Aclaraciones: • Este fic se desarrolla en un mundo paralelo y medida que avanza la trama los personajes se verán ubicados en épocas muy diferentes a la inicial. Este es mi primer fanfic por lo que les pido paciencia, agradecería enormemente sus comentarios.
• La historia me pertenece en su totalidad y no está permitido el plagio, adaptación, modificación ni publicación por parte de otros usuarios. Los personajes no me pertenecen por lo que doy los créditos a su respectiva autora por ellos.
• Este fic está escrito en In media res "por el medio". Es un SessxKag, espero que lo disfruten.
Condenada a estar sin ti
Capítulo 2: Recuerdos 1/4.
"Los recuerdos del ayer pueden ser más tortuosos de lo que pensamos, nada en esta vida es seguro, en un momento todo puede ser perfecto y al abrir tus ojos darte cuenta de que aquello que una vez conociste se esfumó."
La mañana era muy cálida, los rayos de sol se colaban entre las flores del balcón mientras una pequeña niña jugaba con las mariposas que se posaban allí, estaba tan concentrada observando aquellos insectos que no escucho a su madre llamándola desde el jardín.
- Mi cielo ¿Qué ves con tanto afán? —Pregunto la mujer dirigiéndose a su hija con curiosidad— que coloridas son sus alas mami, yo también quiero tener alas como ellas ofrecen la niña encantada por la belleza de sus alas sin escuchar la pregunta de su madre.
Que gloriosa es la niñez cuando está a flor de piel, ojalá siempre hubiera sido así, lamentablemente aquel momento no podía congelarse y tan solo le quedaba atesorarlo en lo profundo de su ser.
- Son igual de hermosas que tu mi florecita, tu sonrisa es la luz que ilumina nuestros días ofrecen la mujer sonriendo mientras acariciaba el cabello de su hija con ternura— ya es hora de comer mi dulce angelito, vamos antes de que la comida se enfríe —la niña le asintió tomando y seguido de eso se dirigieron a la planta baja de la casa.
- ¡Papá ha regresado! —Exclamo la niña corriendo a los brazos de su padre— mi pequeña princesa no sabes cuánto te extrañe ofrece el hombre abrazando a su hija ya su esposa— prométanme que nunca se irán de mi lado —sollozo escondiendo su rostro en el pecho de su capellán.
Si tan solo se pudiesen capturar los momentos para no dejarlos escapar todo sería mejor, si las promesas no fueron tan frágiles no existirían los corazones rotos.
