Capítulo 17
Eliana, Hermione y Ron estaban en la enfermería esperando a que Dumbledore apareciera para darles noticias de Harry... Después que las dos habían pasado el umbral ayudaron a Ron para llevarlo al hospital y en el camino encontraron a Dumbledore y le explicaron todo lo que había pasado y el peligro que corría Harry. El director les había ordenado seguir al hospital y que lo esperaran allí... Desde entonces los tres amigos no podían con la preocupación por no saber nada de su otro amigo.
De repente las puertas de la enfermería se abrieron de golpe y tres nuevas figuras entraron enseguida. Profesores Dumbledore, McGonagall y Snape.
El corazón de Eliana se saltó varios latidos como vió a Dumbledore levitando a Harry frente a él. "¡Harry!" gritó saltando por encima de una silla que estaba en su camino corriendo hacia ellos con Hermione justo detrás de ella.
"Srta. Ross, srta. Granger." dijo Dumbledore. "Les aseguro que no hay nada de qué alarmarse inmediatamente... Harry está bien, teniendo en cuenta lo que acaba de pasar... Ahora bien si pudieran hacerse a un lado para que la señora Pomfrey pueda administrarle el cuidado apropiado." su voz fue fuerte y al mando, pero también con un matiz de comprensión.
Las dos niñas hicieron lo que les dijo observando al director colocar a Harry en la cama entre Ron y Neville.
Enseguida Pomfrey comenzó a hacer su trabajo. "Albus, ¿que le pasó?" preguntó con una especie de acusación en su voz.
"Harry sólo ha evitado el desastre, una vez más." dijo el director con su voz resonando en una tristeza de alma cansada.
Eliana lo miró notando que observaba fijamente a Harry. Ella miró a Hermione y vio una pregunta en sus ojos, a la que solo se encogió de hombros.
"Su núcleo mágico está completamente agotado." dijo Pomfrey. "Nunca he visto eso en alguien tan joven y parece que hay quemaduras en sus manos y su garganta."
"Sí, ha pasado por algo que alguien tan joven no debería tener que soportar." suspiró Dumbledore.
En ése momento Eliana se acercó lentamente al cuerpo tendido de Harry, notando que la vivacidad habitual que exudaba estaba completamente ausente, a pesar de que respiraba y seguía con vida... Su cabello colgaba sobre su frente y tenía los ojos cerrados, oscureciendo sus vibrantes y normalmente iris verdes... Se dio cuenta de las marcas en su garganta que Pomfrey había mencionado, las cuales se veían como si alguien había tratado de estrangularlo... Extendiendo su mano apartó un poco de cabello de su rostro con suavidad sin darse cuenta de la mirada pensativa que le daba cierto director.
A la mañana siguiente Harry despertó sobresaltado recordando lo que había pasado, pero a medida que se tranquilizaba se dio cuenta que estaba en el hospital de la escuela... Acercándose a la mesa al lado de su cama encontró sus lentes, los cuales se puso antes de sentarse... Frente a su cama había tarjetas y dulces por todas partes.
Justo en ese momento Dumbledore entró en la habitación. "Buenas tardes, Harry."
"Profesor Dumbledore, ¡Quirrell tiene la piedra!" comenzó Harry enseguida. "¡El va a-!"
"No, Harry, no lo hará." Dumbledore lo interrumpió.
Harry lo miró confuso. "Pero-"
"Todo está bien." aseguró Dumbledore apoyando una mano en el hombro del niño antes de desviar su atención a los dulces frente a la cama. "Fichas de tus admiradores."
"¿Admiradores?" Harry frunció el ceño.
"Lo que sucedió en las mazmorras entre tu y el profesor Quirrell es un completo secreto, por lo que naturalmente toda la escuela lo sabe." Dumbledore dijo y ambos sonrieron. "Ah, veo que tu amigo Ronald te ha ahorrado el problema de abrir tus ranas de chocolate."
"¿Ron estuvo aquí? ¿El está bien?" Harry preguntó enseguida recordando a sus amigos. "¿Qué pasó con Hermione y Eliana?"
"Los tres están bien." aseguró Dumbledore con una sonrisa.
"Pero, ¿qué le pasó a la piedra?" Harry preguntó confuso.
"Relájate, querido muchacho." pidió Dumbledore. "La piedra ha sido destruida... Mi amigo Nicolás y yo conversamos un poco y acordamos que era lo mejor para todos. Para la mente bien organizada, la muerte no es más que la próxima gran aventura."
"Pero Flamel morirá, ¿no?" Harry preguntó.
"Tiene suficiente Elixir para poner en orden sus asuntos." dijo Dumbledore mientras se sentaba en la cama. "Pero sí, morirá."
Harry asintió antes de recordar algo. "¿Cómo es que tuve la piedra, señor? Un minuto estaba mirando el espejo, y al siguiente-"
"Verás, solo una persona que quisiera encontrar la Piedra, encontrarla pero no usarla, podría obtenerla." Dumbledore explicó. "Esa es una de mis ideas más brillantes... Y entre tú y yo eso es decir algo."
Ambos sonrieron de nuevo antes de que Harry se enseriase de nuevo. "¿Eso significa que con la Piedra desaparecida, Voldemort nunca podrá volver?"
"Me temo que hay maneras en que él pueda regresar." dijo Dumbledore en tono un poco amargo. "Harry, ¿sabes por qué el profesor Quirrell no pudo soportar que lo tocaras?" cuando él niño sacudió la cabeza, continuó. "Fue por tu madre... Ella se sacrificó por ti y ese tipo de acto deja una marca." ante eso el chico tocó su cicatriz. "No, este tipo de marca no se puede ver... Vive en tu propia piel."
"¿Qué es?" preguntó Harry en voz baja.
"Amor Harry, amor." dijo Dumbledore dándole una palmadita en el hombro antes de levantarse y acercarse a los dulces. "Ah... Frijoles de cada sabor de Bertie Bott... Fui muy desafortunado en mi juventud al encontrarme con uno de vómito, y desde entonces he perdido mi gusto por ellos... Pero creo que podría estar a salvo con un buen toffee." tomando un frijol marrón se lo comió. "Mm... Cerumen." dijo con gravedad mientras se iba, manteniendo la puerta abierta para Ron, Eliana y Hermione que aparecieron en ese momento.
"¡Sólo cinco minutos!" Madame Pomfrey llamó desde fuera, aunque ninguno de ellos realmente la escuchó.
"¡Harry!" chillaron Hermione y Eliana, mientras corrían hacia su cama.
"¡Hola amigo!" Ron las siguió, sentandose en el borde de la cama.
"¡Hola, ¿están bien?!" preguntó Harry enseguida.
"¡Genial!" Ron sonrió.
"Perfectamente." Hermione afirmó.
Cuando Eliana no dijo nada Harry la miró. "¿Eliana?"
"¡Mejor que nunca!" Eliana le sonrió, sentándose también. "Harry, pensamos que eras... pensamos que estabas muerto."
"Sí." afirmó Hermione. "¿Qué pasó ahí abajo?"
Sin dudarlo Harry se lanzó a decirles exactamente lo que había visto y lo que Quirrell había hecho... Eran una audiencia perfecta; se quedaron sin aliento en todos los lugares correctos y sus ojos se abrieron enormemente cuando les dijo que Voldemort se había escondido bajo el turbante de Quirrell... Finalmente, recitó lo que Dumbledore le había dicho apenas unos minutos antes de que entraran.
"Por lo tanto, ¿Quirrell... está muerto?" preguntó Ron a lo que Harry asintió en silencio.
Completamente aturdida por el alivio de que estuviera bien, Eliana no pensó dos veces en lanzarse hacia Harry envolviendolo en un abrazo. "¡Me alegra que estés bien, Harry!"
"¡Ay!"
Ante su quejido ella se apartó rápidamente, pareciendo ansiosa. "¡Lo siento!"
"Está bien." Harry sonrió.
"Harry." dijo Hermione llamando la atención de sus dos amigos. "Hiciste lo que tenías que hacer... No deberías sentirte culpable por ello."
"Lo sé." respondió Harry. "Pero todavía no me gusta."
"Iba a matarte." dijo Eliana seriamente. "No había nada más que pudieras hacer."
"Podría haber ido por mi varita." dijo Harry en voz baja. "Podría haber tratado de aturdirlo-"
"No tenias suficiente tiempo." Eliana lo interrumpió sacudiendo la cabeza.
"Eliana tiene razón, Harry." dijo Ron, inclinándose hacia delante para colocar una mano sobre el hombro de su mejor amigo. "El te habría matado... Hiciste lo único que podías."
"Supongo que sí." los hombros de Harry cayeron.
Su lenguaje corporal triste le dio a Eliana ganas de abrazarlo de nuevo. "Harry... Tu-Sabes-Quién no se ha ido para siempre, ¿verdad?"
Con un suspiro Harry se encontró con sus ojos. "No lo sé."
"Así que tú-sabes-quien ¿volverá?" preguntó Ron.
"El profesor Dumbledore dijo que todavía está por ahí en alguna parte, esperando la oportunidad de recuperar un cuerpo." Harry les explicó lentamente. "Al no estar realmente vivo, no puede ser asesinado." los cuatro cayeron en un largo silencio que él mismo rompió. "¿Qué les pasó a ustedes entonces?"
"Bueno, Eliana y Hermione una vez que me llevaron-" dijo Ron.
"¡Eso tomó un tiempo!" Hermione olfateó.
"Luego subimos a Dumbledore... Fuimos a su oficina, pero él habló antes de que pudiéramos... Dijo: «Harry lo persiguió, ¿no es así?» y corrió a buscarte." Ron prosiguió.
"Han tenido casi quince minutos." Madam Pomfrey irrumpió con aspereza. "¡Salgan, ahora!"
"Nos vemos en la fiesta de mañana, amigo." dijo Ron poniéndose de pie. "Slytherin ha ganado, nos arruinaron en el último partido de Quidditch sin ti, pero supongo que la comida será buena."
"Espero que te sientas mejor para mañana, Harry." dijo Hermione levantándose también.
Ron asintió enseguida. "Sí, has tenido tres días, no es-"
"¡Fuera!" Madam Pomfrey interrumpió corriendolos rápidamente de la habitación.
