Hola a los lectores, reviví, espero les guste.
Mi problema con los hombres… es que son idiotas.
Es completamente inaudito que tenga al vecino más idiota del planeta "cuidándome" si el muy desgraciado me ve caminado por mi departamento en diminutos short y no me dedique ni una mísera mirada. ¡Maldición!
Relena ingreso a su habitación dando un portazo completamente irritada. Iba contra todo su ser una aptitud tan agresiva. No es una forma muy agradable de comenzar el día. La noche anterior por primera vez en mucho tiempo no durmió bien porque motivo 1: Heero vive al lado. Motivo 2: no me habla a pesar de vivir al lado más de lo estrictamente necesario.
Aunque bien, no fueron tantas horas, pero al menos durante la cena que lo invite a comer pudo haber dicho algo. Ya está, me estoy rebanando los cesos por las puras, ya va… tengo que ir a trabajar. Necesito café, necesito una ducha y una ropa limpia.
Heero, por primera vez en mucho tiempo maldijo su perfecta habilidad de espionaje y seguridad, tener a una persona tan pura en las pantallas todo el día todos los días, no es sano. No es productivo, no es bueno para mi. Durante la tarde la pude visualizar arreglando todo sus espacios, cocinando, cambiarse de ropa… invitarme a cenar. Considere cámaras desde las ventanas al exterior, desde las salas y ángulos posibles donde cualquiera se fuera a colar.
Ella debería cerrar la puerta de su dormitorio cuando se viste.
La cena, si bien la comida era deliciosa, mi mente viajaba a la imagen de ella desvistiéndose, su elegante espalda. Imposible escuchar algo de lo que preguntaba.
En la mañana, Heero se despertó con la determinación de restaurar el sistema de vigilancia lo cual implicaba sacar a Relena de su departamento pero encontrarla con un diminuto short azul y un polo de tiritas a juego no ayudaba mucho a su mente, por lo cual se tomó el acceso a su agenda y re-programo una cita 2 horas antes, consciente que la asistente de ella la llamaría para alistarlo todo.
Cuando escucho la ducha abrirse, suspiro, y comenzó a reacomodar todos los cables y ángulos de las cámaras para evitar posibles tentaciones visuales.
Ser consciente de que podría hacer algo más y no hacerlo es una sensación tan frustrante. Querer tocarla, sin ningún tipo de restricción. Maldigo cada minutos que sigas en esa posición.
Relena limpia y fresca se vistió de manera elegante con una blusa blanca de manga cero, una falda entubada azul oscuro apretada en la cintura y tacos negros sencillos. Estaba lista para un largo día que no recordaba iniciará tan temprano, pero al mal paso darle prisa.
Heero ya estaba con su uniforme listo, afuera del edificio preparado para llevar a Relena a la base. Tendría tiempo de sobra para perfilar mejores ángulos internos. El camino fue silencioso, mientras el conducía y ella leía los informes. Si bien le encantaba su trabajo, Necesito un descanso de todos los protocolos, requiere vacaciones urgentemente… y si todo salía bien debería tener una en 7 meses…
- Durante las reuniones del día de hoy será Trowa quien te escolte. - indico Heero mientras conducia - yo te recogeré al finalizar el día.
Relena parpadeo perpleja unos segundos antes de reponer la compostura.
- Entiendo, ¿vas a escotar a Miliardo?
- No.
- ¿Entonces?
Heero simplemente ignoro su pregunta, estaciono y la escolto hasta la entrada de las oficinas donde Trowa los esperaba apoyado en la pared. Con un ademán de la cabeza, despidió a Heero y acompaño a Relena en sus reuniones por el transcurso del día y tarde.
- En otro lado de la ciudad -
Miliardo concretaba citas con algunas embajadas para una exposición sobre potenciales tiempos de colonización en Marte. Eran aproximadamente las 6 de la tarde, en lo que tomo su teléfono y contacto a Relena.
- Buenas tardes Relena - contesto al tercer timbrazo.
- Buenas tardes Sr. Miliardo, la Srta. Relena esta todavía en reunión. - Respondió Trowa al otro lado de la línea.
- Pensé que Heero hace la guardia hoy, ¿podrías traer a Relena a cenar a mi casa? tengo que coordinar algunas cosas con ella.
- Si, ahí estará. - contesto el soldado, finalizando la llamada
Cuando Relena ya había alistado sus cosas, Trowa le notifico la reunión con su hermano y se dirigieron a antigua casa, de la cual se fue hace menos de 48 horas.
Estoy agotado, solo necesito mi cama. Pero bueno, una cena caliente no me va a matar… y eso es estofado, que delicia.
- Veo que has tenido un día agotador, supongo que mis noticias puede que congestionen más tus días. - comento Miliardo mientras continuaba comiendo.
- Exactamente y siempre que hay estofado, es sinónimo de más trabajo. - respondió mientras suspiraba. - ¿Qué ha pasado ahora? - pregunto mientras sus músculos se preparan para el estrés inminente.
- Son buenas noticias, vamos a empezar a colonizar Marte, hay personas tanto de la tierra como de las colonias que desean empezar en un nuevo planeta, y varias estructuras ya han finalizado es cuestión de activar el comercio entre las 3. Durante noviembre, nosotros también iremos para organizar los diferentes sectores del planeta y organizándonos. Yo iré primero con Noin. Una vez nos asentemos, vendrás escoltada por Heero.
- ¿Sabes porque Heero no me escolto hoy? - cuestiono
- No, los preventer tienen libertad en sus tiempos siempre y cuando tú no permanezcas sola en los ambientes laborales y eventos. Heero siempre es el líder de tu equipo de seguridad.
- Entiendo. Bueno, acomodaré mi agenda. Posiblemente después de marte me tome algunos días libres.
Miliardo sonrió, considerando el stress en que ambos vivían era normal. También observo como Trowa se retiraba y Heero asumía su lugar listo para todo. La cena transcurrió normal y sin más preámbulos Relena se despidió para ir de nuevo a su hogar. Heero caminaba detrás de ellos, mientras finalizan sus comentarios de los viajes a futuro.
- De regreso a casa -
Relena tenía un mal sabor en su boca durante todo el recorrido a casa. Heero es libre de hacer lo que quiera con su tiempo y siempre ha estado conmigo en todos los días exceptuando cuando era destacado a alguna misión. ¿Si no tenía una misión hoy, adonde fue?
- ¿Terminaste lo que tenías que hacer? - pregunto la muchacha mientras bajaban del auto.
- Si.
- ¿Era importante? - siguió la muchacha. Mirando de reojo.
- Era necesario. - respondió sin más mientras entraban al edificio y subían las escaleras.
Heero espero que Relena entrara a su departamento para ingresar al suyo. No habían pasado ni 5 minutos cuando los golpes en su puerta no se hicieron esperar, sabia quien era.
- ¡Alguien ha entrado en mi casa y movieron todo mi dormitorio! - exclamo Relena mientras el abría la puerta.
- Si, fui yo. - respondió el muchacho - Necesitaba cambiar algunas posiciones para no interferir en la visión de las cámaras.
Relena recupero su ritmo cardíaco.
- ¡¿Qué tu hiciste que ?! ¡¿Cómo que hay cámaras en mi dormitorio ?! ¡Heero! - Exclamo la muchacha cuando el piloto le cerró la puerta en la cara.
- Solo es por seguridad. No te estoy espiando.- Respondió el aludido - tu sabes cómo funciona esto. Ve a dormir.
- ¡Eres un idiota! - le grito al otro lado de la puerta mientras se iba a su departamento maldiciendo.
Heero, siempre recordara la pataleta que visualizo en las cámaras de ella al entrar nuevamente en su habitación. Se rió de verla tan descontrolada. Le gustaba más natural sin las ataduras de la paz, tal vez en Marte, ella logre renunciar. Definitivamente conseguiré que renuncies y yo podre renunciar también. Solo aguantar un poco más y habremos acabado todo.
Gracias por leer, no se como van ustedes pero el trabajo nos ha sobrecogido a todos, espero estén bien y cuídense mucho.
