Bienvenidos a esta nueva historia. Se trata de algunos besos robados entre Sehrazat y Onur, escenas en las que pudo existir ese beso y no ocurrió. Tomaré una escena por capítulo, ese es mi desafío, que espero ustedes disfruten. Para vos, amiga, que siempre estás en todas y apoyándome en mis locuras! Gracias!

Capítulo 1 "El proyecto"

Onur se quedó mirando a Sehrazat durante un rato largo mientras trabajaba en el proyecto que le había encargado. Ya no era una novedad que él se sintiera atraído por la belleza singular de su arquitecta "premiada", pero él no era de los que reconocían a las mujeres por tener más de dos cualidades, belleza e inteligencia. A ella se le había agregado una más, el halo de misterio que la envolvía. Esa era una de las cosas que más le llamaban la atención de ella, que se sentía a la vez tan cercana y tan distante…

Ella recibió una llamada en su móvil y Onur perdió sus ojos en la curva de su cuello, cubierto por la polera blanca que llevaba puesta. No escuchó lo que decía, pero la forma en que hablaba y la cadencia de su voz lo mantuvieron atento, interesado.

Se imaginó arrebatado, besándola hasta cansarse. Seguramente, por su temperamento, ella era apasionada en todo, aunque por momentos pareciera frágil, sumisa. Su forma de mirar lo decía todo. Aunque con palabras, ella buscara reforzar la idea del extremo respeto y la obediencia.

Intentó pensar en algún indicio de que ella sintiera algo parecido a lo que él estaba sintiendo y quiso imaginarse algún gesto, alguna palabra que se lo indicara…

Hizo que se acercara y se sentó junto a ella. Le pidió que le mostrara el plano en el que trabajaba para poder corregir aquellos problemas que había visto… como si eso fuera tan relevante en este momento…

Onur le marcó un problema del plano y la notó algo distraída. Ella usualmente, aunque no hiciera mucho que la conocía, tenía esa actitud respetuosa y seria, totalmente profesional, pero ese día no era así, estaba vulnerable, y distraída…

Se preguntó por qué le importaba tanto la actitud de esa mujer, si después de todo ella era eso, solo una mujer… igual a todas, pero tuvo que reconocer, en el fondo de su corazón, que había notado que ella no era igual a todas…

Ella dijo algo y se perdió en sus ojos. Él no pudo comprenderla, su mente vagaba, recordando el momento en que los habían presentado. Bennu la había recomendado a la empresa y cuando él la vio entrar, no pudo reprimir una sensación en todo su cuerpo que encendió todas las alarmas. Ella apenas lo había mirado y él quiso acercarse, protegerla, amarla. Hacía demasiado tiempo que eso no le ocurría…

-Don Onur…- repitió ella, que seguía mirándolo.

-Dime…- dijo él con una voz totalmente distinta y ella humedeció sus labios, y miró los de él brevemente.

Onur quiso desviar la mirada, pero falló miserablemente y cuando quiso acordar, su mano estaba en la cara de ella, acariciándola suavemente y ella lo miraba con una mezcla de timidez y algo más, algo indescifrable que lo animaba a seguir adelante. Onur no podía apartar los ojos de los de ella… no podía hacerlo…

-Dime, Sehrazat…- le dijo sobre sus labios y ella los entreabrió, insegura de si podría hablar o que quería decirle.

-Le… le hablaba de los planos… del problema de los espacios…- le dijo acariciando con su suave aliento los labios de él que estaban tan cerca.

-¿Qué ocurre con los espacios? - fue la exhalación de él y ella se agitó un poco.

-Pueden… pueden arreglarse…- le dijo nerviosa.

-Me alegra… tú siempre solucionas todo…- le dijo él rozándola apenas.

-Trato de cumplir con mi trabajo…- le dijo ella y entrecerró los ojos, ya sin fuerzas para resistirse.

-Lo haces muy bien… Sehrazat…- dijo y capturó sus labios con los de él y la sintió temblar.

La tomó de la cara y acarició sus mejillas con sus pulgares mientras ahondaba el beso con suavidad, se sentía desesperado, pero no había ni un solo rastro de esa desesperación en el beso que le estaba dando a ella…

Sehrazat suspiró y él sintió que quería que el beso terminara. Deslizó una mano y tomó la mano de ella, separó sus labios y la miró de cerca. No pudo evitar sonreír cuando vio que ella acercaba la cara a la de él, como si siguiera deseando que él la besara. Evidentemente se había equivocado.

Ella se mordió el labio con deseo, pero fue tan imperceptible que él creyó que se lo había imaginado.

Intentó decir algo, pero no pudo y cuando ella miró otra vez sus labios, volvió a besarla con mayor ímpetu.

Sehrazat volvió a suspirar en el beso y él sintió las manos de ella buscándolo con timidez. Lo tomó de la camisa para acercarlo un poco a ella y, cuando él comenzaba a conformarse con ese pequeño gesto de aprobación, lo sorprendió cuando comenzó a responderle los besos.

Onur quiso separar su boca de la de ella solo para poder ver sus ojos. La había maltratado tanto ese último tiempo, sin embargo, ella se estaba entregando a ese beso confiada y él no podía creer todas las sensaciones que estaba sintiendo…

Fantaseó con una sonrisa de ella en cuanto sus bocas se separaran. Igualmente, cualquier cosa que pasase, sería un tema aparte, porque ese momento valía cualquier consecuencia…

El beso, increíblemente, continuó, porque ninguno de los dos parecía querer terminarlo. Onur se imaginó tirando de ella para sentarla sobre sus rodillas, sus manos llegando a toda su piel y ella reaccionando a sus caricias, suspirando y diciéndole palabras de aliento en su oído para que siguiera adelante.

Fue ella quien terminó separando su boca de la de él, unos minutos después y desvió la mirada con algo de timidez.

-Sehrazat…- dijo él y ella lo miró. Sus ojos oscuros, más que nunca, por el deseo que inevitablemente se había apoderado de ella.

-Don Onur… esto… no debió haber pasado…

-No… pero pasó…- dijo él mirando sus labios, preguntándose cuánto tiempo pasaría hasta que volviera a sentirlos bajo los suyos.

-Lo siento…

-Yo no… para nada… quise hacer esto desde que te conozco…

-Don Onur…

-Entiendo… soy tu jefe, tú mi empleada… entiendo…- dijo él y se separó un poco de ella porque temía volver a caer en la tentación y besarla hasta quedarse sin oxígeno.

-Hasta mañana… - dijo ella luego de recoger sus cosas rápidamente y huir de su oficina…

Sehrazat caminó por el pasillo en dirección a la escalera y lo único que podía escuchar eran los latidos de su corazón. Tocó sus labios algo hinchados por los besos de él y suspiró. Qué difícil sería poder verlo todos los días sin acordarse de lo que acababa de ocurrir…


Bueno, he aquí el primer beso, recuerden que trataré de elegir una escena por capítulo, y que no siempre la historia se ajustará a lo que sigue. Espero que les haya gustado. Gracias por darle un oportunidad. Nos vemos en el próximo...