"Todos los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi"

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"THE OFFICE"

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Capítulo 9

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"WASEDA"

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*NOTA: AL FINAL DEL CAPÍTULO SE ENCUENTRA ESCRITA LA FECHA DE ACTUALIZACIÓN DEL SIGUIENTE Y LAS PÁGINAS DONDE TE PUEDES ENTERAR DEL MOMENTO EN EL QUE SE SUBE A FANFICTION.

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Las manos me tiemblan al poner el candado de la cortinilla, solo es cuestión de poner un poco más de presión para cerrar el artefacto. Él me espera de pie, al lado mío. Suena su móvil y responde, escucho una voz femenina al otro lado de la línea: —¿Ranma?

—¿Sí?... No lo sé, ya es un poco tarde y no estoy cerca de la casa…

A mi mente llegan todas las cosas que me ha dicho Yuka desde que lo conocimos: que era modelo, que debía tener muchas seguidoras por ser un sex simbol, que todas las miradas se centran en él cada vez que llega a un sitio…La sangre me hierve, ahora quiero tenerlo solo para mí. Cierro el candado de inmediato y le acaricio el brazo hasta llegar a su mano y tomarla. Lo estiro hasta las escaleras externas que dan a mi pequeño apartamento y lo miro directo a los ojos; su mirada azul me ruboriza al instante. Enarca una ceja y me ofrece su perfecta media sonrisa mientras le dice a su interlocutora: —Te llamo luego —corta la llamada y me siento aliviada y a la vez nerviosa, hoy volveremos a estar juntos, pero esta vez no habrá alcohol de por medio, me siento complacida de que ese par de zafiros me mirarán solo a mí.

Todavía recuerdo lo mal que lo pasé toda la semana; llegando vestido como siempre con su impecable traje y corbata. El saco le ceñía en los brazos haciendo que su torso se distinguiera imponente y fuerte, ni hablar de sus pantalones que me hacían mirarlo justamente en la parte donde no debía. Me di cuenta de que se veía tan elegante como un CEO pudiera llegar a ser, aunque no sé si fue después de nuestro encuentro en el bar que sentía como si nunca lo hubiera visto tan detenidamente como ahora, y al mismo tiempo era decepcionante que me ignorara por completo. Un humor de los mil demonios me dominaba cada que lo veía reírse y ser amable con el resto de las chicas en la oficina, ser amable y caballeroso como lo había sido conmigo el día posterior a nuestra noche, incluso podía notar como Yuka no le sostenía la mirada y un fuerte sonrojo aparecía en su rostro cada que él se dirigía a ella o le pedía que fuera a su oficina, era tan notorio que estaba interesada en él.

Trataba de ese modo a todas, excepto a mí; es que podía mirar más tiempo a una percha ¿y yo? Seguro se había arrepentido ¿cómo era posible que después de lo que pasó entre nosotros yo no le importara ni un poco? Cuando todavía tenía las marcas de sus labios en los pechos y otra evidente justo a un lado del cuello que había tenido que cubrir con maquillaje. Y es que no podía dejar de pensar que fui su diversión de una noche, de aquellas noches que no quieres recordar al día siguiente y que no tienen nombre ni cara. Un tipo como Saotome que se viste increíble, se ve como un alto ejecutivo, conduce un auto último modelo, tiene un cuerpo esculpido por renacentistas y esos ojos atípicos en un japonés común, y por si fuera poco coge como los dioses, no sale con mujeres con ropa de segunda y que llegan al trabajo en transporte público. No él, tampoco Shinnosuke, yo solo soy capaz de conseguir tipos como Gosunkugi.

Pero extrañamente hoy había venido a buscarme, sin tener que hacer absolutamente nada para llamar su atención…bueno, solo intenté un par de veces de abrir más el escote de mi blusa cuando la ventana de su oficina que daba a mi escritorio estaba abierta, subí un par de dedos de dobladillo a mis faldas y todos los días me puse medias. No sé si eso tendría que ver, pero según lo que me dijo en la tienda, él veía en mí algo diferente.

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Recargado en el respaldo de mi cama, pude contemplar por qué era modelo de revista, sentada a horcajadas sobre él, sentía sus manos controlando mis movimientos con fuerza y presionándome sobre su virilidad invadiéndome por completo. Cada vez que me penetraba más y más profundo, yo echaba la cabeza hacia atrás, cada que bajaba un poco para lamerme el cuello y succionar mis pezones me provocaba retorcerme con copiosidad. Parecía jactarse de su descubrimiento y jadeó mientras me apretaba las nalgas aumentando el ritmo con las manos. Me encendí por completo y los espasmos llegaron a mí calentándome como si fuera un volcán. El orgasmo llegó rápidamente y él tampoco tardó en terminar, lo abracé, exhausta y salí de él para tumbarme a un costado, en mi pequeño lecho. Ranma se incorporó un poco para quitarse el preservativo y colocarlo en un cesto para basura que estaba cerca. Nos cubrimos con el edredón, mientras él se giraba para mirarme de frente.

Sus ojos parecían delinear mi rostro, yo aun jadeaba menguadamente, él era apuesto, perfecto…demasiado para mí. En ese momento me volvió a invadir la culpa, él pareció notarlo, porque cuando intentó besarme, le rehuí.

—¿Qué pasa?

—Nada, es solo que…

Resopló y se recargó en la cabecera de la cama— No me digas que otra vez es "Shinnosuke"

No tuve qué responder nada, mi cara lo decía todo. Subió las manos y las colocó detrás de su cabeza, pude ver cómo los músculos de su torso se contraían y marcaban perfectamente, mientras daba un profundo suspiro, yo lo miré mientras me mordía el labio inferior ¿cómo podía pensar en Shinnosuke después de haber tenido todo eso? —¿Puedo preguntarte algo? —dijo de nuevo mientras repasaba otra vez mi cara, mis senos y el resto de mi cuerpo cubierto con la cobija relavada.

—Dime.

—¿Tienes algún acuerdo con él? Porque está comprometido con otra.

Tragué duro, pero aun así lo miré fijamente; me molestaba que me recordaran que estaba tras un hombre comprometido— No, no tenemos nada —contesté parca. Ranma sacó su arrogante media sonrisa, odiaba cuando lo hacía para burlarse de mí— ¿Entonces por qué te importa tanto? Ni que él hubiera sido tu primera vez o algo así… —rio. Me sonrojé al mismo segundo que lo dijo, no pude más que desviar la mirada. Abrió los ojos, sorprendido, era de no creerse, pero era la verdad— … ¿¡Shinnosuke es tu primera vez!? Vaya… ¿qué edad tienes?

—No te importa —contesté de mala gana dándole la espalda.

—Oye, oye…perdón. No me estoy burlando de ti, todo el mundo tiene a alguien no olvidable. Cambiemos de tema ¿quieres? Akane…—me tocó levemente el brazo, yo me sentía indignada por algo muy bobo. Él pensó que lo había arruinado todo— Supongo que querrás que me vaya. Lo siento, no fue mi intención ofenderte. Se sentó en la cama apoyando los pies en el suelo. En cuanto se quitó el edredón de encima sentí el frío en mi espalda, pero no quería sentirlo, no quería que se fuera. Quizá tenía muchas ganas de tener sexo con él otra vez.

—No dije que te fueras, no lo interpretes así —me miró con esos ojos azul profundo, el tipo me derretía— solo…quisiera evitar esos comentarios por ahora.

Volvió a sonreírme, seguro se dio cuenta de que quería más. Dejaría que esta vez el tomara la iniciativa para no verme como una fácil. Me sentí decepcionada cuando vi que ya se había puesto la ropa interior y lo siguiente que dijo me sacó de mis pervertidos pensamientos— ¿Tienes hambre?

—¿Qué?

—Mi objetivo inicial al venir aquí era invitarte a comer, a esta hora, cenar.

Enarqué una ceja, incrédula— ¿Viniste desde tu casa a invitarme a cenar? Pudiste haberme enviado un mensaje.

—No ibas a responderlo por ser domingo, te conozco.

—Eso es cierto, pero ¿de verdad piensas que te voy a creer que solo querías cenar?

—¡Lo juro! Iba a invitarte a cenar, pasear un poco, hablar de nosotros…

—¿Ah sí? —dije con sarcasmo.

—Sí.

—¿Y después?

—Después iba a proponerte tener una sesión de sexo desenfrenado en mi apartamento, pero tú cambiaste mis planes. Hiciste todo al revés.

—¡¿Qué?!

—Tú insististe, me trajiste hasta aquí y me cogiste como si tuvieras mucho tiempo sin tener relaciones sexuales.

—Ja-ja, qué gracioso —le lancé la almohada, que esquivó mientras se ponía los pantalones.

—Anda, vístete, te llevaré a cenar.

—¿A esta hora? No gracias —apenas daban las ocho, pero ya estaba oscuro.

—Entonces te preparo algo, a ver qué tienes en la alacena.

—Buena suerte —le dije. Desde mi cama lo vi pasar a la cocina, y por la oscuridad que había, noté cuando abrió la puerta del refrigerador. Seguro se encontró con el recipiente de arroz pasado de tres días. Luego escuché el rechinido de las puertas de los estantes debajo y sobre la estufa. Tomé mi móvil, ni un solo mensaje ni llamada de Shinnosuke. Volví a dejarlo sobre el buró.

—¡Tendo! —me grita desde la cocina.

—¿Qué pasa?

—¿Cómo es que sobrevives? ¿Te comes las paredes, o algo así?

—El sexo te pone bromista ¿no? —repliqué, aguantándome la risa. A veces no comía nada o pasaba a la tienda por un onigiri y lo comía de camino a casa.

—Vamos a algún lado ¿hay algún lugar que te guste por aquí?

—Esta zona no es segura. Se robarían tu auto por piezas.

Entró a la habitación mientras se acomodaba la camisa— Pidamos algo entonces ¿qué se te antoja?

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Media hora después despedíamos al repartidor, nos sentamos en la pequeña mesa a comer pizza y ensalada. Hablamos un poco— ¿Por qué vives aquí? —dijo engullendo la pizza de queso con champiñones y jamón.

—¿Algún problema?

—¡Es horrible!

—Es lo que puedo pagar.

—No me explico en qué te gastas todo el dinero.

—Deudas pendientes.

—¿Con quién? ¿Con la Yakuza?

—¡No! Con la universidad.

—¿Pagas con centavos de yen o por qué no has terminado?

—Llevo años pagando solo intereses, es complicado de explicar.

—Puedo ayudarte, si quieres.

—Ya no te quiero deber más dinero, Ranma.

Sonrió— Me gusta cuando me dices Ranma.

—Es tu nombre ¿no?

—Sí, pero me gusta cómo lo dices allá —señaló hacia mi habitación.

—¿Por qué? —pregunté aun masticando la pizza.

—Porque parece ser el preámbulo de tus orgasmos —dijo con una gran sonrisa en el rostro.

—¡Ya! —le lancé una servilleta mientras se reía a carcajadas.

—Está bien, ya. Hablaba de ayudarte a revisar la cuenta, a ver si se podía reducir ¿en qué universidad dices que estudiaste?

—Waseda.

—¡¿Waseda?! ¿Tus padres son ricos o cómo hiciste para entrar ahí?

—Larga historia —respondí, no iba a contársela toda en ese momento.

—Supongo que te dieron una beca.

—Sí, pero luego me la quitaron, aunque aun así salí con muy buen promedio.

—Por eso no has terminado de pagar… ¿hiciste un posgrado también ahí?

—Sí.

—¡¿Sin pagar la carrera antes?!

—Ya te dije que es una larga historia —no me gustaba que insistiera, puesto que esa historia involucraba a la familia de su querido jefe, el director Kuno, y aunque ya habíamos tenido intimidad, no sentía la confianza de contarle mis cosas porque sí.

—De acuerdo, no te preguntaré más. Pero si te ayudo vas a tener qué contarme cómo fue todo.

—Sí, ya lo sé…pero por ahora no tengo ganas.

—Está bien, pasemos al postre —dijo acercándose a mi rostro rozando su nariz con la mía y buscando mis labios. Por supuesto, me rendí ante él otra vez.

Había pasado una increíble velada con él a pesar de que mi "día de descanso" había sido terrible en un inicio. Otra media hora después, despedía a Ranma en la puerta de casa, yo vestía solo mi bata de baño, no hace falta mencionar que el postre había sido otro encuentro fortuito, pero para nada dulce sino todo lo contrario, Ranma empezaba a desinhibirse y adoptando una posición de macho dominante quiso estar arriba. Mientras me penetraba me miraba intensamente lo que fue en exceso abrumador para mí, me había dejado exhausta.

—¿Segura que no quieres quedarte esta noche en mi apartamento?

—Necesito dormir —respondí. Sabía que si me iba a su casa no dormiríamos, como él me había insinuado aquella vez en el hotel.

—Es cierto. Nos vemos mañana —dijo, bajando las escaleras.

—¡Ranma! —lo llamé, no sé por qué, tal vez quería que me mirara otra vez, me gustaba su atención y la manera de devorarme con los ojos. Se giró, apoyándose en la barandilla de metal —Te veo mañana.

Sonrió y me guiñó un ojo. Cerré la puerta y suspiré, esa noche iba a dormir muy bien.

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El trabajo en la oficina seguía siendo estresante, esa semana hizo que volviera a la farmacia por mi botella de antiácido. Es que el cliente, Mousse, ex novio de Shampoo se empeñaba en dejarme en mal con mi jefe. Shampoo parecía disfrutarlo, era ella quien llevaba la cuenta personalmente y no el equipo. Shinnosuke había estado viajando a Kyoto con su padre, así que se le veía todo el tiempo con Mousse.

El director Kuno me mandó llamar muy consternado después de la última reunión, donde por supuesto fuimos descartados completamente por el cliente, otra vez: — Ranma, sobre el proyecto de Mousse…

—Estamos trabajando, señor director, usted ha visto todo lo que hemos presentado.

—Sí, pero…me preocupa que estés perdiendo tu toque. Nada de lo que has hecho parece agradarle al cliente.

No podía decirle que el tal Mousse estaba tratando de joderme porque él pensaba que su exnovia lo había dejado por mi culpa, ese no era mi asunto y se vería muy cobarde y nada profesional el decirlo— Me parece que Mousse no es muy abierto a nuestras opciones, hemos tratado de rediseñar…

—Sí, sí, sí, muchacho, eso ya lo sé. A veces hay que darle al cliente lo que pida y no tratar de demostrar nada. No hagas que me arrepienta de haberte contratado, hijo. Me caes muy bien, pero tienes que ser más humilde.

¿Humilde? Todo lo que había hecho era tratar de lamerle las botas al tipo y él quería que fuera "más humilde" me mordí la lengua para no soltar un improperio. No dije nada. Salí de ahí echando pestes por lo bajo, Akane, Yuka e Hiroshi me esperaban afuera de mi oficina.

—Saotome.

—¿Qué quieres, Akane? —respondí cortante mientras me sentaba en mi escritorio y ponía la contraseña a mi computador.

Tomó aire antes de hablar, no sé qué tan molesto me veía, en realidad lo estaba. Yuka e Hiroshi permanecían un par de pasos detrás de ella— Eh…tenemos algunas correcciones que necesito que revises, antes de que…

—No.

—Es que vamos atrasados y ya deberíamos empezar con…

—Si es sobre el proyecto de Mousse, no quiero saber NADA de eso ahora. Si no tienes nada más importante qué decirme, vuelve a tu lugar.

—Pero…

—NO —dije alzando la voz, y los tres salieron de mi oficina cerrando la puerta. Logré escucharlos hablar en el pasillo.

—Se ve bastante enojado —mencionó Hiroshi— creo que hoy trabajaremos hasta tarde.

—No creo que esté enojado, solo presionado, quién sabe qué le habrá dicho el director —Akane mordía la tapa de la pluma.

—Yo digo que Hiroshi tiene razón, debe estar muy enojado ¡te dijo Akane! — Yuka estaba sorprendida.

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Tal y como mi equipo pronosticó, nos quedamos trabajando hasta las ocho de la noche ese día. Hiroshi y Yuka se retiraron antes y Akane no volvió a entrar a mi oficina ni a decirme nada hasta que yo salí de ahí— Akane —la llamé, levantó la cabeza, pero de inmediato bajó la mirada.

—Me quedaré un rato más, tengo que terminar esto que me acaban de entregar los chicos.

—Déjalo así, vámonos.

—De verdad, así mañana podemos presentarle algo al director que sea aprobado, no creo que me lleve más de una hora.

—Discúlpame, no debí hablarte así.

Ella sonrió levemente, buscaba decirme las cosas con cuidado—No hay problema, sé que como líder del proyecto tienes muchas más responsabilidades, nosotros somos quienes debemos darte resultados.

—Te invito la cena.

—Ya me has invitado antes, no puedo aceptar esta vez.

—Por favor, acompáñame. Hoy no fui un buen jefe contigo, déjame compensarte.

Asintió con la cabeza, pero aún no lograba que volviera a mirarme a los ojos. Salimos de ahí y nos fuimos en mi auto, compramos comida para llevar.

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Escucharla suspirar de esa manera me indicó que estaba completamente relajada, le costó un poco acostumbrarse y se quejó cuando le puse las piernas en mis hombros. —Espera, duele, así no… —fue lo que me dijo mientras yo me movía más despacio, aunque no sabría cuánto tiempo podría aguantar así, estaba muy húmeda y tibia, tanto que me estaba causando una placentera agonía, cuando percibí con el poco control que me quedaba que ella comenzaba a gemir, la penetré con fuerza emitiendo un gruñido fuerte, no podía aguantar más esa tortura y descargué así toda la frustración de hacía unos segundos en ella, tanto, que la oí gritar mi nombre mientras la embestía una y otra vez. Debo admitir que es una de mis posiciones preferidas, puesto que pude sentirla por completo.

—¿Te gustó? —pregunté. Ella mantenía los ojos cerrados y se pasaba la mano por la frente.

—Sí, pero no estoy segura de poder caminar mañana ¡Me duele todo!

La abracé por la cintura— Mañana será otro día, descansa.

—Tengo que regresar a casa, no puedo llegar a la oficina con la misma ropa de hoy.

—Vete a casa por la mañana y le diré a todos que te he enviado a hacer un encargo.

Movió la cabeza afirmativamente y se quedó profundamente dormida. Había hecho mal en perder los estribos con ella, el resto del equipo eran una cosa, pero ella estaba ahora en mi cama y se me había entregado después de todo. Los días subsecuentes nuestros encuentros fueron algo similares, confieso que tenerla a mi merced después de un día de trabajo era un excelente estimulante por las mañanas, sabía que al terminar la jornada me relajaría con ella entre mis brazos y me olvidaría de los problemas en la oficina. Pero ni todo mi vigor le causaba la más mínima perturbación, ella al igual que yo, también parecía usar todas sus fuerzas durante el acto hasta cansarse y quedarse dormida, a veces con un sutil sopor que la dejaba abstraída y era cuando aprovechábamos para hablar de cualquier cosa.

—¿Por qué no le pides dinero a tus padres para saldar tus deudas?

—Solo tengo padre, mi madre murió cuando era niña. Hace ya varios años que salí de casa y por lo que sé, no quiere ni verme.

—¿Él te lo dijo?

—No, mi hermana mayor, Kasumi.

—¿Por qué no le pides dinero a ella?

—Mi padre se enteraría, además, me prometí a mí misma nunca aceptarles dinero.

—¿Por qué? —no la vi muy convencida de responder, apretó los labios e hizo una mueca, pero al final me lo contó de manera escueta.

—Mi padre me comprometió con un tipo que tenía dinero, sucedió algo y no quise casarme y…él aceptó que la familia de mi ex prometido pagara para buscarme durante un tiempo. Al final, arreglaron que el tipo se casara con mi otra hermana y desistieron de buscarme.

—¿Querían casarte a la fuerza?

—Algo así.

—¿Por qué la insistencia de casarte precisamente con él? ¿por su dinero?

Se pasó la mano por el flequillo antes de continuar— No… ¿de verdad te interesa? Fue ya hace mucho.

—Solo si quieres decírmelo, no es como que vaya a contárselo a alguien.

—Nunca se lo conté a nadie.

—¿Ni a Shinnosuke?

—Shinnosuke solo sabe que tuve un pleito con mi familia y que no hablo con ellos, pero nada más.

No me extrañó que el tipo no supiera nada de su vida, solo le importaba sacarle provecho a su inteligencia, a su trabajo, a su cuerpo— Ah.

Si ella no quería decirme las cosas, tampoco la iba a obligar, pero ella continuó sin que yo se lo pidiera— Mi padre tiene un dojo y por una antigua costumbre en su familia solo los hombres pueden heredar las técnicas y el nombre, así que buscó a alguien que fuera un "digno heredero" alguien que supiera de artes marciales y aprendiera las técnicas de nuestros ancestros los Tendo. Fue casual que su familia tuviera mucho dinero.

—¿Te pagó la escuela, el que era tu prometido?

Resopló y asintió— Solo al inicio, ya estaba matriculada, pero al negarme al casamiento suspendieron los pagos y…

—¡¿Te quedaste en esa universidad para demostrarle a todos que podías pagarla?! —resoplé, el orgullo de esta mujer aparecía siempre en el momento en que no debía—…Akane…

—¿Qué? —dijo a tono de reclamo.

—Estás pobre por tonta.

—¡¿A quién le dices tonta?! —se enderezó, poniéndose a la defensiva y empujándome en el pecho con la palma de la mano.

—A ti, sabes que tengo razón. Con tu capacidad habrías hecho lo mismo en cualquier universidad pública y no en una de las más caras de Japón.

Se cruzó de brazos y apretó los labios— Pero no hubiera conseguido esa pasantía en Estados Unidos de no haber estado en Waseda.

—Quizá esa no, pero con cualquier otra empresa extranjera, sí —como no me dijo nada, seguí— dudas demasiado de lo que puedes hacer solo por demostrar algo que no tenía motivo.

—¡Les demostré que podía pagar sola la carrera, a él y a mi padre!

—Claro, a costa de vivir en la miseria, porque tampoco veo que hables con ellos o te lo hayan aplaudido, lo hiciste para ti misma y como resultado de ello te vistes como vagabunda. —me lanzó una mirada asesina y tragué duro; yo y mi gran boca.

Akane estaba a punto de matarme— Te molesta la gente como yo ¿no?

—No…

—Te acuestas con la vagabunda —sin soltar la sábana se sentó en la orilla de la cama, colocando los pies en el piso para buscar su ropa.

Siempre que la hacía enojar me divertía, pero esta vez se me había ido de las manos— ¡No quise decir eso, Akane!

—¡Pero lo dijiste!

—Te molestas porque sabes que es la verdad, ¡qué más da como te vistas! para mí eso no es importante.

Refunfuñaba mientras se ponía una y otra prenda a la vez que no dejaba de replicar— ¿Ah no? ¿Y qué es importante para ti entonces?

—Tú lo eres…

Entornó los ojos con fastidio— Ash, ¡ve a conseguir quién te compre esa excusa!

—Me ha funcionado antes —dije con arrogancia.

—Pues yo no tengo para comprarte, bien lo sabes —respondió con sorna; estaba muy dispuesta a irse, pero yo no permitiría que lo hiciera.

—Akane, no es para tanto, no te pongas así…no te vayas, ya es tarde —ni siquiera me respondió, se levantó como de rayo y se dirigió a la puerta, apenas y pude ponerme los pantalones para correr tras ella. Pude alcanzarla en la puerta, mientras se calzaba los zapatos y recogía su bolso. —Oye…

—¡Déjame! Me dejas muy claro lo elitista que eres.

—¡No soy elitista!

—¡Pues eres bastante presumido y arrogante! solo porque todos tus trajes están hechos a medida, tienes una jodida corbata para cada combinación que haces y tus zapatos de piel brillan más que el encerado de tu auto —se giró hacia la puerta y la tomé del brazo hasta acercarla a mí.

—Tú eres demasiado infantil.

—¿Infantil? ¿después de todas las cosas que me dijiste? ¡Solo te importa acostarte conmigo! —se giró de nuevo, ofendida, y de nuevo la atraje para que me mirara directo a los ojos.

—Si no me importaras ¿crees que me preocuparía por tus finanzas? ¿crees que te diría que eres lo suficientemente buena para superarte en cualquier lugar del mundo?

Me miró fijo, se quedó pensando y apretó los labios en un falso mohín— Me dijiste vagabunda...

—Lo sé, perdón. —no me quedó más remedio que disculparme, sí me había pasado. Ya le había recriminado su mal vestir, tal vez el recordar la situación con su familia la hizo sentir vulnerable.

—Sigo molesta contigo.

—Te entiendo, discúlpame, por favor, pero no te vayas, es peligroso. Puedo quedarme en el sofá esta noche, si así lo quieres.

Enarcó una ceja— Esta es tu casa, no tienes por qué dormir ahí.

—No quiero molestarte y te repito, me preocupa que salgas sola a estas horas —algo dije bien porque en ese momento, Akane puso un gesto conmovido.

—Estoy cansada, deberíamos volver a la cama —solo asentí y caminé detrás de ella, mientras la abrazaba por la cintura, la besaba al inicio de su cuello al tiempo que comenzaba a desvestirla— ¿Qué estás haciendo?

—Pidiendo disculpas.

Sonrió levemente mientras se sujetaba de mis brazos sin dejar de avanzar hacia la habitación— Tendrás qué suplicar de rodillas…

La miré de un modo perverso, ella no pudo evitar alzar las cejas y morderse los labios interpretando lo que le iba a hacer.

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¡Hola! Muchas gracias por seguir leyendo el fic. Cómo siempre agradezco a mi beta Sailordancer7 que tiene su fanfiction Cherry Blossoms en proceso y a Sakura Saotome que está a punto de finalizar su fanfiction Por un sueño. Vayan a leerlos si no lo han hecho, dejen un review que es motivante para los fickers.

Vayamos al fic. Del capítulo anterior, me dijeron que fue muy corto y la mayoría estaban ansiosos por saber qué iba a pasar en este ¿sucedió lo que pensaron? Ya sé que también me dirán que estuvo corto, pero no se quejarán de que este capítulo chorreaba limonada. Aunque no lo crean, para mí es difícil hacer lemons, me da mucha pena escribirlos, pero todo sea por los lectores.

Aquí vemos que Ranma y Akane ya están entrando más en confianza [después de tanto agasajo, creo que se esperaba] y su relación en el trabajo también comienza a mejorar ¿qué irá a pasar? Me lo pueden comentar en un review, si quieren. También si no tienen nada qué decir, pero leyeron, pueden dejar un punto, comentar: leído, dejar su nickname, un saludo, decirme de qué país son. ¡Lo que gusten! La plataforma de Fanfiction arroja estadísticas, pero ¿cómo saber si solo pasaron sin ver o lo leyeron? Me encantaría saberlo.

Pauvishana, Sary Topai, julietasarard, Esmeralda Yasmin, Alexandraaa417, Elisa LJ, Paola Andrea1, Niomei, Yumari Jimenez, ojuan, Karol Butz Molina, LUMAMI, Bayby Face, Benani0125, Bealtr, SARITAINMELOVE, Lu chan87, ilusion29, nancyricoleon, MelAngi, Daniela Valezka Avila Gallardo, Nancy reyes, Lucitachan, Akanita de Saotome, Peque T, , Silvia, Sailordancer7, RANMA LOVE, Guest, Alicia, Liz, Daniela, Caro Larrosa, AkaneMx, Nicky, Guest, Guest, Bianka Sherlin, Grace, Yancy, Guest, Lapocho, 1Andrea11, Yancy.

Gracias a todos ustedes por dejar su review, a los que recomiendan el fic y comparten. Escribo para mí y lo comparto con quién guste leer, acepto siempre críticas constructivas, leo toooodos los reviews y los tomo en cuenta, son muy importantes para mí. Perdón si me faltó alguien en la lista, a veces no me aparecen todos en el muro de fanfiction pero sí me llegan al correo así que te he leído también.

A las Locas por el Dios Griego, Ranma Fanfics por siempre, Mundo Fanfics Inuyasha y Ranma, Fanfics y Fanarts de Ranma Latino, Es Tu mundo Fanfics, que siempre apoyan al fandom compartiendo en sus páginas, gracias por hacer este gran trabajo. Síganlos, siempre tienen muy buenas recomendaciones.

Dedico este capítulo a mi querida Juany Rdz, mejor conocida como Mamá Nodoka para que disfrute mucho de ese proyecto que está a unos días de celebrarse. ¡Quiero que estés muy contenta! Te quiero mucho.

*AVISO IMPORTANTE* El fanfiction THE OFFICE se actualiza aproximadamente CADA DOS SEMANAS, los días martes. El primer aviso de la actualización se da en mi página de Facebook Susy Chantilly y también en las páginas que están escritas en los párrafos anteriores, para que des follow. También si estás suscrito a la página de Fanfiction y me sigues como usuario (Susy Chantilly) o al fic, te llega una alerta a tu correo. ¡Muchas gracias por estar al pendiente de la historia!

Cuídense mucho, los leo muy pronto.

Susy Chantilly.