La mentira de Chalmers.

El Más Valiente de los cobardes.

Descargo de Responsabilidad: The Loud House, los Casagrande, Mounth and Blade, Los Simpson, los reyes de la colina, Saga de Oddworld, Loonatics y Coraje el perro cobarde no me pertenecen.

Mich peleaba una Guerra de dos frentes. Hacia el norte con el Alto reino y al oeste con el reino de Kent. Lincoln "John" Loud (Bajo su identidad de Ioanes D'Albert) y Lynn Loud II estaban al frente de su ejército, que se acercaba paso a paso a Springfield. Ambos habían estado más de un mes liderando la construcción de onagros y reparación de balistas en Arlenburg. La maquinaria de asedio había tenido que ser montada en Kent, para facilitar su traslado, y el viaje por mar siempre complicaba el estado de la maquinaría. Mientras que las balistas solo requerirían ajustes, además del reemplazo de ruedas y arcos. Los ingenieros habían sido liderados por el mismísimo Arimeter y se habían tomado su tiempo para abastecerse. Arlenburg y sus tierras circundantes les proveería una buena parte de sus abastecimientos, y las siguientes batallas serían cada vez más violentas. En su mayoría, las aldeas y pueblos por los que cruzaron los dejaron pasar sin ningún problema. Pero algunos de los más fortificados confiaron de sobremanera en sus habilidades y su fe, acabando por no ser rivales para el ejercito conjunto de Mich, los mercenarios y los Kentianos rebeldes.

Lynn miraba a su caballería, quedando reducidos en tamaño ante los Caballeros y hombres de armas montados de Calradia, todos imponían presencia, pero ni siquiera el más grande y blindado de los caballos Calradis, se comparaba a los ya de por si enormes Meechs, la raza de caballos procedentes del valle de Meech, llamado así por su tribu homónima que daría nombre al futuro reino de Mich. Su propio caballo parecía un perro al lado del de su hermano, aunque este era un enorme ejemplar de guerra finniano, tampoco se comparaba a los caballos de Mich.

—Aún me pregunto ¿Cómo es que conseguiste el tratado Eternio de Maquinaria de asedio? — Preguntaba Lynn, mientras miraba a John.

El albino siguió mirando hacia adelante, luego miró hacia su caballo. —La verdad, ni siquiera creo que se trate del verdadero. —

Su hermana lo miró antes de preguntar. — ¿De qué hablas? —

John la miró y respondió. — Muchos falsificadores escriben libros y dibujan planos bastante vistosos o que suenan funcionales, pero tarde o temprano puedes darte cuenta de los defectos fatales de diseño. Como sea, Lana y Lisa arreglaron los problemas, ahí construimos las balistas, y tal vez no sean los onagros eternios, pero al menos cumplen bien esa función— Y era cierto, no tenían a nadie que pudiera verificar que se tratara efectivamente de onagros diseñados por el Imperio Glorioso. Pero aún así el objetivo se cumplía perfectamente, se había esparcido el rumor de que los Loud contaban con armas de asedio gloriosas.

— Eso era lo que querías ¿Verdad? —Le preguntó Lynn. Se había dado cuenta de sus intenciones. —Nadie con dos dedos de frente nos enfrentará sin dudas—

John volvió a mirar hacia adelante y dio una sonrisa sarcastica. —Ese era el propósito, pero no contaba con que los kentianos desconocieran tanto esa reputación, pareciera que la gente confiara demasiado en una empalizada de madera o un muro de piedra. Pero estas no sirven de mucho ante los onagros. —

— Los únicos que atacaron estas tierras en más de treinta años fueron los vikingos, y ellos ni siquiera traían maquinaria de asedio— Respondió Lynn.

John siguió mirando hacia el frente. — Mmm. Eso todavía puede ser un problema. —

—¿Eso crees? — Preguntó Lynn. Su hermano la miró de vuelta con extrañeza, pero rápidamente aclaró ese punto. — Solo piénsalo, los kentianos caen de a poco, y nuestros guerreros se curten con la batalla, tenemos guerreros cada vez más ansiosos con la batalla. —

—Si, se curten en…— Fue entonces cuando John dio una mirada de espanto, y detuvo a su caballo bruscamente antes de gritar. —¡Aaaaaltooo! — Gritó, tan fuerte que causó un estruendoso efecto dominó, y todos los guerreros se detuvieron tan abruptamente, que los jinetes y caballeros apenas pudieron controlar a sus caballos, y uno de los arrieros casi pierde una pierna tratando de detener a sus bueyes, mientras las armas y armaduras que llevaba en la carreta cayeron de esta hacia el barro. Los jefes mercenarios, lores y altos mandos del ejército se fueron acercando, alguien tenía que explicarles que estaba pasando.

En la fortaleza de la cebada de oro en Ogdenville, Los hombres de Springfield y Roosevelt se preparaban para su próxima batalla, pero a cada momento, se anunciaba que alguno de los pueblos del reino era arrasado, seguido por gritos, gruñidos y variados juramentos de venganza contra los Michs. Lo que los pobres kentianos ignoraban, era que se trataba de una mentira, propiciada por el mismo guerrero que los lideraba, siendo entregada por un muy disciplinado, pero inepto Seymour Skinner. Lord Skinner regresó al despacho del jefe, donde Lord Gary Chalmers esperaba.

—¡Skiiinneer! Informe a Lord Spuckler que su pueblo de lacustres fue arrasado por las fuerzas de Mich— Ordenó el Lord de mediana edad. Seymour dio una seña de haber entendido el mensaje y salió caminando del despacho. El plan de Chalmers iba tomando forma, y sus hombres poco a poco, iban creyendo en sus mentiras y exageraciones.

Mientras tanto, en Nowherewich Sir Gromit, Lord Wallace y su grupo de escolta entraban en una pequeña casa lejos del pueblo guiados por un viejo local, Eustace Bagge. Encontrando sola a su anciana esposa, Muriel. —¡Muriel! ¿Dónde eshtán los forashteros? — Preguntaba el anciano harapiento.

—¿Forrasterros? Mm ¿Cuáles Forrasteros, Justo? — Peguntó de vuelta, con su acento del alto reino.

—¡Losh forashterosh que te dije que entretuvierash mientrash traía a eshtos Loresh, mujer! ¡Donde Eshtán! — Volvía a preguntar Eustace con ira.

Muriel hizo un gesto de hacer memoria, pero acabaría dando un gesto de resignación. — Lo siento, perro yo no recuerrdo ningunos forrasterros que rondarran porr esta zona, crreo que mi esposo está pasando por un momento de senilidad. —

Sir Gromit no le creía. Habría empezado un interrogatorio, pero uno de sus hombres recibió una pedrada en la nuca, se dieron vuelta solo para ver que un niño de cabello rosa con piedras en las manos y una mirada enojada en su rostro, estaba montado sobre el caballo de Lord Wallace y partió galopando, no sin antes dejar escapar al resto de los caballos. Los guerreros trataron de alcanzar a sus caballos lo más rápido que pudieron, siendo solo sir Gromit y tres de sus guerreros los que pudieron tomar monturas y perseguir al chico a caballo, mientras este se aterraba de pensar que un grupo de furiosos guerreros lo perseguían para torturarlo.

Cuando sir Wallace decidió darse la vuelta, tres de sus escoltas habían sido asesinados por Ronnie Anne, Rolf y Carlos II, mientras Eustace era agarrado por Muriel, quien lo golpeaba con un rodillo de cocina.

Rolf apuntó su espada a Lord Wallace y le dijo —Milord, por favor despójese de su arma y pase a sentarse, sabemos que no es un guerrero tan habido como su compañero. —

Lord Wallace se sentó, como recomendó el Calradi, despojándose de su espada y los cuchillos que portaba, además de ser amarrado de manos sobre la mesa. Muriel le ofreció pan, agua y un poco del queso que guardaba entre su despensa, siendo este último lo que el lord aceptó con más ansias.

—¿No les preocupa su muchacho? Sir Gromit es un muy buen guerrero, no le falta piedad, perotampoco deja pasar estas cosas. — Preguntó el cautivo.

—Oh, no se prreocupe porr Corrage, estarrá bien. — Dijo Muriel, muy confiada de su nieto adoptivo. Pero en el fondo estaba muy preocupada. Sabía que era gracias a ese niño que seguía con vida. Aprendió desde pequeño a despistar cuadrillas de soldados, rebeldes, bandidos y guerrilleros, para que ella y su esposo estuvieran a salvo. Lástima que el anciano no lo viera de la misma forma.

—¡Bah, eshe niño estúpido no hashe másh que holgashanear todo el día! ¡Se la pasha corriendo y aullando por el lugar como shi un montón de coshash lo persiguieran, en lugar de ayudar en la granja, por mí, que she lo lleve el topo endemoniado! — Diría Eustace antes de ser golpeado una vez más por el rodillo de Muriel. —¡Auh! ¡Mujer, eso duele! —

Muriel estaba enojada, y le respondió. — Eso te enseñarrá a entrregarr a nuestrros invitados. Ahorra ¡Vé a recogerr más leña, Justo! —

—¡Hayañaña, todo yo, todo! — Refunfuñaba el granjero, mientras salía a buscar leña.

Rolf se levanto y dijo. —Lord Carlos, Lady Ronnie. Voy a tomar el caballo que queda afuera y ver que puedo hacer por Corage, por mientras vigilen a los prisioneros. —

Rolf partió afuera de la casa y cabalgó lo más rápido que pudo por el camino. En la casa, Muriel dijo a los presentes, que salían de sus escondites. — No se prreocupen porr Corrage, él ha estado en cosas peorres, y ha salido más que bien. — Eso era Cierto. Pero en el fondo, era la que estaba más preocupada. Desde que encontró al pequeño Corage, solo, a sus cuatro años, escarbando entre la comida de los cerdos de una granja cercana, lo llevó a su casa, y lo crió como a un nieto. Nunca tuvo hijos, lo más cercano eran Coraje y su sobrino Fred, del cual no tenían noticias desde que acabó con su trabajo de barbero en Hazelton. Después de la legendaria batalla, ella recibió una visita suya, en la que le contó que había conseguido un nuevo trabajo en Royal Woods. Se alegró mucho por él, y pensaba que Corage había disfrutado mucho de aquella visita, pensando que los gritos y aullidos del pequeño eran parte de su paranoia. Coraje tenía una reputación en el pueblo de Nowherewich, "El más valiente de los cobardes". Nunca se contuvo en mostrar su terror por la mayoría de los peligros que acechaban a aquel pueblo fronterizo. Pero aún con esa cara llena de terror, enfrentaba todos aquellos males que no dejaban dormir tranquilamente a nadie por esa zona. Cuando un grupo de Vikingos asoló el lugar, fue aquel niño el que les hizo creer que una maldición de Beastdin traía rayos en días soleados, haciéndolos huir para jamás volver a ser vistos. O cuando, durante las rebeliones, él solo montaba en la mula de su abuelo adoptivo, y despistaba a las cuadrillas de soldados y los desertores, para que no se acercaran a saquear su hogar. Pero ninguna ocasión fue mas triste y aterradora para Muriel, que cuando su pequeño regresó sin su lengua. Aun cuando aprendieron a comunicarse en un primitivo lenguaje de señas, este nunca quiso explicar que pasó ese día. La anciana nunca pudo enterarse de qué había sido el mal tan terrible que había enfrentado. Y, si de algo estaba segura, era que la frontera de Nueva Tauria, no era lugar para que los niños crecieran. Tal vez esta era la oportunidad de sacarlo de ahí, enviarlo a Royal Woods con su sobrino. Para que así Coraje pudiese crecer tranquilamente con alguien de la familia, tal vez aprender a ser un barbero. Solo esperaba que su pequeño volviera en una pieza.

—¡Auuuuuuu! — Coraje aullaba mientras huía de los guerreros del alto reino. Llevaba una caperuza que no permitía ver la envergadura de su cuerpo, lo que hacía que las flechas lo rosaran, algunas abriéndole pequeñas heridas y cortes, pero ninguna llegándole.

Entonces, una flecha pasó rosando por su costado, dándole al corcel en la nuca. Este se levantó en dos patas haciendo que Coraje se callera del caballo, cayendo de cara a la tierra.

—Aruuuu— Dijo, sobándose su nariz, que una vez más, como en tantas otras ocasiones, empezaba a sangrar. Sir Gromit y sus guerreros se detuvieron, mirándolo con sus rostros enardecidos. Tal vez qué iban a hacerle. Rolf se había detenido varios metros antes, pensaba en como rescatar al niño. Pero no había nada que hacer, serían cuatro contra dos, y uno de ellos era uno de los mejores caballeros del alto reino. No podía hacer nada. Pero tres flechas acertaron n la cabeza, cuello y torzo de los escoltas. Y el caballero recibiría un desagradable flechazo en la rodilla, lanzando un gruñido de dolor, como si no perdiera la bravura.

En ese momento, la guardia Lunática, con Jeremuse llegó a todo galope.

—¡Oye niño! ¿Eztáz bien? ¿Erez de por aquí? — Preguntó Duck Danger.

Coraje no tardó en responder — Aurhaurhau rhaurhaurhau…— Tratando de usar su lenguaje de señas y charadas, sin que nadie lo entendiera. Fue entonces que Rolf salió de su escondite.

—¡Mis señores! El no puede hablar, no tiene lengua. — Así reencontrándose con Jeremus y la guardia Lunática.

Y mientras tanto, en Royal Woods. Los vigías de las atalayas, podían ver a un ejército enorme acercarse desde el sur. Linka, en el interior de la madriguera, no sabía si salir a enfrentarlos o nó. Pero recordó el consejo de su esposo, y ordenó a todos los del anillo exterior que se adentraran en el anillo de piedra, y que los arqueros se ubicaran en las murallas. Todo el anillo exterior se perdería, pero al menos su gente estaría bien.

ASF: Bueno, eso sería todo por esta ocasión. Se que me he demorado bastante, pero he tenido algunas situaciones y preocupaciones Variadas. Planeo varias cosas aún para este fic, de hecho, Coraje es uno de mis personajes favoritos, y tengo pensado un papel muy importante para el en el Lore de esta historia.

Otra cosa, "The Loud House, La película". La vi el día que salió, y reflexioné un tema que me atañe con respecto a ella. La verdad, me gustó. Pero he decidido que no influirá en el desarrollo de este Fic, más que tal vez, la inclusión de uno o dos personajes. Pero para contemplar eso, primero tengo que analizar que cambios traería eso al Lore. Sin embargo, la película te explica que los Dukes del Lago Loud, tuvieron su dignidad Ducal 400 años antes de la película. Significando que la historia del duke de Loud ocurrió por la década de 1710, posterior al final del Barroco y durante el considerado preclásico en historia del arte. Durante el reinado de George I de Inglaterra, sucesor de la Reina Anne. Siendo George el quinto rey desde la caída de la Dinastía Cromwell. A lo que voy, es que los acontecimientos del lago Loud serían muy posteriores a esta historia, y podría hacer para ello una historia ambientada en una versión ficticia del Barroco y preclásico, con una versión ficticia del rey sol y de la tiranía Cromwell, pero eso ya después determinar esta y otras historias que tengo en proceso, como "Hijos de Irk", "Maestro Woo Foo", "Las Chicas Superpoderosas Z y el Siete de La suerte", o mi saga de One Shots; imágenes y variadas otras cosas de los Sin Kids (Especialmente Lemcy, por que me encanta ese Ship). Si quieren ver algo más personal, Pueden leer "Cartas de Rieghenar" en mi Wattpad. Además, planeo pronto sacar otro One Shot, pero de los cinco Lincolns en el universo donde a parte de las diez hermanas, hubo cinco albinos en ves de uno (Forma parte de mi universo de los Sin Kids).

Si tienen alguna pregunta o comentario, solo díganlo. Yo elijo si tomarlo o nó.

Ahora también hago comisiones de dibujo y podría hacer one shots e historias a comisión.

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Que el Señor Oscuro Melkor esté siempre con ustedes.

Les desea:

Juanito Sama Amo y Señor de la Ficción