Modo de Historia Parte 7: Mundo Ardiente

Otro día. Otra alerta de invasión. Cuando la Orden no está entrenando o descansando, está salvando los mundos conquistados por Embla. Y hoy no será la excepción; ya que recibieron noticias de que Embla ha atacado nuevamente y lograron conquistar el mundo Ardiente. Muchos se preguntaban cuál era ese mundo, hasta que Kiran les explicara que ese era el mundo donde provenía el padre Roy: Lord Eliwood de Pherae, durante su juventud. Roy se alarmó de que el mundo de su padre estaba en peligro. Lilina y los demás héroes del mundo del Sello se empezaron a preparar para ir al mundo Ardiente y salvar a Lord Eliwood.

Después de caminar por varios minutos, lograron entrar al portal del mundo Ardiente. Sin embargo, al llegar los recibió un problema.

-Les estaba esperando.- dijo Serra; clériga vasalla de Héctor, marqués de Ositia. -Son los invasores de otro mundo de los que Lord Eliwood nos advirtió. No sé a qué viene tanta alarma. No parecen muy poderosos.- dijo con su aire de superioridad. -Sobre todo, comparados con una dama renombrada como yo... o incluso mis vasallos. ¡Les daremos su merecido!

-Muy bien chicos. Es la hora. Debemos vencer a Serra para continuar nuestra marcha- dijo Kiran dando su voto de confianza a sus compañeros. La pelea duró un poco debido a los terrenos montañosos; pero, lograron derrotar a Serra y su ejército finalmente.

Serra, frustrada por su derrota, se desquitó con la Orden de los Héroes. -¡Ay! ¿Cómo se les ocurre atacar a una dama delicada? ¡Hatajo de animales! Tuvieron suerte, me retiro. Pero que sepan que Lord Eliwood no tendrá piedad de ustedes.

-Se ve que ha cambiado mucho cuando la conocí por primera vez- dijo Cecilia de repente.

-¡Espera! ¿Como conoces a Serra, Cecilia?- preguntó Kiran algo confundido.

-Pues, ella es la esposa de mi antiguo tutor. Fue justo antes de que el abandonara el puesto de General Mago y yo obtuviera ese título- dijo Cecilia mientras recordaba ese momento.

-Disculpa la pregunta pero ¿que no era Lord Pent, el General Mago en ese tiempo?- preguntó Lilina algo intrigada.

-Es cierto. Escuché por mi padre, de que el General Mago en esos día era Lord Pent, Conde Reglay de Etruria.- dijo Roy explicando un poco la parte de la historia de su mundo.

-No lo creo. Nuestro padre se había retirado de su puesto y se lo dio a otro para que tomara su lugar.- dijo Klein captando la atención de todos.

-Si, es verdad. Creo recordar que el nuevo General de esa época fue un querido alumno y protegido de nuestros padres- dijo Clarine cuando recordaba al individuo que fue el reemplazo de Lord Pent.

Toda la Orden estuvo pensando quien podría ser ese reemplazo hasta que Kiran pudo recordar quien era. -No lo puedo creer. De verdad, no puedo creer que Serra por fin lograra conquistar el corazón de él- dijo Kiran mientras se daba un manotazo en la cabeza. Los demás se estaban preguntando que le ocurría a su amigo hasta que Kiran dijo. -Andando. Les explicaré en el camino.

Durante 2 horas, mientras liberaban a los héroes cautivos de su contrato con Embla, Kiran fue explicando la identidad del maestro de Cecilia. Resulta, que todo indicaba, que el joven erudito llamado Erk logró suceder a su maestro y padre adoptivo. Fue por eso por lo que las descripciones de Klein y Clarine le aclararon la duda. Aunque, nunca pensó que Erk y Serra estuvieran casados; pero, las probabilidades eran muchas.

Siguieron caminando por todo el mundo Ardiente hasta que, finalmente, encontraron a su objetivo. -Quizás debería presentarme. Soy Eliwood de Pherae.- dijo Eliwood mientras se presentaba haciendo una reverencia.

-Un contrato nos obliga a luchar contra ustedes. Pero me gustaría preguntarles algo antes: ¿es cierto que han conocido con mi hijo Roy?- preguntó el joven de Pherae. Roy, sintiendo un nudo en el estómago por enfrentarse a su padre, se puso frente a todos.

-Aquí estoy, padre.- dijo Roy en tono seguro. Eliwood lo vio y no podría creer lo que veía. Su hijo se había vuelto todo un joven guerrero como él, hasta con su cabellera roja que heredó. Eliwood no podría estar más orgulloso.

-Roy, que casualidad.- dijo Eliwood aun sorprendido. -Jamás pensé que te vería en estas circunstancias.

-Lo sé, padre. Por eso, hemos venido a liberarte a ti y todos los demás de la esclavitud de Embla- dijo Roy en tono seguro.

-Veo que te has vuelto todo un hombre. En fin, ¡prometo que esta batalla será memorable!- dijo Eliwood mientras preparaba la poderosa Durandal para enfrentar a la Esp. de los Sellos de Roy. -¡Adelante! ¡Muéstrame como ha crecido mi pequeño campeón!- dijo mientras iba a la carga. Con eso, la pelea comenzó con Roy encabezando la lucha. La pelea era muy reñida con ambos bandos dándolo todo en sus ataques. Roy logró mantenerse a la par con su padre; pero, la destreza de Eliwood con su caballo era tan increíble, que Roy no podía seguirle el ritmo.

La joven espadachina de Sacae, llamada Lyn, tuvo problemas para pelear con Navarre; ya que el mercenario era mucho más diestro en el arte de la espada. Sin embargo, la ventaja de Navarre se esfumó cuando Lyn ejecutó su técnica especial y dividirse en 5 copias de sí misma. Navarre no pudo hacer algo contra esa técnica pero Fir, Lon'qu, Ryoma y Bartre lograron salvarlo a tiempo. Lyn y Fir se enfrentaron cara a cara pero la joven de Sacae era muy superior en fuerza y velocidad.

Héctor fue emboscado por varios grupos de guerreros de la Orden, pero logró vencerlos rápidamente. Usando la poderosa Armads, logró arrojarla a uno de los grupos más lejanos y asestó un golpe tan fuerte al suelo que la onda de choque del arma dañó gravemente a los afectados. Héctor iba a ejecutar un segundo ataque, pero fue interrumpido por una enorme bola de fuego que estuvo a punto de dañarlo. Miró a todos y se llevó una sorpresa cuando vio a su querida hija Lilina con mirada fiera y determinada; y preparada para enfrentarlo. Héctor estaba pasmado, pero tuvo que concentrarse en su pelea; aunque fuera contra su propia hija.

Luego de una larga batalla, Eliwood y su aliados fueron vencidos. Roy, ayudó a su padre a levantarse para que sanaran sus heridas.

-Demostraron ser fuertes... más que nosotros. Por fortuna, ¡eso nos libera de nuestro vasallaje! ¡Muchas gracias!- dijo Eliwood mientras agradecía a sus salvadores. Luego se dirigió a Roy y le dijo. -Hijo, espero que volvamos a coincidir en circunstancias más agradables. Quien sabe, quizá así vuelvas a luchar hombro con hombro con tu viejo padre.

Entonces, Roy lo pensó y tuvo una gran idea. -Y, ¿porque no se unen a la Orden de los Héroes? De esa forma, estaremos siempre juntos y lucharemos codo a codo.- dijo con una gran sonrisa en su rostro.

Eliwood estaba sorprendido por la propuesta de su hijo. Tal vez, en su tiempo, no pudo pasar mucho tiempo con él; pero, tal vez aquí, pueda hacerlo el tiempo que quiera. Eliwood lo pensó muy bien y dijo. -Acepto. ¡Sería digno de ver!-

Mundo de Zenith

-¡Logramos liberar el mundo Ardiente! Les felicito a todos.- dijo Anna muy feliz.

-¿Soy yo, o estás demasiado serio, Kiran?- preguntó algo preocupada Sharena.

-¿Hm? Oh, lo siento. Solo estaba pensando en algo- dijo Kiran.

-Quizá le preocupe lo mismo que a mí: nuestro compañero perdido, Zacharias.- dijo Anna con voz melancólica. -Cuanto más avanzamos más me intriga que no encontremos ningún tipo de rastro de él. No me gusta perder a nadie, pero este caso es especial. Fue algo muy difícil para Alfonse y Sharena. Zacharias es su amigo desde la infancia.

-No solo era un extraordinario lancero. Era amable, inteligente... y el amigo más leal del mundo. Tras su desaparición, nos separamos para buscarlo a través de distintos portales. Buscamos por todos sitios pero sin éxito... Nunca más volvió.- dijo un triste Alfonse recordando ese doloroso suceso. -Llegamos a creer que Verónica había cerrado el portal del mundo donde luchamos cuando él desapareció. ¿Cómo podría retornar entonces? Solo los miembros de la familia real de Askr podríamos abrirlo de nuevo. Visitamos ese mundo más que ningún otro. Buscamos por todos lados... pero todo fue en vano.

-¿Cual fue ese mundo que visitaron?- preguntó Kiran algo interesado. Tal vez, él sabía algo.

-Aquel mundo es el del Despertar.- respondió Alfonse.

Kiran estuvo pensando detalladamente lo que le dijo Alfonse. Dijo que su amigo desapareció en el mundo del Despertar, pero ellos estuvieron allí cuando salvaron a Chrom y sus amigos. Además, dijeron que exploraron el mundo por todos lados. ¿Entonces, como es que no pudieron encontrar a Zacharias? No es como si hubiera dos mundos en uno solo. ¿A menos que...? -¡Eso es!

-¡¿Que ocurre, Kiran?!- preguntaron los tres al mismo tiempo.

-Ya sé porque nunca encontraron a Zacharias.- empezó a explicar Kiran a sus amigos. -La razón es que ustedes investigaron el mismo, pero en el momento equivocado. Recuerden que el mundo del Despertar está dividido en diferentes líneas temporales diferentes.

-¿Lo que estás diciendo es que Zacharias sigue aun en el mundo del Despertar pero en otro tiempo?- preguntó Alfonse algo incrédulo.

-Así es.- respondió Kiran. luego tomó uno de los libros de la biblioteca y empezó a realizar su investigación. -Si mi teoría es correcta; Zacharias debería estar...¡aquí!- dijo mientras usaba el libro y uno de los mapa de Despertar. -Zacharias está en el momento en que Lucina, la hija de Chrom, vino del futuro para advertirle de la inminente amenaza de Grima. ¡Eso significa que su amigo sigue atrapado allí!

-¡¿Que estamos esperando?! ¡Debemos ir inmediatamente!- dijo Anna levantando el humor de todos.

-Debemos retornar allí. Desde que llegaste, Kiran, no dejaron de ocurrirnos cosas buenas...- dijo Alfonse muy feliz por saber que había una pista del paradero de su amigo que aún se encontraba en Despertar.

-No hay problema. Prometí que los iba a ayudar, ¡y es exactamente lo que voy a hacer!- dijo Kiran con gran determinación y espíritu. Mientras preparaban todo para el viaje, Kiran fue a dar la noticia del paradero del amigo perdido de Alfonse y Sharena. Chrom también estaba sorprendido de que iría al mundo donde su hija ya es una joven adulta. Robin estaba sorprendida también pero Kiran les aclaró que puede haber algunos cambios en ese mundo que no están ocurriendo en el de ellos.