese volver a interrogarlo, fueron interrumpidos Max, que abruptamente ingreso a la habitación.
—¡Diablos Max! ¡¿Que te pasa?!
—¡Ray!.. ¡Chicos!— corrió hacia ellos —¡Es Charlotte! ¡Abrazo a su amigo de China, Charlotte ha escapado!
¡Hola a todos!
A partir de aquí comienza el arco de este personaje que aun que secundario tendrá cierta relevancia, al igual que otros miembros de los chicos de la espiral. Quedan muchas preguntas que responder sobre lo sucedido en el pasado que se irán respondiendo conforme avanza la historia, y así como este, los siguientes capítulos contendrán algunos flashbacks, los reconocerán por la letra en cursiva.
