hola a todos, esta es mi primer historia, la idea me surgió en un sueño y quise intentar escribirlo, es un dramione mezclado con los juegos del hambre, espero que alguien le guste. Saludos a todos.

declaimer: Todos los personajes, escenarios y trama que reconozcan pertenecen a JK Rowling y Suzanne Collins, yo solo los manipulo un poco.

espero que dejen rewiews si les gustaría que siga escribiendola

PROLOGO: UN NUEVO ORDEN

HARRY POTTER HA MUERTO! EL NIÑO QUE VIVIÓ, FINALMENTE HA CAIDO!- gritó Voldemort regodeándose en su victoria, mientras sus seguidores, los mortífagos, lanzaban múltiples marcas tenebrosas al aire.

Un grito desgarrador se oyó entre las filas de la luz, mientras Ginny Weasley colapsaba entre sollozos al oír qué el amor de su vida no había salido con vida del bosque prohibido.

-SILENCIO, NO TOLERARÉ NUEVAS FALTAS DE RESPETO, BAJEN SUS VARITAS, ES INÚTIL RESISTIRSE, HAN PERDIDO, DEBEN ABANDONAR TODA ESPERANZA!-

Habían perdido, realmente habían perdido, Hermione sostenía en sus brazos a Ginny mientras esta, entre lagrimas susurraba palabras inteligibles. Tantos muertos en vano, tanta sangre mágica derramada, la cabeza de su mejor amigo se encontraba ensartada en una lanza que Bellatrix blandía con orgullo.

Voldemort había ordenado cortar la cabeza de su enemigo cuando descubrió que Narcissa Malfoy estaba mintiendo al decir que Potter había muerto. Finalmente había acabado con su enemigo, de forma sucia y muggle pero en dos ocasiones había fallado en matarlo con un simple Avada. Después de todo, ningún cuerpo sobrevivía sin su cabeza, sea mago, muggle o sangre sucia.

-TENGO LA CABEZA DE POTTER, TENGO LA CABEZA DE POTTER, OOH AL POBRE HARRY SE LE HAN PERDIDO SUS LENTES, EL POBRE BEBÉ DE LILY YA NO VE!- Bellatrix se encontraba viviendo un profundo éxtasis, su amo había vencido al estúpido niño, era el nuevo rey y ella su reina. Le pediría cortar todas las cabezas de sus enemigos para que adornen las paredes de su mansión. Al ver la mirada que le dirigió el Señor Oscuro decidió callar, no quería hacer enojar a su amo.

-Hermione, mi bebé, no quiero que le hagan daño a mi bebé es muy pequeño, Harry no podrá conocerlo, por favor ayúdanos - Ginny finalmente había declarado su secreto mejor guardado, solo Harry lo había sabido por breves instantes antes de partir al bosque prohibido. Hermione estaba atónita, su mejor amigo nunca vería crecer a su hijo, no sabía si ese bebé podría nacer, el mundo era un lugar muy peligroso en ese instante.

-HOY MUCHA SANGRE MAGICA HA SIDO DERRAMADA, ESTO ES UNA TERRIBLE PERDIDA PARA LA SOCIEDAD QUE BUSCO FORMAR, NADIE MAS MORIRÁ HOY, JUNTEN A SUS MUERTOS, ENTIERRENLOS Y VUELVAN A SUS CASAS, NO INTENTEN NADA ESTUPIDO O NO SERÉ TAN BENEVOLENTE LA PROXIMA VEZ- Voldemort estaba liberándolos, no tomaría rehenes, no los asesinaría, luego del estupor inicial uno a uno de los alumnos, y los sobrevivientes de la orden del fénix fueron huyendo para salvar sus vidas por un día mas.

-Ahora que estamos solos, traigan a los Malfoy, tráiganme a los traidores, debemos ajustar cuentas- Narcissa y Draco fueron inmediatamente arrastrados ante la presencia del Señor Tenebroso –Estoy muy decepcionado de ustedes, Cissa querida tantos años de fiel servicio para que finalmente decidieras traicionarme, y tu Draco eres tan cobarde que atacaste a tus propios compañeros de causa para evitar que lastimaran a la sangre sucia de Potter, MERECEN UN CASTIGO! ¡AVADA KEDAVRA!- Narcissa Malfoy se desplomó sobre el suelo delante de su único hijo mientras su marido la observaba desde las filas de Mortífagos y derramaba una única lagrima bajo la plateada máscara.

Voldemort sabía que no debía derramar más sangre mágica, sobre quien mandaría si todos los súbditos eran cadáveres? Debía idear una nueva forma de control, un castigo ejemplificador, un castigo que minara la esperanza y mantuviera controlados a todo el mundo mágico. –Encierren al joven Malfoy, llévenselo fuera de mi vista, ya veré que hacer con esta pobre excusa de mortífago.

Cuatro meses después.

El nuevo orden había sido establecido en el mundo mágico, Voldemort sembraba el terror en todo el Reino Unido, las autoridades muggles y la realeza habían renunciado a favor de las huestes mortífagas sin ningún tipo de resistencia en solo un día. La sociedad muggle sabía que algo sucedía pero misteriosamente ninguno que tuviera poder para intervenir, deseaba hacerlo.

Toda la población mágica nacida de muggles, mestizos y traidores de la sangre fueron encerrados en barrios especialmente acondicionados y privados de sus varitas. Los guetos mágicos fueron una de las muchas ideas que Voldemort copió del dictador muggle Adolf Hitler. Allí privados de toda magia y muy poco alimento, los magos más ancianos enfermaban y morían, mientras los jóvenes luchaban por sobrevivir un día más.

Doce guetos mágicos habían sido establecidos, en ellos se habían encerrado a todos aquellos magos y brujas que Voldemort consideraba indignos de vivir en su nueva sociedad. Solos los Sangre pura fieles habían escapado a la reclusión y se regocijaban con las riquezas que habían adquirido de quienes fueran encerrados en los guetos, entregándose a una vida de opulenta decadencia.

Voldemort estaba aburrido. En una semana sus planes habían sido cumplidos, los impuros encerrados, los traidores sometidos y las riquezas distribuidas. La inmortalidad sería aburrida ahora que solo debía administrar su obra y la moral enemiga se encontraba destruida.

Un día, pensando en su infancia, recordó lo que había leído sobre los emperadores romanos muggles, los gladiadores, los combates a muerte y toda la diversión que obtenían de los esclavos en el coliseo. Ya sabía cómo evitar el hastío, haría sus propios juegos de gladiadores, vería como amigos se mataban entre sí para su divertimento, ¿por qué? Porque podía.