Nota: aunque hay algunas escenas que señalan a un ship (relaciones), estos NO SON el tema principal de esta historia. Este fanfic no gira en torno a relaciones, los dos ships son solo una pequeña parte que enriquece el tema principal. La historia está completa pero la subiré de a poco para tantear las aguas.


IMPORTANTE: uso algunos nombres en inglés para disminuir confusiones entre los doblajes de España y latinoamerica, como ocurre con la traducción del nombre de Waddles, Summerween y los árboles de Edelwood.


Disclaimer: los personajes de Gravity Falls y Over the garden Wall no me pertenecen, son propiedad de sus respectivos creadores, solo las ideas en la historia son originales míos, su uso es sin fines de lucro. Por favor, no copien mi trabajo a otros sitios sin mi consentimiento.


Comencé esta historia para mí, sin intención de publicarla, pero tú me motivaste a acabarla y me convenciste de que era lo suficientemente buena para ser conocida, me diste la confianza y por eso te escribo esta dedicatoria.

Gracias Hugo.


Lost Soul por Leira H.

"Come away, O human child!
To the waters and the wild
With a faery, hand in hand,
For the world's more full of weeping than you can understand."

The Stolen Child. W. B. Yeats (1865-1939)


"But where have we come?
And where shall we end?
If dreams can't come true
Then why not pretend?"

-Into the Unknown. Jack Jones


Prólogo: El niño de la historia incompleta

El silencio era casi ensordecedor en aquel paisaje blanco, en el cual contrastaban los oscurecidos troncos desnudos de los árboles del bosque. Ningún sonido, ni siquiera animal, parecía querer alzarse en la noche cada vez más cercana, al menos no a algunos kilómetros a la redonda, como si temieran a la única figura que se aventuraba en el exterior, en medio de la nada, caminando lentamente sobre la aparentemente suave pero mortalmente fría mortaja de nieve que cubría la tierra, con gesto indiferente y sin emitir temblor alguno.

Lo más notorio de esta figura, además de su estatura pequeña, era la linterna que cargaba, dejando la mayor parte de su cuerpo en sombras, haciendo sobresalir las siguientes características: dos ojos brillantes, como encendidos con una luz fantasmal, junto a lo que parecían ser astas emergiendo a ambos lados de su cabeza. Su andar parecía dirigirle hacia un extraño y perturbador árbol, pero a solo un metro se detuvo, alertado por un suave sonido, bajó la linterna y dirigió la vista al dueño del ruido. Un lobo solitario se había detenido abruptamente en la entrada del claro, con tal mala fortuna como para encontrarse con él. En aquellas tierras, incluso los animales tenían una inteligencia sobre el promedio, por lo que es correcto decir que el pobre sintió su corazón detenerse del susto al encontrarse en esa situación, rogando que la entidad pasara de él y se concentrara en su objetivo original. Aquel lobo no pudo evitar sorprenderse al ver lo que se escondía tras las sombras, ahora que el farol había sido ubicado a un lado. Un muchacho joven, que no sobresaldría del montón si no fuera por su piel tan blanca como la nieve alrededor de ellos, sus ropas gastadas, la ornamente y por supuesto, aquello que lo miraba al otro lado de esos ojos. Había escuchado rumores, algo sobre la entidad apoderándose de una de las pobres almas perdidas, tomándolo como un recipiente, un destino peor que volverse árbol. No creyó que fuera verdad.

Por fin, tras un instante que se sintió eterno, la entidad con forma de niño (o muchacho) pareció perder interés en él y volvió a caminar hacia el extraño árbol, dejando la lámpara sobre una piedra mientras alzaba una vieja hacha, con la clara intención de talar la madera. El lobo no malgastó ni siquiera un segundo más para salir corriendo. No se sintió seguro hasta poner varios kilómetros entre aquel sitio y él, solo entonces agradeció a los espíritus de sus antepasados por permitirle vivir un día más.

Con piernas temblorosas se alejó caminando un poco más, buscando un refugio seguro. Pero aún desde aquella distancia, creyó escuchar sonidos de madera siendo talada; tembló.