"Todos los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi"
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"THE OFFICE"
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Capítulo 16
MANIPULACIÓN
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—¿Qué hace usted aquí? —no era precisamente la persona que pensaba encontrar. Tenía la peor facha y nada de ganas de hablar. Mi pijama consistía en una blusa sin mangas, que bien pasaría por un trapo de cocina y unos pantalones cortos más viejos que la luna. Solo los usaba cuando estaba en mi apartamento, cuando estaba con Ranma, solía dormir sin nada.
—Es obvio que vengo a hablar contigo —Nodoka Saotome, seguía mirándome con desdén, como aquel día en el que me había dicho sobre el compromiso de su hijo, cuando creía que mi padre me negaba por fugarme con otro y seguramente por eso abandoné a mi prometido.
—No entiendo para qué, creo que las cosas quedaron muy claras la última vez que nos vimos.
La mujer tomó aire, le estaba costando el contenerse— ¿Me vas a invitar a entrar o dejarás que ese hombrecillo escuche nuestra conversación? —hizo un leve movimiento con la cabeza, miré hacia abajo, el señor Kubota fingía barrer la esquina de su negocio, cerca de mi escalera.
Di un paso hacia atrás y señalé el interior con la mano, dejando que pasara. La señora apenas hizo una inclinación de cabeza. Como el apartamento había estado mucho tiempo solo, no estaba sucio, aunque no podía decir lo mismo de mi dormitorio, que por fortuna no alcanzaba a verse desde ahí. La señora Saotome se sentó en el sofá y yo coloqué una silla cerca de ella. El lugar no era muy grande y aunque había remodelado un poco, seguía sin tener muchas cosas.
—Solo tengo agua para ofrecerle —dije.
—Estoy bien así, gracias —resopló antes de empezar a hablar— …Mi hijo no me habla.
Fruncí el ceño, no sin antes sonreír socarronamente— ¿Qué tengo yo que ver con eso?
—No lo entiendes ¡no me habla! Es cortante conmigo. Lo llamo, envío mensajes y me responde seco ¡cómo si no me conociera! ¡cómo si no fuera yo lo más importante en su vida!
—…
La mujer, enfundada en un yukata de color lila perfectamente almidonada, apretó los labios— Necesito que hagas algo… ¡por favor! Sé que está muy mal, desesperado…no sé si come o duerme ¡tienes que hacer algo!
—¿Cómo supo que estaba aquí? ¿Ranma la mandó a decirme eso?
—Él no sabe dónde estás, cree que te has ido de aquí. Los hombres son muy ingenuos, no encontrarían ni su nariz. Pero yo estaba segura de que estarías en este lugar...no es como que tu familia vaya a recibirte…
—Mire, señora…
—Lo siento ¡lo siento! —de inmediato trató de enmendarse— no debí hablar de tu familia, es algo que no debe importarme, si no le importa a mi hijo, menos a mí.
Me estaba confundiendo, esa mujer venía a quejarse de mí y a pedirme que hiciera algo por su hijo—Sigo sin entender qué es lo que quiere.
La señora alzó las cejas— Está bien, seré más clara. Necesito que mi hijo me hable, que vuelva a ser el de antes, no que me trate como si yo fuera de lo peor. Tú eres la única que puede lograr eso, lo sé.
—Si no lo recuerda, su hijo está comprometido. Yo ya no puedo meterme en sus asuntos, he decidido que me alejaré de él para que cumpla con el mandato de su familia, para ustedes es algo ya definido —me dolía decirlo, pero era la única manera de aclararlo.
—Ranma no va a casarse con Ukyo, me lo confesó antes de irse de casa, y como el hombre entre hombres que es mi hijo…sé que cumplirá con su palabra.
Yo cada vez comprendía menos— No entiendo…
La mujer entornó los ojos— Mi hijo está enamorado de ti, y no va a casarse, a pesar de lo que yo diga o haga, él se negará. Es mi único hijo y no puedo permitir que sea infeliz…aunque yo no esté de acuerdo con su decisión. ¡Tampoco puedo permitir que no me hable!
No la escuchaba tan convencida de lo que estaba diciendo, sus expresiones eran forzadas, yo solo quería evitar problemas después de lo sucedido con Ranma—Señora Saotome…yo ya le dije que me alejaré de él, yo no pretendo estorbar en sus planes. Sé que debe cumplir con el compromiso de su familia.
Nodoka negaba con la cabeza, buscando algo dentro de su pequeño bolso— ¿Tuviste un retraso? —preguntó.
—¿Qué? —la señora lo sabía. Dudo que Ranma se lo hubiera contado, así que supuse que tal vez escuchó nuestra última discusión.
—Lo mismo me pasó cuando me embaracé de Ranma, estaba demasiado asustada, pensé que era un error, pero el antojo a calamares fritos que tenía a diario me confirmó que estaba en estado. Ahora ese platillo es el favorito de mi hijo —sonrió orgullosa, pero de inmediato su semblante se tornó triste.
Me puse algo nerviosa, a pesar de que lo mío había sido una falsa alarma— Solo fue un retraso, justo ayer tuve el periodo…no sé por qué estamos hablando de esto.
Comenzó a desdoblar el pañuelo de seda recién sacado de su bolso— Cuando estuve completamente segura de mi embarazo, fui a buscar al padre de Ranma. En el camino encontré esta pequeña flor silvestre y la guardé, se la entregaría a él, para mí simbolizaba algo hermoso. Al dar la vuelta a la calle, lo vi. Estaba con una mujer, y ambos tenían la sortija de matrimonio…—sollozó—…ese día me enteré de que estaba casado. Yo no lo sabía, nunca lo intuí. Pensé que era muy reservado, que solo quería llevarme a donde él quería para estar conmigo y que nadie nos molestase…en cuanto se lo dije me pidió que abortara, pero yo no quise hacerlo ¡era mi hijo! —alzó la cabeza y pude ver cómo las lágrimas caían lentamente por sus mejillas— Al final…bueno, el padre aceptó darle su nombre porque se enteró de que su mujer era estéril y necesitaba a quién heredar por lo menos su apellido, ya sabes, el ego de los hombres.
Sentí pena por ella y por Ranma. Alguna vez me contó que su madre había trabajado mucho cuando era niño, nunca intuí que era porque estaban solos, sin el apoyo de su padre.
—Supe que mi hijo pretendía casarse contigo cuando le dijiste que quizá…
—Sí, así fue.
—Confieso que al inicio estaba muy molesta por la decisión de Ranma, pero creo que es mucho mejor hombre de lo que creí. Ojalá y su padre hubiera tenido una gota del honor que poseé mi hijo…—cuando se refería al padre de Ranma, la voz de la señora Saotome mostraba un dejo de rencor— él no iba a dejarte con la carga, debes importarle en verdad.
Me sorprendí, Ranma nunca negó su posible paternidad, cuidó de mí, reconocía mi trabajo, en serio era un hombre único, pero lo que había pasado aún me dolía— Yo…no sé qué decir…
Hubo un momento de silencio incómodo, la señora Nodoka comenzó a desviar un poco la conversación, sin dejar de mantener al centro de su interés: Ranma. —Cuando Ranma comenzó a trabajar en Tokio, le sugerí que eligiera un buen lugar, para cuando se casara con Ukyo…—Levanté la vista; a pesar de que la mujer ya había comentado la decisión de Ranma, insistía en mencionar a su prometida— …también le sugerí que se comprara otro automóvil, ese que tiene no es apto para una familia. Justo cuando lo convencí, porque él quería un auto deportivo, de esos italianos, que yo no sé qué diferencia tiene…el caso es que dijo que había prestado ese dinero ¡y ya no lo tenía! Espero que por lo menos se lo hayan pagado…
La mujer parloteaba, mientras poco a poco caía en cuenta de las cosas. Ranma siempre había obedecido a su madre, no se había comprado aquel auto deportivo porque me había prestado dinero a mí, para pagar mi cuenta del bar, mis deudas vencidas, mi guardarropa nuevo…dinero que ella tenía destinado ya, pensando en el futuro de su hijo con otra mujer. Eso me hizo sentir muy mal.
—Habla con él. Estoy segura de que cuando aclaren todo, las cosas volverán a ser como antes.
Dudaba que la madre de Ranma estuviera mintiendo, pero, de todas maneras, me sentía con desconfianza. El haber tenido un hijo fuera del matrimonio denotaba que era una persona muy decidida y era obvio que Ranma era lo que más le importaba, así tuviera que aceptar la elección de él, aunque no fuera de su agrado.
—Lo que pasó el otro día…—apunté, sin mucha seguridad. Amaba a Ranma, pero me sentía herida; lo quería tanto que el que me hubiera mentido era algo muy doloroso para mí. Y ahora que sabía que su madre decidía todo sobre su vida, y que todo lo que él hacía giraba en torno a ello, me pregunté si realmente era correcto seguir a su lado, puesto que yo era solo un estorbo que interfería con todos sus planes.
La señora Nodoka se levantó casi de un salto— ¡Déjate de tonterías! Si lo que quieres es estar con él, no pierdas más tiempo ¡hablen! —su voz sonó tan autoritaria que me enderecé en la silla, con razón Ranma a veces parecía tenerle algo de miedo. Me entregó un sobre cerrado. —Entrégale esto a mi hijo, de mi parte. Sé que después de leerlo me llamará de inmediato— ella seguía pensando en lo único que le interesaba, hablar con Ranma como antes.
Tomé el papel y asentí; mientras, la señora caminó unos cuantos pasos hacia la puerta— Es un lindo lugar, me recuerda al apartamento en el que vivíamos Ranma y yo cuando era niño, a pesar de todo, fuimos muy felices ahí, aunque no teníamos mucho, el lugar siempre estaba limpio y ordenado —dio un profundo suspiro— ya no me extraña tanto que se haya fijado en ti, le recuerdas su felicidad.
Me subió el color al rostro, apenas y pude levantarme de mi silla. Esa mujer era tan extraña, quizá echó un ojo a mi cuarto desde lejos, cuando la invité a entrar. —Tu habitación se parece también a la de él en ese entonces…espero que haya tendido la cama después de cada coito. —Se detuvo y comenzó de nuevo a hurgar en su bolso, sacó unos cuantos paquetes de condones y los colocó en una mesita cercana a la puerta— El compromiso de Ranma y Ukyo no está oficialmente desecho, supongo que dependerá de lo que decidas hacer…pero mientras tú y mi hijo se sigan viendo como amantes, deberían tener precauciones —mencionó con aquel tono de desdén; abrió la puerta y se fue, con fina reverencia, mientras mi cabeza estaba a punto de explotar, era obvio que pensaba que yo no era suficiente para su hijo, a pesar de lo que él decidiera. Me dejé caer en el sofá, pensando en lo que acababa de ocurrir, sobre todo, lo último que había mencionado: cada vez que tuvimos relaciones en mi lecho, Ranma lo había tendido. Su "regalo" final era tan irreverente como esa mujer ¿qué podía esperar, después de todo lo que me había dicho?
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Debido a que no podía posponerlo más y la verdad, me moría de ganas de volver a ver a Ranma, al día siguiente me puse la mejor ropa que encontré en mi armario, aunque tuve que combinarlo con algunas viejas prendas y me dirigí a la oficina. Ese día sería la junta para decidir el tercer proyecto y ambos equipos deberían estar presentes. Cuando llegué, por suerte Ranma no estaba en su lugar, así que no me vio. Yuka e Hiroshi estaban ocupados en el cubículo de él, así que tampoco se percataron de mi presencia. Aproveché eso para irme directo a la sala de reuniones y tratar de estar tranquila antes de hablar con Ranma. Tenía cosas que aclarar con él, lo de perdonarlo, después de lo que me había dicho su madre…estaba de más. Me senté en la gran mesa y me puse a escribir las cosas que pretendía decirle, por dentro moría de miedo, pero era necesario que los dos habláramos con sinceridad.
Minutos después de mi llegada, aparecieron el señor Ichiro, Shinnosuke, Sayuri, Daisuke, Hiroshi y Yuka, la mayoría me miraban algo confundidos, puesto que había estado ausente por dos días. Yuka trató de hablar conmigo, pero le dije que lo haría después, estaba muy concentrada escribiendo. Shampoo entró dando los buenos días con su aguda y cantarina voz, besó a Shinnosuke en la mejilla y se puso a hablar con el señor Ichiro.
Shinnosuke se acercó en cuanto su padre y Shampoo estaban riendo, adentrados en una seguramente banal conversación. —Akane, quisiera hablar contigo…sé que te dije que lo mío con Shampoo había terminado, pero papá insistió y no pude hacer nada…yo sigo queriéndote solo a ti y…
Sin levantar la vista de mis notas, le respondí— ¿Sabes Shinnosuke? Me importa una mierda lo que hagas o dejes de hacer. Para que lo sepas, he estado durante este tiempo con alguien más. Ahora deberías encargarte de tu prometida, le gusta tanto ser el centro de atención de los hombres que, así como sedujo a Mousse, puede poner los ojos en tu papá —alcé el rostro y le brindé mi mejor sonrisa. Shinnosuke se puso pálido, parecía que había perdido el habla. Se recompuso en un instante, frunciendo el ceño.
—Es Saotome ¿verdad? ¡fue por él que me cambiaste! —si no fuera porque su padre giró la vista en ese momento, Shinnosuke se hubiera puesto a gritar.
—¿Tú que crees? —respondí, y en ese momento, Ranma entró al salón. Se acercó a mí con velocidad, sin importarle la presencia de Shinnosuke.
—¡Akane! Debemos hablar —dijo lo segundo casi en un susurro y yo solamente asentí. Me regaló su perfecta media sonrisa, pero yo aún no me atrevía a verlo de frente. Shinnosuke nos observaba como si escupiera fuego por los ojos.
—¡Shinno! —Shampoo lo tomó del brazo como si fuera un animalito que fuera a escapar— la reunión está por empezar… ¿Akane? Pensé que ya no regresarías, ¿tanto duró tu "resfriado" o fue una resaca?
Ranma había dicho a todos que yo estaba enferma para justificar mis faltas, así que debía seguir esa idea y el juego de Shampoo— Fue un resfriado y me siento mejor, gracias por preguntar.
—¿Te enteraste de que Shinno y yo retomamos nuestro compromiso? —dijo en tono burlón.
—Por supuesto, y me alegro por ti. Supe también que lo de tu embarazo era falso, pero lo bueno es que, aun así, Shinnosuke decidió continuar contigo. Espero que un día cumpla su promesa y decida casarse, si no es así, ojalá que Mousse aún esté disponible y no le importen la flacidez y tu cabello blanco.
La cara de Shampoo era épica, estaba a punto de soltar algo de su boca, pero en eso, fue interrumpida por la escandalosa voz del director. —¡Buenos días a todos! ¡Finalmente haremos el tercer proyecto para definir al absoluto ganador! —se giró levemente y bajó un poco sus inútiles gafas de sol para mirarme— Vaya, señorita Tendo, veo que se ha dignado a regresar. Me contaron que además de su convalecencia estuvo de paso por ciertos lugares, incomodando a los residentes —Era obvio que se refería a mi visita a Nerima y al estado de su cobarde hijo, Tatewaki.
—Estuve arreglando unos asuntos y resolviendo cuentas pendientes. Por supuesto en ese lugar hay muchos insectos…le aconsejo que, si va, se lleve un buen repelente —contesté al tipo, quien me miró enarcando una ceja y después volvió a colocarse las gafas, no le convenía continuar el tema y exhibir a su tonto hijo, el cual había sido merecidamente golpeado por una chica. Ya no iba a permitir que ningún idiota se burlara de mí, en especial, la familia Kuno.
Ranma me miró extrañado y yo solo me acomodé en la silla. Me sentía nerviosa, se sentó a mi lado, colocándose lo más cerca posible de mí. Extrañaba tanto su aroma…pero tenía que concentrarme de momento en la junta y después hablaríamos él y yo. Aún estaba dolida.
El señor Ichiro, quien tampoco dejaba de mirarme con cara de pocos amigos, hizo como que ignoró la situación y dio comienzo a la reunión. —El director Kuno ha dicho que esta vez, él elegiría el cliente con el que se va a trabajar, para que ambos equipos se enfoquen en desarrollar el mejor proyecto.
—Por supuesto, y qué mejor que desarrollar algo dentro de nuestra misma casa. ¡Entra por favor! —gritó el director.
Una ráfaga de viento, acompañada de pétalos de rosa en color negro, entró de pronto por la puerta. La figura de una espigada mujer, con su cabello recogido en una coleta, por un lado, ataviada en una falda larga negra estilo escolar, y una blusa verde de lycra con un gran escote en "V" entró escandalosamente— ¡Buenos dí…! ¡RANMA MI AMOR! ¡Deseaba tanto verte!
Respiré hondo, era la mujer con la que había visto a Ranma en el restaurante el día de la falsa alarma, también era mi excuñada, Kodachi, la hermana de Tatewaki. Entorné los ojos, haciendo lo posible para simular indiferencia, mientras que Ranma solamente negó con la cabeza y me susurró una excusa que ni siquiera me esforcé en escuchar.
—Kodachi, por favor… —dijo al fin, Ranma. Cuando hablara con él, también le pediría una explicación.
—¡Lo siento, Ranma! Pero es que, enloquezco cada vez que vuelvo a verte —esa tipa era una zorra ofrecida.
—Dudo que sea solo cuando lo ve —dije en un susurro que Ranma escuchó y lo vi tragar duro…el muy patán.
Kodachi pareció escucharme, yo la enfoqué directamente. Independientemente de lo que sucediera con Ranma, esto era un reto personal. —¿Akane Tendo? ¿tú qué haces aquí? ¡Papito! ¿permites que esta mujer trabaje en tu empresa?
—Ya estaba aquí antes, calabacita. No puedo despedirla solo porque sí —apuntó el director, excusándose.
—¡Deberías considerarlo!, sobre todo sabiendo cómo dejó a Kuno… ¡UOJOJOJOJO! —dejó salir una estruendosa carcajada— ¡Se veía tan gracioso con la nariz rota! ¡Parecía un papagayo! ¡UOJOJOJO!
Todos voltearon a verme con curiosidad, y yo solamente me limité a sonreír. Aquel instante duró muy poco, ya que el director no dijo nada y Kodachi se enfocaba a querer sacar plática a Ranma, quien trataba de evadirla, mientras me observaba.
A Shampoo no le parecía que alguien llegara para quitarle el centro de atención— ¿Se conocen de antes? ¿Tienes una relación con Ranma?
—Mi relación no es con la señorita Kuno —se apresuró a responder Ranma, que intentó tomarme la mano por debajo del asiento, pero la retiré de inmediato. Todavía que había omitido lo de su compromiso, se atrevía a hacer como si nada pasara…con esa loca casi encima.
—Lamentablemente no, solo somos amigos, pero no dudo que un día podamos llegar a eso o algo más ¿no lo crees Ranma? —dijo Kodachi, acercándose más a él.
—Me parece que tenemos que continuar con la reunión, en vez de enfocarnos en las relaciones de Saotome —mencionó Shinnosuke con sorna. Me miraba a mí y luego a él, luego sonrió y negó con la cabeza, mofándose de la situación.
—Bien, pues mi hija Kodachi será la nueva cliente de nuestra campaña. Pronto será el lanzamiento de su perfume "La rosa negra" y ese será el nuevo proyecto —dijo el director, con una fingida seriedad.
—¡Sí! Será todo un acontecimiento, ¡quiero que mi Ranma desarrolle todas las ideas para mi nuevo perfume! —Kodachi se prendió del brazo de Ranma, pero este se zafó con rapidez, incómodo ante el atrevimiento de la desquiciada esa.
—¡No estoy de acuerdo con el proyecto! Es obvia la preferencia de la señorita Kuno por Saotome, ¡eso hará que lo elija a él sobre nosotros! —Shinnosuke se levantó molesto de su asiento. Esta vez, el señor Ichiro, apoyó a su hijo.
—Estoy de acuerdo con Shinnosuke, habría un conflicto de intereses debido a esto. Director Kuno, le pido que lo reconsidere.
El director se rascaba la cabeza, pensando qué hacer.
—¡No sé por qué dicen eso! No tiene nada qué ver, es que mi Ranma es tan bueno en su trabajo que para mí desde ahora es el ganador —dijo Kodachi, apoyando la mano en su sonriente rostro de demente.
Shinnosuke hablaba en voz baja con su padre, frunciendo el ceño y fijándose en Ranma y Kodachi. El señor Ichiro volvió a marcar su desacuerdo— Director Kuno, exijo que se cambie el proyecto para que la contienda sea justa para el equipo de Shinnosuke.
—Si ése es el problema, me retiro del proyecto —no faltaron los sonidos de sorpresa, todos miraron a Ranma, incluso yo, con estupefacción.
—¡Ranma, no puedes retirarte! —apuntó Hiroshi— ¿qué vamos a hacer?
Shinnosuke miraba a Ranma con sorna— De ser así, entonces no tengo oposición alguna.
—¡Pero papito! ¡Yo quiero que Ranma esté en el proyecto! —chilló Kodachi. El director seguía sin saber qué hacer.
—Panquecito, a mí también me gustaría, pero en este caso, el socio tiene razón. No puedo ir en contra de eso.
—¡Pero más de la mitad de las acciones de esta empresucha son nuestras! ¡¿cómo es posible que no puedas tener autoridad?! —gritó Kodachi, y en eso Shinnosuke y Shampoo miraron con ojos desorbitados al señor Ichiro, quien bajó la mirada y apretó los puños en la mesa— ¡Si no fuera por ti, esta agencia estaría en bancarrota! ¡Papi, haz algo!
—¿Es cierto eso, papá? —preguntó alterado Shinnosuke— ¡¿es cierto que estábamos en bancarota?!
—¡Señor Ichiro! —chilló Shampoo, exigiendo una respuesta. Tal parecía que la agencia de la que pretendía ser la mandamás un día tenía otro dueño.
—Si estuvieras en mi lugar, lo entenderías, Shinnosuke. ¡Tenía que salvar la agencia…! —el señor Ichiro parecía estar tragando su coraje, mientras su hijo no podía dejar de verlo con reproche— el director Kuno prometió realizar un nuevo acuerdo y devolverme la mitad de las acciones al finalizar los tres proyectos. Todos han ido muy bien y la empresa se está levantando, podré devolver el dinero que me prestó.
—¡¿Por qué no me lo dijiste?! —Shinnosuke estaba desesperado, Shampoo se peinaba el cabello con las manos, una y otra vez, nerviosa. Se hizo un silencio absoluto, y Ranma, como buen líder, trató de mediar la situación.
—Creo que este asunto puede tratarse en privado. Sin embargo, mantengo mi postura de renunciar al proyecto para que el concurso se realice de la manera más equitativa posible.
Me giré a verlo, no entendía que trataba de hacer. Ladeó la cabeza y me guiñó un ojo, su señal para decirme que todo estaba bien y tenía un plan.
—De acuerdo. Que el otro equipo realice el proyecto con un elemento menos. Yo me encargaré de ganar junto a mi equipo para recuperar nuestra agencia —dijo Shinnosuke tratando de recomponerse de la noticia que acababa de recibir.
—Pero yo traje a Ranma precisamente para el concurso, joven Shinnosuke, así que no puedo definir que eso sea posible, nuestra cliente es quien debe decidir —dijo el director, ante la visible molestia de Kodachi.
—La única condición que pongo es agregar un elemento más al equipo para su apoyo…y nombraré a su nuevo Manager —apuntó Ranma.
Shinnosuke se rio— ¿Un nuevo líder? ¿piensas meter a uno de tus cómplices a MI empresa, para manipularlo a tu antojo? ¡No tienes vergüenza, Saotome!
Ranma se mantenía sereno y con su impactante media sonrisa, le respondió algo que nadie se esperaba— Como ya dije, me mantendré al margen. Me dedicaré a otros asuntos que sean benéficos para la agencia. Mi elección ya está hecha, es alguien que incluso sobrepasa mi nivel, no sé si puedas con ese desafío.
—¡Puedes poner a quién quieras! Finalmente ganaré esta vez —gruñó Shinnosuke.
—Espero que te esfuerces, ya que tendrás un fuerte contrincante —se mofó Ranma, lo que hizo que el otro apretara los dientes— Elijo a Akane Tendo como la nueva manager del equipo.
—¡¿Qué?! —¿qué rayos estaba pensando Ranma para ponerme a mí como líder?
Todo el mundo se quedó con la boca abierta, incluso Shinnosuke me miró extrañado. Por supuesto las réplicas de Shampoo no se hicieron esperar —¿Ella? ¿por qué? ¡Si ella es manager yo también quiero serlo!
—¡Cállate, Shampoo! —la mandó a callar su prometido.
—Pero…Ranma…yo no…—trataba de buscar una explicación en él. Pero siguió firme en su decisión, me tomó del hombro, lo que me hizo sentir más nervios que nunca.
—Akane Tendo ha sido por años quién ha mantenido esta agencia a flote. Creo que es la mejor opción para quedarse como líder del proyecto del equipo.
—¡Es cierto! Akane siempre ha sido una buena líder —dijo Yuka.
—Todos los clientes desde antes de la fusión de las empresas los trajo Akane, puedo confirmarlo —afirmó Daisuke, extrañamente mirándome a la cara y no a los pechos, como de costumbre, mientras Sayuri e Hiroshi comentaban afirmativamente.
Hiroshi y Yuka asintieron y comenzaron a aplaudir, lo mismo que Sayuri y Daisuke, ante la sorpresa del señor Ichiro, Shampoo y Shinnosuke.
—Pero Ranma ¿por qué tomas las cosas así? ¿no has pensado en lo que piensa nuestra cliente? —refirió el director, conteniendo su molestia, disimulando ante la junta, pero fue interrumpido por su hija.
—Estoy de acuerdo. Si Ranma dice que esa mujer es tan buena en lo que hace, le creo. Que ambos equipos propongan una campaña y veremos quién es el mejor. —Todos estaban confundidos con la decisión de Kodachi, pero era casi seguro que se trajera algo entre manos.
—Bueno hija, si así lo quieres, así se hará. Akane Tendo es ahora la nueva líder y manager del equipo. Ranma, te agradezco tu participación y espero que los demás también estén conformes ¿joven Shinnosuke?
Shinnosuke estaba bastante desconcertado— N-no tengo objeción, director.
—Bien, entonces, señorita Tendo, elija su nueva oficina por favor y empiecen a trabajar, que todo tiene que quedar listo para antes de lo que imaginamos ¿verdad Kodachi?
—¡Sí, papito!
Se dio por finalizada la reunión y todos salieron a sus lugares, comentando. Hiroshi y Yuka me felicitaban, mientras Ranma caminaba por delante de nosotros en el pasillo. Shinnosuke nos pasó por un lado y se dirigió a Ranma— ¿Esa es tu estrategia? ¿Poner a Akane cómo líder para hacerme perder?
Ranma lo miró apenas— ¿Ya te has rendido? Es que sabes que no puedes contra ella, siempre ha sido mejor que tú.
—¡Sabes que ella era mía hasta que tú llegaste! —gritó Shinnosuke. Shampoo, quien estaba detrás de él, lanzó un chillido.
—¡Shinno!
—Akane estaba sola, la dejaste por otra, no era de nadie ¡ahora es mi mujer! —espetó Ranma.
—¡Hijo de puta! ¡Te aprovechaste de ella para burlarte de mí!
Ranma rio—No necesito escudarme en nadie. Yo simplemente encontré algo valioso, ¡que tú despreciaste! Akane es feliz conmigo, lo que tú nunca supiste hacer.
Shinnosuke se le fue encima, pero Ranma reaccionó a tiempo y le propinó un fuerte golpe que lo hizo caer al suelo. Ambos volvieron a enfrentarse y se soltaron unos cuantos empujones e impactos más, antes de que Daisuke e Hiroshi intervinieran para separarlos.
—¡Ranma! —grité, en cuanto vi que un hilillo de sangre salía por una de sus comisuras. Estaba fúrico y otro chico tuvo que ayudar a Hiroshi a detenerlo, porque quería seguir peleando.
Shinnosuke no paraba de provocarlo— ¡Yo la hice mujer! ¡y eso no podrás borrarlo así te la cojas mil veces!
—¡Desgraciado! —gruñó Ranma, liberándose de sus "captores" y lanzándose de nuevo contra Shinnosuke, quien también decidió continuar, a pesar de que estaba tirado en el suelo, tenía a Ranma encima y éste le llevaba mucha ventaja, gracias a su conocimiento en artes marciales.
—¡Ranma, ya basta! —grité, colocándome cerca de los dos. Ranma se detuvo al instante, al parecer, el escucharme lo hizo recuperar un poco la cordura— Entre tú y yo solo hubo sexo ¡nada más!
Ranma desvió la mirada, molesto, en tanto, Shinnosuke mostraba una mueca de burla, apoyándose en el piso, para levantarse— Te lo dije, Saotome. Hay cosas que son imborrables.
—¡Lo tuyo conmigo también terminó! ¡y hace ya tiempo! Así que deja de presumir, ¡idiota! —estaba harta de Shinnosuke, pensaba que él había ganado a Ranma, pero al notar mi reacción, bajó la mirada, sabiendo que esta vez lo había mandado al diablo públicamente. —Par de machos ¡incivilizados! —ambos me miraban apenas de reojo, limpiándose las heridas, como el par de animales que eran.
El señor Ichiro se aproximó a Shinnosuke y lo sujetó de un brazo— ¿Qué rayos haces? —reclamó a su hijo, molesto.
—¡Él me robó a mi mujer! —gritó Shinno, mientras Shampoo dejaba escapar un sonoro sollozo, avergonzada por su prometido, quien se había dado de golpes por una mujer que no era ella.
—¿Ranma? ¡¿estás con la señorita Tendo?! —preguntó el director, escandalizado.
—Sí. —dijo Ranma,
—¡Ranma, basta! —repliqué.
—Ya no voy a mentir, Akane —me contestó, mientras se limpiaba los rastros de sangre de la cara con el dorso de la mano.
—En este momento no estamos juntos —se lo dije con toda la seriedad posible. Era cierto, todavía no habíamos hablado y no sabía qué iba a pasar con nosotros. Toda la oficina nos observaba; poco me importó lo que se dijera de mí, tenía una reputación llena de fango y un poco más ya no podía afectar a mi nombre, pero a Ranma…
—Ranma ¡¿Tú y la chica Tendo?! —gruñó Kodachi— ¡¿en qué momento pasó eso?!
—Es una larga historia, pero es verdad. Akane es mi novia.
—¡Qué no somos nada! —grité.
Los murmullos y cotilleos no se hicieron esperar, luego se convirtieron en voces tan altas que ya no podíamos escucharnos.
El director interrumpió— Creo que debemos de solucionar esto. Ranma, ven conmigo a la oficina. Señor Ichiro, lo mejor será que lleve a su muchacho a la enfermería. Y usted, señorita Tendo —masculló con rabia contenida— haga el favor de esperar en su lugar hasta que se le indique, ¡esto es un verdadero alboroto! —el director, junto con Ranma se fueron a la oficina, y el señor Ichiro se llevó a su hijo sosteniéndolo del cuello, mientras Shampoo detrás de él me miraba con odio y desdén.
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Me quedé sentada en mi cubículo unos cuarenta minutos. Me comía las uñas de la ansiedad de saber lo que estaba pasando, Ranma no salía de ahí y seguramente en cuanto lo hiciera, nos enviarían a los dos a la calle…y todo por mi causa.
—¡Ay, Akane! Lo que pasó hoy fue tan romántico —Yuka estaba apoyada en mi escritorio con las manos juntas y ojos soñadores— que dos hombres guapos peleen por ti.
—¿Romántico? ¿has visto cómo dejó Ranma a Shinnosuke? ¡Parecía la UFC! De esos rounds que duran menos de un minuto y el contrincante termina hinchado de la cara —dijo Hiroshi, emocionado por la pelea, seguro por su afición a los videojuegos de peleas callejeras.
—¿Tú no harías eso por mí, Hiro? —preguntó Yuka.
—¡No!
—¡Claro! Eres muy valiente con tus ridículos zombies de tus videojuegos, pero en la realidad eres un cobarde.
—Yuki, ¡es diferente!
—¡Deja de llamarme Yuki! ¡El día en que confieses lo que sientes delante de todos, ese día voy a creerte!
Yo estaba estresada, estaba segura de que iban a despedirme, y con el lío que se había armado dudaba que me dieran una buena recomendación, quizá tendría que salir del país para contratarme en alguna empresa, estando los Kuno en el mismo sitio que yo, después de lo que sucedió con Tatewaki, y ahora con Ranma, era casi seguro que me enterrarían viva.
—Me metes en problemas, Akane ¿por qué no te consigues un novio más pacífico?
—¡Qué no es mi novio! Entiende, Hiroshi.
Unos minutos después, Ranma salía de la oficina del director, con las heridas ya limpias y sin saco. Trató de acercarse a mí, pero apenas abrió la boca y la voz del veterano de los Kuno interrumpió su intención— ¡Señorita Tendo!
Ranma me susurró al oído— Hablaremos después del trabajo, necesito verte en mi apartamento. De nuevo trató de tomarme la mano, pero me solté. Toda la atención estaba en nosotros y ya había sido demasiado.
Entorné los ojos y respiré hondo, me encaminé hacia la oficina del director y cerré la puerta. Me quedé de pie frente al escritorio, esperando un sermón lleno de gritos, carcajadas y comparaciones llenas de ego, como solían hacerlo los Kuno, pero no fue así. Kodachi me miraba sentada desde un sillón con los brazos cruzados, el director escribía en una hoja con una pluma con forma de palmera— Tiene mucha suerte, si no fuera por Ranma, la habría despedido justificadamente después de la conducta tan inapropiada que ha mostrado, así hiciera sus desmanes fuera de la empresa.
Abrí la boca para hablar, pero el hombre no me lo permitió— Con razones ante las cuales no pude negarme, como que Shinnosuke y Shampoo son pareja y trabajan en la misma empresa, Ranma Saotome abogó por usted, diciendo que mantienen una relación desde hace ya tiempo.
—Señor, yo…
—Sé muy bien que usted lo niega y es lógico, puesto que no quiere perder su empleo. Ranma ha respondido por sus intereses… ¡y si se va Ranma esta agencia se quedará sin los mejores clientes! ¡¿sabe lo que eso significa, Tendo?! ¡Qué me quedaría sin recuperar mi inversión! ¡Y eso no es posible!
—Director Kuno, yo…
Otra vez, tuve que guardar silencio— Las cosas siguen igual que como se establecieron en la junta. Si no fuera por mi princesita aquí presente, que ha decidido continuar con el proyecto ¡hubiera perdido mucho dinero! Así que vaya al área nueva de la agencia, elija la oficina que necesite y póngase a trabajar ¿Understand? —dijo lo último con un terrible acento inglés.
—Sí, director.
—Y le pediré que mantenga sus relaciones en privado. A mí no me interesa su vida mundana, así que no se muestre cerca de Ranma o del joven Shinnosuke dentro de la oficina y sus alrededores…no sé lo que decidirá Ichiro con su hijo…—balbuceó unas cuantas cosas ininteligibles y luego terminó con un—…solo, dedíquese a trabajar, por favor.
Asentí y me retiré lo antes posible, Kodachi me dirigió una mirada desentendida antes de cerrar.
—No entiendo por qué insististe tanto en que Tendo continuara con el proyecto —mencionó el director a su hija.
—Hay que pensar como mujer, papito. Si esa chica Tendo está ocupada, yo tendré más tiempo para conquistar a mi Ranma ¡UOJOJOJO!
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No pude acercarme a Akane en todo el día, el director me había prohibido estar en la oficina a más de dos metros de ella. En cuanto terminara el tercer proyecto se evaluaría qué hacer con ella.
En caso de ganar Shinnosuke, el señor Ichiro la despediría y en caso de ganar ella…la enviarían a la agencia Furinkan, todo por causa de la estúpida pelea con el imbécil de Shinnosuke.
Que no pudiera acercarme a ella, no implicaba que no pudiera observarla, mientras se llevaba sus cosas a su nueva oficina. Lo que me hizo darme cuenta de que era una verdadera líder, fue cuando les pidió a Yuka y a Hiroshi que hicieran lo mismo. En vez de pedir una oficina, Akane solicitó una sala de juntas, lo suficientemente grande donde cabían ella y los chicos, además de Sentaro, un tipo algo raro con apariencia de inseguro que hacía todo lo que le dijera Akane, hasta el mover una caja. Por supuesto la envidiosa de Shampoo comenzó a protestar— ¡Su oficina es más grande que la nuestra, Shinno! ¡¿por qué le dan preferencia a ella?!
Shinnosuke se limitó a responder, también la miraba, aunque con un solo ojo, el otro lo tenía cerrado por la pelea. Seguro su padre le puso una reprimenda y le prohibió siquiera mencionarla. El que Akane lo hubiera rechazado ante media oficina me llenaba de orgullo. A mí también me había negado, pero sabía que esta misma noche hablaríamos y todo volvería a ser como antes.
Pasaron dos semanas antes de que Akane me permitiera hablar con ella. Se había tomado muy en serio la advertencia del director, así que se alejaba de mí. Me respondía con evasivas y seguía cancelando mis llamadas. Insistí, hasta que un día accedió a verme saliendo de la oficina.
Terminada la jornada, esperé a Akane en el auto, afuera del edificio. Ella subió, sin siquiera mirarme y antes de que arrancara, me advirtió: —No quiero ir a tu apartamento, vamos a un lugar tranquilo donde podamos hablar.
—Mi apartamento es un lugar tranquilo —dije, sabiendo que después de la charla podríamos tener sexo de reconciliación. Al parecer, ella lo sabía, por lo que insistió.
—Ya te dije que no, llévame al Himawari.
—¿Un restaurante de sushi con menú giratorio te parece tranquilo?
—¿Cuál es el problema?
—Es demasiado…sencillo ¿Por qué mejor no vamos a casa, pedimos algo…? —la mirada amenazante que me lanzó Akane fue terrible, abrió la puerta del auto y eso fue suficiente para dejarme de tonterías y hacer lo que ella me estaba pidiendo— ¡está bien! ¡vamos! —cerró la puerta, se ajustó el cinturón de seguridad y yo conduje hasta ahí.
A esa hora había solo un par de comensales, los cocineros estaban atentos a su plancha haciendo uno que otro malabar con los cuchillos cuando cortaban el pescado. No hablé hasta que ella lo hizo, después de verla comerse casi medio plato.
—Debiste decirme la verdad…
—Lo sé, y lo lamento, estoy arrepentido de no haberlo hecho.
—…
Era completamente aceptable que estuviera enojada, yo omití toda información sobre mi compromiso con Ukyo, así hubiéramos pensado que nunca se iba a realizar— Ukyo y yo siempre nos vimos como amigos, ella tiene a su novio desde hace muchos años, para disimular, Konatsu se viste de mujer. Akane, sabes que siento algo por ti, que nunca te traicioné…
—¿Él lo sabía? Konatsu.
—¿Qué?
—Lo del compromiso.
Sabía a dónde iba esa pregunta—…Sí.
Tomó aire y dio un gran bocado a otro pedazo de sushi. Incluso alcanzó a tomar del carrusel otro plato lleno de arroz. Tendría suerte si no terminaba con ese plato en la cabeza— ¿Por qué no me lo dijiste antes?
—No sé.
—¡¿Cómo qué no sabes?! ¡El jodido genio del marketing no sabe cómo decirle a la persona con la que sale que está comprometido!
—¡Tenía miedo de que te pusieras así!
—¡Ah! ¿Tenías miedo? ¿o es que no pensaste que ibas en serio conmigo? Pensaste que sería una de esas de una sola noche.
—Akane, ¡no lo veas de ese modo!
—¿Cómo quieres que lo vea?
Di un trago a mi té verde. Hacer entender a Akane no iba a ser tarea fácil—Mientras más avanzaba la relación, menos quería que te fueras… ¡y es que al principio seguías tan obsesionada con Shinnosuke solo porque fue el primero en tu vida, que estaba seguro de que con tu ridícula inseguridad tomarías cualquier pretexto para irte con él y seguir siendo su amante!
—¡Tarado! ¡¿cómo se te ocurre?! ¡Qué poco me conoces! —dijo alterada, casi escupiéndome el arroz.
—¡Ya sé! Estuvo mal ¿vas a perdonarme?
Akane miraba hacia el frente— Lo que hiciste no fue cualquier cosa, necesito saber más, prácticamente ahora eres un desconocido para mí.
Me llevé la mano al rostro y la pasé por la cabeza, iba a ser una larga noche— Está bien, ¿qué más quieres saber?
—¿Se acostaron?
—¿Qué? ¡No! ¡jamás! Akane, de verdad, olvídate de lo de Ukyo.
—¿Y Kodachi?
—¡¿Kodachi?!
—Te viste con ella en el restaurante cuando lo de…ya sabes ¿pasó algo entre ustedes?
—¡No! ¿te das cuenta de que a esa mujer le faltan tornillos?
—¿Entonces por qué te trata así? Con tanta familiaridad como si tú y ella…
—Ella es la que me sigue, te juro que nunca hemos tenido nada qué ver.
—¡Con Ukyo tampoco tenías nada qué ver y estaban comprometidos!
Me estaba desesperando, no quería pelear con ella otra vez— Ya te dije que con Ukyo no va a pasar nada, porque fue un acuerdo que yo NO hice y que NO pienso cumplir.
—Tu madre fue a verme.
—¿Qué? —me detuve por un segundo ¿qué tenía que hacer mi madre buscando a Akane? — ¿te dijo algo?
—Muchas cosas; me contó la historia con tu padre, también dijo que sabía que no ibas a casarte con Ukyo, que estaba orgullosa de ti por tratar de responder a lo de la falsa alarma del embarazo y que aceptaría lo que hicieras, a pesar de no estar de acuerdo, pero que necesitaba que la perdonaras porque tenías que volver a verla y hablar con ella… ¡Ah! y que mientras lo de tu compromiso no fuera oficial y siguiéramos de amantes, usáramos condón —abrió su bolso y sacó unos cuantos— me dio varios.
Otra vez me llevé la mano al rostro, no sabía si mi madre intentaba ayudarme o sabotear mi relación con Akane— No eres mi amante, Akane, ¡para mí tú eres más importante que nada, ni que nadie!
—Puede ser —su mirada se tornó melancólica, la vi enjugarse una lágrima furtiva en su mejilla que secó rápidamente con la manga de su saco. —Tu madre dijo que te diera esto, ella está segura de que irás a verla.
Me entregó un sobre, el cual abrí en ese momento, Akane estaba ocupada tratando de levantar lo que quedaba de su cuenco de arroz. Leí la nota, tenía la letra de mi madre: Si te reconcilias con la chica, ven a verme. Te daré el anillo de compromiso de la familia que podrás darle. En caso de que no te acepte de vuelta, de todas maneras, ven por la joya, será tu última oportunidad.
Guardé la nota, tenía que ir a ver a mi madre. Ella había guardado por años el anillo de compromiso que había sido de mi abuela, lamentablemente, ella nunca pudo usarlo. Por lo menos estaba convencida de que mis intenciones con Akane eran sinceras.
—Entonces ¿vas a perdonarme? —pregunté, sabía que Akane seguía lastimada por lo sucedido.
—Tenías tus razones —dijo levemente, pero la tristeza continuaba en sus ojos—no debiste mentirme así.
Me sentí aliviado por un segundo— ¿Eso es un sí?
Su mirada se tornó gris, de nuevo ese dejo de aflicción la envolvía, me había perdonado, pero aun había algo que no le permitía mirarme como siempre lo había hecho.
— ¿Nos vamos a casa? —pregunté, antes de que algo sucediera.
—No.
Me pareció rara su negativa—¿Quieres ir a otro lugar?
—Ranma, no podemos estar juntos.
Me sorprendió su aseveración, Akane se estaba precipitando—¡¿Por qué?!
—Cuando hablé con tu madre me contó que ella había elegido el apartamento donde vives, para ti y para Ukyo…
Entorné la mirada, esto no iba por buen camino— ¿Y eso qué?
—También me dijo que te había convencido de comprar un auto familiar, incluso de que tú querías comprar un auto deportivo, pero se enteró de que habías prestado ese dinero…
—Akane…
—¡Es el dinero que me prestaste para pagar lo del bar!
—Ni que hubiera sido tanto…
—¡Y después mis rentas atrasadas, y mi guardarropa…! Ranma, haces todo lo que ella te dice.
Esto me estaba cabreando— ¿Eso qué tiene que ver con nosotros? Solo porque he tomado en cuenta las sugerencias de mi madre ¿piensas dejarme?
—Ranma, es lo mejor…
Resoplé— ¡Ahora suenas igual que ella! ¿crees que tú sabes lo que es mejor para mí?
—¡¿Me estás comparando con tu madre?!
—¿Cómo no hacerlo? Si ambas pretenden decidir todo por mí.
—¡Pues no soy igual a ella! ¡Eres tú el que se deja manipular!
En vano, traté de justificarme— ¡No quería que ella sufriera! ¿de acuerdo? ¿Tienes idea de las cosas por las que tuvo qué pasar? Mi padre le hizo la vida un infierno ¡yo no quería darle más problemas!
—¡Lo sé! No te estoy recriminando eso. Es solo que…
—¡¿Qué?!
—…Hasta ahora has sido un buen hijo para ella. Está muy alterada porque no le hablas más, para ella debe ser muy doloroso…y tú has hecho todo esto por mí.
Apreté los dientes, me sentía entre la espada y la pared. Por un lado, mi madre, quien me había dado todo, hasta lo que no tenía para hacerme salir adelante, y por el otro, la mujer que más amaba en el mundo.
—Si yo tuviera a mi madre, tampoco permitiría que sufriera…estoy segura de que siempre encontrarás el modo de complacerla. Dime, Ranma ¿tú elegiste la carrera que estudiaste?
—¡¿Ahora es por lo que estudié?! ¿en serio vas a ponerte así? Akane, ¿porqué mejor no juntas el valor para decirme de una vez que te quieres ir con el idiota de Shinnosuke? Te tomas demasiadas molestias para no aceptar que siempre quisiste estar con ese estúpido.
—¡No saques a Shinnosuke otra vez al tema! ¡Siempre has sido un idiota! Mejor responde a mi pregunta, y déjate de tus ridículos cuentos que ni siquiera te los crees. Ahora dime, también ella eligió por ti, ¿cierto?
—¡Hago lo que se me da la gana, Akane! No vengas con idioteces.
Me levanté del asiento, dejé unos cuantos yenes para pagar la cuenta y salí del local. Akane vino detrás de mí.
—¡Ranma…!
—¡Es estúpido lo que estás haciendo, AKANE… ¿desde cuándo te importa tanto mi pasado? ¡A mí no me importa el tuyo!
—¡No estoy segura si todo lo que hiciste por mí ha sido por tu voluntad, o porque ha sido una manera de finalmente escapar de tu madre!
—¡Ja! —solté, sin ganas— ahora te volviste psicóloga. Lo de mi madre es aparte ¡mejor dime si quieres romper porque quieres estar con el imbécil de Shinnosuke!
—¡No quiero estar con él! ¿no te quedó claro?
—¡Pues cada vez que me descuidaba te encontraba cerca de él! ¡Más claro no puede estar, el tipo te ve y actúa como animal en celo! —temblaba de coraje, me estaba llevando el diablo y Akane seguía en su maldita postura.
—¡¿Es que estás sordo y ciego?! ¡El culo más cotizado de todo Japón no puede ver más allá de sus narices! ¡Te das cuenta ahora de que lo mejor es estar separados!
Tenía dudas de todo y de todos, la sentía cada vez más lejos de mí, no quería que eso sucediera— Akane ¡piensa lo que estás haciendo! ¡Quieres huir de mí solo por lo de mi madre! ¡No tiene ningún sentido!
Ella intentó huir, la tomé de los hombros y ella se resistió, forcejeamos— ¡Déjame, Ranma!
—¡No pienso dejarte ir!
Mi miró sorprendida, después, no pudo sostenerme la mirada, sabía que estaba aguantando el llanto, pero no pudo más y vi correr las lágrimas por su rostro. La abracé fuerte, no quería que se fuera— Ranma…sé lo que es perder a tu familia, ¡no mereces vivir eso tú también, solo por mí!
—Dime qué quieres, Akane ¡¿qué-demonios-quieres?! Porque no tengo ni puta idea de lo que piensas hacer, pero no voy a alejarme de ti —advertí. Estaba tan asustado y desesperado, que sentía que quería tirar todo por la borda.
—No podemos seguir juntos, hasta que tú estés seguro de ti mismo, de que tomas tus propias decisiones, que lo que buscas no es por darle gusto a tu madre…o a mí.
—¡Akane…!
—Te agradezco todo lo que hiciste por mí, pero es momento de que los dos seamos responsables por nuestros actos.
Estaba aterrado y a la vez confundido, no quería perderla, pero mi ego se empeñaba en salir para no permitirme ver lo que estaba a punto de ocurrir— ¿Es eso lo que quieres? ¡adelante! ¡manda a la mierda el amor que te tengo!
Me sonrió, débilmente, las lágrimas seguían brotando de sus ojos sin parar— Espero que un día entiendas, que te he amado lo suficiente para dejarte ir.
—¡Mentirosa! ¡Si me amaras te quedarías conmigo!
—Adiós, Ranma —se puso de puntillas y me besó en los labios, de manera tan furtiva, que sentí que se llevaba toda mi alma con ella. Se alejó caminando a paso veloz, y fui tan cobarde que me quedé inmóvil, incapaz de seguirla ¿tanto daño estaba expuesto? ¿cómo sabía ella qué era lo que yo quería? ¡ni siquiera mi madre lo sabía! Pero en algo tenía razón, hasta que llegó ella, jamás me había atrevido a contrariar a mi madre, y ahora por eso mi vida perfecta, estable, el hombre que yo era y pensaba, se había desmoronado. Estaba a punto de ir a casa de Shinnosuke a golpearlo, creía que finalmente él me había ganado.
El hombre del restaurante me sacó de mis pensamientos, me entregó un sobre amarillo, con algo dentro. Eran billetes y una nota de Akane: —Hice cuentas, y esto es lo que te debía. Gracias por confiar en mí.
Me pasé la mano por la cabeza, me sentía sostenido en la nada, sin saber qué era lo que iba a hacer con mi vida y sin ella.
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¡HOLA! Gracias por leer hasta aquí. Nuevamente agradezco a mis beta readers Sailordancer7 y Sakura Saotome por siempre apoyarme en el proceso de mis fics. De no ser por ellas, hubiera dejado el fic abandonado. Les agradezco que siempre estén ahí para no perder el hilo y muchas veces la motivación. Ánimo Sakura con tu examen, que te irá increíble y Sailordancer, bien sabes que te adoro por ser tú y sin ti esto no saldría a flote.
Ya sé que me tardé mucho, pero aquí está el capítulo. Sé también que me odian por dejarlo así. Quiero que me digan que piensan de lo sucedido. ¿Ustedes qué hubieran hecho? ¿Qué creen que pasará?
Este capítulo lo dedico especialmente a Lizbeth Reynoso. Guapísima espero que ya estés mejor y mil gracias por seguir mis historias a pesar de todo; para mí es una emoción muy grande saber que te he acompañado de alguna manera. De nuevo te envío mil abrazos y deseo que tu salud sea perfecta. Y espero no haberte decepcionado con este capítulo.
Mil gracias a los que siempre están al pendiente del fic, de verdad me hacen sentir muy motivada incluso los días en los que mi mente se torna oscura. Gracias por estar ahí.
También mis enteros agradecimientos a todas las páginas que comparten mi fic como Mamá Nodoka, Mundo Fanfics Inuyasha y Ranma, Fanfics y Fanarts de Ranma Latino, Es Tu Mundo Fanfics, Ranma Fanfics por Siempre. También a los que comparten desde mi página, gracias por su hermosa labor de mantener vivo al fandom de Ranma.
Y la pregunta del millón ¿cuándo vuelvo a actualizar? Sigo sin saber, pero como ya les había contado en mi página de Facebook de Susy Chantilly, sigo escribiendo, me estoy tratando de dar un poco de tiempo porque mi meta es acabar el fic antes de que termine el año [esa es mi meta, que la cumpla, es otra cosa] y le pongo ganas. Cualquier noticia les aviso en mi página.
Espero con ansias sus reviews y por favor vayan a leer Cherry Blossoms de Sailordancer7, para que actualice, recuerden que todos los comentarios alientan a los fickers. Sakura Saotome sigue haciendo preciosos fanarts, vayan a su Instagram sakurasaotome_fanarts para verlos. Lo mismo Hana Note sigue haciendo unas obras de arte que tienen que pasar a ver su instagram notehana.
Los leo muy pronto.
Susy Chantilly.
