Espero ir tomando ritmo... Se que actúa relativamente poco, pero ¿alguna cosa que pueda mejorar en la actitud de Kirumi? No manejo muy bien las personalidades de los personajes de V3, me gustaría algún consejo si fuera posible,

Pero, dejando de lado la cháchara, espero que disfruten del capítulo :'D


Estamos caminando de regreso al salón, los chicos solamente se burlaban sobre lo anterior, yo caminaba sonrojado, asta que suelto un suspiro de cansancio.

- ¿Que sucede idiota? - dijo de repente Kuzuryuu, me tomo desprevenido, solo lo mire con los ojos abiertos y le respondí cansado.

- ¿Es que no están medio pesados con el tema? Llevan molestando con eso desde la cafetería - el solo me miró confuso, está mirada también apareció en Komaeda, mientras que Ibuki solo estaba curiosa. - ¿What? - les pregunte ahora yo también confundido.

Los chicos se vieron simplemente entre si, para luego mirarme de manera extraña, ellos, menos Ibuki, me miraron serios.

- Está bien, ahora sí, ¿que te pasa? - me exigió respuestas el yakuza en miniatura - O más bien, ¿que demonios estás planeando? - pregunto mientras entrecerraba los ojos.

Yo lo mire atónito

Espera, ¡desde cuándo se dio cuenta de eso!

Si me asegure de no decirle a nadie, y además, ¡ni siquiera he empezado mí plan!

Gire mí cara hacia Komaeda, este solo soltó una risita, y cerro los ojos.

- ¡Es bastante obvio que estás por hacer algo, Souda! - no bien termino, me guiño un ojo, para luego reírse a costa de mi expresión, me había dejado con la boca abierta.

¡No sé vale! ¿¡Cómo se dieron cuenta estos dos !? Espera, ¡no me digas que ella también...!

Gire rápidamente hacia Ibuki, la mire preocupado, puedo sentir el sudor caer por mí rostro, ella apoya su cabeza en su hombro mientras piensa con los ojos cerrados.

Luego de unos segundos, ella sonríe, me mira con estrellas en los ojos, mis ojos están como platos, los otros dos también le dirigen una sonrisa, ella luego dice alegremente.

- ¡Ibuki no tiene ni idea de lo que están hablando! ¡Yo no veo nada raro en Souda! - simplemente caigo al suelo de cara, era lógico que no tuviera idea de nada.

Me paro lo más rápido que puedo, solo para escuchar cómo Kuzuryuu se palmea la frente con la mano, mientras que Komaeda ríe nerviosamente. Nos miramos entre los tres.

Luego comenzamos a reír ante la mirada molesta de Ibuki.

- ¡Oigan, no se rían de Ibuki! - dijo haciendo un puchero, poco a poco luego de unos segundos, paramos, pero yo aún estoy quitándome las lágrimas.

- ¡Tranquila Ibuki! - comenzó con un tono alegre Komaeda - es normal que no sepas de que estamos hablando.

Si, normalmente, somos los únicos que sabemos que mierda pasa por la cabeza de Souda - dijo con una sonrisa Kuzuryuu, bueno en eso tienen razón, suelen intuir bastante rápido mis planes, o como me siento...

Aunque no tengo idea de cómo lo hacen...

- Una vez que lo conoces bien, es igual de fácil de leer que un libro abierto - dijo de manera burlona Komaeda.

- Espera, ¡¿como que libro abierto suertudo de cuarta ?! - replique indignado.

- ¡Es la verdad, idiota! Tienes las emociones a flor de piel, ¡y por cualquier mierda te saltan las alarmas! - mire a Kuzuryuu, esto me hizo verlo sorprendido, y cuando estaba por replicar - ¿Te tengo que recordar todas esas veces que no podías ocultar tu enojo, porque Gundham se acercó a Sonia? - sentí como una flecha me atravesaba - O todas esas veces que casi se te parte la cara de la sonrisa, cuando Fujisaki te pide ayuda en algo - otra fecha mas... - o inclusive, esas veces que apenas puedes ocultar tu sonrojo, cada vez que alguien te elogia.

Tres flechas más me atravesaron, mí rostro estaba caliente, muy caliente.

- ¡Ya entendí, para! - le grite avergonzado, el solo se reía a mí costa, me estaban entrando ganas de ahorcarlo, pero no quiero tener una espada real atravesada, así que me aguante.

- Dejando de lado lo fácil de entender que es Souda - mire a mí amigo peliblanco con odio, lo cual el ignoro - Sabes que puedes decirnos cualquier cosa, ¡sabes que estamos aquí para ayudarte!

- O para detenerte de cometer una estupidez - dijo tranquilo Kuzuryuu.

Yo los mire con una sonrisa, mientras alguien me agarraba en un abrazo.

- ¡Ibuki se siente excluida! ¡Sabes que puedes contar con Ibuki! Así que... ¡No la excluyan! - dijo en un tono animado, está chica siempre tiene la energía cargada al máximo.

Le acaricie la cabeza mientras miraba a los otros dos.

Si, es verdad, ellos son mis amigos, los más cercanos de hecho. Nunca tuve que dudar en contarles esto, puede que no sean de mucha ayuda, pero siempre podrán aportar algo.

- ¡All Right! si estoy planeando algo - dije con una sonrisa, mientras me soltaba del abrazo de Ibuki, ella pareció triste por esto, pero luego cambio su cara a una de curiosidad, los otros también me miraban curiosos. - ¡Me voy a declarar a Sonia! - dije mientras mí cara de empezaba a poner colorada.

- vaya, ¡no sabía que eras partidario del suicidio! -

- Te dije que evitaría que hicieras estupideces, ¡pero nunca espere una tan grande! -

- ¡Ibuki cree que estás loco! -

Dijeron mis tres amigos, yo solo los mire con una cara plana. Para luego poner lentamente una mano en mí mono.

Ellos se quedarán quietos por un segundo. Mirándome con sonrisas nerviosas. Bueno Ibuki no entendía mucho lo que está pasando, es verdad, ella nunca a pasado por esto antes. Bueno, ¡siempre hay una primera vez!

Saco mí llave inglesa de adentro del mono. Y la empiezo a golpear suavemente en mí mano, lo más lento que puedo.

Los chicos me miran con pavor, Ibuki incluida, parece que ya entendió lo que le espera.

- ¿Algún último deseo? - les dije tranquilo, con una sonrisa dentuda.

- ¡Ibuki pide 5 segundo para correr! - grito rápidamente, los otros dos asintieron nerviosos, yo solo di un leve asentimiento.

Inmediatamente, salieron disparados hacia el salón de clases, sabía que no los iba a alcanzar, así que solo suspiré y guarde mí llave.

- después de seguro preguntarán más, en ese momento los mato - murmuré para mí mismo.

Para luego reírme en voz baja, estos idiotas no pueden pasar un día sin hacer este tipo de cosas.

Pero igual, me preocuparía sino lo hicieran.

Aunque parezca masoquista, estás interacciones son buenas, nunca tuve amigos realmente, bueno tuve uno. Y me dio la espalda. Así que, sentirse querido de esta manera, es lindo.

Sería bueno que mí madre pudiera verlo...

¡No entra ahí Kazuichi! no seas idiota, eso solo es para lastimarte, no sigas.

- ¿No va correr tras ellos? - Una voz relajada, pero con un tono amable, sonó en mí espalda, yo me gire para ver de quién provenía.

Era una chica con vestido de sirvienta, al viejo estilo con guantes y todo, aunque tenía colores más opacos y también resalta que el vestido tiene un patrón de tela de araña; poseía un pelo plateado gastado, con ojos de color verde, uno sus ojos estaba parcialmente oculto por el pelo.

Parecía una sirvienta real...

Aunque como es la escuela me creo que sea una real.

Nos miramos por unos segundos.

- Emm, no, no lo voy a hacer - dije un poco inseguro, ella solo me miró con una amable sonrisa.

- esa es una buena elección, no me gustaría ver esa parte violenta - siguió con el mismo tono de antes.

Okey, esto es raro.

¿Quien es y de dónde salió esta chica? Se que estamos en el pasillo, pero este solo lleva al aulas de mí clase, ¿Por qué estar aquí?

Otra vez el silencio perduró por un tiempo.

Empecé a sentirme nervioso, no se supone que ella debería presentarse... Esto es muy incómodo.

Parece que yo tengo que dar el primer paso, ¿no?

Suelto un suspiro, este día me está quitando años de vida.

Le doy una sonrisa dentuda mientras me presento.

- Bueno... ¡Soy Kazuichi Souda! ¡El estudiante mecánico definitivo, como va todo! - dije en mí habitual tono alegre, ella asintió con una sonrisa, parece ¿complacida?

- Yo soy Kirumi Tojo, soy la estudiante maid definitiva, es un gusto conocerlo, Souda-sama - dijo feliz haciendo una pequeña reverencia. Luego se me quedo mirando.

Bueno tiene sentido, por el vestido es bastante fácil de intu...

¡¿Cómo que Souda-sama ?!

La miro sorprendido, puedo sentir como mi rostro se sonroja a más no poder, mis ojos están abiertos como platos.

Trato de corregirla rápidamente, aunque tropiezo con algunas palabras por los nervios

- ¡no..no es necesario, es dema..maciado formal! ¡Puedes decirme Souda! - ¡es la primera vez que alguien me habla con tanto respeto!

- Voy a tener que negarme, Souda-Sama, eres un estudiante de un año superior, se le tiene ir tratar con el debido respeto - estaba muy sería, ¡¿que demonios le pasa a esta chica ?!

- ¿¡Pero !? - iba a empezar a replicar, pero una mirada de ella me hace entender que no hay discusión. Así que, solamente asiento lentamente, lo cual hace que ella ponga una pequeña sonrisa, debo parecer un tomate ahora mismo.

Mientras ella sigue mirando, intento esconder parte de mí rostro con mí gorro, pero me las arreglo para preguntarle.

- ¿Que haces por aquí? ¿Este pasillo solo dirige al salón de mí clase? - volteó hacia la dirección de mí salón, para luego volver a mirarla a ella.

Ella se cubre un segundo la cara con una de sus manos, para luego decirme tranquilamente

- El profesor nos ha dado una hora libre para explorar el establecimiento, y este era el último lugar que me quedaba por venir - termino simplemente dándome una sonrisa de satisfacción, parece que para ella dio una respuesta perfecta.

- Bueno, como ya eh dicho, por aquí no hay mucho que ver, quizás alguna explosión o alguna que otra locura, pero por lo demás... - le dije mientras me rascaba la parte de atrás del cuello, ella me miró con una ceja levantada, parece confundida. - créeme no estoy exagerando, y es más normal de lo que parece.

- Pero, ¿quien se encarga de reparar todo entonces? - pregunto con duda.

- Normalmente a mí me cargan el muerto, así que probablemente si algo de tu laboratorio se rompe, me veas ahí en unas horas después de que avises - dije alegre, mientras levantaba un pulgar hacia ella, para mostrar que soy de confianza, ella me miró unos segundos, para luego sonreírme.

- Entiendo, Souda-Sama - dijo con su tono habitual.

Voy a pensar que es el que usa todo el tiempo, debido a que está conversación parece que tiene uno solo.

- Aunque, tengo una pregunta Souda-Sama, sino es muchaia - ella exclamó sería, bueno es un cambio, aunque no sé si me gusta... Yo solo asentí nervioso - ¿Normalmente se lleva de esa forma con sus compañeros?

Yo la mire con curiosidad, para luego soltar una pequeña risa, lo cual la confundió - si, suelen ser así de molestos, pero yo los quiero así. - respondí con una sonrisa de oreja a oreja, ella me cuestiono.

- Pero, un grupo de amigos, ¿no es uno el cual se respeta entre ellos? Eso parece todo lo contrario -

Solo me reí ante su comentario, para su consternación, cuando ella me miró aún con duda, le respondió entre risas.

- ¿Y quien dice que no nos respetamos? - ella abrió los ojos por un segundo, pareciendo sorprendida, pero luego volvió a poner una cara seria

- No lo entiendo Souda-Sama, ¿sería mucha molestia para usted explicármelo? - me preguntó mirándome fijamente.

Je, ¡parece que me voy acostumbrando a que me diga así!

Le negué sonriendo, y empecé a explicarle con una sonrisa que no se borró de mí cara hasta ir termine.

- Mira, los amigos son raros, uno podría pensar a simple vista que siempre se molestan, se pelean y discuten, pero justamente eso significa que tienen una relación cercana - ella solo asintió, lo cual tome para continuar - normalmente esto pasa dado a que se conocen lo suficiente para no tener miedo de lastimar al otro, eso significa que le tienen aprecio. Mí grupo y yo, nos apreciamos. Y también sabemos cuáles son nuestros, límites, y respetamos nuestras decisiones; ¿O acaso escuchaste alguno en contra de mí decisión? - ella solo abrió los ojos con sorpresa - ellos ya saben que tengo ese objetivo, y como tal no van a detenerme, a no ser que haga algo demasiado escandaloso. Y pasa lo mismo a la inversa.

Satisfecho por lo que dije, solo la mire con una sonrisa, parece estar analizando lo que dije, pero por unos segundos mí mente se fue hacia otro lado, recuerdos de mí tiempo con ellos.

Cuando me acerque a Kuzuryuu por primera vez, que me mandó a la mierda como cuatro veces antes de terminar la conversación, pero que con el tiempo, nos fuimos acercando más, hasta el punto de que hemos hecho muchas idioteces juntos, incluso cuando lo convencí de entrar a espiar a las aguas termales en es viaje escolar de primer año, ja, ¡nunca nos descubrieron!

O con Komaeda, que a pesar de todo lo raro que es, y ese complejo de inferioridad que tenía, el fue mí primer amigo aquí, el se negó a dejarme, incluso con todos los problemas que tuvieron que pasar, aún recuerdo cuando, sin querer el consiguió, el almuerzo de Nidai y lo empezamos a comer. Cuando Nidai no encontró tuvo que correr por toda la escuela para perderlo.

O con Ibuki, que cuando se unió fue igual que con los demás, pero cuando se rompieron sus parlantes y auriculares, llego llorando a mí laboratorio, consolarla fue un trabajo largo, pero cuando repare todo, su expresión fue de pura felicidad, fue muy linda toda la situación, hasta que le dije que lo hice más potente... Tuve que ayudar a reparar todas las ventanas de la escuela... ¡Valió la puta pena!

Ja, al final es cierto lo que dicen, "los pájaros del mismo plumaje, vuelan juntos" una pequeña sonrisa apareció en mí rostro.

- Creo que ahora lo entiendo - dijo ahora con una sonrisa complacida - Muchas gracias, Souda-Sama.

Yo le devolví la sonrisa - ¡No es ningún problema! ¡Cualquier cosa que necesites, estoy para ayudar! -

- Yo igual Souda-Sama, por ahora me retiro, tendré que juntarme con mí grupo, fue un gusto agradable conocerlo, nos veremos Souda-Sama- se despidió con un saludo de mano, yo hice lo mismo.

- Igualmente Tojo, ¡nos vemos! - dije, mientras veía como se iba.

Parece realmente agradable, espero poder encontrarme con ella en otro momento.

Por ahora el balance es de dos chicas amables y una peligrosa, parece que las chicas de nuevo ingreso son en su mayoría amables, espero que siga así, de esa manera será más fácil llevar a cabo mí plan, aunque...

Quizás hacerme amigo de ellas no sea malo.

Un sonrojo paso por mí rostro, aunque por un segundo, se me pasó por la cabeza algo...

- ¿No me estoy olvidando de algo? - pensé en vos alta.

- ¡Quizás yo pueda recordárselo Souda-Sama! - luego de esas palabras que me hicieron sentir un escalofrío por toda la espalda, sentí una mano sobre mí hombro. - ¡no es bueno estar coqueteando con una chica cuando deberías estar en clase! - trague saliva, por mucho que la voz sonara animada y risueña, sabía lo que me esperaba, empecé a temblar. - ¡se ha portado mal Souda-Sama! ¡¿Sabe lo que significa verdad ?!

- Si, Yukizome-sensei... - respondí resignado a mí destino.

Sabía que sería un día largo, ¡pero cuando llegue a mí laboratorio en el tiempo de la tarde todo mejorara! ¿Verdad?

¿Verdad?

Continuara...