Cap 10: "Las piezas del juego"
***Este capitulo contiene una ilustración especial, pueden encontrarla en Wattpad, solo busca la historia bajo el mismo nombre o por el nombre del autor***
Con un abrazo, los hermanos Tate se reunieron finalmente, al igual que Kon y los otros con el resto de los bladebreakers.
—Un combate increíble— dijo Garland a Tyson y Max —Felicidades.
—Gracias, fue un trabajo en equipo— Max miro hacia sus otros compañeros que estuvieron al pie del cañón.
—¿Que ha pasado con esos niños?— pregunto Brooklyn, haciendo sombra con su mano, pues las luces de la carpa brillaban intensamente.
—Tal vez fueron por sus blades…
Antes de perder terminar su respuesta, Max se percato que tanto Lyser como Lysering, yacían en el suelo inconscientes.
—¡¿A caso sus propios blades los golpearon cuando fueron expulsados?!
Todos fueron a los niños para auxiliarlos, todos menos Tyson, que estaba paralizado mientras el sudor frío le recorría el cuerpo. Ver a los chicos ahí tendidos lo hizo regresar a ese trágico evento en su ultimo torneo.
—¡Están inconscientes!— escucho y la calma le regreso tan solo por un poco.
Siendo los mas fuertes, Garland y Ray levantaron cada uno a uno de los gemelos y los examinaron con cuidado.
—Ellos… parece que están sufriendo— dijo Charlotte —¡Hay que ayudarlos!
Con pequeñas sacudidas, los intentaron despertar, pero su sorpresa fue tal al ver que los dos chicos se incorporaron con los ojos completamente blancos. Del pecho de los hermano Bell algo surgió, dos sombras que se despegaron de ellos y comenzaron a recorrer el lugar, como si buscaran una salida o un escondite.
—¡Abajo!— exclamo Brooklyn, jalando a Charlotte y cubriéndola con la parte larga de su abrigo blanco —¡Esa cosa…
—Tranquilos no les hará nada— con un par de aplausos que ejecutaba de manera irónica, apareció ante ellos una figura un tanto familiar.
—¡Mel Tristan! —Inmediatamente, Kai y Tyson se pusieron alerta ante la presencia de este.
El bronceado hombre, proveniente de "el estado del sol brillante" esbozaba una ligera sonrisa, sin una pizca de nerviosismo.
—Ellos solo ocupan corazones puros— al decir eso, el par de sombras se desplazo hasta el suelo donde se desvanecieron.
—¡¿Vienes para continuar lo que quedo pendiente en Florida?!
—Eso me gustaría, pero estoy aquí con otra misión— levanto su mano, con la cual sostenía los blade negro con dorado y procedió a desprender las medallas bit.
—¡Ladron! ¡Eso no es tuyo! —lo regaño Charlotte, que había apartado a Brooklyn.
—No soy un ladronzuelo pequeña, por que desde el inicio, las bestias bit no le pertenecen a nadie. Las bestias bit tiene vida propia.
Sin saber que decir, Lottie no pudo abrir mas la boca.
—¡De todas maneras, esos blades son de los chicos Bell!— Max se emparejo hasta donde su hermana, y también apoyo su reproche a Tristan.
—Si ese es el caso— el nadador arrojo hacia los pies de los Bladebreakers, los dos blade mellizos, como si fueran dos pedazos de basura —ahí tienen eso no nos sirve.
—¡Desgraciado!
El impulsivo Tyson, puso un pie por delante, estaba dispuesto a pelear contra Mel, pero una lánguida voz lo detuvo.
—R, Raiku— pronuncio Lyser, que apenas si podía levantar los dedos de su mano —N, no te los lleves…— estaba demasiado débil para poder continuar.
Todos sintieron pena al verlos de ese modo, incluso por un poco, la mirada de Tristan parecía de aflicción.
—Será mejor que se ocupen de los chicos— les dio la espalda —por las bestias bit no se preocupen, nosotros las honramos, no las destruimos, así que estarán bien.
—¡Abandonas a tu compañero!
Tristan levanto la cabeza, como si las palabras de Kai se le hubieran incrustado en la espalda.
—Ustedes no entienden nada, ellos debían estar preparados para esto, el sacrificio también es parte de nuestro deber.
Avanzando hacia la oscuridad que se formaba entre las gradas, Tristan parecía irse perdiendo.
—Ahorren sus fuerzas Bladebreakers, que su próximo oponente no es nada comparado a Lyser y Lysering— sin mas, se marcho.
Tyson quiso seguirlo, pero Kai extendió el brazo para detenerlo.
—¡¿Por que?!
—Por que tu Dragoon salió afectado, primero debe ser restaurado, en ese estado, no podrás enfrentar a Tristan.
Sin mas remedio, Granger acepto lo que su amigo y rival le había dicho, era cierto, no era el momento, no solo por su blade, sino por el hecho de que los Bell aun estaban inconscientes.
Brooklyn tomo tu teléfono para solicitar una ambulancia para los chicos, pero antes de que pudiese marcar, volvieron a contemplar movimiento proveniente de la cortina.
Creyendo que se trataba nuevamente de Tristan, los Bladebreakers se prepararon para lo que viniera, sin embargo, lo único que apareció ante ellos, fue uno de los rostros que Ray, Garland y Brooklyn habían visto en la parte posterior.
—¡¿Quien rayos es?!— pregunto Tyson.
—Es un miembro del Staff…
El hombre que oscilaba entre unos 40 o 45 años, se veía demacrado y apenas si podía sostenerse en pie, mas eso no le importo cuando vio a los gemelos inconscientes en los brazos de de Kon y de Garland.
—¡Lyser, Lysering!— exclamo con la poca fuerza que tenia y casi se desplomo en el suelo —¡Niños! ¡¿Que le ha pasado a nuestros niños?!
Al asomar la cara fuera de Starlight, la ciudad estaba completamente iluminada de nuevo, fue una gran sorpresa para toda la población, pasaron dos días y las personas continuaban celebrando, solo un escaso porcentaje aun temía volver a la penumbra, pero conforme el tiempo transcurría, esa idea se iba disipando de sus cabezas.
En el hospital, los gemelos habían estado inconscientes hasta la mañana anterior, el grupo de beyluchadores y su equipo, decidieron hacer una visita a los hermanos, con la intención de sacarles la mayor información posible. Y los hallaron, sentados cada uno en la cama de la habitación que compartían, con flores, globos y muchas personas a su alrededor, todos miembros del Starlight que se miraban mas recuperados.
—Aun me duele la cabeza— dijo Lysering.
—Si lo desean podemos pedirles que vuelvan otro día— propuso otra de las acróbatas.
Los gemelos se echaron un vistazo y sacudieron la cabeza.
—No, esta bien, debemos afrontar esto.
Para que el grupo liderado por Hiwatari pudiera estar en el interior, el resto de los miembros de Starlight salió y permanecieron en el pasillo.
—Lo ultimo que recordamos con claridad, es lo que ocurrió en el volcán, hace varios meses atrás…
Comenzó Lyser, justo después de la primera pregunta, y como siempre turnando su discurso con su hermana.
—Habíamos sido elegidos por Raiku y Zapdos, un año antes de eso…
—Era nuestra primera misión y todavía no controlábamos el poder de las bestias bit y por eso Marcos pensó que lo mejor era que aguardacemos cerca de las faldas de las montañas, como apoyo.
—¿Marcos? —pregunto Kai.
—Marcos es quien vino a nosotros, al recibir nuestras bestias bit y se presento como el líder de quienes custodian la espiral.
—¿Quienes son sus miembros? Necesitamos la mayor cantidad de datos posibles sobre ellos— volvió a interrogarlos Kai, antes de que estos se desviaran con la historia. No obstante, los gemelos sacudieron la cabeza en negativa.
—Nosotros solo conocíamos a Marcos, por que eventualmente hizo contacto con nosotros para ayudarnos con nuestras bestias bit.
—Conoceríamos a los demás, al concluir nuestra primera misión.
—Lo único que sabemos sobre Marcos es que es un famoso jugador de Futbol, y parte del club xxx…
—¡Espera! ¡¿Están hablando de Marcos Olvera?!
Los chicos asintieron a Tate.
—¿Que sucedió durante su misión? —interrumpió Hiwatari, con una voz firme.
Lyser y Lysering bajaron la cabeza y cerraron los ojos tratando de recordar las cosas con la mayor claridad posible.
—La actividad no cesaba, si no todo lo contrario, comenzamos a temer por nuestros compañeros…
—De repente el suelo se sacudió de manera intermitente y el cielo oscureció.
—Fue extraño por que, aunque estaban tan lejos, nos pareció escuchar que ellos gritaron al mismo tiempo que la oscuridad se expandía por sobre la zona.
—Cuando fuimos alcanzado por las tinieblas, sentimos un dolor muy fuerte…
—El aire nos hizo falta…
—Y un susurro o al menos eso me pareció, se incrusto en nuestros oídos hasta convertirse en un zumbido.
Cuando sus labios dejaron de moverse y sus ojos se abrieron, fue el fin de su relato.
El rostro de los hermanos Bell, no reflejaba en absoluto nada de aquellos chicos a los que se habían enfrentado, el tono de su voz, la manera en la que se expresaban, era como si estuviese hablando con personas completamente distintas, incluso eran muy educados al dirigirse a los otros.
Terminado el interrogatorio, el equipo se sintió un tanto decepcionado, solo habían obtenido un nombre en su búsqueda.
—¡Vayamos por el tal Marcos a romperle la cara!— propuso Tyson apretando el puño.
—No creo que sea sencillo acercarse a el Ty, es un hombre famoso y seguramente rico.
—Max tiene razón—dijo Kon— ademas, no podemos probar absolutamente nada, aun si le pidiéramos a los Bell que hablen, ¿a quien crees que le creerían?
Granger bajo la mirada, aun que su puño que se había estrechado aun mas, revelaba su frustración e impotencia.
—Olviden eso, ¿no se dieron cuenta?— intervino el pelirrojo, con los brazos cruzados y un aire de sabelotodo —Cuando ese sujeto, Tristan apareció, el ya estaba al tanto de la pelea.
—Es verdad, incluso los Bell sabían que llegaríamos.
—Ellos los conocen a ustedes y al parecer les llevan el paso, o quizás, ya los rebasaron— Brooklyn sonrío de manera desdeñosa hacia Kai, este solo entrecerró los ojos —Ellos saben que su siguiente parada es Rusia.
—Si, bueno, les patearemos el trasero también en Rusia— Respondió Granger.
—Seguramente ellos estarán haciendo un plan dependiendo de ese resultado, buscaran tener la ventaja aun si pierden ¿y ustedes?
—Lo que Brooklyn trata de decir, de una manera poco amable, es que no pueden ir avanzando con respecto a lo que vayan enfrentando.
—¡Eso esta mas que claro Garland! —El tono burlón de Brooklyn parecía haber hecho efecto sobre el empresario que estaba perdiendo un poco la compostura—Esperábamos que esos niños nos dieran la información necesaria, mas no fue así, sin embargo, ¡Eso no significa que estemos perdidos!
El de cabello platino lo miro en silencio por un segundo y después le respondió con la misma calma con la que había hablado anteriormente.
—Kai, quien te provoco fue Brooklyn, no derrames tu ira en quien tienes en frente.
Hiwatari ya no dijo mas.
A los Bladebreakers, no les duro por mucho la celebración de su victoria, nuevamente estaban en desventaja.
—Será mejor que regresemos a descansar— intervino Lindsay —enfriaremos nuestras cabezas y nos prepararemos para lo que venga.
—¡Si! ¡Puede que los chicos de la espiral tengan la ventaja por ahora, pero, las cosas pueden cambiar de un momento a otro, tan rápido como el giro de un beyblade!
—Ja, ja, ja ¿de donde vino eso Kenny?— Tyson se apoyo en su amigo para tratar de no reírse demasiado —sonaste como un personaje de televisión.
Los demás liberaron una risita, como una pequeña llovizna en un campo seco.
Sin mas, se dispusieron a salir del hospital cuando un grito los hizo detenerse.
—¡Esperen!— eran los hermanos Bell, que a pesar de su malestar, lograron alcanzar a los bladebreakers.
—¡Por favor no se vayan!
Pensando que quizás tendrían alguna otra información que les ayudara, así lo hicieron, se viraron hacia ellos y los esperaron hasta ese punto.
—Hay algo importante —dijo un agitado Lyser.
Ambos, hermano y hermana, caminaron hasta Charlotte y se agacharon para poder mirarla mas de cerca.
—Charlotte, lamentamos mucho haberte puesto en peligro y sobre todo el haberte alejado de tu hermano, se que no merecemos que nos perdones por nuestras acciones, pero, si algún día regresas… —Lyser tomo la mano de la niña y coloco algo en esta. —Puedes entrar a Starlight las veces que quieras.
Cuando Lottie la examino, se encontró un pequeño pin, con el logo del circo.
—Esto es algo que solo se le da a los miembros de Starlight— añadió la chica Bell —Permite disculparnos, dándote el mejor espectáculo, uno real.
Todos se quedaron en silencio, nadie intervendría para influenciar la decisión de la pequeña, tan solo su hermano mayor, coloco su mano sobre la cabeza de esta, dandole a entender que sea lo que fuese que dijera, estaba bien para ellos.
—No tienen de que preocuparse, de todas maneras ya no estoy enojada, entiendo que ustedes no se encontraban bien —sonrío —la próxima vez que nos veamos, quiero conocer a los verdaderos Lyser y Lysering.
Los dos chicos se miraron uno al otro, aliviados y al mismo tiempo admirados de la bondad del corazón de Charlotte.
—También, les pedimos disculpas a ustedes —ahora se dirigieron a los mayores.
—Aceptadas —Respondió Max, replicando la sonrisa de su hermana.
—Se que no estamos en posición de pedir nada, pero… si pudiesen ayudarnos a recuperar a Raiku y a Zapdos, nosotros estaríamos muy agradecidos… ellos mas que nuestras bestias bit, son una parte importante para nosotros, no nos sentimos completos sin ellos.
—Tenlo por seguro —dijo Granger.
Los Bell, regresaron a su habitación, no sin antes desearle la mejor de la suerte a los bladebreakers. Sus compañeros del Staff ya los esperaban para seguir cuidando de ellos.
—¿Como es posible que esos niños se expresaran así antes? Cuando parece que están rodeados de mucho cariño.
—Cualquier niño que es rechazado por sus propios progenitores, lleva una herida de por vida— dijo el manager y presentador de Starlight, que se emparejo al grupo de beyluchadores, el primero que desperto y los vio en la pista.
Sus palabras llamaron la atención de todos ellos pero sobre todo de Charlotte y de inmediato recordó lo que estos le relataron cuando la conocieron.
—¿Ustedes los adoptaron?— pregunto la menor de los Tate.
El hombre afirmo con la cabeza.
—Los encontramos a escasos metros de la entrada principal, a penas salía el sol cuando la fuerza de su llanto nos hizo darnos cuenta de los pequeños bultos que yacían en la tierra, desde ese momento nos convertimos en su familia y la carpa de Starlight en su hogar, sin embargo, aun cuando les dimos todo el cariño que pudimos, nada nunca va a llenar esa incertidumbre que cargan desde el día que llegaron al mundo.
—Ya veo— dijo Brooklyn— con que eso es lo que ocurrió, sea lo que sea que haya corrompido a esos niños, se aprovecho de su dolor y lo convirtió en odio.
—Les pido de corazón que no juzguen a nuestros chicos por sus recientes acciones, nos esforzamos en tratar de educarlos lo mejor posible y nos enorgullece saber en las personas que se han convertido, aman lo que hacen, aman ver los rostros ilusionados del publico durante cada función. Ellos son las verdaderas estrellas que brillan en lo mas alto de Starlight.
La imagen de los gemelos Bell jugando y riendo con el resto de su familia circense, quedo grabada en la mente de los bladebreakers, justo antes de salir del hospital.
Demoraron un día mas, preparando sus maletas y asegurando que Dragoon y Drasil, volvieran a optimas condiciones.
—Ya esta, remplazamos las piezas que sufrieron por la sobre carga, estaban a nada de fundirse— Kenny les regresos sus blades —Si no fuera por el nuevo G System, no habrían tenido tanta suerte.
—¿Nueva?
—Si, cuando diseñamos sus blades, tomamos la G System, anterior y en base a ella creamos una nueva G System que les da mayor tiempo de giro y dos tipos de aceleración— explico Lindsay.
—¿Como el tubro de los autos?
—Así es Max.
—¡Muy bien! ¡Entonces a Rusia!— Tyson levando ambos brazos, aquella energía que lo llenaba, era lo que venia reprimiendo tras su encuentro con Tristan, deseaba hacerle frente.
Llegaron al aeropuerto donde Brooklyn y Garland los aguardaban para despedirse.
—¿Donde esta el avión?
—No usaremos el avión de la compañía— explico Hiwatari a su rival —a partir de aquí tomaremos un vuelo comercial.
—¡¿Que?! ¡¿Por que?! ¡¿Tendré que ir en esos asientos apretados?!
—Ja, ja, que quisquilloso eres Tyson.
—Unos cuanto viajes en un avión privado y te haz vuelto snob.
Se burlaron sus otros dos amigos y beyluchadores.
—¡Cállense!
No era una queja, en realidad, los tomo por sorpresa el hecho de que su capitán hubiese tomado la decisión sin consultar, pero como era quien "patrocinaba" el vuelo, no se atrevieron a preguntar.
—Ya esta todo listo —Garland le extendió los pasajes al empresario japonés —Me asegurare de borrar sus huellas una vez que salgan de aquí.
—Bien, gracias.
—No me quiero entrometer, pero quizás seria bueno que hablaras con ellos respecto a Voltaire.
Kai viro el rostro hacia sus amigos, los contemplo en su convivencia ordinaria, entre bromas, risas y ligeros reproches, sin darle una respuesta al otro.
Desde el suelo británico, con los ojos en alto, Brooklyn y Garland contemplaron ambos aviones partir, el avión de la compañía Hiwatari y el vuelo donde iban sus conocidos, cada uno en dirección opuesta.
—Hasta pronto Bladebreakers, espero tengan éxito —El de cabellos rojizos permanecía recostado, brazos atrás, entre el cofre el parabrisas del vehículo que usaban, admirando el cielo atreves de sus gafas oscuras.
—¿Crees que tengan la capacidad para lograr esta misión? —pregunto un Garland de pie con los brazos cruzados, junto a la puerta de conductor.
—Bueno, después de ver la pelea que tuvieron, les daré el beneficio de la duda, no obstante, con lo que sabemos de los guardianes de la espiral, esos chicos son una clase S.
—Significa…
—Significa que tendrán que tener una mejor estrategia, de lo contrario, no saldrán de Rusia.
—Eso si lo hombres de Voltaire no los encuentran primero.
Brooklyn dejo salir una leve carcajada.
—¿De que te ries? Es algo serio.
—Ya me encargue de eso, avise a aquella persona de que los bladebreakers irían a hacerles una visita, tendrán protección una vez que ingresen al país— se bajo un tanto las gafas y le sonrío de manera confiada.
—¡¿Que?! ¡¿Tan rápido?! ¿Como lo lograste? entiendo que hay problemas de comunicación.
—Cuando Hiro nos aviso que ellos aceptaron, me puse manos a la obra, era evidente que tarde o temprano llegarían ahí.
—¿Y si perdían antes de si quiera llegar aquí?
—¿Quienes es el falto de fe ahora? ¿Eh?
Garland respiro profundamente para seguir teniendo paciencia, mientras Brooklyn dio un salto para bajar de su sitio y entrar al auto.
—Bien, vamos, tengo deseos de comer una tarta con helado— se coloco el cinturón.
—No soy tu chofer, ya deberías independizarte —encendió el motor —ni tampoco tu tarjeta de crédito, usa tu propio dinero.
—Espero que el Starlight reanude pronto sus actividades, hace mucho que no voy a una función.
—¿Tan siquiera me estas escuchando?
—No.
Con sus poderosos y fornidos brazos, el de piel morena, manejaba a una considerable velocidad, continuando con el tema anterior.
—Me alegra ver que a pesar de los años, los Bladebreakers siguen siendo un equipo, sin mencionar que se llevan bien.
—A mi no me lo parece, detecto algo de tensión entre ellos.
—¡¿De que hablas?! Ellos realmente…
—Han cambiado de muchas formas y estoy seguro que aun sienten esa fuerte amistad, mas eso no significa que el lapso de tiempo que paso entre ellos no afectara sus vidas, son humanos y ahora todos somos adultos, las cosas ya no son lo que parecen cuando tienes unos quince o dieseis a tener unos veinticinco o más, tienen sus propias prioridades, familia, trabajo etc. Aunado que su capitán todavía no tiene la capacidad de confiar en ellos.
Garland guardo silencio, recordando que el mismo presencio como Hiwatari se abstuvo de darles una importante información a sus compañeros.
—Supongo que aun le cuesta abrirse.
—¿Será eso? O ¿será a caso que Kai simplemente esta usando a los bladebreakers como piezas de un juego para obtener ventaja?
Dejando caer su pie sobre el freno, el vehículo se detuvo abruptamente, Garland no podía creer lo que estaba escuchando de su compañero.
—¿A que te refieres?
El otro solo viro un poco la cara para poder mirarlo.
—No es tan difícil darse cuenta, dudo que lo Kai quiera sea solo una revancha contra Tyson, si ellos logran su objetivo significa que su poder estará por sobre cualquier otro beyluchador, lograra hacerse del control completo de su empresa y si derrota a Tyson, finalmente será el numero uno, será una persona con demasiado poder…
—Me niego a creer lo que dices, yo confío en Kai, su equipo confía en él, incluso Tyson.
—¿Pero el confía en ellos? — no hubo respuesta —Esta bien, no pongas esa cara, solo estoy bromeando, puede que Kai tan solo este desesperado por arreglar algunas cosas en su vida, explicaciones hay muchas, no obstante, como mencione antes, tienen el beneficio de la duda por mi parte, veamos como se desarrolla este juego — volvió a sonreír confiado.
Una semana después, el antiguo campeón del beyblade, el rey del beyblade, arrojo enérgicamente su maleta al suelo de la plaza roja que se encontraba cubierto de nieve.
—¡AL FIIIIIIIIN! ¡Mira esto Moscú! ¡Tyson Granger logro llegar aquí listo para patear traseros!
—Tyson cállate ¡tuvimos muchos problemas en llegar aquí, como para que lo arruines!
—Déjame en paz, Ray, ¡¿Tu no estas harto?! Hemos viajado tanto estos últimos días que ya no se ni que día ni que hora es, ni si quiera en que hemisferio estoy.
—En el norte oriental —respondió Lindsay —¡oh cielos, que frío!
—Comprendo a Tyson, salimos de Londres, llegamos a Francia, después atravesamos Alemania y Polonia y como no podíamos decidir si ir por Bielorrusia o por Ucrania…
—Lo mejor era ir por los limites de los tres países —respondió Kai, a Kenny.
—Nunca creí que fuese tan complicado ingresar —dijo Lindsay —realmente no bromeaban cuando dijeron que nadie entraba a Rusia.
—Si, hasta las azafatas se rieron de nosotros en Francia.
—No me recuerdes eso, Max —llevo su mano a la cara en señal de vergüenza —al menos Kai esta juntando muchas millas de viajero.
—Muy gracioso, Ray— dijo Hiwatari, revisando su móvil —no hay señal, se perdió la señal una vez que cruzamos por Bryansk.
El empresario elevo la cara al cielo, dándose cuenta que la noche llegaría pronto.
—Debemos buscar un lugar donde quedarnos.
El grupo permanecía mas "junto" de lo usual, señal de que el frío estaba haciendo estragos en ellos.
—¡Achu!— estornudo Lindsay, quien ya tenia la nariz muy roja.
—¿Estas bien? —pregunto su novio.
—Si, lo estoy, es solo que hace demasiado frío.
—Hay que darnos prisa.
Los jóvenes adultos y la pequeña Charlotte avanzaron entre la alfombra blanca en busca de alojamiento.
—¿No creen que todo esta muy silencioso? se supone que es la capital…
El peliazul no pudo continuar, por que de inmediato se escucharon varias pisadas ir hasta ellos, surgiendo de entre los callejones un grupo que portaban el mismo color en sus gruesos abrigos.
—Son…
Los parches en forma de escudo y las insignias les dejaron saber que se trataba de miembros de la policia, que de inmediato los rodearon y los examinaron de pies a cabeza. Comenzaron a murmurar algo entre ellos, hasta que el que parecía de mayor rango se digno a hablarles.
Fue Hiwatari, el único que podía entender y responder en ese idioma, quien trato de negociar con ellos, mas no tuvo mucho resultado.
Encontraron su alojamiento, en dos celdas, divididos por hombres y mujeres, una al lado de la otra.
—¡¿Por que?! ¡¿Que hicimos?!— pregunto Tyson.
—Nada, ellos simplemente nos van a deportar —respondió Kai, con las manos juntas —saben que ingresamos de manera ilegal, pero tenemos todos nuestros documentos en regla y cuando preguntaron la razón del por que estábamos aquí, les dije que éramos un equipo de ayuda.
—Supongo no te creyeron —dijo Max, que estaba sentado a su lado.
—Si entiendo bien, ellos están haciendo esto por nuestra seguridad ¿no es así? —pregunto Kon.
—Si y no, ellos quieren cuidar de su propia gente, intrusos como nosotros solo les causara mas problemas.
Las horas pasaron, se les dio agua y comida, así como varias cobijas, un trato decente, sobre todo a las damas; mas eso no arreglaba nada, y la desesperación crecía entre los bladebreakers.
Cansado e irritado, Granger decidió tomar acción.
—No podemos irnos así como así, nos costo mucho llegar y tenemos que hacer algo, ¡hay que insistir! —se puso en pie y fue hasta los barrotes, donde Ray estaba apoyado —¡Oigan! ¡Escuchen! ¡Saquenos de aquí! ¡Solo queremos ayudar!
El proceder de su amigo les pareció una pésima idea, y pensaron que seria ignorado en los barrotes, pero una voz proveniente del pasillo les indico lo contrario.
—Por favor guarda silencio, tus gritos son ensordecedores —Una voz que les hablo en su idioma.
Todos menos Kai, acompañaron a Tyson en los barrotes para saber de quien se trataba.
—¡Bryan!
Portando un uniforme como los otros, el antiguo miembro de los Blitzkrieg boys se dispuso a sacar un juego de llaves y continuo hablando mientras introdujo una única de estas.
—Lamento la demora.
—¿Ya nos van a deportar? —pregunto Max.
—No, los vamos liberar.
—¡¿Que?! ¡¿De verdad?! ¡Oh Bryan eres mi héroe! —dijo Tyson, aliviado.
—Si le quieres agradecer a alguien, hazlo al capitán —fue a la celda contigua y tal cual en la anterior, abrió la reja —El capitán fue quien dio la orden para dejarlos libre en nuestro país.
—No quiero sonar grosero, pero, ¿por que su capitán demoro tanto?
—¡Ray! — exclamo Max, pensando que si sonaba rudo de su parte.
—El capitán estaba en otra zona, a varias horas de aquí, en cuanto le informe de su llegada se traslado de inmediato, el los estaba aguardando.
Haciendo dos filas, los que venían de Asia y America, siguieron a Bryan por los pasillos del lugar y entre un par de callejones hasta el exterior, dándose cuenta que estaban en una improvisada zona habitacional.
—¿Donde estamos? —pregunto Kai.
—Es nuestro campamento, la mayor parte de la población del norte y centro ha sido trasladada a las zonas de mas alta temperatura, solo unos cuantos han permanecido en campamentos como estos, principalmente oficiales del ministerio y el ejercito.
Caminaron junto con el que parecía ser su aliado por los alrededores, contemplando las grandes tiendas recubiertas con gruesas telas y pieles, había calentadores rústicos que incluso se utilizaban en las afueras de las tiendas, y huellas de posibles fogatas sobre estratos que la nieve no había tocado.
—Tenemos todo lo necesario y por ahora la crisis solo ha afectado de manera material —se viro levemente y los miro de pies a cabeza —¿sus ropas son térmicas? Necesitaran mas que eso para el lugar al que irán.
El líder de los bladebreakers se detuvo y con su característica expresión de pocos amigos, se dirigió a su antiguo compañero de equipo.
—Dijiste que tu capitán nos estaba esperando ¿como es que sabe de nosotros…
—Por que aun sin el contacto de Brooklyn, estaba seguro que vendrían.
Finalmente lo vieron, con el amanecer a su espalda, de pie y firme, en su atuendo de tonos oscuros donde sobre salían los emblemas con vivos rojo, amarillo y azul. Se despojo del sombrero que demosrtaba su rango, revelando su cabellera roja, recortada, y sus ojos como la amatista.
—Capitán —lo saludo Bryan y el otro le hizo un ademan de que lo dejara.
—Sabia que los Bladebreakers llegarían tarde o temprano, pero no me imagine que tu también vendrías, Kai.
—Parece que no me conoces del todo, Tala.
Los dos hombre se pararon frente a frente y pese a que el ruso le sacaba varios centímetros de altura, eso no afecto a Hiwatari. Sin embargo, fue el de cabello rojo quien extendió su mano enguatada a Hiwatari.
—Ha pasado tiempo —respondió el japonés —estrechando.
—Si, pero no hay que dilatar, lo mejor será salir pronto ya que serán alrededor de unas seis horas por la tormenta.
—¡Seis horas! ¡Espera! ¡¿A donde vamos?! —pregunto Kenny.
—A San Petersburgo, ahí es donde esta Hilde.
Todos se miraron entre ellos, un tanto confundidos y luego regresaron la vista a Bryan y Tala.
—Es algo bueno ¿no? por que ahora no tendremos que matarnos en buscar a la chica —comento Max —nos llevaran directamente.
De repente, los dos policías se detuvieron y volvieron observar a los bladebreakers.
—La niña no puede ir —dijo Tala.
El rubio abrazo a su hermana.
—Lo siento pero Charlotte no se separara de mi.
—No te lo estoy pidiendo —respondió el pelirrojo —la temperatura ira disminuyendo aun mas conforme nos aproximemos a San Petersburgo, su cuerpo es muy frágil, incluso tengo dudas de que ustedes puedan soportarlo.
Eso definitivamente asusto a los hermanos Tate.
—Entonces me quedare.
—Hermano, tu tienes que ir a ayudarlos.
—No voy a dejarte sola en un campamento lleno de desconocidos, me quedare contigo.
Dadas las circunstancias anteriores, los otros, aun que querían contar con la presencia de Max, no dijeron nada.
Tala y Bryan se miraron y este ultimo susurro algo a su amigo.
—Bien, de acuerdo.
Bryan se aproximo al grupo y con una expresión solidaria, les relato que había personas de confianza en ese campamento que podrían cuidar de Charlotte.
—Disculpa Bryan, agradezco tu preocupación, pero…
En ese momento, Kenny levanto la voz mientras intentaba sostener a su novia que se había desvanecido de la nada.
—¡Lindsay!
Los oficiales se apresuraron y revisaron sus signos vitales.
—Tiene fiebre, probablemente sea un resfriado, debemos atender antes de que se convierta en pulmonía.
Dejando a un lado las cosas por el momento, se concentraron en trasladar a Lindsay a un lugar donde le proporcionaron medicina y descanso.
—Lo siento mucho Kenny —dijo con algo de debilidad mientras sostenía la mano de su novio.
—No te disculpes, solo enfocare en recuperarte, me quedare contigo.
—Estaré bien, amor, los chicos te necesitan, un resfriado no va a vencerme.
La situación no iba para mejor, probablemente Kenny también se quedaría, serian solo tres de ellos.
—¿Y si esperamos a que Lindsay se recupere? —propuso Tyson —¿Que opinas?
—La decisión es tuya, Kai —lo secundo el de ojos felinos.
Tomando un respiro, Hiwatari medito un poco.
Fue entonces que la ayuda llego por parte del equipo ruso, trayendo consigo a una joven mujer a quien Bryan introdujo con una sonrisa en la boca.
—Ella es Miroslava Kusnetzov, es mi esposa.
—Otro casado — susurro Tyson.
La mujer parecía tener un semblante agradable y con cortesía saludo a los presentes, después, fue hasta donde estaba Lindsay.
—Tu ser Lindsay —pronuncio en un ingles un tanto burdo, pero inteligible para la otra —No te preocupes, yo cuidar de ti, muchos enfermar por el frío, es común en días.
—Gracias —respondió la americana, pensando que la manera en la que Miroslava se dirigió a ella, fue tierno.
Ella ha estado apoyando en el campamento, y sabe tratar a los enfermos de este tipo, así que estará en buenas manos.
—Entonces no te preocupes, Kenny. Con la ayuda de la señora Kus… de la señora Miroslava, tanto Charlotte como yo, nos encargaremos de Lindsay.
—¿Que? ¿Chico guapo no va con ustedes? —se refiero a Max y miro a su esposo.
—No, le preocupa su hermana pequeña… oye ¿como que Chico guapo?
Ignorando lo ultimo, la esposa del beyluchador ruso y ahora oficial, se acerco a Charlotte y la contemplo unos segundos.
—Es casi de la edad de Olga, se llevara bien con ella, no te preocupes, la cuidare también.
—¿Quien es Olga? —pregunto Lottie.
—Mi pequeña y de ese hombre de ahí —señalo a Bryan.
—Gracias, pero quisiera cuidar de mi hermanita…
—No gracias, ella estará bien y a salvo, los niños deben ser fuerte a independiente.
Por alguna razón, esa mujer tenia una extraña y poderosa aura dominante.
—Es el super poder de una esposa — murmuro Kon a Granger —lo he visto con Mariah, simplemente no puedes decirles que no.
Charlotte que también se sentía en deuda con su hermano y los demás, se decidió tomar la palabra de Miroslava y ser independiente.
—¡Hermano! No te preocupes, me quedare aquí con Lindsay y la señora Miroslava, estaré bien, ya no soy una chiquilla, me portare bien, así que ve a salvar al mundo con los demás.
—¿Estas segura?
—¡Sí! Aun que me gustaría darte ánimos, pero te enviare toda mi energía desde aquí.
—Muy bien —sonrío el rubio.
Una vez que Lindsay mostró una leve mejoría gracias a los medicamentos, el equipo se despidió de sus chicas y siguieron a los dos antiguos Blitzkrieg boys, hasta un hangar, donde reposaban algunas aeronaves de uso militar.
—Iremos en helicóptero hasta donde nos permita la tormenta, después, nos trasladaremos por vehículo terrestre.
—¿Sabes manejar un helicóptero? —pregunto Tyson.
—No hace falta, tenemos un piloto de confianza —respondió Bryan y luego fue hasta la cabina —Oye ¡Spencer! ¡¿Ya pusiste combustible a tu porqueria?!
—Si, lo hice justo después de traer a Tala —El antiguo tercer miembro de los Blitzkrieg boys se detuvo y miro a los recién llegados, saludándolos con un ademan —¡vaya, ya era hora! ¡Cuanto tiempo! ¡Cuando tiempo, Kai! —Hiwatari acento como saludo.
—Bien, entonces preparate, nos vamos —continuo Bryan.
—¿A donde irán esta vez?
—¿A donde mas? A San Petersburgo.
—¿De nuevo? Pero si Tala acaba de regresar de ahí —exhalo —Bueno, que remedio, entonces siguiente parada, a ver a Hilde —rió mirando a Tala.
El otro entrecerro los ojos.
—Date prisa —fue lo único que le respondió al que utilizaba uniforme militar.
—Entonces, tu también conoces a la amiga de Kai —dijo Ray al pelirrojo y eso provoco que Tala se detuviera para arrojar por sobre el hombro, una mirada tan fría que podría cortar al White Tiger.
—¿Dije algo malo? —el otro no le respondió, continuo en silencio.
—Oigan —Bryan los detuvo antes de subir y se dirigió en un tono sutil, como para que nadie mas lo escuchara —Se los dire ahora por que estaremos juntos durante seis horas. No se que tanto saben acerca de ella, pero el tema de Hilde es un poco delicado para Tala, así que moderense.
Aun que la intención de Bryan era la de que los chicos se mantuvieran un tanto ajenos al asunto, esto solo avivo mas el interés de estos.
—No se que esta pasando, pero se pone interesante —Tyson sonrío de manera confiada, mientras veía a Tala y Kai sentarse uno frente al otro sin mirarse a la cara.
