"Todos los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi"

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"THE OFFICE"

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*NOTA: Este fanfiction está escrito como AU [universo alterno] por lo que las personalidades de los personajes pueden variar de los originales. Al final de este capítulo se encuentra la fecha de la próxima publicación.

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Capítulo 11

"EMPATE"

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Ranma llegó a mi rescate como muchas veces antes. Lo de Shinnosuke y su padre me había tocado en la fibra más profunda del corazón y volví a intentar llenar ese hueco con alcohol.

Terminé como todas las ocasiones en que me había pasado de tragos, en la cama con un hombre. Me le había ofrecido, ahora por nada, solo fui sincera y le dije lo que en realidad buscaba: sentir algo. La diferencia fue que esta vez sí lo sentí. Ranma me dijo que me quería de verdad y yo…yo solamente quise creerle, me dejé llevar. No fue como siempre que lo hacíamos donde cada uno buscaba llegar al orgasmo, él quería algo más y yo también.

Hecho estaba, no podía cambiar nada, de lo único que estaba arrepentida era de haber permitido que sucediera, aceptar sus: "te quiero" y ser su mujer.

Tenía miedo de estar sintiendo esto por Ranma y que se esfumara de pronto, como pasó con Shinnosuke. Ya no estaba tan segura de que mi amor por Shinno se mantuviera tan fuerte como antes. Sí, aún lo amaba, pero lo sucedido anoche me hacía pensar cosas extrañas, como desear volver a hacerlo de la misma manera con Ranma, desear que nunca se fuera y que no tuviera ojos para nadie más que para mí. Otra decepción como la de Shinnosuke me destruiría, apenas y lograba mantenerme a flote como para que llegase otra mejor que yo, y Ranma me cambiara por ella. Pero es que Ranma no es así.

Shinno y Ranma son muy distintos, Shinno espera la aprobación de su padre y se rodea de muchas personas para evitar tener errores, o para justificarlos. Ranma sabe lo que quiere y va a por ello, no pide permiso a nadie, es decidido y afronta todo con astucia, siempre encuentra una forma de lograr lo que se propone. Será que por eso tengo tanto miedo, si Ranma se decide, me dejará sin más.

Cuando desperté me miraba de esa forma como lo hizo ayer, no recuerdo que Shinno ni nadie me hubiera mirado así antes. Tuve que fingir, como lo hice anoche cuando me quedé "dormida" de inmediato después de que Ranma y yo estuvimos juntos. Bendito alcohol, mi excusa más grande para decir que no recordaba nada.

Noté su enojo ¡es que no es tan fácil! No puedo decirle: "yo también te quiero" y esperar a que en un par de meses se vaya con alguna de esas tipas que lo llaman a diario. Perderlo me mataría.

Temblé cuando me dijo que llamara a la oficina para avisar que llegaríamos tarde ¿y si me lo decía otra vez? Estaba tan confundida que no podría darle una respuesta, entonces volvería a enojarse, porque a Ranma le gusta tener respuestas inmediatas. ¡Y yo no sabía qué iba a decirle!

—¿Qué vas a hacer? —me animé a preguntarle cuando llevábamos un cuarto de hora de camino. Él estaba pensando en algo, porque miraba hacia el frente muy concentrado.

—Hice un par de llamadas antes de salir de tu apartamento, iremos a un lugar y de ahí a la reunión con los clientes.

—¿Iremos a tu casa? —pregunté algo temerosa. No podíamos salir de ahí sin coger por lo menos una vez, o tocarnos de una forma en la cual hacer que el otro se viniera.

—No, puedo cambiarme de ropa a donde vamos.

—¿Iremos al lugar a donde vas los fines de semana? —sabía que Ranma visitaba a alguien casi todos los domingos, podía pensar que fuera su madre, pero él me había hablado poco de su familia. Siempre estaba al pendiente de ella, y a su padre lo veía muy poco. Yo intuía que estaban separados, aunque Ranma nunca me lo confirmó.

—No —respondió secamente— Iremos a un almacén.

—¿Almacén?

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En unos minutos llegamos a uno de los almacenes de ropa más exclusivos de la ciudad. Yo solo lo había visto por fuera, pero jamás había entrado, no tenía para qué. Iban a dar las nueve de la mañana— Debe estar cerrado a esta hora —dije cuando aparcamos. Ranma pareció no tomar en cuenta lo que dije, seguro seguía molesto— ¿vas a comprarte otro traje?

—Algo así.

Saludó a un guardia y éste nos dejó pasar por una puerta que daba a una especie de sótano. Era donde guardaban la mercancía nueva que llegaba. Una joven de cabello oscuro, perfectamente cuadrado a sus mejillas, con la mirada profunda como si fuera una hermosa muñeca de porcelana, nos atendió— ¡Bienvenido, Ranma! Hace tanto tiempo que no nos veíamos —dijo enmarcando lo que parecía una triste sonrisa. Ranma le respondió de la misma forma y yo sentí como se formaba un pequeño nudo en mi estómago.

—Encantado de verte otra vez, Hotaru.

—¿Es ella? —le preguntó mirándome de arriba abajo, haciendo una mueca extraña y enarcando una ceja.

—Sí, te presento a Akane Tendo —yo hice una pequeña reverencia, sin dejar de mirarla a los ojos, no tenía idea de lo que estaba pasando y no iba a dejar que se burlara de mí. Me sentía a la defensiva después de recordar lo comentado el día anterior por Shampoo, en aquel momento no pude defenderme, pero si volvía a suceder algo así, fuera quien fuera…

—¡Mira esa pequeña cintura! —dijo la chica extendiendo las manos para sujetarme con los dedos índice y pulgar— no te preocupes, buscaremos algo adecuado para que las caderas no se te vean tan grandes.

—¿Qué? —pregunté. Seguía sin entender nada.

—La dejo en tus manos, Hotaru. Recuerda, nada de más.

—¡Me insultas si me lo dices! De plano se ve que esta chica no es para nada extravagante. Hay que mantener su personalidad, sencilla pero elegante.

—¿Ranma? —lo miré para obtener respuestas. Exhaló y luego me respondió como si no estuviera haciendo nada del otro mundo.

—Hotaru es diseñadora de imagen, ella te sugerirá ropa qué usar. Trabajé con ella y su madre en una campaña, son dueñas del almacén.

Me quedé helada, esa chica debía ser millonaria, no tenía por qué estar trabajando ahí— ¡Ven, te dejaré como una verdadera ejecutiva! Así pareces vendedora de piso, ¡qué horror! —la chica no paró de hablar y me llevó a una sala aparte donde tenían un par de percheros, un estante lleno de zapatos, espejos de cuerpo entero y un escalón tipo podio donde me ordenó subir. Me quitó la ropa con una destreza increíble, que no puedo creer cómo sacó todo sin romperlo. —¿Qué le pasó a tu ropa interior? —chilló escandalizada.

—¿Qué tiene mi ropa interior? —pregunté. Ella negó con la cabeza.

—Sería mejor que no te pusieras nada a que usaras eso. Tu novio lo preferiría —me dijo casi al oído. No sabía si ofenderme o no, pero ya estaba ahí, prácticamente desnuda frente a una extraña desconocida…aunque tenía razón en lo de no usar interiores, Ranma se había quejado mil veces de tener que quitarme las pantaletas cuando lo hacíamos frente a la puerta del apartamento, justo antes de salir a la oficina. Me sonrojé como colegiala, mientras la curiosa chica me interrumpía el pensamiento otra vez —Vas a ponerte esto —dijo, entregándome un paquete nuevo de lencería fina —con esta blusa y estas faldas…y estos pantalones —me pasó varias perchas con prendas de tela exquisita— y cuando termines te pones estos —sacó unos stilettos y me los puso encima de la ropa— y luego decido si te incluyo blazer o no con alguno de los conjuntos.

Estuve ahí por más de una hora, la chica mandó traer un sastre para hacerme los ajustes en varias de las prendas. Algunas, me exigía que me las quitara de inmediato y otras me las hacía probar con sacos, chalecos, cinturones, pashminas, mascadas y cualquier cosa que se le ocurriera.

Ranma se asomó en cierto momento, vestido con un nuevo traje gris cobalto, una camisa y una corbata en un tono azul que era exacto el color de sus ojos— ¿Cómo va todo, Hotaru? —preguntó desde la puerta.

—Casi convertida en archiduquesa —dijo Hotaru sin dejar de señalar detalles al sastre. Yo estaba muy emocionada, nunca en mi vida me había probado ropa como esa.

—¿Qué opinas, Akane? —me preguntó por fin.

Mi expresión lo decía todo, no pude evitar responder con una sonrisa en los labios— Me siento como en la película de "Pretty Woman"

Ranma sacó su clásica media sonrisa— La diferencia radica en que la actriz de esa película SÍ es bonita —se burló, mientras sacaba su móvil. Le lancé un zapato a la cabeza, del cual se dolió.

—Bien merecido lo tienes —señaló Hotaru, apenas frunciendo el ceño— ya están trabajando en la sastrería para el atuendo que se llevará hoy. El resto quedan hoy por la tarde ¿te los envío a tu apartamento?

—Te lo agradezco, Hotaru —Ranma le sonrió, lo que hizo que ella le respondiera sonrojándose al instante. Solo lo miré de reojo y torcí el gesto, no quería que se diera cuenta de que algo tan simple me hacía hervir los intestinos. Sabía que lo había hecho a propósito, pues me miró inmediatamente después de ese coqueteo.

Después, un par de chicas vinieron para acomodar y peinar mi cabello, el cual tenía años llevando corto, pero nunca se había visto mejor. Una me maquilló, mientras la otra me hacía la manicura tratando de arreglar mis maltratadas uñas, que al final pintó en un estilo "french".

Cuando terminamos, Hotaru me hizo salir detrás de las cortinillas del vestidor caminando con mi nuevo conjunto que consistía en un pantalón blanco de pierna amplia, tacones altos en color nude, un blazer ceñido al cuerpo, en el mismo tono blanco, con escote hasta el esternón, y una cadena dorada para decorar la piel desnuda. Esta vez, escondía muy bien mis pequeños pechos. Zarcillos de oro, maquillaje suave. En cuanto Ranma me vio, se quedó boquiabierto. A pesar de siempre tener una opinión para todo, esta vez, apenas pudo decir algo. —¿Y bien? ¿cómo me veo? —le pregunté. Balbuceó algunas cosas que no llegué a entender.

Hotaru entornó los ojos— Es el efecto de mi trabajo, es obvio que estás perfecta ¿verdad, Ranma?

Mi jefe se limitó a sonreír y a asentir con la cabeza. Cuando nos dirigimos al auto, Ranma me tomó de la mano. Me sentía muy distinta al día de ayer.

—¿Lista? —tomó mi mano y me miró a los ojos.

—Sí —le sonreí y se acercó para darme un corto beso en los labios, hubiera deseado que fuera más largo. Después de eso, arrancó el auto para llegar a la oficina.

Antes de bajar del auto, Ranma me jaló del brazo y me miró— Eres única, no lo olvides.

Lo miré, estaba llena de gratitud hacia él; sentía que me había sacado de un hoyo muy profundo, si no fuera por Ranma, en ese momento estaría hecha un desastre— Gracias Ranma, por todo —sujeté levemente su mejilla y lo besé en los labios, él se apresuró a tomarme por la cintura y profundizó el beso. Otra vez me estaba perdiendo en él, anhelaba volver a ser suya como la noche anterior, pero fue él mismo quien se detuvo en seco.

—Tenemos que irnos ya, la junta está por empezar y debemos concentrarnos en eso.

Asentí con la cabeza y busqué en el bolso mi nuevo lipstick para retocarme el maquillaje. Ranma se veía muy seguro, su actitud de esta mañana se había modificado; esperaba que no fuera a preguntarme sobre mis recuerdos de anoche, quizá cuando estuviéramos de vuelta en su apartamento o no lo sé; seguía nerviosa por esa idea; tenía que enfocarme, y pensar en lo nuestro después. La manera en la que me veía ahora me hacía sentir poderosa y eso se lo iba a restregar a la tonta de Shampoo en su cara.

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Todos estaban ya en la sala de reuniones, primero entró Ranma, unos segundos más tarde, lo hice yo, y no iba a hacerlo sin llamar la atención— Disculpen la tardanza —dije, al momento de entrar. Hiroshi y Yuka abrieron los ojos como platos. El señor Ishiro y Shinnosuke tenían la boca abierta, Shinno no se la creía, no dejó de mirarme de arriba abajo sin importar que su padre y su prometida estuvieran ahí; el director Kuno se bajó un poco sus ridículas gafas de sol y la cara de Shampoo era un poema. Incluso el tal Mousse, que estaba sentado junto a ella, me sonrió y saludó con la cabeza y yo le respondí, dando mi mejor sonrisa. Shampoo carraspeó en ese momento, azotando su cabello hacia un lado y sacando los pechos de modo en que se marcaran lo más posible en su blusa. Mousse se sentó derecho en su silla y miró hacia el frente. Ranma me miraba de reojo, estaba orgulloso de su nueva creación.

—Vaya, señorita Tendo, se ve usted muy diferente —dijo el director Kuno— nunca la había visto así.

—Te ves muy bien, Akane —Shinnosuke se atrevió a decirme, lo cual me sorprendió, estando su prometida presente. Ésta le lanzó una filosa mirada, que Shinno ignoró.

—Gracias —respondí con soltura y me enfoqué en mis documentos, fingiendo que no me importaba.

—¡Tu outfit es precioso, Akane! —Yuka estaba emocionada— ¿crees que me quede?

—¿Segura que no te gastaste todo tu sueldo en comprarte eso? ¿o es que te surgió un nuevo padrino que te paga la ropa? —Shampoo estaba visiblemente enfadada de que sus exuberantes ubres no fueran el centro de atención e intentaba hacerme quedar en ridículo.

—Mi sueldo me alcanza ahora que terminé de pagar mi universidad. No necesito estar con alguien con mayor poder adquisitivo para comprarme cosas —en cuanto terminé la frase, pude ver como una marcada vena sobresalía de la frente de Shampoo y escuchar como apretaba sus dientes.

Ranma habló— ¿Les parece si empezamos la junta? No queremos hacer esperar a nuestro cliente. Por cierto, Akane, te ves espectacular —me guiñó un ojo y hubiera jurado que escuché un gruñido por parte de Shampoo, además de ver una mueca en el rostro de Shinnosuke.

—Bien, nos reunimos porque comenzaremos con la etapa final del proyecto, es obvio que el equipo de Shinnosuke es el que está llevando la delantera, así que propongo que se declare hoy mismo al ganador —apuntó el señor Ichiro, pero Ranma lo interrumpió.

—Señor Ryugen, con todo respeto, creo que el proyecto no ha sido del todo aprobado, por lo que le agradecería esperar a que el cliente lo decida.

—Yo ya lo he decidido, Saotome, el equipo de Shampoo ha hecho mejor trabajo que el tuyo, no hay nada que esperar —dijo Mousse desafiante, mientras la china ponía una sonrisa altanera.

—Me temo que no es así, Mousse, hay alguien que debe tomar la decisión final.

—¿Qué dices? ¡Yo soy el dueño de "El Pato" y en mi empresa se hace lo que yo digo! —el hombre se había levantado de la mesa visiblemente irritado.

—Akane, por favor —Ranma me hizo una seña y me levanté para abrir la puerta.

Me levanté y caminé hasta la puerta aprovechando que tenía todas las miradas puestas en mí; de verdad lo estaba disfrutando— Puede pasar ahora —dije con voz dulce y me hice a un lado para dejar pasar a una mujer alta, con el cabello castaño recogido en un moño alto, la nariz respingada y unas gafas gruesas iguales a las de su hijo; era la señora Mousse.

—No solo tú ser dueño de la empresa, Moussy. Yo también tener poder de decisión —dijo la mujer, que hablaba nuestro idioma con dificultad.

—¡Mami! ¿qué haces aquí? ¿no deberías estar en Beijing? —Mousse estaba muy nervioso.

—No, el señor Saotome decirme que tú estar pensando en modificar la imagen de nuestras tiendas y yo estar muy interesada en saber —cuando la mujer miró alrededor, se dio cuenta de la presencia de Shampoo y arrugó la nariz— Ya entiendo porque tú no decirme nada, Moussy, esa mujer está aquí, ¡seguro te engatusó como la última vez!

—Te equivocas mami, yo solo he estado trabajando con Shampoo…digo, ¡con Shampoo y su equipo!

—¡Como la última vez! Yo no dejar que ella te haga lo mismo. Moussy, dejar que mamá decida ahora qué hacer, tú no poder concentrarte con esa mujer aquí.

Nadie decía nada, todos estaban atentos a la situación, puesto que sabían que Shampoo aprovechaba muy bien su antigua relación con Mousse. Por supuesto, ella trató de arreglar las cosas— ¡Señora Mousse! Está en un error, solo trabajamos para ustedes, yo estoy comprometida con Shinnosuke —dijo señalando a Shinno y mostrando su anillo de compromiso, el cual no se había puesto mientras su prometido estuvo de viaje.

—¿Tú no tener novio la última vez que trabajaste con Moussy? Lo recuerdo muy bien, tú dejarlo por otro chico. Mi hijo sufrir mucho.

Shampoo se puso colorada al instante y Ranma aprovechó la pausa para hablar— Señora Mousse, si recuerda le envié nuestras propuestas, Mousse ya vio las del equipo de Shampoo, tal vez quiera verlas también.

La mujer apenas y vio lo hecho por el otro equipo, era una propuesta de la fachada de una de las tiendas— Yo no ver diferencia, preferir las del señor Saotome, gustarme más las letras.

—¡Es diferente el color! —dijo Shampoo exhaltada, pero se contuvo casi al instante y cambió su tono— como sé que a ustedes les gusta conservar las tradiciones…

—¡Tus letras no gustarme! ¿para qué gastar tanto dinero en un cambio que no se nota? No estar de acuerdo —dijo la señora.

Mousse tragó duro, antes de intentar mediar la situación— Mami, un cambio en el color hace que se vea mejor. Mira, el techo más oscuro hace que parezca un bosque…

—Pues yo querer las letras y el color verde original.

Mousse trató de insistir, pero la mujer empezó a discutir con él en mandarín, luego parecía que lo estaba reprendiendo. Shampoo trató de meterse, pero la señora Mousse la mandó a callar y no le quedó más remedio que ser espectadora como todos los demás. Después de un rato, el director Kuno habló.

—Señora Mousse, no sabíamos que usted también era parte de la empresa, pensamos que era su hijo el que tomaba todas las decisiones.

—Yo ser la presidente de la compañía, Mousse representarme en muchas cosas, y esta vez yo no dejar que mi hijo gaste dinero por nada.

—En ese caso, se me ocurre que se haga una combinación con las propuestas de ambos equipos. Así usted y su hijo quedarán conformes, no podemos dejar que haya un pleito de familia por algo así. La Orochi debe complacer a sus clientes al cien por ciento.

Los ojos de Shampoo se abrieron a más no poder y miró a Shinnosuke, como pidiéndole que hiciera algo, pero éste se mantuvo de brazos cruzados con cara de pocos amigos, al parecer seguían teniendo problemas por el asunto de Mousse, estaba segura de que prefería que se perdiera el proyecto a tener que estar lidiando con lo mismo por más tiempo. El señor Ichiro se mantuvo serio, pero se veía nervioso, si el cliente desistía sería un tiempo perdido muy valioso para la compañía, lo cual representaría una pérdida importante y algo vergonzoso ante nuestros competidores.

Ranma miraba a madre e hijo con el rostro expectante, solo él era capaz de eso, llevar las cosas a su límite con tal de ganar, era muy arriesgado. El director Kuno también estaba muy nervioso, le dijo unas cuantas cosas a Ranma en voz baja, pero él le dijo que todo saldría bien. Después de un rato de discusión, Mousse y su madre hicieron silencio y la mujer habló— Nosotros querer combinar las propuestas. Mousse supervisará que todo quede como ambos queremos.

—¡Pero eso no es posible! —Shampoo se había levantado de su asiento, alterada— nosotros trabajamos muy duro y tenemos casi todo hecho, ¡habría que modificar los diseños!

—¡Yo ser el cliente, tú hacer lo que yo pido porque para eso pagar! —mencionó tajante la señora Mousse. Antes de que Shampoo volviera a abrir la boca, el señor Ichiro apuntó: —Y así se hará, señora. Les enviaremos como quedará la propuesta final.

La mujer asintió y ella y su hijo se levantaron para retirarse; en camino a la salida, la señora Mousse continuó hablando con reproches a su hijo en mandarín. Cuando ambos se fueron, el director Kuno habló: —Después de ver este complicado caso, no me queda más que proclamar un empate entre ambos equipos.

—¡¿QUÉ?! ¡Pero si ya hicimos todo el trabajo! El cambio de tipografía lo puede hacer cualquiera —espetó Shampoo.

—Si lo podía hacer cualquiera, se te hubiera ocurrido antes —le contesté a Shampoo con una media sonrisa en el rostro, era mi turno de humillarla y burlarme de ella.

—¿¡Tú qué te atreves a hablar!? ¡No eres nadie en esta empresa! ¡Nosotros teníamos ganado el proyecto y todo gracias a mí!

—¡Shampoo, siéntate! —dijo el señor Ichiro levantando la voz— también gracias a ti, estuvimos a punto de perder al cliente. Si la señora Mousse así lo hubiera querido habría terminado con el negocio.

—¡Todo es culpa de ellos! —dijo Shampoo señalándonos a Ranma y a mí— se encargaron de buscar a esa señora sabiendo que me odia, para quitarme la victoria.

—Lo que debes hacer, es pensar dos veces en cómo tus acciones te pueden perjudicar en el futuro —asentó Ranma.

Shampoo estaba que echaba fuego por los ojos— ¡Tú eres el único culpable de todo! ¡Me sigues hasta aquí porque no puedes superarme y ahora pretendes destruirme! —la mujer golpeó la mesa con las palmas de las manos y vociferó un par de vocablos en mandarín, que seguramente eran maldiciones, Ranma no pudo evitar reír.

—¡Basta, Shampoo! —gritó de pronto Shinnosuke— ya bastante humillante es que hayamos empatado el proyecto como para que te sigas rebajando ante todos.

—¡Pero, Shinno…! —gimoteó Shampoo.

Shinnosuke la miró con desdén, y ella solo resopló, cruzando los brazos.

—Bien, ahora solo queda que se pongan de acuerdo para terminar el trabajo —mencionó el director.

—Me parece que, para mantener la línea del diseño, el equipo de Shampoo y Shinnosuke deben terminar de armar el boceto final. Mi equipo se encargará de pasarles la tipografía —dijo Ranma.

—¿Entonces ustedes no piensan hacer nada? —espetó Shinnosuke de mal humor.

—Tu prometida ha dicho que cualquiera puede hacerlo, además de que ella ha visto todo el proyecto junto con Mousse —Ranma miraba a Shinnosuke a manera de reto, no entiendo por qué. Me quedé pensando en la forma en la que Shampoo le reclamó a Ranma que él la estaba siguiendo; tendría que preguntarle si habían tenido algo que ver, no es que me importara, pero…

—Shinnosuke, ustedes harán el rediseño. Esta reunión ya ha durado demasiado y el director Kuno y yo debemos revisar otras cosas —el señor Ichiro estaba bastante enojado y trataba de disimularlo, por lo que decidió salir lo antes posible de ahí. Shinnosuke asintió de mala gana y todos comenzaron a recoger sus cosas para salir. El director Kuno llamó a Ranma a su oficina y yo me quedé levantando los bocetos.

Quedaban pocas personas en la sala y Shinnosuke se me acercó— Akane, necesito hablar contigo con respecto a la tipografía para agregarla a nuestro diseño ¿te puedes quedar un momento? —sé que lo dijo en voz alta para que el resto de las personas se retiraran sin ninguna sospecha. En cuanto la puerta se cerró, Shinnosuke colocó su mano sobre la mía— Te ves diferente ¿Por qué has hecho este cambio?

—¿A qué te refieres?

—Tu ropa, ese nunca fue tu estilo.

Moví mi mano para seguir acomodando los bocetos, por alguna razón, ya no me complacía tanto que estuviera tan cerca de mí— Lo es ahora, todos podemos cambiar.

A Shinnosuke no parecía convencerle mi respuesta— ¿Y has decidido hacerlo de un día para otro?

—¿Tiene algo de malo? —pregunté con aire inocente.

—Dime ya ¿por qué estás así? ¿quién te lo pidió? —Shinno parecía celoso.

—Nadie me pidió nada, solo lo hice y ya ¿por qué te pones así?

—¡Porque no eres tú! ni siquiera te comprarías algo como eso —me molestó que Shinnosuke tuviera esa percepción de mí, para él, yo solo era una simplona.

Entorné los ojos— La última vez que hablamos te dije que había solucionado lo de mi universidad, ya no debo nada, pero parece que no me escuchaste.

—Sí lo hice.

—¿Entonces, por qué dudas de mí?

—Ya te lo dije, me parece demasiado repentino ¿te estás acostando con alguien? —recriminó de nuevo, eso me enfureció.

—¿Y qué más te da si me acuesto con alguien? Tú estás prometido con Shampoo —no sé por qué le respondí así, ya no me sentía igual que ayer, tal vez estaba resentida con Shinno por lo que me enteré de que él y su padre decían de mí, a pesar de no saber si era cierto o no.

Al ver mi actitud, su tono de voz cambió— Akane, no quiero perderte, ya te lo dije.

—También dijiste que harías algo y las cosas siguen igual. Siento que hemos tenido esta conversación ya muchas veces. Tu padre se inclina por alguien como Shampoo para esposa de su hijo, así que ya no importa, debes hacer lo que él te dice.

Shinnosuke abrió los ojos, sorprendido— No sé de lo que estás hablando, te juro que mi padre…

—Sabes muy bien que lo que digo es verdad, lo escuché de Shampoo.

—Ella solo busca perjudicarte porque sabe que tú y yo estuvimos juntos, no deberías creerle —se excusó, pero en esta ocasión no le creí.

—De ser cierto, tú y yo jamás estaremos juntos. Creo que es mejor dejar las cosas así —esta vez, no me dolió decírselo.

Sus pupilas se dilataron, parecía estar aterrado— ¡No va a ser así! Te lo juro, por mi vida, que voy a hacer algo.

Exhalé, preferí no decirle nada— Tengo muchas cosas qué hacer, ya debo irme.

—Te ves hermosa —me dijo al oído— recuerda que te quiero.

"Te quiero" en cuanto lo dijo vinieron a mi mente las palabras que Ranma me dijo anoche. Me estremecí, salí de ahí lo antes posible. Solo podía pensar en llegar a casa para preguntarle a Ranma sobre la reacción de Shampoo y si en verdad él había llegado a la Orochi solo por seguirla, si era así, tal vez era que seguía enamorado de ella y me usaba a mí como entretenimiento.

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_o_

Llegué a casa un poco tarde, Akane ya estaba ahí, yo mismo le dije que se fuera antes que yo, el director Kuno me había reprendido en privado por casi perder el proyecto, pero no quiso mostrar debilidad ante el señor Ichiro. Le aseguré que en cuanto el diseño quedara listo, convencería a la señora Mousse de agregar más detalles en el interior de las tiendas y fue la manera como me dejó ir.

Akane había pasado por la cena, la mesa estaba puesta, pero yo no tenía hambre. Dejé mis cosas en el sofá y Akane salió a recibirme con la bata de baño puesta.

—Lamento llegar tarde y no probar la cena, no tengo hambre.

—No importa —me respondió con un semblante serio ¿estaría enojada?

—Hoy fue un día algo pesado… ¿te pasa algo? Estás muy rara —por lo general, cuando llegábamos a casa lo pasábamos charlando de lo que haríamos al día siguiente o de lo que habíamos hecho durante la jornada. Akane estaba muda.

—No me pasa nada.

—¿Segura? No te vi en toda la tarde, pero fue porque la reunión con el director…

Akane se desató el cinturón de la bata y la dejó caer al suelo. Vestía un negligé de color negro con transparencias que dejaban ver las partes más interesantes de su cuerpo. Me quedé boquiabierto, todo el cansancio y fastidio que sentí después de la reunión se esfumó en un segundo.

—¿Te gusta? Hotaru me dijo que también debía cambiar de ropa interior. Cobrará unos yens más, espero que no te moleste.

—Para nada me molesta —me sentía atraído como un insecto a la luz incandescente.

—Supongo que la cuenta que te debo ya debe estar rebasando los cien mil yens, y aunque mi situación económica mejoró, tendrás que esperar un poco más para que te pague.

—Esperaré, no pierdas cuidado —las manos me temblaban de las ganas que tenía de tocarla. Akane lo sabía, porque se movía con gracia girando de medio lado, mostrándome ahora su deliciosa parte trasera. Tenía una tanga muy pequeña, la tela desaparecía entre sus nalgas y unas tiras elásticas se apretaban a ellas haciendo que en mi cabeza corrieran las escenas más candentes de lo que quería hacer en ese momento.

—Quería demostrarte mi agradecimiento…de alguna manera —su voz sonó apenas en un susurro mientras daba un par de pasos hacia mí. Yo no pude contenerme y me fui sobre ella, abrazándola y pasando mis manos por todo su cuerpo. Ella me respondió de la misma manera, arrancándome los botones de la camisa, la cual saqué en microsegundos para no dejar de tocarla. Lo mismo hizo con mis pantalones, se deshizo con una habilidad experta de mi cinturón y jaló las prendas hacia abajo dejándome desnudo. De un salto, se colgó de mi cintura, sujetándose a mí con sus pequeñas piernas; al tiempo, yo la sostuve de los muslos sin evitar tambalearme un poco. Caminé hacia la puerta de la habitación, pero ella me soltó para aferrarse a la puerta con los brazos.

—¿Qué pasa? Entremos —dije. Pero ella me miraba fijo, con un semblante serio.

—No. Aquí.

—¿Aquí? ¿no quieres que lo hagamos en la cama?

—¡Aquí!

—Pero…

—¡YA!

No tuve más que obedecer. La apoyé con la espalda en la puerta y moví con algo de dificultad la tela de la tanga para introducirme en ella de una estocada. Yo estaba excitado desde que se quitó la bata y ella rugió cuando me sintió entrar. Se abrazó a mi cuello y gritó, mientras yo controlaba los movimientos, seducido por sus gemidos. Comenzó a pedirme más y comencé a entrar con mayor fuerza y rapidez. Ella se corrió primero, yo no había terminado, puesto que me estaba concentrando en no dejarla caer. No pude más y la sujeté de la espalda para entrar a la habitación, ni siquiera llegué a la cama; la acosté en el piso y me dispuse a intentar consumar lo que había iniciado. Akane seguía con mucha energía, intuí que estaba buscando llegar a un segundo orgasmo, porque aprovechó su posición para apretarse más contra mí. Jadeábamos, intensificando los movimientos como si de una competencia se tratara, como si tuviéramos mucho tiempo sin tener sexo, cuando lo habíamos hecho apenas la noche anterior. Finalmente, logramos terminar casi al mismo tiempo, exhaustos como si hubiésemos corrido un maratón. En cuanto salí de ella, me recosté a su lado para estirar un poco los músculos, estaba por completo contraído. Akane comenzó a respirar de manera normal poco a poco y yo no recordaba cuándo había sido la última vez que había explotado de esa manera.

—¿Saliste con Shampoo? —no me miró, solo preguntó tajante. Me daba cuenta de que Akane me había aprendido ciertas manías desde que estábamos juntos.

—…Así que fue por eso…—respondí aun jadeando— no sabía que te ponía celosa —sonreí. Ella no hizo ningún movimiento, por lo que pensé que era mejor decirle cualquier cosa para que estuviera tranquila— Es una larga historia.

—Cuéntamela.

—¿Para qué? No estoy ya con ella.

—Quiero saber.

Entorné los ojos, si no se lo decía, no me iba a dejar dormir— De acuerdo. Sí, salí con ella cuando empecé en la Furinkan, fuimos novios.

—¿Fueron novios? —volteó a mirarme con curiosidad, esto ya no me estaba gustando.

—Sí. Me llamaba la atención, era muy astuta.

—Ah, seguro fue solo por eso, astuta, un par de cerebros —atacó Akane con ironía.

Entorné los ojos— Pues bueno, caí. Me gustaba mucho ¿contenta?

—¿Cómo fue lo de Mousse? —se colocó de lado y se enderezó, apoyándose en un codo.

—Al parecer, Shampoo salía con Mousse antes de salir conmigo, era un cliente asiduo a la Furinkan y así se conocieron, pero por lo que supe, su negocio empezó a tener problemas.

—¿Y?

—…Todo indica que cuando ella y yo empezamos a salir, no se lo dijo a Mousse y él creyó que yo le había quitado a su novia, por eso tiene esa aberración contra mí.

—¿Y tú no se lo explicaste?

—Traté de hacerlo, pero por si no te has dado cuenta, el retrasado de Mousse no entiende tan bien el japonés y yo no hablo mandarín, además de que estúpidamente también le creí a Shampoo. Estuve ciego un tiempo hasta que me di cuenta de la forma que tenía de "trabajar".

—¿Entonces?

—Ella me dejó, antes de darme cuenta, ya estaba saliendo con otro cliente, un tal Taro, dueño de un corporativo de ropa interior y pantimedias; el tipo es un monstruo, es otro chino millonario. Después de eso tardé un poco en reaccionar, me deprimí, pero soy Ranma Saotome, así que salí avante. No es algo de lo que me enorgullezca —Se hizo un silencio, Akane me miraba, estaba apretando los labios y de repente se soltó a reír— ¿Qué? ¿de qué te ríes?

—Te imagino deprimido por Shampoo —tomaba aire para volverse a reír— ¡Shampoo! ¡Shampoo! —dijo, tratando de imitar mi voz y fingiendo sonidos de llanto.

—Oye, a todos les pasa. Mírate con Shinnosuke —dije molesto. Ella no dejó de burlarse.

—Es diferente, él fue mi primera vez, pero ¿tú? —se carcajeó de nuevo— el gran Ranma Saotome llorando por los rincones ¡Te dejaste engatusar!

—No te hubiera dicho nada —coloqué las manos detrás de mi cabeza, con el ceño fruncido, Akane dejó de reír poco a poco.

—¿Piensas volver con ella?

— ¿¡Estás loca!? ¡Por supuesto que no! Tu exnovio se las verá con esa mujer, es como una serpiente.

—Ambos tienen la culpa por dejar que sus tetas los hipnotizaran —se sentó en el suelo e hizo ademán de levantarse.

—¿A dónde vas?

—A la cama, quiero reírme con más comodidad —la halé del brazo y cayó sobre mí— ¿Qué haces?

— Ahora vas a pagar por burlarte de mí.

—¡No! ¡Ranma!

De un movimiento me coloqué encima de ella— Voy a aplicar eso de: "El que ríe al último" solo voy a quitarte unas cosas que me estorban— jalé uno de los tirantes de su sujetador.

—¡No te atrevas, Saotome! Vas a romper mi ropa y es nueva ¡además de cara!

—No importa, puedes conseguir otro y pagármelo con un par de favores sexuales.

—¡Ranma!

Volvimos a hacerlo hasta que ella se quedó dormida. La cargué para acostarla en la cama y la miré dormir. Estaba feliz, parecía que el cambio le había hecho bien. La abracé acunándola sobre mi pecho y pensé en la noche anterior, la quería, de verdad, pero el pacto implícito de: solo sexo y su amnesia por la bebida me revolvían la cabeza. Ya habría un momento para decírselo otra vez.

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¡HOLA! Gracias por leer hasta aquí. Como cada capítulo, agradezco a mis queridas betas Sakura Saotome y Sailordancer7 por apoyarme tanto, reprenderme y hacerme ver las cosas de manera diferente. Sin ellas, el fic definitivamente sería otra historia. Les recuerdo que Sakura sacó un mini epílogo de su fic "Por un sueño" y Sailordancer7 sigue publicando "Cherry Blossoms" vayan a leer y dejen su review. Las adoro, mis niñas.

Vamos al fic. Aquí está el tan esperado cambio, quise enfocarme más en la actitud de Akane, posterior a ello, ya que su seguridad se incrementó, quizá no a niveles estratosféricos como los de Ranma, pero lo suficiente para darse cuenta de algunas cosas. Ya me cuentan ustedes en sus reviews lo que piensan. Bastantes de ustedes me habían comentado que se imaginaban algo a la "Pretty Woman" y por eso quise mencionarlo, con el toque irónico tan típico de Ranma, por supuesto.

Alexandraaa417, Bayby Face, Lu chan87, Akanita87, KrisSaotome, Yumari Jimenez, Benani0125, Elisa LJ, Say Topai, Lucitachan, Bealtr, Karol Butz Molina, MA Dalila, Niomei, D-Infinity, julietasarad, Viviana Jurez, LUMAMI, , Pauvishana, Daniela Valezka Avila Gallardo, ojuan, batido de chocolate, Paola Andrea1, Esmeralda Yasmin, nancyricoleon, Ibetzia, Yancy, SARITAINMELOVE, Alicia, Erlyn Ortiz, Liz, Pamela, Caro Larrosa, Tieve, Sol, Nicky, Silvia, Daya, AkaneMx, Pao Vedder, Erlyn Ortiz, Yancy, Lapocho, Yokito, Yeka453, Wa000, 1Andrea11. Que han dejado su review en el capitulo 9, un millón de gracias, si me faltó alguno, sepan que todo me llega a mi correo y leo cada comentario.

Juany Nodoka, Cristian 86, Sailordancer7, PequeT, Zwoelf, Invitado, Alexandraaa417, Viviana Jurez, kuroidono2, LUMAMI, Sakura Saotome, Pauvishana, Lu chan87,Yeka453, Bayby Face, Sary Topai, D-Infinity,Yumari Jimenez, Ary2302, Benani0125, Daniela Valezka Avila Gallardo, Niomei, strix0702, Esmeralda Yasmin, Karol Butz Molina, julietasarard, Bianka Sherlin, Elisa LJ, Lapocho, MelAngi, SARITAINMELOVE, Peque T, Sol, Erlyn Ortiz, Invitado, Sailordancer7, Yancy, Dayannara, Nicky, Pao Vedder, Alicia, Invitado, RANMALOVE, Lin Meylin, Erlyn Ortiz, AkaneMx, Caro Larrosa, Grace, 1Andrea11, Silvia, Noriitha, Nancy reyes, azzulaprincess, que han dejado su review en el capítulo 10, también un millón de gracias, a los nuevos que se han sumado a leer la historia, a los que me hacen sugerencias, a los que me dan sus teorías, a los que se sienten identificados con la historia, a los que dejan su marca y sus saludos, gracias por seguir leyendo, me gusta mucho poder compartir esto con ustedes.

A las páginas que me hacen el honor de publicar mis actualizaciones, mis niñas de las Locas por el Dios griego, Fanfics y Fanarts de Ranma Latino, Ranma Fanfics por Siempre, Mundo Fanfics Inuyasha y Ranma y Es tu mundo fanfics. Gracias por darse ese trabajo por amor al fandom de Ranma, para que muchas historias lleguen a más personas.

Cuídense mucho y recuerden que la actualización de The Office es cada dos semanas, tentativamente los martes. Se enteran primero en mi página de Facebook Susy Chantilly y las páginas que mencioné arriba.

Los leo muy pronto.

Susy Chantilly.