PIEZAS DE ROMPECABEZAS

Te me metiste en la piel, me sobornaste la razón.

Rompecabezas de amor - LPDA


Disclaimer: Personajes de J.K. Rowling.

Este fic participa en el Reto #50: "Enemigos, amigos, amantes" del foro Hogwarts a través de los años.

Condición: Amantes.


Advertencias: No es un triángulo amoroso, sino una relación de poliamor.

Como indica el rating, habrá algunas escenas subidas de tono.


Alegría

Un clamor ensordecedor resuena en la tribuna cuando una pelota vuela a tal velocidad que solo se distingue una línea negra borrosa en el aire. Ésta se dirige a uno de los aros, pero antes de que consiga atravesarlo unos brazos corpulentos detienen su trayecto, impidiendo que marque el gol. El público ovaciona y el comentarista exclama:

—¡Una atajada magistral de Oliver Wood! Son 200 puntos a favor de Puddlemere United contra los 150 de los Murciélagos de Ballycastle.

La brisa estival flamea la túnica del joven, que en ese momento se eleva sobre su escoba portando una sonrisa orgullosa. Percy se pone de pie de un salto y se suma a los aplausos de los espectadores, sin ocultar la admiración que le produce el desempeño del jugador. Entonces escucha una risa cantarina que no tarda en identificar y sus ojos azules se encuentran con los castaños de Audrey. Se limita a arquearle las cejas con aire interrogante. Ella solo se encoge de hombros, pues le habría resultado difícil explicarle la gracia de ver a alguien tan serio como él entusiasmado por un partido de Quidditch de la misma manera que lo estaría cualquier otro hombre por el fútbol. Percy apenas sabe qué es el fútbol; el mundo muggle todavía le es extraño en muchos aspectos.

El partido finaliza con la victoria del equipo del Puddlemere United. Los fanáticos comienzan a abandonar la tribuna y Audrey sostiene el brazo de Percy, no porque tema perderse entre la multitud sino porque le abruma la sensación de encontrarse rodeada de tantos magos y brujas. Mientras comienzan a alejarse, reconoce al guardián del equipo ganador abriéndose paso entre la gente, llevando una escoba al hombro.

—¡Weasley!

Audrey se sorprende al advertir un destello de reconocimiento en la expresión de Oliver Wood. Nota cómo Percy se envara y se acomoda las gafas sobre la nariz, un gesto habitual en él, para luego extenderle la mano a modo de saludo.

—¡Qué partido! Los Murciélagos tienen buenos cazadores —comenta Oliver, todavía con una amplia sonrisa en el rostro. Su alegría es contagiosa. Recién entonces advierte la presencia de la muchacha.

—Ella es mi novia, Audrey. Él es Oliver Wood, íbamos juntos al colegio. —Percy emplea un tono de voz extraño al presentarlos. El otro no parece advertirlo, o no le da importancia, ya que no deja de sonreír mientras le estrecha la mano también. Su porte es mucho más imponente de lo que parecía a la distancia, y su frente está cubierta de sudor.

—Nunca había visto un partido de Quidditch —admite Audrey, y Oliver la contempla como si nunca hubiera escuchado algo semejante.

—¿Así que eres muggle? ¡Increíble! ¿Qué te pareció?

Empieza a hablar rápidamente acerca de jugadores, estrategias y equipos, y Audrey lo escucha con la misma atención con que oye las disertaciones de Percy acerca de las leyes y regulaciones mágicas, sin apenas comprender nada de lo que dice.

Ninguno de ellos sabe que sus caminos inevitablemente volverán a cruzarse.