Verdades incómodas y una Reunión Familiar

Luego de poner rumbo de regreso al castillo, Kiran entablaba conversaciones con los nuevos héroes que invocó, provenientes del mundo de Genealogía. Mientras todos conversaban amigablemente, Kiran también tomó la idea de explicar algunos motivos del porqué de la actitud de Deirdre y Sigurd con respecto a Seliph; pero, sin dar muchos detalles de lo que sucedió durante la vida de Seliph.

-¿Lo que tratas de decir es que Seliph, en este momento, no es un bebé sino un adulto?- preguntó Deirdre mientras Sigurd la llevaba en su caballo.

-Así es. Después de cierto incidente en Barhara, Sigurd le pidió a Shannan y a Oifey que se fueran con Seliph hacia Isaach para que lo cuidaran y protegieran. Y eso fue lo que hicieron durante 17 años.- dijo Kiran explicando un poco la situación.

-Espera.- interrumpió Ayra. -¿Qué clase de incidente estás hablando?- preguntó algo intrigada por ese suceso tan inoportuno que acaba de escuchar.

-Perdón, Ayra. Pero no puedo dar más detalles de lo que ocurrió en ese momento. No aún.- dijo Kiran en tono serio tratando de que sus compañeros captaran el mensaje. Ayra estaba frustrada por no saber qué fue lo que ocurrió pero, al ver la mirada seria de Kiran, debía de ser un asunto muy difícil de explicar.

-Muy bien.- dijo Ayra a secas después de suspirar. Sea lo que sea que haya ocurrido, esperaba que pudiera cambiarlo; o incluso evitarlo.

-Joven Kiran. ¿Podría decirme como es el joven señor Seliph?- preguntó Arden algo curioso por conocer al hijo de su señor.

-Bueno. Lo que puedo decirles es que, Seliph vivió toda su vida en aislamiento por parte de sus aliados- dijo Kiran mientras recordaba las historias que conocía de Seliph.

-¡Espera! ¡¿Como que vivió aislado?!- dijo una molesta Tailtiu por escuchar lo que dijo Kiran.

Kiran suspiró ya que no quería dar muchas explicaciones. -Verán, Seliph vivió en Isaach por mucho tiempo siendo cuidado y custodiado por Shannan, Oifey y algunos huérfanos que estuvieron con ellos debido a una nueva guerra que estalló en Jugdral. La razón de esa guerra fue que se descubrió que Seliph, al ser hijo de Sigurd, heredaría la sangre de Baldr, el cruzado.

-Eso lo sabemos- dijo Ayra captando la atención de todos. -Todo hijo nacido de un descendiente de un cruzado, directo e indirecto, heredaría la sangre de ese cruzado.

-¿Pero qué tiene que ver el señor Seliph en esto?- preguntó Arden aún más intrigado.

Kiran suspiró nuevamente y dijo. -Resulta que Seliph, fue bendecido con la sangre de no uno sino dos cruzados.

-¿Dijiste dos?- preguntó Sigurd algo sorprendido y a la vez confundido. -Pero eso es imposible. Yo soy descendiente directo de Baldr; pero Deirdre, es una aldeana común y corriente.- dijo Sigurd tratando de que Kiran entendiera la situación en la que se está generando la conversación.

-Eso no es del todo cierto, Sigurd.- dijo Kiran dirigiéndose a su amigo. Luego, dijo algo que congeló la sangre de Sigurd en el acto. -Para empezar, ¿porque estaba el tomo divino Naga junto a ella cuando la invoqué?

-¿Qué?- fue todo lo que dijo Sigurd.

-¿De qué hablas, Kiran?- preguntó también Deirdre.

Kiran miró a Deirdre y le dijo. -Mira debajo de tu vestido, Deirdre- fue todo lo que dijo Kiran.

Deirdre no sabía de qué estaba hablando Kiran. Lo miró y él solo asintió con lo cabeza. Estaba confundida pero decidió confiar en Kiran. Decidió tomar la falda de su vestido y cuando la levantó, un libro de magia cayó al suelo; sorprendiendo a todos. Kiran lo tomó y lo mostró a todos. Luego, Deirdre tomó el libro y sintió una extraña energía recorrer su cuerpo. -¿Qué es esto? ¿Porque siento esta energía?- preguntaba Deirdre aún más confundida.

-Lo que sientes es el poder de Naga.- dijo Kiran. Luego tocó el libro y dijo. -Este es el tomo de Naga. Una de las armas de los cruzados.

Deirdre estaba pasmada al igual que los demás. No entendía porque un arma de tal poder estaba con ella. En eso, Kiran le dijo algo para que ella por fin entendiera muy bien la situación. -Deirdre, la razón de que tengas este tomo es porque solo los descendientes del cruzado Heim pueden usar este libro. Y tú eres una de sus descendientes

-No puedo creerlo- dijo Ayra igual de sorprendida. Tailtiu y Arden estaban igual de sorprendidos. Sigurd, por el contrario, no podía creerlo. De hecho, no podía ser posible ya que solo la familia real de Barhara podía usarlo.

-Kiran, espera.- dijo Sigurd tratando de buscarle el sentido a todo eso. -¿Como es posible que Deirdre pueda usar este tomo? Se sabe que la familia real de Barhara puede usarlo, nadie más.

-Estas en lo correcto, Sigurd.- dijo Kiran afirmando que lo que dijo Sigurd es verdad. -Solo la realeza de Barhara puede usarlo. Sin excepciones.- dijo Kiran mirando a Deirdre.

-Kiran, no te entiendo.- dijo Sigurd aun confundido.

-Sigurd.- dijo Kiran de brazos cruzados. -Deirdre es la hija de Kurt, el heredero de Barhara.- respondió Kiran con otra verdad muy grande para todos. Cuando Sigurd y Deirdre oyeron, quedaron en shock. Ayra, Tailtiu y Arden estaban con la boca abierta después de tal revelación. Kiran les dijo que siguieran caminando mientras él les explicaba todo.

Durante todo el camino, Kiran fue contando a Sigurd y los demás sobre la herencia de Deirdre. Desde el inicio con el romance de Kurt y la madre de Deirdre, Cigyun; la terrible despedida de Cigyun y el doloroso corazón roto de Kurt; el nacimiento de Deirdre y su vida en el bosque de Verdane; el encuentro de Sigurd y ella; la boda de ambos y el nacimiento de Seliph. Kiran llevaba 3 horas contando todas las historias que al parecer lograron hacer entender la gran verdad sobre Deirdre y la magnitud del problema de Seliph que Kiran terminó de explicar; pero sin mencionar por qué lo querían muerto.

...media hora después...

Después de mucha platica, Kiran los demás llegaron al castillo de Askr. Unos guardias les dieron la bienvenida y les abrieron las puertas. Deirdre aún estaba algo nerviosa por ver a su pequeño Seliph pero Sigurd sujetó su mano para darle confianza.

-Chicos, ¿pasa algo malo?- preguntó Kiran a Sigurd y Deirdre.

-No es nada. Solo está nerviosa- dijo Sigurd mientras explicaba el porqué de la actitud de Deirdre. -Aunque, yo también ya que estamos a punto de ver a Seliph como un adulto. Es un poco difícil de asimilar que ya haya pasado tanto tiempo en su vida.

-Lo comprendo.- dijo Kiran entendiendo el mensaje. -Pero no deben avergonzarse. Sé que él estará muy feliz de verlos a ambos de nuevo.

-¿En serio lo crees?- preguntó Deirdre algo ilusionada.

-Les doy mi palabra- dijo Kiran dando su palabra.

-Muy bien.- dijo Sigurd dando a entender que ya estaban listos. Después de unos segundos, Kiran y los demás entraron al castillo. Kiran les fue mostrando el lugar y conocieron a Feh de camino. Al parecer, ella estaba haciendo algunos recados y por eso estaba algo ocupada; pero, que los demás miembros de la Orden estaban en el comedor del castillo tomando un buen almuerzo. Algunos ya estaban recuperados pero otros aun necesitaban descanso; aun así, fueron a almorzar para recuperar algo de energía.

Cuando llegaron, fueron recibidos por Alfonse. -Hola Kiran. Bienvenido.- dijo Alfonse saludando a su amigo, pero luego notó que su amigo no estaba solo.

Kiran notó que su amigo Alfonse estaba raro y luego recordó el porqué. -Ah. Lo siento. Alfonse, ellos son nuestros nuevos compañeros: Ayra, princesa de Isaach; Tailtiu, del reino de Friege; Sigurd, heredero del Ducado de Chalpy y su esposa Deirdre; y Arden, vasallo de Sigurd.

-Disculpen mi actitud. Mi nombre es Alfonse. Príncipe heredero del trono de Askr.- dijo Alfonse mientras hacía una reverencia. -Es un placer conocerlos

-El placer es nuestro.- dijo Sigurd en tono respetuoso también. Luego de eso, se reunieron con los demás en el comedor y también acompañarlos a almorzar.

Mientras platicaban, Kiran notó que dos personas en específico no estaban con ellos. Para saber dónde estaban, decidió romper el hielo y preguntar. -Oigan. ¿Alguien ha visto a Seliph y a Julia?

-Si pregunta por Seliph, está en su habitación.- dijo Catria desde la cocina. -Él fue el primero en recuperarse. Luego de almorzar, dijo que él iría a descansar un poco.

-Ya veo. ¿Y, que hay de Julia?- preguntó Kiran por el paradero de la peliblanca.

-Fue con Elise y María al pueblo junto con la comandante Anna para traer suministros.- dijo Leo mientras terminaba su almuerzo. -Se fueron hace 1 hora.

-Entiendo. Bueno, por ahora iré a ver a Seliph- dijo Kiran mientras se levantaba de su asiento luego de almorzar. Se dirigió a Sigurd y Deirdre y dijo. -¿Están listos los dos?

-Listos- respondieron ambos. Se levantaron de sus asientos y acompañaron a Kiran a ver a Seliph.

-Regreso en un momento. Sigurd y Deirdre son los padres de Seliph y quieren ir a verlo.- dijo Kiran a sus compañeros para que entendieran el mensaje. La Orden asintió, entendiendo el asunto, y les dieron paso libre.

Luego de unos minutos, llegaron a la habitación de Seliph. Kiran les pidió a Sigurd y Deirdre que esperaran un momento. -¿Seliph, estás ahí?- dijo Kiran mientras tocaba la puerta de la habitación. Al no haber respuesta, Kiran llamó otra vez.

-Mmm. ¿Quién...es?- dijo Seliph algo adormilado.

-Soy yo, Kiran. ¿Puedo pasar?- preguntó Kiran.

-Está abierto- dijo Seliph todavía dormido. Kiran le dijo a Sigurd y Deirdre que lo siguieran pero en silencio. Ambos obedecieron y entraron a la habitación.

-Hola amigo- dijo Kiran a Seliph que aún seguían en su cama. Seliph se sentó en el borde de su cama para escuchar lo que Kiran iba a decirle.

-¿Que...sucedió?- dijo Seliph, pero estaba muy cansado y el hecho que lo despertara debía de ser algo muy importante.

-Seliph- dijo una voz muy fuerte que Seliph no pudo reconocer. Kiran, por otro lado, se apartó a un lado y Seliph pudo ver a unas personas muy conocidas para él. Se levantó de golpe y Deirdre y Sigurd pudieron verlo mucho más detallado. Su pelo azulado y su rostro que mostraba gentileza y bondad. Un aura de justica que podían notar. No estaban equivocados; Seliph se ha vuelto todo un joven adulto.

-Mamá. Papá- dijo Seliph creyendo que lo que veía parecía una ilusión o efecto de su cansancio.

-Oh, Seliph- dijo Deirdre mientras, con su mano, tocaba la mejilla de su hijo. -Te has vuelto muy fuerte- dijo mientras soltaba lágrimas de alegría.

-¡Mamá!- gritó Seliph abrazando a su madre y Sigurd se une al abrazo. Kiran vio la escena pero se retiró ya que era una reunión familiar.

-¡Los he extrañado mucho!- dijo Seliph que había empezado a llorar.

-Descuida. Estamos aquí y no volveremos a dejarte solo- dijo Sigurd, sintiéndose feliz de poder reunirse con su hijo.

-Gracias. Gracias por estar aquí- dijo Seliph aun llorando de felicidad.

-Tranquilo, bebé. Siempre estaremos juntos.- respondió Deirdre. Los tres estuvieron abrazados por varios minutos.

Durante el resto del día, Seliph pasó el tiempo con sus padres; contándoles todo lo que ha visto y experimentado durante sus viajes en Jugdral y de sus días en Askr. También les contó acerca de su pelea amistosa de Kiran contra la Orden en la que ellos perdieron. Sigurd y Deirdre estaban asombrados de que el invocador pudiera vencer a toda la Orden. Seliph les explicó que Kiran ha llevado un entrenamiento muy estricto para ellos y que al mismo tiempo lo realizaba también; y que gracias a sus enseñanzas, él se ha vuelto más fuerte. Entonces, Sigurd y Deirdre comprendieron el gran talento de Kiran para ayudar y apoyar a la Orden. Con un líder así, tal vez salvar su mundo no sería un gran problema.