Las manos de Sari temblaban, había corrido con la suerte de perder verter el veneno sobre los labios de Kankuro, ahora tenía que hacerlo más difícil, su pecho subía y bajaba debido a su entrecortada respiración, por más que se mentalizara de lo que sería un futuro para ella y los suyos el miedo la invadía ¿cómo podía matarlo al? Puede que haya sido un terrible novio, pero en muchas ocasiones fue su escape de la terrible realidad en la que vivía.
La mano entumecida de Kankuro reposaba sobre la suya, en su otra mano estaba la navaja de cobre que serviría para destrozar las venas de su compañero; de sus ojos brotaron grandes lágrimas y para cuando tomo el cuchillo con decisión se encontró con la mirada de Kankuro, él estaba ahí mirándola confundido aun cuando su cuerpo no respondía a ninguno de sus llamados. - Lo siento. - Le dijo ella mientras sus lágrimas caían. - Tengo que hacerlo... - Sari dudo cuando los ojos de Kankuro se llenaron de lágrimas, ellos no eran muy diferentes, ambos eran demasiado jóvenes para hacer lo que estaban haciendo, pero era la responsabilidad que habían tomado. - Deja de mirarme... - Sari le suplico. - Me estás haciendo esto más difícil.
La puerta de la habitación se abrió y Sari retrocedió haciendo caer la navaja y pisando la mano de Kankuro con sus propias piernas. - Aquí. - Dijo la voz de una mujer, Sari intento esconder la navaja entre las sabanas y se giró hacia Kankuro para cerrar sus ojos. - Revísenla.
Matsuri entro seguida de muchos guardias, entre ellos se encontraba Gaara. - A ella fue quien vi llevar a la reina al subterráneo. - Sari miro sorprendida a su compañera, comenzó a negar ¿que estaba tratando de hacer? ella no tenía idea de donde podía estar la reina. - Luego de eso subió sola.
- Kankuro. - Gaara dijo mirando a su hermano inmóvil. - ¿Estas bien?
- ¿Porque no responde? ¡Encontramos las ropas de la reina calcinadas ¿qué sabes? - Dijo Baki, lo conocía por ser uno de los generales más importantes, Sari estaba sin habla ¿Matsuri estaba del lado de ellos? ¿No se había escapado Gaara con la reina? Ella no tenía ni idea de que había pasado con Tenten ¿porque intentaba incriminarla? - ¿Que le hizo al rey?
- Nada. - Dijo apenas audible. - No sé nada... de la reina tampoco.
- ¿No fuiste tu quien escribió esa carta?
- ¿Que? No. - Sari se dio cuenta que las muñecas de Matsuri estaban atadas, entonces quizás fue forzada a decir la verdad y quizás algunas mentiras para librarse. - Matsuri... ¿qué pasa?
- Nada. - Dijo su amiga. Sari entonces fue forzada a levantarse mientras Gaara corría en dirección a su hermano; Sintió como todo fue moviéndose muy lento, ella forzada a dejar la habitación, pasando a un lado de Matsuri quien le dedico una lamentable mirada, a sus espaldas un desesperado hermano menor intentando levantar al cuerpo inmóvil que la veía con lágrimas en sus ojos. - No hice nada. - Dijo en un susurro mientras se alejaba. - ¡Kankuro yo no fui! ¡Ayúdame! - Las lágrimas brotaron de sus desesperados ojos y luego de ellos todo comenzó a pasar tan rápido. Los guardias tenían a sus compañeros atados a los grandes pilares que adornaban el palacio, cada uno de ellos inclusive los que servirían como vigía se encontraban ahora dentro del lugar aprisionados, Matsuri en serio los había vendido a todos. - ¿Nos van a matar? - Por supuesto que lo pregunto esperando una respuesta, pero nadie le hizo caso, al llegar al pilar reservado para ella todos la miraron con desprecio, justo en esos momentos en los que se sentía usada y sin sentido le gustaba correr hacia él. - Mátenme. - Le dijo al guardia que la ataba en el pilar. - Me da vergüenza mirarlo...
- Guárdate todo para el juicio. - Le dijo el guardia. - Aun tienes que decirnos donde está la reina.
Sari miro preocupada al hombre mientras se alejaba. - Oye. - Uno de sus compañeros le dijo a un lado. - ¿qué le hiciste a la reina? - Sari soltó un quejido y con ello vino un mar de lágrimas ¿en que la estaba metiendo Matsuri?
Gaara miro a su hermano enloquecer con las ropas calcinadas de Tenten, la agonía y el sufrimiento que expresaba con cada grito lo hacían querer unírsele para calmarlo, pero sabía que esto e inculpar a la actriz era la única forma de abrirle los ojos al inmaduro del rey. - Kankuro. - Dijo en un susurro. - No le digamos nada aun a Temari. Solo vamos a preocuparla.
- Pero...
- Tu destitución... - El hermano menor miro al otro con algo de pena. - Cuando me coronen, hablemos con ella. - Kankuro se encogió de hombres.
- Como sea.
- Solo es temporal. - Gaara dijo avergonzado. - No aspiro a eso ¿lo sabes? Yo...
- Como sea. - Kankuro miraba las ropas apenas coloridas. - Yo tampoco.
Gaara suspiro, puede que las cosas estaban saliendo exactamente como el había planeado mientras siguiera gobernando y su sobrino naciera sin inconvenientes se encargaría de dejarlo en el trono tal y como corresponde, pero antes tenía que asegurarse de que su país era un lugar seguro. De su parte no habrían heredados, no podría poner a su lado a una mujer que había formado parte de la rebelión y no tenía ningún interés en que otra persona ocupara ese lugar por el momento; por el momento su principal interés era proteger a los suyos y crear un espacio seguro para el futuro.
- Kankuro. - Su hermano se dirigió a él nuevamente. - Lo que paso... fue en un error. - Kankuro lo miro con indiferencia. - Que mejores a partir de ahora es lo importante.
- Quédate con eso. - Kankuro negó. - La gente no me va a querer nunca como un rey.
- SI. - Afirmo Gaara. - Pero no te castigues demasiado
- ¿cómo no? - Kankuro limpio su nariz que goteaba al igual que sus ojos. - Tenten no está ¿cómo voy a dormir siquiera con esta culpa? - Gaara estuvo a punto de calmarlo y decirle la verdad, pero eso solo lo debilitaría, necesitaba mantener esto lo más que pudiese. - Ni siquiera debería estar vivo...
- No empieces. - Gaara negó. - Pide que te seden si es necesario, pero suicidarte sería el gesto más cobarde después de todo lo que hiciste. - Gaara dejo a su hermano y abandono la habitación, justo en la entrada Matsuri le esperaba aun con las manos atadas.
- ¿Sigue con su drama el cínico de tu hermano? - La muchacha soltó las afiladas palabras con una sonrisa en sus labios. - su alteza.
- No me llames así. - Gaara la miro de reojo. - ¿porque sigues atada?
- Bueno...
- No empieces... no estoy de ánimos.
- ¡Dios!... nunca tienes ánimos. - Matsuri se desato en segundos y camino al lado del próximo rey suplente. - ¿ahora qué?
- Matsuri. - Gaara se giró y la miro a los ojos. - Si sabes que no podemos casarnos ¿no? - La chica asintió aun con una sonrisa. - ¿Y sabes que tienes que mantener el secreto?
- ¿sigues desconfiando? ¨
- Solo te lo aclaro porque no quiero que luego me ruegues porque te salve la vida.
Matsuri inclino su cabeza confundida. - ¿Me matarías?
- ¿lo dudas?
- Si lo dices así es tentador. - Ella sonrió y Gaara no pudo evitar unírsele.
- Estoy hablando en serio.
Matsuri asintió. - Si, su alteza.
Temari miraba desde la ventana de su habitación como en los banderines altos que solían llevar bandera reposaban las cabezas de los traidores, eran muchas de ellas que se mostraban a las afueras del castillo, al parecer mientras ellos se enfrentaban dentro del castillo, fuera los hombres de Hidan buscaban posicionarse. Hidan llegaría el día de hoy si es que los hombres y el rey no lo habían alcanzado primero, aquello para prevenir que algún mensajero le adelantara la noticia y lo obligara a resguardarse en algún escondite; Temari aun esta desinformada sobre aquella situación se la había pasado en su habitación sin apenas poder mover la cabeza, su cuello parecía haber sido arañado por algún animal y no podía tragar nada más que no fuesen líquidos, inclusive sus labios estaban deshidratados y rotos.
- Temari. - La chica se giró y se encontró con Kurenai quien al igual que ella se encontraba herida. - No te preocupes ya vienen de camino.
- ¿Shikamaru? - La reina dijo apenas audible, su voz sonaba ronca y baja.
- Si. - Kurenai le dedico una sonrisa. - Ya terminé de recibir a los altos cargos.
- No tenías por-
- Tranquila. - Kurenai sonrió en dirección a la reina. - No podías, debes descansar. Es mi deber recibir los respetos por la familia. - Los servicios fúnebres de los fallecidos se llevaron a cabo aquella mañana, aun cuando Temari sabía que Shikamaru le hubiese gustado despedir a su madre no podían retrasarlo más, el clima y las condiciones no lo permitían, por lo menos antes de irse pudo pasar un tiempo con ella. - Ino dice que recibió una carta de Chouji, Hidan fue emboscado en la salida sureste de Konoha, Shikamaru y los demás se encargaron de esposarlo, vienen de camino.
- ¿No van a matar- Temari tosió antes de poder terminar la oración, aun había rastros de sangre en su saliva?
- No. - Kurenai negó. - Deben ser acusado de manera oficial frente al juzgado. - La mujer se encogió de hombros. - Por ser de una familia tan importante tiene el respaldo de muchos y el derecho a defenderse.
- Pero si-
- Si no muere pudriéndose en esa celda yo misma me voy a encargar de asesinarlo, no te preocupes. - Temari asintió en dirección a la general. - Preocúpate por descansar y recuperarte, luego de esto habrá que dar muchas explicaciones al país.
Temari asintió, le dio la espalda nuevamente a la recién llegada y miro hacia fuera donde reposaban las cabezas de los que alguna vez juraron protegerlos.
Shikamaru cabalgaba agotado sobre su caballo, frente a él estaba Hidan esposado y arrastrado por otros guardias, sus pies caminaban con pesadez debido a la herropea que lo ralentizaba; Hidan iba cabizbajo, pero aun orgulloso, respondía sin dudar cualquier pregunta y se aseguraba a sí mismo como una víctima de toda la situación, aun cuando sus guardias habían muerto por él y en sus carruajes de habían encontrado oro y armas de primera calidad. Shikamaru tenía ganas de partirle la cara, el temor y la cobardía que había sentido antes despareció en cuanto vio la presumida cara de su enemigo, decir que quería asesinarlo era poco, le gustaría verlo sufrir un poco antes de que llegara a su fin.
- Ahí. - Dijo la voz de uno de los caballeros, todos alzaron el rostro en cuanto se encontraron la bienvenida hacia el castillo, sabía que esto fue idea de su esposa quien reposaba en cama lamentándose de no poder acompañarlo. - ¿son esos los traidores?
Todos miraban curiosos hacia arriba, donde reposaban las cabezas de aquellos, putrefactas, comidas por pájaros, grises, sin vida y mal olientes. Hidan se detuvo en el momento en que sus ojos se cruzaron con aquellos tres rostros conocidos, sus pies no respondían aun cuando el quería moverse ¿habían acabado con ellos? Según la información solo sus guardias de vigía habían sido descubiertos, pero... ¿Konan también? - Ah ella...- Susurro el rey a sus espaldas. - me pidió que te dijera que se suicidó. - Los ojos de Hidan se abrieron como platos al escuchar las palabras del rey, Shikamaru sonrió al descubrir el temor en la mirada del hombre ¿entonces aquella porquería de hechicería era cierta? - ¿Porque era importante eso Hidan? - Pregunto Shikamaru curioso, Hidan intento sonreír y negó.
- No tengo idea. - Él se encogió de hombros. - no la conozco.
Shikamaru miro con desprecio al hombre, aun en los últimos minutos de vida la chica no quería ser asesinada para enfrentarlo, aquella mujer había vivido toda su vida como peón de un hombre que seguía ignorando su existencia. - Que lastima, parecías ser importante para ella. - El rey continúo caminando e Hidan tuvo que ser arrastrado pues aun el shock no lo dejaba moverse.
Shikamaru se lanzó sobre la gran cama, el agua fría por fin había limpiado todo su cuerpo, había comido algo caliente y el olor de su esposa era cercano y real. - Quiero llorar. - Shikamaru le dijo a la rubia que le miraba desde el borde de la cama. - No me juzgues. - Ella asintió sin poder hablar, el doctor la había regañado antes pues no siguió las recomendaciones y su garganta aun no sanaba. - Voy a extrañar a mi mamá y me da tanta rabia no poder matarlo.
- Y. - Temari cubrió su boca y se señaló a sí misma.
- Si a ti igual. - Él se sentó y la miro a los ojos. - Mírate. - El muchacho toco el rostro de la reina, se veía cansado al igual que el suyo, pero estaba un poco más herido y rasguñado. - ¿Te duele? - Temari asintió y al ver los ojos húmedos de Shikamaru no pudo evitar acompañarle, su labio tembloroso se acercó a los del Nara y le beso. - ¿No te duele besarme? - Él dijo mientras las lágrimas caían, Temari negó. - Bueno. - El chico se acercó para besar nuevamente a su esposa, aunque al separarse la hundió en su pecho con un abrazo. - Esto es horrible.
- Si. - Dijo ronca la reina. Sus lágrimas comenzaron a empapar las ropas del rey al igual que las lágrimas de este se unían con el cabello rubio de la chica.
- Ahora tengo miedo de todos.
- No.- Temari quería decirle más, quería decirle que aun había gente buena, sus amigos, Kurenai y ella, había muchos ahí que estarían dispuesto a ayudarle y eran de confianza, pero la voz no tenía la fuerza suficiente para salir sin causar algún daño.
- Lo sé. - Dijo el como si pudiera leer su mente. - No todos, pero tengo miedo. - Shikamaru la aparto. - La verdad es que es muy problemático esto de ser rey ¿debería escapar? - Temari abrió los ojos como plato y negó. - Si... no puedo. - Ella sonrió aun cuando sus labios quebrados se lo impedían. - Entonces no te mueras.
- No.
- No puedes dejarme solo ahora. - Ella asintió. - Eres todo lo que me queda. - Temari le beso, las palabras de Shikamaru le habían dado calidez en su pecho luego de días tan duros y aun cuando las quería tomar con cariño sabía que esas palabras venían del dolor. - Ya no llores, no me copies.
- Que tonto. - Temari susurro en su pecho, haciendo un esfuerzo se acercó al oído del rey y le susurro. - Te amo.
- Y yo a ti mi vida.
Holaaaa... espero que disfruten estos capitulos, se que me demore muchisimo en actualizar es que la historia no estaba yendo como queria en lo que respecta la linea de tiempo, intente cambiarla pero no me convencia, quedaban muchos espacios en blanco y no se... me estrese mucho al punto que veia el borrador y no queria escribir mas, ahora estoy aqui publicandoles lo que resulto despues de mucha reflexion porque no queria darles un 2022 con esto en hiatus, esperemos que mañana me de el tiempo de corregir el final y subir lo que falta... (siiii ya viene el final) muchas gracias los que siempre estuvieron al pendiente por su paciencia, les mando un abrazo y por ello le voy a regalar un dibujito a quien me diga lo que estudio Shikamaru en este fanfic.. (el dibujito es de lo que sea menos estilo realista pueden encontrar mis trabajos en mi twitter arroba charoniva) un abracito y cuidense mucho. (si ya participaron por wattpad ya no se vale aquí XD )
Por cierto estoy pasando la historia a word y me doy cuenta que son 415 paginas con 122.851 palabras...ah wtf jajajaja
