Los personajes de Candy Candy pertenecen a sus autoras Mizuki e Igarashi. Esta historia solo es para entretenerme y entretener

SOLEDAD

"Solo hay algo a lo que le temo. A que puedas amarlo más que a mí."

Capitulo 9 - Celos

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Los recuerdos la embargaban, poco a poco empezó a tener conciencia de su entorno, estaba en su departamento, en su triste y solitario departamento, suspiró y se sentó en la silla más cercana

Puso una mano en su pecho, donde se hallaba el corazón y presionó ligeramente

Candy vas a ser feliz ¿verdad?…tienes que prometérmelo, Candy…. promételo…

Recordaba claramente las últimas palabras que él le dirigió antes de despedirse definitivamente.

Debía seguir adelante. Debía seguir avanzando, debía ser feliz.

¿Seguir adelante? Tal vez lo había hecho o tal vez sólo caminaba sin rumbo fijo, por un destino cada vez más oscuro.

No lo sabía

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. Al día siguiente -.-.-.-.

Albert dejó escapar el aire, consultó su reloj. Ya era tiempo de darse un pequeño descanso

Relajado se dispuso a salir a almorzar

En eso estaba cuando al pasar por la puerta abierta de la oficina asignada a Neil, la voz alterada de este y el nombre de Candy llamaron su atención.

— ...el historial de Candy será enviado en cuanto esté listo, …. por supuesto,…. sí, también lo pedí,…. sí, ese otro asunto está resuelto,...no, no habrá retraso,... sí,ya hablé con el doctor Martin,... no,... sí, a más tardar el jueves,….

— ¿Albert, podrías darme un minuto por favor? — pidió Neil haciéndole una señal con la mano, mientras tapaba el teléfono con la otra

—Desde luego …

Albert se apoyó en el marco de la puerta viendo al castaño tomar notas y revisar documentos mientras contestaba el tropel de preguntas que le hacían por teléfono

—….¡Ya me hice cargo de gestionar la llegada de los insumos!, …¡Los trabajos de ampliación comenzarán el lunes, ... .y nuevamente ¡Candy, no puede retornar al trabajo, hasta que lo autorice el doctor Garnerd, enfermeras Richardson!...!y dejen de hablar las tres al mismo tiempo!... ¡Ya me ocasionaron un dolor de cabeza! ¡Buenas tardes!— Leagan cortó la comunicación con un sonoro golpe de la bocina

—¿Se te ofrecía algo, Neil? — preguntó Albert reprimiendo una sonrisa. Conocía en carne propia la mucha paciencia que se debía tener al lidiar con las trillizas asistentes de Candy en la renovada Clínica Feliz.

Era un milagro que el inquieto trio estuviese tanto tiempo alejado de su mentora. Posiblemente el carácter del castaño las había mantenido a raya

Caminaron hasta el sofá, y sin perder tiempo Neil invitó a su tío a tomar asiento, sentándose él mismo en cuanto Albert lo hizo.

—¿Cómo está Candy?

— Bien, esta mañana la acompañé a su cita médica — respondió Neil a tiempo de soltarse la corbata

— No surgió nada malo, espero.

—¡Por supuesto que no!... Pero ya pedí su transferencia, Candy se sentirá mejor siendo atendida en la clínica feliz….

—¿Te parece? — le preguntó Albert, arqueando una ceja.

— Considerando todo, sí, … están haciendo unos análisis extra,... en cuanto estén listos nos darán la transferencia

— entonces todo está bien, ¿no?

— En ese aspecto, todo en orden.

Notando que Neil parecía estar elucubrando algo, Albert resolvió terminar con la agonía e ir directamente al tema.

— Tú no eres de rodeos, ¿De qué quieres hablar?

Neil sólo respiró con fuerza

— Albert, creo que es momento de contarle a Candy toda la verdad

.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-Av. Green.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Candy comenzó a caminar sin rumbo fijo. Llegó hasta un parque y se sentó en una banca. Disfrutando de la brisa otoñal, que acariciaba su rostro.

"Nunca olvidaremos los lazos que fueron grabados en nuestra alma."

El mensaje que acompañaba a los narcisos amarillos, llegados ese día, la confundían. ¿Qué pretendía Terry al escribirle algo así?

Apoyó la espalda en el respaldo de la banca mientras veía caminar cerca de ella a una pareja y pensó que eso era algo que le estaba negado.

Los caprichos del destino la habían dejado sola

Repentinamente la risa clara de la chica llegó a sus oídos con más fuerza, haciéndola recordar….

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. recuerdos de Candy-.-.-

Detuvo su andar al llegar al parque cercano a su departamento.

Dejó salir un suspiro cansado, buscó con la mirada, una banca o el abrigo de un árbol cercano, cuando las risas cercanas de una pareja llamaron su atención.

Se volvió hacia ellos, reconociéndolos al instante, eran Cristine y Neil que, de momento, ni siquiera la notaron.

La rubia iba cogida del brazo del chico, riendo y caminando tranquilamente por la vereda, sin reparar en que el paso se le dificultaba por el bastón

¿pero cómo se atreve?... Él no puede...

Interrumpió sus pensamientos y sacudió la cabeza para aclarar sus ideas

Ambos estaban compartiendo risas. No debía interrumpir su momento

Cristine, colocó una mano sobre el hombro de su novio, acercando los rostros

Entonces ¿Crees que les caí bien? —preguntó Neil con seriedad, viendo a la chica directo a los verdes ojos

Descuida, a mi tío le gusta hacerse al severo,... lo importante es que conquistaste a mi madre…. hasta sentí un poco de celos —Respondió riendo

Candy frunció el ceño, sintiendo que algo de aquella interacción le molestaba

... .pese a su mejoría y poder ya caminar ayudado por el bastón, Neil no debería estar caminando por el empedrado del parque, ¡un lugar con superficie tan irregular!... Si llega a lastimarse yo…

¡Candy!

La diatriba íntima fue interrumpida por Neil, quien la llamó sorprendido de verla ahí.

¡Qué gusto verla!— Cristine, separándose un momento del castaño, se acercó a ella, para saludarla efusivamente— Tengo que agradecerle que Neil esté tan restablecido…. siento que es gracias a usted que sigue vivo

No sé a qué se refiere, — Dijo Candy en tono neutro fingiendo no saber de qué hablaba.

—… Pues…. es que…. Cuando fui a visitar a Neil… Escuché a las enfermeras comentarlo,… que usted no quiso separarse de su lecho hasta que él salió de peligro…

Candy palideció ante tal afirmación. Ella había pedido, suplicado y finalmente ordenado a las trillizas que nunca hablaran de eso, pero ya sabía que aquello era físicamente imposible para ellas.

No tiene nada que agradecer, Cristine. Yo sólo hice lo que… cualquier profesional hubiera hecho en mi caso

No te quites méritos, Candy — declaró Neil, separando los ojos por un momento de su novia — …. Gracias por todo

No necesitas agradecer,…solo cuídate, …este no es el mejor lugar para que salgas de paseo…— indicó con seriedad— … Ahora, si me disculpan, mañana tengo un día muy pesado, y no quiero seguir interrumpiéndolos. Con permiso

Se despidió sin dar tiempo a nada

Ella no podía evitar envidiar a la pareja. Le hubiera gustado ser ella quien caminara del brazo de…su novio.

Pero eso no era posible. Con un poco de suerte tal vez Terry podría llegar a visitarla la próxima semana, pero eso no era seguro, nada seguro.

Caminó unos pasos alejándose, pero tras breves momentos, muy a su pesar volteó y fue testigo de cómo la chica se ponía de puntillas para darle a Neil un rápido beso en los labios.

Se quedó petrificada viendo cómo la joven pareja se retiraba, siguiendo su camino entre secretos y risas.

Apretó los labios sintiendo que un sentimiento, hasta ahora desconocido, la carcomía por dentro, verlos reír juntos, darse cuenta de que eran la pareja perfecta

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-fin de los recuerdos -.-.-

Su rostro permanecía impasible, simplemente se podría decir que no tenía chispa de vida.

Su mente era un caos

Terry con las flores y los mensajes diarios, que inquietaban su corazón,…. el chico del rostro difuso que presentía era alguien importante en su vida,…. y también, muy a su pesar, también estaba Neil y la extraña actitud que había tenido con ella el día anterior

—confundo las cosas… Él es solo un amigo— se respondió a sí misma

Aún sabiendo que no dejaría que un simple "amigo" se acercara de esa forma, ni se molestaría por recordarlo en medio de una cita con alguien más

— Está casado … su esposa, la "doctora Leagan" volverá pronto...— se obligó a recordar la explicación que Archie le había dado

Regresó sobre sus pasos. Necesitaba poner todo en claro, nadie se lo impediría

-.-.-.-.-.-.-.-.-. Unas horas más tarde-.-.-

La lluvia suave, la hermosa y refrescante llovizna le ayudaba a pensar, quizás por eso Neil no abría aún el paraguas que llevaba bajo el brazo

Recordaba el tiempo en el que ella lo amaba. El tiempo en el que su familia era feliz y en el que sentía que de alguna forma ya había pagado por todos sus errores.

Sobre todo el tiempo en el que su hijo era completamente dichoso, con su madre a su lado.

Esperaba ese tiempo volviera.

Estaba decidido, ese día la extraña realidad llena de mentiras y medias verdades, finalizaría. No importaba lo que Albert y los demás pensaran. Solo se lo había comunicado por deferencia.

Repentinamente una sensación punzante en la nuca le dio la impresión de no estar solo, de ser observado

Con total tranquilidad y sin hacer movimientos imprudentes observó el entorno…. atento, en espera de lo que pudiera aparecer, buscó a alguien conocido en las cercanías, pero al no hallar a nadie, sin pensarlo más continuó su camino, tenía el tiempo justo para recoger a Thony de casa de los Cornwell

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-momentos después, Residencia de la avenida Green.-.-.-.-.-.- -.-

Eran casi las siete cuando Candy salió de su departamento, luciendo un hermoso vestido esmeralda. Estaba asegurando la puerta cuando una voz a sus espaldas la llamó

—¡Candy!

-.-.-.-.-

Albert estaba parado en el pasillo, sorprendido de ver a Candy saliendo de su departamento tan arreglada.

— ¿Pensabas salir?

—Sí, Albert, — Candy sonrió mientras guardaba las llaves en su bolso — hoy tendrás que conformarte con la compañía de los Leagan

—¿De verdad?— Albert no pudo evitar preocuparse — Archie no me dijo nada, ¿Vas a su casa? Yo podría...

— Llevo tiempo encerrada…. Quiero salir a tomar algo de aire — ajustó sus guantes e intentó dirigirse a las gradas

—pero … ¿Ya te vas? .. ¿Irás sola?...¡No puedes salir sola!

Iba a intentar explicarse, pero las campanas del reloj de la plaza cercana llamaron su atención

—físicamente estoy muy bien, no tienes nada de qué preocuparte, Albert ... .y ya voy tarde ..

Albert ignoró el comentario y se puso nuevamente delante de ella.

Candy se movió con incomodidad

—Mira, no sé cómo tomarás esto,... Pero desde que desperté en el hospital, he tenido algunos recuerdos y situaciones que me han inquietado...

Albert contuvo el aliento ¿finalmente habría conseguido recordar a Neil?

—Albert...¿Puedes decirme qué pasó con Terry?—dijo en voz baja rompiendo las ilusiones del rubio

—Es decir, sé que él y yo nos alejamos y que no nos hemos visto desde hace bastante tiempo, pero…. ayer llegaron unas flores suyas y una invitación para el estreno de la obra de teatro en la que participa

—Candy —dijo Albert con firmeza cerrando su paso—… No creo que estés pensando bien las cosas, verte con él en este momento no es… oportuno

— Albert, estoy muy consciente del hecho de que Terry y yo rompimos hace años…. Pero tienes que entender, esos años alejados se borraron de mi mente, …. en este momento, necesito verlo para aclarar algunas cosas

Albert, quien había evitado su mirada mientras ella hablaba, se volvió a encararla

—Todo este tiempo… Nosotros… la forma en que te cuidamos …¿solo conseguimos confundirte?— preguntó en voz baja.

Candy no pudo evitar sonreír ante sus palabras.

—Yo sé, que ustedes me quieren, son mi familia —dijo con ternura —….y se que me han cuidado de la mejor forma que han podido… pero lo que necesito saber, lo sabré solo al ver a Terry

El jefe de la familia Andley levantó la cabeza y la vio directo a los ojos

—Candy, no puedes estar hablando en serio…

La rubia le dedicó una mirada decidida

— es algo que necesito hacer

Albert soltó un suspiro cansado

— como siempre terminarás haciendo lo que quieras, … pero si en algo aprecias mi opinión, en este momento no creo que sea oportuno que vayas a ver a Terry, ni siquiera como amiga,…. menos si no tienes la más peregrina idea de lo que ha estado haciendo desde ese entonces.

— siento que esto te moleste, Albert… Pero estoy decidida…tengo la invitación e iré al teatro ¡Quiero ver a Terry!

Albert miró a Candy con los ojos como platos y la boca abierta. Iba a reaccionar, pero entonces.

—¡¿QUÉ?!

El grito los interrumpió, Albert y Candy se volvieron, para ver a un muy enfadado Neil Leagan

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. Mansión Lockhart -.-.-

Sábanas de satín cubriendo sus piernas, una copa de champagne en los labios y la mirada perdida en algún punto lejano del cielo tormentoso visto a través de la ventana

La mente sumergida en la nostalgia sin ser apenas consciente de ello.

Cuando llovía, un manto de soledad y desasosiego se cernía sobre la mansión Lockhart

La castaña suspiró, cerrando los ojos, y dejando caer la cabeza sobre la almohada.

Está cansada y frustrada.

Demasiado tiempo presa, primero en un matrimonio de conveniencia, y luego con la carga de un apellido ilustre.

Sola en una mansión de paredes tan frías como sus ojos

Estaba en la calle, caminando bajo las lluvia, impasible, metido en sus propios pensamientos ¿Qué le pasaba?

Reprimió una maldición.

—¡Ese inútil! ¡No me importa lo que le pase!

Se lo repetía cada vez que lo veía, en algún evento o reunión familiar

Pero, aún no conseguía acostumbrarse, y tal vez nunca lo haría.

Esta vez era mucho peor,... verlo tan perdido….

El cariño y la complicidad dejadas de lado, junto a los arrepentimientos tardíos, luchaban por salir a flote en los labios de Eliza, pero...

— te advertí que la huérfana sería tu desgracia

Fue lo único que logró salir de sus labios

.-.-..-.-.-.-.-.-.-.-. Residencia Av. Green.-.-.-

—¡¿Quién se cree que es para dejarte una invitación?!— demandó, dándole un susto a Candy mientras se volteaba, sorprendida de lo furioso que se veía.

—No es que sea de tu incumbencia, pero no tiene nada de malo, es solo una invitación para una obra de teatro — admitió Candy honestamente, sin tener idea del porqué de la mirada furiosa de su amigo/vecino

—¡NO IRÁS A NINGUNA OBRA EN LA QUE PARTICIPE ESE CRETINO!

Leagan estaba furioso, en otras circunstancias, si ella hubiese deseado ir al teatro a ver a su exnovio, él quizás hubiera accedido a regañadientes.

Porque estaba seguro de que ella le era completamente fiel.

Pero, con su pérdida de memoria, Neil no confiaba en Terry cerca de su esposa

—Neil, por favor…. Mantengamos la calma… Candy no asistirá a ninguna invitación — Albert, intentó calmar las cosas

—¿Perdón?— parpadeó Candy, —En realidad están tratando de decirme lo que haré y no haré?— Ella parpadeó con completo desconcierto —Miren, desde mi accidente les he permitido que me oculten cosas, ¡que incluso decidan en mi nombre!...

Thony, ignorado por todos, se mordió el labio inferior sorprendido por el intercambio, sintiendo el ardor de las lágrimas formándose en sus ojos. Sus padres discutían de vez en cuando, y hasta le parecía divertida la forma en que su madre siempre conseguía calmarlo y envolver a su padre, para conseguir salirse con la suya.

Pero ahora no, nunca lo habían hecho de esta forma

—Por favor… No discutan…— pidió en voz baja

Candy resopló y se llevó las manos a las caderas.

—Soy una mujer independiente y si yo elijo disfrutar de una salida al teatro, entonces esa es mi elección y sólo mía…. No tienen el derecho de prohibirme nada,... Tú menos que nadie Neil Leagan

—!¿Qué?!

—¡Candy… Neil! … ¡Por favor! — Albert se interpuso entre ellos, arrepentido por indirectamente haber propiciado esa situación

Thony se mordió el labio inferior intentando con todas sus fuerzas no llorar —No sigan —suplicó mientras cerraba los ojos y se tapaba los oídos con fuerza. No podía soportar oírlos discutir y parecer odiarse

Neil le echó un vistazo a su hijo, preocupado, reunió todas sus fuerzas para controlarse

— En un momento discutiremos si tengo el derecho o no, de prohibirte algo ...— dijo Neil con frialdad, mientras tomaba a su hijo en brazos para dirigirse hacia las escaleras— … ya vuelvo,... no creas ni por un minuto que te saldrás con la tuya — susurró al pasar por su lado

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— "no creas ni por un minuto que te saldrás con la tuya" — remedo Candy cerrando la puerta detrás suyo con violencia— ¿Por qué ese estúpido piensa que puede...

En ese preciso momento, Candy palideció

—"no creas ni por un minuto que te saldrás con la tuya" —susurró, mientras todo su cuerpo comenzaba a sudar frío. Aquella frase se le antojaba demasiado... conocida… —"discutiremos si tengo el derecho o no, de prohibirte algo"….— su mente al fin comenzaba a conectar las cosas.

Los silencios incómodos, las respuestas vagas,... la mirada necesitada de Thony

Cabello rizado, tez clara, pecas,…ojos verdes… y su nombre es... Anthony …

Sintió un nudo formándose en su estómago

—¡Albert!

El aludido, que había estado reflexionando en silencio, se acercó a ella con expresión culpable

— Candy, debes mantener la calma—dijo buscando relajar el nivel de tensión — podrías preparar té y cuando Neil regrese nosotros...

— Albert ¿Anthony es mi hijo?

El rubio sacudió la cabeza, no esperaba una pregunta tan directa

—Bueno, eso….

—¿Lo es?

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Notas

Y hasta aquí llegamos hoy, como pudieron leer las cosas no pintan bien, menos para un par de celosos como esta pareja. Lástima que como de costumbre, en una pelea de pareja los hijos resultan más afectados

Y ahora, quiero comentarles algo más. Cada vez que pongo los recuerdos sueltos en la historia previa, está va aumentando en detalles, así que cuando termine quizás me anime a escribir la precuela. Tengo otra historia en otro fandom, que tengo un tanto descuidada, y esa debe ser prioridad, pero la tentación sigue ahí. ¿Ustedes qué opinan?

Antes de despedirme, doy las gracias a mis ausipiadores:

Mary, Mia8111, Sandy-VG,ArmonicadeTerry, Ster-star,Fabiola-Aguirre, Elsa de Larios, atlas1950 y los guest, muchas gracias por sus comentarios, me alientan a continuar

Espero volver a actualizar pronto.

Gracias a todos