.
.
.
Los Personajes de "Ranma ½ son propiedad de Rumiko Takahashi"
Después de ti, después de todo
.
Capitulo ( 18 )
.
Miedo y Karma
.
.
.
POV Akane
Después de todo lo sucedido el día anterior, mi mente no dejaba de darle vueltas a la evidente situación de los problemas maritales por los que pasaba Ranma, soy humana y en el fondo sentía un poquito de regocijo, solo por el hecho de que Xiampu supiera que no siempre tendría lo que quería, pero al mismo tiempo sentía un pesar por el pequeño niño que estaba siendo castigado por ello.
Sobre mi cama dormía a cortos lapsos para volver a despertar y pensar en lo mismo una y otra vez.
Miro el reloj y son las cinco con diez minutos, tal vez yo comience el día un poco antes, estoy por salir de la cama cuando la mano de Mousse me toma de la cintura y me jala de nuevo hacia él, contra su pecho, adormilado me dice que no me vaya, me pide que me quede un poco más, sonrió ante su petición y decido quedarme ahí un momento más, tranquilamente al calor de su cuerpo.
Cierro los ojos y percibo como su mano vuelve a moverse, pero ahora lo hace acariciando mi vientre y toda esa zona, lo hace con ternura y afecto, su hijo está ahí creciendo poco a poco. Pero sus mimos cambiaron drásticamente en un movimiento atrevido el cual lo llevó hasta topar con la zona debajo del ombligo.
-Cuidado con esa mano traviesa –le hablo a mi pareja en un susurro mirándolo de reojo.
-Yo no puedo hacer nada, mi mano tiene vida propia… -me dice mientras besa por detrás de mí oreja, hablando de una manera ronca, lo cual él sabe que me encanta.
-Si como no –subo mi brazo para tocar su cabello con cariño, el sigue dando sutiles pero intensas caricias, yo cierro los ojos disfrutando de esos toques, sumerge su rostro en el hueco de mi cuello y aspira con fuerza haciéndome sentir cosquillas, rio por esa acción.
- ¿Sabes que sería delicioso en este momento? – en ese instante cualquier cosa podría ser deliciosa, siempre y cuando fuera aquí y junto a él.
-Mmmmh… ¿Qué? –pregunto perdiendo el hilo de lo que dice cuando la otra mano sube hasta mis pechos y comienza a dar apretones, amasándolos con delicadeza.
-Hacer el amor…- siento el vuelco producto de la excitación y mi respuesta afirmativa es el suspiro que sale de entre mis labios cuando su mano baja a mi entre pierna y acaricia mis pliegues, abriéndose paso entre ellos, mimando de manera majestuosa la zona más íntima de mi cuerpo.
.
.
.
Pov Mousse
Escucho su respirar tranquilo y pausado, se ha quedado dormida de nuevo, quiero hacérselo de nuevo, pero no puedo, simplemente el sueño para mí se ha ido, mi mente tiene mucho que pensar experimento un presentimiento que no me deja tranquilo.
Con la punta de mi dedo hago pequeñas caricias a lo largo de su costado, desde su femenino hombro hasta su cadera bajando despacio por su muslo, una vez ahí subo de nuevo, esto lo hago apreciando la tersura de su piel.
Recuerdo que esto lo hice la primera vez que estuve con ella así, para mí fue realmente fascinante, había descubierto los placeres que el cuerpo era capaz de crear, ella había sido tan comprensiva conmigo al yo no tener una experiencia previa. Me guío paso a paso y me dejo explorar su cuerpo a placer, no era un ignorante, sabía que podía pasar, no vivía como un ermitaño, había visto películas y leído sobre el tema, pero era muy distinto a ponerlo en práctica, además que en mis fantasías era otra persona con la que compartía este tipo de situaciones y con Akane todo fue diferente, ella me provocaba actuar diferente cálido, gentil y delicado.
Fue una experiencia increíble, para mí fue muy difícil verla de otro modo que no fuera como una mujer, desde ahí comprendí que ella era mucho más que un cuerpo bonito, nobles sentimientos y amistad incondicional, me arrepiento tanto de no haber sido capaz de ver todas esas virtudes antes.
Cada detalle en ella no pasaba desapercibido para mí, desde un pequeño gesto hasta su forma de caminar, Akane había despertado en mí, cosas nuevas y excitantes. Cuando esos encuentros se repitieron me fueron confirmando que me había enamorado perdidamente de ella. No podía estar mucho tiempo lejos de mi actual compañera, la añoraba de día y la desea en la noche, hasta que me atreví a dar ese paso importante para mí, le pedí formalizar esa relación que aún no sabíamos cómo llamarla, al ver que aceptaba me sentí reamente feliz, fue una felicidad que jamás había experimentado. Después llego Mia, al principio no sabía que creer y que pensar o que hacer, Akane estaba asustada y yo no podía dejarla pasar por algo así sola, cuando menos lo creí ya amaba a esa niña tanto como amaba a Akane.
Suspiro tratando de tranquilizar los latidos de mi corazón, recordando esas memorias las cuales me trasportan y me hacían revivir las sensaciones una y otra vez.
Veo de reojo la hora, eran casi las ocho, es hora de salir de la cama, no quisiera salir de mi cómoda postura, pero tengo que hacerlo, me separo de las tentadoras curvas de su cuerpo desnudo y las cubro hasta los hombros con las tibias cobijas.
Busco sobre el suelo la prenda que hace horas atrás usaba, me coloco una vez más la prenda, mientras me dirijo al baño, una vez dentro reguló el flujo del agua para tomar un baño.
Cuando termino la tarea de bañarme, salgo a la habitación, Akane se remueve como un gato sobre la cama al sentir los movimientos en la pequeña alcoba, sonrió por lo cómico del panorama, sigo con mis actividades decidiéndome a utilizar algo ligero a pesar del clima, veo lo cómoda que se encuentra Akane sobre la cama por lo cual opto por dejarla descansar un poco más, quiero sorprenderla con un desayuno completo.
Paso frente a la puerta donde Mia actualmente duerme, echo un ligero vistazo y la encuentro dormida acaparando la mayor parte de la cama, es todo un caso igual que su madre, esa pequeña tiene un dormir muy inquieto, habla por las noches y puedes amanecer con un buen golpe a causa de sus patadas si duermes junto a ella.
Me acerco sigiloso a la cama, le veo detalladamente desde mi posición, rememorando recuerdos de lo diminuta que era, esa sensación de temor y amor al ver que su pequeño cuerpo cabía a la perfección entre mis manos si las juntaba.
-Amor, despierta… -le susurre para no asustarla, de inmediato esta se remueve entre las cobijas, pero solo para darme la espalda y abrazar a su viejo conejo algo deshilachado –Mia, despierta es hora de levantarse –
-Mmm no, go away…I want to Sleep more –se queja mi princesa, cubre con su brazo la cabeza, pero eso no funcionara, se la forma ideal para que se levante de la cama. Me cruzo de brazos y sonrió de lado, sabiendo que mi técnica no fallara.
-¡Es hora de comer! ¡El desayuno está listo! –grito con fuerza y como si hubiera vaciado un balde de agua sobre ella, se incorpora de un tirón.
-¡¿Qué?! ¡¿Ya es hora!? … -mira a los lados con su larga cabellera negra algo enredada, rio con fuerza, mientras puedo sentir su fría mirada algo enojada.
- ¡No es justo papá! –
-La vida no es justa cielo, pero es hora de que salgas de la cama, hay mucho por hacer, anda vamos… te daré la oportunidad de que me ayudes –retiro las frazadas, para ayudarla a salir de la cama.
-Solo te ayudare a untar mantequilla en el pan tostado, ¡no more! –me advierte aun molesta conmigo.
- El desayuno que tengo en mente no lleva pan tostado cariño –la veo ponerse sus pantuflas decoradas con lunas y soles, intenta acomodar su revuelto cabello con las manos, eso detalle lo había aprendido de Akane.
-No importa, yo hare mucho pan tostado… ahora que esperamos… vamos que tengo mucha hambre –me dice con una sonrisa, dejando atrás el enojo.
Bajamos las escaleras de la casa entre bromas y riñas, Mia se convertía en un pequeño demonio si alguien osaba despertarla, mi idea había sido preparar Tamagoyaki, arroz, verduras encurtidas y sopa de miso, quería que Akane tuviera un desayuno tradicional ya que en un par de días regresaríamos a nuestras vidas en otro continente.
Lamentablemente la idea no le había gustado para nada a Mia, así que prepare dos menús completamente diferentes, pancakes para ella y Tamagoyaki para nosotros.
.
.
.
.
Pov Akane
Desperté relajada, satisfecha y totalmente descansada, estaban tan cómoda que me acurruque más haciéndome un ovillo sobre la cama sin poder evitar dibujar una sonrisa en los labios, pero la comodidad no fue para siempre, de repente experimente un hambre como jamás la había tenido en mucho tiempo y entendí que era muy posible por la actividad recientemente practicada, sonreí con picardía, como una total pervertida.
Entre al baño casi flotando en el aire, me sentía de maravilla, y quería que esté sentimiento durara por varios días, tararee una canción, abrí las llaves del baño para sumergirme en el agua, fue relajante, incluso estuve más tiempo de lo normal.
Cuando decidí que era tiempo salí de la regadera, tomé la toalla para comenzar a secar mi cuerpo, encontré algunas marcas en mis caderas y otras mas en mi pecho derecho, agradecí a Dios que esas marcas no fueran en otros lugares visibles de mi piel, no cabría de la pena, si alguien las llegara a ver, no era fan de hacer este tipo de demostraciones de afecto, pero un día lo haría solo para poner en aprietos a cierta persona que le encanta dejar su sello en mí.
Me situé frente al espejo con la intención de lavar mis dientes, no sin antes abrir la toalla que hasta ese momento cubría mi cuerpo para ver mi reflejo, rápidamente mi vista se fija en el vientre que pronto estará abultado, me inquieto y sonrió ante la posibilidad de que en algunos meses podre sentir los ligeros movimientos de un nuevo ser dentro de mí, sonrió feliz, ya amo a este pequeñín y aun no lo conozco.
.
.
-¡Akane! ¡Mousse! ¡Hola! ¿Dónde carajos están? -Salí al pasillo evitando que más palabras de esa índole salieran por la boca de mi hermana.
-¿Se puede saber cómo es que entras así vociferando tremendas palabrotas? –le recrimino con algo se seriedad a mi hermana.
-¡Akane! ¡Esto es grande, conmensurable, gigantesco hermana! –Me tomó de los brazos con fuerza producto de la emoción, observándome con un extraño brillos en los ojos – ¡No, no, no, no esto no lo podrás creer! –tomándome de la mano me arrastró hasta donde estaba la tv.
-¡¿Qué sucede Nabiki!? ¡Auch! Recuerda que tratas con una delicada mujer embarazada – replique, en eso Mousse salió de la cocina con una taza de café sin entender que era lo que pasaba.
-¿Qué ocurre? –Preguntó – ¿de algo me perdí?-
-¡De mucho! –exclamó Nabiki –creo que esto será recordado por los siglos de los siglos –Mousse me miró preguntando si yo sabía algo pero solo negué, le comente en un ligero susurro que me encontraba en la misma situación que él, Mia estaba atenta a una película Nipona sobre una gatita cuando Nabiki entró, estaba encantada y brinco a darle un abrazo a su autoproclamada tía favorita.
-¡Buenos días princesa! Se buena niña y deja que tía Nabiki use la Tv –sin esperar una respuesta tomó el control y comenzó a cambiar canales hasta que llego a uno en específico.
-Esto es lo que tiene a toda la Nación de punta… tal vez exageré un poco, pero ustedes véanlo con sus propios ojos –señaló a la pantalla, apuntando lo que se veía en esta, de nuevo comenzó a subir el volumen para apreciar la voz de alguien que conocía muy bien.
-/ Pero a llegado el momento de cerrar ciclos… por eso anuncio mi retiro indefinidamente de las artes marciales…-/
Mis ojos se abrieron enormemente, no tenía habla, no sabía que pensar ¿Qué estaba pasando? ¿Cómo era eso que se retiraba de las Artes Marciales?
-/También quiero dar a conocer que la relación que tengo con la mujer de Origen Chino Xiampu Wang queda totalmente disuelta, hace un momento presente la demanda de divorcio y la custodia total de mi hijo de 9 años, argumentado la preocupante salud mental y psicológica de la antes mencionada, quiero dar a conocer los motivos de mi separación por este medio ya que habiendo terminado esta rueda de prensa no se dará declaraciones de ningún tipo, dejando cerrado el tema en un futuro. Muchas gracias /-
Las siguientes palabras cayeron como balde de agua fría, su voz se escuchaba como eco a mi alrededor.
-¡Esto es a lo que me refería! –Exclamó Nabiki alterada –claramente ha declarado a Xiampu como a una total loca frente a toda la nación y quien sabe a cuantos millones de televidentes más… ¡¿pero retirarse de las Artes?! Esto es alucinante –expresaba mi hermana con brazos al aire.
-Esto no es bueno… -habló serio y a la vez preocupado Mousse –para nada Bueno… ¡Saotome es un total Idiota! –exclamó en total ira.
-¡Dad! –rápidamente recriminó Mia a su padre, al escuchar esa palabra prohibida frente a ella
-Lo siento cariño, pero esto es delicado, será mejor que subas a la habitación y juegues o hagas algo de tarea –
-¿Por qué?... yo estaba mirando la Tv –reprochó la niña sin entender.
-Solo hazlo, Mia… -le ordenó firme, Mousse con Mia era muy delicado, dulce y fueron contadas las veces en las que tuvo que hablarle así.
-Im sorry… -salió de la estancia rumbo a la segunda planta.
-¿Qué está ocurriendo Nabiki? –pregunté con voz algo temblorosa, en el fondo algo presentía, tenía una fuerte sensación en mi pecho, no sabía que estaba pasando pero algo me decía que estaba muy involucrada.
-No lo sé hermana, esto… esto para mi es muy delicado, espero que no afecte mis intereses lo que acaba de hacer mi ex cuñadito –
-¡Eres un estúpido! –la voz totalmente molesta de Mousse nos hizo girar a verlo, estaba con el teléfono en mano hablando con alguien, visiblemente enojado – ¿Cómo se te ocurrió hacer algo así? ¿No sabes las consecuencias que puedes causar?... Saotome… Xiampu es peligrosa y tú la acabas de exponer ante la humillación pública… la conozco y no se quedara sin hacer algo –
Mi hermana y yo nos miramos, Mousse estaba hablando con Ranma y reclamaba con molestia lo que recientemente hizo en esa rueda de prensa, es que ¿Mousse sabia sus planes?
-Es que… ¡No! ¡No escúchame tú a mí, no… no Maldición! –Retiró el dispositivo de su oído dejándolo de mala manera sobre la mesa –…lo arruino, ¡maldita sea lo arruino! –
-¿Qué está ocurriendo Mousse? ¿Era Ranma al teléfono no es así? –esperaba una respuesta ya, lo que estaba sucediendo no me gustaba para nada, y al parecer me ocultaba mucho, lo tomé del hombro para que girara a verme, ya que estaba dándome la espalda, sus manos estaban posadas sobre el respaldo de la silla y vi como estas sujetaban con fuerza la madera –Dime que pasa… te lo exijo –
Observé como se relajó su cuerpo y se enderezo para verme, pero lo que vi en él no me gusto.
Había pena, angustia, enojo, un montón de sentimientos que nunca antes había visto juntos, y no me gustaba para nada.
-Saotome y yo estamos trabajando juntos para desenmascarar a Xiampu, a la abuela y al hermano de esta –me miró directamente a los ojos y prosiguió –descubrimos que Xiampu uso magia negra China para poder hacerse de Liang, mató a una inocente para lograrlo y también tuvieron que ver con la muerte de mi madre… El hermano de Cologne era quien me tenía en el monasterio para mi "entrenamiento" mientras que Xiampu usaba sus artimañas para atrapar a Ranma... –
-¿Que…? –Apenas podía pronunciar frase alguna, retrocedí un paso y sentí como mi mente quedaba en blanco – ¿Que… que estas tratando decir? –
-Ranma decía la verdad… no tenía intenciones de engañarte, todo este tiempo dijo la verdad. De nuevo caímos en un sucio y asqueroso engaño por parte de ellas… -
Me lleve las manos a los labios los cuales temblaban por la sorpresa, de pronto me faltó el aire, todo este tiempo él decía la verdad, ¡él decía la verdad! Y yo…yo.
-Yo… -no sé qué ocurrió, pero solo puedo ver como el rostro de Mousse cambiaba a uno de preocupación y su boca se habría y cerraba diciendo algo que no podía escuchar, sabía que me llamaba, que decía mi nombre. Todo fue en cámara lenta, dejé de ver su rostro para ver su cuerpo de arriba abajo y de repente el suelo para seguir con la oscuridad.
.
.
.
.
Abrí los ojos con lentitud, todo era de un blanco brillante y el zumbido en mis oídos disminuía rápidamente, reconocí el lugar como la habitación de un hospital, mis sentidos regresaban a la normalidad pude ver las siluetas de mi hermana, Tofu y de Mousse.
Me lleve las manos a la cabeza, tenía un leve dolor, pero era más abrumante lo mareada que me encontraba. Intente incorporarme, pero no pude, cerré los ojos y respiré profundamente un par de veces hasta que el malestar se disipó.
-¡Akane! –Escuche como pronunciaban mi nombre y busque a quien me nombraba, era Mousse que casi corrió a mi lado cuando notó que ya había despertado –Akane… estaba tan aterrado, perdóname amor, es mi culpa no... No debí actuar así –Se hincó a mi lado y tomó mis manos para besarlas, lo hizo muchas veces mientras algunas lágrimas salían de sus ojos –todo esto es mi culpa… -repetía una y otra vez, acunando más mis manos entre las suyas.
-Shh… tranquilo… todo está bien –me dolió verlo así de preocupado, le sonreí para tranquilizarlo, pero ni mente tenía muy presentes sus palabras.
"Ranma decía la verdad… él no tenía intenciones de engañarte, todo este tiempo dijo la verdad"
Como pude aguanté el derramar una lágrima, un nudo se formó en mi garganta, me costaba respirar, cerré los ojos tomando fuerza y valor. Conté mentalmente y lo vi a los ojos, le sonreí aún más.
-Solo llévame a casa por favor… -le pedí y asintió efusivamente, se inclinó para besarme, gesto que correspondí con anhelo, lo necesitaba.
.
.
.
.
.
En menos de una hora ya estaba de nuevo en casa, por fortuna no había peligro en mi estado, el desmayo fue por la noticia, pero nadie más habló al respecto, no frente a mí al menos.
Mia no supo de mi accidente, Nabiki se encargó de ella.
Todo estaba en un silencio incomodo, se miraban entre si queriendo decir con la mirada muchas cosas pero que no se atrevían a decirlas.
Mousse me dejó en la cama, me cobijo, besó mi frente, fingí el haberme quedado dormida, cuando escuche que se marchó me incorpore.
Respiré unas cuantas veces, calmando mis ansias, aplacando esta marea de sentimientos que me ahogaba, pero no pude más y llore por mí, por Ranma y llore por Mousse.
Recordé lo feliz que viví cuando estábamos juntos, los planes que teníamos, las ilusiones y los deseos de compartir los logros que Ranma iba obtenido en su nueva carrera, todos fueron destrozados por la avaricia y la mala entraña de una mujer que no sabían perder, nunca entendieron el amor que hubo entre Ranma y yo ¿era tan difícil de comprender? ¿Tan malas personas podrían llegar a ser? Nunca pensé que por envidia, porque eso era… era envidia y deseos retorcidos por verme sufrir y verme separada de él. Ahora lo veía, Xiampu jamás pudo asimilar que Ranma me amara a mí, que yo fuera a quien escogiera de entre todas, que yo Akane Tendo la menos agraciada fuera quien le ganara sin haberme enfrentado a ella en un encuentro a golpes como a ella le hubiera encantado.
Sé que para Xiampu fue un golpe a su orgullo y honor, también a su ego de mujer, pero yo no tuve la culpa de eso, yo no podía manipular y mucho menos hacer algo cuando los sentimientos de Ranma eran más que claros. Porque si esto hubiera sido al revés yo aceptaría que mi destino no era el estar a su lado y mucho menos haría algo tan bajo y ruin como lo que había hecho ella.
Me abrase a mi misma pensando cómo fue que llegaron a tal grado de quitarle la vida a alguien inocente como esa joven, ¿quiénes eran ellas para decidir quien vive y quien no?, ahora tengo miedo, miedo al saber que ahora me crean un peligro, porque Ranma hacía pública su separación estaba más que segura que vendría por mí.
Toqué mi vientre con temor de lo que pudiera pasar, si algo hacían en mi contra esto afectaría a mi bebe, ya habían matado antes y estaba segura de que podrían hacerlo de nuevo.
¡Oh por dios Mia! Tenía que protegerla, ella no estaba segura aquí.
Me recosté de nuevo, ahora con mis ojos inundados en llanto, en mi mente solo estaba Ranma, todo lo que pasamos y todo por su culpa, también llegaba a mi mente todo que habíamos hablamos hace unos cuantos días atrás.
Era todo tan injusto.
.
.
.
.
.
Pov Mousse
Dejé a Akane en la habitación descansando, jamás quiero volver a ver como su lindo rostro se volvía pálido mientras se desvanecía frente a mis ojos, si no fuera por que fui lo suficientemente rápido para poder atraparla seguiría en la clínica por un fuerte golpe producto de la caída.
Mi corazón se congeló, sentí mucho miedo, un miedo que nunca había experimentado.
Cuando bajé a la sala Nabiki, Kasumi y Tofu estaban sentados en la mesa hablando entre ellos, discutían en voz baja, cuando entré a su campo de visión guardaron silencio, mientras me observaban con seriedad.
Llegué hasta una de las sillas disponibles, la retire lo necesario para sentarme, todo bajo la atenta mirada de la familia de Akane.
-¿Y bien? – Cuestionó Nabiki – ¿algo que nos quieras decir? –vi sus rostros juzgándome, aun no estaban al cien por ciento seguras de mi relación con Akane, lo sentía. Para ellas siempre será Ranma el indicado, ahora que algo de verdad había salido a la luz, exoneraba por completo Ranma.
- Mucho… -dije con seguridad y firme, pero para ser sincero era una seguridad que no sentía, tenía miedo, pavor de lo que pudiera pasar
-¡Pues empieza! Estoy harta de tanto misterio, tanta mentira y todo por culpa de tus….assh!... cada vez que sé de ellas una arruga sale en mi cara, por esos las odio a las dos –
-Cálmate Nabiki –intervino Kasumi, que estaba visiblemente molesta –Mousse quiero que digas todo lo que sabes, tenemos que estar prevenidos por si Xiampu intenta hacer algo contra mi hermana –
-No lo permitiré, antes muerto que dejar que lleguen a estar a un metro de distancia de ella –hablé con total certeza de mis palabras.
-Lo creo –habló Tofu que se mantenía pensativo –pero esto es algo serio –se cruzó de brazos y alzo la vista-
Exhalé con resignación tomando fuerzas una vez más.
-Creo que la mayoría de ustedes saben cómo fue que Akane y yo terminamos yéndonos a Norte América…- no hablaron, solo Kasumi y Nabiki movieron la cabeza asintiendo –no fue algo que se planeara, solo paso… y fue lo mejor que pudo haberme ocurrido, no tengo pena admitirlo –
-Hace un par de días, mujeres de mi aldea llegaron aquí pidiendo mi ayuda y la de Ranma, yo no entendí para que pudieran necesitar la intervención de él, pero aun así accedí a la petición, me reuní con ellas, donde me explicaron todo lo que sabían y habían averiguado, Cologne y Xiampu esperaron el momento justo para dañar a Akane y separarla de Saotome –ante mis palabras el silencio reinó por unos momentos en la estancia, solo el tic tac del viejo reloj en la pared se podía escuchar –Zounling junto con otras amazonas más llegaron hasta aquí para desenmascarar el crimen que ellas hicieron… usar magia en la tribu no es un crimen, pero si lo es cuando se trata de magia negra y la usas con inocentes. Son actos prohibidos, pero eso no les importó. Tomaron la vida de una pobre chica que hasta el momento no tiene justicia… -cerré mis puños con impotencia, sentía mucha rabia al imaginar las cosas inhumanas que pudieron hacerle a la pobre chica.
-Esto es terrible… -pronunció Kasumi llevándose las manos hacia el rostro.
-¿Hay pruebas de esto? –preguntó Nabiki tajante.
-Las hay… -contesté firme mientras que el recuerdo de aquel cuaderno aparecía en mi mente –existen bastantes pruebas contra ellas –traté de explicarles todo lo que tanto Ranma como yo sabíamos, no deje pasar ningún detalle.
Vi en sus rostros muchos sentimientos; rabia, vergüenza, rencor, tristeza, muchas emociones que yo en su momento llegué asentir.
Pero ahora era más otro sentimiento el que me llenaba por dentro, me inquietaba.
Conforme el tiempo pasaba el temor de que algo me alejara de mi felicidad era más fuerte, no quería ser cobarde algo me decía que todo esto no terminaría nada bien.
-Por eso lo llamé por teléfono y le reclamé la estupidez que había hecho contra Xiampu –aún estaba molesto, solo yo podía ver las consecuencias de los actos que Saotome realizo en un arrebato de venganza y rabia contra ella, las conocía muy bien, ellas no se quedarían con los brazos cruzados, tomarían represalias contra el punto débil de Ranma y esa era Akane, Siempre lo seria.
-¡No podemos quedarnos así! ¡Tenemos que hacer algo! – expresaba exaltada Nabiki poniéndose en pie, alejándose algunos pasos de la mesa y dándonos la espalda, estaba preocupada por su hermana -Akane ya ha sufrido demasiado por su culpa, esto no se puede quedar así como así, me niego a no poder hacer algo –
-Entiendo tu posición Nabiki, pero tengo fe en que con la ayuda de Zounling podamos tener justicia –quería que mis palabras calmaran un poco las dudas de las hermanas Tendo.
-¡Quiero verlas en la cárcel Mousse! ¡A ambas! –Nabiki alzó la voz, demasiado para mi gusto, me puse en pie y la encaré.
-¡¿Quieres justicia?! –pregunté caminando frente a ella a unos centímetros de distancia.
-¡Si la quiero! ¡Quiero justicia para mi hermana! Ellas hicieron la vida de Akane miserable –sus últimas palabras encendieron una llama dentro de mí, si… Akane había sufrido mucho por ellas, pero ella no tenía una vida miserable.
-¡Si quieres justicia las Amazonas se las darán! Solo ellas pueden darle justicia y el castigo que todos queremos contra ellas, la cárcel aquí seria como un refugio… y te lo hago saber de una vez para que te quede muy claro, ¡Yo eh hecho mucho para que Akane no tenga una vida miserable como tú dices! –
-Estoy segura de que no quiso ofenderte Mousse, las dos sabemos lo mucho que amas a Akane –giré mi cuerpo para verle, en verdad el comentario que hicieron me había molestado en gran manera.
-Déjalo… no trates de remediar lo obvio, estoy más que consciente que ustedes creen que no soy lo suficiente bueno para Akane, pero saben algo… -hable mirando a mis tres oyentes –es algo que no les interesa y no me importa lo que ustedes crean o piensen –
-Tranquilízate Mousse –intervino con el afán de mediar el asunto Tofu –Nadie cree algo como eso… -
-No importa… -me alejé de ahí con dirección a la puerta, sabía que no sería nada bueno el que permaneciera ahí por el momento, tenía que ir a buscar a Ranma o a las amazonas y planear los siguientes pasos para poder largarnos de una vez por todas del Dojo –no importa… -repetí conteniendo mi enojo –cuiden de Akane por favor, tengo que salir –No espere que alguno hablara simplemente los dejé en la estancia, tomé el abrigo que estaba sobre el perchero junto a la puerta y salí de ese lugar sin mirar sus reacciones.
De manera inmediata el aire frio se coló en mi cuerpo, las corrientes eran muy fuertes haciendo que las mamparas se tambalearan ante la fuerza de este, caminé de prisa al auto y entré en este con rapidez, tomé el volante con fuerza, plasmando toda la rabia que podía expresar sin pulverizar nuestro transporte, quise gritar de frustración, pero solo resople conteniéndome una vez más, Conté hasta diez cerrando los ojos, respirando profundamente para calmar la tormenta dentro de mí, una vez más tranquilo puse mi vista al frente y arranque.
.
.
.
.
Pov Ranma
Colgué de mala manera la llamada, dejando con la palabra en la boca a Mousse, dedicándole una que otra grosería en mi mente ¿Cómo se le ocurría hablarme para hacerme reclamos? Era un estúpido. Regrese toda mi atención a las indicaciones del abogado, las cuales seguiré al pie de la letra, por una parte estaba algo tranquilo ya que mi madre se encontraba junto a Liang en el hotel y nadie sabía dónde estaban, ni siquiera mi padre.
-Ranma también te recomiendo evitar más declaraciones al respecto, no sin hablarlo primero conmigo –comentó la persona delante de mí, mientras nos poníamos de pie y lo acompañaba a la puerta.
-No te preocupes, no tengo pensado hacerlo… no por el momento –sonreí de lado ante mis propias palabras.
-Bien, me retiro… -se inclinó levemente en una reverencia a modo de despedida y agradecimiento, para posteriormente despedirse de mi padre quien se encontraba a unos cuantos metros de nosotros.
Cierro la puerta detrás de mí, y aun puedo escuchar el ajetreo y el bullicio de afuera, estoy seguro de lo que hago y no parare hasta que todo esto termine.
-No puedo creer que pienses dejar el estilo libre Ranma… -escucho decir a mi padre, puedo distinguir algo de desilusión en su voz – ¿dejaras que el estilo libre desaparezca? Si tú no lo practicas ¡¿Quién lo hará?! – Lo miré y sonreí de lado, queriéndole transmitir un poco de tranquilidad.
-No te preocupes viejo, no será para siempre… solo quiero intentar otra rama… eso es todo –hablé dirigiendo toda mi atención hacia él, necesitaba un respiro de todo este alboroto.
-Debiste haberlo hablado conmigo antes hijo –
-Papá, ¡¿tú crees que tengo cabeza para eso ahorita?! –Al escuchar mi queja este guardo silencio observándome fijamente –no tengo ánimos y mucho menos ganas para competir sabiendo lo que hizo Xiampu, lo que quiero es terminar con esto cuanto antes, espero y lo entiendas –
-Me disculpo hijo, han pasado muchas cosas en tampoco tiempo… primero la muerte de Soun, las atrocidades de Xiampu y ahora esto… no sé cómo logras mantenerte en pie –
-Ni yo mismo lo se papá, quizá sea el anhelo o las falsa esperanza de que algún día pueda tener de vuelta a Akane –puedo sentir ese sentimiento de lastima en su mirada, odiaba que lo hicieran -No hagas eso, no me mires así… -espeté dándole la espalda –estoy harto que todos lo hagan, pero escúchame bien, será la última vez que me vean así ¿me oyes? –
El teléfono de mi padre sonó interrumpiendo el desagradable momento, caminé al ventanal mientras contestaba, mi mente comenzó a recrear un sinfín de escenarios en los que nada de esto pasaba, lo hacía con frecuencia, era una forma en olvidar las penas que había pasado en los últimos años. Bufo con desgano y niego levemente, no tenía remedio había cosas peores y seguía compadeciéndome.
-¡Ranma!, Mushin me dice que puedes dispones de su Jet las veces que sean necesarias, los pilotos y el encargado del hangar ya tienen las instrucciones –sonreí a tan buenas noticias.
-Perfecto… en marcha entonces –salimos de ahí por la puerta trasera, mi padre en su auto y yo en el mío, teniendo como objetivo el templo del gato.
Mi padre viajaría con las dos amazonas en el jet, por el hermano de Cologne y lo llevarían a su aldea donde esperarían por la vieja momia y Xiampu.
En el camino hago una llamada a casa, necesitaba saber si Xiampu se encontraba ahí, pero no tuve respuesta, no podía llamarla a su teléfono ya que podía sospechar algo.
Conduzco por las calles de Nerima con mi padre detrás de mí, hecho un vistazo por el espejo retrovisor, observo como esquiva algunos autos, solo espero no tener una intervención por parte de algún patrullero.
Me estaciono al pie de las escaleras al igual que mi padre, intercambiamos miradas y asentimos, subimos a grandes zancadas no había tiempo que perder.
Los jardines frontales del templo estaban despejados, para mi padre sería la primera vez que estuviera ahí. Miró alrededor inspeccionando el lugar, podía ver la incomodad que le producía ese lugar.
-¿Ya conocías este Lugar? –cuestionó mi padre a unos metros de llegar a l puerta.
-Si… hace años, cuando tenía diecisiete tuve que rescatar a Xiampu con ayuda de Akane, ¿recuerdas el gato blanco, enorme? –Afirmó con la cabeza –fue aquí donde la trajo… llegamos a la puerta y estaba a punto de tocar cuando las puertas de abrieron.
-Me alegra saber de ti Saotome… oh veo que traes compañía, pasen que está helando afuera –la voz de la Amazona nos sorprendió un poco, pero entramos sin titubear, en seguida visualizamos a las otras mujeres de pie junto a una maltrecha calefacción.
-El es mi padre, Genma Saotome… - Zounling se inclinó y sonrió de lado.
-Se quién es él… también era un maldito de Jusenkyo ¿verdad? –mi padre asintió con un ligero movimiento de cabeza.
-Eras el panda… –volvió mover la cabeza de arriba abajo como respuesta – ¿Cómo olvidar ese día? se comieron el premio del encuentro de Xiampu y ella les reclamo… ¿se dan cuenta que se hubieran podido evitar muchos problemas si no se hubieran atrevido a tocar el premio? –
-Lo sé… y por eso, no sabe cuan arrepentido estoy –habló mi padre bajando un poco la mirada – eh visto como mi hijo a pagado caro por ese atrevimiento mío –
-¡Bueno! Ya lo pasado está en el pasado… y sé que están aquí porque tienen algo importante que decirme... ¿no es así? –una vez más la mujer de edad avanzada corta la plática atrayéndonos al motivo por el cual estamos presentes.
-Así es, ya tenemos el medio para ir a China por el Hermano de Cologne, mi padre las acompañara en ir por él, después de eso regresaran y se pueden llevar a la vieja bruja y a su nieta –Le explique con fastidio.
-Bien, andando entonces… Xiangli, Zouming ¡Shì shíhòu zǒu la! –al escuchar la orden dimos media vuelta, para salir del Templo. Las chicas cubrieron sus cuerpos con unas capuchas y saltaron las escaleras con gracia llegando donde estaban los vehículos.
-Ellas irán con mi padre en ese auto, y tú iras en este conmigo –le Indique a la Amazona mayor.
-Bien…Tā huì hé nǐ yīqǐ qù, tā huì bāngzhù nǐ.. –les hablo una vez más en su idioma y ellas obedecieron, entrando al auto de mi padre.
-Mantente comunicado papá, espero verte pronto aquí... cuidado –no pude evitar demostrar algo de preocupación para con él, pero mi padre era el único en quien yo podía confiar ahora.
- Ya verás que si hijo, será muy difícil que te deshagas de mí, aun me debes esas vacaciones en las Bahamas y pienso cobrármelas cuanto esto termine –bromeo con algo de amargura en su voz sabía que lo que se avecinaba no era fácil.
-Seguro… -fue mi escueta respuesta, antes de verle subir al auto y arrancar, en mi auto Zounling y yo hicimos lo mismo.
-Como dijo tu padre… ya verás que si –sonríe un poco, encendí el motor del auto, pero de un instante a otro el auto de Mousse se emparejo a mi ventanilla.
-¿Qué haces aquí? –pregunté con fastidio observándole.
-¿Iras a buscar a Xiampu?, necesitaras apoyo y recuerda que ella también tiene algo pendiente conmigo –habló con total determinación en sus palabras y para ser sinceros él tenía razón
-Bien… síguenos –continúe conduciendo, él me siguió, condujimos por unos quince minutos, hasta llegar a la casa que compartía con Xiampu, no espere a que los portones se abrieran con totalidad estaba decidido a entrar, rápidamente di un vistazo a los lados de aquella amplia cochera dándome cuenta que el auto de ella, estaba en la casa.
-¡Xiampu! ¡Xiampu! –cuando entré a casa, veo a Kumiko bajando unas maletas, al pie de estas había otras tres y reconocí que eran las que usaba Xiampu cuando Viajaba.
-¿Donde esta Xiampu Kumiko? ¿Está arriba? –interrogue eufórico y gritando con intenciones de subir por ella, la pobre de Kumiko no sabía que pasaba, miraba con desconfianza y miedo a mis acompañantes mientras negaba con la cabeza.
-No señor, ella salió hace unas horas, me pidió que mandara su equipaje al aeropuerto –habló con la voz algo entrecortada.
-¡Maldición! Si planea irse no lo hará sola, ira con Cologne –deduje totalmente seguro de mis palabras.
-Pues vamos por ella, no perdamos tiempo –pronuncio Mousse saliendo de la casa junto con Zounling
-¡Kumiko! Si ella vuelve házmelo saber, es de vida o muerte… ¿entendió? – Los ojos de Kumiko estaban abiertos de par en par, asintió con temor – todo estará bien… -
Salimos de prisa, por una extraña razón sentí un dejavu, por un momento me transporte de nuevo a mi adolescencia, andando de prisa detrás de Xiampu por alguna de sus fechorías, solo que esta vez no estaba Akane, Ryoga o Ukyo conmigo, ahora mi acompañante era otra amazona y Mousse.
La casa de Cologne estaba a unos veinte minutos de la mía, vivía en las afueras de la zona residencial, en una de las colinas, la anciana se albergaba en una antigua casa tradicional, regalo de Xiampu, estaba rodeada de campo y el bosque.
Cuando llegamos, el Mercedes clásico en color negro de Cologne estaba estacionado al frente, con la cajuela abierta y unas cuantas maletas en el suelo, minutos después se dejó ver Yuyin, un joven delgaducho el cual era su chofer y sirviente, me recordaba mucho a Gosunkugi. En cuanto el joven se percató de nuestra presencia, se detuvo y nos miró temeroso.
Se giró en la entrada y llamo a la vieja bruja nombrándola como "Madame" bufé al escucharlo decirle así.
-¡¿Qué ocurre Yuyin?! Tenemos que…. Irnos –la anciana al ver de lo que se trataba detuvo su andar.
-Vaya… veo que no esperabas verme aquí, ¿verdad Cologne? –Habló con voz venenosa Zounling – y mucho menos a ellos – refiriéndose a Mousse y a mi.
-¿Cómo es que…? ¿Qué planeas? ¿Qué es todo esto? –formuló varias preguntas a la vez, se notaba su nerviosismo.
-Es fácil de deducir, estamos aquí para que pagues por cada uno de tus crímenes, ¡no mereces llamarte Amazona Cologne! –gritó la mujer que venía conmigo.
-¡Ja! ¿Y tú sí? por favor – respondió con burla acercándose a nosotros – siempre serás un intento de guerrera, jamás igualaras a mi nieta o a mi hija –
-Eso ya no importa anciana –hablé interponiéndome –después de que usted y su nieta sean juzgadas por sus atrocidades a nadie le importara quienes fueron ustedes –
-No sé de qué hablas yerno, pero te estas dejando mal influenciar por ella y él… -dijo apuntando a Mousse que estaba detrás de mí.
-Yo no me dejo mal influenciar, mi odio contra ustedes es desde hace muchos años y lo sabe… por cierto ¿Dónde está Xiampu? ¿Se está escondiendo? Tan cobarde resulto ser –grité más fuerte para ser escuchado por ella misma.
-No lo sé… y según ustedes que crímenes tengo que pagar, el de cuidar a mi familia, el de querer darle a las Amazonas un heredero, desde que Liang llegó estaba destinado a que él sería el mejor de todos, hijo tuyo, un guerrero digno y de una guerrera como mi nieta, él llegó a cambiarlo todo no importa si es un varón. Es sangre de mi sangre –dijo con orgullo – ¿Tienen alguna prueba de lo que se me acusa? O solo son ideas y suposiciones tuyas Zounling –
-Claro que las hay... –habló Mousse –cada una de ellas están un lugar seguro y existen testigos de ello –al escuchar aquello el semblante de Cologne cambio, frunció levemente el ceño entre ese mar de arugas en el rostro.
-¡No Tolerare que sigan difamándome! ¡Y mucho menos a mi nieta! Ella solo ha sido una más que sufre por el deprecio de Ranma Saotome –espetó apuntándome con su arrugado dedo.
-¡Desprecio que se ganó a pulso vieja momia! –Grité colérico – ¡¿cómo no voy a despreciarla si me separó de la única mujer a quien he amado de verdad en toda mi vida, a base de engaños y sus estúpidos juegos de magia! -Cologne se inquietó al escucharme.
-Te repito que no se de lo que hablas –habló más fuerte a pesar de que su voz no era tan potente, no como antes.
-Xiampu ha usado magia negra China prohibida, una especie de suero y ese suero lo usó para embarazarse de Saotome, es la misma magia negra por la cual tu hermano fue desterrado, no me salgas que no lo sabias –
-¡Yo no lo sabia!, Xiampu es incapaz de hacer algo así… ella sabe las consecuencias de llegar usar ese tipo de magia, la deshonra, la vergüenza y el destierro es lo que nuestra familia sufriría… no… ella no sería capaz –Para Cologne el honor de la familia era muy importante, siempre lo mencionó, presumía que generaciones, tras generaciones siempre habían sido todo un orgullo para su tribu, pero al verla dando indicios de que no sabía del todo, me estaba haciendo dudar.
-Pues lo hizo… -dijo Mousse –se lo que significa para ti la reputación de tu familia, pero a Xiampu no le importo. Ella mató a una mujer inocente, una mujer con una vida en sus entrañas y eso ¡No le importo! ¡Como a ti no te importo el que mi madre muriera sola, sin ayuda! – terminó gritándole con rencor.
Cologne con ojos muy abiertos, miró a Mousse, no supe cómo interpretar aquello, pero había algo de vergüenza en sus ojos. Bajó la mirada, no pudo soportar la rabia que Mousse despedía en su semblante.
-Yo… Yo no… No fue mi intención –susurró con la cabeza baja –no creí que fuera a morir, no sabia que estuviera tan enferma, creí que… de verdad no fue mi intención –
-¡¿Y tu crees que voy a creerte?!... se ve que no me conoces –la mandíbula de Mousse estaba apretaba, pude sentir todo su rencor en ese momento.
-¡Es verdad! ¡Como tampoco sabía lo que Xiampu hizo! …. Si lo hubiera sabido yo misma la detendría, mi madre murió por la deshonra de mi hermano, el llenó de lodo el honor y fue muy difícil para mí limpiarlo… ¿Qué hiciste Xiampu? ¿Qué hiciste? –dejó caer su bastón, al no tener ese apoyo se tambaleo y cayó de rodillas, estas últimas palabras las dijo con un pesar y dolor. Los presentes en ese momento la vimos caer derrotada al piso, no puedo decir que me causó remordimiento o pena, pero la humillación sería su mejor castigo.
Zounling caminó hacia ella y se inclinó, con aire de superioridad, podía sentir el sabor a victoria en sus palabras.
-Cologne… Yo Zounling guerrera Amazona al servicio de la Gran Xolong, te despojó de tus privilegios, tus derechos y tus reconocimientos como Amazona hasta el día de tu Juicio –fueron palabras que jamás espere escuchar, Cologne levantó el rostro asustado y de un movimiento rápido Zounling presionó el pecho de la abuela de Xiampu –ahora si Anciana, estarás privada de tu fuerza y de tu nombre hasta que Xolong lo quiera, si ella lo desea te regresa tu nombre, si ella lo quiere te regresa tu fuerza, si ella quiere te regresa tu honor… pero desde ahora no eres nadie para la gran Tribu de las guerreras Amazona –
.
.
.
.
Pov Xiampu.
Sabía perfectamente acerca de las intenciones que Ranma tenía, obviamente una de ellas era deshacerse de mí, lo estaba logrando al difamarme y exponerme así ante todo Japón.
De esa forma no tendría oportunidad de llevarme a Liang a China o a otro lugar, ante semejante diagnostico público que mi actual esposo hizo.
Supe que Liang estaba con Nodoka, lo escuche cuando Ranma se lo decía a Kumiko por teléfono para que esta no estuviera preocupada, fue así como me entere, en realidad aquello fue un accidente ya que descolgué la bocina, al mismo tiempo que ella.
No me avisó a mí que soy la madre de Liang, colgué el teléfono antes que ellos pudieran descubrir que los escuchaba, sentía tanta rabia contra todos, quería hacerlos pagar, quería vengarme. Pero no era el momento, no ahora, eso me haría ver como lo que Ranma decía que era y no le daría el gusto.
Abrí con fuerza las puertas del guardarropa buscando mi equipaje, las tomé y las puse sobre la cama, con desesperación metí la ropa dentro, todas mis pertenencias yacían dentro de ellas. En una de las valijas más pequeña coloqué un cambio y mis joyas, abrí la caja de seguridad donde tenía el suficiente efectivo para unos meses. Tomé mi pasaporte y mi documentación al igual que la de Liang.
Corrí a la habitación de mi hijo y tome algunas de sus prendas, algo básico para unos días, ya le compraría más ropa a donde fuéramos.
Le grité a Kumiko, y esta llegó enseguida, actúe como si nada pasara, le ordené que mandara mi equipaje al aeropuerto mientras yo peinaba mi larga cabellera, traté de lucir calmada, serena y hasta de buen humor, como si nada pasara, incluso pedí que preparara ternera y que comprara el vino que a mí me gusta para la cena.
Como siempre esta siguió mis órdenes y bajó las primeras valijas, decidí cambiar mi atuendo por un vestido negro de cuello y manga largos, botas negras hasta los muslos y una gabardina color camel, tomé mis lentes oscuros, un bolso y salí de mi habitación.
Cuando bajé las escaleras, Kumiko atendía el teléfono así que solo le comente que saldría y regresaría en un rato.
Llamé a un servicio de Taxis, en unos minutos me esperaba afuera.
Condujo por unos veinte minutos, hasta que me llevó a un lote de bodegas. La bodega que buscaba era la numero catorce, abrí la cortina del almacén donde tenía una pequeña camioneta negra con vidrios oscuros.
El plan era ir por mi hijo y después por la abuela, conducir hasta alguna prefectura y dejar Tokio, permanecer escondía hasta que pudiera salir de la isla y tener una venganza digna.
Sali del establecimiento de bodegas, conduje a la casa de Nodoka, estuve tocando por un buen tiempo pero nadie salió, entre rompiendo una de las puertas, la casa estaba en calma, al parecer no habían pasado la noche en este lugar.
Maldije mi suerte, juré en ese instante que la madre de Ranma seria parte de mi venganza. Me monté de nuevo al vehículo, ahora mi objetivo era ir a la casa de mi abuela. Entré a la propiedad, estaba oscureciendo se hacía tarde, me estacione junto a unos árboles cercanos a la vivienda. Tomé mi bolso de mano, para sacar mi teléfono y llamarle.
Me sentía ansiosa con el pulso acelerado, presentía algo. Cuando me contestó le ordene que empacara sus cosas que tendríamos que huir, ella no discutió, estuvo de acuerdo y minutos después veo a Yuyin salir con unas cuantas valijas, para colocarlas en el maletero del auto.
Estoy por bajar del vehículo cuando veo llegar dos carros y estacionarse delante de mí a unos veinte metros, ellos no me han visto pero reconozco el auto de Ranma.
A paso apresurado bajan él y una mujer, no logro reconocerla del todo, pero si reconozco su vestimenta y es… ¡Una Amazona!, del otro auto sale Mousse, ellos estaban aquí por mí.
El miedo me invadió, no sé cómo fue que el desespero y la angustia comenzaron a invadirme. Veo a mi abuela salir, intercambian algunas palabras entre ellos, no logro escuchar ya que estoy dentro del vehículo con los cristales arriba, y ellos están algo retirados.
Se exaltan, veo como Ranma se acerca a mi abuela y comienza gritarle cosas al igual de Zounling, porque es ella, estoy segura que es ella, la logro recordar muy apenas.
Después Mousse se acerca de manera amenazante y algo le dice a mi abuela, ella está discutiendo con los tres, algo le dijeron porque la veo afectada, y mi mente hace click.
¡Ellos lo saben! ¡Ellos lo habían descubierto y se lo estaban diciendo a mi abuela!, veo como está afectada por las palabras que le han estado diciendo. La veo caer como una anciana indefensa, hay decepción en su cara, lo sabe… ella lo sabe.
Zounling se acerca con pasos lentos, se pone a su altura y de un rápido movimiento presiona su pecho, se lo que significa, se lo que le ha hecho a mi abuela.
Mi mente con mucho esfuerzo solo puede procesar lo que mis ojos lograron ver entre lagrimas que caen por mi rostro, siento una rabia crecer de manera casi bestial, mi abuela… mi amada abuela había sido reducida a una mujer frágil y débil, algo que yo sabía a la perfección que una Amazona detestaba, algo que ella odiaría con todo su ser.
Básicamente le quitaron su nombre y reconocimiento como una guerrera amazona y todo era culpa de ellos.
Merecían la muerte, merecían sufrir más de lo que mi abuela sufría de aquí en adelante, todo este sentimiento negativo que sentía contra ellos lo dejaría salir de la peor manera.
No pude más y grite de colera, rencor e ira, solo podía percibir la piel estrujada en mi manos, el forro del volante se retorcía ante mi ataque de ira, grité y presione el acelerador, solo tenía en mente poder alcanzarlos, destrozarlos con el auto uno a uno.
Sigo de frente acelerando a todo motor el auto, estoy furica, siento la adrenalina correr por mis venas, el llanto y la deshonra son protagonistas en mi mente, al escuchar el ruido producido por el motor, mis objetivos voltean hacia mí, veo los ojos esmeralda de Mousse iluminados por los faroles de la camioneta, su expresión es de asombro y terror mesclados al ver que el tiempo y la distancia son sus enemigos en este momento, fija sus ojos en mi antes del impacto, cierro mis parpados por un segundo ante el atroz impacto y de pronto ya no lo veo más, el vehículo se tambalea unos instantes pero sigue de largo. El grito de Ranma me hace girar para verlo, quiero hacerlo mismo con él, detengo el auto en seco y muevo la palanca de los cambios con rapidez, el transporte me obedece a la perfección, giro el volante de manera abrupta y me dirijo directo a mi nuevo objetivo, Ranma es mi blanco, acelero pero el muy idiota me esquiva, yo grito de frustración, reverseo de nuevo, y de la nada ella aterriza de un salto sobre el cofre y comienza a golpear el cristal.
El chirrido de las llantas en la arena es todo lo que puedo escuchar, lo que quiero hacer es arrollarlos con el auto, matarlos de uno por uno.
De un momento a otro Ranma se pone en pie y salta como el artista marcial que es, llegando a la puerta del piloto, quiere abrir la puerta con desesperación, pero obviamente esta tiene el seguro puesto, con sus puños golpea el vidrio y este se fragmenta en segundos. Veo cuáles son sus intenciones pero yo no dejare que pase, muevo de nuevo la palanca de cambios y giro el volante, haciendo que Zounling caiga al suelo.
Acelero dejando atrás una gran nube de polvo, salgo del lugar conduciendo de manera errática, necesitaba salir de ahí a toda costa.
Voy a toda velocidad por la carretera, gritando de frustración, de rabia por la humillación que pasó mi abuela y por la que estaba pasando yo, apenas logro ver al frente, veo las luces encendidas de los autos, pero las esquivo cuando están demasiado cerca, el sonido de los clackson son lo que me traen de vuelta. Limpio las lágrimas de mis ojos con rabia, trato de limpiar mi vista ya que se turbia por el escurrimiento del maquillaje y el líquido que emana de mis iris, cuando por fin logro tener una mejor vista aparecen sus ojos reflejados por los faroles, eran los ojos de Mousse mirándome.
Cuando estos desaparecen, veo que el camino termina para mí en una pronunciada curva y es muy tarde para intentar girar, me voy tierra abajo, voy en picada entre tierra y piedras, si no salgo de aquí moriré, yo soy una guerrera amazona no podía morir de esta forma tan deshonrosa, era lo único que me quedaba.
Abrí la puerta y me lance mientras el vehículo estaba en movimiento, fui recibida por la oscuridad y el dolor.
.
.
.
.
Pov Ranma
Veo a Mousse a unos metros del auto de Cologne, estaba conmocionado y en shock ante aquella escena, acaso ¿estaba Muerto?
El impacto que Xiampu le había dado con esa camioneta había sido demasiado fuerte, ni yo mismo hubiera aguantado tal golpe.
Corro para ver su estado, Zounling también había caído del vehículo cuando saltó sobre el cofre, Xiampu la había empujado con el impulso del auto al giró para salir huyendo.
Escucho los lamentos de Cologne llamando a su nieta, Mousse estaba recostado boca abajo, de entre sus labios brotaba sangre y tenía una herida en el frente, no me atrevía a tocarlo siquiera, temía lastimarlo. Levanto la vista y veo Yuyin escondido dentro del Auto, tenemos que llevarlo a un hospital cuanto antes.
-¡ Yuyin sal de ahí! –grito, pero este no se mueve.
-¿¡Como esta!? – Me pregunta Zounling acercándose, está preocupada por Mousse al igual que yo -¡¿Está Vivo?! –
-¡No lo sé! no me atrevo ni a tocarlo, siento que si lo hago lo lastimare más –quiero checar su pulso, pero tengo miedo a no sentirlo, pongo mi mano en su cuello, siento el líquido caliente de la sangre mojar mis dedos, siento un alivio cuando su pulso es palpable –está vivo, pero no será por mucho si no lo llevamos a un hospital... ¡Yuyin sal de ahí, y deja de ser un cobarde! –
Zounling harta de la situación se pone en pie, acercándose al podre chico que esta con las manos sobre sus oídos, como si fuera un niño pequeño y asustado. Lo toma de las solapas del traje para tirarlo con fuerza al suelo.
-¡Reacciona Idiota! ¡Si el muere también será tu culpa! –
Yuyin abrió los ojos y comenzó a negar y a suplicar que no le hicieran nada malo. Estaba en un estado de shock, bastante comprensible.
-Yuyin –le hablé más calmado, algo que me costaba mucho teniendo la vida de Mousse en mis manos y sin poder hacer algo para salvarlo –Yuyin, escúchame… no te haremos daño, pero necesitamos que llames una ambulancia si no él morirá aquí, nosotros no lo podemos mover, él es también un artista marcial, sería perjudicial si nosotros lo movemos –
-¿De verdad no me harán daño? –negué con la cabeza –está bien… -se pone en pie y corre dentro de la casa.
Regreso mi vista al cuerpo de Mousse herido, sangrando y quieto. Y recuerdo las veces que le desee un mal para así quitarlo del camino y regresar con Akane, lamente mis palabras, mis estúpidas ideas.
No supe cuánto tiempo paso, pero cuando reaccioné varios paramédicos estaban junto a mí, me pedían que me moviera, que despejara el área.
La ambulancia ya había llegado para socorrer a mi rival. Lo vi ingresar en una camilla dentro de la cabina, cerraban las puertas y uno de los paramédicos me dice que irán al Tokio Memorial.
-¡Los seguiré! Iré de tras de ustedes, tengo que avisarle a su familia… Zounling, tu llévate a Cologne al templo, le diré a Yuyin que los lleve –asevere -¡Yuyin! Llévalas a donde ella te indique, ¿de acuerdo? –Este asintió asustado –desde ahora trabajas para mi muchacho así que obedéceme –
-¡SI señor! –contestó asustado, no muy convencido.
-Te mantendré informado –subí al auto y me pongo en marcha cuando la ambulancia comienza a andar. Ahora lo difícil seria decirle a Akane lo ocurrido, marco el número telefónico del Dojo y la línea está sonando cuando levantan la bocina y escucho la voz de Nabiki.
-¡Nabiki!- exclamó con preocupación.
.
.
.
.
.
Pov Akane
Había una presión en el pecho que era imposible de ignorar, era una angustia y un miedo que me provocaban ganas de vomitar.
El camino al hospital me fue eterno, sentía que el auto no avanzaba, si no todo lo contrario, que este retrocedía haciendo mi agonía eterna.
Me ardía los ojos y mis manos temblaban, quería saber qué demonios hacia Mousse con Ranma, eran tantas cosas que no sabía como digerirlo. Veo el edificio a unos cuantos metros y cuando el auto se detiene abro la puerta y salgo de ahí a toda prisa, escucho a mi hermana Nabiki gritarme que tenga cuidado, pero yo simplemente la ignoro, solo quiero ver a Mousse.
Ingreso algo histérica a la recepción, y pido informes a una enfermera la cual me indica que la siga, llegamos a otra sala de espera más privada y ahí veo a Ranma, sentado en una pequeña salita con manchas de sangre en su camisa, la cual mantenía doblada de las mangas. Estaba recargado con los codos en las rodillas cubriéndose el rostro con las manos.
Me detuve a observarlo, mi mente jugo conmigo, alzo la cabeza y cruzamos mirabas. Mis lágrimas cayeron por mis mejillas.
-Akane…yo –trató de hablar, pero no le dejé y fui contra él con rabia, con miedo y muchas otras emociones que se mezclaban haciendo una combinación peligrosa e hiriente.
-¡Es tu culpa! – Le grité – ¡Es tu culpa! ¡Si algo llegara a pasarle será tu culpa!... – le dije con un deprecio que jamás creí sentir, sus ojos se abrieron con mis palabras, mis palabras lo habían afectado pero no me importo – ¿Por qué no me dejas en paz y vivir feliz a lado de la persona que me ama de verdad y al que yo correspondo eh?! ¡Por favor déjanos tranquilos tu solo me afectas y me sigues dañando! –
La enferma me pidió que guardara silencio, que no podía hacer un escándalo, le exigí ver a mi esposo, estas palabras las dije remarcando cada letra y las dije con la miranda puesta en él. La enfermera me indicó que él estaba en el quirófano, que por el momento aún estaba siendo intervenido.
Escuché pasos detrás de mí y vi a Nabiki con Tofu.
- ¿Que ocurrió Akane? ¿Cómo está? –preguntó preocupada al verme llorando.
-Lo están operado… Nabiki no sé qué hacer, Nabiki… -hablé entre lágrimas y me arrojé a sus brazos para sentir su apoyo.
-¿Ranma que ocurrió? –escuché a Tofú preguntar a Ranma que aún seguía ahí.
-Xiampu… Xiampu le echo encima el vehículo que conducía… -mencionó –tenía la intención de hacerlo con todos lo que estábamos ahí, era claro que quería matarnos –al escuchar la voz de Ranma y el nombre de Xiampu algo dentro de mí se encendió.
-¿Por qué Ranma? ¿Por qué tu esposa le hizo algo así Mousse? –mi voz estaba quebrada, contenía las ganas de levantar la voz porque no podía hacerlo, al estar en un hospital –por favor vete… no quiero verte aquí –
-Akane, no fui mi intención… -
-¡Vete!, por favor vete… -le supliqué, me miro serio, ofendido y dolido, acepto y con quijada apretada caminó saliendo de la sala.
Me dejé caer sin fuerzas al suelo donde Nabiki me abrazó con fuerza consolándome.
-Todo Sandra bien hermana, veras que Mousse se repondrá… él es muy fuerte, siempre lo ha sido –
-Tengo miedo Nabiki, siento mucho miedo… siento que algo saldrá mal… ¿Por qué me tiene que pasar esto a mí? Primero papá ¿y ahora esto? –
-Tranquilízate, recuerda que estas embarazada y esto le pude caer mal al bebe, no queremos eso ¿verdad? –negué sorbiendo con fuerza para poder hablar.
-Tofu… ¿podrás averiguar algo? ¿debes de tener contactos aquí verdad? –preguntó Nabiki.
-Hare todo lo posible, regreso en unos minutos -Tofu salió por el mismo pasillo por el que se fue Ranma.
-Vamos a sentarnos, ven ponte de pie –me ayudó a levantarme y me acomode en el sillón, mirando a un punto distante.
-No entiendo por qué Xiampu hace todo esto… quería tener a Ranma a su lado, lo tiene. ¿Por qué sigue aferrándose a hacerme daño? –me pregunto a mí misma en voz alta
-Hay hermana, es lo mismo que nos seguimos preguntado, el problema es que Ranma a quien ama es a ti y no a ella… Creo que es peor a no tenerlo… -pensé en esas palabras y tenía mucha razón.
-Pude tener información de Mousse –escuché a Tofu hablar y me puse de pie para verlo –el vehículo que lo golpeo lo hizo con tal fuerza que tuvieron que intervenirlo con urgencia y están operando su espina dorsal, si la operación no tiene el éxito, lo que se podría esperar es quedar cuadripléjico –sentí como un vacío se internó en mi cuerpo, casi podría desmallarme, pero me serene –Conozco el médico cirujano que lo está interviniendo y es uno de los mejores de la isla, tengo fe que hará un buen trabajo, pero estas operaciones son tan delicadas, tardarían horas en salir –
-No importa si le toma días, aquí me quedare…- me senté de nuevo firme con mi decisión, pero por dentro rogaba que todo saliera bien, ahora era yo la que quería regresar a casa.
.
.
.
.
Pov Ranma
Me dolió ver como Akane sufría por Mousse, como demostraba ese sentimiento de preocupación para con él, pero me dolió aun mas el ver y escuchar como me hablo a mí.
Acepte porque no era el lugar, ni el momento, pero le haría saber que tanto Mousse y ella eran tan victimas como yo de Xiampu y que la única culpable era solo esa China y su abuela. Estaba por salir del Hospital cuando un policía se me acerco llamándome por mi nombre
-¿Señor Ranma Saotome? –me extrañé por su aparición.
-Si… es mi nombre ¿Qué puedo hacer por usted oficial? –pregunté desconfiado.
-¿Es su esposa esta mujer? –me mostró una identificación perteneciente a Xiampu, para ser especifico la licencia de conducir
-Si es ella, ¿Cómo es que usted la tiene? –pregunté ansioso.
- Ella a sufrido un accidente…- mis ojos se abrieron sin créelo –hace una media hora, su auto se salió de la carretera noventa y siete, al parecer conducía con exceso de velocidad y no pudo girar a tiempo, me indican que la intervendrán en unos instantes –
-No lo puedo creer… no hace mucho que la vi.. -el lugar donde ella tuvo el accidente era a unos minutos de la casa de Cologne.
-¿De verdad?...- asentí –es curioso que usted este aquí… -observó mi vestimenta y no me gustó nada esa mirada.
-¿Qué intenta insinuar? –Pregunté conteniendo mi molestia –está diciendo que yo tengo algo que ver…-
- Oh no señor, es solo que es curiosos…-
-Pues no lo es, estoy aquí porque precisamente ella tiene la culpa, tuvo ese accidente ya que con el vehículo con que se estrelló, arrolló a un amigo mío y quiso hacerlo también conmigo tengo testigos de eso –afirmé
-Si ese es el caso tendré que abrir una carpeta de investigación y tener a su esposa bajo arresto –
-Hágalo… aquí está un hombre siendo operado por su culpa en este momento, puede preguntar si no me cree –
- No se preocupe Señor Saotome, me hare cargo de esto… me retiro, me pondré en contacto con usted para hacer la interrogación cuando su esposa este fuera de peligro –
-Bien… - dije severo - y créame que en cuanto lo sepa usted será el primero en saberlo –
El oficial se retiró, y cuanto lo perdí de vista hice una llamada a mi padre, pero este no contesto, no quise alarmarme, intentaría más tarde, pero si llame a mi abogado y lo puse al tanto de todo.
No se cuanto tiempo pase al teléfono, quisa más de una hora, no lo sé con exactitud, pero una enfermera se acerco a mi para decirme que "mi Esposa" ya había salido de quirófano y que el doctor me daría mas detalle, cuál fue mi sorpresa que Tofu era el medico que se acercaba a mi.
-¿Tofu? –Salió con su bata quirúrgica, me extrañó verlo ahí, ya que no hace mucho tiempo estaba con Nabiki y Akane en la sala de espera – ¿tu atendiste a Xiampu?
-Si… estaba junto a las chicas cuando solicitaron mi ayuda, los medico cirujanos están aun con Mousse, créeme que me sorprendí mucho cuando la vi en la camilla –
-¿Cómo esta ella?-pregunte sin estar preocupado por ella.
-Bien, ya está fuera de peligro, tuvo una fractura múltiple en la pierna derecha y se le puso un fijador externo… podrás verla en unos minutos, pero será algo impactante de ver –
-Créeme que poder soportarlo…-
-Bueno, te dejare… tengo que ir a asearme e ingresar la información, la enfermera te indicara a donde tienes que ir –
-Gracias, te lo agradezco-
Estuve una media hora sentado en otra sala de espera, en la parte más alejada donde Nabiki y Akane esperaban, vi cuando Kuno llegó, en su traje de diseñador, el no me vio y fue lo mejor.
Cerré los ojos para poder descansar, y sin saberlo me quedé dormido.
Escuche que alguien decía mi nombre, abrí los ojos de repente y vi a la enfermera buscándome, salí de mi escondite y me indicó que mi esposa esta en recuperación.
La seguí unos minutos, no muy lejos de ahí, cuando entré a una habitación con cortinas largas y blancas que cubrían la cama.
-Lo dejo solo con su esposa señor… trate de no despertarle sería una fuerte impresión para ella –
-Descuide… gracias – Tofu se quedo corto cuando dijo que seria impactante cuando llegara a verla, mi vista recorrida su cuerpo herido y vendado, y solo pude sentir algo de lastima, ella que presumía de ser la mejor y más bella, no quedaría mucho de eso.
Me acerque un poco, lo suficientemente como hablarle, no sabía que tan sedada estaba, pero no perdía nada con intentarlo.
-Xiampu… Xiampu ¿me escuchas? Xiampu –veo sus parpados moverse, está despertando, se remueve, gime con incomodidad y dolor hasta que veo abrir sus ojos con lentitud.
Los hematomas cubren parte de su rostro, hay cortes en diferentes lugares, pero la que más sería visible y que dejaría sin duda una cicatriz era la herida de su frente que bajaba por el pómulo.
-Ranma…-dijo mi nombre con voz rasposa y pesada - ¿Dónde estoy? ¿Qué es este lugar? –
-Estas es un hospital recuperándote… tuviste un accidente –dije sin emoción en mis palabras.
-¿Accidente?... –pregunta confundida.
-Si… es que ¿no lo recuerdas? –
-No… no lo recuerdo- dijo con voz quebrada y señas de querer llorar- por que me duele el cuerpo, la cabeza…-
-Seguramente es por causa de la fractura que tienes… o tal vez la herida en tu rostro, que seguro dejara marca –
-¡¿Qué?! – Quiso moverse pero el collarín le impidió levantarse - ¿Qué me paso Ranma?
-Ya te lo dije… sabes a esto le llamo karma instantáneo- y sus ojos se abrieron más
-¿Qué quieres decir?- preguntó en pánico.
-Haz memoria… pero en lo que a mi concierne ya estas pagando por cada una de las que has hecho, y esto apenas es el comienzo – se quedo sin habla y las lágrimas salen de sus ojos, había miedo y desconcierto en su rostro, pero como dije, solo sentí lastima por ella – nos vemos mañana…Xiampu –
Con las manos en mis bolsillos Sali de ahí, no estaba tan lejos cuando escuche los gritos de desconsuelo y terror provenientes de la habitación donde ella estaba.
Ella comenzaba a recibir su castigo, pero no era suficiente, Sali del hospital dejando los gritos de Xiampu a mis espaldas, solo pude sonreír al escucharlos ¿eso me hacia un ser insensible?
Tal vez sí…
.
.
.
.
.
Hola criaturas de señor, pues aquí está un capítulo más.
La verdad sufrí bastante hacer este capítulo y sufriré mucho mas en hacer el que sigue y para serles sincera no le eh hecho, tengo un borrador pero falta redactarlo, profundizar y hacer los diálogos y de ahí pasarlo con mi super beta Jaly, que les aviso que el capitulo siguiente y muy probable el ultimo tarde todavía más en salir,¿Por qué? mi linda Beta estará ocupada con su retoño y no quisiera meterle trabajo extra. Por eso les pido paciencia y comprensión.
Muchas gracias por su apoyo, ustedes lectores son la inspiración de los escritores
Besos y abrazos virtuales
Ann
05.09.2021
