Hola a todos! Espero que todos estén bien, esta historia es basada en el juego con el mismo nombre, Little Nightmares así que por favor no me ahorquen si no le entienden. Es un juego muy bueno, los de corazón débil como yo en los finales favor de no ver los gameplays porque si no harán corajes y no quiero que me culpen si les da algo por ello. Y los personajes de Ladybug son propiedad de Thomas Astruc. Ya pues sin más qué decir que el próximo capítulo y final estará muuuuy pronto. COMENZAMOS!

….

Capítulo 4.

Fin de la pesadilla.

Al fin llegaron después de pasar multitud de horrores. La última habitación, localizada en lo más alto de las Fauces, y que debía tener la llave de su liberación… la habitación donde la Dama aguardaba. Una habitación vieja, triste, llena de libros y múltiples espejos rotos. Fue extraño, pero de alguna forma el sitio le parecía familiar a Ladybug a pesar de nunca haber estado allí.

-Ugh…- se quejó Chat Noir a lo bajo y ella lo empujó a una esquina donde estarían seguros y sin ser vistos.

-¿Qué tienes? ¿Te duele algo?- preguntó preocupada a su compañero en el viaje.

-No lo sé... Me siento un tanto débil.- confesó mirándole tras esa bolsa de papel con orejas de gato.- Me siendo como cuando pelee contra Thin Man y usé mis poderes. Estaba débil y… es como si este lugar estuviese… no sé, ahogándome de alguna forma.

-¿Será por tus poderes?

-Tal vez…

Habían destruido la torre de señales, pero aun así Chat Noir había mantenido algo de su poder, sin embargo desde que llegaron a las Fauces este se vio imposibilitado y no podía hacer nada.

Suspiró cansado.

-Me siento inútil.

-No digas eso, yo… ugh.- esta vez fue ella quien se quejó. El hambre estaba regresando y esta vez no tenía a la mano al menos una rata.

-Hey…

-No… espera…- dijo la pequeña que se alejó unos pasos de él para tranquilizarse. Pero entonces fue que la vieron. La Dama pasó cerca de ellos en el pasillo. Chat Noir jaló a Ladybug y le dejo que le mascara el brazo para calmar su hambre, metiéndoselo en la boca a la fuerza y ella no se negó. Vieron a la magnífica mujer caminar como un espectro con su máscara puesta y la vista en la nada. Moviéndose de un lado a otro entre habitaciones. Los dos se acercaron manteniéndose ocultos, y fue que lo escucharon…

¿Un sollozo?

Provenía de la mujer que estaba ahora sentada frente a su tocador. Su máscara había sido retirada momentáneamente para así poder limpiar sus lágrimas. Chat Noir sintió cierta curiosidad ante eso, así que se acercó.

-¡Chat! Regresa.- regañó Ladybug a lo bajo pero el chico no le hizo caso, haciéndole una seña de que tendría cuidado. La pequeña se golpeó la frente.

Chat avanzó con cuidado de no ser visto hasta donde ella estaba, escondiéndose entre un par de libros del librero cercano, ignorando los cuadros que parecían verle, y observando al fin el rostro de la Dama desde su posición.

Oh cielos… ¡Era demasiado hermosa! incluso sintió su cara arder por debajo de la bolsa de papel. Pero, ¿por qué lloraba? Se veía demasiado triste… una parte de él quiso consolarla, acercarse y tomar su mano. Extrañamente una imagen se hizo presente en su mente, la imagen de Thin Man tomar su mano mientras ella seguía llorando. Apoyó su mano en el libro y este se ladeó, haciendo un tenue sonido al golpear con la madera. En ese momento unos brillantes ojos rojos le miraron.

-Eh… ¿miau?- la Dama volvió a acomodar su máscara y se levantó de su lugar. Chat Noir comenzó a correr, pero hubo un momento en que ya no podía avanzar a pesar de que movía sus pies. Fue que notó que estaba flotando en el mismo punto.- Esto no es bueno.- ahogó una exclamación que sonó como un maullido ahogado cuando se elevó más, quedando casi a la altura de la Dama que tenía su mano extendida al frente, sus filosas uñas carmesí estaban muy cerca de tocar su bolsa de papel.

-Tú… no deberías estar aquí.- su voz sonó hueca debido a la máscara.

-Eh… ¿podemos discutir esto con una taza de té y galletitas?- pero ella no tenía deseos de negociar.

-¡Te voy a enviar al lugar de donde nunca debiste haber salido!- de repente varios libros cayeron sobre de ella. Ladybug se las había arreglado para subir y con un separador arrastrar varios libros y tirarlos empujándolos con su cuerpo. Ladybug siguió tirando un par más hasta que ella misma se lanzó y se aferró a la máscara de la Dama.

-¡Déjalo en paz!

Chat Noir dejó de flotar y cayó sobre un viejo cojín que era tan duro como los otros libros.

-¡Ay! ¿Qué tipo de suavizante usan?- la Dama tomó a Ladybug y la lanzó el otro lado del cuarto.

-¡Ladybug!- la pequeña que sintió que volaba vio que empezaba a caer, quizás si tenía suerte podría sostenerse del librero y… pero sus manos no alcanzaron un miserable listón que caía de uno de los libros, sus dedos apenas y lo rozaron pasando cerca de su rostro y…

CHOMP

Sus dientes sí lograron apretar el listón, quedando colgando. Chat Noir lo celebró.

-¡Bien! ¡Ya sabemos que esos dientes sí que son útiles!

La Dama les miró furiosa, alzó sus manos a la altura de sus hombros y los libros alrededor comenzaron a volar en círculos alrededor de ella. Entre estos, el libro del cual Ladybug mordía el listón que servía de separador.

-¡Sostente Ladybug!

Chat Noir subió a uno de los libros. Parándose sobre este y saltando a otro. Ladybug rogaba de verdad que Chat Noir la ayudase pronto porque podía sentir el listón comenzar a desgarrarse con sus dientes. Y entonces este saltó sobre de ella y ambos cayeron sobre otro libro antes de tocar el suelo.

-¿Estás bien?- ella escupió el resto del listón pero al verlo y mirar la habitación observó un espejo de mano en el suelo, los libros y el listón.

-¡Sí! ¿Listo para bajar?

-¡Preparado!

-/!AAAAAH!/- gritaron al caer y comenzar a correr.

Los libros cayeron y la Dama caminó hacia ellos que se ocultaron debajo de un libro que cayó abierto.

-No podrán esconderse de mí. Las cosas no deben de ser así.- tomó el libro abierto pero debajo no había nada, más al fijarse entre las páginas abiertas, los niños le lanzaron dos grandes pelotas de papel ensalivado que dieron en un ojo. Haciendo que ella soltase el libro y ellos corrieran hacia el espejo. Ladybug lo tomó y lo ató por detrás para que fuese más fácil de sostener. La Dama estaba furiosa y la habitación se volvió oscura como reflejo de su ira. Se acercó a ellos para lanzar su conjuro pero el reflejo del espejo la iluminó a la perfección, comenzando a reflejar su propio hechizo que rebotó sobre de ella y provocando que se refugiara en las sombras.

-¡Ahí viene!

-¡Dale Chat!

El hechizo volvió a ser reflejado lanzando a la Dama a una esquina y así volver a refugiarse en las sombras de la habitación. Los dos esperaron el siguiente ataque dando con éxito a su objetivo. Cuando de repente las sombras también los cubrieron a ellos y una mano salió del suelo y atrapó a Chat Noir, el pequeño no soltó el listón con el espejo ni tampoco Ladybug que se agarró fuerte. La sombra se transformó en la Dama que tras la máscara les miraba furiosa.

-No sé cómo, ¡Pero tú vas a volver a tu triste torre y tú vas a ser encarcelada! ¡El ciclo tiene que seguir! ¡No hay otro camino!

-¡No!- gritó Chat Noir y la mujer le agitó haciendo que su bolsa de papel cayera al suelo. Ladybug colgaba de una mano y notó la cercanía de su otra mano por lo que comenzó a balancearse.

-Niño tonto. Tú no decides en este mundo, este mundo decide por ti.- le apretó con fuerza y Chat sentía que le quebraría las costillas en cualquier momento.

-Yo no dejo… que nadie elija por mí… y yo elijo… siempre a Lady… bug.

-¡RAAARGH!- Ladybug gritó y mordió la mano de la Dama, la mujer gritó y soltó al pequeño que se deslizó por su falda y con el espejo cayendo de lado, rompiéndose a la mitad.

Ladybug había mordido tan fuerte que sangre chorreaba de su boca. La soltó, cayendo con más dureza que su compañero pero este le ayudó a levantarse y ambos tomaron un pedazo del espejo cada uno.

-¡Nosotros decidimos qué queremos!- gritó Chat Noir.

-¡Y queremos un mundo sin más pesadillas!

La Dama les atacó pero el doble ataque le dio directo y esta vez había sido un golpe crítico. Cayó al suelo, las sombra que rodearon el lugar desaparecieron y vieron a la mujer yacer en el suelo. Se acercaron a la Dama que ahora agonizaba. Un hilo de sangre cayó de debajo de su máscara y comenzó a crear un pequeño charco.

-Ustedes… ¿cómo?- los miró dejando caer su cabeza a un lado, la mujer vio a los niños atenta, los ojos oscurecidos del pequeño gato con iris verde, la boca llena de sangre de la pequeña de impermeable rojo que esta vez no tenía hambre. Exhaló una leve risa y debajo de la máscara, sus lágrimas comenzaron también a caer.- Sí era posible… el ciclo… se ha roto.

Tras decir esas palabras su cuerpo dejó de moverse. Ambos se acercaron para verificar si de verdad estaba muerta, pero apenas y Ladybug la tocó, esta se volvió polvo.

-¿Qué le pasó?- preguntó Chat Noir.

-No… lo sé. Pero… no me siento bien.

-¿Hambre?

-No… es algo más… algo extraño que siento recorrer todo mi cuerpo.

-Muy bien, tomémoslo con calma. Allá afuera hay muchos monstruos que no van a estar contentos con lo que le acabamos de hacer a su jefa. Hay que idear un plan.

Ladybug miraba sus manos que temblaban, sintiendo un cosquilleo fuerte recorrer su cuerpo.

-¿Ladybug?

Un tenue brillo rojo apareció y entendió lo que había pasado. Una corriente de aire la rodeó y Chat tuvo que cubrirse un poco ya que el polvo se levantó alrededor. Por unos segundos, Ladybug se elevó del suelo y después de eso el brillo se extendió por todo su cuerpo y en un segundo desapareció. Su mano se extendió y la máscara de papel de Chat Noir voló hacia ellos y la atrapó en el aire. Chat Noir abrió la boca y ella sonrió al tiempo que le ponía la máscara.

-Wow… ahora eres mágica. Bueno, ¿más de lo normal? Porque para mí siempre fuiste mágica.

-Pfft, gato tonto.- ahogó una risa.- Hora de salir de aquí, chaton. Y vamos a hacerlo juntos.

De nuevo invocó su poder e hizo que los pocos aparatos que había en las Fauces y en las Profundidades comenzasen a funcionar otorgando al felino algo de señal. Chat Noir lo sintió también. El verde iris de su ojo comenzó a brillar poco a poco escuchando la estática y al ver su mano vio esa energía oscura que le caracterizaba.

Los dos se miraron a los ojos y asintieron. Se dieron la vuelta a la puerta principal y se tomaron de las manos… Ya era hora de salir de esa pesadilla juntos.

….

Y… espero que les haya gustado! El próximo será el último. Gracias a todos por leer y los que dejan review mil gracias. Dejen review, nada de tomatazos, acepto bebidas de temporada, y sin más qué decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!