Hola a todos como estan? espero que bien, bastante bien

Aqui les traigo una nueva historia, esta historia trata de lo que paso despues de la batalla, pero para que tenga sentido tengo que retroceder un poco hasta la batalla en el departamento de misterios, obviamente tengo que hablar de Voldemort y de todo lo que hacen, pero al principio las aventuras del trio quedaran como en segundo plano ya que quiero centrarme un poco mas en la formacion de las parejas

Espero que a todos les guste

Besos:3


Un Giro en la Historia

29 de Febrero de 1996

Nadie supo cómo paso, pero de un momento a otro Harry había dejado a Neville para correr hacia donde estaba su padrino, había algo en ese arco que no le gustaba y Sirius estaba peligrosamente cerca, pero él no se daba cuenta ocupado en pelear con su prima Bellatrix, lo que era claro era que se estaba divirtiendo

¡Harry! – grito Neville que apenas podía mantenerse en pie

¡Vamos, puedes hacerlo mejor! – gritó Sirius luego de esquivar rayo rojo de Bellatrix

La burla claramente enfureció a Bellatrix que se preparó para lanzar otra maldición decidida a eliminar al traidor que había manchado el árbol genealógico de los Black

¡Avada Kedavra! – grito Bellatrix

La maldición tomo por sorpresa a Sirius, pero en el último segundo Harry salto sobre su padrino provocando que ambos cayeran y rodaran por el suelo de piedra lejos del velo

¿Pero qué? – dijo Sirius desorientado y vio a su ahijado en el suelo junto a el

Sirius ¿estás bien? –Pregunto Harry preocupado; había estado a punto de perder a su padrino y eso no lo hubiera soportado.

Sí, pero... – dijo el animago mirando hacia su prima que estaba huyendo después de esquivar un hechizo mandado por Moody

Sirius la iba a seguir pero un estirón en el brazo le impidió moverse, al girar la cabeza pudo ver que el culpable de eso era su ahijado quien negaba con la cabeza bastante asustado, eso basto para que se detuviera, Harry había sido criado de tal forma que con el tiempo había aprendido a no mostrar que tenía miedo, el hecho de que lo hiciera, demostraba que había llegado a su limite

Sirius déjala, la atraparemos en otro momento –Dijo Harry temblando

¡Sirius, Harry! – Dijo Remus llegando junto a ellos – ¿Están bien?

Creo que me rompí algo – dijo Sirius aceptando la mano de Remus para ponerse de pie

Bueno, mejor un hueso roto que muerto – dijo Remus señalando el velo

¿Qué, que es ese velo? – dijo Harry

El velo de la muerte, nadie sabe cómo se formó ni cuando, solo que si alguien lo atraviesa no podrá regresar – dijo Remus haciendo que Harry se estremeciera aún más por lo que le podía haber pasado a su padrino, para él perderlo hubiera sido lo mismo que perder a su segundo padre, un hermano, un amigo

Sirius al ver el estado del hijo de su mejor amigo decidió dejar el regaño para más tarde y en su lugar abrázalo e intentar tranquilizarlo, porque si, Sirius sabía que todo tenía un límite y en definitiva lo que Harry había hecho aparte de peligroso, había sido muy irresponsable

Okey, cálmate todo está bien, mírame estoy aquí, está bien – dijo Sirius mientras el resto de la orden atrapaba a los mortifagos y ayudaban a los estudiantes

Ven aquí Neville – dijo Remus acercándose a Neville que seguía con problemas para caminar – finite – al instante Neville recupero el equilibrio aunque estaba un poco mareado

Tu-Tu eres Sirius Black – dijo Neville al reconocerlo, instintivamente busco su varita pero esta se había destruido, aunque por otro lado se sorprendió al ver que tenía un brazo alrededor de los hombros de Harry quien parecía muy cómodo

Neville Longbottom ¿Verdad? – dijo Sirius casualmente, el asintió con la cabeza – te pareces mucho a tu madre

¿U-Usted conoció a mi madre? – dijo Neville sorprendido de que un supuesto asesino mencionara a su madre

Estábamos en el mismo curso y casa en Hogwarts, aunque me llevaba un poco mejor con Frank… – dijo Sirius

Por interesante que sea el tema, tenemos que movernos – dijo Lupin con urgencia buscando con la mirada a Tonks que protegía a los otros adolescentes

De la nada Harry sintió un fuerte dolor en la cicatriz, un dolor que solo podía significar una cosa: Voldemort estaba cerca

¿Qué, que pasa? – dijo Sirius, pero no fue Harry quien respondió

Potter, Potter, Potter – sé escucho la fría y maligna voz de Voldemort a lo lejos

Sin que nadie pudiera evitarlo Harry se liberó del agarre de su padrino y salió corriendo en dirección a la voz de su enemigo, ya en el atrio pudo ver a una Bellatrix paralizada y nerviosa

¡Potter! – grito Bellatrix al verlo – ¡La profecía, dame la profecía!

¡No tengo nada! —Gritó Harry con rabia pero su dolor de cabeza aumentaba de tal modo que creyó que le estallaría el cráneo — ¡Por si no lo notaste, Malfoy dejó caer la profecía que se hizo pedazos!

¡No, eso es una cochina mentira! – grito Bellatrix furiosa y aterrada a partes iguales

¡Sí! – Grito Harry para provocarla – ¡Esta rota, rota, y nadie nunca sabrá que decía!

¡Mentira! — Volvió a gritar Bellatrix lanzando una maldición que Harry esquivo por muy poco – ¡tú la tienes y me la vas a dar por las buenas o por las malas! ¡Accio profecía!

¡Crucio! – grito Harry y la maldición golpeo a la histérica mortifaga haciéndola caer al suelo de piedra pulida

Entonces la voz de Voldemort se volvió a escuchar, pero esta vez estaba mucho más cerca, instintivamente volteo y ahí estaba, alto, blanco como la tiza, con una cara parecida a la de las serpientes

Voldemort – dijo Harry con un odio nunca escuchado en él entre los presentes de la Orden – ¿qué haces tú aquí?

Vine por lo mismo que tú, vine a recurar y saber que dice exactamente la profecía que hizo que nuestros caminos se cruzaran – dijo Voldemort – Sabía que si te mandaba una falsa visión de que estaba torturando hasta la muerte al traidor de sangre de tu padrino vendrías corriendo sin pensártelo y me ayudarías a conseguirla

Si, fue muy educativo – dijo Harry para provocarlo mientras caminaban en círculos – pero lamento decirte que tu querido Lucius Malfoy, dejo que se destruyera

Si de eso ya me di cuenta, meses de preparación, meses de esfuerzo, y mis mortifagos han dejado que Harry Potter vuelva a echar a perder mis planes – dijo Voldemort con tanto o más odio que Harry – pero no vas a poder ocultarla de mi Potter

¡Si yo fuera tú, me preocuparía más por el hecho de que tus mortifagos se dejen derrotar por seis adolescentes, que por una profecía absurda que ya no existe! – dijo Harry burlonamente, pero sin bajar la varita

Todos los miembros de la orden y del Ejercito de Dumbledore, estaban sorprendidos por la actitud que tenía Harry, era la primera vez que veían al chico pelear contra el Innombrable pero parecía que Potter no le tuviera miedo, ¡Incluso se estaba burlando de él!

¡Me tienes harto Potter!, ¡ahora mismo conseguiré la profecía y luego terminare con lo que empecé en el Valle de Godric! – grito Voldemort levantando su varita

Pero antes de que alguno pudiera lanzar un hechizo, Dumbledore salió de una de las chimeneas, ambos lo miraron

No debiste venir aquí Tom, los aurores vienen en camino – dijo Dumbledore con su habitual calma que hizo que no solo la sangre de Voldemort hirviera, sino también la de Harry

Cuando lleguen ya me abre ido y tú… muerto estarás – dijo Voldemort fríamente

Entonces comenzaron un violento duelo que término con una lluvia de vidrio en polvo que lo cubrió todo como si fuera nieve, un momento después Voldemort poseyó a Harry haciéndolo caer al suelo

Has perdido anciano – dijo Voldemort mirando a Dumbledore a través de los ojos de Harry

Entonces Harry comenzó a luchar contra el mientras miles de imágenes venían a su mente, empezando por una de el en brazos de su madre, luego otra más reciente de Sirius esquivando la maldición de Bellatrix, la muerte de Cedric, los dementores

Harry… - dijo Dumbledore pero no podía hacer nada

Que débil, que vulnerable – decía Voldemort en la mente de Harry quien luchaba por sacarlo – mírame

¡Harry, no importa el parecido que tengan, sino como se diferencian! – dijo Dumbledore – Harry…

Pero Harry casi no lo escuchaba, a su mente seguían llegando imágenes de momentos muy importantes, como la noche que Hermione regreso después de meses petrificada, riendo con Ron en la madriguera, la noche que encontró el espejo de Oesed y vio a su familia por primera vez, los momentos que pasaba con Sirius y Remus, pero más que todo veía los recuerdos felices junto a sus dos hermanos del alma, Ron y Hermione

Tu eres el débil – dijo Harry y Voldemort retrocedió un poco – nunca conocerás el amor, ni la amistad… y siento mucha lastima por ti

Harry entonces pudo hacer lo que no pudo en las lecciones de Snape, pudo bloquear su mente y obligar a Voldemort a salir, un momento después Voldemort volvía a estar de pie cerca de Harry

Eres un tonto Harry Potter – dijo Voldemort en un frio susurro – y ahora lo perderás todo…

Pero el ruido de las chimeneas distrajo a Voldemort quien miro a su alrededor, entonces de las llamas salieron una veintena de aurores y otros funcionarios del ministerio, además del propio Fudge, todos se paralizaron

Ha vuelto – dijo Fudge

Harry… Harry ¿estás bien? – dijo Dumbledore

Pero Harry se alejó de el al mismo tiempo que Sirius se acercaba y lo ayudaba a incorporarse

¡Black! ¡Sabía que te encontraría tarde o temprano! – grito Fudge al darse cuenta de la presencia de Sirius en la sala

¡Le tocan un pelo y se las verán conmigo! – amenazo Harry apuntando con su varita a los aurores que iban a capturarlo

Los aurores retrocedieron sin saber que hacer, esa era la ocasión perfecta para capturar a Sirius Black, el problema que el tono de voz que había utilizado el chico Potter sumado a que acababa de enfrentar al señor tenebroso, hicieron que dudaran en dar un paso más por miedo a que este les mandara una maldición

¡Avada Kedavra! – grito de pronto Sirius levantando su varita

La maldición salida de su varita paso junto a los aurores y golpeo un rincón, un segundo después lo que parecía una simple y sucia rata gorda que ahora yacía muerta en el suelo, se convertía en un hombre bajito y regordete con la piel roñosa, el pelo descolorido y calva en la coronilla, sus ojos pequeños y húmedos miraban sin ver el techo del atrio

¡Peter Pettigrew! – dijeron algunos de los aurores al reconocerlo de sus años en la escuela

Si bajan al Departamento de Misterios, señores – dijo Dumbledore mirando a los aurores – encontrará a unos cuantos mortifagos fuera de combate esperándolos

Dumbledore entonces conjuro los restos de una estatua y fabrico con ellos un par de trasladores para que los miembros de la orden y el ejército que llevaba su nombre pudieran volver a la seguridad de Hogwarts

¡Un momento, Dumbledore! — Gritó Fudge recuperando a medias la compostura – ¡No tiene autorización para utilizar ese traslador! ¡No puede hacer esas cosas delante del ministro de Magia como si…, como si…!

¡Yo dudo mucho que te queden más que un par de horas en ese puesto imbécil! – Dijo Sirius fríamente sosteniendo a Harry – esto no le va a hacer ninguna gracia a nadie

Ya Sirius, yo me hare cargo de todo esto – dijo Dumbledore dándole uno de los trasladores, luego de dio uno a Remus y otro a Tonks

Un momento después todos los miembros de la orden y el ejército de Dumbledore desaparecieron rumbo a Hogwarts donde Snape y McGonagall los esperaban

Ahora – dijo Dumbledore mirando a los funcionarios – Amelia, espero que el cuerpo de Pettigrew sea evidencia más que suficiente, para darle a Sirius Black, el juicio que le fue negado hace catorce años

Si, si por supuesto – dijo Amelia Bones un poco aturdida – auror Cooper, lleve el cuerpo a la morgue, aurora Vance traiga a mi oficina todo lo que tenemos respecto al caso Potter

Si señora – dijeron ambos

Necesito que Sirius Black venga a declarar, mientras… puede estar bajo su custodia – dijo Amelia

Aquí estará en cuanto usted me diga la fecha que espero sea lo más pronto posible – dijo Dumbledore

Kingsley lleve a una docena de aurores y traiga a esos mortifagos – ordeno Scrimgeur como jefe del departamento de aurores

¡Un momento! – dijo Fudge

Cornelius, ya no hay nada que discutir, tú mismo has visto hace un momento las pruebas de lo que llevo meses advirtiéndote – dijo Dumbledore – ¡Lord Voldemort ha regresado, y en lugar de hacer tu trabajo, le diste la libertad de planear, reformar su ejército y causar todo esto!

Yo… no… Bueno… — balbuceó Fudge y miró alrededor como si esperara que alguien lo defendiera pero todos habían retrocedido dejándolo solo en medio de la sala

Voy a darles… media hora de mi tiempo esta noche; creo que con eso bastará para repasar los puntos más importantes de lo que ha ocurrido aquí. Después tendré que regresar a mi colegio. Si necesitan más ayuda de mí, no duden en consultarme en Hogwarts – dijo Dumbledore

Fudge miraba a Dumbledore con unos ojos más desorbitados que nunca; tenía la boca abierta y su redondeado rostro estaba cada vez más sonrosado bajo el desordenado cabello gris. Estaba totalmente en shock, pasados unos momentos se dio cuenta de que todo lo que había hecho lo había hecho mal, durante años. Había estado negando el retorno del que no debe ser nombrado solo porque Lucius Malfoy le había manipulado a su merced, haciendo el rubio lo que quisiera con el ministerio, pero ahora se daba cuenta que Malfoy era un Mortifago, todo lo que hacía era para que Voldemort pudiera mover como quisiera las normas del mundo mágico, lo mismo paso hacia unos quince años, si no hubiera sido por Lucius, Sirius Black hubiera tenido un juicio para demostrar si era causante o no de todos los delitos que se le acusaba, pero eso no fue así, el mortifago le dijo que aunque el animago lo negara era un miembro de la familia Black y como todos los de su familia le apasionaba la magia negra y se habían aliado al mago tenebroso, lo tenía tan manipulado que no se había dado ni cuenta que todo era mentira.

Mientras en Hogwarts, los jefes de casa habían mandado a todos los estudiantes a sus salas comunes después de la fiesta que habían montado tras el escape de los gemelos. En cuanto la orden y los adolescentes llegaron McGonagall los llevo a la enfermería, los únicos que no estaban eran Harry y Sirius que habían llegado directamente a la oficina de Dumbledore

En la enfermería de la escuela, la enfermera estaba muy ocupada atendiendo a los heridos en la batalla del ministerio de magia, a los alumnos les había dado una poción para dormir sin soñar, madame Pomfrey estaba un poco molesta por no poder ver que Harry estuviera bien, pero la entrada al despacho de Dumbledore estaba sellada y tuvo que volver a la enfermería

Sirius y Harry por su parte habían caído de bruces en el suelo del despacho de Dumbledore

Odio los trasladores – se quejó Sirius incorporándose

Harry por su parte miro a su alrededor, gracias a los quejidos de Sirius los cuadros de los anteriores directores y directoras de Hogwarts fueron despertando

¡Ah, Harry Potter! – Dijo Phineas Nigellus antes de dar un enorme bostezo y estirar los brazos mientras contemplaba a Harry y luego se fijó en Sirius – oh, pero si es mi nieto Sirius, el orgullo de la familia

Hola abuelo, ¿cómo te trata la vida en ese cuadro?, ups perdón la muerte – se burló Sirius

¿Qué te trae a estas horas de la mañana? — preguntó Phineas a Harry ignorando a Sirius —. Se supone que en este despacho sólo puede entrar el legítimo director. ¿Acaso te ha enviado Dumbledore?

Supongo que esto significa que Dumbledore volverá a estar pronto entre nosotros — aventuró uno de los directores

Espero que sí, este despacho ha sido increíblemente aburrido sin su presencia – dijo una directora

Dumbledore tiene una muy buena opinión de ti muchacho, como ya debes saber – dijo otra directora

Eso sí, te tiene un gran aprecio – dijo otro director

¡Porque mejor no se callan y van a meterse en sus propios asuntos! – dijo Sirius molesto

¡Que insolente! – dijo Phineas mirando mal a su nieto

¡Amen! – Dijo Sirius dándole la espalda – Harry, ¿estás bien?

Harry lo miro un momento antes de abrazarlo, había tenido mucho miedo de perder a su padrino

No debiste ir ahí Harry, aunque realmente hubiera estado allí podrías haber muerto– dijo Sirius abrazándolo para calmarlo

No podía perderte a ti también Sirius, eres una de las pocas cosas buenas que me han pasado en la vida no podía perderte a ti también – dijo Harry llorando aferrado a su padrino – es mi culpa por no prestar atención en las clases de oclumancia

No, si me hubiera pasado algo no sería tu culpa, Harry escúchame – dijo Sirius haciéndolo separarse un poco para mirarlo – escúchame, yo soy el primero que quiere evitar que sigas sufriendo, pero tienes que entender, que de ser necesario… yo estoy más que dispuesto a dar la vida por ti, de la misma manera que lo hicieron tus padres

Sirius la mayoría no lo sabe, porque no les importa, pero… el vacío sin mama y papa… no deja de hacerme daño, no quiero que tú también te vayas, eres lo único a parte de Lupin que me queda de ellos – dijo Harry

Sirius ya no supo que más decir y solo lo abrazo, Harry volvió a aferrarse a él, se sentía culpable por casi haber provocado la muerte de su padrino, no se había dado cuenta de lo importante que era en su vida hasta ese momento

Ya no puedo más, ya no lo soporto – dijo Harry contra el hombro de su padrino, y era cierto nunca se había sentido tan atrapado por su propia mente y por su propio cuerpo, y nunca había deseado con tanta intensidad ser otra persona o tener cualquier otra identidad.

Entonces unas llamas de color verde esmeralda prendieron en la chimenea vacía y ambos voltearon a tiempo para ver a Dumbledore salir de entre las llamar, los magos y las brujas de las paredes dieron gritos de bienvenida, ante eso Sirius rodo los ojos

Gracias – dijo Dumbledore dejando a Fawkes, que ahora era un pájaro pequeño, feo y sin plumas, con cuidado en la bandeja de suaves cenizas que había bajo el palo dorado donde solía posarse el ave cuando estaba totalmente desarrollada – me alegra estar de regreso

Basta de formalidades Dumbledore – dijo Sirius – te voy a dar dos opciones, ¿o me dices que hay en el ministerio que Voldemort tanto quiere, o saco a Harry de Hogwarts y lo mando a Ilvermorny? elige

Entiendo que ambos están molestos y tienen razón de estarlo – dijo Dumbledore – pero antes, Harry supongo que te alegrara saber que ninguno de tus amigos sufrirá secuelas por lo ocurrido esta noche, Sirius a ti te harán un juicio la próxima semana, como Peter Pettigrew está legalmente muerto, lo que paso no se clasificara como asesinato, por lo que no debes preocuparte por eso

Eso es lo que menos me importa en este momento – dijo Sirius – ¿Qué quería Voldemort del ministerio?

Sé cómo te sientes, Harry — afirmó Dumbledore con serenidad

No, no lo sabe, usted no sabe nada de mis sentimientos – dijo Harry de forma bastante grosera, sentía la rabia acumulándose en su interior

¿Lo ve, Dumbledore? — Dijo Phineas Nigellus con malicia—. No pierda el tiempo intentando comprender a los estudiantes porque ellos lo detestan. Prefieren sentirse terriblemente incomprendidos, deleitarse en la autocompasión, sufrir con…

¡Por merlín! – Se quejó Sirius antes de apuntar al cuadro con su varita, un momento después una venda negra cubrió la boca de Phineas quien comenzó a forcejear para quitársela – ¡debí hacer eso hace meses!

Harry por su parte le había dado la espalda y se quedó mirando el estadio de quidditch que se distinguía a lo lejos, por la ventana. Sirius había aparecido allí en una ocasión, bajo la forma del peludo perro negro, para verlo jugar

No deberías avergonzarte de lo que sientes Harry — oyó que decía Dumbledore — Más bien al contrario. El hecho de que puedas sentir un dolor como ése es tu mayor fortaleza

¿Fortaleza? ¿Cómo puede ser el dolor una fortaleza? – dijo Sirius

Usted no tiene ni idea, usted no sabe… - dijo Harry

¿Qué es lo que no sé? —le preguntó Dumbledore con calma.

No quiero hablar de cómo me siento, y mucho menos con usted – dijo Harry sin importarle que estuviera siendo sumamente grosero

¡Que sufras así demuestra que todavía eres un hombre, Harry! Ese dolor significa que eres un ser humano – dijo Dumbledore

¡PUES ENTONCES NO QUIERO SER UN SER HUMANO! — rugió Harry antes de agarrar un delicado instrumento de plata de la mesita de patas finas que tenía a su lado y lo lanzó hacia el otro extremo de la habitación; el instrumento se hizo mil pedazos al estrellarse contra la pared

Qué carácter, igual que Lilly – dijo Sirius

¡NO ME IMPORTA! — Gritó Harry, y luego cogió un lunas copio y lo arrojó a la chimenea— ¡ESTOY HARTO, YA HE VISTO SUFICIENTE, QUIERO TERMINAR CON ESTO, QUIERO SALIR, YA NO ME IMPORTA…! – grito antes de coger una mesa y lanzarla también

—Sí te importa —sentenció Dumbledore sin hacer nada para evitar que Harry destruyera su despacho – Te importa tanto que tienes la sensación de que vas a desangrarte de dolor

¡NO! —gritó Harry, tan fuerte que creyó que se le desgarraría la garganta - ¡USTED NO SABE CÓMO ME SIENTO! ¡MIS PADRES, MI FAMILIA, MI HOGAR, MI INFANCIA MI LIBERTAD! ¿QUE MAS TENGO QUE PERDER PARA QUE ME DEJEN EN PAZ?

Sirius trato de decir algo pero se lo pensó mejor y decidió que lo mejor era dejar que se desahogara, que se sacara todo eso del pecho, por doloroso que fuera le haría bien

¡Y USTED ESTÁ AHÍ TAN…! – grito Harry con impotencia

Pero las palabras ya no bastaban, romper cosas ya no lo ayudaba; quería correr, quería correr sin parar y no mirar atrás, quería estar en algún sitio donde no pudiera ver aquellos ojos de color azul claro que lo miraban fijamente, aquella anciana cara de espeluznante tranquilidad. Corrió hacia la puerta, agarró otra vez el picaporte y tiró de él. Pero la puerta no se abría.

Déjeme salir —dijo Harry temblando de pies a cabeza

No — respondió el director

Déjeme salir — repitió Harry.

No —repitió Dumbledore.

Si no me deja salir…, si me retiene aquí…, si no me deja…

Puedes seguir destrozando mis cosas —repuso Dumbledore sin alterarse cosa que sorprendió a Sirius pero no dijo nada — Tengo demasiadas.

Déjeme salir —insistió éste con una voz fría que casi nadie le conocía

No hasta que me dejes hablar.

¿Cree usted…, cree que quiero…, cree que me importa un…? ¡NO QUIERO OÍR NI UNA PALABRA DE LO QUE TENGA QUE DECIRME!

Harry, vamos a calmarnos un poco, la verdad es que aquí hay cosas que debemos aclarar de una buena vez – dijo Sirius dando un paso al frente

Claro, ahora quiere hablar, después de meses ignorando mi sola existencia quiere hablar – dijo Harry mirando a su padrino – lo gracioso es que no va a ser solo el, va a ser todo el mundo, para cuando amanezca volveré a ser el héroe del mundo mágico, y todos harán como si no hubieran pasado meses haciendo… todo lo que me han hecho

Sirius tiene toda la razón, por favor siéntate Harry – dijo Dumbledore - Porque no estás tan furioso conmigo como deberías estarlo. Si vas a pegarme, como sé que estás a punto de hacer, me gustaría habérmelo ganado del todo.

Harry no se movió de su sitio, Sirius solo puso una mano el su hombro cosa que lo calmo, tener todavía a Sirius a su lado lo calmaba

Yo tengo la culpa de lo que paso esta noche, temo que no supe manejar correctamente esta situación, en lugar de ser sincero contigo desde el principio, habrías sabido hace mucho tiempo que Voldemort intentaría engañarte e incitarte a ir al Departamento de Misterios; de ese modo no habrías caído en su trampa ni habrías ido allí esta noche – dijo Dumbledore – pero creí que distanciándome de ti como lo he hecho todo el año, Voldemort tendría menos interés y así estarías más protegido

Dumbledore son las tres de la mañana, tengo hambre y creo que una costilla rota, Harry ya sabe que hay una conexión entre su mente y la de Voldemort, sabe que tiene que cerrar su mente, así que vamos a dejar lo que ya sabemos y vamos al grano – dijo Sirius con fastidio

¡Traté de comprobar si era verdad que tenía a Sirius, fui al despacho de Umbridge, hablé con Kreacher por la chimenea y él me dijo que Sirius no estaba allí, que se había ido!

Matare a ese elfo – dijo Sirius apretándose el puente de la nariz – Harry, tú no eres el amo de Kreacher, él puede mentirte sin necesidad de autocastigarse

Y Kreacher quería que fueras al Ministerio de Magia – dijo Dumbledore – acabo de estar en Grimmauld Place, Kreacher lleva meses sirviendo a más de un amo.

¿Cómo? — dijeron padrino y ahijado

Cuando le dijiste que se largara en navidad, el hizo justamente eso y fue a buscar al único miembro de la familia Black por el que todavía sentía algún respeto, la propia Bellatrix – dijo Dumbledore

Tiene que ser una broma – dijo Sirius

Sirius, tu no debiste ir al ministerio pero bueno, Kreacher me conto riendo a carcajadas a donde habías ido, debes saber que cree que estás muerto – dijo Dumbledore

Muerto va a estar el cuándo lo agarre – dijo Sirius con frialdad

Sirius, esa es exactamente la actitud que te puso en esta situación, es cierto que no puede traicionarnos completamente, como no es el guardián no podía revelar el paradero del cuartel de la orden a los Malfoy, ni contarles los planes de la orden como tú se lo prohibiste, pero sí pudo dar a Bellatrix Lestrange y Lucius Malfoy, información muy valiosa, como lo es la cercana relación que tienes con Harry – dijo Dumbledore – Voldemort claro está, ya estaba enterado de que tu perteneces a la orden, al igual que el hecho de que Harry sabia dónde estabas, pero la información de Kreacher le hizo comprender que ninguno dudaría en arriesgar la vida por el otro

Entonces Sirius siempre estuvo en la casa – dijo Harry

Si Harry, ayer el elfo hirió a Buckbeak y cuando tú apareciste en la chimenea, yo estaba arriba curándolo – dijo Sirius – pero yo me encargare de Kreacher, ahora volvamos a lo que paso en el ministerio

La profecía... decía, ninguno vivirá mientras el otro siga con vida – recito Harry – significa que uno de los dos tendrá que matar al otro

Si – dijo Dumbledore

¿Porque no me lo dijo? – dijo Harry

Por la misma razón por la que fuiste a salvar a Sirius, por la misma razón por la que tus amigos te salvaron – dijo Dumbledore – porque después de todo lo que has sufrido, no quería causarte más dolor

Harry cerro los ojos y bajo la cabeza

Es suficiente por esta noche Dumbledore, ya es suficiente – dijo Sirius pasando un brazo por los hombros de Harry que se abrazó a el

Estoy de acuerdo, vayan los dos a la enfermería Poppy está esperándolos y creo que está un poco molesta, así que mejor van directamente con ella, todos están en sus salas comunes así que no hay riesgo porque te vean Sirius, hare que les lleven algo de comer – dijo Dumbledore

Sirius asintió y salieron del despacho apenas Dumbledore destrabo la puerta hasta ese momento cerrada con magia

Ahora una pregunta – dijo Sirius una vez dejaron el despacho y bajaron – ¿porque no usaste el espejo?

¿De qué me iba a servir un espejo a mí? – dijo Harry

¿No abriste mi regalo verdad? – Dijo Sirius, Harry no respondió – hay que ver, Accio espejo de doble sentido

Un momento después el paquete que Sirius le había dado a Harry cruzaba el aire hasta llegar con ellos

Ábrelo – dijo Sirius dándoselo

Okey – dijo Harry

Deteniéndose un momento desenvolvió el paquete. Dentro había un pequeño espejo cuadrado que parecía viejo y estaba muy sucio, junto con el venia una nota

Esto es un espejo de doble sentido; yo tengo la pareja. Si necesitas hablar conmigo, sólo tienes que pronunciar mi nombre; tú aparecerás en mi espejo y yo podré hablar en el tuyo. James y yo los usábamos cuando cumplíamos un castigo separados.

¿Y no me podías decir esto entonces? – dijo Harry volviendo a caminar

¡Quería que fuera una sorpresa! – dijo Sirius

Pues no me habría servido de mucho si tú… - dijo Harry pero se cortó, no podía decirlo, solo pensar en que Sirius podría haber muerto se sentía como brasas ardiendo contra su piel

Bueno, ya lo sabes y ahora que me darán un juicio, seré libre para verte y hablar contigo cuando se me pegue la gana, tendré tiempo para convertirte en un nuevo merodeador – dijo Sirius volviendo a pasar un brazo por sus hombros conforme se acercaban a la enfermería, – y te unirás a la noble lista de razones por las que McGonagall se despierta a media noche gritando

No señor Black, se equivoca – dijo McGonagall asomándose a la puerta de la enfermería – su ahijado junto con el señor Weasley y la señorita Granger, ya están en esa lista, aunque si tengo que ser honesta preferiría que hicieran bromas, en lugar de meterse en tantos problemas

¡Yo no me busco los problemas, son ellos…! – empezó Harry a la defensiva

Son ellos los encuentran a usted – continuo McGonagall que ya había escuchado esa escusa miles de veces, en Harry, en James, y en Charlus Potter quien fue su compañero de curso y amigo

Usted lo ha dicho profesora, pero los Potter son imanes para los problemas, no hay nada que hacer – dijo Sirius revolviéndole el pelo a Harry

Creo que ya no me caen bien – dijo Harry haciéndose el indignado antes de entrar a la enfermería haciendo reír a Sirius, McGonagall oculto con su mano una sutil sonrisa

Así termino esa horrible noche, noche que cambiaría el mundo mágico como anteriormente lo había hecho aquella fría noche de Halloween en el Valle de Godric


Espero que les haya gustado, Sirius es de mis personajes favoritos, asi que obviamente no puede morir, en esta historia tendra una pareja y un hijo, Remus y Tonks tampoco moriran al igual que Fred

Las parejas del trio las sabran mas adelante, al igual que las parejas de los demas, como dije antes para que tenga sentido tuve que retroceder un poco

Yo se que la batalla del departamento de misterios ocurrio en Junio, pero necesitaba adelantarla unos meses y si, 1996 fue un año bisiesto

Reviews y recomendaciones aceptadas

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