Los personajes de Candy Candy pertenecen a sus autoras Mizuki e Igarashi. Esta historia solo es para entretenerme y entretener
SOLEDAD
La vida sigue, las cosas cambian y las personas no son las mismas
Capítulo 11 - Ella es mía
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
— te equivocaste y perdiste, ¡acéptalo como un hombre,Terry!
— Eliza … tú no conoces mis razones, ni los motivos para ...
— ¡No me interesan tus razones, ni mucho menos tus motivos!… —Eliza golpeó con furia la mesa, provocando un estremecimiento en el actor — ….. me hierve la sangre al pensar lo que tu presencia puede provocar, …. y todo por qué, ¡porque no entiendes que tú estás demás!
—¡No puedes decir eso!¡Tú no entiendes nada!
A poca distancia, Alan, el chófer y guardaespaldas de Eliza, hizo ademán de acercarse. Siendo detenido al momento con solo un gesto de la pelirroja
— Cuéntale tus triste historia a quien no la conozca ...¿Quieres verla?... De cuando aquí te dieron esas ganas, queridito...¡en todo el tiempo que estuvieron de novios no hiciste nada!, ¡absolutamente nada por mantenerla a tu lado!… — exclamó con ironía— ¿te importó demasiado estar alejado de ella, mientras te ibas de gira con esas lindas actrices?
— Yo iba a casarme con ella — respondió entre dientes, conteniendo a duras penas su indignación —… al separarnos me pidió seguir siendo su amigo,... Yo solo quiero hacer eso,... Ver a mi amiga,... si el celoso de tu hermano tiene problemas con eso, no me interesa, él se interpuso entre nosotros, fingió querer ser mi amigo... ¡se valió de todo para alejarme de ella!, ¡no le debo ninguna consideración!
— No señor, discúlpame pero yo no voy a dejar que vengas a remover el pasado, mucho menos a inventar historias. ¡Eso no te lo voy a permitir!
— ¡Yo la hubiera amado y la hubiera hecho muy feliz si tan sólo Neil...
— ¡Fuiste tú quien no se dio esa oportunidad!¡No culpes a Neil! —cortó Eliza
La paciencia de la pelirroja se había acabado
—Escúchame bien, eres afortunado,... yo aún puedo tenerte algo de consideración… entiendo que extrañes lo que tenías y que después de perderlo, te diste cuenta de que debiste luchar más…. Eso puedo entenderlo ... pero mi paciencia tiene un límite, no voy a permitir que vengas a causar ninguna clase de molestia a MI familia. Así que te pido que dejes Chicago a la brevedad posible….
Alan, que estaba recargado en la pared, a unos pasos , escuchando el intercambio, esta vez, se acercó con paso seguro, poniéndose detrás de Eliza — ...y no te preocupes por la obra, ya negocié con el director…. Él no tiene ningún problema en continuar con el protagonista original, que tan insensiblemente desplazaste….
Sin agregar más, Eliza se dirigió a la salida
El guardaespaldas, después de dirigir al actor, la más hosca de sus miradas, la siguió en silencio. Alan sentía una íntima satisfacción al escuchar a su joven ama hablando de esa manera. Su patrón, el señor Lockhart, de estar en una situación similar habría dicho algo parecido.
—Al menos al comienzo
Ahora comprendía la razón del empresario en haberla elegido como esposa de su único hijo. Eliza Leagan pese a ser rebelde, caprichosa y orgullosa, defendía con fiereza a su familia.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-horas más tarde .-.-.-
Un carruaje, se detuvo frente a la residencia de la avenida Green.
Thony que por propia voluntad se había encerrado en su cuarto y esperaba mirando por la ventana, se alarmó.
Había llegado su padre.
Se apresuró a la puerta y escuchó con atención.
Su padre parecía enojado. Hablaba dando fuertes voces. Mezcladas con la suya, sonaba tranquilizadora, la voz de su madre. Por lo visto quería retenerlo. Pero la voz de su padre siguió siendo enérgica, como los pasos que ahora se aproximaban.
La puerta se abrió de golpe.
Thony se sintió aún más pequeño cuando lo vio entrar, nervioso, al parecer estaba enojado de verdad.
—¿Cómo se te ha ocurrido pelear en el colegio? ¿Cómo puedes asustar a tu madre de esa manera?
La voz sonaba molesta y sus manos se movían inquietas.
Thony no respondió. Tenía la sensación de que debía justificarse, pero, ¿Podía contarle acerca de que habían insultado a su madre? ¿Empeoraría las cosas?
—Bien, ¿es que no puedes hablar? ¡¿Qué ocurrió?! Uno no se pone a golpes porque sí, tiene que haber un motivo. ¡¿qué pasó?!
Thony vaciló. El recuerdo volvía a enfurecerle. Ya estaba a punto de contar todo. Pero entonces otro recuerdo vino a su mente.
El recuerdo de ver llegar a su madre al colegio
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-Flashback-.-.-.-
— ¡Suspendidos por tres días!, esto no está nada bien, niños — comentó Archie — limpiándose la frente con el pañuelo, sintiendo aún sus mejillas arder de vergüenza — está vez han ido demasiado lejos…. Si el clan Andley no fuera un importante contribuyente de esta institución no saldrían tan bien librados
— lo siento, papá — se disculpó Ethan con lágrimas en los ojos, desde los brazos de su madre
Thony los seguía en silencio, sabía que había comenzado la pelea y ahora debía aceptar las consecuencias.
Pero eso no incluía bajar la cabeza, no quería mostrarse avergonzado frente a sus tíos, porque a su entender él era la parte agraviada, además no iba a dar un espectáculo a quienes se habían reunido para contemplar cómo ambos niños eran retirados del colegio.
Era un Leagan y por ello mantendría la frente bien en alto.
Esta actitud orgullosa molestó a Annie
— No te disculpas y todavía tienes el descaro de salir con la cabeza en alto después de que tu actitud violenta ocasionara este problema,...
Thony contuvo la respiración y el impulso de soltar un grito y poner a su tía en su lugar. Solo apretó los puños y continuó caminando en silencio con dirección al coche de sus tíos.
— No dices nada ... Seguro hasta te sientes orgulloso… ¡¿Por qué tienes que parecerte tanto a tu padre?!
— ¿Hay algo malo en eso, Annie?
Una pequeña rubia había surgido de la nada, plantándose frente a los Cornwell, con los ojos verdes, que generalmente mostraban nada más que amabilidad y alegría, oscurecidos por la ira
— Si Thony siente que no tiene ninguna culpa no puedes obligarlo a bajar la cabeza…—explicó acercándose a su hijo y poniendo una mano sobre su hombro en señal muda de apoyo y confianza.
Lo habría abrazado y levantado en brazos como hacía Annie con Ethan, pero algo dentro suyo le indicaba que el orgullo Leagan sería afectado
— … es orgulloso ... en eso y muchas cosas más se parece a su padre ….. ¿Tienes algún problema con eso, Annie?
— pero,... Candy creo que no entendiste lo que quería decir…. Thony,... él….
— ¡Creo que fui muy clara!... ¡Discúlpate! — exigió Candy
— ¡Lo siento! —exclamó Annie
— Candy, Thony, lo sentimos — correspondió Archie, avergonzado por no haber contenido a su esposa
Y vaya que lo sentía
— Neil no pudo venir, estaba en una reunión muy importante…
— Agradezco tu ayuda, Archie. .. y me apena que nuestros hijos tuvieran una disputa,... Hablaré con Thony, esto no se volverá a repetir
—Tío Archie, Tía Annie, disculpen las molestias que les causé…. — se adelantó Thony, dejando muy a propósito fuera de las disculpas a Ethan, que no dejaba de mirarlo con miedo de que lo acusara.
-.-.-.-.-.-.-.-.--.-.-.-.-.-.- fin flashback.-.-.-
En aquel momento el niño había sentido que algo cálido, una dicha inmensa y desbocada, le recorría todo el cuerpo
Su madre volvía a ser la de siempre
Incluso ahora, que detrás de su padre le hacía señas.
Thony sonrió
No. No diría las verdaderas razones de la pelea. Sobre todo porque ya se las había contado a su madre
El tocar el asunto nuevamente solo empeoraría las cosas.
—No, … No hubo ningún motivo en particular, Solo fue Ethan y sus cosas, ...esta vez no lo aguanté,...lo siento, me he portado muy mal…
Neil los miró perplejo. Se había esperado todo, menos aquella confesión , junto a las acciones y señas de Candy, que había mirado de reojo.
Generalmente volvería al papel usual de decirles que no lo engañaban, ni lo manipularían como acostumbraban, pero ante la sensación de tener un poco de normalidad en su vida familiar, su cólera quedó desarmada.
—Bien, si te arrepientes, entonces, de acuerdo. Creo que la próxima vez lo pensarás mejor. Que no vuelva a ocurrir algo así.
Se quedó allí de pie, mirándole. Y su voz ahora se volvió más suave:
—¿terminaste tu tarea?
— No
— ¿ y qué estás esperando?...—lo tomó del hombro para hacerlo girar en dirección a su cuarto, dándole una ligera nalgada de impulso—...Espero que no vuelvas a hacer una chiquillada como ésta, debes ser más juicioso….. Ya hablaremos de tu castigo
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Ya con el niño alejado, Candy no pudo evitar el tener que informar a Neil acerca de lo pasado
A medida que el relato proseguía, la molestia y sorpresa, del hombre, fue reemplazada por una sonrisa
Leve, minúscula, casi imperceptible
Después de todo, Neil ya estaba acostumbrado a la fiereza con la que Candy defendía a su familia
— Hiciste bien en ponerlos en su lugar, si hubiera sabido que la pelea fue con Ethan, hubiera dejado todo para ir al colegio
— No era necesario, yo podía hacerme cargo…. Deja de tratarme como alguien débil…. No lo soy…..
—Lo lamento, no fue mi intención…
Preso de un impulso Neil se acercó con cautela, esperando no echar todo a perder.
— Tú eres fuerte y valiente, no podría olvidarlo…. Es lo que me atrajo de ti
Estaba ya solo a centímetros de su rostro, Candy bajó la cabeza tratando de ocultar sus mejillas rojas y su respiración agitada
Neil pasó la mano desde la mejilla hasta el mentón de su esposa, en una larga y delicada caricia
La mente de Candy quedó en blanco
— Candy, déjame verte…
Ella solo negó con la cabeza y eso hizo que Neil se enterneciera más.
— Aún tengo efecto sobre ella— pensó satisfecho mientras sonreía para sí y se separaba ligeramente, para tratar de mirarla, a pesar de que ella insistía en huir de sus penetrantes ojos —…¿Sabes que estás contradiciendo lo que me acabas de decir? ¿Me tienes miedo?
Candy bufó molesta ante el comentario, iba a retrucar algo en desafío….
Cuando sus piernas flaquearon, y la vista se le oscureció
—¡CANDY!
Entre las brumas de la inconsciencia, los gritos llamándola fue lo último que escuchó
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-Clínica Feliz.-.-.
— No te alteres, ella despertará en cualquier momento y esto no pasará de un buen susto.
La voz era desconocida. Candy trató de abrir los ojos.
—¡Está tratando de despertar!
Candy abrió los ojos lentamente, entrecerrándolos, pues la luz la cegaba. La figura de Neil junto al médico fue lo primero que reconoció. Luego miró alrededor, confirmando que estaba en una sala de hospital.
Volvió la vista hacia su esposo, pidiendo explicaciones.
— ¿qué hago aquí?
El castaño con cara de preocupación, se acercó a su cama y le pasó la mano por el pelo.
—Tuviste un desmayo
— Neil no dudó en traerte de inmediato a la clínica, Candy— informó el galeno
—¿Un desmayo?
Candy miró al extraño vestido de blanco, asumiendo que era el médico, este asintió.
—¿Cuándo? ¿Cómo?
Las preguntas brotaron de sus labios sin que ella lo ordenara. El médico se acercó
—está muy agotada, además, en su estado las cosas pudieron ser peor. Tiene que cuidarse mejor, doctora Leagan
—¿Qué tiene Candy, Andrew?
El doctor Garnerd sonrió francamente.
— No te alarmes, amigo, es natural, lo que sucede es que está embarazada.
Neil se quedó mirando fijamente al doctor, quedando por un momento en completo estado de shock.
Estupefacción de la que salió cuando su mirada, por instinto, buscó la de su esposa
Candy tenía las manos en el rostro y la cabeza inclinada. Estaba llorando, ¿acaso no quería al bebé?
Neil se sentó al filo de la cama e hizo que la mirara.
—No importaba lo pasado, … otra vez estamos entrelazados en un pequeño humano, parte de mí y parte tuya….. haremos que todo salga bien
Habló de forma protectora y con un peculiar brillo en los ojos
—Necesitas las mejores atenciones y cuidados
La abrazó tratando de confortarla. Estaba dichoso. Ese bebé era la señal de que todo podía mejorar
Candy, quiso decirle muchas cosas, hacerle muchas preguntas al doctor, pero las ideas bullían en su mente agotándola, levantó la mirada lentamente, aún no se sentía capaz de tragarse el nudo en la garganta, a fin de iniciar una conversación decente con su marido.
Además antes de que uno u otro se atreviera a hablar, tres personitas irrumpieron en el lugar
— ¡Muy buenas noches!— saludaron en coro
El susto que se llevaron los dos fue tan evidente que el doctor Garnerd tuvo que disimular la risa.
A su lado, tres jóvenes enfermeras de aspecto idéntico rodeaban a la pareja
— Lamentamos irrumpir de esta forma, ... .Neil, Candy... solo queríamos saludar y celebrar las buenas noticias
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-minutos después, en la oficina del doctor Garnerd-.-.-.-
— ¿En serio se pondrá bien, Andrew? ¿El accidente no afectó al bebé?¿Qué cuidados debe tener?
— cálmate,todo estará bien, ya pasamos la etapa del "todo o nada", los análisis están en orden, así que no creo que presente mayores problemas, solo debe seguir mis indicaciones, los síntomas de los primeros meses son complicados…. debe alimentarse lo mejor posible,... y lo mismo va para ti, según recuerdo en su primer embarazo no te fue muy bien… —el médico no pudo evitar el burlarse de su amigo, además que serviría para quitar la creciente tensión—...¿Cómo es? ¿Ya empezaste con las náuseas y antojos raros? o esta vez decepcionarás a los amigos y pasarás por esto con más dignidad…
— No empieces Andrew…
—¡Espera a que Victor y Axel se enteren! ¡Será una locura!
— Hablando de locura, creo que ya es tiempo de salvar a mi esposa del trío del M.A.L.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
En su cuarto, Candy era rodeada por las enfermeras: Marie, Amber y Laura Richardson; quienes a su muy particular manera buscaban animarla
—¡Le digo que todo estará bien! —Le decía animadamente Amber a Candy
— Si el doctor Gardner lo dice es un hecho — aseveró Laura soltando un suspiro— es uno de los mejores médicos con los que he trabajado
— Eso es verdad —dijo Marie, apartando la atención del historial que leía — si se siguen sus instrucciones no hay de qué preocuparse
— Y el señor Neil cuidara muy bien de usted...—Dijo Laura con corazoncitos en los ojos— ¡Yo quisiera que alguien como él cuidara de mi!
— Si, es muy responsable— Dijo Candy con una sonrisa nerviosa
— ¡Se veía tan lindo con esa cara de entre asustado y feliz! — dijo Amber entusiasmada, pero cambió casi instantáneamente a preocupada—…. ¿Y si quiere que deje el trabajo?... Aquí necesitamos a la doctora Leagan…¿Al menos podría venir un par de días a la semana?
— El señor Neil decía que no podíamos ir a verle, porque acabaríamos con sus nervios — protestó Marie — es muy sobreprotector
— ¡No dejará que siga trabajando! ¡Va a abandonarnos!— Continuó Laura tomando las manos de Amber— ¡Además la doctora no nos recuerda y no le hacemos falta!
—¡No!, claro que no,... Siento no poder recordarlas, pero ahora que las conozco podremos volver a ser amigas y colegas — aseveró Candy, tratando de calmarlas.
Las tres enfermeras parecían buenas personas, pero no puedo evitar preguntarse cómo pudo interactuar con ellas en el pasado.
— Son hiperactivas,...con humor cambiante ….. y esa manía de hablar al mismo tiempo...
—¡Todo estará bien! ¡Nosotras nos encargaremos!— dijeron en coro — !Y seremos las madrinas!
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. Una hora después, residencia Green-.-.
—¡Mamá!
Thony ingresó a la habitación y de un brinco ya estaba acurrucado en el pecho de su madre
— Mi pequeño…
—No te enfermes otra vez, mamá. Perdón por lo de hoy…. Prometo no darte más disgustos
Thony lloraba contra su pecho.
— Cariño, estoy bien…
Candy lo separó de su pecho e hizo que la mirara.
—Estoy algo débil pero no hay de qué preocuparse
— Tu madre está bien, de lo contrario no la hubiera traído de vuelta, Thony...—intervino Neil —Ven, tenemos que contarte algo
Thony se pasó a los brazos de su padre, pronto recibiría una agradable sorpresa
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-Al día siguiente-.-.-
La noticia del embarazo de Candy parecía haber levantado los ánimos en la pequeña familia
—¡Buenos días mamá! — Thony le dio un beso a su madre.
— ¿Ya desayunaste?
—Sí, papá me preparó algo, ….. pero …¡mamá, debes hablar con él!, últimamente tiene gustos muy raros ...¡luego va a quejarse cuando otra vez le sienten mal!
— ¿Gustos raros?
— Sí, como ahora que se está preparando un sándwich que…. hummmm….. No exagero mamá, puedes ir a verlo preparándolo,... tiene carne picada… de cerdo, creo, Salsa picante ...y …. chocolate amargo,... aguacate, cebolla con limón...y...
— ¡queso!
Se le hizo un nudo en la garganta
—¿Te pasa algo mamá?
—Thony,... Por favor ve y dile a tu papá que me prepare uno a mi también
.-.-.-...-.-.-.-Esa noche.-.-.-.-.-
Pese a las emociones y trajín de días pasados, a Neil Leagan le resultaba imposible dormir
La verdad añoraba más que nunca las noches que dormía junto a su esposa
Solo quería acercarse a ella, besarla con dulzura, acariciar el vientre donde crecía su hijo y sentirla dormir apoyada en su pecho
— Sería mucho pedir
Salió de su departamento y se dirigió a las escaleras que daban a la terraza
-...-...-.-.-.-.-.-habitación de Candy.-.-.-
Sus mareos en ese momento eran de los peores. Había salido al pasillo estirar las piernas y tomar aire, con la esperanza de mejorar, pero tal pareciera que no daba ningún resultado.
Fue entonces que las escaleras que daban a la terraza, llamaron su atención
Caminó lentamente, estaba algo inquieta, sus mareos no la dejaban en paz.
Ya en el lugar, se arrepintió de inmediato, tenía miedo de desplomarse en medio de la terraza cuando hacía tanto frío
—Candy…
— ¿Neil?
Candy que hasta ese momento no se había percatado de su presencia no podía creer que ambos estuvieran allí.
— ¿Qué haces aquí?
— Eso debería preguntar yo, hace frío, no deberías estar en un lugar como este
Neil comenzó a acercarse y Candy, sintió sus piernas temblar, producto quizás del frío
— Tienes razón, volveré a mi cuarto… — habló con voz temblorosa.
— ¿Qué tienes? —Neil le levantó el rostro con los dedos haciendo que lo mirara y fue muy fácil para ella perderse en sus brillantes ojos avellana —Estás muy pálida, necesitas descansar
—Estoy algo mareada …
Neil al momento la rodeó con sus brazos.
— Te llevaré a tu habitación.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Sentir la suave textura de su cama, no aminoró la sensación de pérdida, cuando los brazos de Neil la soltaron
—Por favor no me dejes, quédate conmigo….— pensó Candy
Neil comenzó a acariciar sus rizos, mientras ella mantenía los ojos cerrados disfrutando de la caricia mientras se sumergía en un pacífico sueño
-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.-La mañana siguiente-.-.-.-.-…-..-.-.-.-.-.
Candy se despertó tarde, comprobó que estaba sola en la cama… y se puso en pie de un salto al ver la hora que era.
Neil estaba terminando de desayunar cuando Candy entró en la cocina. Se acercó y él tomó sus manos besándolas con suavidad, dándole los buenos días.
— Candy…. Sabes, anoche no podía dormir…. Y pensé en muchas cosas—dijo en voz baja—...He soñado tanto con que recuperes la memoria y que todo vuelva a ser como antes…. que todo lo malo desaparezca mágicamente…..Pero si eso no pasa….
— En verdad quiero recuperar todos mis recuerdos. Quiero recuperar todo lo que tenía …. Ahora más que nunca
Neil sonrió levemente ante la sinceridad de Candy
—Todo ha sido difícil, sobre todo para ti, … Pero, estamos juntos ... .y no importa que pase, estaremos juntos,…. por Thony, por el bebé,... por nosotros
— Entiendo, entonces...
— ¿Saldrías esta noche conmigo?
—¿Eh?
— ¡mamá!…..
Thony irrumpió en el lugar contento
—¿Papá te contó?, ¡Tío Albert y tía Patty me invitaron a pasar el fin de semana en Lakewood!
Candy miró a Neil, preguntándose si eran el tipo de padres que tenían por costumbre pasar por alto las faltas. No era partidaria de los castigos físicos, y había abogado para que la situación no llegara a eso, pero el recuerdo de Sara Leagan no tardó en llegar. Ella no quería ser como ella
— Pero, jovencito¿No se supone que estás castigado?— preguntó Candy con los brazos cruzados
— Papá ya redujo mi mensualidad, aumentó mis tareas, me hizo escribir una carta de disculpa al director del colegio y no podré pedir nada hasta Navidad,...—Thony enumeró seriamente el castigo dado; para después dirigir a su madre la más suplicante de sus caras— ¿Si prometo no pasarla demasiado bien, me dejarás ir?
Candy no pudo con esto
— Solo por esta vez.
Thony no pudo evitar sonreír. Hizo una leve reverencia y se marchó a su cuarto feliz, a alistar lo que necesitaría.
La rubia se volvió a su pareja
—¿Lakewood fue idea tuya, Neil?
— Que puedo decirte … creo que todos intuyen que necesitamos un tiempo a solas….
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
— Un pequeño viaje al pasado… haremos lo que mejor nos hacía sentir…. cenaremos en nuestro lugar favorito después... ¡saldremos sin rumbo por la ciudad!...
El entusiasmo del castaño era contagioso
—Hablaremos de todo… volveré a llevarte a los sitios que acostumbrabamos ir …. Si no recuperas tus recuerdos….. nada nos impide crear unos nuevos
—parece un buen plan
— Tengo una reunión por la mañana al otro lado de la ciudad, …y por la tarde la revisión de un par de contratos, sin mucha importancia, seguro terminaré temprano,...¡A las 5 en punto estaré aquí, listo para secuestrarte! —dijo mientras se encaminaba hacia la puerta
—De acuerdo.
.-.-.-.-.-.-.-.-. Horas después .-.-.-
Terry se perdía en el sonido del piano en la casi desierta cafetería, mientras le daba un sorbo a la taza de café.
— La verdad pensé que tendría la oportunidad de verla,...
Suspiró y dejando el periódico sobre la mesa, se dedicó a observar con atención la residencia de enfrente
—…. pudimos haber tenido una historia tan hermosa juntos, sin embargo la vida se encargó de llevarnos por caminos diferentes
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Tras un día de trabajo bastante ajetreado, Neil salió de su despacho, contento por poder salir más temprano de lo que esperaba
El sol estaba cubierto por nubes y pequeñas gotas comenzaban a caer, pero él sentía el corazón ligero, lleno de esperanzas.
Recordó cada prueba, cada problema, cada obstáculo superado antes de cimentar la relación con Candy
El problema del accidente y la amnesia sería solo otro escollo a superarse
— podremos salir adelante juntos,...
La vida parecía sonreírle una vez más…
Una cita con su esposa, la madre de sus hijos.
Una sonrisa curvó sus labios.
Otro hijo ¿Sería niño o niña?
Le daba igual mientras fuera un bebé sano.
¿Cómo lo llamarían? ¿Sería demasiado pronto para empezar a pensar en nombres?
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- departamento de Candy.-.-
—bien, hoy por extraño que parezca,... tengo una cita con mi esposo
Candy sonrió
Miró la hora y bufó frustrada, para qué negarlo, estaba realmente ansiosa, quería que el tiempo pasara más rápido.
Repentinamente se le antojó algo
— Bollos rellenos….
El antojo era muy fuerte, así que tomando su cartera, salió de la residencia,
-.-.-.-.-.-.-
— Una cafetería justo al frente…. quizás pueda comprarlos aquí
El lugar era muy acogedor, desde el gran ventanal pudo ver las mesas con manteles a cuadros de alegres colores, flores en las mesas y pinturas en las paredes, todo se le hacía encantador, y muy familiar, como si ya hubiese estado muchas veces en el lugar.
El vistazo fue muy rápido, pero llamó la atención de alguien en el interior
— ¡Candy!
Porque existen encuentros casuales, desafortunados y otros simplemente inevitables
—¡Terry!
-.-.-.-.-.-.-..-.-.-.
Neil caminaba distraído en dirección a su hogar
¿Te ha pasado que de repente te da antojo de comer algo pero no sabes de qué?
.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-
Mirando esos profundos ojos verdes, Terry de repente pudo sentir las mismas emociones que tuvo tantos años atrás.
— Candy, temía partir sin poder verte….
Sin esperar, la tomó de la mano y la llevó a una mesa
— casi no puedo creer mi suerte….
Retuvo la mano de la rubia entre las suyas, sintiendo retornar un calor que había extrañado por mucho tiempo.
—Cuando me enteré de todo lo que te pasó, estaba tan preocupado…
—¿Te preocupas por mi?. No lo hagas … tengo una familia y amigos que ya lo hacen…— comentó recuperando su mano
Terry ignoró el frío comentario, quería hablar con ella, comprobar cuánto recordaba, quería decirle y confesarle tantas cosas, cosas que le había ocultado por tanto tiempo, cosas que podrían cambiar su destino
— Me gusta venir a este lugar, porque siempre me recuerda muchas cosas... — comentó calmadamente —….. No puedo evitar sentir que es como si hubiese retrocedido el tiempo,...
Sin previo aviso, tomó nuevamente sus manos, acercándose unos centímetros y Candy lo miró como si fuera la primera vez que lo hacía.
—yo deseo tanto recuperar los momentos perdidos ... .yo …
Terry la vio fruncir el ceño con aquellas palabras, sabía que estaba sorprendida por aquella acción, pero no era como si pudiera evitarlo
—... .nunca me sentí tan fuera de lugar….
Candy sintió su corazón saltar en su pecho
—Yo deseo, tantas cosas...
Repentinamente había dejado de escuchar a Terry.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Neil sonreía, ya estaba cerca de su casa.
— Esta vez espero lidiar mejor con los cambios de humor y los antojos … y hablando de antojos
-.- -.-.-.-.-.-.-.-
—Yo deseo, tantas cosas, que probablemente son... imposibles…. pero no te preocupes,…yo siempre voy a estar contigo…aunque sea solo como amigos,...o como una molestia, no me importa,… Neil Leagan es tu pesadilla, no podrás librarte de mí tan fácilmente...
Candy sonrío, al fin un recuerdo claro de su esposo.
—Terry…. esto no es correcto...Por favor déjame ir y deja de mandarme flores y mensajes,...
Terry fue completamente sorprendido por el pedido de la rubia.
Pero no era el único….
— A él no lo olvidaste— pronunció Neil suavemente, mientras sus ojos se estrechaban y una chispa de dolor y odio aparecía en ellos—¡Candy!
Candy parecía sorprendida y consternada, cuando Neil llegó a la mesa.
Por su parte, el actor representó a la perfección el papel de "amigo" conmocionado por la sorpresa.
—¡Neil!...cuanto tiempo, no esperaba verte… ¡qué coincidencia encontrarnos!
Neil reprimió un estremecimiento mientras el actor le dedicaba una desafiante mirada.
—¿En serio? —dijo en tono irónico— Resulta sorprendente cómo esta vida está llena de "coincidencias"
Candy intentó abrir la boca y explicarse, pero la mirada endurecida de su esposo la mandó callar
No era necesario que ella dijera nada, aquello tenía que terminar. Tenía que terminar ya.
Y si implicaba hacerlo en público… que así fuera.
—¿Qué es lo que pretendes, Grandchester?
—Tal vez deberías hacerte a ti mismo esa pregunta…...qué es lo que pretendes o temes alejándome de Candy,...¿No confías en ella?
Neil lo tomó de la camisa acercándolo, para poder transmitirle la furia de su mirada.
—¿Vas a golpearme? — se burló Terry— ¡Vamos hazlo!
—¡Neil por favor! — exclamó Candy al ver que su esposo tenía intención de hacer eso.
La miró a los ojos, apenas notando el silencio que se adueñó del lugar, ni el velado interés de los demás comensales.
—Hazlo, lo deseas tanto como yo— habló Terry sonriendo — …. obviamente yo no me quedaré de brazos cruzados…
—Por favor, Neil…. No lo hagas— suplicó Candy con incipientes lágrimas en los ojos. El punto débil de Neil — prometí no volver a ser causante de sus lágrimas
Dejó de sujetarlo, suspiró hondo y entonces pensó con claridad. Su esposa estaba embarazada. No podía ocasionarle más disgustos
— No voy a hacer un escándalo….— replicó con dureza —….. Candy, vamos a irnos de aquí ahora mismo
Su expresión se mostraba sombría, se acercó a Candy y la rodeó por los hombros para llevársela, no sin antes lanzarle otra mirada amenazante a Terry.
—Puedes intentar lo que quieras, pero jamás podrás separarnos,... es mi esposa, …. No vuelvas a acercarte a ella— murmuró entre dientes antes de salir del lugar, dejando solo al confundido actor
A su rededor todos los que parecían haberse quedado momentáneamente petrificados, entraron de nuevo en acción y volvieron a prestar atención a su comida.
Todos menos uno, un hombre fornido de pelo azabache e intensos ojos azules, que ubicado en la última de las mesas había sido testigo de todo
— Hay algunos que no entienden...
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Ya habían cruzado la calle antes de que Candy se diera cuenta de lo que ocurría.
Ella no se resistió; su corazón estaba desbocado por estar cerca de él, por aún temer su reacción
En completo silencio ambos se dirigieron a la escalinata
Candy no había podido decir nada en su defensa
Nada que explicara el motivo del desafortunado encuentro, y a pesar de que Neil no le había dicho ninguna palabra de reproche, ante la vista de cualquiera, ella había cometido un desliz imperdonable
Candy le miraba sintiendo una inmensa culpa que apenas cabía en su cuerpo.
—Neil, lo que has visto... no es lo que parecía — intentó explicar ni bien cruzaron la puerta de entrada de su apartamento
—¿Y qué es lo que parecía, Candy?
Ella miró al suelo sintiéndose enrojecer por la vergüenza. Pasaron unos instantes eternos hasta que tuvo el valor de volver a mirar su rostro.
—Serviría de algo que te dijera que solo acepte hablar con él porque quería pedirle que nos dejara en paz
Neil clavó su mirada en ella, tan fría, que Candy hubiera preferido que la abofeteara. Le hubiese hecho menos daño, que ver la decepción en los ojos castaños
Pero Neil no haría eso, ni siquiera le dirigía palabras de reproche. Callaría, dejando que el veneno de los celos corriera por su venas
—Dios mío qué he hecho, ¿por qué no salí del lugar en cuanto vi a Terry?, Y ¿por qué ahora no puedo pedirle perdón? ¿Espero acaso que solo confíe en mí?— pensaba con sus manos fuertemente apretadas.
Repentinamente Neil se acercó a ella, tan cerca que sus alientos chocaron entre sí.
— Sé que has olvidado cómo eran las cosas entre nosotros. Es por eso que voy a recordarte la advertencia que te hice antes de comprometernos... Te dije: "piensa bien esto, porque no habrá vuelta atrás,... si en un futuro tus sentimientos cambian, …. Si llegas a arrepentirte,... No me importará, porque yo no cambiaré lo que siento,...soy egoísta y codicioso,... Nunca te dejaré ir"
Candy lo miró como si fuera la primera vez. ¿Realmente se le había confesado de forma tan agresiva?¡¿Qué pasaba con ese hombre?!
Neil la miró con intensidad, una sonrisa irónica se dibujó en sus labios mientras sus ojos ardían de dolor, tratando de disimular y contener, su frustración, ira y desesperación que estaban unidas a la impotencia de no haber hecho nada.
— Debí golpearlo hasta cansarme…. pero, no lo hice, …. por ella….
Porque él haría lo que fuera por ella.
Sacudió su cabeza y volvió sobre sus pasos, dirigiéndose a la puerta.
— Candy...—susurró dubitativo — Mañana…. mañana hablaremos…
Porque esa noche, esa noche simplemente no podría hacerlo.
Salió del lugar dejándola sola
—n...no ... .te vayas— musitó
Por fin se le había roto el nudo en la garganta que le impedía poder hablar
—vuelve….
Candy se quedó allí, mientras el vacío dentro suyo estaba creciendo, haciéndose insoportable,…sentía que lo estaba perdiendo… y … sentía perderse a sí misma…
-.-.-.-.-.-.-
Notas.-
Y hasta aquí llegamos hoy.
Falta uno a dos capítulos para el final. :D
Muchas gracias a quienes me siguen y me tienen infinita paciencia
Amaranta, Delia, fabaguirre167, Ster star, Juniper2019 , ArmonicadeTerry, Paty G y los numerosos Guest, me esforzaré por no decepcionarlos
Bye
