Altar del Invocador - Cuarta Ronda de Invocación

Con todo lo de la pelea de entrenamiento que Kiran y la Orden tuvieron, Kiran fue muy amable al dejar que sus amigos descansaran y se recuperaban de sus heridas y momentos vergonzosos que recibieron. A pesar de estar en recuperación, Kiran pensó que sería buena idea hacer algunas labores en el castillo mientras el equipo sigue en reposo.

Luego de una semana, Kiran fue recibido con otra bolsa con 20 orbes de invocación por parte de Feh. Él le agradeció a su emplumada amiga y le dijo que se tomara un pequeño descanso para recuperar energías. Feh aceptó y se dispuso a relajarse y, de vez en cuando, ayudar a los curanderos a cuidar a la Orden.

Kiran tomó rumbo al Altar de Invocación y realizar otras invocaciones, solo por si surge una emergencia muy peligrosa; ya que, mientras la Orden sigue descansando, no hay nadie que pueda proteger el reino. Una vez llegado al Altar, colocó los orbes y pronunció el hechizo otorgándole 3 orbes rojos, 1 azul y 1 verde. Luego, tomando los orbes, se acercó al Altar y colocó uno de los orbes para empezar con el ritual.

-Gran héroe de las leyendas, por favor escucha mi llamado,

transfórmate en una fuente de luz y otórganos tu fuerza en esta pelea.

Envuelve con tu heroico espíritu los cielos y libera tu valor sobre nuestro enemigo.

Desata tus poderes desde las profundidades de tu ser para que juntos podamos vencer.

¡Aparece ante nuestros cuando te Invoque, oh héroe legendario!"

Una vez activado el Altar, Kiran vio expectante como el nuevo héroe empezaba a surgir de la invocación. Al cabo de unos minutos, el brillo radiante fue desapareciendo para así mostrar a una hermosa chica de largo cabello y ojos negros. Vestía un conjunto que era digno de su lugar de nacimiento; así como de su gran espada que colgaba de su cintura. Si; esa persona era la princesa Ayra de Isaach. Uno de los descendientes de Od, el cruzado, y maestra del arte de Astrea.

-¿Dónde estoy? ¿Como llegué aquí?- dijo Ayra mientras trataba de asimilar que fue lo que acaba de ocurrir a ella. Ayra miraba a todos los lugares buscando algún indicio de algo que le resultara familiar; pero, no pudo encontrar nada. Luego, pudo notar la presencia de Kiran en ese lugar. Ayra no estaba segura de sí era buena idea pedir indicaciones a un desconocido; aun así, manteniéndose a la defensiva y con espada a punto de ser desenfundada, Ayra se aproximó a Kiran.

-Disculpe. Necesito su ayuda.- dijo Ayra a Kiran. Él la vio y noto que ella estaba tensa; preparándose para atacar, pero tomando un respiro, le dijo calmadamente.

-Descuide. No soy un enemigo, princesa Ayra.- dijo Kiran mientras Ayra se sorprendía de que él la llamara por su nombre sin ni siquiera haberse presentado antes. Sin embargo, Kiran continuó hablando. -Debe de estarse preguntando porque está aquí; así que, permítame que le explique. Mi nombre es Kiran; estratega e invocador del reino del Askr. El motivo de su llegada a este mundo fue por mí. Verá, yo tengo la habilidad única de invocar a héroes poderosos de diversos mundos para que puedan ayudarnos a detener una cruenta guerra que asola este reino. El Altar detrás de usted la ha seleccionado como uno de los héroes legendarios que nos brindará su fuerza para detener este conflicto y traer paz a este mundo- dijo Kiran, explicando su situación.

Ayra pensó que este chico podría estar mintiendo y que solo la trajo para tenderle una trampa. Pero, no había indicios de una trampa o un ejército que estuviera oculto; lo que significa que el chico Kiran decía la verdad. Sin embargo, aún no podía entender como un ritual, como el que hizo Kiran, pudo reconocerla como una heroína; ya que, lo único que hizo fue siempre proteger a su sobrino Shannan. -Perdóneme mi incredibilidad pero ¿cómo puedo ser reconocida como una heroína?- preguntó ella.

-Tal vez se debe a los momentos en que protegiste a Shannan para que no saliera herido; tu participación en la campaña de Sigurd para devolverle el favor por haber salvado a Shannan, entre otras cosas más- dijo Kiran con una sonrisa.

-¿Como sabes todo eso?- dijo mostrando su tensa mirada cuando Kiran dijo todas esas cosas que le han ocurrido durante su estancia en el ejército de Sigurd.

-Eso es debido a que en este mundo, existen crónicas de libros que relatan todas sus vidas y aventuras a lo largo de los años. De principio a fin.-dijo Kiran sonriendo nuevamente. Ayra estaba completamente sorprendida de que alguien sepa tanto sobre ella. Más de lo que ella sabe de sí misma. -Aun así, quisiera que contáramos con su ayuda, señorita Ayra. Puede que solos no podamos detener una guerra totalmente; pero juntos, con otros héroes de otros mundos, es muy posible que podamos salvar a este mundo y a los otros también.

-Viendo la gravedad de la situación, acepto.- dijo Ayra más relajada luego de esa declaración de Kiran. -Si necesitan ayuda, estoy más que dispuesta a brindarles todo mi apoyo.

-Muchas gracias, princesa Ayra. Y bienvenida a la Orden de los Héroes- dijo Kiran extendiendo su mano. Ayra apretó su mano en señal de amistad. Kiran le dijo que tenía que realizar otras invocaciones para traer más aliados para ayudarlos; y que; debido a eso, tendría que esperar. Ayra asintió mientras Kiran continuaba con las invocaciones restantes. Esta vez, Kiran tomó el orbe azul y de este salió una chica de cabellos lilas y ojos también lilas. Tailtiu. Ayra se sorprendió cuando Kiran trajo a una compañera de su mundo.

Kiran estuvo explicando la situación a Tailtiu y ella aceptó, gustosa. -¡Por supuesto que ayudaré! ¡Yo jamás le negaría mi ayuda a alguien que está en problemas! ¡Así que cuenta conmigo!- dijo una alegre Tailtiu. Kiran estaba un poco incómodo por la actitud alegre de Tailtiu. Ayra, sin embargo, se limitó a suspirar. A veces, su compañera puede ser muy enérgica y molesta.

-Tailtiu, sabes que no vamos de vacaciones. Esto no es un juego- dijo Ayra un poco seria. Tailtiu se limitó a refunfuñar a su amiga de que no era divertida.

-Vamos, Ayra. Sabes que soy la mejor usuaria de magia eléctrica de este y cualquier otro mundo- dijo Tailtiu en tono inocente y con los cachetes inflados. Kiran escucho lo que su nueva amiga dijo y simplemente se echó a reír.

-¿Oye, de que te ríes?- preguntó Tailtiu confundida por la extraña actitud de su "nuevo" amigo.

-Pues...eras la mejor maga de magia eléctrica de todos. Sin embargo, en la Orden hay 3 usuarios de magia eléctrica cuyo poder se ha duplicado con un intenso entrenamiento bajo mi tutela- dijo Kiran con tono orgulloso por el gran progreso de sus amigos.

-¡IMPOSIBLE! ¡Nadie es mejor que yo!- dijo Tailtiu muy molesta por lo que dijo Kiran. ¡¿Quien en su sano juicio lograría superarla en su mejor campo?!

-Falso. Si lo hay.- dijo Kiran aun manteniendo su sonrisa burlona. -Y para que lo sepas, los tres individuos tu ya los conoces- dijo finalmente Kiran.

-¡¿A sí?! Y dime, ¡¿quiénes son esos "arrogantes", que según tú, son conocidos míos y son mejores que yo?!- dijo Tailtiu aun molesta y a modo de reto.

-Eso es fácil. Esos son Reinhardt, su hermana pequeña Olwen; y tu pequeña sobrina, Ishtar- dijo Kiran a modo de diversión. Cuando Tailtiu oyó lo que Kiran dijo, quedó completamente muda y se desmayó. Kiran y Ayra fueron a ayudarla a recuperarse de la sorpresa. Luego de que estuviera mejor, Kiran le explicó que Ishtar, Reinhardt y Olwen llevan mucho tiempo en Askr. Entrenando y fortaleciéndose para cuando surja una emergencia; y que también, ellos son del futuro. Ya que, en el mundo de Ishtar, han pasado diecisiete años después de que la guerra terminara. Sin embargo, Kiran no dijo nada acerca de lo que ocurrió en esa guerra para evitar algún inconveniente.

-¿Como te encuentras?- preguntó Ayra a su amiga.

-Un poco mejor, gracias- dijo Tailtiu aun tratando asimilar todo lo que Kiran dijo. -Solo que, no pensé que haya pasado tanto tiempo en la vida de Ishtar

-Sé que es difícil de aceptar todo eso pero, te prometo que te contaré más cosas después.- dijo Kiran tratando de animar a su amiga.

-¿En serio, me lo prometes?- preguntó Tailtiu con una mirada algo triste.

-Lo prometo.- dijo Kiran mientras enseñaba su dedo meñique a su amiga. Tailtiu, al ver la gran confianza de su nuevo compañero, unió su meñique con el de Kiran en señal de promesa.

-Gracias- dijo Tailtiu recuperando su sonrisa. Luego de ayudar a Tailtiu a recuperar su felicidad, Kiran siguió con sus invocaciones.

Después de unos minutos, Kiran logró traer a otro compañero de Ayra y Tailtiu. Arden, la muralla invencible de Chalphy y uno de los vasallos de Sigurd. Arden se sorprendió cuando pudo ver a Ayra y Tailtiu, luego de haber desaparecido misteriosamente. Kiran se acercó y le explicó el motivo de su llegada. Arden entendió la situación y dijo. -En vista del gran dilema que ustedes tienen en estos momentos, también ofrezco mi apoyo para salvar este reino de su destrucción; en nombre de mi señor Sigurd.

-Muchas gracias por ayudarnos, sir Arden- dijo Kiran en tono respetuoso.

-Tal vez sea fuerte, pero aún sigue siendo un tipo muy lento- dijo Tailtiu en tono bromista.

-¡Oye! ¡No soy tan lento!- gritó Arden a la defensiva. Tailtiu continuó diciendo que Arden era más lento que una tortuga; mientras, Arden trataba de detener a su compañera sin éxito. Kiran pensó que no debía entrometerse en riñas de amigos. Así que, fue al Altar y tratar de invocar los 2 últimos orbes que quedaban. Kiran decidió usar el ultimo orbe rojo e invocar al cuarto miembro del equipo. Luego de unos minutos, el Altar mostró a su nuevo aliado. Uno que todos conocían muy bien.

-¡Lord Sigurd!- dijeron todos al mismo tiempo. Sigurd se acercó y pudo notar a Ayra junto a Tailtiu y Arden. Sigurd estaba muy confundido del porqué de su sorpresa al verlo; aunque se preguntaba cómo llegó él a ese extraño lugar, y sus compañeros también.

-¿Que sucede? ¿Porque estamos aquí?- preguntó Sigurd a sus amigos.

-Tal vez yo deba explicarle todo, si me permite.- dijo Kiran mientras intervenía en la conversación. Sigurd aceptó y escuchó la explicación de Kiran. Escuchaba toda la situación que sucede tanto en Askr como en otros mundos; así como el de ellos. Sigurd sabía que la situación era demasiado grave; ya que, si alguien entra en el mundo de Genealogía, Deirdre estaría en un gran peligro.

-Entiendo muy bien la grave situación, y por eso, ofrezco brindar mi ayuda para salvar a este reino y los mundos de los héroes. Será un gran honor en ayudarles.- dijo Sigurd junto a su caballo mientras se inclinaba en modo de respeto.

-Gracias por ayudarnos, Lord Sigurd. Realmente, agradecemos que nos brindara su apoyo.- dijo Kiran muy feliz por la buena sensación de esperanza.

-Al contrario, yo estoy agradecido por ustedes al tratar de salvar a nuestro mundo y a otros más- dijo Sigurd más calmado.

-Créame, hacemos lo que podemos- dijo Kiran pero su tono de voz muestra preocupación. -Pero sé que con su ayuda podremos lograrlo.

-Será un honor- dijo Sigurd en tono respetuoso.

-Bueno. Solo me queda un orbe más.- dijo Kiran mientras tomaba el ultimo orbe que quedaba. Luego de colocarlo, activó el Altar y realizó su última invocación del día. Luego de 5 minutos, la invocación fue un éxito pero había algo raro. Kiran notaba que no había nadie hasta que vio cerca del Altar una persona desmayada con cabellera muy distinguida para él. Solo una cosa pasaba por la mente de Kiran: Problemas.

-¡Sigurd! ¡Chicos! ¡Vengan rápido!- gritó Kiran llamando a sus nuevos aliados. Sigurd y los demás llegaron rápidamente y notaron algo que los dijo paralizados. Sigurd la vio y se bajó de su caballo para acercarse y tratar de ayudarla.

-¡Deirdre!- gritó Sigurd tratando de hacerla reaccionar. -¡Despierta!

-¡Sigurd, espera!- dijo Kiran acercándose y colocando su mano en la frente de Deirdre. Kiran suspiró aliviado y dijo. -No hay peligro. Solo está agotada. En cualquier momento despertará.

-¿Estás seguro de eso?- le preguntó un asustado Sigurd a Kiran. Kiran asintió y eso le bastó a Sigurd para confiar en él. En ese momento, se escucha un ligero bostezo. Kiran y los demás observaron como Deirdre empezaba a despertarse.

-Umm.- decía Deirdre mientras empezaba a abrir sus ojos. Cuando los abrió, pudo ver a su esposo Sigurd junto con Arden, Tailtiu, Ayra y un individuo misterioso. -Sigurd,...que sucede...Porque...no...llegaste...a dormir...anoche- decía Deirdre mientras trataba de incorporarse a pesar de su cansancio.

-Sigurd. ¿Acaso no estuviste con tu esposa en su habitación la última vez?- preguntó Kiran mirando seriamente a su amigo.

-Bueno. Digamos que la última reunión que tuve con Quan y Eldigan tardó más de lo previsto- dijo Sigurd rascándose la nuca avergonzado. Kiran sabía que esos eran el uno para el otro; pero, al parecer, uno estuvo fuera más tiempo de lo normal.

Luego de que Deirdre despertara completamente, Kiran empezó a explicarle sobre quien era él, el motivo de que ella estuviera ahí, la situación de Askr, entre otras más. Deirdre entendió la situación muy bien y también se ofreció a ayudar. O eso pensaba. -Lo siento, pero no puedo dejarte pelear.- dijo Sigurd seriamente.

-Pero, Sigurd...- dijo Deirdre tratando de recapacitar a Sigurd.

-Lo siento. No puedo permitir que te expongas al peligro de nuevo.- dijo Sigurd serio pero preocupado.

-Pero...- dijo Deirdre cabizbaja y triste.

-Oye, Sigurd. No seas así. Déjala pelear. Ella sabe defenderse muy bien.- dijo Kiran captando la atención de la pareja.

-Espera. ¿Como sabes que ella usa magia?- preguntó Sigurd un poco sorprendido.

-Eso es debido a que en este mundo hay crónicas de libros que cuentan todas las historias de todos los héroes de todos los mundos- dijo Kiran cruzado de brazos.

-¿Todo de todo?- preguntó Deirdre algo sorprendida y sonrojada por las historias románticas en las que ella y Sigurd tuvieron.

-Correcto. Y, sé que Lady Deirdre puede defenderse muy bien. Incluso, puedo ayudarla a volverse más fuerte.- dijo Kiran con confianza.

-Por favor, mi señor. Lady Deirdre quiere estar ahí con usted antes de que usted salga lastimado- dijo Arden tratando de que Sigurd acepte.

-Vamos, Sigurd. Sabes que ella te ama al igual que tú la amas. Se que puedes dejar que ella, al menos, entrene un poco para cualquier circunstancia.- dijo Tailtiu en tono de súplica.

-Sigurd. Tú sabes que si a ella le sucede algo, lo lamentaras toda tu vida. Por favor, déjala venir con nosotros.

Sigurd, en ese momento, no podía estar sorprendido. Sus propios compañeros, le están pidiendo que Deirdre pelee en una guerra en la que ella pueda salir herida. Es verdad que ella puede defenderse usando magia pero aún no estaba del todo seguro si era buena idea. Luego de los minutos más largos de su vida, Sigurd suspiró derrotado y dijo. -Muy bien. Ustedes ganan. Dejaré que ella entrene con nosotros.

-¡Sigurd, Gracias!- dijo Deirdre muy feliz y abrazando a Sigurd.

-Pero, solo prométeme que estarás a salvo.- pidió Sigurd en modo de promesa.

-Lo prometo- dijo una Deirdre sonriente y sonrojada.

-Muy bien. Con todo el asunto ya resuelto, es hora de irnos al castillo. Seguro que querrán conocer a los príncipes y a sus nuevos compañeros.- dijo Kiran mientras lideraba la marcha pero se detuvo cuando vio que Deirdre estaba cabizbaja de nuevo.

-¿Lady Deirdre? ¿Sucede algo?- preguntó Kiran algo preocupado.

-No es nada. Solo estoy preocupada por mi pequeño Seliph.- dijo Deirdre en estado triste. -El apenas es un recién nacido y me asusta que algo malo pueda ocurrir.

-Ah. Si es por eso, no se preocupe. Él está bien. De hecho, se encuentra en el castillo de Askr- dijo Kiran tratando de calmar a Deirdre.

-¡¿Que dijiste?!- dijeron Sigurd y Deirdre sorprendidos mientras se acercaron rápidamente a Kiran y lo sujetaban de sus hombros.

Kiran estaba un poco nervioso por la reacción de ambos pero aun así dijo. -Tranquilos. Él está bien. Les contaré todo en el camino de regreso al castillo, ¿de acuerdo?- dijo Kiran mientras Sigurd y Deirdre asintieron, captando el mensaje.

Kiran nunca había estado en una situación tan vergonzosa como la que acaba de ocurrir por decir que Seliph estaba en el castillo. Kiran sabe que tarde o temprano tendrá que lidiar con cosas como estás pero nunca pensó que fueran tan pronto. Al parecer, va a tener una semana muy agotadora.