nadaoriginal. Comenzó la guerra más… estúpida, podemos decirlo así. Al día de hoy, la derrota de Santa Fe aún se siente, aunque será más grande la humillada de este fic al elenco jaja.
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Sin más, comencemos…
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La guerra contra Hades estaba por empezar, por lo que todo el mundo estaba atento ante uno de los eventos más estúpidos y repetitivos de la historia.
- ¿Cómo que quiere que le traiga la cabeza de Athena? – preguntó Mu mirando a la figura junto con sus dos Caballeros Dorados fallecidos.
- Así es, ¿le hablo en chino o qué? Vaya y tráigame la cabeza de Athena.
- Aunque sea su Ilustrísima la que me lo pide, no puedo hacer eso, es mi diosa y a la que ustedes defendieron.
- Mu, ese discurso de político en campaña ya me lo sé, así que nada de lo que digas nos convencerá – dijo el italiano – déjanos pasar o te golpearemos hasta que te vayas con tu madre.
- Mi madre está muerta Máscara.
- Mu, ¿acaso quieres desobedecerme? – dijo la figura con capucha mientras se acercaba a él.
- No pueden entrar al Santuario, en especial al templo de Aries, uno, porque no se desinfectaron las manos al entrar, segundo, ahora sé que viene de parte de las fuerzas de Hades, no dejaré que pasen por aquí.
- Ni modo, tendremos que hacer esto a la antigua – Máscara de Muerte elevó su cosmos al igual que el Caballero de Piscis el cual alistó sus rosas.
- ¡Prepárate Mu! ¡Rosas Diabólicas!
- ¡Ondas Infernales! – ambos Caballeros lanzaron sus ataques hacia el peli lila el cual solo cerró los ojos mientras que una pared invisible se ponía frente a él - ¿Qué?
- ¿Qué hizo? – los dos miraron como las Ondas Infernales y las Rosas Diabólicas rebotaban en el muro y se les devolvió a ellos.
- Mu, parece que recuerdas bien las técnicas que te enseñé ¿verdad?
- Aunque sea orden de su Ilustrísima, no puedo permitir que alguno de ustedes toque a la Diosa Athena, por lo que deberán matarme para ir tras ella.
- Ese muro de Cristal no es irrompible y lo sabes Mu – el encapuchado llegó frente al Caballero de Aries – pero tengo el arma perfecta que rompe esa cosa.
- ¿Qué dijo? – Mu observó como el encapuchado sacaba una resortera con una piedra y apuntó a la pared invisible.
- ¡Piedra común! – al lanzar la piedra, el muro se destruyó dejando sorprendido al peli lila el cual no terminaba de entender lo que pasaba.
- ¿Qué cosa?
- Ahora te jodiste Mu – gritó Máscara apuntándole con su dedo - ¡Ondas Infernales!
- ¡Muere entre las plantas! ¡Rosas Sangrientas! – Afrodita fue el siguiente en lanzar sus armas, mientras que Mu solo suspiró para revisar su armadura.
- Athena me dijo que la usara en caso de emergencia, por lo que creo que este es un caso de emergencia – Mu sacó una cosa del interior de su armadura.
- ¿Y que se supone que es eso?
- ¡Carta de Revés! – Mu había sacado una carta de reversa del juego Uno lo que provocó que las Ondas Infernales y las Rosas Sangrientas fueron de vuelta hacía sus creadores. Máscara de Muerte recibió sus Ondas Infernales que hicieron que su alma se desprendiera de su cuerpo, mientras que las Rosas Blancas dieron en el Caballero de la última casa succionándole la sangre.
- No sabía que poseías una carta de reversa de Uno, esa arma es mortal – dijo el encapuchado – aun así, tu muro fue destruido, por lo que deberás pelear conmigo.
- Esto está más jodido que otra cosa.
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En la cámara de Athena…
- ¿Qué son esos cosmos? – preguntó Saori para luego ver las cámaras de seguridad que había puesto en todo el Santuario – veamos, la cámara que está en el templo de Aries me dice que Mu está peleando con alguien. ¡¿Cuántas veces les he dicho que llamen por refuerzos porque peleando solos se maten entre sí y me quedo sin hombres?!
- Diosa Athena – un peli azul llegó al sitio haciendo que la diosa se percatara de eso.
- Oh, Aguja Dinámica, ya llegaste.
- Aún me pregunto porque me puso ese apodo – Milo carraspeó su garganta – sentí un cosmos en los pies del Santuario.
- Sí, miré por las cámaras de seguridad y realmente hay algo extraño.
- Mierda, esto está horrible, lo más probable es que sea Hades ya empezando con la avanzada.
- ¿Qué hacemos Athena?
- Es que estoy harta con esta puta guerra, la misma mierda cada 200 años, siempre le gano y nunca acepta que soy mejor que él, esto parece Cartoon Network con sus estúpidas repeticiones a cada rato de Los Jóvenes Titanes.
- Por eso es que dejé de ver Cartoon Network – dijo Milo por lo bajo – pero Athena, Mu podría morir.
- No, el borreguito no morirá – susurró la peli lila para ver su celular y empezó a escribir en él.
Saori. ¿Ya vienes acá?
Seiya. Sí, ya estoy aquí, aunque dijiste que no querías que viniéramos, estamos aquí.
Saori. Cuida al borreguito, si lo haces, te daré una felación de esas que ni Afrodita da en su vida.
Seiya. S-Saori, no era necesario que dijeras eso.
- ¿Diosa Athena?
- Ya están en camino mis valientes Caballeros – susurró la chica. En eso, mientras que Mu y el encapuchado peleaban, estos estaban mirándose fijamente hasta que cierto chico llegó al sitio.
- ¡Ya llegó por quien lloraban! – un destello apareció en el sitio, aunque luego fue acompañado por otro.
- ¿Quiénes son? – dos figuras de dos caballos aparecieron y cuando la luz se fue, se reveló quienes eran.
- Prepárense los malvados para caer ante nosotros.
- Y más vale que teman que somos muy fuertes.
- Para proteger al mundo de la devastación.
- Y unir a los pueblos dentro de nuestra nación.
- Para defender los ideales de la libertad y el amor.
- Y extender nuestro Reino hasta Andorra.
- ¡Seiya de Equuleus!
- Shoko de Pegaso – los dos se dieron cuenta de lo que dijeron – creo que nos equivocamos.
- Sí, espérense un rato – los dos chicos desaparecieron un segundo y volvieron rápidamente – ahora sí. ¡Seiya de Pegaso!
- ¡Shoko de Equuleus!
- Cuando la maldad reina en el mundo.
- Nosotros los Caballeros de Athena…
- ¡Estaremos aquí!
- ¡Para acabar con la maldad! – dijeron ambos – creo que nos falta Meowth diciendo "Miau, así es."
- Pero no tenemos Pokemones.
- Aun así, nos quedó chida la presentación.
- ¿Qué hacen estos aquí? – dijo el encapuchado - ¡¿no ven que estamos en una guerra?!
- Pues como que no es mucha guerra porque solo están ustedes dos – dijo la peli rosa cargando su cosmos en su puño.
- Parece que alguien quiere morir – dijo el encapuchado cargando una cantidad de cosmos monstruosa.
- Dios… eso da miedo.
- ¡Revolución de Polvo Estelar! – exclamó la figura mientras lanzaba miles de estrellas fugaces hacia los dos chicos.
- ¡Meteoros de Equuleus / Pegaso! – exclamaron los dos chicos al mismo tiempo lanzando sus ataques, aunque se miró que estaban perdiendo terreno.
- Mierda, creo que nos va a llevar la fregada.
- Sus cosmos no son nada, el mío es el único que es poderoso, ni siquiera mi alumno que de por sí se cagaba en los calzones cuando no hacía nada de sus entrenamientos, pudo vencerme.
- ¿E-Era necesario que dijera eso? – Athena miró desde la cámara como es que sus equinos estaban en problemas.
- ¡Ya no puedo seguir viendo esto! – Saori puso dos de sus dedos en la frente y desapareció ante la mirada de Milo.
- ¿Qué mierda fue eso?
- ¡Chicos! – la diosa apareció frente a todos los que estaban asombrados de verla ahí.
- Athena se presentó ante mí – sonrió el encapuchado deteniendo su ataque hacia sus guerreros equinos.
- Tu… viniste a mi Santuario como guerrero de Hades y ni siquiera se desinfectaron sabiendo cómo está la situación – la peli lila se molestó elevando su cosmos - ¡¿Cómo se atreven a invadir mi Santuario de esa forma?!
- Realmente está molesta – la figura se quitó la capucha mostrando su rostro y todo – Diosa Athena.
- ¿Y tú eres?
- Shion de Aries, antiguo Patriarca del Santuario y también, aquel que le dará muerte y… - antes de que el maestro de Mu siguiera hablando, notó como la diosa se puso delante de él enseñándole la mano – ¿eh?
- Salúdame a Hades de mi parte y dile que chingue su puta madre – la mirada de la oji verde se notaba malvada – Hakai.
- ¿Qué? – Shion notó como es que su cuerpo se empezó a desintegrar - ¡espere! ¡venimos a decirle algo importante!
- No me importa.
- ¡Diosa Athena, piedad! – fue lo último que se escuchó de Shion el cual quedó desintegrado antes de que tan siquiera dijera lo que venía a hablar.
- Parece que nos encargamos de ese maldito – la peli lila miró a su amante y amiga – me alegro que estén bien.
- Igualmente, pero, ¿Quién era ese tipo?
- Al parecer, por lo que poco que le escuché hablar, fue el pasado patriarca, aunque no lo conocí, por lo que me vale un carnaval lleno de prostitutas de festival – la diosa miró a su Caballero – me alegra que estés bien Seiya, tenía miedo de que se fueran a pelear.
- ¿Qué nos fuéramos a pelear?
- Sí – la diosa se acercó a su oído – tu verga y mi paladar.
- ¡Saori, no seas así!
- ¿Y qué te dijo? – Shoko estaba algo pensativa sobre lo que puso rojo a Seiya, pero la diosa de la guerra se acercó a la Saintia de Equuleus - ¿Qué?
- Shoko, lo que pasa es que tenía miedo de que se exprimiera una jerga.
- ¿Una jerga?
- Sí, como tu vagina con su verga – la peli rosa explotó en rojo al escuchar eso, no sabiendo porque su diosa le dijo tal cosa – vamos, solo son juegos de palabras, ya no aguantan nada.
- ¡No nos sigas esas cosas!
- Como sea, debemos estar atentos – la peli lila miró al Caballero de Aries – borreguito, ¿no habrán pasado algunos espectros de Hades hacia el Santuario?
- No creo, pero hay que revisar por si las dudas.
- Bien – Saori tomó su woki woki – aquí Golosa69, ¿cómo van las cosas Cornelio?
- …
- ¿Cornelio?
- …
- ¿Por qué Cornelio no contesta?
- ¿Quién es Cornelio?
- Es Aldebarán de Tauro, el Cornelio es por… bueno, su constelación es un toro, sus cuernos, ya entienden – la diosa golpeó un poco su woki woki - ¿Por qué no contesta?
- A lo mejor le pasó algo – dijo Shoko.
- Cuando no con el toro dorado, siempre perdiendo de las formas más estúpidas, al menos dicen que su forma pasada del siglo XVIII si era un crack.
- Vamos a ver qué pasa – con eso, todos llegaron al segundo de los templos del Santuario en el que efectivamente estaba Mu mirando a Aldebarán el cual tenía las manos expandidas.
- Aldebarán… está muerto.
- ¿Otra vez la cagó? – susurró Saori acercando al Caballero Dorado – ni modo, F.
- ¿Y quién lo mató?
- Parece que el Caballero de Tauro cayó ante mis manos – dijo una figura llegando al sitio.
- ¿Y ese olor? – los demás se taparon sus narices mientras que aparecía alguien.
- Me presento, soy el espectro Niobe de Deep, y soy el que mató al Caballero de Tauro y… - el espectro no continuó ya que fue interrumpido por un spray de parte de la diosa.
- Al menos este desodorante te debería quitar el mal olor, hueles como mi abuelo cuando se iba al bar.
- ¡Maldita, no te atrevas a tocarme!
- ¡No le hables así a Saori-san! – gritó Shoko mientras que lanzaba su ataque hacia el espectro el cual antes de que hiciera algo, fue bombardeado con los ataques de la peli rosa.
- Aldebarán – el Caballero de la primera casa miró como el cuerpo de su amiga desaprecia dejando sola la armadura de Tauro en el sitio.
- F – los dos equinos solo bajaron la mirada, Saori solo siguió su camino - ¿Saori?
- Vamos a acabar con esto de una vez y tengo un plan perfecto para eso.
- ¿Qué?
- No vamos a pelear contra los espectros, tengo una mejor idea y creo que es la solución a todo este problema de la guerra contra Hades.
- ¿Y eso sería?
- ¿Usaremos el octavo sentido para poder ir al inframundo a derrotar a Hades para detener todas las guerras de una vez por todas?
- Esa mierda no funcionará – la diosa miró al cielo – iremos al pasado para detener a Hades en el siglo XVIII.
- ¿Eh? – todos estaban confundidos - ¡¿viajar al pasado?!
- Sí – suspiró la peli lila – a ver como se mira Sasha y mi antiguo Caballero de Pegaso Tenma.
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Continuará…
